31 de mayo de 2017

Faxilda - Atlantic

El otro día realizamos un gran descubrimiento birruno, La Floresteca, ubicada en La Floresta, con grandiosísimas tapas, una neveraza con gran selección cervecera -la mayoría locales- y tres grifacos.

Una de las que cayó, en mi primera toma de contacto con el local fue esta Faxilda (con sede en Vilaboa, provincia de Pontevedra), que elegí con la intención de ampliar mi repertorio gallego, que actualmente es escaso. Se trata de la Atlantic, una India Pale Ale con más lúpulo que un herbolario. La cosa viene cargadica.

Hay que señalar que me la he cascao pasadita de fecha medio año, así que la cosa muy fresca no estaba (me consta que incluso han cambiado la etiqueta), por tanto escribiré de lo que me he encontrado en botella, pero de esto no tienen la culpa los cerveceros. Seguramente recién sacada del fermentador debe ganar muchísimo, aunque admito que incluso en estas condiciones mala no estaba.

Al abrirla hemos tenido un pequeño géiser. Muchísima espuma pero tampoco para montar una rave en Ibiza. Color ambarino. Al olfato resulta muy herbácea. En boca es muy resinosa, muy pasada de rosca, muy intensa, muy herbácea. Un puntito cítrico da algo de alegría al asunto.  Final obviamente muy amargo. Espero que mi segundo encuentro con la cervecera gallega sea con una cerveza muchísimo más fresca. 6,0%.

29 de mayo de 2017

Plzeňský Prazdroj - Pilsner Urquell

Inauguramos la sección checa -la verdad es que era imperdonable por mi parte el hecho de no contar con una, así que he puesto remedio- con la cerveza Pilsner por antonomasia, la archiconocida Pilsner Urquell de la cervecera Plzeňský Prazdroj que recientemente ha sido comprada por el gigante japonés Asahi.

Bien, hacía tiempo que quería realizar esta entrada, ya que me suscitaba mucha curiosidad (y cierto escepticismo) el saber si realmente había mucha diferencia entre la versión sin filtrar -muy difícil de encontrar pero que ahora empieza a pincharse en cervecerías especializadas- y la filtrada, que podemos encontrar en cualquier supermercado. Lo cierto es que la versión sin filtrar la he probado solo dos veces, la primera en el Olut de Sabadell, y no supe encontrar prácticamente ninguna diferencia ya que previamente me había cascado una Gose, una IPA y una Imperial Porter y tenía el paladar saturado. Esta segunda vez, en OMA Bistró de Barcelona, con el paladar limpio -sin que yo sea ningún portento en cualidades olfativas y gustativas- la cosa me ha quedado más clara y la he disfrutado muchísimo.

Versión filtrada:
La versión embotellada (también disponible en yonkilata de 50cl en numerosos supermercados) es de sobras conocida por todos nosotros. Para los que somos coleccionistas de chapas tan solo mencionar que dicho envase ha ido evolucionando durante estos años. Anteriormente la botella era verde y con papel de alumino dorado en el cuello, y la chapa no llevaba dibujo. Luego pusieron dibujo en la chapa, quitaron el papel dorado y finalmente la botella ha pasado a ser marrón y más chaparrilla. Tan solo lo explico como anécdota.

Vamos al contenido del recipiente que es lo que realmente importa. A nivel visual es más clara, no tan turbia. De color dorado y la burbujaca parece más gorda. La espuma no es tan cremosa, más bien jabonosa. En boca resulta más ligera, más aguada, menos nutritiva, menos densa y más dulzona con notas de miel. Una cerveza más que decente dentro del estilo y muy fácil de encontrar, así como a un precio bastante asequible. En especial la lata de medio litro, que por ejemplo en LIDL la venden por poco más de un euro. Yo casi que la prefiero a según qué inventos bajo la etiqueta de cerveza artesana, qué queréis que os diga.


Versión sin filtrar:
A nivel visual el color dorado es más oscuro, tirando a ambarino. La burbuja es más fina y se forma una fina corona de espuma muy cremosa y persistente de las que molan, de esas que parecen nata montada. Es muy agradable.

