1 de junio de 2020

Stigbergets - American Pale Ale

Comenzamos el mes de junio por todo lo alto con un birrote brutal, además de la gama fija de los suecos Stigbergets. ¿Cómo es posible que no hubiese aparecido antes por el blog? Pues muy sencillo, yo empeño le he puesto, la llevaba buscando desde 2017 -que es cuando empezaron a verse por aquí- pero siempre que he salido en su búsqueda me he encontrado con que estaba agotada. Por fin la hemos capturado y además en formato yonkilata de 44cl. Fenomenal.

La joyita de hoy es la American Pale Ale, aunque por el aspecto nos sugiere más una New England Pale Ale que no una APA. El bicho está elaborado con los lúpulos Amarillo y Citra, dos viejos conocidos de la casa.

La servimos en vaso shaker y presenta un aspecto de zumazo brutal, muy turbia, color naranja, la carbonatación es abundante, la espuma generosa, de color blanco pero no especialmente duradera. Al naso me llega un aroma de mango y melocotones brutal, ay mi madre que me emociono. En boca es pura suavidad, y los sabores nos recuerdan a la fruta tropical y de hueso: mango, melocotón, quizás algo de fruta de la pasión, un ligero toque cítrico y cuando se calienta aparece un sabor floral bastante chulo. Final amarguete marcado, quizás un pelín más de lo que me hubiese gustado -para seguir en la línea armoniosa en la que estábamos- pero perfectamente dentro de lo soportable. Brutalidad. 5,2%. Perfecta si eres hophead, perfecta si eres muy fan de los zumazos, y perfecta no quieres tanto alcohol como en una IPA pero sin renunciar a un ápice de sabor. Comprada en La General de Begudes de Valldoreix por 5,23€.

31 de mayo de 2020

Sudden Death - Let's Order A Pizza

El pasado viernes tocaba pedir pizza para cenar, así que me dije "Ésta es la mía" y por hacer la coña me abrí la cerveza de hoy: Let's Order A Pizza, de la cervecera germana Sudden Death.

Se trata de una Triple IPA de 10,0% de alcohol elaborada con malta de cebada, malta de trigo, malta de avena, copos de avena
y los lúpulos Citra BBC, Galaxy, Amarillo BBC y Centennial BBC.

La sirvo en el vaso para IPAs, en el que fuera su último servicio antes de palmar en mi fregadero. Presenta un color anaranjado claro, muchísima turbidez, aspecto de biofrutas total, y una moderada capa de espuma compacta de color blanco.

Al olfato nos llega un agradable aroma a papaya, fruta de hueso y cítricos. En boca es una locura ¿dónde están los 10 gradacos? el alcohol está peligrosísimamente muy bien integrado, no se nota absolutamente ni en sabor ni en aroma, y es más lejos de tener un cuerpo muy bestia es más bien todo lo contrario: es una cerveza treméndamente fácil de beber y que entra como la seda. En boca es un festival de la fruta: sabor a papaya, zumo de naranja dulce, mandarina, albaricoque, piña, fruta de hueso,fruta tropical... impresionante. Cero amarga, ni rastro del alcohol, rasca cero, entra finísima. Me ha sorprendido muy gratamente. Nunca en la vida habría pensado que una Triple IPA podría entrarme así, con tanta suavidad, sin estridencias, nada ida de madre en ningún aspecto, todo sabor a frutas. Una joyaza que yo no me perdería bajo ningún concepto. La maridé con mi pizza favorita, de pepperoni, champiñones y olivada y la experiencia fue orgásmica. Comprada online en Super Sol de Barcelona por 4,95€. Que el precio no os tire atrás. Vale muchísimo la pena. Os lo dice uno que no era de Triple IPAs.

30 de mayo de 2020

No Nation - Farm Attack!

En mi última compra online que hice al Super Sol de Barcelona prioricé el producto nacional. Muchas de las cervezas que compré aún no habían pasado por el blog. Teniendo en cuenta que ya llevo reseñadas casi unas 1400 cervezas diferentes de manera  individual, nos podemos hacer una idea de que a nivel nacional la cantidad y variedad de cerveza artesana es inabarcable. Es más, a nivel provincial tampoco doy abasto.

A lo que vamos, No Nation, cervecera nómada madrileña que ha elaborado esta cerveza en las instalaciones de Castelló Beer Factory. La cerveza en cuestión se llama Farm Attack!, se trata de una Double Dry Hopped IPA, y está elaborada con malta de cebada Extra Pale, copos de avena, trigo, dextrina y los lúpulos Mosaic y Citra.

