13 de noviembre de 2018

O/O - Ichor Mosaic

Yonkis del Mosaic, bienvenidos a vuestro templo. He aquí otro birrote de tus ídolos O/O.

Hoy tenemos aquí a la Ichor Mosaic, una Double IPA brutal de la cervecera de Gotemburgo que tantas alegrías nos ha dado. Se trata de una Mosaic single hop y para los fans acérrimos de estos cerveceros también existe la versión elaborada con lúpulo Citra, que no dudaré en agenciarme en cuanto la vea.

Bonito color entre dorado, anaranjado y amarillento, bastante turbia y muy carbonatada, generando una generoa y tupida capa de espuma blanca.

Al olfato los cítricos nos alegran el día. En boca encontramos naranja, piel de naranja, pomelo y piel de mandarina. Para ser Double IPA entra como la seda. 8,0%. Impresionante. Birrote épico. Comprada refrigerada en el Cervesa Sobre Tot de Granollers por 5,25€.

12 de noviembre de 2018

Laugar & Mad Scientist - Red Summer Rain

Desde hace algún tiempo tengo un ojo puesto en el panorama birruno húngaro, y más concretamente en las cerveceras Monyo y Mad Scientist, que nos atañe hoy. Ambas han hecho sendas colaboraciones con cerveceras españolas y afortunadamente hace unas semanas han empezado a llegar varias cervezas de sus respectivos catálogos.

De comento vamos a abrir el apartado de Hungría en el blog con esta colaboración con la cervecera vasca Laugar, siempre bien recibida en este blog. Los de Gordexola junto con los de Budapest nos han preparado esta Sour con adición de grandes cantidades de sandía.

La han bautizado como Red Summer Ale haciéndole un guiño al músico Prince, aunque la ilustración me recuerda más a Michael Jackson en Thriller recién salidito de la tumba.

Color dorado claro, con mucho poso y prácticamente sin carbonatación. En boca evidentemente es muy ácida, como cabía esperar. La sandía le da un sabor especial y creo que combina muy bien con el estilo, aporta dulzor que contrarresta la carga de acidez y da un sabor realmente rico. Muy refrescante para el verano. 5,2%. Comprada refrigerada en La Bodega del Sol por 3,90€.

11 de noviembre de 2018

Rogue - 10 Hops IPA

Pay attention, please que hoy traemos un birrote brutal. Por si a alguien le había sabido a poco su 8 Hop IPA pues ¡toma! tus ídolos de Newport te sacan la 10 Hop IPA, con 10 lúpulos diferentes cultivados en su propia plantación y un 10,10% de volumen de alcohol. Déjate de cubatas.

El equipazo de John Maier ha preparado una Imperial IPA elaborada con los lúpulos Liberty, Newport, Revolution, Independent, Freedom, Rebel, Yaquina, Alluvial, Adair y Keven. Las maltas utilizadas con la Dare y la Weyermann Pils. La levadura -como no- es su célebre Pacman. Todo, absolutamente todo de su cosecha propia.

De color tostado y con buena carbonatación. al olfato nos resulta muy herbácea. En boca se nota una buena base maltosa que va a aguantar toda esa buena dosis de alcohol. Evidentemente muy lupulizada, con mucho pino y sabores herbáceos, muy intensa y con el saborazo del alcohol que llegado a este punto es difícil de camuflar. Para el pepinaco que es entra extraordinariamente bien. Me casqué los 66cl a cara de perro. Embolia garantizada, la toña se nota. Final amargo muy marcado (75 IBUs) pero sin destrozarte la lengua. Perfecta para amantes de las cosas extremas. Y para los que no son muy de cervezas extremas -como el que suscribe- también se deja beber con alegría y entusiasmo. Añado que no soy nada imparcial, tengo absoluta devoción por Rogue. Comprada refrigerada en La Bodega del Sol de Barcelona por 12,35€.

8 de noviembre de 2018

BlackLab - Punto De Rocío

Estamos viviendo un auténtico fervor por la cerveza enlatada. No solo las cerveceras se dedican a enlatar -y algunas de ellas han dejado de lado el embotellado- sino que cada vez son más los brewpubs y cervecerías cuentan con una pequeña enlatadora para que te puedas llevar sus cervezas a casa.

El brewpub BlackLab de Barcelona no ha querido quedarse atrás y se ha sumado a esta nueva tendencia. De manera que ahora no solo podemos disfrutar de las  cervezas de Matt y Jing en su magnífico negocio, sino que hora también nos las podemos llevar a casa fresquitas.

Eso es exactamente lo que hicimos nosotros un soleado día de septiembre. Fuimos a tomarnos unas birras en su terraza, y ya puestos nos llevamos a casa esta lata de Punto De Rocío, una de las cervezas de la casa que suelen tener pinchadas.