Al olfato nos llega toda la bocanada del cereal. Cebada pura. Supreme. En boca el sabor a cebada empapa la boca, malta pura, es una auténtica gozada. La versión sin filtrar es más densa, mucho más sabrosa y más nutritiva, pero no por eso resulta una cerveza pesada, todo lo contrario, es perfecta para beber en grandes cantidades (4,4%). El sabor a cereal me sugiere algo de pan, galleta y cereales en grano. Me ha recordado mucho a las cervezas Pilsner checas que tomé hace unos años durante un viaje que realicé a Praga (que no eran ésta) con todo ese saborazo a cebada y también a algunas Pilsner artesanales (no checas) como la de Nørrebro Bryghus o la Morimoto de Rogue, ambas excepcionales. Finalmente nos llega el punto herbáceo de los lúpulos que nos deja un amargor final en boca perfecto, un tanto seco.

Para los que se esperen una cerveza totalmente diferente quizás se van a llevar un chasco. A ver, no deja de ser una Pilsner Urquell, no es una Plinny The Elder. Sigue siendo la misma cerveza, mejor, pero la misma. Sí es cierto que dentro de lo que es la misma cerveza la versión sin filtrar es mucho más densa y sabrosa. Eso sí, no os toméis antes un par de Imperial IPAs porque si no no vais a encontrar diferencia alguna. Creo que aunque la tengamos orinadísima por la gran cantidad de veces que la hemos comprado en lata o en botella vale mucho la pena al menos una vez probarla sin filtrar, y si es en la ciudad de Pilsen, aún mejor.

28 de mayo de 2017

Rocket - Club Tropicana

Tenía muchas expectativas con esta cerveza que se han ido diluyendo a medida que me la he ido bebiendo. La criaturica se llama Club Tropicana y la han elaborado la cervecera Rocket, con sede en Copenhague. La verdad es que de esta cervecera nunca había probado nada, pero con el nivelazo que hay en tierras danesas nunca sospeché de que me pudiese salir un ful.

Se trata de una American Pale Ale fermentada con brettanomyces. Hasta ahí todo bien. Quizás haya sido culpa mía el haberme flipado tanto, ya que me imaginaba una cerveza similar a la Mastodon Mother Puncher de Mikkeller, que tanto me gustó. No ha sido el caso. A priori uno podría pensar que podríamos tener todos los aromas y sabores tropicales de los lúpulos más el toque funky del brett. Vuelvo a insistir: no.

De color dorado y muy carbonatada. Al olfato ya nos indica de que el brettanomyces está en pleno esplendor y que la cosa va a ser acidita. También se intuye algo herbáceo que le aportan los lúpulos. En boca es una cerveza muy ácida y muy marcada por el brettanomyces, que se come todos los registros de fruta y lo acaba solapando todo. Poco tropical, apenas lúpulo, la fruta no aparece. Un ful total. Final muy amargo y muy seco. La verdad es que no me ha gustado. 5,2%. Comprada en Cervesa Sobre Tot de Granollers por 4,35€.

26 de mayo de 2017

Espiga - Mosaic

Como ya sabéis soy muy yonki del Mosaic y cuando veo una botella etiquetada con ese lúpulo me abalanzo cual maruja en rebajas en mitad de la sección de saldos infumables realizando coreografías de wrestling. Si es que ¡pa qué me llamáis si ya sabéis cómo me pongo!

Pues sí amigos, sentí la llamada del lúpulo Mosaic, esta vez de mano de unos auténticos cracks, la cervecera Espiga de Sant Llorenç d'Hortons. Se trata de una India Pale Ale single hop, utilizando únicamente el lúpulo Mosaic. Espiga ya ha elaborado varias IPAs single hop y era inevitable que le tocase el turno a este lúpulo tan venerado. La cerveza en cuestión ya la pude probar en su día de tirador en L'Espumossa, y como me encantó, decidí volver a comprarla en botella.

De color dorado, de carbonatación baja (de tirador creo recordar que era más abundante). Al olfato una orgía de cítricos y fruta tropical, con el lúpulo en pleno esplendor. A mí se me ponen los ojos en blanco cuando encuentro el aroma a maracuyá, así que me tuvieron en éxtasis un buen rato, más que Chimo Bayo.  En boca predominan los cítricos, con el pomelo bien presente, empapando la boca, muy sabrosa, nada pesada, muy refrescante, invita a seguir bebiendo, la verdad es que es una cerveza brutal. Además la conseguí a un precio insuperable: 2€ en la bodega Cal Caballu de Sant Cugat. Nada más que decir. 5,5%.

