19 de noviembre de 2019

Agullons - Cireres

Traemos de vuelta a Agullons, en esta ocasión con su Cireres. No es una novedad reciente, salió hace unos meses y la he tenido en la nevera desde el verano -que es cuando la compré- a la espera de encontrar el momento adecuado para abrirla.

Se trata de una cerveza Sour que toma como base la Pura Pale de la casa y se envejece en barrica durante 2 años. Posteriormente se le añaden las cerezas durante 3 meses y finalmente se deja envejecer en botella durante un año más.

La abro con cierta nostalgia de Zwanze Day, ya que este año no he podido asistir porque me coincidió con una boda en Sevilla. Espero no perdérmelo el año que viene porque ya serían muchos años de mono de Fou' Foune.

La sirvo en copa y presenta un color rojizo bastante vivo. Prácticamente sin carbonatación. En boca es ligera, le falta ese punto chispeante de las burbujas, por lo que la sensación en boca es de una cerveza aguada. El sabor es ácido sin llegar a resultar extremo. Para los que estamos acostumbrados a este tipo de cervezas esta acidez nos resulta moderada, pero quizás para alguien que pruebe una Sour por primera vez le resulte más extrema. El sabor de las cerezas presente, el toque de barrica bastante notable, y con ese punto añejo característico de este tipo de cervezas. Muy rica, quizás mejoraría con algo más de gas, pero en definitiva una gran cerveza dentro del estilo y muy cerca ya de las clásicas belgas. 5,5%. Comprada en Beering Barcelona por 12,95€.

18 de noviembre de 2019

Bruery Terreux - Frucht: Raspberry

Primera toma de contacto con la cervecera estadounidense The Bruery, con sede en Placentia (California). Esta gente lleva haciendo birrotes desde 2008 y en 2105 decidió abrir otra fábrica en Anaheim para realizar Farmhouse Ales y cervezas ácidas, a la que le dieron el nombre de Bruery Terreux.

El motivo de tener dos fábricas por separado es claro. Si se te mete una cepa de brettanomyces en el fermentador no deseado puede arruinarte la cerveza que estés haciendo, así como las venideras, por lo que es una decisión muy acertada.

La que hemos tenido el placer de abrir ha sido la Frucht: Raspberry, que es una Berliner Weiße elaborada con frambuesas y envejecida en barriles de roble. De color rojizo, cierta turbidez y poca carbonatación. La burbuja es bastante fina. En boca destaca el sabor a frambuesa, delicioso, que empapa toda la boca. La acidez es moderada, queda bastante balanceada con el dulzor de la fruta. Es una cerveza muy rica, y para lo que es el estilo, fácil de beber. El punto de los barriles no lo he encontrado. Bastante buena, pero demasiado cara para lo que es. He bebido Berliner Weißes con frambuesas mejores y más baratas. 4,3%. Comprada en Mikkeller Webshop.

10 de noviembre de 2019

Beer District - Aviñón


El fin de semana largo pasado, aprovechando que teníamos tres días seguidos de fiesta, decidimos hacer una visita a una amiga que reside en Châteaurenard, una localidad muy cercana a Aviñón. La verdad es que el objetivo del viaje era disfrutar de la buena compañía de dicha amiga, dejando el interés turístico en un segundo plano, ya que la ciudad del famoso puente ya la habíamos visitado hace tres años. Así que para darle al palique y pasar un buen rato, a mí se me ocurrió -como no- de ir a tomar unas cervecitas en alguno de los diversos escenarios birrunos de los que dispone la ciudad papal. Como es natural en mí fui con los deberes hechos y ya tenía controladas las tiendas y cervecerías de la zona: V&B, una tienda con posibilidad de degustación (tuvimos que descartarla por estar muy alejada del centro, una lástima porque me hubiese gustado comprar algunas cosicas); Beer O'Clock; L'Explo y el Beer District. Por proximidad decidimos pasarnos por el Beer District, que está en todo el centraco.

Entramos poco después de las seis de la tarde, por lo que estaba prácticamente vacío y pudimos elegir sitio. El local dispone de diversas mesas altas con taburetes y una mesa baja con sofás, que es a donde fuimos a parar nosotros con toda la muchachada. Por ser esta época del año la cervecería estaba decorada con cosas de Halloween. En el exterior hay una terraza, que queda delimitada por un seto, donde estaba todo el sector fumeta. En verano debe ser altamente disfrutable, pero en noviembre por allí hace fresquete y no dudamos en meternos dentro. El local cuenta con dieciséis tiradores y un neverón bastante guapo. En sus grifos selección gala de lo más granado: Popihn, Azimut y La Débauche. También otras cerveceras francesas menos conocidas como La Comediènne, Sainte Cru o Sulauze; algunas españolas como La Pirata y The Flying Inn; y finalmente algunas extranjeras como Fuerst Wiacek, Bierol y Larkin's. Mi objetivo primordial era catar algo de La Débauche (de la que no había probado nada hasta la fecha) pero no sin antes disfrutar de una buena Popihn, de los que soy muy fan.

En Beer District no tienen ningún tipo de servicio en las mesas, por lo que hay que ir cada vez a la barra y hacer su correspondiente cola. Cosa que a mí personalmente me molesta. La música en mi opinión, demasiado fuerte (o eso o me estoy volviendo mayor) por lo que había que alzar la voz para poder hablar, cosa que fue in crescendo conforme se fue llenando el local. Cuando la lluvia hizo acto de aparición aquello se puso a reventar. Una vez con nuestras birras en la mesa, costaba no quedarse enganchado en ella de lo pegajosa que estaba. Un poquito de Pronto no les hubiese venido mal. De las tres cervezas que pedimos no me gustó ninguna -la que me pedí yo, de Popihn, era la que se salvaba mínimamente- así que pasé a producto embotellado, de la Débauche, que como he indicado antes, era el objetivo de la tarde. 9 ñapas por una cerveza local que he tenido que ir a buscar a la barra. Creo que no me van a ver el pelo más. De todas maneras aquí les ponemos su correspondiente pin en nuestro Mapa Birruno por si a alguien le interesa ir por su cuenta y riesgo.

Balance de daños:

-Popihn - Mosaic Loral. Hoppy Lager elaborada con los lúpulos que le dan nombre. De color dorado, sin turbidez y bien carbonatada. Ligera de trago pese a lleva avena, con sabores cítricos de limón, mandarina y algo de fruta tropical y con el pomelo como protagonista. Un punto ácido que me hace pensar que sus grifos necesitaban una buena purga me arruinó la degustación. 5,5%.

-Bierol - Brainfart. Para mi mujer le pedí esta cerveza austríaca pensando que era una Table Beer maltosa, no demasiado lupulizada y fácil de beber, lo que le gusta a ella, vamos. Nada de eso. Como ahora se ha puesto de moda vender cervezas con los epítetos más tronados (véase Table Beer, Micro IPA o gilipolleces por el estilo) pues nos han acabado vendiendo algo que no queríamos. Se trata de una cerveza elaborada con amomo, pimienta Timut y polvo de jalapeño. Imposible de acabarse aquello, picaba muchísimo. ¿Por qué no la venden como Spice/Herbe/Vegetable y dejan de joder/estafar al consumidor? Se quedó prácticamente entera. 5,2% El nombre hace justicia a la cerveza. Bye bye Bierol.

-La Pirata & Península - Flyweight. Nuestra amiga Carolina se pidió esta Session IPA de 2,0% porque no puede abusar del alcohol. Está elaborada con los lúpulos Citra y Loral. Muy turbia, prácticamente sin carbonatación y con aspecto de zumazo. Sabores que nos recuerdan a la corteza de cítricos y el limón. Rascaba muchísimo. Imposible de acabar. Se quedó prácticamente entera.

-La Débauche - Baltic Porter. Fue la cerveza que salvó la tarde. Cafetazo, regaliz, muy sedosa... absolutamente deliciosa. 10,0% ultra bien integrado Podéis volver a leer la reseña que escribí de ella con más profundidad clickando aquí.

