21 de enero de 2018

Sant Jordi - Arrels

Ayer, aprovechando que el cuñater nos invitaba a comer por su cumpleaños, le sablé esta birrita by the little leg. Cerveza local de los cerveceros Sant Jordi, de Cardedeu, de los que ya habíamos probado bastantes cosas (Creo que de su catálogo solo nos falta catar la Carbonera Irish Stout, ya caerá).

Se trata de Arrels, la Golden Ale de la casa, elaborada con maltas Pilsner Munich y destrina y los lúpulos E. K. Goldings, Fuggles y Hallertauer Hersbrucker. De color dorado, bastante clara y de carbonatación moderada.

Al olfato predomina el aroma a cereal con algún registro herbáceo. En boca el protagonista es el sabor a cereal, muy rico, y con los lúpulos aportando cierto frescor y algo de alegría a la cerveza. Final amargo bastante suave (24 IBUs). Golden Ale muy sencilla y fácil de beber sin excentricidades ni idas de madre. Bastante correcta para el aperitivo. Quizás si alguien busca algo más lupulizado o complejo ésta no sea su cerveza. Para la hora del vermutillo cumple perfectamente. 5,0%.

19 de enero de 2018

Caleya - Soleyera

La cervecera Asturiana Caleya ya nos había dejado muy flipados con su Goma 2. En esta ocasión los traemos de vuelta para pimplarnos esta Session Rye IPA elaborada con los lúpulos Nugget, Amarillo y Vic Secret (¿será el lúpulo que cultivan las chicas de Victoria's Secret?).

La cerveza en cuestión se llama Soleyera y como curiosidad, la misma cerveza cuenta con cuatro etiquetas con colores diferentes, pero la receta es la misma.

Como Session Rye IPA solo había probado la Volpediguerra -fruto de la colaboración entre Guineu y los italianos Canediguerra- que me pareció excepcional.

De color ámbar y carbonatación media. Al olfato podemos disfrutar del aroma a fruta de hueso y cítricos, aunque había algo por ahí que chirriaba y no he podido identificar qué era.

En boca sorprende el centeno, con mucha pegada. Sinceramente, de entrada me la imaginaba la típica Session IPA con el regustillo del centeno de fondo. No. Sabor intenso del centeno (para lo que es una Session IPA) con cierto punto tostado, que la verdad, me ha dejado descolocado. Los lúpulos aportan un sabor afrutado delicioso, también matices herbáceos que aportan frescor. En general bastante rica y salvo ese puntito en el aroma, bastante armoniosa. ¡Puxa Asturies! Comprada en A-Go-Go de Terrassa por 2,55€.

15 de enero de 2018

Tuatara - Kapai

Afortunadamente tenemos de vuelta a los neozelandeses Tuatara y sus peculiares botellas. En esta ocasión con una American Pale Ale a la que han bautizado como Kapai. Los de Paraparaumu han sabido jugar con las siglas APA. Esa primera A de Aotearoa (Nueva Zelanda en maorí) y de American (por la receta que toma de referencia). Sin duda una Pale Ale cargadita de lúpulos neozelandeses: Motueka, Pacific Jade, Nelson Sauvin y NZ Cascade. Lo de American queda como algo testimonial.

En vaso presenta un color dorado bastante transparente, sin nada de turbidez, y una buena capa de espuma. Al olfato nos llega un agradable aroma herbáceo muy suave. En boca predomina el sabor a melocotón, también muy intensos los sabores herbáceos. Sorprende positivamente encontrar un sabor dulzón maltoso entre tanto lúpulo. El final es -en mi opinión- extremadamente amargo, la verdad es que me ha sobrado un poco de pino al final. De cualquier modo, otro cervezón de Tuatara. 5,8%. Comprada en A-Go-Go de Terrassa por 3,85€. Para venir desde donde viene creo que demasiado bien nos ha llegado. Fresca debe ser colosal. Hay que ahorrar para ese viaje a Nueva Zelanda sí o sí.

14 de enero de 2018

Brasserie de la Senne - Bruxellensis Reserva

Hacía muchísimos años que no probaba nada de la Brasserie de la Senne. Una vez tuvieron en el Wine Palace su Zinne Bir y su Taras Boulba (me gustaron ambas) y desde entonces no volví a saber nada más de ellos. Gracias a la botellaca de 75cl que me han regalado en A-Go-Go Terrassa nos hemos puesto al día. ¡Mil gracias!

La Bruxellensis Reserva que hoy nos ocupa es el resultado de 6 meses de envejecimiento en barricas de vino y -según nuestro contacto belga Benoît- de una doble fermentación con dos cepas de levadura diferentes, la última marca de la casa, que es la que le da ese carácter marcado y especial a la cerveza.

De color dorado, turbia y con una buena capa de espuma blanca y persistente. En boca es una cerveza que de entrada nos saluda con una buena base de cereal. Un punto afrutado muy suave de albaricoque le da un toque genial. El final es el que la marca la diferencia entre si te va a encantar esta cerveza o la vas a odiar, resulta muy amargo y extremadamente seco, nada sutil, muy salvaje. Aquí o entras o no entras. Me ha recordado -salvando las distancias- a la Agullonensis de Ales Agullons. 6,5%.