18 de mayo de 2017

Firestone Walker - Easy Jack

¡Por fin! La de hoy es una entrada muy deseada, damos la bienvenida a la cervecera estadounidense Firestone Walker, con sede en Paso Robles, California.

Sus cervezas lupulizadas son muy célebres y para empezar a lo grande me he hecho con esta botellita de su Easy Jack, una grandísima Session IPA ligerísima que ocupa el puesto #30 en el ranking mundial de ratebeer dentro de su estilo. Una joyita etrusca.

De color dorado, bastante claro, amarillento. Es una cerveza un tanto transparente. De carbonatación media y espuma blanca, un tanto jabonosa. Al olfafo resulta muy cítrica. En boca es un pomelazo brutal. Muy suave, muy ligera de trago y el toque de los cítricos que la hacen ultrarrefrescante. Entra sola. Es para beberse un pack de 6 del tirón. Final no especialmente amargo (50 IBUs). 4,5%. Comprada en Cafestes Experience de Sabadell por 4,18€.

16 de mayo de 2017

The Porterhouse - Oyster Stout

Llevaba ya algunos años con la intriga acerca de este peculiar estilo. Tal expectación me fue suscitada el día en que me topé con la Oyster Cloyster y la XS Old Crustacean en la web de Rogue Ales & Spirits. Al no poder conseguir ninguna de las dos el misterio permaneció ahí, a la espera de ser desvelado.

Al final he podido iluminarme al respecto con esta fantástica Oyster Stout de la cervecera irlandesa The Porterhouse, que si estáis de paso en Dublín es visita obligada. Como referencias del país de los leprechauns no tengo demasiadas no dudé un ápice en llevarme una botellita para casa.

Se trata de una cerveza Stout elaborada con lúpulo Goldings y con la adición de ostras frescas durante el proceso, así que no es una cerveza apta para vegetarianos. De color negro azabache y una bonita corona tupida de abundante espuma de color beis. Al olfato destaca el torrefacto y cierto olorcillo a mar, como diría Hemingway. En boca me ha resultado una cerveza Stout deliciosa, con toda la potencia de las maltas tostadas, el cafetazo y el cacao puro. Sí es cierto que se nota el gusto a ostras, tiene un puntito salino que recuerda al caldillo de los berberechos. El sabor a marisco más bien se me ha quedado en el retrogusto al eructar (cosas que pasan con el gas). Es una cerveza peculiar, para disfrutarla hay que entrar al trapo. Si no eres muy amigo de las cervezas atípicas mejor prueba otra cosa. Yo la disfruté y es más, ya tengo otra Oyster Stout de otra cervecera en la nevera, tantos años esperando y ahora me han llegado todas de golpe, lo que es la vida. 5,2% muy ligeros. Comprada en Cervesa Sobre Tot de Granollers por 4,35€.

15 de mayo de 2017

Hof Ten Dormaal - Winter 17

El pasado sábado, tras una breve visita a L'Artesanal de Granollers -donde tienen 7 tiradores brutales- tras probar la Ayinger Celebrator, David Rius (uno de los socios del negocio) me sugirió compartir la Winter 17 de los cerveceros belgas Hof Ten Dormaal, que ya nos han visitado en varias ocasiones durante el Barcelona Beer Festival. ¡Joder si acertó!. Un birrote brutal de nada más y nada menos que 12,0% que no se notan nada en absoluto.

Una cerveza Oud Bruin de quitarse el sombrero. Me alegró mucho descubrir este cervezón, porque de este estilo el blog quedaba un poco cojo. Las Oud Bruin que he podido probar la verdad es que eran un -intento de- y tras beberme ésta me ha quedado bastante más claro lo que es el estilo, ahora solo me falta beberme dos o tres más que me sirvan de referencia.

En copa presenta un color marrón bastante oscuro y gasificación escasa de color marfil. Al olfato ya nos llega cierto olorcillo Lambic que nos avisa que nos vamos a encontrar una cerveza Sour. Ese punto ácido ha sido fruto del proceso de sour mash al que ha sido sometida. En boca efectivamente es una cerveza ácida, pero toda la carga dulzona de las malta contrarrestan el sabor. El sabor de las maltas es acaramelado, suave y absolutamente delicioso. Es una cerveza que invita a tomársela con mucha calma y disfrutarla despacito. Afloran frutas maduras, ciruelas pasas, el punto tostado es perfecto, una auténtica gozada. El alcohol está demasiado bien integrado y esto la hace peligrosísima. Birrote donde los haya.