Beer District              4 Place Nicolas Saboly, Aviñón (Francia)                 www.beerdistrict.fr                       +33  954  391  621

9 de noviembre de 2019

La Comediènne - La Première

Durante nuestra visita a Châteaurenard, nuestra anfitriona se lo curró y se fue al supermercado, y entre otras ricas viandas nos trajo unas cuantas birritas craft galas. Me agradó que fuesen de una cervecera local, La Comediènne, de la que no tenía ninguna referencia, para poder hacer una mínima prospección birruna del panorama en Aviñón. Muchísimas gracias Carolina.

La cerveza se llama La Première, se trata de una American Pale Ale con el certificado Bio que la brasserie francesa elaboró para el Festival OFF 2019 de Aviñón, que se celebra durante el mes de julio.

De color dorado y muy gasificada, forma sin esfuerzo una gruesa capa de espuma blanca bastante persistente. La cerveza es bastante limpia, sin turbidez -al menos hasta que se sirve el poso- y desprende un agradable aroma a melocotón que incita a darle el primer sorbo. En boca la cosa cambia considerablemente. Es una cerveza maltosa, con un punto seco bastante marcado, para mí no me resultó desagradable pero para personas poco habituadas les puede producir cierto rechazo. Sabor muy marcado a levadura, el lúpulo, sin un día existió habría que invocarlo con ouija, y con un regustillo como a cartón mojado que me hace pensar que la cerveza está oxidada. La verdad es que no estaba nada fina, y eso que en aroma la cosa pintaba bien. Lástima. 5,0%.

8 de noviembre de 2019

La Débauche - Baltic Porter

El pasado fin de semana largo estuvimos haciendo prospección birruna por tierras galas. en esta ocasión visitamos el Beer District de Aviñón, y tras un estrepitoso fracaso con las cervezas de tirador decidí apostar por la selección en botella, ya que no quería irme de allí si probar alguna de las cervezas elaborada por una de las brasseries francesas con más renombre: La Débauche.

Por aquellas latitudes -y a estas alturas del año- hace frío, y como además llovía muchísimo y no podíamos ir con los críos hasta el aparcamiento donde teníamos el coche me dije a mí mismo: "Javier, tómatelo con calmeta". Así que la elegida fue la Baltic Porter, de 10,0%, ya con perspectivas de que las adversidades climatológicas iban para largo.

La chica me la sirve en copa, con especial esmero en no crear demasiada espuma -pobrecica, si supiera cómo me sirvo yo las cervezas en casa- para finalmente dejar el aspecto que presento en la fotografía. La etiqueta es bastante llamativa y supongo que codiciada por algún coleccionista. Acabó en la basura. En boca es una cerveza intensa, donde predomina el café. Mucho regaliz también, muy sedosa y con bastante cuerpo. La levadura que han empleado es de Lager, que es lo habitual dentro del estilo, pero también pueden darse casos de cerveceras que utilicen levadura Ale para sus Baltic Porters. Me ha parecido una cerveza deliciosa y para disfrutar con muchísima calma, con buena compañía y buena conversación, como fue el caso. El alcohol, no temáis, está ultra bien integrado. Altamente recomendable y muy buena toma de contacto con la brasserie de Angoulême.

7 de noviembre de 2019

Laugar - Aupa Tovarisch

Hoy se celebra el International Stout Day y, como cada año, no hemos querido faltar a nuestra cita anual -que no anal- con los petróleos. Se ha echado mucho de menos la convocatoria de nuestro compañero de blogosfera José Benedicto, pero que vamos, con Teddy o sin él le vamos a dar al alpiste igual. Como dijo el bueno de Enrique Tierno Galván: "El que no esté colocado... que se coloque... ¡y al loro!". Pues eso, a ponerse, que luego todo son prisas.

Para la celebración hemos vuelto a tirar de material nacional -después del bluff del año pasado con Evil Twin ya salí escarmentado- con un clasicazo como es la Aupa Tovarisch de la cervecera Laugar, una Imperial Stout bastante licoreta.

La sirvo en su correspondiente vaso, y escanciándola expresamente para sacar una bonita corona de espuma, la verdad es que no consigo sacar prácticamente nada, la carbonatación es casi inexistente. Al olfato cafetazo, bastante alcohol y torrefacto. Con la cerveza aún fría no me ha dicho mucha cosa, pero a medida que se ha ido atemperando, ay amigo, la cosa ha cambiado considerablemente. Sedosa en boca -la avena contribuye a ello- con mucho cuerpo y con una sensación más oleosa que el Cascamorras de Baza. En boca mucho café y regaliz. Sensación licorosa, calorcito inside y con ese puntito carajillero que tanto me gusta. En general una cerveza altamente disfrutable para esta época del calendario. 12,0%. Comprada en La General de Begudes de Valldoreix por 4,20€. Ahórrate la pasta en Evil Twin.

2 de noviembre de 2019

Dougall's - Citra

Se echaban de menos birrucas de nuestros ídolos de Liérganes por estas latitudes de la blogosfera. La cervecera cántabra ha emulado a la danesa Mikkeller y ha sacado una serie de 10 cervezas single hop con lúpulos diferentes. En su día ya probamos en Casa Lúpulo de Gijón la que está elaborada con El Dorado y hoy hacemos lo propio con la que está elaborada con Citra, que es uno de mis lúpulos favoritos.

Session IPA de color dorado (25 IBUs), sin turbideces y bastante bien carbonatada. Al olfato todo cítricos. En boca los sabores nos recuerdan a la mandarina, el pomelo y la lima, todo muy cítrico y refrescante. También aparece algo muy suave de fruta de la pasión que le da un toquecillo muy rico. Es una cerveza ultra bebible, muy ligera de trago y sin rastro de alcohol (3,7%). Final amargo sin excesos (45 IBUs). Para beber a litros. Comprada refrigerada en La General de Begudes de Valldoreix por 2,30€.

1 de noviembre de 2019

Gross - Harria

Comenzamos el mes de noviembre con esta India Pale Ale de la cervecera vasca Gross, con sede en San Sebastián.

La cerveza se llama Harria y la lata viene decorada como si fuese un pedrolo. La sirvo en vaso, es de color anaranjado y bastante hazy. La carbonatación es abundante y la espuma de color blanco.

En boca sabores que nos recuerdan a frutas de hueso y cítricos. Quizás los más destacados la papaya y el pomelo. Muy bebible, muy ligera de trago y rica en general, aunque reconozco que me ha faltado un poco más de chispa. Comprada refrigerada en La General de Begudes de Valldoreix por 4,10€. 6,0%.

30 de octubre de 2019

La Quince - Green Mind

Traemos de vuelta a La Quince, que siempre son bienvenidos por este blog. La lata de hoy la compré en La General de Begudes de Valldoreix, establecimiento en el que hace más de tres años que dejé de comprar cervezas por el estado en que nos llegaban a los consumidores tras un mal almacenaje. La cuestión es que hace unos meses se pusieron aire acondicionado y un neverón espectacular, y dentro de poco van a instalar un segundo, de manera que seguramente veréis que muchas referencias las iré comprando allí si la cosa sigue por el buen camino.

A lo que vamos, la Green Mind, una New England India Pale Ale que salió hace bastante tiempo pero como dice el dicho: nunca es tarde si la dicha es buena. Y como no hay nada más dichoso que darle al alpiste pues aquí la tenemos.

La servimos en vaso y tiene un aspecto de biofrutas brutal. Color anaranjado, carbonatación abundante pero sin irse de madre y aroma de fruta tropical y cítricos. En boca es una cerveza sedosa y con cierta cremosidad. Densita pero no cansina. El sabor es muy afrutado, destacan la papaya y el mango, y también los cítricos como la naranja y el pomelo. Muy rica. 6,2%. Comprada refrigerada en La General de Begudes de Valldoreix por 3,10€.

29 de octubre de 2019

Naparbier - Fanatic

Hacía bastante que no tomábamos nada de Naparbier, la verdad es que los teníamos un poco olvidados, los precios de sus latas admito que también tienen algo que ver en esto. Este pasado verano volví a tener otra toma de contacto con una de sus cervezas (Disorder) en la Bodega Fermín y la verdad es que me encantó y me picó el gusanillo de probar más cosas de los cerveceros de Noáin.