12 de enero de 2018

Cantillon - Rosé de Gambrinus

Para no perder el ritmazo de birrotes que estamos reseñando últimamente hoy vamos a sacar la Rosé de Gambrinus, que -tras la Fou' Foune- sería mi cerveza favorita de Cantillon. No por el hecho de que esté en segundo lugar me parece menos buena, no nos engañemos, es un birrote brutal.

Joyita entre las joyitas de todo el arsenal de la familia Van Roy, la de hoy es una cerveza Lambic elaborada con cantidades ingentes de frambuesas.

Procedemos al ritual de sacar la chapa y descorcharla como si de un gran vino se tratase. Presenta un color rojizo vivo e intenso. Carbonatación abundante pero que desaparece rápidamente, parecida a la del cava. La etiqueta erótico-festiva nos resulta un tanto jocosa.

En boca el sabor a frambuesas es espectacular. Muy dulce, sabrosa y fina, es realmente impresionante. Me la esperaba más ácida la versión en botella y menos afrutada y para nada. La versión embotellada está igual de rica e impresionante que la de barril. No me cansaré de beber esta cerveza. Toda la carga de frambuesas equilibra la carga ácida a la perfección y de fondo todos los sabores a cuero y añejo de las cervezas Lambic que le acaba de dar un rollazo brutal. 5,0%. Comprada en la Masia Agullons durante el Zwanze Day 2017. La botella de 75cl no lo recuerdo bien, pero debía estar entre los 12 y los 15€. Gracias a Carlos y Montse por taernos estas joyazas.

11 de enero de 2018

Rodenbach - Vintage

El domingo pasado nos pegamos una sesionaza en casa para despedir las fiestas navideñas por todo lo alto. Una de las cervezas elegidas para darles matarile fue esta magnífica Flanders Red Ale de la brouwerij belga Rodenbach, que me hago cruces de que a estas alturas de la vida no hubiese pasado antes por el blog. En fin, aquí la tenemos y auguramos de que vendrán unas cuantas más.

La Vintage 2013 que tratamos hoy es el resultado de dos años de maduración en barrica, una cerveza Sour brutal. Si no sois muy adeptos a este estilo os la podéis ahorrar. Para los que nos gustan los vinagrazos es canelita en rama.

De color entre rojizo y marrón -aquí la linea entre las Flanders Red Ale y las Flanders Brown Ale es muy fina, de hecho es bastante frecuente verlos aunados como un único estilo- y poca carbonatación. Bien es cierto que había mucha más espuma de la que aparece en la fotografía, pero desaparece rápidamente.

En boca es una cerveza ácida, como cabía esperar, con un punto avinagrado. También considerablemente dulce, que hace que la acidez quede balanceada. Afrutada, con notas de madera y un sabor que nos recuerda al de los vinos dulces como el moscatel. Tiene también ese puntito añejo que le da más flow al conjunto. En general es una cerveza muy compleja y altamente disfrutable para todo aquel que quiera dejarse seducir por el mundillo Sour. 7,0%. Comprada en A-Go-Go de Terrassa por 11,60€ (botella de 75cl).

10 de enero de 2018

84 - Málaga PX Especial

Mi prima Marisol -que es un sol- ha hecho todo lo posible para hacerme llegar esta birra desde Málaga. Le puso mucho empeño, ya que es una edición limitada de solo 750 botellas. Ha ido desde Málaga al Almería, rechazada en el aeropuerto por la benemérita, de vuelta a Málaga y posteriormente enviada por correo ordinario a Barcelona.

La joyita en cuestión es la Málaga PX Especial. Se trata de una cerveza Saison madurada durante 15 días en barricas centenarias de Pedro Ximénez de roble francés. La diferencia entre ésta y la Málaga PX -a secas- es que en esta versión especial sí se le ha añadido Pedro Ximénez tradicional de la Antigua Casa de Guardia.

La verdad es que me ha alegrado mucho recibir esta botella, ya que hasta ahora no había tenido oportunidad de conocer los productos de 84 Brewers. La servimos en copa TeKu 2.0 y genera una abundante corona de espuma de color marfil. Presenta un bonito color cobrizo. Al olfato cereal, el punto de levadura Saison y cierto rollo licoreta que nos vaticina lo que nos vamos a encontrar en boca. Al probarla tiene el sabor ácido característico de las cervezas Saison. Es una cerveza maltosa y de sabor muy acarameado, sin llegar a resultar empalagosa. El Pedro Ximénez aporta calorcillo en el paladar y ese punto alcohólico en mi opinión agradable. En cierto modo me ha recordado a las Belgian Strong Ales, por su carácter maltoso y ese toque alcohólico, aunque no es una cerveza de demasiada graduación (5,8%). ¡A tu salud prima!

