30 de diciembre de 2018

Grado Plato - Chocarrubica

Durante el crucero por el Mediterráneo de mi hermana sufragado por su jefe, la mujer se acordó de su hermano y en una tienda gourmet -ay, madre- de Génova, asesorada por el tendero -Dios mío de mi vida- le recomendó esta cerveza porque llevaba el sello conforme había sido galardonada con la medalla de platino en el mundial de la birra de Estrasburgo de 2010 -Vírgen de las angustias, ¡socórreme!- así que no dudó en traérmela como presente, cosa que le agradezco enormemente.

Me voy a ahorrar el comentario acerca de dichos sellos y galardones en según qué certámenes. En la gran mayoría de los casos suelen oler a azufre.

La cerveza en cuestión se llama Chocarrubica, está elaborada con un 1,6% de cacao y un 7,8% de algarrobas. La ha elaborado la cervecera italiana Grado Plato, con sede en Turín, a los que he escrito directamente para preguntar acerca del estilo de la cerveza base, ya que me parecía un tanto vago clasificarla como una Spice/Herb/Vegetable sin ni siquiera saber si era una Ale o una Lager. No he obtenido respuesta alguna.

La sirvo en copa TeKu y presenta un color muy oscuro con destellos parduscos y una alta carbonatación, que desaparece al poco tiempo dejando la cerveza totalmente desbravada. En boca mucho torrefacto, con el sabor churruscado como protagonista. Muy aguada en boca, al estar completamente desbravada la sensación crece exponencialmente. El cacao no lo encuentro por ningún lado y la algarroba sí que se intuye debajo de todo ese sabor a calcinación. Me quedo con el acto de amor fraternal de mi hermana que no con la calidad de la cerveza. 7,0%. 10 IBUs.

Bien, con esta cerveza despedimos el año 2018, que ha sido muy intenso birrunamente hablando. De hecho durante los meses de enero y febrero voy a estar posteando cervezas de este año por acumulación de trabajo. Espero que tengáis una muy buena entrada de año y que el 2019 os depare muchísima felicidad. ¡Salud y birras!

24 de diciembre de 2018

Rogue - Santa's Private Reserve Ale

Hoy por ser Noche Buena vamos a brindar de la mejor manera posible: con esta Santa's Private Reserve Ale de mis bienamados Rogue. Desde Mundo Birruno deseamos a todos nuestros lectores una feliz Navidad y un feliz 2019. Un abrazo lupulizado desde la lejanía digital.

Los de Newport nos han preparado para celebrar las fiestas esta American Amber Ale elaborada con lúpulos Chinook, Centennial y un lúpulo misterioso al que John Maier ha bautizado como Rudolph. También han utilizado las maltas de dos carreras Harrington, Klages, Munich, Hugh Baird 30-37, Carastan 13-17 y Crystal 70-80. La levadura empleada -cómo no- ha sido su célebre Pacman.

Me consta que las ediciones de 2017 y 2018 son recetas notablemente diferentes, ambas de estilo Belgian Strong (Dark) Ale. Ésta no indica el año pero me la han chuflado a 3,61€ igual. Eso sí, estaba dentro de fecha y la he comprado refrigerada.

De color rojizo y una generosa capa de espuma de color marfil, con aromas maltosos. En boca es una cerveza dulce, donde predomina el cereal de manera muy pronunciada. No resulta dulzona en exceso. Se percibe también una buena dosis de lúpulo -no demasiado fresco- de registro herbáceo y resinoso. Yo particularmente no soy demasiado amigo del Chinook, y me pasa lo mismo con el Centennial si no está muy fresco o combinado con otros lúpulos más afrutados. Aún así, a quien les guste la resina y las buenas dosis de malta es una cerveza disfrutable. Final bastante amargo (44 IBUs). 5,0%. Comprada en La Bodega del Sol de Barcelona.

23 de diciembre de 2018

Burial - Surf Wax

Quizás la cerveza de hoy no sea muy navideña, pero hay que liberar stock antes de acabar el año. Ponte el neopreno porque nos vamos a practicar el surf.

Se estrena en el blog la cervecera estadounidense Burial, con sede en Asheville (Carolina del Norte). Ha llegado este otoño junto con otro nutrido surtido de latas de numerosas cerveceras de los states a 9/10€ la lata de pinta y a 7€ la de 35cl, como el ejemplar que nos ocupa hoy (que en Estados Unidos cuesta 2,69$). Yo por mi parte, de ahora en adelante, voy a evitar -lo mismo luego me trago mis palabras- entrar en este juego. Quien quiera gastarse ese dinero me parece muy respetable, pero a mí me parece que con todo esto el brewer se beneficia poco o nada, y la pasta, al fin y al cabo, se la acaba llevando un especulador. Ahora mismo podría pasarme el resto de mi vida bebiendo Soma Combo, que es de aquí, la consigo con uno o dos días de enlatado y es una cerveza brutal.

Al lío. Hoy reseñamos la Surf Wax, con unas ilustraciones por delante y por detrás (por eso pongo las dos fotos) que me recuerdan al artwork del álbum "...and justice for all" de Metallica. Se trata de una West Coast IPA elaborada con los lúpulos Citra, Mosaic, Columbus y Centennial. Nada más abrir la lata ya se percibe el aroma a fruta sin necesidad de acercar la nariz.

La sirvo en vaso y presenta un color entre amarillento y anaranjado, un tanto velado y bastante bonito, incita al drinking. El aspecto es un tanto hazy y con una buena capa de espuma blanca. Al olfato nos llegan los aromas de los lúpulos, donde las protagonistas son las frutas de hueso.

En boca el sabor es muy rico. se percibe muchísima fruta de hueso, más una carga cítrica donde entran las naranjas, las mandarinas y los pomelos. Se percibe algo de mango y fruta tropical. En un inicio no resulta nda amarga, pero conforme avanza la degustación si se empiezan a notar esos 65 IBUs. A mí me ha resultado un amargor intenso pero soportable. Me ha resultado muy fácil de beber, la verdad es que entra sola. Me ha parecido una cerveza riquísima, ahora bien, ¿vale la pena gastarse los 7 eurazos? En mi opinión no. En mi opinión hay cervezas de aquí que me gustan más y son mucho más baratas. Otra cosa es que te pique la curiosidad como a mí y quieras probar novedades de los states y los acabes pagando, pero como he apuntado antes, pocas veces más me vais a ver entrar al trapo. Me la trajeron unos colegas de la pop up store del BierCaB ShoP de un festival cervecero que se celebró este otoño. 6,8%.

22 de diciembre de 2018

La Pirata - Nadala

Como mañana es el cuarto domingo de Adviento y faltan solo tres días para Navidad vamos a empezar a reseñar algunas de las cervezas navideñas que nos estamos cascando estos días. Comenzaremos con producto nacional, de mano de La Pirata, con una Winter Ale elaborada con turrón de Jijona y piel de naranja.

La verdad es que me apetecía mucho probar alguna cerveza oscura -tipo Imperial Stout o parecida- con mazapán o turrón y parece que los de Súria me han leído la mente. La busqué en varias tiendas especializadas sin éxito y al final ha sido el colega Yosemait el que la trajo anoche para cenar y ha acabado con el misterio.

Nadala (villancico, en catalán) es una cerveza muy oscura y opaca con una copiosa capa de espuma de color marfil, muy cremosa y persistente. Al olfato nos llega el aroma del café y del torrefacto. En boca no me ha parecido una cerveza demasiado untuosa y con mucho cuerpo. Continúan el café y el torrefacto como protagonistas más un punto ácido suave que a mí personalmente no me ha agradado. Desconozco si esto se debe a la naranja, yo el sabor del cítrico desde luego no lo he encontrado. Lo que tampoco he encontrado -y esto me frustra muchísimo más- es el esperado sabor a turrón de Jijona. Ha sido un bajonazo total. Si el leitmotiv de comprarse esta cerveza es precisamente el turrón, para que a la postre no acabe apareciendo, pues casi que prefiero comprarme directamente su Black Block, que es una cerveza bastante mejor en mi opinión. 8,8%. 25 IBUs.

