30 de diciembre de 2017

Ayinger - Celebrator

Para despedir el año os tenía reservada esta magnífica Celebrator, una joyita de la cervecera teutona Ayinger que tantas alegrías birrunas nos ha dado. La de hoy es según muchos -yo también lo suscribo- la mejor Doppelbock del mundo, ahí es nada, y lo mejor de todo es que se puede disfrutar de este cervezón por tan solo 2,50€.

De color oscuro con destellos parduscos y una corona tupida de espuma cremosa de color beis. Al olfato mucho cereal y torrefacto. En boca es una cerveza golosona, con el sabor dulce e intenso de los cereales que empapa la boca, sin llegar a resultar empalagosa en ningún momento. Caramelo y bizcocho, toffee, el saborazo a café y un punto a regaliz. Un suave sabor a chocolate acaba de redondear una receta magnífica. Todo en una armonía exquisita hace que entre prácticamente a Sant Hilari. El regustillo del tostado y el café nos dejan unos 24 IBUs finales. Comprada en El Retrogusto es Mío de Sarriguren. No dudéis en probarla al menos una vez en la vida.

Desde estas líneas os deseo a todos mis lectores un magnífico año 2018 colmado de salud y alegrías birrunas. Un fuerte abrazo a todos. Javier.

29 de diciembre de 2017

Hoppy - Zaragoza


A mediados del mes pasado pasamos un fin de semana en Zaragoza con varios colegas. No me costó mucho convencerlos para ir a tomarnos nuestras primeras birras en la ciudad en el Hoppy, que es una de las cervecerías craft que hay en la capital maña. Así que nada, para allá nos fuimos todos en tropel, churumbeles y bebés included.

El Hoppy se encuentra en pleno centro histórico de Zaragoza. La calle Casto Méndez Núñez -que es donde está ubicada esta cervecería- podría decirse que después del Pilar es el segundo centro neurálgico de la ciudad. En todo el fin de semana no salimos de esa calle, todos los restaurantes, tabernas, cafeterías y pastelerías que frecuentamos durante el fin de semana estaban ubicados allí mismo o muy cerca. El Pilar y el tubo allí mismo como aquél que dice. Todo gira en torno a la birra. ¡Qué alegría! Allí nos esperan 15 tiradores de la mejor cerveza artesana, con gran variedad local y varias perlitas de allende nuestras fronteras.

La entrada , donde nos da la bienvenida la barra con sus quince grifos es estrecha, pero si vamos pasando hacia el fondo el local se va ensanchando y encontramos varias mesas donde poder sentarnos cómodamente. Al final del todo hay una terraza ajardinada donde en verano se puede tomar el airecico. Nosotros al visitarla en noviembre, lógicamente nos la encontramos cerrada, porque ya os digo yo que en esa época a la ribera del Ebro pega un biruji de los guapos. El local está decorado todo en blanco con baldosas negras. La parte del fondo que da al jardín quizás sea la más agradable, al resultar más luminosa y amplia. Aunque si alguien quiere conversación birruna con el personal lo mejor es apostarse en la barra y dejarse aconsejar por el personal.

Además de los quince tiradores hay que destacar la selección en botella y lata que disponen en la nevera. Cascade Brewing, Toppling Goliath, J. Wakefield, Firestone Walker, Mikkeller, Tilquin, Magic Rock, Beavertown, Northern Monk, The Kernel, Het Uiltje, Cloudwater, 8 Wired, Brewski, Oppigårds, Omnipollo, Alvine, Nickel Brook. De producto nacional solo pude identificar alguna botella de la cervecera Golden Promise, que tiene la sede en la misma Zaragoza ciudad. La verdad es que había gran surtido de estilos y procedencias. Una selección la verdad es que bastante guapa. Todo bajo llave, por si algún amigo de lo ajeno tiene demasiada sed. El local además dispone de hilo musical y de varias pantallas para ver los deportes, así que intuimos que el día que juegue el Zaragoza se debe poner aquello a petar.

Para maridar las birras disponen de una oferta gastronómica bastante apetecible. Nosotros no pudimos tomar nada, ya que teníamos reservado para comer en un restaurante cercano y estuvimos allí tomando las cervezas previas, pero por lo que he estado mirando en su página web tiene todo muy buena pinta. En plan tapeo hay patatas con salsa tártara, nachos, nuggets, calamares, verdura en tempura, brochetas variadas y un gran surtido de croquetas. Para comer ya en plan más campeón tienen gran variedad de hamburguesas y frankfurts.

Las cervezas muy ricas todas y el servicio muy amable. El chico que nos atendió muy majo, atento en todo momento y facilitando que nos pudiésemos acomodar bien, ya que éramos un grupo numeroso, con dos críos y dos bebés con sus correspondientes cochecitos. Estuvimos muy a gusto.