14 de mayo de 2017

8 Wired - Wild Feijoa

El viernes pasado nos pegamos una sesioncita Sour a base de cervezas ácidas neozelandesas, que yo nunca en la vida había visto por estos lares. Así que pese al precio se vinieron para casa, ya que compartidas saben mejor y el sajote duele menos.

La primera en caer fue la Wild Feijoa de nuestra bienamada brewery de las antípodas 8 Wired, que han sido los primeros en realizar cervezas de este estilo en todo el hemisfero sur. Se trata de una Sour con feijoas (AKA guayabas) y envejecida en barriles de vino. Se trata de la edición 2015

En copa presenta un color dorado bastante claro, muy transparente. La carbonatación es abundante pero desaparece rápidamente, es muy similar a la del cava. Burbuja muy fina y efervescente.

En boca es una cerveza ácida como cabía esperar. Dentro del estilo me ha resultado de las suaves sin llegar a ser aguada. Ligera, el punto cítrico un tanto refrescante, también algo de manzana ácida y algo de pera. Quizás he echado de menos ese sabor tan característico de las Lambic que alguno denomina como sabor a establo o manta de caballo. Insisto, nunca he chupado nada de esto para comprobarlo. A medida que avanza la degustación aparece el puntito de la guayaba. En general me ha parecido una Sour muy rica sin resultar nada extrema, cosa que me alegra. 6,7%. Comprada en Cafestes Experience de Sabadell por 15,11€.

12 de mayo de 2017

Hitachino Nest - Anbai Ale

Volvemos a encontrarnos con los Hitachino Nest, esta vez en la tienda Cafestes Experience de Sabadell, que lo está petando con una selección birruna excepcional. Como viene siendo tradición, cada vez que me encuentro con algo de la cervecera nipona se viene para casa. Primero por el exotismo, y segundo porque tienen unas cervezas brutales, aún me duran los lagrimones tras beberme su Espresso Stout, una joyaza.

Esta vez me he hecho con su Anbai Ale. La elegí porque lleva ume, que es una ciruela japonesa salada, y pensé que le daría un puntito guay al asunto. De hecho la cerveza en sí es su White Ale (Witbier de estilo belga) de toda la vida a la que le han añadido la mencionada fruta.

De color caramelo y con no demasiada espuma. En boca tiene un sabor muy ácido, se nota el trigo y la levadura belga, bastante Witbier de libro. Se nota cierto punto sour. Al principio de entrada no me ha entusiasmado en demasía al resultarme demasiado ácida. A medida que se ha ido calentando han ido aflorando los matices más dulces y afrutados que han equilibrado la cerveza, no sé si era el ume, porque nunca he comido ciruelas japonesas, pero sí se notaba un sabor dulce y afrutado muy agradable que me ha agradado bastante. Del punto salino ni rastro. 7,5%. La verdad es que el alcohol está muy bien integrado porque la cosa entra bastante ligerita. Si no recuerdo mal me costó unos 4,28€.

11 de mayo de 2017

Sargs - APA

El otro día un estimado amigo que volvía de pasar sus vacaciones de Semana Santa en La Rioja -dándole al Rioja- me trajo esta botellita de la cervecera Sargs, ubicada en Oion (Euskadi) pero que es limítrofe con Logroño. Vamos, que tan solo cruzando el Ebro pasas de beber txacolí a beber Riojita. De hecho en la botella aprece la bandera riojana.

Se trata de una American Pale Ale con muchas luces pero también con algunas sombras. En general me ha parecido que ajustando la receta con toda probabilidad les va a quedar una APA brutal. A día de hoy lamentablemente la cosa no es tan guay, vamos a entrar en detalles.

De color un tanto ambarina, con un punto tostado, y de carbonatación moderada y espuma compacta y agradable al tacto. Acercamos la napia y nos encontramos un aroma espectacular. De 10, inmejorable. Puro mango. Es como coger un mango, pelarlo y esnifarlo. Un olor tan nítido, tan intenso, tan exquisito. Impresionante. Desafortunadamente el siguiente paso no sigue en esta linea.