21 de diciembre de 2018

Dark Horse - Reserve Special Black Ale

Hoy traemos a Dark Horse. No, no se trata del videoclip de Katy Perry que te pone Pinocho, sino de la cervecera de Marshall (Michigan, USA) que ha elaborado la cerveza de hoy, la Reserve Special Black Ale.

¿Por Black Ale qué entendemos? Yo ni idea, así que fui a preguntar directamente a sus creadores, que han ignorado todos los e-mails que les envié. Al consurtar en diferentes plataformas de rating cuñao una la etiquetaba como Porter, la otra como Dark Ale sin más, otra como American Black Ale y una última como Porter. A mí como Cascadian Dark Ale no me cuadra porque no le encontré el lúpulo por ningún lado, así que la he clasificado como Porter, que es lo que me cuadra más por sus características, y me he quedado tan ancho.

De color muy oscuro y opaco y de espuma abundante -que no persistente- de color beis. En boca muchísimo torrefacto (en mi opinión demasiado) y malta asada. Mucho café y un toque ligero de cacao. Ligera de cuerpo, no llega a tener la contundencia de una Stout o una Impy. Ni idea de lo que entiende esta gente por Reserve Special. La verdad es que no me ha entusiasmado en demasía. Comprada en Cervesa Sobre Tot de Granollers por 4,35€.

18 de diciembre de 2018

Espiga - Fancy Desire

Hace unos días recibí en casa un par de novedades enlatadas de la cervecera Espiga acompañadas de este bonito vaso. A ver si toman nota en Bottle Logic, que se estiran menos que el portero de un futbolín.

A finales de agosto sorprendían a todos con su Fancy Bubbles, la primera Brut IPA elaborada en España, y ahora repiten estilo con esta Fancy Desire. Parece que los de Sant Llorenç d'Hortons le han cogido el gustillo a las Brut.

Por su color ya observamos notables diferencias con su hermana Fancy Bubbles. En esta ocasión la cerveza es muy clara, de color dorado y sin turbidez (siempre y cuando no sirvas el poso). De carbonatación no excesiva. Aunque en la foto no se aprecie una corona demasiado generosa, en realidad si hay una carbonatación más abundante, que deja una sensación picante en la lengua.

Al olfato destaca por unos aromas tropicales y de fruta de hueso espectaculares. En boca es ultra ligera, prácticamente sin cuerpo, entra como el agua. No por ello es una cerveza insulsa, aquí hay una buena dosis de lúpulos  que nos aportan unos sabores deliciosos de fruta tropical y fruta de hueso, tal y como nos lo anunciaba su aroma. Finalmente nos deja una sequedad en boca muy marcada y un amargor bastante marcado. En general me ha parecido una cerveza riquísima, que te guste o no este estilo ya es una cuestión personal. A mí de momento, las que he probado me han agradado todas. 5,5%. Muchísimas gracias a todo el equipo de Espiga por el detallazo.

17 de diciembre de 2018

Mikkeller - Stick A Finger In The Soil

Hace unos días pude hacerme con una remesita guapa de Mikkeller. Llegaron muchas novedades al Wine Palace a muy buen precio, así que me fui para allá tal y como les llegaron y compré todas las que me faltaban por probar, ya que en esta cadena no tienen la cerveza refrigerada y si me esperaba más tiempo corría el riesgo de comprarlas en mal estado, como ya me ha pasado en más de una ocasión.

Para jolgorio del que suscribe encontré un par de sus year round que llevan chapa con ilustración. ¿Sí, amigos! Después de tantos años tomando Mikkellers por fin ponen dibujito en la chapa. Los coleccionistas chaperos estamos de enhorabuena. La cervecera danesa, después de 12 años de actividad frenética, sacando varios centenares de recetas diferentes por año, por fin ha decidido por fin tener algunas de sus recetas disponibles todo el año.

El nombre, cómo no, tenía que ser una frikada a las que nos tiene acostumbrados Mikkel Borg: Stick A Finger In The Soil. Se trata de una American Pale Ale. La servimos en copa Mikkeller -me hacía gracia, quèvolsquitidigui- y presenta un color dorado bastante bonito y sin turbidez alguna. La capa de espuma que genera no es excesivamente abundante, aunque admito que cuando tomé la foto ya había bajado bastante (la copa no es muy grande y en seguida se llena de espuma).

Al olfato nos llega un aroma a uva y fruta tropical muy agradable, la cosa empieza muy bien. En boca está muy rica, se puede saborear y disfrutar de la cebada además de todos los sabores que nos aportan los lúpulos. La carga lupulil aporta sabores cítricos y de fruta tropical muy ricos, un punto herbáceo muy agradable y un amargor final perfecto. Muy buena APA para tener siempre disponible durante todo el año. 4,6%. Comprada en Wine Palace por 2,59€.

16 de diciembre de 2018

Agullons - Pura Pale

Hace unas semanas vino mi colega Yosemait a casa y nos pegamos una sesionaza monotemática de Agullons. Alguna de las birras que cayeron durante la velada birruna se las compramos directamente a Carlos en su casa y otras las pudimos adquirir refrigeradas en el A-Go-Go de Terrassa, como es el caso de la botella que reseñamos hoy.

Normalmente no suelo encontrar referencias de Agullons en botella -son difíciles de encontrar- así que a la que tuvimos oportunidad nos llevamos todas las referencias que nos faltaban por catar.

Comenzamos con la Pura Pale, que ya en su día probamos en la Masía Agullons, en Sant Joan de Mediona durante el Zwanze Day de 2017. Se trata de una
Pale Ale elborada únicamente con malta Pale y con los lúpulos Fuggles y Cascade. De tirador la encontramos fresquísima con todo el lúpulo en su esplendor con registros´cítricos y herbáceos muy marcados. En esta ocasión la hemos encontrado mucho más suave.

De color dorado y con carbonatación moderada. En boca la encontramos maltosa, bastante sabrosa y con un sabor marcado a malta muy agradable. Los lúpulos nos dejan un toque suave herbáceo que aporta frescor, pero sin llegar a ser la explosión en boca que nos produjo la de tirador. Final muy seco. 5,0%. Nos costó 4,15€ la botella de 50cl.

14 de diciembre de 2018

Senglaris - Marinada

Hace unos días me percaté que tenía un par de cervezas de Senglaris que me había bebido a finales de agosto y que aún no había reseñado. El problema fue que me quedé sin batería en la cámara y al hacer las fotos con el móvil me olvidé por completo de que las tenía pendientes.

Me congratula ver cómo Senglaris ha ampliado su repertorio y lo que es mejor, que han crecido también en calidad. Su nueva gama me ha gustado muchísimo. Hace unos meses os reseñaba su Hoppy Saison y hoy os traigo esta fantástica Golden Ale, a la que han bautizado como Marinada.

La pudimos disfrutar en la terraza de La Floresteca, muy buen bar de tapeo y que apuesta por la buena cerveza de proximidad.

De color dorado y cierta turbidez y una capa de espuma más que correcta. Es una cerveza muy aromática, que desprende aromas de melocotón y fruta de hueso realmente impresionantes. En boca es muy ligera de trago -con el calor estival entra finísima- te la fundes en un tres i no res. Quizás es más aromática que sabrosa, pero aún así la sensación afrutada en boca es espectacular. Me alegro muchísimo de esta progresión de los de Sant Cugat del Vallès. 3,8%. Nada como beber producto fresco, de calidad y de proximidad.