9 de enero de 2018

El Drapaire de la Cervesa Artesana - Barcelona



A principios de diciembre mi mujer se llevó a los niños a realizar un taller de cocina en la Calle Portaferrissa, en Ciutat Vella. Como a mí solo me llevaban en calidad de taxista, una vez llegamos al taller en cuestión me pegaron una patá en el lomo y me dejaron tirado en la rue. Como hacía frío decidí resguardarme de tanta hostlidad climática invernal en alguna cervecería cercana. No nos engañemos, yo ya iba con mis planes birrunos milimétricamente planeados antes de poner un pie fuera de casa. Soy incorregible, ¡qué le vamos a hacer! Por proximidad se me ocurrieron varias opciones de birreo cercanas, pero finalmente opté por El Drapaire de la Cervesa Artesana. Para allí me fui cagando virutas, ya que disponía tan solo de una hora. 14 tiradores me estaban esperando allí.

Para llegar al Drapaire hay que pasar por la Calle Tallers, que me trae muchos recuerdos de mis años mozos. Los propietarios de Discos Revolver se van a jubilar con la pasta que mis colegas y yo nos hemos dejado en discos allí. También muy cercana L'Ovella Negra original, donde nos hemos bebido bastantes hectolitros de birra industrial regulera (¡antes no había craft en Barna!) maridada con sus cuencos de palomitas. Un clásico. La verdad es que hacía años que no pasaba por allí y al hacerlo me ha entrado cierta nostalgia.

Bien, por fin llego allí. El Drapaire juega con la ventaja de estar en todo el centro de Barcelona, muy cerca de Plaza Catalunya, así que es muy fácil llegar hasta la cervecería en cuestión. Por lo visto acaban de abrir, ya que está prácticamente vacío, cosa que me facilita la faena de hacer las fotografías para esta entrada. Una vez acabo, dejo las cosas en la barra y me siento en uno de sus taburetes de madera mientras estudio la oferta birruna de su pizarra. Al final apuesto por el producto local y me pido media pinta de la Dark Saison de Cyclic, que son unos nuevos cerveceros de Barcelona que se dedican a hacer Farmhouse Ales.

El local es viejuno pero reformado. Vigas de madera, baldosas y paredes desconchadas. El aspecto es el de una taberna con cierto sabor añejo. Solo faltan las jarras de barro para el vino. Supongo que han querido mantener un poco el ambiente del antiguo negocio, El Drapaire a secas. Me recuerda muchísimo a la Ovella Negra antes mencionada -que está justo al lado- y a la taberna El Agüelo, donde un colega dejó enganchado un chicle detrás de una viga y allí lo volvió a encontrar más de diez años después.

La decoración es ecléctica. Combina la decoración típica de una localización para el rodaje de un episodio de Curro Jiménez con tablas de surf y cuadros grafiteros. Aún así el conjunto en sí nos transmite cierta calidez y el ambientillo de una taberna de toda la vida. Dispone de varias salas y espacios. Subiendo las escaleras también hay una pequeña plataforma con mesas y sillas con vistas a las plantas inferiores.

En sus grifos una buena apuesta por el producto local, con cervezas catalanas de Quer, Ratpenat, Cyclic y también uno de los maños Populus. Bastante cerveza inglesa, un par de grifos de Weihenstephan, alguna joyita Geuze belga y cositas interesantes como Het Uiltje. En botella lamentablemente solo tenían Lagunitas y una cervecera escocesa a la que prefiero ignorar. Uno de los socios del Drapaire me estuvo comentando que al tener la nevera  ubicada demasiado cerca de la salida habían tenido problemas con algunos amigos de lo ajeno. Les sugerí poner una llave en la nevera o poner una debajo de la barra. La verdad es que se les veía con ganas de tener más producto embotellado/enlatado, pero tendremos que esperar a que acaben de solventar este problema.

¿Si nos entra el hambre, qué opciones tenemos? Yo personalmente no pude comer nada porque mi visita fue casi cronometrada pero estuve observando su oferta y tenían: tablas de embutidos (los tienen a la vista colgados detrás de la barra), tablas de quesos, nachos, bagels, edamame y gua bao, que es un bocata típico de Taiwán.

El personal bastante amable. Del ambiente no os puedo hablar mucho porque cuando fui yo era un día laborable a primera hora de la tarde. Cuando llegué prácticamente vacío y cuando salí había un numeroso grupo de guiris italianos. Por la ubicación y las dimensiones del negocio tenía pinta de estar concurrido los fines de semana. Será cuestión de hacer futuras visitas y acabar con la intriga. De momento les colocamos su correspondiente pin en nuestro Mapa Birruno.

Balance de daños:
Cyclic - Dark Saison. Según el staff del Drapaire y Untappd es una Porter, yo no lo veo tan claro. A mí precisamente me parece lo que sugiere su nombre: una Saison oscura. Escribí un mensaje al equipo de Cyclic para dilucidar mis dudas pero aún estoy esperando respuesta. Moriremos con la intriga. De color pardusco y sin apenas gasificación, la verdad es que no tiene un aspecto excesivamente apetecible. Al olfato malta tostada. En boca de entrada destaca mucho el torrefacto, regaliz y cierto punto ácido (creo que de la levadura), aunque como ya os he comentado no he podido cerciorarme de los componentes de la receta. Escarbando entre las maltas tostadas se descubre cierto sabor afrutado, creo que de podría ser los lúpulos. Me ha sorprendido, realmente es una cerveza diferente. 6,0%. 4,50€ ¡joder cómo tarifan el producto local! ¡Si lo debe traer Shakira en Bicicleta! Me ha parecido cara al ser de una cervecera barcelonesa. Ni es de importación y dudo que haya tenido márgenes de distribuidores, luego quieren que apostemos por el producto local.