Se trata de una Session IPA suave y ligerita que entra muy bien cuando aprieta el calor. De color dorado y muy carbonatada. Al olfato nos llegan aromas herbáceos y cítricos. En boca la cosa continúa en la misma dirección: sabores herbáceos muy agradables que se complementan con el frescor que aportan los cítricos. 5,5%. Lo malo fue el precio: 4,10€ por tomármela en casa. Comprada directamente a ellos, sin intermediarios, sin distribuidores y sin gastos de transporte me parece excesivo. Sin duda volveré a tomarme unas pintas en su negocio, pero por ese precio no me merece la pena comprarles sus latas.

7 de noviembre de 2018

Frau Gruber - Yeast Is King

Otros de los teutones que lo están petando en nuestras neveras son Frau Gruber. En su anterior paso por el blog reconozco que no me gustó absolutamente nada su Four Horsemen, pero decidí darles una segunda oportunidad y la verdad es que ha sido una triunfada total.

En esta ocasión os traigo una IPA a la que han bautizado como Yeast Is King. Al servirla tiene un aspecto muy turbio, muy carbonatada y con una gran cantidad de espuma de color blanco, tupida y muy persistente.

En boca es sabrosísima, con un sabor a melocotón realmente impresionante. Aparece también algo de piña, naranja y pomelo. Al final nos deja algo de resinita muy suave. Muy, muy rica. Así sí dan ganas de repetir las veces que haga falta. 6,3%. Comprada en Cervesa Sobre Tot de Granollers por 4,35€.

6 de noviembre de 2018

Fuerst Wiacek - Pleasures & Treasures

Muy top las cervezas de estos berlineses. Nos dejaron muy flipados con su A Quick One y en esta ocasión vuelven a hacerlo otra vez con su Pleasures & Treasures.

Fuerst Wiacek -telita con el nombre- nos ha preparado esta magnífica New England IPA con los lúpulos Simcoe y Amarillo. Una cerveza muy sabrosa, pero baja de alcohol (5,5%), en el límite de la Session IPA.

Color amarillento, muy velada y turbia, con una moderada corona de espuma blanca. Al olfato muchos cítricos que nos resultan muy agradables y que apuntan a una cerveza muy refrescante.

En boca la cosa continúa por el mismo camino: muchos cítricos. Naranjas, bastante pomelo y un toque de limón muy suave y que aporta frescor al conjunto. Algo también de fruta de hueso muy tenue y un final suavete. Muy rica. Personalmente me gustó más la A Quick One pero ésta también es altamente recomendable. Comprada refrigerada en La Bodega del Sol por 4,45€.

5 de noviembre de 2018

Soma - Gradient

Aquí os traemos vuestra dosis de droga dura. Soma cargadita de lúpulo hasta arriba from Girona with love.

En esta ocasión el equipo de Ramon ha dejado de lado las New england IPAs y las New England Double IPAs para realizar algo más ligero y bebible para el verano -vamos con retraso en las reseñas, es más que evidente- y se han picao una New England Session IPA. Eso sí, sin escatimar en lúpulo e igualmente hazy y juicy por un tubo.

La servimos en vaso y presenta un color anaranjado y con una notable turbidez. Carbonatación no excesiva, espuma blanca y persistente.

En boca es bastante sedosa y con bastante cuerpo para ser una Session. Muy jugosa, con muchísima fruta, donde los cítricos son los protagonistas. Corteza de naranja y pomelazo por un tubo. Sabor bastante intenso. Quien se espere una Session aguada que se lo quite de la cabeza. Final un pelín astringente. Quizás no sea su mejor cerveza pero altamente bebible igual. 5,0%. Comprada refrigerada en La Bodega del Sol por 4,25€.

4 de noviembre de 2018

Garage Beer - Soup

¡Volvemos a traer la Soup del equipo de Garage Beer! Esta vez en formato New England Double India Pale Ale. Para mí la Soup original es una de sus mejores cervezas y la versión DIPA me ha gustado mucho también, pero francamente me quedo con la IPA original, es cuestión de gustos personales.

Elaborada con malta Extra Pale, avena malteada, copos de avena, trigo, dextrina y dextrosa. Tanto en el whirpool como en el double dry hopping han utilizado los lúpulos Citra y Mosaic. La levadura empleada ha sido la Lallemand Lalbrew New England. En esta ocasión han alcanzado el 8,5% de graduación.

A tenor del nombre y del etiquetado me esperaba una fotocopia de la IPA original pero con más graduación. A la práctica no ha sido así.

La servimos en vaso y por el aspecto dista mucho del zumazo de la Soup original. Ésta es menos turbia, de un color amarillo un tanto velado y mucho más carbonatada. Al olfato aroma a cítricos y maracuyá impresionante. En boca es un espectáculo. Muchísimos cítricos, mucha fruta tropical y algo de melocotón. La sensación en boca es menos juicy que su hermana y menos sedosa. Se nota un puntito alcohólico pero es altamente bebible. Muy rica como de costumbre. Comprada en A-Go-Go de Terrassa por 5,25€.