La cerveza que reseñamos hoy se llama Fanatic, y hay que estar al Loreto Valverde porque de ella existen tres versiones: una primera con lúpulos Simcoe, Centennial y Topaz; una segunda con Idaho 7, Mosaic y Chinook; y una tercera -que es la que reseñamos hoy- con Amarillo, Ahtanum y Ekuanot. Quizás la de hoy sea la menos conocida de las tres. La receta -además de los lúpulos- lleva malta de trigo, malta de avena y lactosa. Sus maestros cerveceros la han definido como Oat Cream IPA. Pues molt bé.

La sirvo en su correspondiente vaso y presenta un bonito color anaranjado. Su aspecto es bastante turbio, la carbonatación abundante y de color blanco. En boca los sabores me recuerdan a la piel de limón, la naranja, el pomelo, y algo de fruta tropical de fondo. Tiene un final amargo que me recuerda al regustillo que te deja el gin tonic. La verdad es que me ha parecido una cerveza muy rica, muy bebible pese a su sedosidad y para trincar con alegría, jolgorio y entusiasmo máximo. 6,0%. Comprada refrigerada en La General de Begudes de Valldoreix por 4,60€.

27 de octubre de 2019

Basqueland & Cervisiam - Churros Con Chocolate

Otra de las cervezas que guardaba en la nevera desde antes del verano era esta Churros Con Chocolate, fruto de la colaboración entre los estadounidenses afincados en Hernani y los noruegos Cervisiam, con sede en Oslo. Ahora que ha llegado el frío es cuando finalmente me ha apetecido abrirla.

Se trata de una Imperial Stout a la que se le han añadido avena, trigo, lactosa, semillas de cacao, vainilla, canela y CO2. La etiqueta reza que lleva churros reales. No sé si en este caso la podríamos calificar como Imperial Oatmeal Sweet Stout. 

La sirvo en vaso para Stouts y tiene aspecto de petrolaco, muy negra, oleosa y opaca. La carbonatación es escasa pese a llevar CO2. Escanciándola cual sidrero asturiano consigo crear un dedo de espuma de color beis.

En boca predomina el sabor a café, muy rico. Resulta muy sedosa al tacto. No encuentro el sabor a chocolate, ni mucho menos el de los churros. Sí parece asomar la vainilla muy tímidamente y el sabor a canela es bastante notable, pero no cansino. Yo he decidido mojar unos churritos dentro del vaso -para hacer la foto- que son los que le dan realmente el sabor a churros a la cerveza. No os recomiendo esta práctica a menos que os flipen las Imperial Stouts con más aceite que el agua del Port Vell de Barcelona. Como Imperial Stout es una cerveza bastante rica. Si lo que buscáis es una cerveza con sabor a chocolate con churros es un auténtico fiasco. 10,0% de alcohol muy bien integrados. 50 IBUs. Comprada en Wine Palace por 2,79€.

26 de octubre de 2019

Destraperlo - Negra

Tenía en la nevera esta botella de la cervecera jerezana Destraperlo desde antes del verano, pero la verdad es que con este calor inhumano que ha hecho la verdad es que no me apetecía meterme petróleo en el cuerpo, así que la hemos dejado hasta bien entrado el otoño.

Se trata de Negra, una Robust Porter de la cervecera andaluza. Esta gente no se devana mucho los sesos poniendo los nombres de sus cervezas. La servimos en vaso para Stouts. Presenta una carbonatación bastante abundante, poco compacta, de color beis. La cerveza es de color negro, no opaca, se pude ver algún destello pardusco y rojizo al trasluz.

En boca es una cerveza tostada en exceso. Más que café o regaliz los matices que podemos saborear son básicamente de quemado. Un punto ácido acaba de rematar la faena. Lo siento pero no he podido acabármela. Le agradezco muchísimo el detalle a Belén, la compañera de trabajo de mi mujer que nos regaló la botella. 8,0%.

23 de octubre de 2019

Grimm - City Vision

Pues mire usted por donde que nos hemos podido hacer con una latica de Grimm Artisanal Ales, de esas que no llegan por aquí. 

De los Estados Unidos nos llega muchísimo material birruno, como para no acabárselo, pero sin embargo, todavía hay muchísimas cerveceras top a nivel mundial que cuestan muchísimo de conseguir. Algunas de ellas las tenemos que conseguir cuando algún colega viaja a los Estados Unidos y se las trae en la maleta. Ésta en concreto no nos la ha traído ningún amigo, la hemos tenido que tarifar, y bien tarifada.

Hoy tenemos con nosotros la City Vision, una New England Double IPA elaborada por la célebre cervecera de Nueva York. La receta viene bien cargadica de lúpulos Citra, Idaho 7 y Amarillo.

La sirvo en su correspondiente vaso para IPAs y presenta un color anaranjado, muy turbia, y una carbonatación no excesiva, suficiente para crear un giste de dos dedos de grosor. Al olfato predominan los cítricos. En boca la cosa continúa en la misma dirección: predomina el pomelo, la corteza de naranja y la naranja sanguina. Muy rica, nada estridente y con el alcohol muy bien integrado. Un trabajo fino. No rasca nada, poco o nada amarga, en definitiva, muy bebible.8,0%.

21 de octubre de 2019

The Veil - Merciless

Hoy tenemos zumazo pa la vena, una New England Double IPA de 8,0% para ponerte pelotari at the moment. La joyaza la ha elaborado The Veil en sus instalaciones de Richmont (Virginia).

La receta lleva trigo, trigo malteado, avena y toneladas de lúpulo Citra, Galaxy, Simcoe y Vic Secret. 

La sirvo en su correspondiente vaso generando una gruesa y tupida capa de espuma blanca sin esfuerzo alguno. Color anaranjado y aspecto de zumazo total. Al olfato mucha fruta tropical.

En boca es una macedonia de frutas rica rica. Podemos encontrar sabores que nos recuerdan a la papaya, la piña, el mango, la naranja, la mandarina y el melocotón. Densita, turbia a más no poder, vamos, un biofrutas de los guapos. El alcohol está un tanto despendolado y se nota demasiado para mi gusto. No rasca nada, cero amargor, sedosa, rica, muy buena. ¿Estaba cojonuda? Sí. ¿Hace falta pedir una segunda hipoteca para comprarte una? No. ¿Existen cervezas nacionales mejores que ésta? Por supuesto que sí.

19 de octubre de 2019

Brasserie de la Senne - Taras Boulba

Hoy toca clásico moderno, la Taras Boulba de la Brasserie de la Senne, con sede en Bruselas, como las coles.

Si queréis conocer el trasfondo que hay acerca del nombre de esta cerveza podéis leer la entrada que publicó hace unos años el compañero bloguero de La Cerveteca de JAB.

Se trata de una Belgian Blond -que por cierto, ya probé hace muchísimo años, bastante antes de que iniciase el blog- con bastante lúpulo y un final extra seco.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color pálido y carbonatación no excesiva de color blanco. Al olfato me llega el olor del cereal y la levadura, esta última bastante pronunciada. En boca predomina el cereal. He tenido la mala suerte de comprarla pasada de fecha -no me di cuenta- y el lúpulo no estaba nada fresco, no obstante tiene un amargor bastante pronunciado y un final extra seco. Conforme se atempera sí comienzan a aparecer nuestras amigas cannbáceas, aportando sabores florales muy agradables, afrutados y herbáceos. Muy ligera de trago, con 4,5% de volumen de alcohol, entra con alegría. Comprada en Va de Cervesa de Castelló de la Plana por 2,25€.

18 de octubre de 2019

Tibidabo - Red Sand

Hace unos días tuve una sesión palomitera en casa de un amigo para ver unos filmes que teníamos pendientes. Para regar el evento mi colega se pasó por el supermercado Condis a pillar unas birras. El chico se lo curró y pilló un surtidito craft, del súper, pero craft.

Hicimos alguna birrita previa -que no hace falta que reseñemos en el blog- y la cosa se empezó a animar con las latas de Tibidabo. Había cierta incertidumbre, ya que como sabéis por experiencia, el acto de comprar cerveza artesana en el supermercado es una auténtica ruleta rusa.