13 de diciembre de 2018

Olofson - Barcelona


Puente de la Purísima, yo de vacaciones con los niños y mi mujer currando. ¿Me voy a quedar en casa especulando con la idea de hacerme el harakiri con un destornillador? No way bro! ¡Venga, desfilando muchachada, que nos vamos a comer fuera! Como mami sale tarde me llevo primero a comer a éstos nuggets de pollo rebozao del que les mola en un restaurante de comida rápida. Al enano le toca potito de supremas de merluza, estás de suerte chaval. De premio se caga y acabamos los cuatro en el lavabo de minusválidos jugando a una suerte de tetris mezclado con el twister y la jota aragonesa. Le digo a mi hija que me sujete el bolso de los pañales antes de que se despeñe su hermano menor desde el cambiador. Sobrevivimos a la tragedia. La vida paternal es muy dura amigos. Ponemos rumbo hacia el curro maternal en pleno corazón de la ciudad condal. Dan las dos y media, mami sale por fin. Cerca de su lugar de trabajo el grupo hostelero Tribu Woki acaba de abrir una nueva cervecería craft especializada en ahumados. Evidentemente hay que estrenarla. Ponemos rumbo al 54 de la calle Londres donde nos espera el recién estrenado Olofson. Sí, amigas, hay vida birruna más allá del Clínic.


Allí nos esperan 12 grifazos rotatorios de cerveza artesanal. El espacio es muy amplio y está prácticamente vacío. No nos da tiempo a elegir mesa, mis hijos se tiran en plancha a un sofá esquinero muy mullidito al que acompaña una mesa baja. Allí nos quedamos aunque el lugar sea más apropiado para tomarse unas birras o unas copas entre colegas que no para comer en familia, pero como tengo mucha hambre decido ir al grano y estudiar qué opciones tenemos para comer. No viene nadie. Ah, que hay que levantarse y pedir y pagar en la barra.

Echamos de menos a alguien que nos explicase un poco en qué consiste la cocina del lugar y cómo están elaborados los platos, máxime cuando en el local solo había tres personas más. Para no quebrarnos mucho la cabeza decidimos pedir el menú de mediodía que ofrecen los días laborables. ¡Ojo! que el precio del menú incluye media pinta de la cerveza del día. Miro la pizarra a ver si lo adivino... ¡Bingo! La Leikeim Premium Pils. Jooodeeer. Descarto la idea del menú y me voy a pedir a la carta, y de esa manera poder elegir la cerveza que más me apetezca. A mi mujer la Leikim ya le parece bien y sigue apostando por el formato menú. La pizarra es bastante variada en cuanto a estilos. Me ha sorprendido gratamente encontrarme la Gueuze de Tilquin, que es una maravilla. También tienen algunas IPAs locales, alguna Porter, una Imperial Stout, una Bitter, una Belgian Ale e incluso la Hazelnut Brown Nectar de mis bienamados Rogue. Lo único que me destrempan son los dos tiradores de Leikeim, la Premium Pils antes citada y la Weizen, que tampoco es santo de mi devoción. Opciones baratunas para público neófito y para enchufar con el menú. También me es muy grato encontrarme la Schlenkerla Rauch Märzen de Heller. Tiene su lógica tratándose de un restaurante de ahumados. También cuentan con una pequeña neverita con varias opciones en lata y botella.

El espacio es amplísimo y cuenta con numerosos rincones. A destacar su soleada terraza, muy agradable para el buen tiempo, que cuenta con varias mesas en la acera y algunas mesitas con taburetes en la entrada del local. Nada más entrar nos encontramos con la barra con sus respectivos taburetes, donde poder disfrutar de unas buenas cervezas artesanales. También en la entrada hay un espacio al lado de unos ventanales bastante agradable por su iluminación. Una vez dentro hay numerosas mesas de todo tipo: algunas altas con taburetes para el cerveceo, algunas a media altura para disfrutar de una buena comida o cena y la mesa baja del sofá esquinero -allí fuimos a parar nosotros- donde disfrutar de una buena reunión entre amigos con unas buenas birras de por medio. Al fondo se encuentra la cocina, donde elaboran los ahumados, totalmente caseros. El chef es sueco y domina el tema. El local en general es bastante oscuro. Las paredes negras y el suelo de terrazo rojo se comen la luminosidad que entra desde la calle. Unido a lo espacioso y vacío del local, el conjunto me resulta bastante frío (es una valoración personal). Supongo que abarrotado, y con los grupos que traen para tocar música en directo, debe cambiar bastante esa sensación. La decoración es bastante bonita y moderna (salvo el suelo), con unas lámparas muy chulas. La vegetación de la entrada da algo de alegría.


Por fin lo tenemos claro y me levanto hacia la barra para ir a pedir. Yo me pido el bocadillo de pastrami ahumado durante 9 horas con pan de centeno bio, mostaza y salsa tártara con encurtidos, acompañado de la IPA de Tibidabo. 9,50€ el bocata más 4€ de la media pinta de birra. ¡Que alguien me repita otra vez que el Mikkeller Barcelona es caro, que me entra la risa! Mi mujer pide el menú, donde por 12,50€ le entra una ensalada de mezclum con pollo ahumado, media pinta de Leikim Pils y un carrot cake. A los críos como ya han comido les pido un brownie con nata ahumada. Cocina sueca a precios suecos. Creo que me salió más barato el bocata que se tomó mi mujer en Stortorget -en todo el meollo guiri de Estocolmo- este verano.


En el resto de la carta podemos encontrar los siguientes entrantes: mazorca de maíz hervida, patata ahumada con queso cremoso, champiñón relleno de mozzarella ahumada, daditos de salmón marinado con queso ahumado y bacalao ahumado con salsa gravlax y cebolla frita. Tienen tres tipos de ensaladas (verde, de pollo y de salmón ahumado). Cuentan también con variedad de bocadillos calientes que sirven en pan de frankfurt: de salmón ahumado y de pechuga de pollo. También está el de pastrami que me pedí yo. Como platos fríos sirven lomo de bacalao, filete de caballa y salmón ahumado. Como platos calientes tienen salmón ahumado, costilla de cerdo, caballa ahumada y costilla de ternera. Además de los postres antes mencionados también tienen queso brie ahumado con mermelada de arándanos.

En general me pareció un lugar bastante caro. En cualquier restaurante por 10€ espero tomarme un menú de mediodía como Dios manda, con entrante, segundo, postre y bebida. Si me cuesta 12,50€ me espero algo más excelso e incluso llevarme el tupper a casa con lo que sobre. Si en Olofson por 12,50€ te entra una ensaladita, con una Lager barata y postre para acabar pasando hambre a mí personalmente la cosa no me cuadra. Cabe decir a favor de Olofson que todos los ahumados son caseros y que la mayoría de los productos que utilizan son ecológicos. Aún así no lo acabo de ver, máxime cuando tengo que levantarme para ir a pedir cualquier cosa o ir a pagar. Para lo poco que salgo de casa, cuando lo hago y visito un restaurante espero que me sirvan y estar un rato tranquilo y relajado mientras mi prole me lo permita. Tener que levantarme para cualquier gestión me provoca un bajón bastante grande, para ser honestos. De cualquier modo ya forman parte de nuestro Mapa Birruno y por tanto les colocamos su correspondiente pin.

Balance de daños:

-Tibidabo - Hop Bang. American IPA de la cervecera de Hospitalet de Llobregat. Muy aromática y agradable al olfato. En boca mucho pino, muy herbácea y con una buena dosis también de fruta tropical. En general muy refrescante y muy rica. Final bastante amargo. Una grata sorpresa. 6,3%.

- Leikeim - Premium Pils. Pilsner teutona ligera y aguada. A mi mujer le gustó. Yo a una Pilsner le pido bastante más. De todos modos no es una cervecera que me entusiasme en demasía, pero repito, para un público neófito puede servir como comienzo. ¡Ojo! que me parece perfecto que siempre se pinche una Pilsner! 4,9%.