3 de noviembre de 2018

Zwanze Day 2018 Masia Agullons - Sant Joan de Mediona


Un año más la Brasserie Cantillon nos invitaba a todos los amantes de las cervezas Lambic a la celebración del Zwanze Day durante el último sábado del mes de septiembre. 72 emplazamientos seleccionados alrededor del globo para convertirse en sede de la brasserie belga durante un día y solo uno en toda la Península Ibérica: La Masia Agullons en Sant Joan de Mediona. ¿Nos lo íbamos a perder? Por supuesto que no. Para allá que nos fuimos al que fuera nuestro tercer Zwanze consecutivo. La cerveza especial de este año -la Manneken Pise- es el resultado de la mezcla de tres Lambics maduradas por separado en barriles de vino italiano Amarone, Chianti y Sangiovese. Como siempre se pinchó de manera simultánea en todo el planeta a las 21:00 hora de Bruselas.

Como somos unos asiduos al Zwanze, y ya lo hemos vivido tanto por la mañana como por la noche, decidimos acudir por la tarde, para quedarnos a cenar, probar la cerveza especial de este año y volver temprano a casa en condiciones óptimas para coger el coche.

Llegamos allí a las 18:00 en punto y antes de poner un pie en el suelo ya nos encontramos con cambios respecto a ediciones anteriores. El primero fue encontrarnos con una valla de obra que nos impedía continuar con el coche por el camino hasta la explanada donde solíamos aparcar en ediciones anteriores, así que lo dejamos aparcado en medio de un campo segado con el resto de coches que había por allí. Al bajarnos pudimos ver a -no uno ni dos, bastantes más- asistentes bajando con varias cajas de botellas y cargándolas en los maleteros de sus coches. Nosotros nos compramos dos botellas para compartir. No me paso el día bebiendo Lambics la verdad. Me dio la impresión de que hay gente que bebe Cantillon como el vino a diario. Prefiero pensar que esas cajas no iban a servir para especular y sacarse una buena pasta a costa de la generosidad de Carlos, Montse y la familia Van Roy, me daría muchísima pena. La botella de 75cl de Iris, que a mí aquí me costó 11€ en una edición anterior la vi el fin de semana pasado a 35€. Con esto no quiero decir que ese establecimiento en concreto se la haya comprado a Carlos directamente, más que nada escribo esto para que quede patente el sobrecoste que sufren estas botellas en el mercado ordinario.

Antes de cruzar la puerta de la masía pudimos apreciar que habían colocado mesas y sillas en el exterior de ésta, y ya se notaba una afluencia de gente mayor que en anteriores ediciones. Al entrar dentro se confirmó este hecho, prácticamente no había sitio donde sentarse. Este año se había colocado la venta de fichas en la entrada de la masía, luego descubrimos el porqué. Como novedad de esta edición vendían una copa por dos fichas -cada ficha costaba un euro- con el logo de Agullons y de Cantillon, muy chula. Esto ya nos daba a entender que este año se preveía una afluencia mucho mayor que en ediciones anteriores, donde una vez te acababas la cerveza la dejabas en la barra y la organización se encargaba de meterla en el lavavajillas. Como punto positivo la copa te la podías llevar a casa, ya que la habías pagado. La verdad es que personalmente me dio bastante bajón ver a tanta gente allí, el Zwanze es uno de mis eventos cerveceros preferidos precisamente por la tranquilidad con la que se pueden disfrutar las cervezas, pero en fin, igual que yo, todo el mundo tiene el mismo derecho a disfrutar de estas cervezas.

Otra de las novedades fue que habían colocado una barra en el patio de la masía, para pinchar los barriles de Cantillon, dejando la barra del interior de la casa para pinchar solo los barriles de Agullons. Esto estuvo bien pensado, ya que si se hubiese hecho como en años anteriores aquello se hubiese colapsado y hubiese sido muy difícil entrar y salir de la masía para pedir las cervezas o comprar comida. Por contra, restaba espacio para colocar más sillas y mesas. No sin ansia fuimos a pedir nuestra dosis anual de Fou' Foune y de Rosé de Gambrinus. La primera en la frente. Hace rato que se habían agotado. WTF! Ahí ya sí que me vine abajo. Llevaba todo el año esperando para chutarme mi amada Fou' Foune y sus deliciosos albaricoques en vena. ¡Menuda putada! En fin, el mismo derecho tenían a disfrutarla los que vinieron por la mañana que yo, así que para el Zwanze 2019 ya tengo la lección aprendida. Los barriles de Cantillon que quedaban eran de Nath, Kriek, Iris y la clásica Gueuze. Todo el restó voló, y eso que eran las 18:00 de la tarde.