La primera que abrimos de la cervecera de Hospitalet de Llobregat fue la Red Sand, una cerveza de estilo Vienna, por tanto, de baja fermentación. De color ambarino y una carbonatación no excesiva. Es una cerveza de perfil maltoso, cosa que se agradece tras varios meses bebiendo sopitas de lúpulo. En boca es un caramelazo. Muy dulce, me resultó empalagosa, no obstante de cuerpo ligero, pero para mi gusto excesivamente dulce. No creo que repita aunque salga muy barata (en la web de Condis la clavan a 1,55€). 5,2%.

12 de octubre de 2019

La Grúa - Bamboo

Cómo me alegra ver la progresión profesional de la cervecera La Grúa, con sede en Pontejos (Cantabria). Cuando los visitamos, allá por el año 2015, eran una cervecera humilde con muy pocas referencias (por aquel entonces una Pilsner, una Irish Red y una Pale Ale) y ahora éstán hechos unos máquinas, con unos birrotes acojonantes.

La última brutalidad que he tenido el gusto de probar ha sido la Bamboo, una New England IPA hasta arriba de lúpulos Idaho 7, Mosaic y Cashmere. Una auténtica locura. Nada que envidiar a las cerveceras más top de España, ni tampoco a las de Vermont.

La sirvo en vaso para IPAs, presenta un aspecto parecido al de un zumo de piña, con muchísima carbonatación de color blanco y muchísima turbidez.

Al olfato es una locura de fruta: albaricoque, fruta de la pasión... cómo diría Chimo Bayo, un éxtasis total. En boca es muy sabrosa. Destaca el sabor a papaya, alquejenje, mucha fruta de hueso (albaricoque y maracuyá) y fruta de la pasión. Deliciosa. Nada cansina, no rasca nada, cero amarga, una joya. Me ha dejado muy flipado. Mis más sinceras felicitaciones a Alejandro y a todo su equipo. Lástima que no nos lleguen a Barcelona. Desde aquí quiero lanzar un tirito a los distribuidores de la zona. ¡Ah! y si estáis por Cantabria, no dejéis de visitar su taproom, que os vais a poner finos. 6,0%.

9 de octubre de 2019

Sant Q Beer 2019 - Sant Cugat


El pasado fin de semana se celebró la séptima edición del Sant Q Beer, la feria de la cerveza artesana de Sant Cugat del Vallès. Normalmente se celebraba a finales del mes de junio, coincidiendo con las fiesta mayor de la localidad, pero este año se decidió realizarla el fin de semana del 21 y 22 de septiembre. La previsión meteorológica para aquel fin de semana era del Katrina y el Dorian juntos (finalmente no cayó ni una gota). Viendo unas previsiones tan apocalípticas la organización decidió posponerlo para este 5 y 6 de octubre. Así que para allá que nos fuimos, para darle al alpiste local y ya de paso, comprobar el estado de fuerza birruna de la localidad vallesana, que poca broma, ya cuenta con 2 brewpubs, un restaurante con varios grifos de cerveza artesana local y 3 cervecerías craft, además de un numeroso grupo de cerveceras locales de las que ya hemos hablado largo y tendido en este blog.

Recuerdo haber estado en la primera edición del Sant Q Beer, cuando la idea de escribir este blog aún me rondaba por la cabeza. Aquel año disfruté mucho y considero que estuvo muy bien pese a que había muy pocas cerveceras participantes, en aquel momento todo aquello estaba por eclosionar. Este año la organización ya tenía la experiencia de las ediciones pasadas, con esta ya van siete, y han apostado por dinamizar el evento con conciertos, concursos y diversas actividades. Se ha apostado por la promoción de la cerveza local (Ilda's, La Maltista, L'Estupenda, Senglaris, Traginer y La Florestina han participado) y también algunas de fuera como GoedhArt (gipsy brewers de Barcelona) y La Resclosa (Terrassa). En un principio también iban a venir Engorile, Popaire y Comic Beer pero supongo que con el cambio de fecha no les fue posible asistir.

En la prensa local también se anunció que en el evento habrían varios food trucks pero de esto nasti de plasti. Fue un poco bajón, para qué os voy a engañar. Mr. Tragaldabo puso un chiringuito con carne a la parrilla (a 6 ñapas el cacho pan con una botifarra dentro, sin guarnición ni nada). Hubo una pizzería (Pizzes Traginers) que montó un chiringo con un horno de leña portátil. También hubo un puesto de frankfurts y otro donde servían cocktails, porque claro, en una feria de cerveza artesanal lo más lógico es ir a pimplar mojitos. El domingo se realizó una actividad de fideuada popular, a 10 leuros el plato de fideuá. Por el tamaño del tupper que llenaron con lo que les sobró me da a mí que van a estar comiendo fideuá durante varios meses.

Nosotros asistimos el domingo por la tarde. He hablado con varias personas que fueron el sábado y dicen que aquello fue una locura, con muchísimo público y con un ambientazo genial. Nosotros el domingo aquello nos lo encontramos bastante más tranquilo y sinceramente, a mí personalmente me resultó aburrido. Era domingo por la tarde y además había partido. Sobre las cervezas que se pincharon había variedad de estilos y de calidad bastante buena. En mi caso descarté todas las que ya había probado (la gran mayoría de ellas) y fui a probar cosas nuevas. La verdad es que no hubo ninguna que me hiciera saltar la lagrimita. Con esto no quiero decir que no hubiese grandes cervezas, que las había, pero como he comentado, descarté volver a probarlas. Nada más, aprendida la lección esperamos poder pasarnos en sábado cuando se celebre la octava edición. Hasta la próxima.

Balance de daños:

-GoedhArt - Birdman. Se trata de una Belgian IPA donde la verdad es que le encontré el punto belgian. Sí iba muy lupulizada, al principio con un toque de fruta tropical, más adelante con un sabor muy fuerte, así que no pude acabarme el vaso de 20cl. 6,6%.

-GoedhArt - Miss Ting. Una White IPA con acidez excesiva -a saber en qué estado estaría- el toque del trigo y el lúpulo. No me convenció. 5,6%.

-La Reclosa - EPA. English Pale Ale muy correcta de la cervecera de Terrassa. Lupulizada, con sabores florales y herbáceos bastante agradables. 6,0%.

-La Resclosa - American IPA. IPA bastante potente y de lúpulo hasta arriba con sabores herbáceos muy intensos. Bastante rica. 5,2%. Rallando lo Session.

-L'Estupenda - Brandy Brunch. Imperial Stout envejecida en barriles de brandy. Muy intensa, muy sabrosa y con el sabor tostado de la malta, el café y el brandy muy harmoniosos en boca. Lo mejor de la tarde. 8,6%.

6 de octubre de 2019

Caleya - Braña

Aaaaaaaamigo, que aún nos quedaba esta birrita pululando por aquí aún sin reseñar desde nuestro viaje a Asturias. Bien, ahora sí, ésta es ya la última. Se trata de Braña, la American Pale Ale de los asturianos Caleya.

La compré por 1,95€ en el supermercado Alimerka, no pude resistirme, qué queréis que os diga, y mira que he salido bastante escarmentado con las mierdas que me he encontrado en el súper, pero aún así decidí arriesgar llevado por la emoción de probar cervezas locales.

Se trata de una APA Cascade single hop. De color dorado y de carbonatación moderada de aspecto jabonoso. Al olfato es bastante herbácea como cabía esperar a tenor del lúpulo que lleva la receta. En boca la cosa continúa en la misma dirección, herbácea y con un punto cítrico agradable que la hace refrescante. Muy facilona de beber, una receta sencillita, que entra bien, y que por este precio tampoco puedes pedir Russian River. 5,0%.

5 de octubre de 2019

Ārpus - DDH Citra BBC DIPA

Con la de hoy acabo el lotecito de 5 birras letonas que me agencié en el BeerStore de Barcelona. Se trata de la DDH Citra BBC DIPA de la cervecera Ārpus, con sede en Riga.

