30 de noviembre de 2016

Meantime - Coffee Porter

De los creadores de la London Porter y de la Chocolate Porter, hoy con todos nosotros: Coffee Porter. La cervecera del Támesis Meantime nos tiene acostumbrados a muy buenas recetas de este estilo. La variedad de hoy tiene como peculiaridad llevar granos de café reales procedentes del comercio justo, concretamente de la variedad Araba Bourbon de la cooperativa Rwanda's Abuhuzamugambi.

De aspecto colosal, que ya nos invita a darle el primer tiento. Es una cerveza muy oscura y con la espuma abundante y muy tupida, cremosísima.

Al olfato nos viene un asombroso aroma a café que incita a la deglución inmediata. En boca es finísima y muy elegante. Resulta ligera al trago, pero no por ello es una cerveza aguada. Los sabores de la malta tostada muy vivos y bien presentes. Deliciosa. La verdad es que las tres Porters que hemos probado de la cervecera londinense nos han parecido geniales, quizás a título personal me haya agradado más la Chocolate Porter, sin quitarle ningún mérito a ésta, que también me ha encantado. Hará las delicias de todos los aficionados al buen café. Comprada en Wine Palace de Granollers por 2,79€.

29 de noviembre de 2016

Guineu - Jack The RIPA

Para despedirme de los de Valls de Torroella les voy a reseñar su Jack The RIPA, que con seguridad os puedo afirmar que es de lo mejorcito de su extensísimo catálogo. Una India Pale Ale perfecta elaborada con las maltas Premium Pilsen y Crystal 150 y con los lúpulos Centennial y Mosaic, este último omnipresente en las mejores cervezas de las mejores breweries de todo el globo.

De color ambarino con destellos rojizos y con una moderada capa de espuma de color blancuzco. De aspecto elegante y muy agradable al olfato, donde destacan notas de fruta tropical, melocotón y algún registro herbáceo.

En boca es muy sabrosa y elegante, un tanto sedosa en el paladar. De sabor dulzón se pueden disfrutar las maltas como si de una Amber Ale se tratase, un caramelazo en boca. Luego aparecen las notas frutales intensas, sabrosas, muy agradable, y luego toda la carga herbácea, muy intensa, que va avivándose y cobrando más protagonismo pero sin dejar que nos arruine la cerveza. Final muy amargo dentro de lo soportable (126 IBUs, insisto, cada vez entiendo menos este baremo, no me pareció para tanto). Me ha encantado. Una experiencia gastronómica muy placentera. 7,2%.

28 de noviembre de 2016

Guineu & Lambrate - Saigon Hoppy Coffee

En la línea de ayer os traigo esta otra colaboración de Guineu con el Birrificio Lambrate, con sede en Milán. Se trata de una India Brown Ale. Con el tema India e IPA la cosa ya se está yendo de madre, yo a este tipo de elaboraciones preferiría llamarlas Hoppy Brown Ale y andando. Lo de Brown IPA ya me parecería un cachondeo (al igual que con las Red, White y Black IPAs) porque o es Brown o es Pale cojones. El término Indian -con n- nunca he acabado de entenderlo, pero muchas cerveceras se obstinan en su uso.

En fin, dejémonos de cuestiones semánticas y vayamos al grano que es lo que realmente nos interesa: el drinking. En copa nos aparece una cerveza muy oscura con destellos marrones, al observarla al trasluz sí se puede apreciar su color pardusco. De escasa carbonatación de color marfil. La receta lleva maltas Pale, Vienna, Crystal 150, Chocolate, Carafa Special I y Cara-Red y los lúpulos Cascade, Summit, Tomahawk, Chinook, Citra, Mosaic, Simcoe y Soriachi Ace. Menudo cocidito. También lleva café vietnamita, que es el que da nombre a la cerveza, pero no lo indica en la etiqueta, he tenido que sacar la información de ratebeer. La receta fue creada para celebrar el 20 aniversario del Birrificio Lambrate.

Al olfato torrefacto por un tubaco. Los lúpulos ni olerlos, una lástima. En boca la Saigon Hoppy Coffee es una cerveza ultra tostada, pasadísima de torrefacto, para mi gusto excesivo. Me ha sorprendido que hayan utilizado tal cantidad de lúpulos para que quede todo solapado por el sabor a café y malta tostada. Muy avanzada la degustación aparecen tímidamente unas notas muy tenues de fruta que aportan nuestras amigas cannabáceas, que parece que nos hablen desde el más allá. Sabor tropical muy rico y agradable pero prácticamente pasa desapercibido. Me hubiese gustado una receta con más protagonismo de las cannabáceas y menos tueste, es decir: algo más balanceado. Finalmente nos llega el final amarguísimo (70 IBUs) que nos llega de la suma del café y de los lúpulos. 6,2%.

27 de noviembre de 2016

BIIR & Guineu - Macchiato

Hoy os traigo una colaboración entre la cervecera de Valls de Torroella y la de Argentona. En esta ocasión Guineu y BIIR nos han preparado una Black IPA con café orgánico, vainilla y caramelo.

La idea de tan peculiar receta surgió mientras los brewers tomaban un café después de comer en Barcelona. Enseguida se les ocurrió la idea de sacar una IPA que a la vez hiciese las funciones de cafetazo.

En copa es totalmente opaca con una generosa espuma de color marfil. En boca predomina el torrefacto por encima de todo, hasta tal punto que me ha costado encontrar el lúpulo. Buscaba y buscaba esperando encontrar algo tropical y afrutado como en la mayoría de Black IPAs que he probado (y que me han encantado) pero al final el registro lupulil ha resultado ser herbáceo y resinoso, cosa que me ha sorprendido. El torrefacto y la resina se solapaban en el paladar dándome ambos registros muy amargos, por eso no he sabido encontrarlo a la primera. Una vez descubierto el tema es como un carajillo de pino bastante guay. Final muy amargo como cabía esperar (65 IBUs). Me ha parecido una cerveza bastante curiosa. De la vainilla y el caramelo ni rastro, no he podido encontrarlos. 7,0%. Comprada en La General de begudes de Valldoreix por 3,50€.

26 de noviembre de 2016

Guineu - Montcogul

Hoy le toca el turno a la Montcogul de la cervecera Guineu, supuestamente una Amber Ale que no me ha gustado absolutamente nada, lo digo ya así de entrada.

Bien, ya estáis viendo lo ambarino del asunto. Más chamuscao que Julito Iglesias en su chalet de Miami. He estado mirando entradas en otros blogs acerca de esta cerveza y el color no me cuadra. Aquí a alguien se le ha ido la mano con la malta tostada cosa fina (Lote 600).

Elaborada con lúpulos Nugget y Willamette, aunque yo no los he podido encontrar entre tanta malta churruscada. La sensación no ha sido como cuando te tomas una Stout, con su cafetito y su cacao, era más bien como a quemado. A parte de eso no he sabido encontrarle nada más. No me ha gustado nada. 6,5%. Comprada en La General de Begudes de Valldoreix por 2,70€.

25 de noviembre de 2016

Guineu - La Fresca

Hoy le toca el turno a La Fresca, una American Pale Ale elaborada únicamente con lúpulo Simcoe.

Una vez servida nos ofrece un color acaramelado y muy poca gasificación. En boca es una cerveza altamente lupulizada. A mí personalmente me ha agradado, pero entiendo perfectamente que haya personas que no la puedan tolerar. En boca es ligera, entra bastante bien. Predominan los sabores florales y herbáceos. Final muyyyyyy amargo y seco (¡atención!, solo 25 IBUs). Para vuestro consuelo os confesaré que nunca he entendido muy bien el baremo de IBUs porque me he encontrado cosas tremendamente dispares.