Tras el éxtasis total que nos ha producido el aroma procedemos con ansiedad a darle el primer tiento y aquí la cosa cambia considerablemente. El sabor me desconcierta y me deja descolocado. Estábamos disfrutando de unos espectaculares registros tropicales que de repente desaparecen de un plumazo y nos llega un amargor -que no aparece al final de la degustación, sino durante- y que en mi opinión se carga lo que estaba siendo una experiencia gastronómica colosal. El amargor me ha resultado extremadamente fuerte e incluso desagradable, muy descompensado y que desequilibra la cerveza, en teoría solo son 40 IBUs. Me ha parecido identificar algo de centeno en el sabor, pero no lo puedo asegurar porque no lo indica en la etiqueta. Insisto y me esfuerzo en encontrar el maravilloso mango en el sabor, que finalmente encuentro pero que queda solapado por ese fuerte amargor herbáceo. Una pena. 5,5%. Me gustaría volver a probarla dentro de un año o dos para ver cómo ha evolucionado la receta.

10 de mayo de 2017

La Vella Caravana - Pera Nostra

El mes pasado estuvimos disfrutando de una gran velada en el restaurante vegetariano La Capella de Can Gambús, ubicado en Sabadell. Nos lo habían recomendado y la verdad es que fue un acierto, nos gustó muchísimo y lo disfrutamos mucho, por lo que os lo recomiendo totalmente. Fuimos a sabiendas de que tenían una buena carta de cervezas artesanas de proximidad (ninguna de tirador, una pena), pero la verdad es que mi elección no estuvo nada acertada. La elegí por descarte porque ya había probado casi todas las cervezas de la carta y sinceramente si tuviera una máquina del tiempo me hubiese pedido otra cosa.

Pera Nostra (es un juego de palabras en catalán con el Padre Nuestro, Pare Nostre) es una Fruit Beer que toma una Pale Ale de base y se le añade pera ecológica. Hasta aquí todo bien.

De color cobrizo, no demasiado carbonatada y aroma a malta de cebada sin poca cosa más. En boca tiene un sabor de Pale Ale muy plana, cebada y poco más (¡ojo!, muy rica, pero nada rica en matices). De la pera ni rastro hasta que se calienta la cerveza. Una vez con la cerveza caliente se percibe cierto saborcillo muy tenue -nada evidente- de la ansiada pera. Sinceramente para ser un sabor tan poco intenso -que casi hay que imaginárselo- me da lo mismo que sea pera ecológica que del Mercadona. Lo peor de todo ha sido el precio: 8€ (66cl). No me ha tocado los huevos el precio en sí -estamos en un restaurante y hay que pagar el servicio y el margen del restaurador, igual que con un buen vino- sino el hecho de que por 7€ me hubiese podido tomar dos cervezas diferentes de 33cl del resto de la carta que probablemente hubiese disfrutado muchísimo más. Si me pongo a pensar que por 2 eurillos más me hubiese podido comprar una Wicked Weed en BierCaB Shop la hinchazón escrotal es todavía mayor. Como maridaje a una excelente cena estuvo más que correcta, insisto, no es una mala cerveza en absoluto, pero para ser sinceros me esperaba muchísimo más. 4,5%.

9 de mayo de 2017

Köstritzer - Pale Ale

En una de las incursiones al Alcampo del Señor Guolker Texas Ranlle -cita ineludible cada viernes con puntualidad religiosa- me trajo esta botellaza de medio litraco de cerveza alemana Köstritzer, que forma parte de la compañía BitBurger. Alemanes que se dediquen a hacer English Pale Ales no suelo encontrar, así que bienvenida fue y le dimos matarile aquel mismo día tan alegremente.

De color anaranjado y con una generosa corona de espuma. Al olfato nos viene un agradable aroma a pan y algo de galleta. En boca destaca el sabor floral que aportan los lúpulos, bastante agradable. Quizás un pelín demasiado amarga al final, me ha parecido una cerveza bastante decente. Mi padre creo que me dijo que le costó alrededor de unos tres euros, pero teniendo en cuenta que es una botella de medio litro pues el precio está bien. 7,0% de graduación, para una Pale Ale me parece un poco ido de madre, y la verdad es que debido al tamaño de la botella se acaba subiendo a la cabeza.

8 de mayo de 2017

Mikkeller - HELP

Hoy toca cerveza solidaria. Hace unas semanas en todos los Mikkellers Bars se pinchó la cerveza de la que tratamos hoy, con el objetivo de ayudar económicamente al Danish Refugee Council, que se encarga, entre muchas cosas, de asistir a los niños refugiados de la guerra de Siria y el Líbano.