Resignados nos pedimos una Nath con ruibarbo y estuvimos charlando con Carlos, al que le compramos una botella de Gueuze y otra de su Barrica Blend 3. Cuando fuimos a guardar las botellas al coche vimos en lontananza una horda que avanzaba a paso ligero entre los campos. Parecía la invasión de los hunos. Se trataba de un numeroso grupo de beergeeks que había venido desde Barcelona en autocar en un viaje organizado por una cervecera de la ciudad. Al instante se formó una cola impresionante a la entrada de la masía. Si ya se notaba la alta afluencia de gente, con las 56 personas del autocar aquello se puso a petar. Muchísima gente y la música del disc jockey muy alta. A mí personalmente me costaba hablar con la persona que tenía a mi lado. Esto me hizo sentir incómodo, unido a mi mono de Fou' Foune y Rosé de Gambrinus, durante un buen rato estuve de bajón total. Éste no era el Zwanze soñado que llevaba esperando durante todo el año.

Al rato la cosa se animó con la música en directo. Había un grupo (Revolta Kònica) que amenizó la velada con versiones en acústico de Barricada, La Polla Records, Soziedad Alkoholika y punkadas del estilo. Ahí -sumado al efecto de las Lambic- ya se me empezó a animar el espíritu. Empezamos a ver caras conocidas del mundillo birruno -algunas reincidentes en el evento- y el ambiente estuvo bastante animado. Se acercaban las 21:00 y llegaba la hora de tener algo en el estómago antes de que pinchasen la Manneken Pise, así que nos fuimos a ver a Montse.


Este año para llenar la panza había pinchitos, las clásicas albóndigas de caballo de la casa, fideos con verduras y setas salteadas, callos, jamón y para el público vegano habían tenido el detalle de preparar seitán y tofu con verduras. También vi entre la multitud varios platos con un surtidito de quesos bastante apetecible que sinceramente no tengo ni idea de donde los sacaron. De postre nos pedimos el pastel de chocolate con peras que hace Montse -que es una brutalidad- y también un trozo de pastel de queso muy rico.

Se hizo de noche y sobre las 20:45 ya empezamos a colocarnos cerca de la barra para estar allí de los primeros a la hora señalada. La cola que se formó a los pocos minutos fue colosal. A las 21:00 se pinchó puntualmente el barril de Manneken Pise. Estaba brutal. En este caso valió la pena el habernos quedado sin Fou' Foune, porque se nos compensó por otro lado, la cerveza estaba deliciosa. Desconozco si finalmente todo el mundo pudo probar al menos una copita, realmente la cola daba miedo. Musiquita, muy buen ambiente y la verdad es que finalmente me lo pasé bastante bien pese a que las multitudes cada vez son menos de mi agrado. Me vuelvo mayor, qué queréis que os diga. Como dentro ya era imposible sentarse nos pedimos la última -en esta ocasión de Agullons- y nos salimos fuera para tomar el fresco y airearnos un poco antes de volver a casa.

A nuestro regreso quedé con un sentimiento agridulce. Por un lado me alegré del éxito del evento y de que cada vez haya más fans y aceptación de la cerveza Lambic. Por otro lado me quedé con la impresión de que este año ha sido un punto de inflexión y que tal vez en un futuro el evento acabe muriendo de éxito. Si de cara al Zwanze 2019 en vez de un autocar se fletan dos, no quiero ni imaginarme cómo puede acabar aquello. Quizás sería el momento de plantearse buscar una sede en Barcelona para el Zwanze y descongestionar Mediona. La verdad es que finalmente pude disfrutar de la jornada y prefiero quedarme con lo positivo que nos dio la tarde, pero de cara a años venideros yo me planteo ir por la mañana a primera hora ¡tendréis que esperar al año que viene para leer la correspondiente reseña! Antes de acabar me gustaría darle las gracias a Carlos y Montse por abrirnos las puertas de su casa una vez más y también a todo el equipo de la Masía Agullons por haber contribuido a que esto haya sido posible. ¡Un fuerte abrazo a todos!

Balance de daños:

-Cantillon - Nath. La Lambic de la casa elaborada con ruibarbo. Cuerazo, establo y muy, muy seca al final. Ojos como El Fary pero lagrimones de placer.5,0%.

-Cantillon Kriek. Viene siendo un clasicazo del Zwanze medionil. Con su bonito color rojizo y su acidez característica. Las cerezas me siguen costando encontrarlas, pero haberlas haylas. No tardó en agotarse. 5,0%.

-Cantillon - Manneken Pise. Sortosamente estaba espectacular y valió la pena el viaje. De entrada, muy parecida a la Gueuze convencional, pero a medida que se iba calentando afloraban los sabores de los vinos italianos y las notas afrutadas. De soltar la lagrimita.

-Agullons - Dalmoru. Antes de irnos nos picó la curiosidad y quisimos probar algo de los anfitriones. Se trata de una cerveza de trigo bastante especial. Muy turbia, con el saborazo del trigo y un sabor peculiar. 4,5%.

2 de noviembre de 2018

Cierzo - Calanda

A mediados de septiembre comenzaron a llegar a la calle las primeras latas de Cierzo Brewing, un proyecto cervecero maño muy interesante y que aúna el trabajo, experiencia y sabiduría de la cervecera Populus, la cervecería Hoppy y las distribuidoras Lupulus y Gourpass. El objetivo es crear birrotes, distribuirlos por toda España e incluso crear su propio local en Zaragoza, les deseamos mucha suerte.