A tenor del nombre me imaginaba una cerveza menos heavy, en el sentido que pensaba que el Simcoe aportaría frescor al asunto y que ayudaría a beberla con más facilidad. A la práctica es una hostia muy guapa de lúpulo cosa fina. Perfecta para hopheads, en mi opinión no apta para iniciados. A mí personalmente sí me ha gustado pero os advierto que viene cargadita y hay que estar un poco curtidito en esta materia para poder disfrutarla. 4,3%. Degustada en el restaurante Cal Temerari de Sant Cugat.

24 de noviembre de 2016

Guineu - Marky Ramone's 40 Years of Punk Rock Tour

Seguimos con el amigo Marky. Como pueden comprobar, por el decorado que he montado detrás de la cerveza, podría dedicarme profesionalmente a escaparatista en la Quinta Avenida de Nueva York trabajando para grandes firmas como Dior, Armani, Prada o Channel. Aquí hay mucho talento.

En esta ocasión la cervecera Guineu de Valls de Torroella a elaborado con el que fuera uno de los bateristas de los Ramones una cerveza India Pale Ale elaborada con lúpulos Willamette, Summit, Ahtanum y Tomahawk.

De color bronce y con una muy abundante corona de espuma muy, pero que muy tupida y persistente. Lo que más me ha llamado la atención es que para ser una IPA tenía un punto maltoso bastante perceptible, cosa que yo personalmente agradezco. Me gusta el lúpulo, pero siempre y cuando tenga claro que me estoy bebiendo una cerveza, no una sopa de pino. En boca es bastante herbácea y con un punto resinoso bastante agradable. IPA de libro con el puntito resinoso suave y sin irse la cosa de madre, cosa que se agradece. Final notablemente amargo, como era de esperar. 6,5%. Comprada en La General de Begudes de Valldoreix por 2,70€.

23 de noviembre de 2016

Guineu - Marky Ramone's Natural Brown Ale

Durante estos meses nos hemos visto sometidos a un aluvión de novedades de la cervecera Guineu, de las que me resulta imposible dar abasto. Como se me acumulaba la faena he decidido sacármelas todas de un plumazo y pasarme una semanita entera reseñando cervezas de los de Valls de Torroella y finiquitar así todo el trabajo pendiente.

Hoy nos toca la Marky Ramone's Natural Brown Ale, que ya pude degustar en su día en el Barcelona Beer Festival del año 2014 (último al que asistí) pero que no pude disfrutar por el calor, el agobio y el olor a humanidad que se formaba en el interior del Museu Marítim de Barcelona durante el evento, por eso decidí volver a comprarla en botella. Al menos pude saludar a Marky Ramone en persona y estrecharle la mano.

Obviamente se trata de una cerveza de estilo Brown Ale de color pardo oscuro, no demasiado carbonatada y con espuma de color beis. A diferencia de las cervezas que se realizan como tributo a un grupo o por encargo de uno de ellos, esta cerveza ha sido elaborada con la colaboración del propio Marky, que suele frecuentar la zona del Bages, cuenta de ello son sus numerosos conciertos en Manresa. La verdad es que es una receta muy completa. Es una cerveza muy sabrosa, donde predomina la malta tostada, también es muy notable la presencia del chocolate y un ligero punto de regaliz suave. Algún fruto seco por ahí de fondo. entra bastante bien. Me hubiese gustado un poquito más de espuma cremosa por poner algún pero. Muy rica. Comprada en La General de Begudes de Valldoreix por 2,70€.

22 de noviembre de 2016

Guineu & Rising Tide - Rising Riner

Aún no recuperado del duro golpe de tirar 5€ por el desagüe con la Sitges de los de Valls de Torroella he decidido reseñar su Rising Tide porque me gusta dejar las cosas claras, tanto las buenas como las malas. En esta ocasión afortunadamente les ha quedado una muy buena cerveza.

La American Pale Ale de hoy nace fruto de la colaboración entre la cervecera Guineu y los brewers de Rising Tide, que tienen su sede en Portland (en el estado de Maine, no confundir con el Portland de Oregon). Tiene como peculiaridad el estar elaborada únicamente con lúpulo Amarillo.

De color caramelo y con una moderada capa de espuma de color blanco. al olfato es una cerveza muy aromática donde predomina el perfil herbáceo. En boca es una cerveza muy ligera (3,8%), entra con mucha facilidad. Sabor básicamente herbáceo con algún punto cítrico. He echado de menos algún matiz más que le pueda aportar el amarillo, pero aún así es una cerveza bastante rica. Con bastante poso (afortunadamente se ha quedado todo en la botella) y con un final notablemente amargo. Comprada en la General de Begudes de Valldoreix por 2,80€.

21 de noviembre de 2016

Mateo & Bernabé and Friends - Little Bichos Saltamonte

Hacía mucho tiempo que no nos tomábamos nada de los riojanos Mateo & Bernabé and Friends (sus precios son uno de los motivos) y hasta la fecha no habíamos probado nada de su linea Little Bichos, así que cuando un colega homebrewer entró por la puerta con varias de sus creaciones y esta Saltamonte (sin s final) fue bien recibido en casa.

Elaborada con maltas Pale, Cara-Pils, Cara-Amber, Cara-Munich, Melanoidin, copos de trigo y trigo malteado. Los lúpulos que han utilizado son: Nugget, H3, Cascade, Perle y Citra.

En teoría una fresh hop Amber Ale. Lo de Amber Ale no lo vamos a poner en duda (a la vista está), lo de fresh hops ahí ya patina la cosa. Nos la tomamos dentro de fecha (un año antes de la caducidad indicada en la etiqueta) y la verdad es que la cosa no había por donde cogerla.

De bonito color ambarino la Amber Ale de los de Logroño nos ofrece poquísima gasificación. Al olfato nada. En boca poca cosa más. Aguada e insulsa a más no poder. Algo cítrica y muyyyyy de fondo algo de ciruela verde y fruta, pero repito: aguada hasta la muerte. Me ha dado la sensación de beberme una Saison trasnochada que no una Amber Ale al uso. De los lúpulos ni rastro. Ha sido muy decepcionante porque en la etiqueta indicaba lo de fresh hops y pensábamos que la cosa iba a estar cargadita hasta arriba. Desafortunadamente no ha sido el caso. 5 tipos de lúpulo y 7 tipos de malta para sacar una cerveza tan aguada, es una auténtica lástima. El lote no sé descifrarlo porque está escrito a mano y no entiendo lo que pone, intuyo que debe ser el 36101, pero podría ser el 36001, el 38001 o el 38101, la segunda y la tercera cifra no se entienden bien. Yo entiendo que las cerveceras experimenten con la idea de ofrecer a sus clientes novedades en su catálogo pero hay cosas que no habría que embotellarlas. 4,8%.


30 de noviembre de 2016

A raíz de la mala crítica que escribí acerca de la Little Bichos Saltamonte recibí el pasado día 24 de noviembre este comunicado de los riojanos Mateo & Bernabé and Friends. Después de enviarles un par de correos electrónicos sin respuesta alguna he decidido comentarlo aquí mismo y compartirlo con todos vosotros para hacer llegar mi punto de vista al respecto, como cualquier consumidor más y también como bloguero cervecero.