Llevaba varios días sin poder tomarme una cerveza por culpa de un dolor debido a los gases intestinales. Finalmente el mono de lúpulo ha podido conmigo y me he ensañado escanciando la cerveza para asegurarme de sacar todo el carbónico posible, y así evitar una recaída. De ahí el aspecto de la fotografía, supongo que si vosotros la servís con más mimo os saldrá bastante menos. Presenta un color dorado, con cierta turbidez, no demasiada, que le da ese toque velado. La carbonatación es abundante, la espuma es de color blanco, compacta, muy persistente, y a medida que vamos vaciando el vaso va dejando un bonito encaje de Bruselas.

Al olerla me vienen aromas de fruta de la pasión y cítricos muy agradables. En boca destaca el maracuyá, también un puntito de melocotón, y un fondo cítrico intenso y muy refrescante. Finalmente nos deja un amargor final muy rico. En general es una cerveza muy rica, muy bebestible -la graduación ayuda: 5,5%- pero qué os voy a contar, Mosaic y Citra son una combinación ganadora. Me costó unos 3,70€.

29 de mayo de 2020

Speranto - Drako

Otros que se estrenen en el blog son los cerveceros manchegos Speranto, que también se han animado a enlatar birra lupulizada a tope.

Hoy os traigo a Drako, una Double Dry Hopped Double IPA cargadica de lúpulos Citra y Centennial. Las maltas empleadas son la Best Pale, Munich, copos de avena y copos de trigo.

La sirvo en vaso shaker (el de IPAs murió), presenta un color dorado, un pelín subido (8 EBC), y con cierta turbidez, la carbonatación es abundante, y genera una gruesa capa de espuma blanca muy compacta, cremosa y persistente.

En nariz destacan los aromas cítricos y de fruta de hueso. En sabor destaca la cebada, la naranja amarga y el pomelo, predominan los matices herbáceos que nos aporta el Centennial. Deja un regusto que a mí personalmente no me ha resultado muy agradable. Se nota el alcohol, aunque no es una cerveza muy cargada para el estilo (7,6%), de hecho está en el límite con la IPA a secas. El final es bastante amargo (70 IBUs). La compré online en el Super Sol de Barcelona por 4,80€.

28 de mayo de 2020

Greyhound - Give'em Hops

Sorpresón el que me he llevado con esta colla de Albacete, de los que no conocía su existencia, pero gracias a la fuerte apuesta que está haciendo el Super Sol de Barcelona por el producto nacional, me he hecho con un surtidito muy guapo de birras de toda la península -unas me han gustado más, otras menos- pero sin duda Greyhound Brewers son los que más me han sorprendido (a falta de abrir todo lo que me queda en la nevera).

De las tres variedades que tenían disponibles me decanté por la Give'em Hops, una New England Double IPA. La receta lleva malta de cebada, malta de trigo, copos de avena y los lúpulos Simcoe, Amarillo, Cryo Mosaic y Cryo Citra

La sirvo en vaso para IPAs. Presenta un color anaranjado bastante subido, tirando a ámbar, muy turbia y con aspecto de zumazo como manda el estilo. Tiene una buena carbonatación que crea una capa de espuma compacta y de color blanco. En nariz destaca el Simcoe, podemos disfrutar de aromas agradables que nos recuerdan a la papaya, fruta tropical y fruta de hueso. En boca es muy sedosa, con mucho cuerpo y mucha intensidad de sabor. Es un pelotazo, el alcohol se nota un pelín -no demasiado, pero sí un poquito, 8,0%- y los sabores nos recuerdan a la naranja, el pomelo, la mandarina y todo con un fondo herbáceo muy suave y agradable. Rasca un poquito, tiene un final amarguete, pero no excesivo, y en generales una cerveza muy potente pero que entra muy bien. Perfecta para hopheads empedernidos. Me costó 4,80€.

27 de mayo de 2020

DosKiwis - Pour Me Out

A base de probar varios miles de cervezas diferentes a uno le cuesta cada vez más sorprenderse con alguna de ellas. Que no digo disfrutar, que las disfruto la mayoría de ellas, insisto en lo de sorprenderse, y que ese factor sorpresa venga acompañado de alguna lagrimilla pues aún me resulta todavía más difícil. DosKiwis lo ha conseguido.