A los pocos días de que nos llegasen a Barcelona me fui a La Bodega del Sol para comprar un par de ejemplares bien refrigerados y catar sus primeros lotes.

La primera que abrí fue la Calanda, una Double IPA elaborada con melocotón de Calanda. De color anaranjado y ultra turbia, prácticamente opaca y bien coronada de espuma blanca. En boca me ha parecido muy bestia. Muy resinosa, muy astringente y ultra amarga. El melocotón sinceramente no lo he encontrado -no sé si se lo habrá comido toda la levadura- y los sabores de fruta que pudiese aportar el Simcoe tampoco eran muy evidentes. Se come toda la cerveza el amargor, lo cierto es que no me gustó. 5,10€ de los que duelen. Suerte que la Citra me gustó muchísimo más. 8,0%.

1 de noviembre de 2018

Evil Twin - Imperial Biscotti Break

Como cada primer jueves de noviembre, se celebra el Stout Day. Este año ha coincidido con el día de todos los santos. ¡Feliz jagulin grupo!

Y como viene siendo tradición, José Benedicto, del blog cervecero Mis Aventuras Cerveceras nos convoca a todos para participar por las redes sociales utilizando el hashtag #ISD18España mientras disfrutamos de una cerveza del estilo.

Pues bien, yo este año he hecho lo propio. Hoy al ser festivo no he podido esperar y me la he abierto al mediodía. Normalmente para este evento suelo utilizar cervezas nacionales pero en esta ocasión tenía la nevera un poco tiritando y la única que tenía era esta Imperial Biscotti Break de la cervecera estadounidense (antes danesa) Evil Twin. Se trata de una Imperial Stout elaborada con café, almendras y vainilla. En formato pinta para disfrutarla al máximo.

La servimos en su vaso correspondiente, el aspecto es soberbio. Muy oscura, opaca y con una abundante, tupida y persistente corona de espuma de color beis. Al olfato ya nos llega todo el cafetal. En boca resulta muy sedosa y agradable al paladar. Destaca el café por encima de todo, muy sabroso, empapando toda la boca de sabor y sin ninguna estridencia, hasta ahí todo bien. Lo que no me ha gustado tanto ha sido el hecho de no encontrar ni las almendras ni la vainilla, factor que me ha decepcionado un poco, ya que la receta apuntaba a ser un petrolaco brutal. No obstante un birrote de todas formas. 11,5% de volumen de alcohol perfectamente integrado. No se nota nada. Entra como la seda la pinta entera. Comprada refrigerada en A-Go-Go de Terrassa por 7,50€.

30 de octubre de 2018

Amundsen - Double Apocalypse

Amundsen no es ninguna novedad. Nos ha llegado un auténtico alud de latas de esta cervecera de Noruega, y este verano ha sido cuando caté la primera de ellas. Una DDH DIPA con toneladas de lúpulo. La verdad es que la cosa no ha ido nada mal.

La cervecera de Oslo tiene como peculiaridad que sus latas se abren totalmente por la parte superior, de manera que te queda más o menos como un vaso para disfrutar de todo el aroma si decides bebértela a morro (eso sí, el gas te lo vas a comer entero). Como yo soy de servir las cosas en vaso hice lo propio, no sin antes derramar parte del contenido por toda la mesa, y es que el orificio en cuestión debe ser muy cómodo cuando te llevas la lata al campo pero bastante desastroso para servir la cerveza en vaso.

Double Apocalypse. Elaborada con las maltas Pilsner, Cara-Pils, copos de avena, trigo, lactosa y los lúpulos Magnum y Mosaic. La levadura es la Burlington Ale. Una Double IPA con doble dry hopping. Aspecto  dorado con algún tono anaranjado, muy turbia y bastante carbonatada. Al olfato muy cítrica y tropical, la cosa promete. En boca me ha parecido riquísima, y bastante suave para ser Double IPA (8,5%). En boca priman los cítricos, con mucho limón, naranja y pomelo, pero también podemos disfrutar de una buena dosis de sabores que nos recuerdan al mango y al melocotón. Muy buen comienzo con estos noruegos. Tengo algunas de sus latas en búsqueda y captura, a ver si tengo suerte y las consigo. Comprada refrigerada en La Bodega del Sol por 6,80€.

29 de octubre de 2018

Whiplash - Clap Hands

Qué ganas teníamos de traer a esta gente al blog. Whiplash, cervecera irlandesa con sede en Kildare. Nuestro primer contacto fue la Beanz -una colaboración con Garage Beer- que me pareció de 10 y desde entonces los he ido siguiendo de cerca con la intención de volver a traerlas lo antes posible.

En esta ocasión abrimos su Clap Hands, una American Wheat Ale elaborada con malta Vienna y malta de trigo. Los lúpulos empleados son el Mosaic, El Dorado y Lemondrop. Este último es también un lúpulo, que nadie lo cnfunda con una rodajita de limón.