El punto agridulce fue cuando al llegar al hotel se me ocurrió revisar la cuenta. Aquí fue cuando me entró el dolor. 9€ por una Omnipollo, Aurora otros 9€ por una Toppling Goliath Tsunami y finalmente 8€ por una Mikkeller Spontandryhop Citra. Les comenté vía Instagram si esto era normal y me dijeron que sí. Yo a mi parecer creo que se les ha ido un poquito la olla con el margen que le meten a la selección de la nevera -¡ojo!, el precio de las cervezas de tirador y de los refrescos me pareció más que adecuado-. La Omnipollo Aurora por ejemplo, en La Bodega del Sol -al loro, estamos hablando de Barcelona- vale 5,65€, con el sobrecoste que tiene tenerla refrigerada. La Toppling Goliath Tsunami la venden a 5,25, y me costa que en Zombier la han llegado a vender por 2,00€ porque había perdido frescor. La que yo me tomé estaba enlatada en enero. La Mikkeller en tienda cuesta entre 5,45 y 6€ depende del sitio, 8€ al final me parece más o menos aceptable dentro de lo caro. Pero las otras dos me están chuflando más de 4€ de margen por cada una. Menos mal que no me vine arriba y me dio por pedirme la botella magnum de Tilquin.

Yo entiendo que este tipo de cervezas no son baratas, más aún cuando te las tomas en una cervecería. Entiendo que los propietarios del negocio tienen que cobrarte por el servicio, hay que pagar el alquiler del local, los sueldos de los camareros, etc... hsata ahí todo bien. Pero que me chuflen más de 4€ de margen por cada cerveza de botella lo veo desproporcionado. Las Coca-Colas las cobran a 2,00€, no les meten un margen tan bestia. Luego oigo comentarios de gente que me dice que el Mikkeller Bar de Barcelona es caro, jojojojojo. Aunque tengan una carta de precios (error nuestro al no pedirla, supongo que ya juegan con eso) tampoco estaría de más ponerle unas etiquetitas adhesivas al género de la nevera. Así evitaríamos tener que estar preguntando constantemente al camarero el precio de cada cerveza para ver si me la puedo permitir o si me apetece gastarme ese dineral en una cerveza. Del mismo modo que las cervezas de tirador están todas marcadas con sus correspondientes precios. Si alguna vez vuelvo por Zaragoza y acabo en el Hoppy me ahorraré la selección de la nevera, lo tengo claro. Con ese dinero prefiero invertirlo en varias joyitas del BierCaB ShoP. De momento les marcamos ya su pin en nuestro Mapa Birruno.

Balance de daños:

Krombacher - Pils. Mi mujer se pidió la típica Pilsner que podemos encontrar en el supermercado de al lado de casa, pero es lo que le apetecía a la mujer. Cereal a tutti con un puntito amargo al final del lúpulo característico del estilo. 4,8%.

Populus - Cannibal. De los maños Populus ya pude disfrutar de su IPA en el Hoppiness de Barcelona. En esta ocasión disfrutamos de una American Pale Ale bastante correcta. 5,0%.

Ayinger - Keller. Clásica Kellerbier teutona de un gran referente alemán como es Ayinger. Muy rica, con el cereal como protagonista. Un puntito dulzona, con notas de miel, riquísima. 4,9%.

Omnipollo - Aurora. La reseñamos antes de ayer aquí. Todo perfecto excepto el precio. 7,2%.

Toppling Goliath - Tsunami. Otra que estaba muy rica pero que me dejó mal cuerpo por su elevado coste. Podéis volver a leer la reseña de ayer clickando aquí. 5,0%.

Hoppy                 Casto Méndez Núñez 36, Zaragoza                  www.hoppy.es                 info@cerveceo.com 

28 de diciembre de 2017

Toppling Goliath - Tsunami

A mediados de 2016 empezaron a llegar con cuentagotas las latas de Toppling Goliath a España. Este año por fin han hecho el desembarco a lo grande y ya podemos encontrar su PseudoSue en la mayoría de tiendas y cervecerías especializadas. Instagram da buena cuenta de ello.

Como tenía muy buen recuerdo de su PseudoSue no quise perderme la Tsunami, que no dudé en pedirme en el Hoppy de Zaragoza cuando la vi en la nevera. Se trata de otra American Pale Ale del catálogo de los de Decorah (Iowa), donde no especifica lúpulos ni maltas empleads en la receta, todo un misterio.

De color caramelo, no especialmente carbonatada. En boca es muy rica y completa con un saborazo potente a mango y fruta de hueso. Notas herbáceas se cuelan por ahí, pero lo que realmente destacan son los cítricos, donde destaca especialmente el sabor del pomelo. Final bastante amargo (31 IBUs). 5,0%. Me cobraron 9,00€ por la lata, cosa que encontré totalmente desproporcionada, no sé si a alguien le parecen normales estos precios. A mí no.

27 de diciembre de 2017

Omnipollo - Aurora

Tengo especial predilección por Omnipollo, qué queréis que os diga. Cualquier ser humano en sus cabales diría -y con razón- que sus recetas son  trasnochadas y fruto del algún que otro viaje lisérgico, pero a la postre acaban siendo birrotes de quitarse el sombrero sin excepción. (Creo que la de hamburguesa con patatas fritas me la voy ahorrar, aunque puede que nos acabe sorprendiendo a todos).