La cerveza se llama HELP y la etiqueta ya habla por sí sola. Yo personalmente la compré por la causa sin esperar una cerveza especial, una Pale Ale sin más. Cuán equivocado estaba, me he encontrado con una American Pale Ale perfecta, de las que a mí me molan, muy tropical y ultrarrefrescante. Una vez más chapeau por Mikkeller.

De color dorado y muy carbonatada. He empezado escanciándola y al ver como subía he tenido que echar el freno madaleno. De aroma tropical impresionante que te pide a gritos que la pruebes ya. En boca es como morder un maracuyá, espectacular. Todo el saborazo de la fruta tropical muy intenso, un pelín cítrica, pero dentro de lo soportable, y el maracuyá muy nítido empapándote todo el paladar. Su 4,6% de graduación la hace muy ligera e invita a seguir disfrutándola. El conjunto en general resulta muy refrescante, lástima que no la hagan en formato de 50cl, porque se acaba rápido. Amargor final perfecto. Lagrimones de placer. Bien ha valido la pena los 4,35€ que me ha costado, aunque buena parte de esta pasta se la habrá llevado el distribuidor para fines menos solidarios. Comprada en Cervesa Sobre Tot de Granollers.

7 de mayo de 2017

The Growler - Barcelona


Continuamos con nuestras prospecciones birrunas por el beerxample dret, en esta ocasión fuimos a parar al The Growler, ubicado en la calle Roger de Llúria, un local muy versátil.

The Growler Barcelona es una tienda especializada y a la vez una cervecería con 10 tiradores de primera calidad. La peculiaridad del negocio es que además de poder comprar algunas botellas -como en cualquier tienda que se tercie- o poder tomarse una pinta de alguno de sus diez tiradores, te puedes comprar uno de sus growlers -garrafoides de toda la vida- para llevarte a casa la cerveza que tienen allí pinchada. Esto es muy ventajoso en el caso de que llegue algún keg de alguna cerveza muy rara e imposible de encontrar en botella, así que nada, te haces con un growler y a darle al alpiste en casa tan ricamente. Porque sí queridos amigos y amigas, lo de ver el fútbol o jugar al Guitar Hero ya no tiene que estar asociado con unas latas de Steinburg, no. Gracias a los growlers la experiencia birruna puede ascender un peldaño y llegar a level pro. Eso sí, joder, no me las maridéis con unos Cheetos Pelotazos porque entonces vais a destrozar lo que hipotéticamente iba a ser una degustación gourmet.

Además de todo lo anterior de vez en cuando se montan algún tipo de evento, como por ejemplo algún meet the brewer. En nuestro caso nos hace mucha ilusión siempre encontrarnos con los chicos de La Quince, que son unos cracks, y siempre tienen tiempo para charlar un rato con nosotros. La noche de nuestra visita a The Growler Barcelona precisamente se celebraba un meet the brewer con  La Quince. Llegamos tarde, una vez finalizó el evento, pero de todas maneras pudimos estar un buen rato charlando con Benjamín, que es un figura y felicitarle por todas sus últimas creaciones, que son todas de quitarse el sombrero. Afortunadamente semanas después tuvimos la suerte de volvérnoslo a encontrar, esta vez en el Barcelona Beer Festival junto con Jacobo Lliso y pudimos volver a felicitarles por su plata con la God Save The Oatmeal Pale Ale, una auténtica joyaza. Bien, continuemos con The Growler que me estoy yendo por las ramas.

Los tiradores de The Growlers suelen estar repletos de canela fina, en nuestro caso la pizarra era un tanto peculiar porque al coincidir con el evento de La Quince obviamente habían muchas cervezas suyas pinchadas. A parte de las birras de los madrileños también tenían cosas interesantes de Segarreta, Espiga, Reptilian y Santo Cristo, como véis todo muy nacional. También habían cervezas de allende nuestras fronteras como Bernard y Munkebo. En sus estanterías birras para todos los gustos. Del panorama nacional podíamos encontrar Espiga, Quana, Lo Vilot, Roses de Llobregat, GatGraz, La Vella Caravana, Espina de Ferro, Cerberus, BeerCat, Dougall's, La Quince, Garagart, Freaks, Bidassoa Basque Brewery, Yria, Yakka, Zeta, Arriaca y Biribil entre muchas. Del panorama internacional si mal no recuerdo no había prácticamente nada. Uno de mis colegas se compró una lata de Collective Arts, pero no recuerdo bien si fue aquí o no, así que perfectamente en sus estanterías podría haber solo producto nacional. Esto de entrada puede tirar un poco para atrás, pero pensándolo bien, las cervezas estranjeras salvo en BierCab Shop encuentras prácticamente lo mismo en casi todas las tiendas, en cambio, a ver quien es el guapo que encuentra algo de Freaks, Yria o Biribil, por poner algunos ejemplos. Aquí es prácticamente imposible.