En primer lugar. La cerveza se había elaborado con lúpulos en mal estado, ergo la cerveza estaba mala, como así lo hice saber. ¿Dónde está el problema? La verdad es que agradezco la honestidad de la cervecera, porque normalmente las excusas que suelo recibir por parte de cerveceros es “se almacenó mal en la tienda” y por parte de los tenderos “nos llegó mal de fábrica”. Si he escrito que la cerveza estaba mala y usted mismo me da la razón, Sr. Pacheco, ¿por qué afirma usted que me dedico a difamar? Desde este blog siempre he escrito desde la honestidad. Duela o no. En este blog nunca se ha escrito absolutamente nada que no fuese cierto, eso se lo quiero remarcar para que quede bien claro. Esto en algunas ocasiones me ha costado la enemistad o indiferencia de algunas cerveceras. En cualquier caso yo solo me limito a dar una opinión -ni mejor ni peor que la de otros- tan solo la mía, con precisamente esta intención, que ustedes tengan un feedback entre cliente y productor. En mi opinión creo que esta información es valiosísima para ustedes ya que si esto va a servir para que no se repita lo ocurrido todos –tanto clientes como ustedes- vamos a salir beneficiados.

En segundo lugar. La cerveza no nos llegó de rebote o por algún error. El amigo que me la trajo la adquirió durante el mes de marzo en la tienda Pepita Uva de la localidad alavesa de Laguardia, y pagó un buen dinero por ella. Si a ustedes se les han colado por error algunas botellas en esa tienda creo que el problema lo tienen ustedes. En cualquier caso los perjudicados hemos sido nosotros. ¿Alguien le va a devolver el dinero a mi querido amigo? Aquí curiosamente la pista siempre se tuerce a la izquierda.

En tercer lugar. Si su cerveza no estaba fresca por favor hagan el favor de corregir sus fechas de consumo preferente. La botella nos la bebimos el 28 de mayo (no coincide con la fecha de publicación del post) como se puede comprobar en mi cuenta de instagram. En la botella indicaba que se podía consumir preferentemente antes de mayo de 2017 (adjunto foto). ¿Por qué me dicen que está pasada de fecha?, y si efectivamente está pasada de fecha ¿por qué no modifican la etiqueta? Por poner un ejemplo la cervecera londinense The Kernel con el fin de ofrecer la máxima frescura a sus clientes trabajan con límites de consumo cortísimos. Quizás deberían tomar nota.

En cuarto lugar. Desde este blog nunca se ha escrito desde el anonimato. Desde el primer día he publicado mi nombre y apellidos dando la cara. Pueden ustedes consultar mi apartado “Acerca de mí y de este blog” para dilucidar sus dudas al respecto. Nunca me ha gustado tirar la piedra y esconder la mano. Me parece que a ustedes y a todas las cerveceras que reseño lo hago etiquetándolos –tanto en Facebook como en Twitter- precisamente con el fin de asegurarme de que lo van a leer. No me gusta dar puñaladas por la espalda, me gusta decir las cosas a la cara, dando la posibilidad de réplica, como así lo he hecho con ustedes.

En quinto lugar. Me gustaría hacerles saber que mi posición como bloguero cervecero no es precisamente nada cómoda. Como aficionado a la cerveza me dedico a invertir mi tiempo, mi dinero y mis energías para escribir de sus productos. Recorro todas las cervecerías y tiendas especializadas que me son posibles para difundir la cultura de la cerveza artesanal en España, y de eso, créanme, salen ustedes beneficiados. De todo esto yo personalmente no recibo absolutamente nada, soy así de altruista. Ni me pagan por hacer este trabajo ni me invitan a cañas cada vez que visito alguna cervecería, es así de triste. Fíjese cuán cómodo es realizar todo este trabajo no remunerado para que a ustedes les compren sus cervezas. Estoy seguro de que muchas cerveceras me estarán agradecidas, lamento que no sea su caso.

Y por último me gustaría comentarle que de la misma manera que me han escrito para hacerme saber su malestar por la mala crítica sobre su cerveza hubiese agradecido en su día que me hubiesen dado las gracias por todas las buenas reseñas que he escrito de las cervezas de Mateo & Bernabé & Friends. Yo por mi parte no voy a cejar en mi empeño de hacer saber mi opinión acerca de las cervezas que consumo, de felicitar a las cerveceras que se lo merecen, y de criticar las malas cervezas cuando creo que también lo merecen, así como de hacérselo saber a sus maestros cerveceros. Si ustedes no saben encajar una mala crítica creo que van a tener muchísimo trabajo escribiendo a cada usuario de Untappd y Ratebeer que escriba mal acerca de ustedes. Al fin y al cabo, y para dejarles tranquilos, la calidad de sus cervezas habla por sí sola, no necesita ni que yo ni ningún otro bloguero opine al respecto sobre ello. Sus cervezas son de buena calidad, pero en este caso en concreto no lo ha sido, y así lo he hecho saber.

Un saludo.

20 de noviembre de 2016

Maisel & Friends - Marc's Chocolate Bock

En ocasiones mi hermana me sorprende. Me invita a comer a su casa y me saca esto de la nevera como el que te saca una Trol-Damm. Una birrita colocada en el #4 del ranking mundial de ratebeer de cervezas Bock, ahí es nada. La joyita es la Marc's Chocolate Bock de la brauerei alemana Maisel & Friends, ubicada en la localidad teutona de Bayreuth, muy cercana ala frontera checa. Pues nada, le agradecí el detalle y la disfrutamos con un buen ágape.

Bueno, nada más abrir la botella nos hemos cargado a la bruja mala del este. En copa es bastante oscura con algún destello pardusco. Se forma una bonita corona de espuma muy cremosa y persistente de color marfil. Al olfato nos vienen aromas tostados. En boca es una cerveza con cierta sedosidad pero se desliza por la garganta con ligereza y alegría. Los sabores que priman son el café, los nibs de cacao y el chocolate negro. Un auténtico bombón, una absoluta delicia. Final un tanto amargo. 7,5%. Muy rica. La botellaza entró fina filipina. Gracias hermanita.

19 de noviembre de 2016

Marsinne - Léopold 7

Hoy os traigo una Belgian Ale bastante correctita que me recomendaron con insistencia en una vinoteca. La cerveza belga -salvo las Abt, las Witbiers y desde hace muy poquito las Lambics- no me apasiona en exceso, y quizás por ese motivo no la he disfrutado tanto como a lo mejor sí lo hubiese hecho un amante de este tipo de elaboraciones. El caso es que la cosa estaba decente pero tampoco como para fliparse en exceso.

La Léopold 7 está elaborada por la Brasserie de Marsinne, con sede en la localidad belga de Couthuin. De color ambarino (13 EBC) y con una buena corona de espuma muy tupida y persistente. De aroma a cereal con un puntito cítrico. Está elaborada con tres tipos de malta y 3 variedades diferentes de lúpulo pero no las indica en ningún lado. En boca es excesivamente dulzona, que es lo que no me agrada de este tipo de elaboraciones, las cervezas así ya de entrada se me atragantan. En boca sabor a cereal, caramelo por un tubo y un puntito cítrico agradable. Si os gustan los subidones de azúcar en vena ésta es vuestra cerveza. 6,2%. Comprada en Terra i Vins de Sant Cugat por 3,25€.

18 de noviembre de 2016

Naparbier - Aker

Hoy con nosotros Aker, una de las numerosísimas IPAs de la cervecera de Noáin Naparbier, ésta en concreto lleva los lúpulos Chinook, Centenial y Amarillo. La cerveza que nos ocupa hoy he tenido el gusto de probarla en 2 ocasiones, la primera durante la inauguración del BierCab allá por el año 2013 y la segunda hace unos mesecicos. Se parecen como un huevo a una castaña.