-Nómada - Papaya Rye. En 2016 se llevó la medalla de oro en el ranking mundial de Ratebeer de mejores Double IPA del mundo, por encima de la Pliny The Younger de Russian River o de algunas elaboraciones de Tree House, Hill Farmstead o Trillium. Luego, José Benedicto en su blog explicó de manera bastante clara cómo sucedió este hecho. Es una cerveza que ya probé en su día en La Fira del Poblenou (creo que la de 2012 o 2013) y además me la tiró Sami Claret. Como han anunciado a bombo y platillo que no se va a volver a elaborar nunca jamás creí que era el momento adecuado para volver a revisarla. Bastante alcohólica al olfato y en sabor, el 9,0% cuesta disimularlo. Bastante hoppy en boca. Conforme se calienta aparece el saborazo de la papaya -que es espectacular- muy nítido y muy sabroso, y mira que la papaya no es una fruta que me resulte especialmente sabrosa. El centeno no supe encontrarlo. Me pareció una cerveza muy rica, pero honestamente no la veo entre las mejores DIPAs del mundo ni de lejos, y mucho menos entre las 100 mejores cervezas del mundo (independientemente del estilo), es mi opinión.

Olofson        Londres 54, Barcelona              www.tribuwoki.com/restaurante/olofson               93   494   35   16 

12 de diciembre de 2018

Lervig - House Party

Este veranete me compré esta latita de Lervig (ya me queda menos para sacarme todo el curro acumulado) que siempre es sinónimo de calidad.

Es la birra perfecta para montar una fiestaca en casa, ligerita, entra como el agua y no tiene demasiada graduación (4,0%), por eso el nombre le viene como anillo al dedo: House Party.

Según la cervecera noruega se trata de una Session Ale. Les pregunté si entraba dentro de algún estilo concreto del BJCP y muy amablemente me contestaron. Muy finamente me vinieron a decir que ellos la guía de estilos se la pasan ris-rás por delante y por detrás.

De color dorado claro, con tonos amarillentos y un pelín velada, con una generosa capa de espuma. La sensación en boca es un tanto aguada, muy ligera de trago y con muy poco cuerpo, por lo que entra con una facilidad pasmosa. No obstante es una cerveza bastante sabrosa porque debe ir de lúpulo hasta las trancas. Mucho cítrico -destaca la mandarina y el pomelo- melocotón y fruta tropical (mango). Resulta muy agradable al olfato y ultra refrescante en boca. Te deja un final cítrico en el paladar genial, así como un saborcete amargo muy agradable. Entra divina con las calores. Quizás ahora en diciembre no sea el estilo más adecuado, pero entra fina fina, filipina. Comprada refrigerada en La Bodega del Sol de Barcelona por 2,70€. Es un precio muy asequible viniendo de Noruega, y más de una cervecera de prestigio como es Lervig. Aquí ya nos cobran eso por cualquier mierda.

11 de diciembre de 2018

O/O - Enigma/Nelson Sauvin

Desde hace unos meses les tenía echado el ojo a las nuevas latas de O/O de la serie 50/50 donde utilizan dos tipos de lúpulo a partes iguales. Me perdí la Citra/Mosaic -qué se le va a hacer- así como otras tantas, pero la vida me ha brindado la ocasión de poder elegir entre la Enigma/Vic Secret y la Enigma/Nelson Sauvin. Al final me decanté por esta última, tengo debilidad por el Nelson Sauvin, quevolsquitidigui.

Los de Gotemburgo nos vuelven a deslumbrar, hasta ahora, salvo su Baltic Porter todo me ha dejado muy, pero que muy flipado. Ésta no ha sido una excepción.

Se trata de una IPA muy hazy, de color anaranjado y un aspecto impresionante. Un zumazo con una cantidad de espuma moderada. al olfato predominan los cítricos. También se asoma la uva por ahí. En boca es un saborazo brutal, con toda la carga cítrica que aporta el Enigma, con naranja, mandarina, pomelo y también un delicioso toque de fruta tropical. El Nelson Sauvin aporta su característico sabor a uva, muy nítido y muy sabroso, a mí personalmente me encanta. Muy sedosa y con cierta cremosidad en boca. Nos la hemos fundido entre mi mujer y yo en cero coma. 6,5%. Sweden Rocks! Comprada refrigerada en La Bodega del Sol de Barcelona por 6,60€.

10 de diciembre de 2018

Laugar, NaparBCN & Malte - Electric Funeral

Hoy toca colaboración a tres bandas. Es una cerveza que lanzó Laugar con la participación de la Cervezoteca Malte de A Coruña y el ya extinto NaparBCN, que ha corrido la misma suerte que el de Pamplona y ahora se ha convertido en Kraftank.

Se trata de una New England Rye IPA a la que han bautizado como Electric Funeral, en una clara alusión al tema clásico de la mítica banda Black Sabbath, cuando contaba con Ozzy Osbourne en sus filas.

Me la recomendaron por varias vías y al final me vi en la obligación de hacerme con una. No ha decepcionado.

El color es entre amarillento y dorado con algún tono anaranjado. La cantidad de espuma es bastante correcta. En boca es un festival de la fruta: mucha piña, mucho melocotón -y alguna fruta de hueso más- y un saborazo a mango riquísimo. también se percibe bajo tanto lúpulo el agradable sabor de la cebada. El centeno no lo he encontrado. Es curioso porque llevo varias Rye IPAs sin encontrarlo, y eso que es un sabor muy característico y que me agrada muchísimo ¿estaré perdiendo mi flow? Comprada refrigerada en A-Go-Go de Terrassa por 3,50€.

9 de diciembre de 2018

Rogue - Combat Wombat

Otra maravilla que nos llega desde Newport, USA, elaborada por el equipazo de John Maier. Su primo Óscar ya lo petó en su día con las salchichas y ahora él está haciendo lo propio con las cervezas. No he podido resistir hacer el chiste malo.

Hoy os traigo la Combat Wombat, una de las últimas novedades de la cervecera Rogue. Sería una suerte de Fruit-Hazy-IPA con un punto Sour, con la novedad de utilizar lúpulos australianos. Digo lo de novedad porque en la gran mayoría de las elaboraciones de Rogue suelen utilizar sus propias variedades de lúpulos que cultivan en sus Rogue Farms.

La receta lleva malta acidulada y de dos carreras, trigo y avena. Han utilizado la levadura Imperial Barbarian en lugar de su Pacman usual, lactosa y los lúpulos Citra, BRU-1, Galaxy y Vic Secret. Para acabar de completar la receta han añadido cantidades ingetes de pomelo y naranja sanguina.

Miro el aspecto de la cerveza en la web de Rogue y la comparo con la mía y se parecen como un huevo a una castaña. A mí me ha salido dorada y poco hazy, que poco o nada tiene que ver con el zumazo de naranja que presentan ellos. La carbonatación no es especialmente muy abundante, pero sí da para una corona de espuma bastante correcta. En boca es una explosión de sabor. Ultra cítrica, ultra refrescante, ultra sabrosa. El sabor del pomelo y la naranja sanguina predominan por encima de todo, incluso de los lúpulos, que quedan relegados a un segundo plano. Tiene un punto que parece un refresco, entonces o entras al juego o no. Yo he entrado y me ha encantado, la he disfrutado muchísimo. El punto Sour es agradable, sin ponerte la cara como la de Jet Li, ácido pero refrescante, en ningún momento desagradable o estridente. Se pueden apreciar notas de otros cítricos, como la naranja o la mandarina, quizás por la fruta o por los lúpulos que han utilizado, que también entran dentro de estos registros. Me ha parecido una cerveza brutal y altamente adictiva. Comprada refrigerada en La Bodega del Sol de Barcelona por 9,90€ (66cl).

8 de diciembre de 2018

Golden Promise - American Dream

Hace unos días recibí en casa este bonito growler de Golden Promise, que evidentemente venía lleno (chapado). Al venir en este formato es fantástico para reutilizarlo. A ver si van tomando nota en The Bruery.

Se trata de una Red Rye IPA a la que han bautizado como American Dream y es fruto de una campaña de crowdfunding. La botella ha sido decorada con 0,07g de oro. Solo han hecho 1000 unidades y cada botella viene numerada.

Elaborada con lúpulo Ekuanot del valle de Yakima, maltas de cebada y centeno y levadura Saccharomyces.