Bien es cierto que aquí se mezcla un gran componente emocional -estrechamente ligado a la visita que les hicimos justo hace un año- pero eso no va en demérito del buen hacer de Judit y Michael, y del cariño y pasión que ponen en su trabajo. Precisamente el pasado día uno a mi mujer y a mí nos asaltó el recuerdo de esa visita, con el consecuente mono de Empordà en nuestras venas.

Pues nada, aquí os traigo su última creación, que me ha parecido brutal: su Pour Me Out. Se trata de una Hazy Pale Ale elaborada con los lúpulos Citra, El Dorado y Nelson Sauvin.

La sirvo en vaso para IPAs, presenta un color anaranjado claro bastante bonito, mucha turbidez y una carbonatación abundante -no excesiva- que nos deja una gruesa capa de espuma blanca compacta y persistente. Al olfato ya nos llega un aroma a mango y mandarina que es gloria bendita. A la que baja un poco la espuma le meto el primer tiento. Ojos en blanco. Mucho sabor a melocotón, mango, mandarina, pomelo, quizás algo de melón también, y el toque de uva bastante notable del Nelson Sauvin. Entra como la seda, con una suavidad inusual, impresionante. Tienen un final un tanto amargo, sin idas de madre. En general es una cerveza muy sabrosa, con cero estridencias, cero aristas, sedosita pero sin restar bebestibilidad, con esa suavidad marca de la casa, un birrote brutal. 5,9%. La compré online al Super Sol de Barcelona por 5,20€. Clap clap clap.

26 de mayo de 2020

Oddity - Crumbling Crowd

Traemos de vuelta a la cervecera novel Oddity, que tuvo una entrada trinfal en este blog con su Shedland. En esta ocasión abrimos su Crumbling Crowd, en la que vuelven a apostar por los artistas locales para ilustrar sus etiquetas. La de hoy es obra de Txemy.

La receta lleva malta de cebada, avena, Amber, Brown, Aromatic, Carafa Special II y el lúpulo Columbus y también se ha elaborado en las instalaciones de Whiplash en Dublín. Sus creadores la han calificado como una Brown Stout.

Como no estaba nada familiarizado con este estilo le pregunté a Vicky Navarro, una de las fundadoras de Oddity, acerca de ello: "Es uno estilo con historia, ya que fue de las primeras cervezas oscuras que se hicieron durante la primera industrialización, junto con las Porter, que fueron las primeras en producirse de forma masiva. El estilo Brown Stout nació de la exportación de las Porter a Irlanda. Allí llamaron Brown Stout a las primeras cervezas oscuras, que más tarde pasaron a llamarse solo Stout. Con el paso del tiempo, dejó de usarse tanta malta Brown, debido a la simplificación e industrialización del proceso, pero nosotros quisimos volver a esos orígenes como homenaje a un estilo que consideramos muy noble (también porque hemos encontrado en Irlanda nuestra segunda casa)".

¡Pues al lío! La sirvo en el vaso para Stouts diseñado por mi bienamado -y añorado- John Maier. Presenta un color negro con destellos parduscos. La carbonatación es muy abundante, y genera una copiosa capa de espuma beis, muy cremosa, compacta y muy persistente. Al olfato me llega el aroma de malta asada, regaliz, café y galleta. En boca me resulta ligera de cuerpo. El sabor es dulce, muy tostado, de malta asada y café. Me resulta muy bebestible. El lúpulo aporta cierto sabor floral muy agradable y un suave amargor final. 6,0%. ¡Con el calorazo que hace ha entrado divina! ¡Qué recuerdos de mis astracanadas por Dublín hace once años!

25 de mayo de 2020

La Grúa - Paranoia Haze

Me estoy volviendo muy yonki de los zumazos de los cántabros La Grúa, y es que los de Pontejos están sacando unas New England IPAs absolutamente brutales. Y no es que digamos que un día les salió una receta buena, no. Todas las NEIPAs que he probado de esta gente son el puto top.

Y entre el top del top se encontraría la Paranoia Haze que reseñamos hoy, una New England IPA elaborada con malta de cebada, trigo, avena y los lúpulos Mosaic y Mandarina Bavaria. Si sois yonkis del Mosaic ésta es vuestra cerveza. Si sois unos yonkis de los zumazos de lúpulo ésta es una cerveza que no debéis dejar pasar.