Cuando la compré refrigerada en La Bodega del Sol solo quedaba ésta, el tendero me dijo que era la menos destacable de su catálogo -¡joder, cómo será el resto!- a mi mujer y a mí nos pareció espectacular, nos hubiésemos bebido una yonkilata cada uno. En fin, estas cosas tiene el amor, tuvimos que compartirla.

De color amarillento y cierta turbidez. Muy carbonatada, con espuma blanca de aspecto jabonoso. En boca es sedosa, aunque entra pasmosamente bien, con alegría. Muy lupulizada, con una explosión de cítricos que te explotan en la boca: limón, lima, piel de limón y mandarina. Ultra refrescante. Tiene un puntito también herbáceo y para finalizar ese saborazo de pomelo. Fresquísima, ultra bebible y personalmente nos ha parecido especialmente rica. Otra brutalidad de estos irlandeses. 5,2%. Entra como el agua. Me costó 6,10€.

26 de octubre de 2018

Tree House - Haze

Si alguien se había pensado que se habían acabado los birrotes míticos en el blog estaba muy equivocado. El de hoy no vamos a negarlo, era muy esperado, y lo pudimos comprar gracias a  un golpe de suerte en el BierCaB ShoP de Barcelona. Ya sabéis como funcionan estas cosas: Andrés sube una foto a las redes sociales y aquí el que no corre vuela. Si tienes la suerte de ver el mensaje a tiempo y acercarte quizás tengas alguna posibilidad de hacerte con una de ellas. Yo más de una vez me he dado el viaje en balde, pero en esta ocasión tuvimos suerte (mi hijo menor es un amuleto para estas cosas).

Pues sí, queridas lectoras, aquí la tenemos, la Haze de la cervecera Tree House, con sede en Monson (Massachusetts, USA). A decir verdad mi objetivo primigenio era hacerme con una Julius, pero qué queréis que os diga ¡nada que objetar! ¡¡¡la Haze estaba tremendaaaaa!!!

Al servirla en vaso presenta aspecto de zumazo. Color anaranjado y ultra turbia. Muy carbonatada con espuma blanca muy compacta y persistente. Al olfato es ultra aromática, con todo un huracán de fruta que nos deja muy flipados. En boca es un desfile total: albaricoque, mango, fruta de la pasión, mandarina, naranja y pomelo. Brutal. Final suavísimo, no excesivamente amarga. Un trabajo fino y bien trabajado. Pese a lo hazy del asunto y la graduación entró pasmosamente bien. Nos costó 12€. Gracias a Andrés ¡¡¡eternamente agradecidooooo!!!

25 de octubre de 2018

Hill Farmstead - Double Citra

La última lata que me quedaba en la nevera de la remesita que me llevé del Molta Malta era esta fantástica Double Citra de la mítica cervecera de Vermont Hill Farmstead. La de hoy es una cerveza que ya pude disfrutar hace dos años en el Mikkeller Barcelona cuando organizaron un excepcional tap takeover de Hill Farmstead.

Una NEDIPA excepcional elaborada únicamente con lúpulo Citra. Para los que somos junkies del Citra esta cerveza es un regalo para los sentidos. Muy turbia y de color mandarina, bastante carbonatada con espuma de color blanco.

Al olfato es una gozada. Podemos disfrutar de un espectacular aroma a cítricos y a fruta de hueso. También se puede detectar un puntito de alcohol. En boca es Citra en su máximo esplendor. Mucha naranja, mucha mandarina y mucho pomelo. También se puede disfrutar de algo de fruta de hueso. Estridencias cero, un birrote. Efectivamente es una cerveza colosal que hace dos años nos dejó a todos muy flipados. Afortunadamente a día de hoy en Catalunya ya se hacen cervezas similares -Soma o Garage Beer son buena muestra de ello- y quizás por eso ya no sorprenda tanto como antes. No obstante, birrote de todos modos. 8,0%. Comprada en Molta Malta por 10€.

24 de octubre de 2018

The Alchemist - Heady Topper

Y si había una cerveza a la que le teníamos muchísimas ganas era sin duda a ésta. Una cerveza mítica, estamos hablando de la Heady Topper de la aclamada cervecera de Vermont The Alchemist, una de las mejores Imperial IPAs del mundo. En una ocasión pude comprarla en el Mikkeller Barcelona pero dejé pasar ese tren. Menos mal que la vida te brinda otra oportunidad.

Al igual que con la Focal Banger te recomiendan bebértela directamente de la lata. Hicimos caso omiso. Efectivamente al abrirla es espectacularmente aromática, con mucha fruta tropical y de hueso. Tal y como nos advirtieron al servirla en vaso pierde prácticamente todo el aroma. Para la próxima vez ya lo sabemos, la verdad es que nos primaba saber qué aspecto tenía.