De color pardusco y no especialmente carbonatada. Al olfato nos llega el olor de las maltas y los aromas herbáceos del lúpulo. En boca es maltosa, con un punto tostado y dulzón muy rico, sabroso y nada empalagoso. También se aprecian ciertas notas de galleta. El centeno no he sabido encontrarlo. Los lúpulos aportan una sensación en boca bastante refrescante y le dan a la cerveza un sabor floral y herbáceo muy rico, así como un punto resinoso muy suave. También se percibe algo de fruta. Me ha parecido una receta muy rica. 6,2%. ¡Muchísimas gracias a todo el equipo de Golden Promise! Os deseo mucho éxito con vuestro proyecto cervecero.

6 de diciembre de 2018

Del Doge - Take Easy

Hoy traigo una Pilsner italiana del Birrificio Del Doge, que ya había pasado anteriormente por el blog con una Märzen. en esta ocasión volvemos a tenerlos aquí con otra Lager, la Take Easy. En ambas ocasiones me han dejado bastante tibio, para ser francos ni fu ni fa.

De color caramelo y con escasa carbonatación. En boca predomina el sabor a cereal, con un toque dulce que nos recuerda a la miel y finalmente el amargor característico del estilo. Rica sin más. 4,6%. Comprada en Wine Palace por 2,09€.

5 de diciembre de 2018

Amager & Trillium - Sigtebroad

Echando un vistazo a todo lo que dio de sí este verano birruno me di cuenta de que aún me quedaban en el tintero dos colaboraciones estelares de Amager aún por reseñar, así que vayamos por faena.

Los daneses de Kastrup se han hinchado a realizar colaboraciones con las mejores cerveceras a nivel mundial. Ya en su día reseñamos la colaboración que hicieron con Surly y lo mismo con la de Wicked Weed. en esta ocasión le toca el turno nada más y nada menos que a los célebres Trillium, cuyas latas se evaporan en las tiendas especializadas de España pese a chuflarlas a 15 leiros.

La cerveza se ha bautizado como Sigtebroad, y es una New England IPA con double dry hopping de lúpulo Citra.

Aspecto de zumazo, muy turbia, de color anaranjado y con una cantidad moderada de espuma no especialmente persistente. Cuerpo sedoso y divina al tacto. Al principio me ha resultado herbácea y con un toque ligeramente resinoso, y la verdad, es que tal y como ha empezado no me ha convencido. A medida que ha ido avanzando la degustación se ha ido volviendo más afrutada: primero han llegado los cítricos, con su naranjita, su mandarina y su pomelo; luego la fruta de hueso, con el melocotón como protagonista y por último una pequeña y delicada dosis de mango. Muy suave de trago, muy sabrosa y rica en matices y con la sensación de que conforme la iba bebiendo me iba enamorando más y más. Embotellada el 7 de mayo y disfrutada el 1 de agosto. 6,8%. Comprada refrigerada en el A-Go-Go de Terrassa por 4,95€. Me parece curioso que te salga más barato comprarla en el A-Go-Go que no directamente a su distribuidor, que es La Black Flag.

3 de diciembre de 2018

La Superba - Puro Sangue

Durante el mes de septiembre mi queridísima hermana -que es la que me ha regalado esta cerveza- estuvo de crucero por el Mediterráneo sufragado por su jefe. Suerte que tienen algunas. Como es natural en ella, le sale ese amor y ese cariño fraternal y a cada sitio que va me trae siempre una cerveza. en esta ocasión en una tienda para guiris de Génova me compró el ejemplar de hoy.

La he tenido sin abrir hasta hace poco porque la verdad es que no me apetecían estilos tan tostados. Se trata de una cerveza de estilo Bock del Birrificio La Superba, ubicado en Busalia, y del que no tenía conocimiento alguno hasta la fecha.

La cerveza se llama Puro Sangue. Al servirla como podéis apreciar hemos tenido la fiestaca de la espuma en casa. Como vi que la cosa iba para largo dejé la copa en la nevera hasta que bajase la cosa. Una vez bajó la persistente espuma de color beis se dejó ver la cerveza de color pardusco y algún destello rojizo. En boca es una cerveza sin demasiado cuerpo, de sabor muy maltoso, con sabores tostados y algo de caramelo. 7,0% que no se notan nada.

2 de diciembre de 2018

La Vella Caravana - Amor A Primera NEIPA

Hoy toca reseñar esta cerveza de La Vella Caravana que pude disfrutar en el restaurante Eat The World, en Mollerussa.

Se trata de Amor A Primera NEIPA, como bien se puede intuir es una cerveza de estilo New England IPA.

La servimos en el vaso y presenta un color cobrizo, no es excesivamente carbonatada y no podemos apreciar la turbidez característica del estilo. En boca se echa en falta la sedosidad característica del estilo que proporciona la avena. En este caso han utilizado trigo, y la verdad es que no lo encuentro ni en la textura, ni en el sabor y mucho menos en el aspecto de la cerveza.

Muy suave de lúpulo, de hecho el sabor es bastante maltoso. Me esperaba un zumito de frutas y me he encontradocon una cerveza que no corresponde, ¡ojo! que estaba bastante rica, no confundamos una cosa con la otra, pero para mí dista mucho de una New England IPA. 6,0%. 48 IBUs.

1 de diciembre de 2018

Eat The World - Mollerussa


Volviendo de la Val d'Aran, camino al hogar, (esta vez declinamos hacer turisme català y volvimos directamente por Lleida) nos dio la hora de comer a mitad de camino y la verdad es que no me apetecía nada otro menú guarro en un bar de carretera como nos sucedió a la ida, así que empecé a emplearme a fondo. Mientras conducía empecé a repasar mentalmente todos los pins de mi mapa Google de cervecerías y tiendas que aún nos faltan por visitar, y recordé que por Mollerussa había un restaurante con 6 grifos craft que tenía muy buena pinta. Lo consulto con la parienta, que lo busca en su teléfono y me da el visto bueno. Es la una de la tarde, le toca comer al enano y estamos pasando por la capital del Segrià. En pocos minutos enlazamos con la A2 y nos plantamos en Mollerussa, en el restaurante Eat The World, que combina la mejor cocina internacional con el mejor producto local. Platos exóticos elaborados con productos de proximidad regados con las mejores cervezas artesanas de la zona, ¿qué más podemos pedir? ¡Para adentro que nos fuimos!

Eat The World abrió sus puertas el pasado 30 de junio. Sus propietarios -Alfons y Ana- han querido aunar en su negocio sus dos grandes pasiones: los viajes y la gastronomía. Su intención en servirnos el mundo entero en el plato, en un ambiente joven, distendido y divertido. Han hecho una selección de la mejor cocina de cada país, pero eso sí, todo elaborado con producto de proximidad, y la cerveza no podía ser una excepción. Desde el principio tenían muy claro que no iban a servir cerveza industrial. Han apostado por tener una nevera repleta de una gran selección craft y seis grifos con la mejor cerveza de la zona, dando valor a las cerveceras de su tierra y respetando y mimando el producto. Cuanto más cercano sea y más fresco esté, mejor. De momento trabajan con cuatro cerveceras: La Vilot (Almacelles), Matoll (Belianes), Lo Perot (Penelles) y La Vella Caravana (Menàrguens).

El espacio es amplísimo y muy luminoso, cosa que me agrada. Lo preside un mapamundi gigante que ocupa una pared entera. A la izquierda -al lado de las ventanas- se distribuyen todas las mesas. A la derecha, nada más entrar, hay una recogida zona que invita a tomarse unas cervezas con algo de picoteo de manera más distendida. La cocina está a la vista y tiene una gran actividad. Fuera, en la calle, hay un parque muy agradable que mi intuición me dice que no tardará en mejorarse con una terraza birruna como Dios manda.

La decoración es muy chula, con detalles en madera y lucecitas que nos aportan calidez. Todo nuevecito, impoluto y recién estrenado. Durante unos minutos estudiamos la carta, y una vez hemos decidido lo que vamos a pedir, encendemos la lucecita roja de nuestra bandeja y al instante aparece una agradable camarera para tomarnos nota.