La sirvo en un vaso para IPAs que ya pasó a mejor vida. Presenta un color anaranjado claro, muchísima turbidez y un aspecto de zumazo total. La carbonatación es muy abundante, crea una capa de espuma blanca muy compacta, cremosa y persistente, aunque en la instantánea no lo parezca. al olfato destaca el mango, el melocotón y un puntito de mandarina. En boca es un espectáculo. Destaca el pomelo, la cáscara de naranja y un puntito suave de mandarina. También hay fruta de hueso, donde quizás destaque el melocotón, y un toque de fruta tropical delicioso. Finalmente podemos encontrar algún registro herbáceo muy tenue que nos aporta frescor al conjunto. Muy sedosa, con mucho cuerpo. La sensación es la de beberse un biofrutas. Cuando se calienta se puede encontrar algo de cebada debajo de las toneladas y toneladas de lúpulo. Entra como la seda. 6,8%. La podéis comprar en la web de Cervezas La Grúa por 3,95€ y encima os la mandan a casa gratis con pedidos de más de 29,90€.

24 de mayo de 2020

Attik - Trippin'

También malagueños y también su primera reseña en el blog de la cervecera Attik. Comenzamos con una New England Double IPA elaborada con malta de cebada, trigo, avena y los lúpulos Cryo Amarillo, Citra y Simcoe.

El ejemplar en cuestión se llama Trippin'. La sirvo en vaso para IPAs -que ya pasó a mejor vida, a este paso me voy a hacer accionista de Spiegelau- y presenta un color dorado un tanto subido, sin turbidez, quizás un tanto velada pero muy lejos del aspecto de zumazo característico del estilo. La carbonatación es muy abundante, y crea una tupida capa de espuma blanca y persistente.

Al olfatonos llega un agradable aroma a papaya y pomelo. En boca predomina el Simcoe, aportando sabores de fruta de hueso muy ricos. También podemos encontrar matices de pomelo y papaya en sabor. El alcohol está bastante marcado (8,0%), resultando chirriante durante toda la degustación. Es una cerveza con cuerpo y cierta sedosidad en boca, pero nunca nos llega a dar la sensación de biofrutas. El amargor final es suave (50 IBUs). La verdad es que me esperaba mucho más. Comprada online en Super Sol de Barcelona por 4,70€, aunque la podéis comprar en la página web de Attik por 5,50€.

23 de mayo de 2020

3Monos - Monkey Python

Primera toma de contacto también con los malagueños 3Monos. ¡Ay si pudiera tomarme ahora unos espetitos en la playa de la Malagueta! Hay mono de salir ya de casa tras más de dos meses encerrado, pero mientras dure la crisis sanitaria más vale ser prudentes para evitar rebrotes.

Me dejo de desvaríos y me centro ya en la Monkey Python, que fue la seleccionada de entre las dos o tres que tenían disponibles en el Super Sol de Barcelona. Se trata de una New England IPA elaborada con las maltas Golden Promise y Cara-20 y los lúpulos Citra, Columbus, Mosaic y Centennial. No indica si lleva avena y/o trigo.

La abro -lleva dibujo en la chapa, qué bien, otra para mi colección, lástima que el desgraciado que la manipuló le ha rallado la mitad del dibujo- y la sirvo en el vaso para IPAs. Presenta un color dorado (4 EBC) sin turbidez ni aspecto de zumazo. La carbonatación es muy abundante, la espuma es muy compacta, blanca y muy persistente. Al olfato nos llega un aroma agradable a maracuyá y lima. En boca predominan los cítricos, con sabores suaves de lima, limón, mandarina y pomelo. Nada sedosa, carece de ese cuerpo de zumazo de las cervezas de este estilo, la verdad es que como NEIPA no me cuadra. También se puede disfrutar de un puntito herbáceo suave y refrescante. Se puede encontrar también el sabor de fondo de la cebada, y por último nos deja un amargor final bastante moderado (40 IBUs). Me ha faltado más turbidez, más sedosidad y mucho más intensidad en los lúpulos, pero teniendo en cuenta que se envasó en septiembre de 2019, fresca, lo que se dice fresca, no estaría. Esto en una tienda analógica ya os digo yo que no me hubiese pasado. Me costó 2,80€ en la tienda que os he comentado antes, aunque se la podéis comprar a sus productores directamente en su página web por 2,00€.

22 de mayo de 2020

Medina - 888

Desde que empecé a comprar cerveza artesanal enlatada casi todo lo que he probado estaba muy rico, muy buen hecho y muy bien conservado, salvo en un par -quizás tres- de ocasiones en las que la cerveza no estaba bien conservada. Pero de entrada todo salía bastante bien de fábrica. Por este dato mi cerebro asoció cerveza enlatada = birrote brutal. Hasta hoy.