Me da la impresión de que para nada es la misma cerveza. Es bastante probable que hayan modificado la receta. La primera me pareció una IPA de carácter muy herbáceo. Más oscura que ésta (color ámbar) y muchísimo menos gasificada. Estaba fresquísima. No es que me flipen este tipo de elaboraciones que irradian Chinook, pero aquella Aker tan fresca, recién pinchadita (y seguramente recién sacada del fermentador y enviada derechita hacia Barcelona) la verdad es que la disfruté bastante, la verdad es que estaba muy buena. Posteriormente me abstuve de comprarla en botella por miedo a que no estuviese tan fresca y palmarla de una sobredosis de resina y alfaácidos. Finalmente este verano una botellita cayó en mis manos.

La segunda experiencia fue incluso mejor que la primera, no porque estuviera en mejores condiciones (dudo que pudiese estar más fresca que la primera) sino por el carácter más afrutado de la cerveza, que personalmente es más de mi agrado. La verdad es que no tenía nada que ver con el recuerdo de la primera Aker que probé. A la vista ya podemos apreciar bastante diferencia, color amarillo, un tanto turbia y ultra gasificada. Hemos tenido un pequeño géiser e incluso he conseguido llenar el vaso IPA solo con espuma. Después de un buen rato he podido tomar la fotografía que acompaña a tan rica prosa. Mientras bajaba el asunto hubo momentos de tensión y sudoración fría, se vaticinaba el desastre. Afortunadamente la sangre no llegó al río, nos encontramos con una IPA muy afrutada, con matices cítricos muy agradables y refrescantes. Dulce, afrutadita, una delicia. Los matices resinosos y herbáceos ni olerlos, cero amarga, cero pino. Lo cierto es que no tiene nada que ver la una con la otra. Me he quedado bastante descolocado, pero lo cierto es que ambas, cada una en un momento y en un contexto distinto, las he disfrutado bastante. Como curiosidad ambas Aker las he compartido con la misma persona y los dos lo hemos flipado bastante. 75 IBUs. En la primera me lo creo, en la segunda en absoluto, amargor 0. 6,7%. La botella la compré en La General de begudes de Valldoreix por 2,90€. Lote 16027.

17 de noviembre de 2016

Senglaris - Pale Ale

Hace años que perdimos la pista al equipo de Senglaris, aunque estar siempre han estado ahí, aunque actualmente se les puede encontrar con más facilidad en abundantes restaurantes de Sant Cugat, donde tienen su sede, para ofrecer al consumidor producto de proximidad.

En su día ya pasó por aquí su Weizen y ahora le toca el turno a su American Pale Ale -hay que ver cómo nos cuesta indicar el American en la etiqueta, no nos vayamos a arruinar con la tinta- bastante resultona también. La han elaborado con maltas Pale Ale, Pilsner, Munich, Cara-Amber, trigo y copos de cebada sin maltear. Los lúpulos que lleva son el Centennial y el versátil Cascade.

De color ambarino presenta una gasificación moderada y espuma efímera. Es una APA de carácter herbáceo y resinoso, aunque siempre dentro de los límites de lo soportable. Pinito guay, un bosque esperándote en el vaso. Este tipo de elaboraciones si son muy estridentes no suelo tolerarlas bien, pero este precisamente no ha sido el caso y la hemos podido disfrutar bastante. Final extra amargo. En teoría son 36 IBUs pero a mí me han parecido muchos más. 5,3%. Degustada en el restaurante Foodies de Valldoreix.

16 de noviembre de 2016

Basqueland Brewing Project - Imparable

-Ahí va la hostia Patxi, que hoy tenemos euskal garagardoa de la güena. Más euskal que la ikurriña de Errenteria, me cagüendiez, está hecha en Hernani pues. 
-Pues está hecha por tres americanos Joseba, ahí va la hostia.
-No me jodas Patxi, pero si esto está de puta madre pues.
-Te lo juro por el Kursaal y el monte Igueldo Joseba, hostia.

Dejémonos de euskal coñas y centrémonos en el producto de hoy que es cosa seria. Estamos delante de un cervezón de dimensiones épicas, una India Pale Ale brutal, sabrosísima, fresca y refrescante. La ha elaborado el equipo de Basqueland Brewing Project -que ya pasaron por aquí con su Aupa- formado por Kevin Patricio, Benjamin Rozzi, Benjamin Matz y Borja Bereciartua.

La criaturica en cuestión se llama Imparable, es de color doradete un tanto velado y con una cantidad de espuma moderada. Al olfato nos asaltan los cítricos y matices herbáceos, quizás algo más de fruta de verano más atenuada. En boca es una cerveza muy sabrosa. Destaca la piel de naranja, la mandarina y el pomelo. Cítricos por un tubo que la hacen sabrosa y refrescante y después toda una carga herbácea con mucho pino y resina sin resultar desagradable ni llegar a saturar la cerveza. Intensa pero sin pasarse. Muy rica. Final bastante amargo (62 IBUs). 6,8%. Comprada en Wine Palace por 2,69€. Estaría bien que tomasen nota de los precios algunos productores y comercios de mi provincia. Ahí lo dejo.

15 de noviembre de 2016

Les Frères - Tolosa

De las Galias también me trajeron este pasado verano esta botellita de cerveza cátara. El individuo que me la regaló fue el mismo que intentó envenenarme con la Oxit Brune Chatâigne, así que ese ha sido el motivo de haya estado estos meses en la despensilla. Tenía una pintilla sospechosa.

Bueno, el chico se ha propuesto enviarme al otro barrio de manera prematura, en esta ocasión utilizando como cebo la Tolosa de los franceses Les Frères Brasseurs, con sede en Aucamville. Afortunadamente estaba mucho mejor que la de sus compatriotas pero no por ello ha dejado de ser un chuski de los guays.

La escancio en el vaso para ver qué volumen alcanza la espuma. La verdad es que ha salido mucha cantidad pero menos de lo que me esperaba, con lo que al menos la cosa ha ganado algún puntillo. Espuma no demasiado persistente. En teoría es una Blond Ale (Golden Ale), pero que vamos eso de goldeeeeeeeeen no sé qué tipo de pantone debe usar esta peña, pero lo deben flipar más que Rompetechos con un caleidoscopio. Al olfato un olor maltoso sin demasiadas florituras. En boca sabor a cereal, un tanto azucarado y de cuerpo bastante aguado. Me ha recordado más a una Vienna Lager que no a una Golden Ale propiamente dicho. Poca cosa más además del cereal, nada de lúpulo y apenas matices que nos puedan dar algo de alegría al asunto. No es una cerveza para tirar por el desagüe ni mucho menos, pero era un tanto pobre y muy plana. No sé lo que habrá costado, pero se agradece el detalle aunque la intención fuese mandarme a criar malvas. 5,9%, demasiado pelotazo para tan poca cosa.

14 de noviembre de 2016

Flying Dog - Snake Dog

Otra de esas cervezas que han estado ahí desde el principio es la Snake Dog de la cervecera de Maryland Flying Dog, a la que dejé de comprar cervezas hace años por su falta de registros en otros estilos fuera de las sopas de pino. En esta ocasión unos grandes amigos tuvieron un detallazo con el que suscribe y me regalaron un lotecito variado de birrukis guays. ¡A vuestra salud!.

Curiosamente esta IPA, que es una de sus cervezas más insignes, no la tenía reseñada, pero en su día me bebí unas cuantas, os lo puedo asegurar. Años después vuelvo a probarla para cerciorarme de que sí, de que iba más cargada de pino que el camión de reparto de Ambipur.