Su carta es muy extensa. Nos pedimos nuestras primeras birras de tirador, pedimos que nos calienten el potito del enano y para acompañar nuestras espumosas empezamos nuestro viaje en Grecia, con un estupendo tzatziki con crudités de pepino que estaba excepcional. A los niños los mandamos a Inglaterra, con un espectacular fish & chips de merluza que estaba absolutamente delicioso, crujientito por fuera y la merluza de dentro se deshacía en la boca, de soltar lagrimones. Aclaro que venían dos lomazos acompañados con patatas fritas (obviously). Las raciones la verdad es que son muy abundantes.


Mi mujer viajó hasta el sur de los Estados Unidos para comerse su pulled pork, que estaba impresionante, yo yo me fui hasta México para comerme un surtidito de tacos impresionantes: el suadero de ternera, el de cochinita pibil (mi favorito), el veggie y el de pescado. Mejor imposible. Nos quedamos con muchísimas ganas de continuar viajando, así que en nuestras futuras incursiones nos esperan los nachos de México, el hummus de remolacha de Marruecos, el malajisi de pollo de China, los rollitos de pollo y verduras de Vietnam, la hamburguesa bourbon de 180g de Estados Unidos, las tres variedades de Udon de Japón (de carne, de pescado y de verduras), los Xijiang -pinchitos de cordero- de China, las gambas hawaiianas, las costillas de cerdo (ambas de EEUU), el pollo al curry de la India y por último el steak pepper al estilo go cup de Japón.


No nos podíamos despedir sin tomarnos el postre. Los chiquis se pidieron un postre de Oreo y nosotros la leche de coco. Para proseguir nuestro viaje me pedí un café solo, mirad qué detallazo. Hacía años que no me ponían un vasito de agua para después del café. Este tipo de cosas marcan la diferencia. La verdad es que estaba todo de 10, y lo mejor de todo es que si te da pereza te lo llevan a casa. Estoy por mudarme a Mollerussa.

Eat The World es el tipo de restaurante que nos gusta visitar, porque puedes tener una experiencia gastronómico-birruna completa. No solo vas a poder tomarte unas buenas cervezas artesanales bien frescas -tanto de botella como de tirador- sino que además vas a poder acompañarlas en condiciones, con unos entrantes, principales y postres de soltar la lagrimilla. El servicio de 10. La verdad es que ha sido un gran descubrimiento y a partir de ahora parada obligatoria en nuestros numerosos viajes futuros por la A2. Cada vez que vayamos a Zaragoza, Logroño, Pamplona o Euskadi ya sabemos donde vamos a parar a comer.¡Volveremos! De momento les colocamos su merecidísimo pin en nuestro Mapa Birruno. Desde aquí les mandamos un enorme abrazo a todo el equipo del Eat The World y les deseamos la mejor de las suertes con su negocio, ¡se lo merecen! ¡Hasta pronto!

Balance de daños:

-Matoll - Saüc. Mi mujer fue a tiro hecho y no se dejó seducir por el resto de grifos. Sabía de buena tinta lo espectacular que está esta cerveza elaborada con flor de saúco, así que no quiso perderse la oportunidad de disfrutarla de tirador. Acertó de lleno. Estaba bestial. Podéis volver a leer la reseña que escribí en su día pinchando aquí. 5,8%.

-Matoll - Mollerussa. También de Matoll me pedí la Mollerussa, para hacer aprecio del producto local. American Pale Ale elaborada con lúpulos Simcoe y Willamette. Con notas herbáceas refrescantes, cierto punto de resina, un poco de pino y un punto ácido que me resultó un tanto discordante. 5,5%.

-La Vella Caravana - Amor a primera NEIPA. Como todavía nos quedaba hora y media (mínimo) de viaje, no quería tomarme demasiadas cervezas, pero al final la curiosidad me pudo y pedí para compartir esta botella de New England IPA de la cervecera de Menàrguens. Os la reseñaré en breve. 6,0%.

Eat The World        Bellvís 28, Mollerussa (Lleida)            www.eattheworldrestaurant.com          info@eattheworldrestaurant.com      973  093  259 

27 de noviembre de 2018

Cierzo - Citra

Traemos de vuelta a la cervecera maña Cierzo Brewing, con fábrica en Caspe y en pocos días con brewpub en tol centraco de Zaragoza. Te vas a ver a la Vírgen del Pilar y en cuanto salgas, derechico a tomarte unas pintas. ¡Ay, maño!

Pues a ponerse el baturro que hoy traemos la Citra del catálogo maño. Se trata de una IPA single hop donde obviamente han utilizado el lúpulo Citra.

La servimos en vaso, presenta un color anaranjado bastante turbio. Con bastante carbonatación. Al olfato disfrutamos de aromas cítricos y de fruta tropical. En boca es muy afrutada. Destacan los sabores de naranja, corteza de naranja y mango. Deja un final muy amargo, pero dentro de lo soportable. Me ha parecido bastante rica. Comprada en La Bodega del Sol de Barcelona por 4,35€.

26 de noviembre de 2018

Dupont - Moinette Ambrée

Hoy os traigo otro clásico de la Brasserie Dupont -Moinette- de la que tienen cuatro variedades: la Blonde, la Ambrée y la Brune y la biológica. Hoy nos centraremos en la Ambrée.

La Moinette Ambrée es una cerveza de estilo Belgian Strong Ale. A los de  Untappd no les ha temblado el pulso a la hora de clasificarla como Belgian Strong Golden Ale, con dos cojones. Porque lo de Ambrée parece que no les ha quedado demasiado claro. En mi opinión no hay que tener el ojete tan estrecho y hay que dejar de ceñirse tan férreamente a todo lo que marca el BJCP. Hay vida más allá de esos estilos.

Cerveza de color ambarino y muy carbonatada. Como podéis comprobar me ha pillado desprevenido y he desparramado media cerveza por la mesa del balcón. En boca es una cerveza muy alcohólica (8,5%), se nota demasiado en el sabor y se te acaba subiendo. Muy maltosa y muy dulzona, con un punto de levadura belga y dejándonos cierta sequedad al final de cada trago. Se agradece la sequedad ante tanto azúcar. Para mi gusto demasiada embolia. No soy muy fan de cervezas tan dulces y tan tontorronas. Comprada en Wine Palace por 2,09€.

25 de noviembre de 2018

Mica - Micaña Pilsen


Me manda mi señora esposa una foto por Whatsapp para informarme de que hay novedades birrunas en el Aldi. Creo que cada botella costaba 1,70€, así que le dije que se trajese una de cada.

Pensaba que las cervezas en cuestión eran de una cervecera nueva llamada Micaña, pero resultó que no, que las había elaborado la cervecera arandina Mica, con la que no tuvimos muy buen comienzo.

Descubierto el pastel pensaba que ambas botellas acabarían por el fregadero pero ¡alto! la sangre no llegó al río, y lo que se presentaba como un descalabro a todas luces acabó siendo el sorpresón del día.

De estilo Pilsner, de color rubio, bastante turbia y con escasa carbonatación. En boca es maltosa, con un sabor suave a cereal bastante agradable y sin resultar dulzona en ningún momento. Bastante amarga, quizás en exceso para el estilo, pero a la postre una Lager bastante rica y altamente beberciable. Perfecta para introducir a neófitos en el mundo craft. 4,7%.

24 de noviembre de 2018

Alvinne - Kerasus

Una de las cerveceras que quería rescatar para el blog era la belga Alvinne, que me dejo muy flipado con su Phi. Así que cuando vi en las estanterías del Cervesa Sobre Tot esta Kerasus de 2016 no dudé en agenciármela.

Se trata de una cerveza Sour a la que le han añadido cerezas. Como sello de la casa han utilizado su peculiar levadura Morpheus, para ponerte la cara como la del Fary.

De color muy oscuro y de escasa carbonatación. En boca es extremadamente ácida. Una ida de madre total. De fondo las cerezas -deliciosas- que no son suficientes para contrarrestar toda esa carga ácida, que es bestial. Cierto punto añejo también, que nos recuerda en ciertos aspectos a las cervezas Lambic.