Bueno, pues ya estáis viendo el aspecto de la 888 de la cervecera toledana Medina, de los que no había probado aún nada, y en un intento de apoyar a los cerveceros españoles durante esta crisis pues me ha salido mal la jugada. Qué le vamos a hacer.

Se trata de una Imperial Red IPA elaborada con los lúpulos Columbus, Citra y Cascade. La sirvo en vaso para IPAs y nada más impactar la cerveza contra el cristal veo que algo no va bien en la carbonatación, intento corregir escanciándola cual sidrero asturiano pero lo único que consigo es una fina capa de burbujaca gorda que no tarda en desaparecer. Pensaba que la cerveza enlatada no tenía este tipo de problemas como sí sucede en las botellas, que hay que refermentarlas en botella y añadir azúcar y que aún así en muchos casos te encuentras un ñordo igual. Pues nada, cerveza desbravada, qué le vamos a hacer. 

De color pardo y muy turbia, pero creo que no es porque pretendiesen hacer una cerveza hazy, sino porque viene hasta arriba de poso y de partículas en suspensión. La verdad es que por el aspecto no me apetece nada probarla. Resignado le doy el primer sorbo. Sin gas, muy dulzona, porrona y basta. Cansina y no invita a nada a seguir bebiendo salvo por amortizar la pasta que me he gastado. Es el tipo de cerveza que intento evitar a toda costa, pero aún así me voy comiendo alguna de vez en cuando. Hacía mucho tiempo que no me pasaba, y pensaba que comprando cerveza artesanal enlatada no me volvería a suceder, pero ya veo que sí. Los lúpulos aportan sabores resinosos, predominan más el Columbus y el Cascade que el Citra, que no destaca nada, y por último un amargor bastante marcado (88 IBUs). 8,0%, la verdad es que se sube. Lo peor de todo es que en vez de chuparme 33cl en esta ocasión han sido 44cl. Me sabe mal por los de Santa Cruz de la Zarza, pero después de esta experiencia no creo que repita, sinceramente. Espero que esta reseña sirva para que mejoren la receta e intenten corregir errores. Comprada online al Super Sol de Barcelona por 4,15€.

21 de mayo de 2020

3 Fonteinen - Oude Kriek

El pasado día 3, que era el día de la madre, me abrí la última botella que me quedaba del pedido que hice a través de la web de La Bodega del Sol de Barcelona. Estos días estoy priorizando en mis compras el producto nacional, pero debido al mono que tengo tras dos meses sin beber Lambics decidí hacer una excepción y añadir esta 3 Fonteinen a la cesta de la compra.

Se trata del Assemblage nº32 de la añada 18-19 de la Oude Kriek de los de Beersel, que como podéis imaginar por el color, viene hasta arriba de cerezas.

La descorcho y la sirvo estrenando mi vasito para gueuzes que compré en In De Verzekering Tegen De Grote Dorst y que tan grandes recuerdos me trae. la carbonatación es abundante, de burbuja fina, efervescente, pero de espuma muy poco duradera. Presenta un color rubí precioso, muy intenso. Al olfato nos viene el olorcillo característico y salvaje de las cervezas Lambic.

En boca es intensita, muy ácida, con la balanza decantada claramente hacia el lado de la acidez que no el del dulzor que le pueda aportar la fruta. Cuerazo, saborcito característico de este tipo de cervezas y la cereza muy tenue. Siempre me han frustrado bastante las cervezas kriek porque precisamente no destaca demasiado el sabor de las cerezas. En ésta en concreto, en un inicio me ha costado encontrarlas, además bastante tenues, pero una vez con la cerveza caliente aparecen claramente y además con un sabor absolutamente delicioso. ¡Muy rica! 6,2%. Me costó 11,35€ la botella de 37,5cl.

20 de mayo de 2020

La Grúa - Chronic Haze

Algunos vaticinaban este año 2020 como el del fin de las New England IPAs y como el del regreso de las West Coast ¡Pues toma Jeroma! ¡Zumito de la tierruca!

Los cántabros de Cervezas La Grúa se están destacando con unas New England IPAs impresionantes. Aún así todavía me hago cruces de que en muchas tiendas de Barcelona se pueden encontrar según qué ñordos del resto de la península y en cambio nadie distribuya a los de Pontejos en toda Catalunya. Voy a tener que llamar a Íker Jiménez para que me lo explique. En fin, suerte que los cántabros disponen de una página web donde podéis comprar sus cervezas a ellos directamente, sin gastos de envío y a unos precios cojonudos. De esta manera no tenemos que estar a expensas de las selecciones de las distribuidoras.