Elaborada con malta Crystal y lúpulos Columbus y Warrior. De color ambarino bastante bonito y con una carbonatación notable. Burbuja fina y espuma bastante compacta. Al olfato es esnifarse un pino en plan campeón. En boca es un festival lupulil como era de esperar. Muy cargada.  Muy resinosa y herbácea. Pocos matices más. Aún así, como iba precavido la verdad es que no me resultó tan bestia, por lo que la cosa se pudo beber con cierta dignidad. Resulta extremadamente amarga (60 IBUs) durante la deglución y al final de ésta. No obstante, una vez finalizada, deja un regustillo amargo y seco que a mí particularmente me ha agradado. Para el que le gusten este tipo de elaboraciones ésta es su cerveza. 7,1%.

13 de noviembre de 2016

Sierra Nevada - Torpedo

Hola toca clasicazo de nuestras neveras, de nuestras vejigas. La Torpedo siempre ha estado ahí desde el principio, antes de que toda la locura de los States desembarcase en nuestras costas. Es una de esas cervezas míticas por la que todos empezamos a iniciarnos en el mundo lupulil.

La IPA de los de Chico es una de esas cervezas que aunque fuertecica es de las que entran guay. Casi rallando el límite de la Double IPA es una cerveza que si la pillas fresca es una auténtica locura. 

La Torpedo de Sierra Nevada es una cerveza muy gasificada y muestra un color ambarino muy bonito. Al olfato nos llega el aroma de todos los lúpulos (Magnum, Crystal y Citra) desprendiendo un olor de carácter herbáceo. En boca es una cerveza muy intensa pero no por ello desagradable. Muy herbácea -un tanto balsámica también- muy floral y sobre todo destacando las notas de pino y resina entre toda esa selva, siempre dentro de los límites de lo soportable. Final muy amargo (65 IBUs) pero sin resultar desagradable. Es una de esas cervezas que son súper intensas pero a la vez muy bebibles. Comprada en Wine Palace, si no recuerdo mal no costaba mucho más de 2,50€. Una joyita californiana a precio muy asequible. 7,2%.

12 de noviembre de 2016

Coronado - Idiot IPA

Estoy finiquitando las reseñas sobre Imperial IPAs que tenía aún pendientes porque es un estilo que cada vez me resulta más cargante y estridente salvo contadas excepciones. La de hoy está en el lado de las bastante soportables aunque no por ello menos cargada de lupulazo: Nugget, Chinook, Cascade, Centennial y Columbus. Resinita guay.

La Idiot IPA de los californianos Coronado Brewing Company nos ofrece un color entre dorado y cobrizo. Nada turbia. La carbonatación es moderada. Al olfato es un festival del pino y la resina en toda regla. En boca para tener 8,5 gradacos es bastante bebible. Las notas cítricas (sobre todo de pomelo) la hacen más bebible entre todo el bosque herbáceo que nos ofrece el lúpulo. Para llevar Nugget y Chinook, que quizás son el tipo de lúpulos que amí personalmente no me entusiasman me la he podido beber bastante bien, pero insisto, cada vez soy menos de Imperial IPAs. Comprada en BierCab Shop por 5,40€. No la he disfrutado tanto como para volver a gastarme ese pastizal.

11 de noviembre de 2016

Mikkeller & Three Floyds - Blå Spøgelse Blueberry Bluebic

La cerveza de hoy es una cerveza muy especial para mí. Supuso un punto de inflexión sobre mi gusto por las cervezas Sour. Cuando empecé a interesarme realmente por la cerveza -dejando de lado mi faceta como coleccionista cervecero- me adentré en el mundillo de los estilos y subestilos probando todas las variedades que me fue posible, algunas de lo más variopinto. Reconozco que el apartado de cervezas Lambic nunca me apasionó y lo dejé bastante de lado, tan solo probando muy de vez en cuando alguna cerveza de fermentación espontánea o de levadura salvaje únicamente por pura curiosidad.

La cerveza que más me atrajo hacia este tipo de elaboraciones y continuar probando más cosas de este estilo fue la Sakura Lambic de Owa, que me fascinó en su día, pero la que me abrió realmente los ojos fue la Blå Spøgelse Blueberry Bluebic, aquí es cuando realmente me dije: "wow, me está empezando a gustar esta mierda". Tras algunas birras Sour más de Brekeriet y nuestro paso por el Zwanze Day 2016 se completó mi conversión total hacia the sour side.

La Sour que hoy nos ocupa es fruto de la colaboración entre la élite cervecera mundial: Mikkeller y Three Floyds. Aunque Thomas Rhode ya nos la había dejado probar en Mikkeller Bar Barcelona -el cabronazo no sé cómo lo hace pero siempre me sorprende con algo- tenía la necesidad de volver a comprarla en botella para poder disfrutarla y reseñarla como Dios manda. En copa ofrece un color liláceo muy bonito y una finísima capa de espuma que desaparece prácticamente de inmediato. Al olfato nos da la bienvenida el olor tan característico de las cervezas de fermentación espontánea. En boca me resulta absolutamente deliciosa, se une el sabor intenso y peculiar de las Lambic con toda la carga brutal de los arándanos. Aparecen matices de mora y de frutas del bosque que contrarrestan la carga ácida resultando una cerveza más equilibrada. De tirador me resultó más dulzona, afrutada y menos ácida. En botella me ha resultado más cercana a una Lambic pura aunque con los arándanos bien presentes. No obstante de las dos maneras me ha resultado una cerveza deliciosa. Si me he gastado 18€ en volver a probarla es porque realmente valía la pena. Formato 75cl. 7,7%. Comprada en 2D2Dspuma.

10 de noviembre de 2016

NaparBCN - Barcelona


Me ha costado meses fotografiar la entrada sin el andamio, que lo sepáis.
El pasado mes de febrero abrió sus puertas el NaparBCN, acontecimiento que añadió aún más leña al fuego en el ya de por sí ardiente panorama birruno en Barcelona. Muchos nos hicimos la siguiente pregunta: "¿para qué? si ya son socios del BierCab que lo está petando y está al lado", después de leernos este artículo nos va a quedar claro, cristalino. NaparBCN no es tan solo una cervecería más, es un brewpub, un restaurante, un lugar donde celebrar reuniones, una sala de eventos cerveceros y una pasarela por donde va desfilando la élite cervecera dejando su impronta en los tanques de fermentación y en la columna de firmas, que haces las veces de wall of fame. 24 tiradores, chef Michelin y una carta -tanto de comida como de cerveza- tan brutal como para poner en órbita a cualquier beergeek level pro.

No era ninguna novedad que la cervecera navarra Naparbier lo estaba petando, tanto por la calidad de sus cervezas como por la gran avalancha de novedades con la que nos bombardean cada mes a todos los freaks de la birra como el que suscribe. El éxito ha sido tan brutal que a principios de año decidieron irrumpir en pleno beerxample barcelonés a lo bestia, por la puerta grande, montando un brewpub y restaurante deluxe. Es muy importante este dato, no es una cervecería al uso, es un brewpub. Esto significa que la mayoría de las cervezas que pinchan allí no las han traído desde Noáin, sino que las han hecho ¡allí mismo!. Si las cervezas de Napar ya son una locura en botella imaginaos como deben estar fresquísimas, recién sacadas del fermentador. Es morir y llegar al cielo en limusina. Pero si alguien ha pensado que allí solo fermentan la ZZ+, la Pale Ale, la Napar Pils y la Napar Porter está muy equivocado. Han puesto al frente del timón a Beinat Gutiérrez, experto maestro cervecero, que además de fermentar sus propias creaciones ha ido invitando a pasarse por allí a la crème de la crème birruna. Por NaparBCN van desfilando todos los maestros cerveceros de las marcas que más lo están petando actualmente: La Quince, BlackLab, De Molen, Fort, Guineu, La Pirata, Lervig, Dunham, Kinn, 7 Fjell, Oedipus... es realmente impresionante. Creo que con esto respondo a la pregunta que planteábamos al inicio, NaparBCN es una sede donde la élite birruna internacional puede aterrizar, brewear y largarse en un pispás sin necesidad de trasladarse a Noáin con todo lo que acarrea. Es el lugar perfecto para recibir a los embajadores de la mejor cerveza del globo: Greg Koch de Stone Brewing, Lervig, Magic Rock, Modern Times, Kaapse, Birrificio del Ducato... cada vez que miro su Instagram os juro que alucino, es como vivir en Hollywood pero en versión birruna.