Las cinco cervezas que he probado de Ārpus son todas para yonkis del lúpulo, todo APAs, IPAs, DIPAs y sus versiones New England. Me han gustado mucho las cinco pero me quedo con la espinita de saber si esta gente domina otros estilos o si es que tienen un tic nervioso que les provoca echar cantidades ingentes de lúpulo en dry hopping.

La receta de hoy lleva avena, trigo, levadura London Fog y únicamente el lúpulo Citra BBC en double dry hopping.

La sirvo en vaso para IPAs y no presenta demasiada turbidez ni un cuerpo especialmente sedoso. El color es anaranjado y la carbonatación abundante, generando una gruesa capa de espuma blanca. Al olfato mucho melocotón y fruta tropical. En boca entra muy bien pese a la graduación (8,5%), nada pesada, muy sabrosa e invitando siempre a seguir bebiendo. Destaca el sabor a melocotón, también los cítricos y la fruta tropical. También se puede percibir un fondo maltoso suave y agradable. El final no es nada amargo. Es una NEDIPA de las que molan. Comprada refrigerada por 4,95€.

4 de octubre de 2019

Rogue - Double Chocolate Stout

Antes del verano me hice con esta botellaca de mis bienamados Rogue en el 2D2Dspuma de Barcelona. No me lo pensé dos veces. En cuanto la vi en la estantería se vino para casa. Ha estado aguardando un momento especial hasta hace unos días, durante una visita de una amiga muy querida por la familia.

Se trata de la Double Chocolate Stout, la versión Imperial Stout de la clásica y archiconocida Chocolate Stout de los cerveceros de Newport. Como no podía ser de otra manera la he servido en el vaso de Stouts que diseñó el mismísimo John Maier (ahora ya jubilado).

La receta lleva las maltas Chocolate, Munich, C120, 2-Row y avena; el lúpulo Cascade, la levadura marca de la casa Pacman, miel  y chocolate.

Al servirla presenta cierta untuosidad. Es totalmente opaca, de color negro y con una carbonatación abundante que genera una copiosa corona de espuma de color café con leche. Al olfato mucho tueste, destaca el cafetazo, también un pelín de alcohol muy tenue. En boca el sabor a café es absolutamente delicioso, y conforme avanza la degustación y la cerveza se atempera aflora el intenso sabor a chocolate negro. Brutal. Aún andamos con los lagrimones. El alcohol en boca perfectamente integrado, con cuerpazo, un birrote para disfrutar compartiendo. ¡Qué os voy a contar! 9,0%. Me costó unos 13,65€.

3 de octubre de 2019

Goose Island - Goose IPA

Imagina que vas a un concierto de Dream Theater y aparece sobre el escenario Bertín Osborne cantando el "Buenas noche señora". Pues algo parecido me ha pasado a mí con esta cerveza, que pensaba que era un pepinaco y la verdad es que me ha destrempado bastante.

Mis temores sobre la calidad de Goose Island aparecieron cuando se publicó la noticia de que había sido comprada por el gigante AB InBev. Antes era imposible de encontrar, ahora la podemos comprar en el supermercado de al lado de casa. ¿En qué condiciones? Pues chusca, como era de esperar.

Se trata de la India Pale Ale de la cervecera de Chicago. La pedí en un restaurante para maridar un con bol de poke, y mis alarmas saltaron al advertir en la etiqueta que su envasado fue en enero de este año. A saber cómo habrá viajado, a saber cómo habrá sido almacenada y la misma mierda de siempre. Color entre dorado y ambarino y con gasificación no excesiva. En boca el lúpulo más pasao que la discografía de Los Pecos. Muy herbácea, muy resinosa, y algún recuerdo cítrico lejano que le da un mínimo de alegría al asunto. Se agradece que en restaurantes comunes empiece a haber cerveza artesanal, pero qué queréis que os diga, para traer producto en este estado mejor dejadlo en Chicago, majos. Me imagino que si en el restaurante donde me la tomé el atún del poke estuviera pasado, me lo hubiesen cambiado de inmediato, al igual que las verduras y el resto de los ingredientes, pero eso sí, como digas que una cerveza está pasada la gente te mira raro. Aún nos queda mucho recorrido en el terreno de la cerveza artesana. 5,9%.

2 de octubre de 2019

Dieu Du Ciel! - Genèse


¡¡¡Dios mío de mi vidaaaaaaaaaaaaa!!! Cómo estaba esto. Lagrimones. Ya era muy fan de la brasserie Dieu Du Ciel!, pero después de esto los tengo en un pedestal, junto con sus compatriotas Les Trois Mousquetaires. Antes lo tenía muy claro, pero ahora están las dos ahí ahí, ambas tienen un catálogo absolutamente demoledor.

La joyita se llama Genèse, y se trata de una Belgian Tripel a la que han añadido una cantidad inhumana de albaricoques. 

La sirvo en copa TeKu y presenta un color naranja precioso, muy vivo, y con una carbonatación no muy abundante de burbuja fina, que deja una delgada capa de espuma blanca no muy duradera.

Al olfato el aroma a albaricoques es absolutamente brutal. Beervana. Podemos disfrutar también del aroma que desprende el trigo y también se nota en nariz un poquito de alcohol (8,5%). En boca predomina el sabor del albaricoque. Delicioso. Un poquito de trigo, alcohol increíblemente bien integrado, un puntito Sour, bastante cuerpo, contundente y muy sabrosa. Cero contaminación, cero defectos, todo sabor, y me alegra que la levadura no se haya comido toda la fruta, la acidez muy suave, en definitiva: exquisita. No es una Tripel nada ortodoxa, para qué nos vamos a engañar, pero sí, por ahí anda, debajo de tanta fruta. Si no te gusta el albaricoque olvídate. Comprada en 2D2Dspuma por 4,95€. Es una cerveza cara pero es para repetir las veces que hagan falta.

1 de octubre de 2019

Tuju - Lesoilu Stout

Novedades frescas ¡y tan frescas! como que vienen de Finlandia, con todo el fresquito polar. Se trata de una Imperial Stout con cafelito rico que ha preparado la cervecera Tuju, de la que aún no habíamos catado nada y que se estrena hoy en el blog.

Sí, amigas y amigos, ha llegado el otoño y empiezan a apetecer cervecitas más oscuras. Ésta en concreto es un pelotazo de 9,0% y además del café que he comentado antes -cortesía de la Lehmus Roastery- ha sido envejecida en barrica de roble que anteriormente había contenido bourbon.

La sirvo en su correspondiente vaso para Stouts y presenta el característico aspecto de petrolaco, con mucho cuerpo, totalmente negra y con una generosísima corona de espuma de color beis muy tupida y duradera.

Al olfato todo el cafetazo, impresionante, y un punto de alcohol. En boca en cambo el alcohol no se nota nada. Mucho café -absolutamente delicioso- muy tostada y con un punto de chocolate negro muy agradable. Entró de muerte, la verdad es que me ha sorprendido con qué facilidad me la he pulido. Si sois muy fans de las blackies, ésta es de las que vale la pena apuntar en la wishlist. Comprada en BeerStore de Barcelona por 3,90€.

30 de septiembre de 2019

Widawa - Simcoe Pils

La otra cerveza que me trajo mi hermana desde Cracovia fue este ejemplar de la cervecera Widawa, con sede en Chrząstawa Mała, muy cerca de Breslavia. Se trata de una Pilsner cargadita hasta arriba de Simcoe, que afortunadamente, esta vez sí, estaba excelente. Disfruté como un gorrinaco y le estaré eternamente agradecido a mi hermana por este cervezón.

La sirvo en copa TeKu, y presenta un color entre dorado y ámbar y una carbonatación abundante que genera una capa gruesa, compacta, cremosa y persistente de espuma de color blanco.

Al olfato nos llega todo el aroma del Simcoe en pleno esplendor, todo fruta de hueso. En boca continúa todo en la misma dirección, con muchos albaricoques y melocotones, muy sabrosa, pero a la vez muy ligera de trago y refrescante. Lo mejor de todo es que bajo todo ese saborazo del Simcoe ¡la Pilsner sigue ahí! con esa base maltosa, perfectamente identificable bajo tanto lúpulo, que nos deja un final notablemente amargo y un pelín seco. Lagrimones. Me ha parecido extraordinaria. Gracias hermana. 4,7%.