Color dorado un tanto anaranjado y ligeramente turbia. La verdad es que pese a tener cierta turbidez dista mucho de los zumazos que se hacen ahora. Brutal en boca, muy tropical, muy cítrica. Mucha mandarina, mucho mango y maracuyá y quizás algo de melocotón. Algo de pomelo al final y bastante amarga dentro de lo soportable. Para tener 8,0% entró divina. Para mí es la mejor de las tres de The Alchemist que me he bebido, aunque es una valoración personal. Comprada en Molta Malta por 15€.

23 de octubre de 2018

The Alchemist - Focal Banger

Aquí la cosa ya se puso seria cuando abrimos la lata de Focal Banger, esa mítica cerveza de The Alchemist. De los de Stowe sortosamente ya habíamos probado la edición de la Skadoosh que elaboraron para el Barcelona Beer Festival 2018, pero la de hoy era muy, pero que muy esperada.

Se trata de una New England India Pale Ale elaborada con maltas británicas y con los lúpulos Citra y Mosaic. En la lata nos insisten que hay que tomársela directamente de la lata. No hicimos caso.

Bastante carbonatada, color amarillento, un tanto pajizo y con bastante turbidez. Efectivamente al abrir la lata el aroma es espectacular, al servirla en el vaso se pierde bastante. Tenía razón la cervecera. Tanto insistirnos en que cada cerveza hay que servirla en el vaso adecuado... ¿en qué quedamos, joder? El motivo de servirla en vaso básicamente fue para apreciar su aspecto, pero bueno, la próxima que trinque me la bebo directamente de la lata.

En boca los sabores son de mandarina y cítricos básicamente. Deliciosa. Final de pomelo, no demasiado amarga y muy ligerita de trago, entraba sola. Birrote. 7,0%. Nos costó 15€ en el Molta Malta. Un día es un día.

22 de octubre de 2018

Lawson's Finest Liquids - Sip Of Sunshine

He aquí parte del botín que nos trajimos del Molta Malta. Aquí a España estas cosas no llegan exceptuando casos contados: la vez que la trajeron para el BBF Lab, creo que alguna vez en el BierCab y esta vez en Mataró gracias a Adrià Felisart, que se trajo unas cuantas en la maleta. Eso son souvenirs y no los imanes para la nevera.

Hoy tenemos el placer de abrir la lata de Sip of Sunshine, elaborada por la mítica cervecera Lawson's Finest Liquids -ubicada en Warren (Vermont, USA)- en las instalaciones de Two Roads, en Connecticut. Fue enlatada el 31 de julio y nos la tomamos el 1 de septiembre. Estaba muy fresca.

Presenta un color dorado un tanto subido y cierta turbidez. El aroma es herbáceo con algún registro de cítricos moderado. En boca es herbácea, muy agradable. Está bien de cuerpo pero entra muy suave, no te enteras de su 8,0%. Ligeramente resinosa, cítrica, algo de limón, lima y un punto de pomelo al final. Nos deja un amargor muy seco y marcado en boca al final. Nos costó 15€. Es una cerveza cara pero es la única manera de conseguirla aquí. No creo que Adrià hiciese mucho negocio con ellas, más bien un acto de altruismo para poder compartirlas con la clientela.

20 de octubre de 2018

Molta Malta - Mataró


El birroturismo es una práctica muy extendida hoy día. Los hay como yo, que elegimos un destino turístico más o menos ordinario y luego nos dedicamos a buscar en el mapa todos los puntos birrunos de interés para sacarle más partido a nuestras vacaciones. Y luego los hay como Adrià, del Molta Malta, donde el objetivo de sus vacaciones es simple y llanamente la birra y punto. El muchacho se ha gozao unas fantásticas vacaciones ni más ni menos que en Vermont. Me ha tenido babeando todo el mes de agosto a través de su cuenta de Untappd. Lo más fuerte es que no ha sido el único. El staff del BBF y también el equipo de Art Cervesers han hecho lo propio este verano y han estado fundiéndose los fermentadores de The Alchemist y Hill Farmstead. Reconozco que no soy un cliente habitual de Adrià. No porque no me seduzca su negocio -que es brutal- sino porque Mataró me pilla un pelín lejos de casa. De todos modos Adrià supo la manera de ponerme los dientes largos ¡y vaya si lo consiguió! ¡para allá que nos fuimos!

Estaba yo una tarde de agosto curioseando por Untappd mirando lo que se había bebido la peña -cosa que suelo hacer con poca frecuencia, si esperáis algún toast de mi cuenta echadle paciencia- y las alarmas saltaron por la frenética actividad birruna de Adrià en Vermont. En una de las cervezas que subió añadió el comentario: "y pronto tendremos unas cuantas latas de The Alchemist en el Molta Malta". Así que ahí fue ya cuando me puse al loro total, esperando a que en cualquier momento Adrià anunciase que las latas de la mítica cervecera de Vermont ya estaban disponibles en su nevera. Ese momento llegó a los pocos días. Me pilló estando en casa disfrutando de mis últimos días de vacaciones con mis tres churumbeles y la parienta currando. Si me esperaba a que volviese mi mujer del trabajo me arriesgaba a perderme algunas latas, así que metí a los tres niños en el coche, metí sus meriendas en una bolsa y nos fuimos los cuatro rumbo a Mataró para estar allí justo cuando abriesen la tienda.