Hoy os traigo su Chronic Haze, una NEIPA elaborada con malta de cebada, trigo y avena, los lúpulos Amarillo, Citra y Cashmere y la levadura A38 Juice. Debajo del nombre puede leerse "DDH Double Session IPA", ¿qué cojones será eso? Como los conceptos Double y Session juntos no me cuadran decido preguntarle a Alejandro Vega, su creador: "Queríamos ver hasta donde llegaba la tontería de la gente con los nombres y denominaciones de los estilos de cerveza, y si eso sería un impedimento a la hora de venderla. Así que lo de Double Session IPA nos pareció muy gracioso. La idea era trolear al mercado y hacer un poco más divertido nuestro día a día en la elaboración".

La sirvo en vaso para IPAs y presenta un color claro, turbidez a tope -parece un zumo de piña- y mucha carbonatación, que genera una gruesa capa de espuma blanca, compacta y muy persistente. Al olfato destaca la piña y la fruta tropical. Le doy el primer sorbo y es terciopelo en boca. Muy suave, muy sedosa, con mucho cuerpo, y muy sabrosa. En boca destacan los sabores a piña, cítricos -mandarina y algo de pomelo- y fruta tropical. El amargor final es muy suave, perfecta para los amantes de los zumazos. ¡Una brutalidad cómo entra! 6,1%. La podéis comprar en su web por 3,95€.

19 de mayo de 2020

Heller - Aecht Schlenkerla Eiche Doppelbock

Creo que no me llevaba un chasco así desde que fui al cine a ver Alerta Máxima II, un truñaco fílmico con un Steven Seagal venido a menos que supuso el declive de su carrera. Lo peor de todo es que todavía continúa rodando películas 25 años después.

Pues hoy tenemos su analogía birruna, que es sin lugar a dudas la peor con diferencia de los cerveceros de Bamberg. Soy muy fan de todo el cátalogo de Schlenkerla, aún siendo cervezas muy peculiares, me encantan sus elaboraciones, sean del estilo que sean, quizás no me bebería un litro del tirón, pero sí de vez en cuando tengo mono de humo y beicon y los teutones saben muy bien cómo paliarlo. Sin embargo la Aecht Schlenkerla Eiche me ha parecido un bluff total.

Se trata de una cerveza de estilo Doppelbock. Para elaborarla se utiliza malta horneada con madera de roble y lúpulo Hallertau. Tradicionalmente las cervezas de este estilo se las suele bautizar con nombres acabados con el sufijo -ator, como por ejemplo: Terminator, Vibrator o Consolator entre muchos otros. También suele aparecer un macho cabrío en la etiqueta. Aquí la cervecera de Bamberg ha pasado de todo, del -ator y del cabrón y han ido a su puto rollo. Pues muy bien, a mí las movidas teutonas la verdad es que me la traen al pairo, así que al lío.

La sirvo en la jarra apropiada, presentando un color pardo y una carbonatación abundante, que genera una cremosa capa de espuma de color beis bastante persistente. Al olfato huele a malta asada y poco beicon. En boca es una cerveza excesivamente tostada, más bien quemada añadiría yo, dejando poco protagonismo para el humo y el beicon. El sabor no resulta agradable, se carga también las notas dulces, de caramelo que nos podría aportar la malta y poco más que comentar, esto estaba más quemao que el cenicero de un bingo. Lo peor de todo es que la botella era de medio litraco y que el sabor desagradable a quemado es muy persistente a la par que desagradable. 8,0%, la verdad es que toña un poco. Os la podéis ahorrar. La compré en la web de La Bodega del Sol por 3,50€. Bajonazo.

18 de mayo de 2020

Rochefort - Trappistes 6

Durante estos días de confinamiento, echando la vista atrás al fabuloso viaje a Bélgica que me pegué durante el mes de marzo, eché en falta alguna birrita del país en cuestión, así que en uno de los pedidos cerveceros que hice metí en la cesta de la compra la número 6 de la cervecera trapense Rochefort, que, que no dudé en abrir tan pronto como se nubló el cielo y bajaron las temperaturas.

Se trata de una Belgian Amber Ale de 7,5% perfecta para levantarnos el ánimo en caso de inclemencias meteorológicas.

De color caramelo, con algún destello rojizo y carbonatación muy abundante que crea una tupida capa de espuma de color beis muy persistente. Asomamos la tocha por la copa y nos viene el aroma a malta tostada y ese punto belga característico.