29 de septiembre de 2019

Artezan - Dodo

Este verano mi querida hermana ha estado haciendo el cabra por tierras polacas. Con la generosidad que le caracteriza pensó en su hermano y se pegó una pateada considerable hasta el Regionalne Alkohole de Cracovia para ir a trincarme mi dosis lupulil. Una vez en el establecimiento me mandó varias fotos de whatsapp para ver qué quería. Como del panorama polaco no tengo mucha idea decidí jugármela mirando el ranking de la web de rating cuñao Ratebeer, propiedad de AB InBev.

Artezan y Widawa, le dije. Y la colega las encontró. Clap, clap, clap, sister.

Primero abrí la Artezan, ya que la receta me atraía más. Se trata de una India Pale Ale a la que han añadido lactosa, mango, guayaba y maracuyá. Su nombre es Tropical IPA, muy acertado.

La sirvo en su correspondiente vaso para IPAs, presentando bastante turbidez, un color anaranjado apagado y abundante carbonatación de color blanco. El primer sorbo ya me dice que algo va mal. Excesivamente ácida, con ese regustillo de la levadura que me hace pensar que se ha pegado una fiestaca con los azúcares de las frutas. La lactosa creo que también ha tenido algo que ver en este entuerto. De fondo el sabor de los lúpulos americanos (no los especifica), que son los que salvan la cerveza aportando sabores de mandarina, piel de naranja, fruta tropical y finalmente un regusto de pomelo. Esto a mí no me cuadra, tal vez le ponen una pegatina de Farmhouse IPA y cuela. ¡Ah, coño! ¡que ya existe una versión de la misma cerveza pero con Bretta! Llamadme malpensado pero esto canta más que los pies de un peregrino en la ruta Xacobea. De cualquier manera estoy eternamente agradecido con mi hermana. 6,0%.

28 de septiembre de 2019

Pinta - Vermont IPA

La cervecera Pinta fue mi primera toma de contacto con el panorama craft polaco. Recuerdo haber disfrutado muchísimo con su "Viva La Wita", una Witbier con curaçao buenísima, que no pude reseñar porque borré las fotos de la cámara por error.

Intenté volver a comprar la misma cerveza, o al menos algo de la misma cervecera, pero mis esfuerzos fueron en vano. Hasta este pasado mes de agosto.

Tras una fugaz visita al Va De Cervesa de Castellón, cuando ya estaban a punto de cobrarme vi esta botella de la cervecera polaca en una de sus estanterías, así que no dudé en añadirla a la cesta, tenía una pintaca increíble. Encima de medio litraco.

En esta ocasión tenemos una India Pale Ale a la que han bautizado como Vermont IPA. La receta lleva los lúpulos Citra, Mosaic, Centennial y Columbus; las maltas Pale Ale y Pilsner Premium y la levadura Safale S-04. No lleva ni trigo ni avena, por tanto no la he clasificado como New England IPA.

La sirvo en su correspondiente vaso y presenta un color anaranjado muy bonito. No es especialmente turbia -a no ser que sirvas el poso- y la carbonatación es bastante abundante y de color blanco. El primer sorbo ya me sirve para darme cuenta de que el lúpulo está más pasado que los cassettes de Junco. Es lo que pasa cuando compras cervezas de este estilo sin refrigerar. Muy resinosa, muy amarga (54 IBUs), y ni rastro de la fruta tropical, los cítricos o la fruta de hueso. Finalmente, cuando se calienta, sí se aprecian estos matices, pero bastante mustios. Un putadón porque la verdad es que pintaba bastante bien. 4,90€ al peo.

27 de septiembre de 2019

Cierzo - Zaragoza


A nuestro regreso de nuestras vacaciones por Asturias y el País Vasco francés yo ya me daba por satisfecho con lo vivido y disfrutado y daba por hecho que ya no habrían más destinos birrunos por visitar, pero el destino aún nos deparaba una última sorpresa. Sobre las 12:30 PM estábamos pasando por Pamplona, y haciendo mis cálculos mentales me di cuenta de que lo mejor sería parar a comer a medio camino, justo en Zaragoza, y entonces se me encendió la bombilla. Como la familia ya estaba escarmentada de un bareto cutre donde nos tocó comer en Tudela a la ida, preferimos pegarnos un homenaje y comer en condiciones, así que solté el globo sonda para ver cómo reaccionaría mi mujer. "-Cariño, para que no nos pase como en Tudela he pensado ir a comer a un sitio muy chulo en Zaragoza". La miro para ver qué cara pone. En efecto ella se ha percatado de que esto huele a craft beer y me suelta un "-A ver, ¿a qué sitio has pensado llevarnos? Todo esto ya lo tenías previamente estudiado, ¿no?" Como si me hubiera parido. "A Cierzo Brewing mi amor, puedes mirar el menú que tienen en su página web". Ojos como platos y de inmediato me da su aprovación. ¡Yuju! Los Castle se dirigen sobre ruedas a la capital maña.

Alguno pensará que meterse en el centro de Zaragoza en pleno viaje es algo descabellado, pero la verdad es que al ser agosto no había absolutamente nada de tráfico, las calles estaban desérticas -caía una torrija de cuidado- de manera que llegamos de manera muy ágil y pudimos aparcar a escasos metros del brewpub, en el Paseo de la Independencia con la Calle del Coso. Si sois muy devotos podéis presentar vuestros respetos a La Pilarica, que está bastante cerca de allí.

Al entrar en el local impresiona. Es muy amplio y espacioso, y todo nuevo y decorado con buen gusto. El brewpub tiene forma de U. En la entrada, a mano izquierda se ubica la enorme barra con sus 20 tiradores y 4 bombas de mano. En el techo se encuentran los 6 maduradores del brewpub. La pantalla informativa nos recuerda a los cines americanos que salen en las películas. También tienen un neverote bastante guapo por si alguien no encuentra su cerveza ideal o si simplemente se quiere llevar a casa unas laticas de Cierzo. La entrada es muy espaciosa y hay gran cantidad de amplias y cómodas mesas para sentarse y disfrutar de un buen ágape, y por supuesto de unas buenas birras. Así los hicimos nosotros.

En el interior hay un espacio diáfano con sillones y sofás bastante cómodos para disfrutar de las cervezas en un ambiente más sosegado. También hay algunas mesas altas con sus correspondientes taburetes para hacer unas birras rápidas. Al final se encuentra la cocina vista -puedes ver en todo momento qué están cocinando y cómo lo tienen todo impoluto- y al fondo de todo el gran espacio (que llega hasta la calle) donde se encuentra el obrador con sus cuatro fermentadores. Delante del obrador existe una amplia sala que se puede reservar para realizar eventos. Cuando nosotros estuvimos había un grupo muy numeroso celebrando un cumpleaños por todo lo alto -"Cari, ves tomando nota para mi 50 cumpleaños (o mejor para mi 45 ;P)"- os aseguro que tenían cara de estar pasándolo muy bien. Por último, también existe un piso superior (aquí he patinao, no vi las escaleras y no subí a fotografiarlo) donde se ubica un gran comedor en el que realizan cenas y eventos. Por allí han pasado grandes maestros cerveceros como Carlos Rodríguez de Ales Agullons y se han realizado catas de cervezas, de jamón ibérico, de quesos, vinos, vermuts y conservas, y pronto van a iniciar cursos de elaboración de cerveza.

El proyecto de Cierzo Brewing surge en 2018 tras la unión de cuatro socios: La cervecera Populus (con fábrica en Caspe), la distribuidora Lupulus, la importadora y exportadora Gourpass y la cervecería Hoppy (a escasos metros de aquí). Su idea era crear una marca de cerveza artesana que fuese referencia en todo Aragón. Lo único que les faltaba era un escaparate donde dar a conocer su producto y ofrecerlo al público, a la vez que dignificando la cerveza artesana y reivindicándola como producto gastronómico con un maridaje a la altura. Para tirar el proyecto adelante lanzaron un crowdfunding que logró recaudar 437.500€ a través de 261 inversores en apenas un mes. Gracias a este dinero pudieron construir una fábrica nueva en Caspe y encontrar un espacioso local en pleno centro de la ciudad para reformarlo entero y ubicar el brewpub. El proyecto ha tenido gran aceptación y actualmente en fábrica se están elaborando 100.000 litros anuales (de 32 cervezas diferentes), que van a ir aumentando progresivamente. 