Como ya os he comentado anteriormente solo me dio tiempo a tomarme media pinta, además debía conducir, así que mejor no combinar el alcohol con la carretera, ya que nunca es una buena opción. Por su ubicación es perfecta para llegar allí en metro, ferrocarriles de la Generalitat o RENFE, así no tendremos problemas al volante.

El Drapaire de la Cervesa Artesana                 Carrer de les Sitges 11, Barcelona                  www.drapaire.com               drapaire@drapaire.com          93  302  76  28

8 de enero de 2018

König Ludwig - Weissbier Hell

Hacía tiempo que no nos pásabamos por el Bar Alaska de Cerdanyola para tomarnos unas tapitas pero finalmente le hemos puesto remedio. Sus pulpitos son épicos (esta vez no tenían, habrá que volver), así que le dimos a las bravas y a los chocos.

Daba por perdida la oferta birruna pero ¡oye! habían cosas bastante decentes, así que me decanté por esta Weizen que me pareció muy rica y la tienen en Eroski muy bien de precio. Estas fiestas ya hice acopio de Weihenstephan, así que no he comprado ninguna más, pero no está de más saber donde las venden.

Al turrón. La König Ludwig que hoy nos ocupa por lo visto la elabora la Schoßbrauerei en Kaltenberg (Alemania). La misma cerveza también se etiqueta bajo el nombre de Prinzregent Luitpold Weissbier Hell.

De color pajizo y muy turbia con una corona de espuma muy abundante, tupida y persistente. Al olfato aroma a pan y banana muy agradable. En boca el sabor a trigo es el que predomina. En boca es muy suave y sedosa. Con un punto cítrico, la considero una Weizen muy suave y muy rica. Me ha agradado bastante. 5,5%.

7 de enero de 2018

Põhjala - Virmalised

Traemos de vuelta a los estonios Põhjala de los que hemos probado menos cervezas de las que nos gustaría, la verdad. Tengo también cierta curiosidad por visitar su -vamos a llamarlo- taproom en Tallinn, el Speakeasy, ya que su decoración me recuerda el local de ensayo de mi amigo Charlie cuando tocaba con los Señor Glande. es una mezcla entre eso y una casa okupa. Puede ser una experiencia birruna de lo más pintoresco.

En esta ocasión os traemos la Virmalised, que se trata de una India Pale Ale muy rica y sabrosona. Decolor ámbar y no excesivamente carbonatada. Al olfato cierto aroma a lichis, piña y cítricos nos da la bienvenida. En boca destaca la fruta de hueso, algún matiz tropical y sabores herbáceos agradables. Un punto mínimo de resina de pino lo acaba de petar. Final amarguete de 50 IBUs y el regustillo característico del pomelo persistente y muy agradable. Un regalo de A-Go-Go Terrassa. ¡A su salud!

6 de enero de 2018

Siren - Cookie Dough

No voy a negar que soy muy fan de Siren. Su Soundwave es una de mis cervezas favoritas y su Calypso es una de mis Berliner Weisse favoritas. En esta ocasión debo admitir que esta Cookie Dough no me ha gustado nada.

Había probado algunas Coffee IPAs que me sorprendieron y me agradaron bastante (tanto la de Stone como la de Rogue) que quizás sean las cervezas que más se asemejen a ésta de todas las que he probado. Como White Stout no tenía ninguna referencia (ésta es la primera) así que no puedo establecer ninguna comparación, pero como sean todas así en lo sucesivo se van a quedar en las estanterías de las tiendas.

Las expectativas eran altas. Una cerveza White Stout de un estilo aún por descubrir. Una cervecera de la calidad de Siren -aunque, a decir verdad, algún chasco nos hemos llevado, aún recuerdo la Counting Vampires, un fiasco de los guapos- y finalmente lo de Cookie Dough nos hacía intuir un birrote con masa de galleta al más puro Omnipollo. Lamentablemente todo ha quedado en un espejismo.

Elaborada con cebada malteada, trigo, avena, nibs de cacao, vainilla, café, lúpulos y levadura. La receta original la elaboraron junto al staff de la franquicia en Clenkerwell (Londres) de una conocida cervecera escocesa a la que prefiero ignorar para el CollabFest 2018. Esta botella en concreto al parecer la ha elaborado Siren en solitario.

Los de Finchampstead nos sorprenden esta vez pero para mal, al menos para el que suscribe. Ojo, he leído comentarios de algunos de mis seguidores a los que les ha encantado. Yo no puedo decir lo mismo, es una valoración personal pura y dura. La servimos y presenta un color dorado y escasísima carbonatación. He tenido prácticamente que escanciarla para conseguir esa capa de espuma. En boca me ha resultado una cerveza rarísima. De sabor a torrefacto muy intenso pero todo como rebajado, como si la hubiesen aguado en exceso. El sabor a cereales o a masa de galleta no los he sabido encontrar. Tampoco la vainilla, el chocolate ni mucho menos la sedosidad de la avena. Lo cierto es que no le he visto la gracia por ningún lado. Habrá que probar algún otro referente del estilo para poder comparar. Me la regalaron en A-Go-Go de Terrassa. La verdad es que se lo agradezco muchísimo pese a que no me haya agradado demasiado. 7,4%.