El local es muy alargado y está distribuido en varios espacios. El sector fumeta directamente se queda en la acera. Nada más entrar hay un pequeño rincón, muy tranquilo y agradable con unos sillones y mesas bajas perfectas para tomarse unas pintas cómodamente, como fue nuestro caso. La zona más cálida quizás sea la de la barra, más iluminada, con el trasiego de los nonics llenándose y de la gente que allí se aposta. Por allí también transitan los curiosos que meditan qué cervezas de las estanterías llevarse a casa. Un poco más al fondo hay un espacio más diáfano donde almacenan sus famosos growlers y justo al lado un pequeño rinconcito con unos taburetes y mesas altas. Pues nada, sin más dilación vamos a colocar su correspondiente pin en nuestro cada vez más concurrido Mapa Birruno.

Balance de daños:
-La Quince - Hops for Hope. American Pale Ale muy ligera, suave y refrescante. Predominan los cítricos, limas y limones (al menos en tirador). Por ser una cerveza con fines benéficos me compré una botellita para seguir disfrutándola en casa. Podéis leer la reseña pinchando aquí.

-La Segarreta - Avet. Amber Ale fermentada con piñas de abeto maceradas en azúcar de caña. Muy dulzona, maltosa y acaramelada. Creo que tenía ya el paladar muy saturado porque no he encontrado las piñas de abeto. Máxime cuando veníamos de visita previa a L'Espumossa y al CocoVail Beer Hall. Intentaré probarla otra vez en formato botella para ver si la cosa mejora.



The Growler                                  Roger de Llúria 81, Barcelona                               www.thegrowlerbarcelona.com                             622     863     838

6 de mayo de 2017

La Quince - 15 Hours Mosaic

Y bien, yo que soy un yonki del Mosaic no podía faltar en mi colección esta fantástica Session IPA muy suave de los siempre grandes La Quince.

Los cerveceros nómadas madrileños nos tienen a todos encantados con su serie 15 Hours, donde en cada edición dan protagonismo a un lúpulo diferente. En esta ocasión le ha tocado al Mosaic, por aclamación popular, era inevitable, tarde o temprano iba a caer sí o sí. A día de hoy es uno de los lúpulos más deseados.

De color claro, un tanto turbia y con no demasiada espuma. Al olfato nos llegan todas las lindezas que nos ofrece el Mosaic: mucho pomelo y cítricos. En boca es una cerveza ligera de trago -la botella de 33cl prácticamente te la puedes fundir a Sant Hilari- y muy refrescante, el perfil cítrico del lúpulo y la baja graduación (4,7%) invitan a seguir bebiendo. En el sabor siguen destacando los cítricos, donde también predomina el pomelo y finalmente nos llega un amargor muy pronunciado (55 IBUs) pero sin llegar nunca a resultar desagradable. Después de chutarse su dosis de Mosaic uno se queda en la gloria, oiga. Comprada en The Growler Barcelona por 3 euros y pico, no recuerdo exactamente el precio.

4 de mayo de 2017

Carmen - White IPA

El otro día haciendo unas compras en el LIDL de mi barrio me topé con esta cerveza de la cervecera La Gardenia con sede en Alcover (Tarragona) que es la que también elabora toda la gama de cervezas Rosita. No sé porqué pero algo me da en la nariz de que esto viene a ser una serie Z de La Gardenia orientada a grandes superficies comerciales, he aquí la prueba fehaciente.

De la variante, escisión o como quiera llamarse Carmen ya habíamos probado su Witbier -que me pareció floja- y su Golden Ale -que me pareció correcta sin más- la White IPA de hoy es sin duda la peor de las tres pero de lejos.