Me ha resultado muy extrema, hasta el punto que no me la he podido acabar. Muy bestia. Prefiero las Kriek de toda la vida, que son más bebibles. 6,0%. Me costó 4,50€.

23 de noviembre de 2018

Dougall's - Organic IPA

Una de las cerveceras españolas que siempre es bien recibida en este blog es Dougall's. En primer lugar por la calidad indiscutible de sus cervezas, y en segundo lugar porque no tiene necesidad de sangrar a sus clientes con los precios.

La de hoy es una cerveza de estilo India Pale Ale elaborada con ingredientes provenientes de la agricultura orgánica que me ha costado 2,90€ (con el sobrecoste de comprarla refrigerada). Muy fan de Andrew Dougall y de todo su equipo ¡que lo hagan Sir ya!

Elaborada con malta orgánica Extra Pale y con lúpulos americanos orgánicos. Desde hace un tiempo que los de Liérganes han dejado de especificar los lúpulos utilizados en sus etiquetas. A mí personalmente me gustaba saberlo.

Al servirla obtenemos una cerveza de color dorado bastante claro (15 EBC) y con una generosa corona de espuma blanca y persistente. Embotellada el 13 de agosto (y degustada el 29) estaba ultrafresca y con la sensación de tomarse una IPA con el lúpulo recién recolectado. Un chute de lupulina en vena.

Al olfato desprende un aroma cítricos espectacular. En boca disfrutamos de las limas y los limones que hacen que la cerveza nos resulte ultra refrescante. Entra pasmosamente bien, el cuerpo es ligerito y ayuda a una deglución con alegría. El chute de lúpulo se hace patente con la carga herbácea que va llegando después, intensísima pero sin resultar desagradable en ningún momento. Final muy amargo (60 IBUs). Así da gusto. Comprada en La Bodega del Sol de Barcelona.

22 de noviembre de 2018

Azimut - Double DDH IPA

Otra de las cerveceras francesas que tenía ganas de descubrir (menos mal que se han puesto las pilas en el país vecino) es Azimut, que han empezado a llegar este año a nuestras tiendas habituales.

Los de Burdeos nos ha preparado una Double IPA con double dry hopping de lúpulo Mosaic. De hecho es una single hop. La receta también lleva malta Vienna y copos de avena. La levadura es la US-05.

De color bastante tostado (18 EBC según la ficha de su web) y con carbonatación no excesiva. Al olfato es espectacular, es como esnifar un mango. Brutal. En boca continúa con un saborazo a mango riquísimo y con el sabor agradable de las maltas de fondo, que se pueden apreciar incluso debajo de las toneladas de Mosaic. Conforme avanza la degustación afloran sabores cítricos (pomelo) y resinosos no demasiado fuertes. En el amargor final (45 IBUs) hay algo que me chirría y que me resulta estridente. 8,3%. El alcohol me ha parecido bastante bien integrado. Me ha dejado un sabor un tanto agridulce, al principio me ha parecido espectacular y al final ese saborcillo desagradable me ha arruinado lo que se avecinaba como un birrote épico. Comprada refrigerada en La Bodega del Sol por 3,65€.

21 de noviembre de 2018

Yankee & Kraut - Eden

Otra de las cerveceras teutonas que he descubierto este año ha sido Yankee & Kraut, que tiene su sede en Ingolstadt, a orillas del Danubio y que destaca por tener unas ilustraciones en sus etiquetas muy lisérgicas.

Empiezo su catálogo con Eden, una American Pale Ale muy rica pese habérmela tomado no demasiado fresca. La etiqueta -pese a ser muy bonita- no especifica lúpulos ni maltas utilizadas.

La servimos en vaso y presenta un color dorado con cierta turbidez. Viene bastante carbonatada. Tanto en boca como en nariz destacan los cítricos y los aromas y sabores herbáceos. Nos deja un amargor final muy amargo. 5,5%. Comprada en La Boutique de la Cerveza de Valencia por 3,75€.

20 de noviembre de 2018

Tyris - Amor Amargo

Todavía me quedan algunas cervezas por reseñar desde este verano, que ha sido bastante intenso birrunamente hablando, y al ritmo que llevo preveo que no me pondré totalmente al día hasta 2019.

Una de esas cervezas que me quedaban en el tintero digital es la Amor Amargo de la cervecera valenciana Tyris, que como ya os comenté hace unos meses, ante el panorama apocalíptico de Castellón en agosto, con todas las cervecerías y tiendas craft de vacaciones, me vi obligado a comprarla sin refrigerar en un Carreful, así que nos hemos encontrado con una cerveza bastante mustia en todos los aspectos.

Los de Paterna nos presentan su Amor Amargo como la Imperial IPA de su catálogo. A mí personalmente una IPA de 7,0% creo que es lo que le toca por estilo. Ponerle el epíteto Imperial delante lo veo más una maniobra comercial que no un acto de informar al cliente de lo que realmente le estás vendiendo.

De color ambarino, de espuma no muy abundante pero sí cremosa y persistente. Desprende aroma a cereal y a ciertas notas herbáceas, no muy intensas pero sí agradables. En boca sabe a cereal, me esperaba más lúpulo -¡ojo, que yo soy de los que me encanta encontrarme los cereales en las IPAs!- y con sabores herbáceos suaves y un puntito afrutado muyyyyy suave. Me ha parecido poco lúpulo para una Imperial IPA que en realidad es una IPA pero que a la postre a mí me ha recordado más a una ESB. La verdad es que tenía mejores expectativas para esta cerveza, había leído muy buenas valoraciones. Tiene todo los números de que no estaba nada fresca, es lo que tiene comprar en este tipo de superficies. Si no recuerdo mal rondaba los 2€, no conservo el ticket.

19 de noviembre de 2018

Ponent - Starlight

Durante nuestro breve periplo por la Val d'Aran estuve buscando cervezas locales. Mi única referencia (a parte del Refu) era la cervecera Immortèla, con sede en Casarihl. La busqué en todas las tiendas y restaurantes que visitamos sin éxito. 

No obstante pudimos comprobar la buena forma birruna del valle, sin tener que recurrir en ningún momento a la cerveza industrial. Por ejemplo, en un bar de pintxos me pude tomar la Imperial Stout de Samuel Smith o en una pizzería normal y corriente pude disfrutar de la Ponent de la que escribimos hoy.

De los de Seró la verdad es que no tuve buen comienzo con ellos (es lo que tiene colocar tu producto en grandes superficies), su Weizen la verdad es que me llegó muy chusca. En esta ocasión su American Pale Ale estaba en buen estado, y es que la cosa cambia considerablemente cuando tienes el producto refrigerado, como fue el caso.

De color dorado y carbonatación muy abundante, con espuma blanca y de aspecto jabonoso. Muy turbia y con bastante sedimento. Al olfato ya nos indica que la cosa viene  cargadita de verde. En boca es muy potente, con todo el bofetón de lúpulo bien intenso. Sabores muy herbáceos -algunos de ellos refrescantes- y resinosos sin llegar a resultar desagradable. Muy para hopheads, un tanto basta, -la sopita de lúpulo la tienes ahí- pero que sin duda paliará tu mono de lúpulo cuando andas fuera de casa. Final de amargor cargadico (55 IBUs). 5,5%.

17 de noviembre de 2018

Refu - Vielha


Ese momentazo a principios de septiembre donde mi mujer se me acerca para comentarme: "-Cariño, he pensado que para el puente del Pilar este año podríamos ir a..." y entonces mi mente va a mil por hora, me pasan por la cabeza todas las cervecerías y tiendas que visitamos el año pasado por esas mismas fechas en nuestro tour por Pamplona y Donostia y empiezo a sudar y pienso: "a ver a donde se le ha ocurrido ir este año, ¿habrá cervecerías craft, allí? porque si no tendré que buscar alguna excusa". Entonces es cuando oyes música saliendo de los labios de tu amada esposa "...a la Val d'Aran". Mi cara se ilumina, mis ojos vidriosos se humedecen y brillan, no puedo disimular tanto gozo y plenitud espiritual. "-Me parece una idea genial, amor mío". Ella, que me conoce ya después de más de diez años de matrimonio me suelta un: "-Qué, hay cervecerías allí, ¿no?". Como si me hubiera parido. Chocamos nuestras palmas. Hay consenso familiar. Al momento comenzamos a mirar alojamiento.