5 de enero de 2018

Founders - All Day IPA

Volvemos a traer a Founders al blog después de haberlos echado de menos durante unos mesecitos. La de hoy era una birra esperada: All Day IPA. La compré en lata en el A-Go-Go de Terrassa, y como dicen que el kharma siempre se vuelve contra ti me la volvieron a regalar ellos mismos en formato botella en una magnífica cesta navideña con la que aún estoy soltando lagrimones.

El hecho de que una parte de la cervecera de Grand Rapids (Michigan) fuese adquirida por Mahou/San Miguel despertó ciertos recelos entre el consumidor craft (yo admito que me incluyo). Pero hay que admitir dos cosas que son impepinables: La primera es sus cervezas no han perdido ni un ápice de calidad, al menos de momento. La segunda es que teniendo un gigante cervecero detrás pueden permitirse económicamente enviar una nevera a todas las tiendas donde las venden para que sus cervezas estén siempre refrigeradas y mantengan sus cualidades prácticamente intactas. Damos fe de ello. La de hoy es un cervezón y sin duda una de las mejores Session IPAs que he probado (que no han sido pocas).

La servimos en el vaso para IPAs y nos presenta un color dorado y bastante gasificación. Al olfato nos saluda un espectacular aroma a maracuyá y otros registros herbáceos. En boca es riquísima, con muchísimos cítricos: naranjas, mandarina, pomelo y piel de cítricos. También aparecen sabores herbáceos muy suaves y agradables. En conjunto es una cerveza que resulta muy refrescante e invita a continuar bebiendo. Al final nos deja un amargor con sabor a pomelo de 42 IBUs, muy rico, intenso y agradable. Dentro de su estilo es una cerveza impresionante. Suavísima, muy bebible y con todo en su sitio (4,7%). Comprada en A-Go-Go de Terrassa por 2,95€. Lo mejor de todo es que aún me queda la botella en la nevera para pegarme una segunda sesionaza.

4 de enero de 2018

The Flying Inn - Telephatic War Elephant

Una de las grandes cerveceras españolas ausentes en el blog hasta la fecha era The Flying Inn. No ha sido por falta de ganas. Me consta que era hasta hace muy poquito la cervecera española mejor valorada en Untappd y me consta que me siguen con asiduedad ¡un saludo Juan!

La verdad es que me ha costado encontrarlos pero por fin he descubierto que venden un surtidito bastante guapo en el A-Go-Go de Terrassa. Así que en mi última visita me hice con un par de botellas de los de Valladollid y esta IPA ha sido la primera que he abierto.

La Telephatic War Elephant ha sido elaborada con maltas Pils, Pale y Acidulated. Los lúpulos empleados son: Citra, Mosaic, Chinook y El Dorado.

De color mandarina y con un poco de turbidez. Carbonatación apropiada. El puntito hazy nos recuerda un poco al de las New England IPA. Al olfato el aroma nos recuerda a la piña y los lichis. En boca el sabor es muy rico. Fruta tropical, fruta de hueso y muchos cítricos. En general es una cerveza que entra suavísima, prácticamente sola. El alcohol lo tiene perfectamente integrado (7,9%). Un trabajo fino. Finalmente nos deja un amargor de 100 IBUs. A mí personalmente no me han parecido tantos. Amarga sí (obviamente) pero para nada ida de madre. Me costó 3,30€.

3 de enero de 2018

Rogue - Shakespeare Oatmeal Stout

Volvemos a la carga con otro cervezón de mis bienamados Rogue Ales & Spirits. Como dirían los Mojinos Escozíos: los Curros Romeros de la birra y las bebidas espirituosas.

Me hacía especial ilusión beberme esta cerveza -una de las mejores Stout del mundo- en el vaso diseñado por su brewmaster: John Maier. Fíjate tú qué tontería, pero me hacía mucha ilusión. Ahí lo tenemos.

Birrote donde los haya, elaborado con material propio cultivado en las Rogue Farms en Newport (Oregon): maltas 2-Row, C120, Chocolate, Dare y Risk. Lúpulo Rebel, avena y la levadura Pacman de la casa.

La servimos en el vaso más apropiado que podría existir. Presenta un color negro, muy oscuro, como la viabilidad de una gira de reunión de Los Pecos por Soria. La carbonatación es perfecta, con una capa abundante, cremosa, tupida y persistente crema de color beis. Al olfato nos viene todo el aroma a maltas tostadas. Procedemos a catarla. La primera impresión es de que el torrefacto lo protagoniza todo. Saborazo a café. Coffeegeeks are welcome. La sedosidad de la avena es agradable en boca. aparece el cacao. En conjunto tiene un sabor espectacular. Tremendísima. Quizás si uno es más amante del chocolate le recomiendo la Chocolate Stout, pero para los amantes del café y el tueste les recomiendo sin duda ésta. Final amargo de 60 IBUs. 5,8% de graduación que entran divinos. Comprada en Wine Palace por 7,39€. Botella de 66cl.