El particular wall of fame de NaparBCN.
Pero lo más fuerte es que no acaba aquí la cosa. NaparBCN no se ha conformado con ofrecer a sus clientes la mejor cerveza, se han traído a Miquel Aldana -chef del restaurante Tres Macarrons de Mataró que cuenta con una estrella Michelin- y Óscar Mateo, que había trabajado mano a mano con Ferran Adrià en El Bulli y con Sergi Arola en Ura. Viendo el panorama la verdad es que era imperativo que les hiciésemos una visita, y para allá nos fuimos, coincidiendo con Jacobo Lliso de La Quince al que tuvimos la suerte de conocer y que muy amablemente nos recibió después de haber estado currando durante todo el fin de semana. También coincidimos con varios instagramers conocidos como BeerXposer y BeerLoverExperience AKA el hombre de la gorra. Fue una gozada poder saludarles y darles un fuerte abrazo. Pero allí no solo fuimos a birrear y estar de juerga, también teníamos por delante una noche entera de durísimo trabajo, así que pedimos mesa y nos sentamos para comprobar en nuestras propias carnes el nivel gastronómico y birruno de NaparBCN. Cámara, móviles, boli y bloc encima de la mesa. ¡A trabajar!.


Para empezar pedimos el tartar de ventresca de atún y fresitas saladas que estaba impresionante. El contraste de texturas -blanditas y jugosas con el crujiente de las semillas de sésamo- y de sabores -lo dulce, lo salado y lo picante- es como una explosión de sabor en la boca. Brutal. Continuamos con la merluza con samfaina y refrito de ajos. Muy rica, sí, pero una merluza en samfaina al uso sin más, la verdad es que nos esperábamos alguna filigrana más que le diera ese puntito Michelin distintivo, pero que no nos podemos quejar tampoco, que estaba impresionante. Y lo que lo petó totalmente y estaba para soltar lagrimones como puños fue el solomillo de buey con gofre de brioche al foie y salsa Perigordini. Se unen en el paladar al unísono, confiriendo una perfecta armonía, los sabores de una carne tan noble como la de buey, la sutileza del foie y el impresionante sabor de las láminas de trufa negra aderezados con la salsa. Un auténtico festival de sabores en nuestra boca.


Pasamos a los postres. Aquí la decisión fue muy difícil porque habían muchos pretendientes, así que vamos a tener que hacer otra visita en breve. Al final nos decantamos prácticamente por sorteo por la tartaleta de hojaldre caramelizada con crema y fruta de temporada. Era brutal cómo estaba el hojaldre caramelizado, pero es que el saborazo de las frutas era un auténtico escándalo. También cayó el coulant de chocolate, albaricoque y helado de vainilla. Aquí mi alma se separó del cuerpo y tuve un pequeño viaje astral (nada, muy breve, hasta Enric Granados y volver).

El espacio también cuenta con una sala VIP que se puede reservar para eventos privados. Entre otras muchas actividades que nos ofrece el Napar Barcelona están sus célebres tap takeovers, que suelen desatar la locura entre los acólitos de la birra. Pero cuando lo han acabado de petar ha sido el fin de semana pasado con el festival de cervezas Sour que se montaron allí. Beavertown, Siren Toccalmatto, Lervig, Wild Beer, ¡Agullons!, Alvinne, Loverbeer y muchos más se dieron cita allí para ponerse la cara como la del Fary bebiendo las mejores cervezas ácidas. Sin duda NaparBCN ha irrumpido con fuerza, esperamos que sigan así, elaborando estas colaboraciones brutales y tan limitadas y a la vez organizando este tipo de eventos. Podemos afirmar que en su corta vida ya es uno de los referentes de la ciudad condal. Sin más, nos despedimos de Beinat y todo su equipazo, ponemos su merecidísimo pin en nuestro Mapa Birruno y damos paso con júbilo y puro entusiasmo a nuestra parte favorita: el balance de daños.

Balance de daños:

-NaparBCN - Eugene. Oatmeal IPA muy del estilo de las IPAs de Vermont. Muy turbia. Es como morder una mandarina. Ultra cítrica. Me ha recordado mucho a las cervezas de Hill Farmstead pero en versión mucho más heavy. Cáscara de naranja, mandarina y pomelo a lo bestia. A mí personalmente me gustaron más las de Greensboro por ser más equilibradas, pero es una valoración personal. 6,0%.

-La Quince - Llipa!. El clasicazo de los madrileños que más lo están petando. IPA muy cítrica y con las notas de cereal siempre presentes. La resinita bastante bien marcada pero sin agobiar. 6,4%.

-NaparBCN & Dunham - Theories of Conspiracy #7: 10 minutes from Vermont. Esta sí es una American Pale Ale al estilo de Vermont totalmente auténtica. Elaborada en colaboración con la cervecera canadiense Dunham. Muy parecida a la Eugene. Extrema. Festival de piel de cítricos, muy ácida. No apta para paladares noveles. 5,2%.

-Girardin - Kriek. Un must para los yonkis de la cerveza Lambic de cerezas. Muy ácida y con el sabor característico de las Lambic con el suave dulzor de las cerezas de fondo. Tan rica que hasta la mismísima familia Van Roy haría la ola. 5,0%.

-La Quince - Vienna Lager. No nos podíamos ir sin probar esta joya de La Quince, así que Xavi nos detuvo antes de marcharnos y nos sirvió esta espectacular Vienna Lager. Súper suave, con un sabor de malta absolutamente delicioso y un puntito ahumado muy sutil. Sublime. 5,1%.

-Naparbier & La Quince - Hamabost. Imperial IPA. Cada vez soy menos adepto a este estilo, lo he dicho ya en numerosas ocasiones, pero esta colaboración entre los navarricos y los madrileños es una muestra del buen hacer de ambas partes. Muy resinosa y herbácea como cabía esperar pero para el estilo pero entra bastante bien. Al olfato un puntito alcohólico con todo el lupulazo que rezuma por doquier. 9,0%. Ves pidiendo un taxi.

-Hoppin' Frog - King Gose Home. Espectacular Imperial Gose. La gran sorpresa de la noche nos vino de los genios de Ohio. Primero porque era la primera Gose de esta graduación que pruebo (6,0%) y segundo por la brutalidad de cerveza que se ha marcado esta gente. Excepcional. Todo suavísimo, sutil y delicioso. Limas, un puntito mentolado, limonada y el puntito salino mínimo que le da ese toque distintivo y auténtico. ¡Diossssssss! entró como el agua.

NaparBCN                                                 Diputació 223, Barcelona                                       www.naparbcn.com                                      93    408    91   62

9 de noviembre de 2016

Bell's - Oberon

Completamos el trío de Wheat Ales con la Oberon de la cervecera estadounidense Bell's. Los de Galesburg tienen el prestigio de tener colocada su Black Note en el #6 de mejor Imperial Stout del mundo, su Kalamazoo en el #5 de mejor Stout, su Two Hearted en el #11 de mejor IPA y su Hopslam en el #7 como mejor Imperial IPA según ratebeer, unos datos muy a tener en cuenta.