Ya viendo la graduación (4,4%) algo nos dice que lo de IPA no cuadra. Visualmente muestra un color dorado bastante claro, bastante transparente. Aquí lo del white patina bastante, el punto pajizo, turbio y velado que podría aportarle el trigo no aparece. Espuma abundante y persistente. Al olfato ya es cuando me han asaltado todos los temores, sinceramente, parece una Cruzcampo. Ni olor a trigo ni ningún registro olfativo de lúpulos frescos más allá de lo que podría aportarnos una cerveza industrial. En boca se acaba de confirmar el desastre. Cebada y poco más, como comentaba anteriormente sabe a Cruzcampo pero con algo más de lúpulo que lejos de resultar agradable nos deja en boca un amargor fortísimo. Del sabor del trigo ni rastro. 1,39€ que aún me han parecido caros.

3 de mayo de 2017

Guineu - Cervesa de l'Aixada

Hace unos meses, tras varias decepciones, decidí no comprar más cervezas de Guineu, pero la de hoy me la ha regalado un buen amigo -con la mejor de las intenciones- que estuvo visitando la Fira de l'Aixada que se celebra cada año en Manresa durante el mes de febrero. La cerveza de hoy no hace más que confirmarme cuán acertada fue esa decisión.

A Guineu hay que agradecerles que estuvieran ahí desde el principio, haciendo IPAs cuando nadie hacía IPAs, viajando, investigando e innovando cuando el resto se dedicaban a hacer la rubia, la tostada y la negra. A día de hoy me da la impresión de que están queriendo abarcar mucho y eso se empieza a notar en algunas -no todas- de sus elaboraciones. A lo largo del año pasado habéis podido comprobar que he invertido muchísimo dinero y confianza en esta cervecera. En algunas ocasiones he disfrutado de cervezas excelentes como su Gentleman, su DEF, su Jack The RIPA, su Esgarrapats o su Volpediguerra. En otras ocasiones la experiencia no ha sido nada placentera, y la verdad es que a mí personalmente no me apetece nada invertir mi dinero en la ruleta de la fortuna, y menos con el nivel que a día de hoy hay aquí mismo, sin tener que irnos muy lejos.

La cerveza de hoy se ha elaborado para celebrar la vigésima edición de dicha feria, se trata de una Amber Ale elaborada con maltas caramelizadas. En copa muestra un color marrón (eso de ambeeeer) y muy poca gasificación. Por el aspecto la cosa ya me destrempa totalmente. De sabor muy tostado, muy dulzón, demasiado maltosa. Notas de café y regaliz. Me ha resultado porrona, empalagosa y aburrida. Es el típico ejemplo de cervezas que intento evitar a toda costa. Los lúpulos, que son los que podrían aportar a algo de alegría y frescor al asunto no hacen acto de aparición. Que me saque algo así la cervecera amateur de Fresnadillo me parece bien, incluso me haría gracia, pero que me lo haga una cervecera con tanto recorrido la verdad es que no lo comprendo, máxime cuando el nivel de algunos homebrewers empieza a ser muy alto. 6,5%. Ellos sabrán lo que les conviene, yo escribo la crítica con la mejor de las intenciones. Por el lado positivo siempre será mejor una Guineu regulera que no tener que gastarse el dinero sí o sí en una Estrella Damm, así que felicito a la organización por apostar por el producto artesanal.

1 de mayo de 2017

Omnipollo - Bianca Mango Lassi Gose

Siempres grandes Omnipollo en todas sus creaciones y siempre grandes en todos los estilos que tocan. Sus cervezas son un perfecto sustitutivo a falta de Viagra.

En esta ocasión os traigo una de las varias Bianca que han sacado, la de hoy se trata de una Gose elaborada con mango. Se pueden diferenciar las unas de las otras por los colores de las plumas. Me quedo con la intriga de probar las otras, con moras, frambuesas y Brettanomyces.

De color dorado, muy clara y con escasa gasificación, burbuja fina y efervescente. Al olfato ya nos describe básicamente lo que nos vamos a encontrar: una cerveza ácida con el toque del mango. En boca resulta una cerveza muy ligera, muy suave (de 3,5%, aunque tienen lotes más potentes) y con todo muy bien puesto en su sitio con una sutileza exquisita. El trigo nos aporta acidez, bastante marcada, como es usual en el estilo, pero sin llegar a resultar desagradable -al menos para mí-. Notas de cítricos, más bien limón. El mango no es muy explícito, bastante sutil, pero perfectamente perceptible y absolutamente delicioso. El punto salino mínimo como para saber que está ahí pero sin que nos aburra ni nos agobie en ningún momento. Me ha encantado, como todo lo que hacen los de Estocolmo. Muy grandes. Lástima el precio, 5,95€ en BierCab Shop.