2 de enero de 2018

To Øl - Sur Mosaic

Hace muchos años, cuando aún no había explotado toda esta locura de la cerveza artesanal el que suscribe se compraba las cervezas al tuntún. El criterio a seguir era que la cerveza en cuestión tuviese una bonita chapa para añadir a mi colección. Por aquel entonces yo desconocía lo que era una cerveza Stout o Pale Ale, y mucho menos Saison. De ese modo fui descubriendo estilos y sabores para mí desconocidos y muy alejados de aquellas Lagers industriales.

Bien, la cerveza que hoy nos atañe me ha hecho sentirme un tanto así. La compré dando por hecho que era una IPA single hop de Mosaic y ha resultado que ¡no! era una cerveza Sour. Eso me pasa por no leerme las etiquetas -cosa que la verdad, cada vez me pasa menos, pero en esta ocasión me ha vuelto a suceder- uno ve escrito To Øl y Mosaic y... ¡pa la saca! no entra en más pormenores, què vols quitidigui.

Los discípulos de Mikkeller vuelven a sorprendernos una vez más, en esta ocasión con la Sur Mosaic, una cerveza ácida a la que le han añadido grandes cantidades del lúpulo Mosaic. Como soy un yonki del Mosaic suelo comprar prácticamente todo lo que encuentro que haya sido hecho con él.

De color dorado y bastante carbonatada. Aroma a fruta tropical, cítricos y fruta de hueso muy agradable y algunas notas herbáceas también. En boca me ha pillado desprevenido ya que me esperaba una IPA y me encontrado con una cerveza ácida ¡zasca! ya estáis viendo el vaso donde la he servido. Entraba bien. Ácida como comentaba, con sabores que nos recuerdan al limón y la lima y ese puntito funky Sour de las cervezas de este estilo. El lúpulo aporta en sabor algún matiz afrutado de albaricoque o melocotón y sobre todo un final muy amargo y seco marcado de pomelo. El conjunto es refrescante en sí e invita a acabársela con celeridad. Me ha gustado como experiencia, ya que no me la esperaba así pero no es una cerveza de las que repetiría. 6,0%. Comprada en La Black Flag de Bescanó por 3,75€. También está disponible en lata de 50cl.

1 de enero de 2018

Mikkeller - Santa's Little Helper

¡Feliz 2018 a todos! Comenzamos el año brindando con la Santa's Little Helper -la ilustración de la etiqueta es muy cachonda, jojojo- de la cervecera danesa Mikkeller, que ha realizado una extensa serie de cervezas de Navidad de lo más variopinto.

La de hoy se trata de una Belgian Strong Dark Ale brutal elaborada en la que a la práctica viene siendo su sede europea: las instalaciones de De Proef en Bélgica.

Elaborada con azúcar moreno, corteza de naranja, semillas de cilantro y copos de trigo. Nada que envidiarle a las Belgian Strong Ales clásicas de toda la vida, es un birrote. Muy carbonatada, crea una tupida crema de color beis muy persistente. El color es pardo oscuro.

Al primer sorbo lo que destaca es un marcado sabor a regaliz. Sabor intenso a maltas tostadas, sabores dulces de caramelo y toffee. También encontramos un sabor de higos secos, ciruelas y uvas pasas. Es una cerveza muy licoreta, con sus 10,5% y el azúcar que lleva son los ingredientes perfectos para coger un buen cebollón. El alcohol se nota en boca y nos deja un calorcillo en la garganta agradable para la época que estamos. El cilantro y las especias no las he encontrado. La naranja si no me dicen que la lleva ni me entero, pero haciendo un ejercicio sensorial se acaba encontrando, muy tenue pero agradable, dulzona y refrescante. Es de ese tipo de cervezas que se disfrutan con la calma, poquito a poco y preferiblemente con los churumbeles durmiendo como marmotas. Me la regaló el equipo de A-Go-Go Terrassa en agradecimiento por la reseña que les hice este verano. ¡A su salud!

30 de diciembre de 2017

Ayinger - Celebrator

Para despedir el año os tenía reservada esta magnífica Celebrator, una joyita de la cervecera teutona Ayinger que tantas alegrías birrunas nos ha dado. La de hoy es según muchos -yo también lo suscribo- la mejor Doppelbock del mundo, ahí es nada, y lo mejor de todo es que se puede disfrutar de este cervezón por tan solo 2,50€.

De color oscuro con destellos parduscos y una corona tupida de espuma cremosa de color beis. Al olfato mucho cereal y torrefacto. En boca es una cerveza golosona, con el sabor dulce e intenso de los cereales que empapa la boca, sin llegar a resultar empalagosa en ningún momento. Caramelo y bizcocho, toffee, el saborazo a café y un punto a regaliz. Un suave sabor a chocolate acaba de redondear una receta magnífica. Todo en una armonía exquisita hace que entre prácticamente a Sant Hilari. El regustillo del tostado y el café nos dejan unos 24 IBUs finales. Comprada en El Retrogusto es Mío de Sarriguren. No dudéis en probarla al menos una vez en la vida.