Llega el día señalado. Festividad del Pilar. Salimos a las 11:00 hora Zulú. Desde que tenemos los tres churumbeles creo que nos vamos superando a nosotros mismos ¡viva la organización familiar! Después de comernos el tradicional pollo a la entrada de la A2, una vez pasado Cervera nuestro Tom Tom considera que vamos sobrados de ansiolíticos en el botiquín y decide unilateralmente llevarnos de turismo por la geografía catalana: Agramunt (nos chupamos el caravanón ocasionado por la Feria del Turrón), Tremp, Pobla de Segur, Pont de Suert y -después de más de seis horazas de viaje- ¡por fin Vielha! Os juro que pasando por Perves especulé con la idea del suicidio. Aquella tarde no estaba el horno para bollos y pese a pasar por delante del Refu decidí visitarlo el sábado.

Llega el sábado y ese soñado momento de entrar al Refu. Llevaba muchos años con ganas de hacerlo pero esto no se ha producido hasta ahora, debido a lo remoto del lugar. No obstante, durante este largo lapso de tiempo, me he dedicado a recomendárselo a todos mis familiares y amistades que han visitado el valle. Por fin ha llegado nuestro turno. Al ser sábado está animadísimo el ambiente, y eso que son poco más de las siete y prácticamente acaban de abrir. Tenemos suerte y encontramos una mesa libre donde plantar nuestro campamento infantil. Familia Castle instalada. Sacamos el potito del enano. Resto de churumbeles instalados correctamente. 12 tiradores esperando al matrimonio Castle. Nos cogemos nuestra carta para estudiar su pizarra.

Pero antes de continuar remontémonos a 2010, cuando comienza la andadura del Refu. David Serrano, delegado de Birra Baladin en España, decide montar una pequeña cervecería en Baqueira llamada Eth Refugi. David previamente se había formado en Baladin como maestro cervecero y posteriormente estuvo trabajando un par de años en Guineu. El proyecto tuvo buena acogida y en 2015 abrieron su sede en Vielha, la capital aranesa. Comenzaron pinchando cervezas de otros, pero al poco tiempo su inquietud les llevó a convertirse también en cerveceros nómadas, con el objetivo de pinchar su propio producto en sus cervecerías. Primero elaboraban las cervezas en las instalaciones de otros, y en algunos casos realizaron algunas colaboraciones con cerveceras de dilatada trayectoria, como Guineu o La Pirata. Su buen hacer y su ambición les ha hecho crecer, y evidentemente sus cervezas han tenido muy buena acogida entre la clientela, es por eso que hoy mismo -me hace especial ilusión postear la reseña justamente hoy- dan el siguiente paso, inaugurando su propia fábrica en Bossòst, a 15 km de Vielha. Estos días he estado hablando con David y me ha comentado que con este paso, además de pinchar sus cervezas en las cervecerías -como ya hacían- pretenden enviar sus kegs a algunas cervecerías de Catalunya, y también de Asturias y Euskadi, siempre con la filosofía de brewpub, sirviendo el producto fresquísimo, sin perder el control de calidad, manteniendo siempre la cadena de frío y teniendo siempre un feedback muy cercano con el cliente. David también me ha comentado que durante la primavera del año que vienen tienen planeado enlatar. Así que estamos de enhorabuena, si los beergeeks no vienen al Refu... ¡el Refu viene a los beergeeks!

Proseguimos con nuestra andadura familiar. Los Castle toman asiento en el Refu. Al instante aparece un amable camarero para tomarnos nota. Le pregunto si puedo hacer fotos. Al asentir no tardo en coger la cámara y recorrerme todo el local mientras dejo a la familia en la mesa. El local es bastante grande. Está ubicado en la Calle Mayor de la capital aranesa, así que no tiene pérdida, vais a pasar por delante sí o sí. Dicha calle está bastante concurrida, pero al ser peatonal se puede disfrutar tranquilamente de su terraza, que cuenta con algunos taburetes situados en unas pequeñas barras instaladas en los ventanales. La casa es de dos plantas, siendo la de abajo la más bulliciosa. En la planta baja se encuentra la barra, con sus 12 tiradores y sus neverazas. Allí hay dispuestos unos cuantos toneles a modo de mesa con sendos taburetes. También hay algunas mesas junto a las ventanas de la pared derecha, que es donde nos instalamos nosotros. En el piso de arriba están los lavabos y la cocina. La comida la bajan por un pequeño ascensor que llega hasta la barra, donde los camareros la pueden servir sin estar subiendo y bajando las escaleras constantemente. En el piso de arriba también hay una amplia sala de ambiente más distendido. Con una mesa muy grande para grupos numerosos y algunos sillones al calor de una chimenea que da mucha calidez. En invierno debe ser una gozada.


Era pronto pero no podíamos marcharnos del Refu sin comer nada, así que pedimos la carta. Para compartir con los críos nos pedimos unos nachos con guacamole, que aniquilamos en escasos segundos. Posteriormente mi esposa y yo nos pedimos nuestras tradicionales y obligatorias gyozas de verdura. Cada uno tiene sus debilidades, para mi mujer y yo las gyozas japonesas son imperativas allá donde vamos. Deliciosas.

Nos quedamos con muchísimas ganas de catar el resto de la carta. Ojo, ¡volveremos! Especial pintaza tenía el hummus, el pollo Karaage, las samosas y el pato Pekín. Me quedé con muchas ganas de probar sus tacos de carrillera, el ceviche filipino y el sashimi de trucha del Pirineo. Para acabar comoun campeón cuentan con costillas BBQ, y gran variedad de hamburguesas -incluyendo la veggie- y siempre con la opción de pedirlas con pan sin gluten. De pollo, de cordero y de ternera, hay para todos los gustos. Como colofón a la pitanza cuentan con helados y coulants de chocolate.

El servicio muy atento y el ambiente y la música muy agradable. Nuestro regreso está garantizado. Les deseamos mucha suerte a David y a todo su equipo con su nueva andadura y esperando con ansia esas latitas. Desde aquí les mando un fuerte abrazo y les coloco su merecido pin en nuestro Mapa Birruno.

Balance de daños:

Refu - Huxley. Best Bitter que rinde homenaje al padre del movimiento craft en Barcelona: Steve Huxley. Muy maltosa, dulzona, con notas de caramelo y un amargor final suave (35 IBUs). Muy rica. 4,0%.

Refu - Legzira. Mi mujer se pidió esta Golden Ale nada más llegar y acertó de pleno, es más, fue la que más me gusto de todas las que nos pedimos y no dudé en gorreársela todo lo que pude. Muy aromática, mucho melocotón, muy suave y fácil de trago, punto hoppy muy guapo y un final amargo suave (20 IBUs). Extraordinaria. 4,0%.

Refu - 10 Minutos. Session IPA muy ligera de trago pero cargadita de lúpulo. Cítrica, muy bebible y refrescante. Entró de un trago, brutal. Final amargor suave (40 IBUs). 4,0%.

Ctretze - Mr. Owl. Durante nuestra estancia en el valle anduve buscando alguna botella de CTretze porque había leído cosas muy buenas. Como no encontré nada no dudé en pedírmela de tirador en el Refu. APA muy afrutadita, suave -entraba muy guay- y de final no demasiado amargo (35 IBUs). 5,5%.

Baladin - Ginger. Mi mujer al final se cansó de tanta cerveza y se acabó pidiendo uno de los refrescos de Baladin que aún no habíamos probado. Es muy parecido al Bitter KAS pero natural. Riquísimo, de sabor espectacular, como todo lo que hace esta gente.

Refu                Carrèr Major 18A, Vielha (Lleida)                www.refubirreria.com             info@refubirreria.com          973   640   789