Sin embargo, por motivos que desconozco la Oberon me ha parecido una Wheat Ale correcta y ramplona sin más. No sé si no sería un lote bueno, no sé si no estaría en buenas condiciones (no tenía pinta de estar contaminada) pero a mi parecer me ha resultado una cerveza sosa y más plana que el encefalograma de un tronista de MYHYV, cosa que me sorprende viendo el nivelón del resto de sus cervezas.

En copa tiene una pinta bastante apetecible, color dorado muy transparente y nítido, con una fina capa de espuma y burbuja pequeñita. En boca nada de lúpulo, nada de trigo, nada de cítricos. Simplemente malta de cebada y un poquito de fruta muyyyyyyy de fondo. Me he quedado atónito, de verdad que no doy crédito, me esperaba algo más sabroso y afrutado. Ojo, que el sabor a malta de cebada es bastante rico, pero solo se queda en eso, en una Pale Ale simplona y justita. Dudo mucho que lo que me he bebido sea el propósito de los brewers, así que no sé qué debe haber pasado. Últimamente en la blogosfera he leído otras reseñas de algunas otras cervezas supuestamente cargaditas de lúpulo donde las cannabáceas no aparecían por ningún lado, me pasó recientemente a mí con la Quer & Guineu - Plens de Llúpol y ahora con ésta. En todos los libros y artículos que he leído sobre cerveza nunca he leído nada acerca de la desaparición del lúpulo por un almacenamiento o transporte incorrecto, pero si alguien puedo ilustrarme sobre este tema se lo agradeceré eternamente. 5,6%. Comprada en 2D2Dspuma por 3,50€ que nunca más volverán con papi.

8 de noviembre de 2016

Modern Times - Fortunate Islands

Siempre es un placer escribir unas líneas sobre la brewery de San Diego, que tantas alegrías nos ha dado en formato de medio litraco. Modern Times son tan considerados que no tienen botellas de 33cl, todo de 50cl para arriba, y os puedo asegurar que no ha habido ninguna de sus cervezas que me haya sobrado ni un mísero mililitro, es el formato perfecto para disfrutarlas como Dios manda.

Por este blog ya han circulado varias de ellas - y las que te rondaré morena- y hoy le toca el turno a la Fortunate Islands, su Wheat Ale con un puntito -rectifico, puntazo- hoppy tropical impresionante. Al igual que la Wheat Ale que os reseñé ayer se encuentra en el top 50 de su estilo en ratebeer, unos peldaños más arriba, concretamente en el puesto #6, aunque a mí en particular me gustó más la canadiense de Les Trois Mousquetaires, pero que vamos, está está brutal, no le vamos a hacer ascos.

Elaborada con malta de trigo, de cebada de dos carreras y Cara-Vienna. Los lúpulos que han utilizado son el Citra y el Amarillo. En vaso presenta un color dorado bastante claro y transparente. Al olfato es un espectáculo -como todo lo que hace esta gente- en su línea, súper tropical, con un aromazo a mango y maracuyá de los que te pegan subidón. Ayyy Maradona si le hiieses dao a esto en vez de a la farla... En boca es una cerveza ultra ligera. Entra a cascoporro, clonc clonc clonc. Un punto cítrica, el saborazo tropical y algo de fruta de hueso, espectacular. Para ser una Wheat Ale he echado de menos encontrarme el trigo por alguna parte, pero el saborazo de los lúpulos lo eclipsa todo. Final moderado riquísimo con un amargor de 46 IBUs muy llevables. 5,0%. Degustada en el Cara B de Barcelona.

7 de noviembre de 2016

Les Trois Mousquetaires - Hopfenweisse

Hoy toca un cervezote de los que molan, de los que chanan mil, como todo lo que hace esta gente, que es brutal. Y es que en Canadá no solo hay cuernos y policía montada, también hay brewers  (o en este caso brasseurs) que lo petan como Les Trois Mousquetaires. El único defecto que le encuentro a esta cervecera es que cada vez que hago mención de ellos me viene a la cabeza la cancioncilla de Bryan Adams con Sting y Rod Stewart pegando alaridos, tal visión apocalíptica me hace especular con la idea del suicidio.

Dejémonos de coñas marineras. En mi opinión Les Trois Mousquetaires es la mejor cervecera de Canadá. Desconozco si habrá mejores, pero al menos de lo que nos llega por aquí y servidor ha podido probar lo tengo más claro que lavado con Perlán.

La Hopfenweisse que hoy nos ocupa es una brutalidad y ratebeer una vez más nos da la razón, ocupa el puesto #17 como mejor Wheat Ale del mundo. En copa presenta un bonito color dorado un tanto pajizo y velado coronado con una hermosísima capa de espuma de color blanco inmaculado. Burbuja finísima. Al olfato es una bomba. Impresionante el aroma floral y herbáceo, de esos que dices "joder, que no se acabe nunca". Lamentablemente las cualidades organolépticas no duran para siempre, así que hay que pasar a la acción. Con gran entusiasmo le damos el primer trago. Impresionante el sabor hoppy with flowers, qué subidón. Sabroso sin resultar excesivo, con la base de trigo pululando de fondo, suavecita pero perceptible. Todo en su sitio, pura armonía. Colosal.

Elaborada 100% con maltas de Québec: de trigo, Pilsner y Munich. Lúpulos Mandarina Bavaria, Centennial, Summit y Cascade de Québec. 56 IBUS. 6,0%. Comprada en 2D2Dspuma por 4,01€. Botellaza de 37,5cl.

6 de noviembre de 2016

Alpujarra - Hoptavarium

Hoy toca darles una alegría a los chicos de Alpujarra, cervecera que pilló cacho en su día con su Amber. Hoy mismo me he bebido su Belgian Blond Ale, que estaba bastante bien y que os reseñaré más adelante, sin embargo la que os voy a reseñar es su magnífica American Pale Ale, que sí me ha gustado mucho y que felicito al equipo por ello. Quizás sus recetas más clásicas no son de mi agrado pero esta línea experimental y limitada a mí en particular es lo que me gusta, y teniendo todo ese potencial, si en Granada no se consume deberían pensar en exportar al resto de la península.

Hoptavarium es el nombre de esta APA, dedicada al octavo disco de estudio de la banda de Metal Progresivo Dream Theater, de la que soy un fan declarado (al menos mientras duró Mike Portnoy en sus filas).

De color dorado tirando a ambarino, cuenta con una corona de espuma bastante generosa y tupidita. Al olfato es un festival. Fruta tropical, fruta de hueso y cítricos, una auténtica gozada. En boca es una cerveza muy ligera y de trago fácil, muy refrescante, invita a seguir bebiendo. El sabor sigue en sintonía con los aromas. Muy agradable el mango y el maracuyá, el pomelo y los melocotones. Riquísima, para beber a litracos. Si se currasen una Session IPA lo petaban fijo. 5,6%.

5 de noviembre de 2016

La Calavera - Medical Stout

Con este original formato la cervecera La Calavera, ubicada en Ripoll, nos presenta su Imperial Stout, como si de un jarabe para la tos se tratase. No sabemos si la cerveza de hoy curará la tos, pero de lo que sí estamos seguros es de que nos va a curar de muchísimos males.

La Medical Sout viene en formato de 20 cl. Suficiente a mi parecer, ya que quizás la botella de 33 cl podría resultar excesiva, y además así también nos ahorramos unos centimillos. Ésta me ha salido por unos 2,25€, que para un petrolaco de estas características está bastante bien.

La servimos en el vaso de Stout diseñado por Rogue Ales and Spirits. Obtenemos una cerveza densa, muy oscura y sin carbonatación. En boca es un cafetazo. De sabor intenso a café, nibs de cacao y regaliz. Es una cerveza con muchísimo cuerpo, un tanto viscosa. Hay que tomársela con mucha calma debido a su alta graduación (8,5%). Resulta perfecta como postre tras un buen ágape. Hagan la prueba. Comprada en Wine Palace.