Desde estas líneas os deseo a todos mis lectores un magnífico año 2018 colmado de salud y alegrías birrunas. Un fuerte abrazo a todos. Javier.

29 de diciembre de 2017

Hoppy - Zaragoza


A mediados del mes pasado pasamos un fin de semana en Zaragoza con varios colegas. No me costó mucho convencerlos para ir a tomarnos nuestras primeras birras en la ciudad en el Hoppy, que es una de las cervecerías craft que hay en la capital maña. Así que nada, para allá nos fuimos todos en tropel, churumbeles y bebés included.

El Hoppy se encuentra en pleno centro histórico de Zaragoza. La calle Casto Méndez Núñez -que es donde está ubicada esta cervecería- podría decirse que después del Pilar es el segundo centro neurálgico de la ciudad. En todo el fin de semana no salimos de esa calle, todos los restaurantes, tabernas, cafeterías y pastelerías que frecuentamos durante el fin de semana estaban ubicados allí mismo o muy cerca. El Pilar y el tubo allí mismo como aquél que dice. Todo gira en torno a la birra. ¡Qué alegría! Allí nos esperan 15 tiradores de la mejor cerveza artesana, con gran variedad local y varias perlitas de allende nuestras fronteras.

La entrada , donde nos da la bienvenida la barra con sus quince grifos es estrecha, pero si vamos pasando hacia el fondo el local se va ensanchando y encontramos varias mesas donde poder sentarnos cómodamente. Al final del todo hay una terraza ajardinada donde en verano se puede tomar el airecico. Nosotros al visitarla en noviembre, lógicamente nos la encontramos cerrada, porque ya os digo yo que en esa época a la ribera del Ebro pega un biruji de los guapos. El local está decorado todo en blanco con baldosas negras. La parte del fondo que da al jardín quizás sea la más agradable, al resultar más luminosa y amplia. Aunque si alguien quiere conversación birruna con el personal lo mejor es apostarse en la barra y dejarse aconsejar por el personal.

Además de los quince tiradores hay que destacar la selección en botella y lata que disponen en la nevera. Cascade Brewing, Toppling Goliath, J. Wakefield, Firestone Walker, Mikkeller, Tilquin, Magic Rock, Beavertown, Northern Monk, The Kernel, Het Uiltje, Cloudwater, 8 Wired, Brewski, Oppigårds, Omnipollo, Alvine, Nickel Brook. De producto nacional solo pude identificar alguna botella de la cervecera Golden Promise, que tiene la sede en la misma Zaragoza ciudad. La verdad es que había gran surtido de estilos y procedencias. Una selección la verdad es que bastante guapa. Todo bajo llave, por si algún amigo de lo ajeno tiene demasiada sed. El local además dispone de hilo musical y de varias pantallas para ver los deportes, así que intuimos que el día que juegue el Zaragoza se debe poner aquello a petar.

Para maridar las birras disponen de una oferta gastronómica bastante apetecible. Nosotros no pudimos tomar nada, ya que teníamos reservado para comer en un restaurante cercano y estuvimos allí tomando las cervezas previas, pero por lo que he estado mirando en su página web tiene todo muy buena pinta. En plan tapeo hay patatas con salsa tártara, nachos, nuggets, calamares, verdura en tempura, brochetas variadas y un gran surtido de croquetas. Para comer ya en plan más campeón tienen gran variedad de hamburguesas y frankfurts.

Las cervezas muy ricas todas y el servicio muy amable. El chico que nos atendió muy majo, atento en todo momento y facilitando que nos pudiésemos acomodar bien, ya que éramos un grupo numeroso, con dos críos y dos bebés con sus correspondientes cochecitos. Estuvimos muy a gusto.

El punto agridulce fue cuando al llegar al hotel se me ocurrió revisar la cuenta. Aquí fue cuando me entró el dolor. 9€ por una Omnipollo, Aurora otros 9€ por una Toppling Goliath Tsunami y finalmente 8€ por una Mikkeller Spontandryhop Citra. Les comenté vía Instagram si esto era normal y me dijeron que sí. Yo a mi parecer creo que se les ha ido un poquito la olla con el margen que le meten a la selección de la nevera -¡ojo!, el precio de las cervezas de tirador y de los refrescos me pareció más que adecuado-. La Omnipollo Aurora por ejemplo, en La Bodega del Sol -al loro, estamos hablando de Barcelona- vale 5,65€, con el sobrecoste que tiene tenerla refrigerada. La Toppling Goliath Tsunami la venden a 5,25, y me costa que en Zombier la han llegado a vender por 2,00€ porque había perdido frescor. La que yo me tomé estaba enlatada en enero. La Mikkeller en tienda cuesta entre 5,45 y 6€ depende del sitio, 8€ al final me parece más o menos aceptable dentro de lo caro. Pero las otras dos me están chuflando más de 4€ de margen por cada una. Menos mal que no me vine arriba y me dio por pedirme la botella magnum de Tilquin.