Bueno, vayamos a la pitanza. Los Castle ya están en la mesa con ganas de darle al pirriaque. Aparece un chico muy amable y servicial -con pinganillo y todo (no he podido evitar acordarme de Bertín Osborne en Scavengers)- que nos atiende con simpatía y celeridad. El menú del mediodía tiene una pintaza espectacular -recomiendo visitar su web- pero al ser fin de semana pedimos directamente de la carta. Para compartir tienen nachos de maíz con queso, jalapeños, chili con carne y frijoles; papas cierzo con mojo picón y shichimi; tempura de cebolletas con hummus y curry; croquetas caseras; trucha imperial del Cinca marinada con cítricos, mango y wakame; y finalmente el Vitello Tonnato con alcaparrones y pan feo.


Para continuar tenemos tacos tex mex de ternasco, bao de pulled pato, pastrami, pita de calamares, molleja de ternera, hamburguesa de vacuno, laminado de escolar negro, poke bowl, dim sum y tentáculo de pulpo a la parrilla. Para pegarse un homenaje en plan campeón disponen de ribs barbacoa, secreto criollo, alitas de pollo, tartar de ternera y tataki de wagyu. Casi nada. También vale la pena echarle un vistazo a las sugerencias del día -que van variando- porque también tienen una pintaza brutal. Nosotros nos pedimos los nachos para compartir (la ración era enorme, sobró la mitad), mi mujer se pidió la tempura de cebolletas y para mí el secreto criollo, que estaba de echar la lagrimita. Todo riquísimo. Para los niños pedimos hamburguesa, que no pude fotografiar porque mis hijos la devoraron en nanosegundos.

Para finalizar tan magnífico ágape mis hijos no quisieron perdonar el postre y se pidieron la muerte por chocolate, qué os voy a contar, sólo tenéis que mirar la foto. También disponían en carta cheese cake, red velvet y carrot cake. Yo me quedé con ganas de probar su red velvet, que me encanta, pero lo descarté porque aún me quedaban tres horas al volante y llevar el coche tras una comida excesivamente copiosa no es muy aconsejable, así que sencillamente me pedí un café solo. Para los herejes a los que no les gusta la cerveza, sí, todos sabemos quienes son y de qué manera se dedican a dinamitar nuestras salidas cerveceras, existen en todas las familias y grupos de amigos. No temáis por ellos, ya que en Cierzo Brewing disponen de una excelente carta de vinos blancos, tintos, champanes y todo tipo de bebidas espirituosas. Mi mujer por ejemplo se pidió una copa de vino tinto de la zona que le encantó. Todos contentos.

Hasta aquí todo. Tan solo agradecer el excelente trato en el restaurante, con un servicio excelente, y también a Carlos Suárez, que es el que me ha atendido a través del correo electrónico. Desde aquí quiero mandar un cordial saludo a todo el equipo de Cierzo Brewing, a los que auguro un gran éxito. Aquí está vuestro merecidísimo pin en nuestro Mapa Birruno. ¡Hasta la próxima maños!

Balance de daños:

-Cierzo - Una galaxia muy lejana. Se trata de una Imperial IPA cargadica de lúpulos Galaxy, Centennial y Chinook. Una DIPA muy DIPA, con una sólida base maltosa  que aguante el 8,0% de volumen de alcohol. En boca es muy herbácea con mucho sabor a pino y un punto de resina -los sabores característicos del Chinook y el Centennial, y finalmente un amargor bastante potente con gusto de pomelo.

-Cierzo & Vic - Secret. Me da mucha rabia que la cerveza que suele pedirse mi mujer es la que me acabe agradando más, así que le gorreé todo lo que pude (ella acabó pidiendo vino. Hereje). Se trata de una colaboración con la cervecera de Osona. Intuyo por el juego de palabras que debe ser una IPA Vic Secret single hop. Muy herbácea y muy refrescante, con sabores de lima y cítricos espectaculares. Nos encantó.

-Cierzo - Maat. Finalmente rematé la faena con esta American IPA. Herbácea y cítrica. Su baja graduación -5,6%- la hace muy bebible y accesible para el público neófito.

Cierzo              Josefa Amar y Borbón 8, Zaragoza              www.cierzobrewing.com             info@cierzobrewing.com             876  660  494

26 de septiembre de 2019

Ārpus - DDH Azacca IPA

Continuamos dándole a la birra letona (no la confundáis con la marca de leche). Ahora quelo pienso, ¿Podría Ārpus hacer una New England Milkshake IPA con leche de la marca Letona? Sería un puntazo.

En fin, no os entretengo más con mis desvaríos. A lo que vamos, cuarta birra de la cervecera de Riga que pasa por el blog, ésta en concreto se llama DDH Azacca IPA, aunque no es una single hop como podríamos imaginar, sino que lleva además los lúpulos Ekuanot, Hallertau Blanc y Citra. Además, la receta lleva trigo, avena y levadura London Fog.

Es una cerveza de color albaricoque, con un punto turbio pero sin ser excesivamente hazy. La carbonatación es abundante, de color blanco y de aspecto jabonoso que no dura demasiado.

En boca es una cerveza sabrosa y deliciosa. Predominan los sabores cítricos, tiene un punto suave de fruta de hueso muy rico y finalmente nos deja un increíble sabor floral muy fino en el retrogusto. El final no es muy amargo, y en general es una cerveza muy bebible y muy refrescante. No hace falta decir que me ha encantado. 7,0%. Comprada refrigerada en el BeerStore de Barcelona por 4,80€.

25 de septiembre de 2019

Collective Arts - Hazy State

Collective Arts pasó recientemente por el blog con una colaboración a tres bandas que estaba tremendísima, en esta ocasión hemos conseguido un ejemplar de la cervecera canadiense en solitario.

Se trata de su Hazy State -y tan hazy- una Session IPA con double dry hopping de 16 gramos de lúpulo por litro. Lleva Amarillo, Citra, Mosaic y Centennial. Existen varias latas con ilustraciones diferentes, yo he elegido ésta, ilustrada por Shelley Hudson, porque fue la que me resultó más llamativa.

La sirvo y presenta el aspecto de un zumo de piña. Bastante carbonatada, de color blanco y aspecto jabonoso que dura menos que una tripa de chorizo en la despensa de Kiko Rivera. Mur aromática, al olfato muchao melocotón y mandarina en retronasal. En boca predominan los sabores defruta de hueso,  piña, pomelo y madarina. Para los detractores de las Session os he de decir que ésta en concreto no está nada aguada, más bien todo lo contrario, me ha parecido bastante densita, y la yonkilata no es que haya entrado de un solo trago. 4,1% sin renunciar a un ápice de sabor. Comprada en Va De Cervesa de Castellón por 4,25€. Algunas latas hechas en Barcelona cuestan 7, ahí lo dejo.

24 de septiembre de 2019

Belharra - Blonde

En la misma crêperie de Ciburu, mi mujer optó por el producto local, una Golden Ale de la cervecera Belharra, que tiene su fábrica en Bayona, a escasos kilómetros de donde nos alojábamos. Evidentemente no dudé en gorrearle su cerveza todo lo que pude.

De color dorado muy limpia -diría que filtrada- y con abundante carbonatación. Es una cerveza donde predomina la cebada, con un sabor dulzón, y la verdad es que bastante plana. Me hubiese agradado encontrarme un punto de lúpulo que le diese más gracia al asunto, pero la verdad es que no apareció. 

Personalmente no encuentro que sea un buen anzuelo como para que me motive a ir expresamente a visitar su fábrica en Bayona. Tal vez si la toma de contacto hubiese sido otra cerveza de su catálogo otro gallo cantaría. 5,0%.