En boca es una cerveza acaramelada, dulzona, pero no por ello empalagosa ni cansina. Mucha cebada, trigo también, sabor tostado, potente, intenso, no es una cerveza excesivamente alcohólica si la comparamos con otros pelotazos belgas del estilo. Finalmente el toque característico de la levadura. Muy buena cerveza que me aporta muy buenos flashbacks. Por hacer la gracia la maridé con queso Roquefort y me resultó muy adecuado, ni la cerveza me pareció tan dulce ni el queso me pareció tan fuerte como si los hubiera tomado por separado. Comprada en la web de La Bodega del Sol de Barcelona por 2,85€.

17 de mayo de 2020

Sesma - Session IPA

Continuamos con los navarricos Sesma, que han resultado ser un gran descubrimiento para el que suscribe. En esta ocasión os traemos su Session IPA -no se estrujan demasiado las neuronas con los nombres- y por lo que he ido viendo por las redes sociales el resto de su catálogo también me resulta muy apetecible.

La receta lleva malta Maris Otter, avena y los lúpulos Citra y Cryo Citra y la levadura Coastal Haze.

La sirvo en vaso para IPAs y presenta un color entre dorado y anaranjado claro. Con cierta turbidez que le da ese aspecto hazy. La carbonatación no es excesiva, suficiente para crear una capa de espuma blanca de aspecto jabonoso.

Al olfato nos llega una bocanada de mango brutal. En boca destaca el pomelo y los cítricos. Pese a ser una cerveza ligera de trago y con no demasiado alcohol (4,9%), la avena le proporciona más cuerpo y cierta sedosidad que balancea la falta de alcohol (para ser una IPA). Muy rica, de sabor intenso, muy bebestible y con un final notablemente amargo pese a solo tener 15 IBUs. Para beber a litracos. Comprada en la web de La Bodega del Sol por 4,80€.

16 de mayo de 2020

Panda & The Beer Garden - Panda Garden

Ayer tuve un día intensito de teletrabajo, y como el clima no acompañaba me apetecía un pelotazo de los guapos, así que abrí la nevera y me fui derechito a por la Triple IPA de la cervecera madrileña Panda Beer, además era San Isidro, todo encajaba.

Ésta es la primera cerveza de los madrileños que pruebo y la verdad es que me ha gustado mucho, lo cierto es que por las circunstancias la pillé con muchas ganas, y eso que yo nunca he sido de cervezas muy idas de madre. Se llama Panda Garden y la receta lleva las maltas Pale Ale, Cara-Pils, Cara-Munich II y los lúpulos Citra, Simcoe, Mosaic, Galaxy y Herkules. La han realizado en colaboración con la tienda de cerveza The Beer Garden, que aún no he tenido el gusto de visitar.

La sirvo en vaso para IPAs. Presenta un color ambarino muy bonito, con una carbonatación abundante que crea una gruesa capa de espuma de color hueso muy compacta y persistente. En boca ya se nota el alcoholazo al primer sorbo (10,0%). Aún así la pillo con muchas ganas. Tiene una base maltosa muy potente para aguantar la carga alcohólica, que aporta sabores dulces y de caramelo. El lúpulo también tiene una notable presencia: mucha resinita, pino y sabores herbáceos. Final bastante potente en cuanto amargor se refiere (150 IBUs). Con todo y con eso me la he fundido con mucho entusiasmo, pese a que no sea precisamente una cerveza de trago ligero. La he maridado con unas chuletitas de cordero a la plancha y me ha entrado de lujo. Comprada online en el Super Sol de Barcelona por 3,25€. Se agradece que venga con dibujo en la chapa, práctica poco frecuente entre cerveceros artesanos.

15 de mayo de 2020

La Grúa - Pale Ale

Continuamos con la cervecera cántabra La Grúa que está que no para. Con todo lo que está suponiendo para las pequeñas cerveceras este confinamiento los de Pontejos están apostando muy fuerte por la venta online y están sacando muchos lotes nuevos al mercado, como el que nos atañe hoy.

Se trata de su Pale Ale elaborada con lúpulos neozelandeses, que presenta un aspecto limpio, cristalino, de color dorado, sin turbidez alguna y sin poso, con una carbonatación abundante que genera una gruesa capa de color blanco bastante compacta.