Yo entiendo que este tipo de cervezas no son baratas, más aún cuando te las tomas en una cervecería. Entiendo que los propietarios del negocio tienen que cobrarte por el servicio, hay que pagar el alquiler del local, los sueldos de los camareros, etc... hsata ahí todo bien. Pero que me chuflen más de 4€ de margen por cada cerveza de botella lo veo desproporcionado. Las Coca-Colas las cobran a 2,00€, no les meten un margen tan bestia. Luego oigo comentarios de gente que me dice que el Mikkeller Bar de Barcelona es caro, jojojojojo. Aunque tengan una carta de precios (error nuestro al no pedirla, supongo que ya juegan con eso) tampoco estaría de más ponerle unas etiquetitas adhesivas al género de la nevera. Así evitaríamos tener que estar preguntando constantemente al camarero el precio de cada cerveza para ver si me la puedo permitir o si me apetece gastarme ese dineral en una cerveza. Del mismo modo que las cervezas de tirador están todas marcadas con sus correspondientes precios. Si alguna vez vuelvo por Zaragoza y acabo en el Hoppy me ahorraré la selección de la nevera, lo tengo claro. Con ese dinero prefiero invertirlo en varias joyitas del BierCaB ShoP. De momento les marcamos ya su pin en nuestro Mapa Birruno.

Balance de daños:

Krombacher - Pils. Mi mujer se pidió la típica Pilsner que podemos encontrar en el supermercado de al lado de casa, pero es lo que le apetecía a la mujer. Cereal a tutti con un puntito amargo al final del lúpulo característico del estilo. 4,8%.

Populus - Cannibal. De los maños Populus ya pude disfrutar de su IPA en el Hoppiness de Barcelona. En esta ocasión disfrutamos de una American Pale Ale bastante correcta. 5,0%.

Ayinger - Keller. Clásica Kellerbier teutona de un gran referente alemán como es Ayinger. Muy rica, con el cereal como protagonista. Un puntito dulzona, con notas de miel, riquísima. 4,9%.

Omnipollo - Aurora. La reseñamos antes de ayer aquí. Todo perfecto excepto el precio. 7,2%.

Toppling Goliath - Tsunami. Otra que estaba muy rica pero que me dejó mal cuerpo por su elevado coste. Podéis volver a leer la reseña de ayer clickando aquí. 5,0%.

Hoppy                 Casto Méndez Núñez 36, Zaragoza                  www.hoppy.es                 info@cerveceo.com 

28 de diciembre de 2017

Toppling Goliath - Tsunami

A mediados de 2016 empezaron a llegar con cuentagotas las latas de Toppling Goliath a España. Este año por fin han hecho el desembarco a lo grande y ya podemos encontrar su PseudoSue en la mayoría de tiendas y cervecerías especializadas. Instagram da buena cuenta de ello.

Como tenía muy buen recuerdo de su PseudoSue no quise perderme la Tsunami, que no dudé en pedirme en el Hoppy de Zaragoza cuando la vi en la nevera. Se trata de otra American Pale Ale del catálogo de los de Decorah (Iowa), donde no especifica lúpulos ni maltas empleads en la receta, todo un misterio.

De color caramelo, no especialmente carbonatada. En boca es muy rica y completa con un saborazo potente a mango y fruta de hueso. Notas herbáceas se cuelan por ahí, pero lo que realmente destacan son los cítricos, donde destaca especialmente el sabor del pomelo. Final bastante amargo (31 IBUs). 5,0%. Me cobraron 9,00€ por la lata, cosa que encontré totalmente desproporcionada, no sé si a alguien le parecen normales estos precios. A mí no.

27 de diciembre de 2017

Omnipollo - Aurora

Tengo especial predilección por Omnipollo, qué queréis que os diga. Cualquier ser humano en sus cabales diría -y con razón- que sus recetas son  trasnochadas y fruto del algún que otro viaje lisérgico, pero a la postre acaban siendo birrotes de quitarse el sombrero sin excepción. (Creo que la de hamburguesa con patatas fritas me la voy ahorrar, aunque puede que nos acabe sorprendiendo a todos).

Así que cuando vi una de sus botellas en la nevera del Hoppy de Zaragoza no me lo pensé dos veces y le dije al camarero que me la abriera.

Por fin una White IPA como Dios manda, los suecos lo vuelven a bordar en otro de los estilos que tocan, como suele ser habitual, y no es un estilo fácil, aquí por desgracia me he comido bastantes ñordos bajo la etiqueta de este estilo. Elaborada con lúpulos Galaxy y Mosaic la cosa no podía fallar.

Aurora es de color pálido, entre amarillento y mandarina, con una moderada corona de espuma y con cierta turbidez. Al olfato es una cerveza muy agradable, con todos los lúpulos dándonos la bienvenida. En boca es una cerveza muy armoniosa. Por un lado se pude disfrutar el sabor suave del trigo. Por otro, los lúpulos nosofrecen toda una gama de sabores que van desde la mandarina y el pomelo a la fruta tropical. Deliciosa, muy agradable, un trabajo realmente fino. 7,2%. Me cobraron 9,00€. Yo esto no lo veo normal. Si hay alguien que lo vea justificado y quiera hacer un comentario al respecto se lo agradeceré.