4 de noviembre de 2016

Ocho Reales - Porter

Continuamos con lo que dio de sí el Stout Day abriendo esta Porter de los mexicanos Ocho Reales, abriendo así nuevos horizontes birrunos, ya que de este país aún no habíamos catado ninguna cerveza craft, y completamos también nuestras referencias de América del Norte.

La cervecera de Monterrey de momento cuenta con cuatro variedades, dos de ellas se vinieron para mi nevera. De momento comenzaremos reseñando su Porter sin gluten apta para celíacos.

De color totalmente oscuro y algún destello pardusco, nos ofrece una buena corona de espuma de color marfil bastante tupida. Al olfato nos llega un olor a torrefacto bastante intenso. En boca es una cerveza que resulta bastante ligera de cuerpo, de manera que uno se la puede beber con bastante alegría y buen ritmo. Su sabor es bastante tostado, donde predomina el sabor a café y torrefacto. Quizás un pelín pasada de tueste para mi gusto. El final es ligeramente amargo (22 IBUs) y muy suave. 4,5%.

Con esto finalicé el Stout Day de ayer, ya que nuestra vida social nos impidió darle más al alpiste, pero aún tengo algunas cosillas oscuras en la nevera que no tardarán en caer. Comprada en el colmado Quílez Lafuente por 2,45€.

3 de noviembre de 2016

Vic - Tsarish Double

Hoy toca petrolaco para celebrar el International Stout Day. El compañero bloguero José Benedicto de Rubias, morenas, negras,... hablo de cerveza ha convocado a todo aquel que quiera darle hoy al rollo blackie y compartir con todos los lectores de la blogosfera y redes sociales nuestras impresiones de todo el material que nos vamos a trincar durante la jornada de hoy.

Para empezar la tarde ha caído esta fantástica Imperial Stout de la cervecera de Vic, Vic Ale. Y digo para empezar porque la noche es joven y tengo petrol en la nevera como para montar un oleoducto. Tras una dura jornada laboral he llegado a casa y lo primero que me ha apetecido es una buena merienda. Qué mejor manera de saciar la sed que un cervezón como éste. Lo que vaya cayendo durante la tarde lo postearé durante los días venideros.

La Tsarish Double de hoy es una cerveza que tenía en la nevera desde hace meses esperando el momento perfecto, y por fin ha caído. ¿Por qué he elegido concretamente ésta?. Pues la verdad es que últimamente me he bebido auténticos cervezones de allende nuestras fronteras de esta familia, y me apetecía reivindicar el producto nacional de alta calidad. Para muestra un botón. De Vic Ale he probado 5 de sus cervezas y todas me han parecido de una calidad excepcional. Era prácticamente imposible que ésta saliera chusca.

Elaborada con maltas Pale, Black, avena y trigo y lúpulos Bullion, Bramling Cross y Chinook. Totalmente oscura como el ojete de Kylo Ren. Cuenta con una moderada corona de espuma muy tupida de color marfil. Al olfato nos viene un intenso olor a torrefacto. En boca es una cerveza muy intensa, con todo el sabor del café que nos empapa la boca. Algo de regaliz más suave y con un final bastante amargo (60 IBUs). Alcohol totalmente integrado (8,0%). La he maridado con unos panellets que me sobraron del lunes y le iban divinos. Me ha encantado, como todo lo que hace esta gente. Comprada en Granel de Sant Cugat por poco más de 3€.

2 de noviembre de 2016

Quer & Guineu - Plens de Llúpol

Las cerveceras Quer (Berga) y Guineu (Valls de Torroella) unieron sus fuerzas y conocimientos birrunos hace unos meses con motivo de las fiestas de la Patum que se celebran en la capital de la comarca del Berguedà durante el Corpus Christi. Uno de los espectáculos que levanta más pasiones son los Plens, y por este motivo han realizado este juego de palabras bautizando esta Red IPA como Plens de Llúpol (llenos de lúpulo). Desgraciadamente la cerveza no hace honor a su nombre y el lúpulo no ha aparecido por ninguna parte.

De color rojizo y una generosa corona de espuma blanca bastante tupida y persistente, tiene un aspecto bastante apetecible. Al olfato nada. La huelo yo y nada. La huele mi amigo Yosemait y nothing. La huele mi mujer. Rien de rien.  Mal empezamos. Pasamos al drinking. Nuestras amigas cannabáceas siguen sin aparecer. En boca es una cerveza un tanto maltosa, pero bastante sosa y muy plana, sin apenas sabor y mucho menos con algo que le de un poco de alegría al asunto. Al final hacen acto de aparición (¡bieeen!) los lúpulos para aportar cierto amargor final. La compartimos entre tres y el veredicto fue unánime: insulsa. ¿Era una cerveza mala?, no. ¿Era una Red IPA? tampoco. Red Ale y gracias. Para unas fiestas de final de primavera cuando aprieta el calor puede ser una cerveza resultona, pero a mí personalmente no me ha aportado nada. Me esperaba mucho más, la verdad. Mis 2,70€ al guano. Comprada en la General de Begudes de Valldoreix. 6,5% de graduación. Lote 699.

1 de noviembre de 2016

Flying Monkeys - Paranormal

Hoy por ser la noche de difuntos os traigo la Paranormal, otra frikada más de los canadienses Flying Monkeys, que es perfecta para la época otoñal en la que estamos y que hará las delicias de Íker Jiménez y de todos los amigos de este tipo de fenómenos paranormales.

La cerveza en cuestión es una Imperial Pumpkin Ale, porque como ya sabéis a esta gente no le van las recetas normales y corrientes. ¿Para qué hacer una Pumpkin Ale normalita de toda la vida?, nosotros a lo grande, con dos cojones, Imperial Pumpkin Ale, haciendo gala de nuestro lema: Normal is weird. Os advierto a todos los fans del potaje de calabaza que os vais a llevar un chasco, porque el brebaje en cuestión más que una Imperial Pumpkin Ale es a mi parecer una Imperial Cinnamon Ale, y es que la cosa va cargadita de canela para aburrir.

Presentada en botella de 75cl y con una caja muy chula repleta de dibujitos y colorinches muy molones. Yo a día de hoy la utilizo para guardar allí mi colección de chapas. Qué queréis que os diga, yo lo del carpesano con los clasificadores de chapas de plástico transparente lo he visto siempre como muy viejuno. Y ese lomillo marronuno del carpesano, ahí en la estantería... ayyyyy ¡qué dentera me da!.

En copa tiene un bonito aspecto. Es una cerveza de color pardo y con destellos ambarinos, y con una tupida corona de espuma de color beis bastante persistente. Al olfato es un bofetón de canela y especias más potente que el Reign in blood de Slayer. En boca es muy dulzona, un auténtico caramelazo. La canela para mi gusto demasiado intensa, de manera que la calabaza la vemos dibujada en la caja pero no dentro de la botella. Aún así no me ha parecido una mala cerveza, dentro de lo que cabe -y añado que a mí personalmente no me gusta nada el exceso de canela- me ha parecido una cerveza que, entendiendo lo que es y tomándosela con mucha calma, puede resultar una cerveza incluso agradable. No es la cerveza típica que te beberías a litros. Es para bebérsela con bastante calma. La trajo un día a casa mi querido amigo Charlie -al que desde aquí le mando un fuerte abrazo- e incluso compartiéndola con él y mi mujer nos sobró para el día siguiente. ¡Muchas gracias Charles!. 10,1% de graduación, ahí es nada.