Al olfato nos llega un aroma a melocotón muy agradable. En boca predomina el cereal, con la cebada muy presente y con un sabor muy rico, y también con el aporte fresco de los lúpulos, que le suman sabores herbáceos muy agradables y un toque cítrico refrescante sin solapar ni enmascarar en ningún momento el rico sabor del cereal. También un punto floral que a mí me resulta muy rico, y finalmente un amargor notable (40 IBUs), marcado y prolongado en boca. Una Pale Ale de 5,5% muy bebible y que podéis encontrar en su web por 1,75€, y encima os la traen gratis a casa si hacéis un pedido superior a 29,90€. ¿Qué más queréis?

14 de mayo de 2020

Alefarm - Wanderlust

Tremendo birrote el que nos atañe hoy. De los daneses Alefarm tan solo he probado tres cervezas, pero las 3 brutales. La única pega que tengo con los de Greve es que los precios de sus latas se disparan bastante -de hecho ésta es la más cara que he comprado- pero en fin, de vez en cuando no está de más darse un caprichito. En este caso ha valido mucho la pena.

La joyaza se llama Wanderlust, y según sus creadores es una No Coast IPA. La receta lleva malta de cebada, avena, trigo, levadura y los lúpulos Citra, Chinook BBC y Columbus BBC.

La sirvo en vaso para IPAs y presenta un color dorado sin turbideces. La carbonatación es abundante y genera una gruesa capa de espuma blanca, compacta y persistente. Al olfato nos llegan agradables aromas herbáceos.

En boca es una locura. Por un lado tenemos el sabor herbáceo y refrescante del Chinook -más característico de las IPAs de la Costa Oeste- y por otro lado tenemos el sabor a fruta de hueso del Citra y la sedosidad de las IPAs de la Costa Este. Se quedaría a medio camino entre una West Coast y una New England (de ahí lo de No Coast IPA) ejecutada a la perfección. La sedosidad es sutil y en ningún caso resta bebestibilidad al conjunto. Todo muy suave, muy armonioso y perfectamente equilibrado. Sin estridencias, sin aristas, un trabajo muy fino. Finalmente nos deja un amargor moderado al final que desata ya nuestros delirios birrunos. Birrote épico. Me ha encantado la idea de IPA que nos plantean y aún más cómo la han llevado a cabo. Me quito el sombrero. 5,7%. Comprada en la web de La Bodega del Sol por 6,90€.

13 de mayo de 2020

Omnipollo & Dugges - Anagram

Cada vez me resultan más cansinas las Imperial Pastry Stouts de Omnipollo. Al principio tenían su gracia, lo reconozco, su Noa Pecan Mud Cake me encantó, su Hypnopompa me flipó, pero no sé si el hecho de haber perdido el factor sorpresa o el hecho de que cada vez tolero menos el exceso de azúcar, pero ésta en concreto me ha dejado bastante tibio. Si a esto se le suma que te has dejado 9,50€ en una cerveza que no te pone Pinocho pues como que apaga y vámonos.

La cerveza se llama Anagram y está elaborada en colaboración con sus compatriotas Dugges. La receta lleva arándanos y aromas artificiales, y sus creadores la definen como una Blueberry Cheesecake Stout. Normalmente la ilustración de la etiqueta está realizada en color blanco pero ésta la han hecho en color morado, desconozco si es para evocar el color de los arándanos o es que tienen pensado cambiar de color dependiendo de la añada.

La sirvo en el vaso para Stouts diseñado por mi bienamado John Maier. Presenta un color muy oscuro, totalmente opaco, apariencia oleosa, de petrolaco total. La carbonatación es abundante pero no excesiva, fijaos que aún escanciándola no he logrado llenar hasta arriba el vaso de espuma. La espuma es compacta, cremosa y de color beis. Al olfato nos llega un aroma que nos recuerda al chocolate con leche y efectivamente al pastel de arándanos al que hace referencia. En boca es muy intensa, muy dulzona, con sabores que nos recuerdan a los frutos rojos -incluso a fresas- y dulce de leche. Empalagosa. El alcohol es bastante notable (12,0%, como para no notarse), pero no nos da esa sensación licorosa por el pecho a cada trago. En general la percepción sí puede resultar la de un pastel de arándanos, pero lo que no es en ningún caso es una Imperial Stout, que en mi opinión es inexistente, sepultada por dicho pastel. Comprada en La General de Begudes de Valldoreix.

En mi opinión os la podéis ahorrar. Además, si esta gente, con la que está cayendo, se permite la frivolidad de vender en su web una puta Gose de litro y medio a 250,00€ a mí ya me han visto. A partir de ahora invertiré mi dinero en cerveceros locales que realmente lo necesiten. Goodbye Henok! Goodbye Karl!