El local no es especialmente grande pero es muy agradable y acogedor. Dispone de una amplia terraza en el exterior, en una calle peatonal por donde apenas circulan coches. En el interior el espacio está distribuido de la siguiente manera: En la entrada a la izquierda hay un bonito sofá y un cómodo sillón que rodean una pequeña mesa. Allí es donde mis hijos instalaron su taller de dibujo móvil. El interior de la sala está lleno de mesas y sillas y también de taburetes y barriles que hacen la función de mesa. Toda la pared izquierda -desde la entrada hasta la barra- está ocupada por las neveras, donde almacenan TODO el género refrigerado. Es de los pocos negocios que lo hacen, así que aquí me quito el sombrero ¡muy grande Adrià! Al menos nos va a garantizar que las IPAs no se estropeen. El producto siempre fresco y en las mejores condiciones. Más adelante está la barra, con sus cinco tiradores y al fondo hay un rinconcito de material para el homebrewer.

Dadas las circunstancias estuve poco tiempo en el local -la paciencia de mis hijos tiene un límite y aún nos quedaba una hora de vuelta a casa- pero el rato que estuve fue muy agradable. Estuvimos charlando de las características del local, del panorama cervecero, etc... y obviamente de sus vacaciones en Vermont.

El Molta Malta además de ser tienda y cervecería en ocasiones también dan cursos para homebrewers, realizan catas y talleres de maridaje con quesos, organizan eventos estilo meet the brewer y recientemente han realizado también algún curso de formación para jueces del BJCP. Además son los organizadores del festival cervecero de la capital del Maresme: el Maltaró. Desde aquí  le mando un fuerte abrazo a Adrià y le deseo muchísima suerte con su proyecto cervecero. También aprovecho para darle las gracias otra vez por haber traído en su maleta -con todo el engorro y sobrecoste que conlleva- las latas de The Alchemist, Lawson's Finest Liquids, Hill Farmstead y otras joyazas del estado de Vermont. Gracias a él he podido disfrutar de estas cervezas míticas con muy pocos días de envasado. Seguramente si no fuera por él hubiese tardado varios años en poder degustarlas. Sin nada más que añadir les colocamos su merecidísimo pin en nuestro cada vez más nutrido Mapa Birruno.

Balance de daños:
Molta Malta - I... 15! Como no disponía de mucho tiempo y luego me esperaba otra hora de coche solo pude tomarme una cerveza, muy a mi pesar, pero la vida de mis hijos, la mía propia y la del resto de conductores es lo que prima, así que una y date por contento. Busqué algo de barril de entre sus 5 tiradores y finalmente me decidí por la suya propia, para hacerle aprecio.

Se trata de una cerveza Pilsner riquísima y que entra finita. Se la elabora por encargo el equipo de BIIR en sus instalaciones de Argentona. Muy ligera de trago, dulce, maltosa y nada amarga al final (16 IBUs) quizás se echa de menos ese toque seco del Saaz por ponerme un poco en plan pejigueras, pero por el resto es una grandísima Pilsner artesanal. Dejaos de Lagers chuscas del supermercado. Muy rica y así se lo hice saber a Adrià. 5,0%. 







Molta Malta                Carrer d'en Xammar 5 local 2, Mataró (Barcelona)              www.moltamalta.cat           info@moltamalta.cat          93   516   46   13

16 de octubre de 2018

Tyris - IPA

Este verano estuvimos pasando unos días en familia en Benicàssim, localidad muy cercana a Castelló de la Plana. Ante un panorama birruno apocalíptico (Va de Cervesa, Lupulove y La Grifería cerrados por vacaciones) me vi obligado a jugar a la ruleta rusa, es decir: comprar cerveza artesanal en varios supermercados. A veces sale bien y a veces sale mal. La de hoy la compré en LIDL y afortunadamente la cosa salió bien.

La cervecera valenciana Tyris ha renovado su catálogo y posiblemente la IPA de hoy venga a sustituir a su antigua VIPA que actualmente ha pasado a ser una Session IPA. La IPA actual es obviamente de estilo India Pale Ale -sin n, véase guía BJCP- y 6,0% de volumen de alcohol. Elaborada con maltas Caramel, Munich y Pale Ale y los lúpulos Cascade, Herkules y Mosaic.

De color dorado y muy carbonatada. El aroma es muy agradable a melocotón, factor que ya nos anuncia que nos ha salido buena. En boca es ligera de trago, con sabor a cereal -que me agrada encontrármelo también en las IPAs, bajo kilos y kilos de lúpulo- bastante notable y con notas a frutas de hueso muy ricas. También aparece un punto cítrico que la hace muy refrescante. El final es notablemente amargo (50 IBUs) y con un sabor a pomelo realmente rico. Me ha gustado muchísimo. Si no recuerdo mal costaba unos 2,20€.