23 de septiembre de 2019

Lancelot - Blanche Hermine

Durante nuestra corta estancia en Ciburu pudimos disfrutar al menos de alguna cerveza artesanal sin pretenderlo. A la hora de la cena nos sentamos en una crêperie con vistas a San Juan de Luz, y para nuestra sorpresa, en la carta tenían una pequeña selección de cerveza artesanal gala.

Mi elección fue esta Witbier bretona que ha elaborado la brasserie Lancelot, de la que no conocía absolutamente nada. La sirvo en vaso y presenta un color dorado -un poco turbia y pajiza- y bastante carbonatación que forma una gruesa capa de espuma duradera. En boca es predomina claramente el sabor del trigo. También se pueden apreciar ciertas notas de carácter floral muy agradables. Es una cerveza sencilla, sin florituras, pero más que correcta. Aquel día comí en el McAuto de Barakaldo, así que esta cerveza -y además en este enclave- me supo a gloria. 4,0%.

22 de septiembre de 2019

La Tireuse - Biarritz


Tras unas fabulosas vacaciones birrunas por tierras asturianas los Castle reemprenden su beer tour y se dirigen hacia el País Vasco francés, concretamente a Ciburu, para continuar haciendo prospección del panorama cervecero en el país vecino. Durante esos días estuvimos visitando Biarritz y San Juan de Luz, y curiosamente llegamos allí sin haber hecho los deberes antes, algo muy raro en mí, ya que suelo buscar con varias semanas de antelación todos los lugares cerveceros dignos de visita de la localidad a visitar. El caso es que durante estos años de pasión por el craft no solo he desarrollado un sentido "arácnido-birruno" que me alerta al pasar por delante de un negocio de que dentro hay cerveza artesana, sino que mi mujer también. Así es queridas lectoras. Andaba yo un tanto absorto comprando postales y estudiando alguna lámina para colgar en casa, cuando de repente aparece mi señora esposa diciéndome que ha encontrado una cervecería con 20 tiradores y que vamos a comer allí, que los niños tienen que comer pronto. ¡Joder! ¡Así da gusto salir de casa! Que te hagan el trabajo no tiene precio, así que para allá nos fuimos, a la cervecería La Tireuse de Biarritz.

Lo más fuerte es que esta cervecería la tenía marcada en mi mapa Google de lugares cerveceros que aún me faltan por visitar, imaginaos el nivel de empane que llevaba. Eso es signo de que desconecté del trabajo, del estrés y de todo. Buena señal. Pues nada, yo feliz y contento de poder sentarme, contra todo pronóstico, en la terraza de una cervecería con 20 grifos y una neveraza bastante guapa. Decidimos sentarnos fuera, para tomar el fresco del Átlantico (y tan fresco, casi muero de hipotermia en pleno agosto). Después de tomarnos un tiempo para decidir qué vamos a comer, me meto dentro -cámara en mano- para hacer las fotografías de rigor. Ya de paso disecciono tirador a tirador su pizarra (mejor dicho, pantallas). Tenemos birras para todos los gustos: Las clásicas Weihenstephaner, Lindemans, Blanche de Namur, Cuvée des Trolls, Kwak y Westmalle, para cerveceros clásicos empedernidos; una sección blackie a base de  Baltic Porter y Dark Lager; alguna Berliner Weiße, Saison y finalmente la sección lupulil con la Hop Fiction de La Quince -me consta que estuvieron allí hace unos meses- la Nor'Hop de Moor y la Wonderboy de Basqueland. Descarté las que ya había probado, las que no me apetecían y las que considero cutres y el resultado es el que podéis leer más adelante en el balance de daños. En la neveraza cositas guapas de Gross, Basqueland, Caleya, Indiano, Brew & Roll, Laugar, Mala Gissona, Arriaca, Bidassoa, Stone y cositas clasicorras como Verhaeghe, Boon, Duvel, La Chouffe, Chimay, Rochefort, La Trappe y cosas por el estilo.

El local es bastante amplio y nos recuerda al típico pub inglés donde nada más entrar incita a la birra. a mano izquierda una barra larguísima con los veinte tiradores y el dispensador de copas colgando bajo las pantallas. El interior dispone de un gran número de mesas para poder comer con tranquilidar, disfrutar de unas buenas birras o ver los deportes, ya que disponen de varias pantallas para ello. Al fondo tienen una mesa de billar por si nos apetece emular a Tom Cruise y Paul Newman en "El color del dinero" y como he comentado antes, en el exterior disponen de una amplia terraza con vistas al mar para los que prefieren disfrutar del buen tiempo. Allí nos colocamos nosotros y empezamos a pedir la pitanza.

Para acompañar las birras disponen de patatas fritas (aquí las llaman frites belges), rabas, tablas de quesos, tablas de embutidos,salchichas, atún en lata, buñuelos de bacalao y patatas chips. También tienen dos tipos de ensaladas (la César y la paysanne), y para entrar ya en faena codillo de cerdo, entrecot de buey, tartar de ternera, costillas a la barbacoa con patatas fritas y finalmente fish & chips.


En el menú infantil había carne picada o fish & chips, les acabamos pidiendo eso que aparece en la foto que es carne picada con forma de hamburguesa. Mi mujer tenía ganas de verde y se pidió la ensalada César y finalmente yo me pedí el fish & chips que venía con una salsa tártara bastante rica. La comida no estaba como para echar la lagrimita ni mucho menos pero en fin, cumplió con su cometido.

Uno de los problemas que encontré en La Tireuse es que en sus pantallas no indicaba de qué cervecera era cada cerveza, tan solo indicaba el nombre, el estilo y la procedencia, por lo que tenías que hacer tus cábalas para adivinarlo. El WiFi tampoco funcionaba muy fino como para buscarlo en el Untrapper. Las camareras mostraron mucho interés en atenderme en este aspecto pero entre la barrera idiomática y que a ellas tampoco se les veía muy curtidas en el tema craft no acabamos de entendernos. De todos modos, las dos cervezas que me pedí (ambas de Euskadi y a 5 ñapas cada una) estaban riquísimas. Eché en falta entre tanto tirador alguna referencia craft de la zona, que me consta que haberlas, haylas. Me hubiese gustado catar producto galo más que nada porque Basqueland y Mala Gissona las puedo encontrar perfectamente aquí. A parte de esto, el rato que pasamos fue agradable, y que puedas encontrar un sitio así en pleno centro de Biarritz, y con vistas al Cantábrico, es de agradecer.

Mis hijos no quisieron perdonar los postres, así que la mayor se pidió el de vainilla y el mediano el de chocolate. El enano se quedó frito pero luego se puso fino a base de macarons de una pastelería espectacular que encontramos antes de irnos. La Tireuse quizás no sea la mejor cervecería en la que he estado, pero la verdad es que como aquel día no me esperaba catar craft en Biarritz la sorpresa fue grata y la verdad es que no lo hice ascos, ¡bienvenida sea nuestra amada birra artesanal! Pues nada, sin entretenerme más les colocamos su correspondiente pin en nuestro Mapa Birruno y nos despedimos del país galo hasta nueva orden. ¡Hay mucha Galia por recorrer! Antes de que acabe el año tenemos pensada otra incursión, ya os relataré. ¡Hasta pronto!


Balance de daños:
-Basqueland - Wonderboy. Se trata de una New England Pale Ale de color mandarina y bastante turbidez como podéis apreciar en la fotografía. En boca muy tropical, con muchísima fruta. Aunque por el aspecto pudiera parecernos con muchísimo cuerpo y muy densa la verdad es que entra bastante bien, con alegría. Nada amarga, no rasca nada, una buena elección. 5,5%.

-Mala Gissona & Refu - Pidgin. Colaboración entre los donostiarras y los araneses. Se trata de una Fruit Saison con kiwi y fruta de la pasión. Allí en la cervecería no supieron explicarme nada de la receta -ni tan si quiera de quien era, tuve que buscarlo posteriormente en Untrapper- así que la caté sin saber qué llevaba. Me pareció una cerveza muy refrescante, muy afrutada, con el punto ácido que le confieren ambas frutas. Más identificable la fruta de la pasión, el kiwi admito que no lo supe identificar. También me gustó bastante. 6,2%.