Así que cuando vi una de sus botellas en la nevera del Hoppy de Zaragoza no me lo pensé dos veces y le dije al camarero que me la abriera.

Por fin una White IPA como Dios manda, los suecos lo vuelven a bordar en otro de los estilos que tocan, como suele ser habitual, y no es un estilo fácil, aquí por desgracia me he comido bastantes ñordos bajo la etiqueta de este estilo. Elaborada con lúpulos Galaxy y Mosaic la cosa no podía fallar.

Aurora es de color pálido, entre amarillento y mandarina, con una moderada corona de espuma y con cierta turbidez. Al olfato es una cerveza muy agradable, con todos los lúpulos dándonos la bienvenida. En boca es una cerveza muy armoniosa. Por un lado se pude disfrutar el sabor suave del trigo. Por otro, los lúpulos nosofrecen toda una gama de sabores que van desde la mandarina y el pomelo a la fruta tropical. Deliciosa, muy agradable, un trabajo realmente fino. 7,2%. Me cobraron 9,00€. Yo esto no lo veo normal. Si hay alguien que lo vea justificado y quiera hacer un comentario al respecto se lo agradeceré.

26 de diciembre de 2017

Morlaco - Labrit

Durante nuestro viaje a Pamplona del pasado mes de octubre, lo primero que hicimos fue aparcar el coche en la Plaza del Castillo y comprar un pack de 4 cervezas de Morlaco. Tal cual. Lo primero es lo primero, oiga

Confié en el criterio del chico que me atendió, que me puso esta Labrit, una Wheat Ale con un puntito lupulizado. Creo haber leído en algún lado que es una White IPA. Para mí no llega a tanto, el uso de las cannabáceas -en mi opinión- es suavecito.

De color pálido, un tanto amarillento y con cierta turbidez. En boca resulta una cerveza con matices cítricos pronunciados pero sin llegar a resultar excesivamente ácida. Aparecen también un punto afrutado agradable, se nota el sabor del trigo y finalmente un puntito hoppy que nos deja cierta sequedad en boca (18 IBUs). La verdad es que el conjunto en general no me ha despertado demasiadas emociones, he echado de menos más intensidad tanto en el trigo como en los lúpulos, creo que la cosa se queda a medio camino, es una valoración personal. 5,5%. 2,25€.

25 de diciembre de 2017

Mikkeller - Hoppy Lovin' Christmas

Nada mejor para celebrar la Navidad que una birrita guapa, máxime si el que la ha elaborado ha sido la cervecera danesa Mikkeller. El Señor Mikkel Borg, que es muy prolífico sacando varias centenas de recetas al año, no iba a ser menos durante el la época de adviento, sacando un buen surtido de cervezas navideñas de diferentes estilos. La de hoy se trata de una India Pale Ale a la que han añadido jengibre y agujas de pino.

La Hoppy Lovin' Christmas presenta color ambarino muy bonito y una cantidad de espuma perfecta. Ya desde lejos mientras colocaba el trípode de la cámara me estaba llegando el olor de los lúpulos, a fruta de hueso y pino, muy agradable. En boca de entrada es bastante resinosa y herbácea. El alcohol está bastante presente, demasiado para mi gusto, (7,8%) pese a que resulta ligera de trago. El jengibre no lo he encontrado.

Entre tanto pino y arbusto surge un puntito mínimo cítrico y algo de fruta de hueso que queda en el paladar, haciendo la degustación más agradable y aportando riqueza al conjunto. No es la mejor Mikkeller que haya probado en mi vida -que han sido muchas- pero al menos sí es una receta original y se sale bastante de lo que suelen ser las clásicas cervezas de Navidad, cosa que aplaudo. Comprada en A-Go-Go Terrassa por 3,69€.

Nada más. Desde estas líneas os deseo una Feliz Navidad a todos y que tengáis un feliz, grandioso y birruno 2018.

24 de diciembre de 2017

El Tap - Barcelona


Con la jauría cervecil que acontece actualmente en el beerxample parecía que no había vida birruna más allá del Clínic. Pero ¡ay, amigas birreras! Barcelona no se acaba donde empieza el mar, no, ¡hay barcas pa seguir!

A través de las redes sociales me hice eco de una cervecería con 12 tiradores craft y una carta bastante apetecible. Como hasta la fecha no habíamos tenido ninguna señal de vida birruna en el barrio de Les Corts surgió en mí esa imperiosa necesidad -con sudores fríos y delirios febriles- de hacer una prospección del lugar. Así que para allí que me fui, una soleada mañana de un viernes del mes de noviembre. Churumbeles en el cole, enano y su madre con las colegas... y papi de birreo en solitario. Me fui a comer -y beber- a El Tap.

Ubicado muy cerca de la Diagonal -a la altura de L'Illa- El Tap hace las veces de restaurante de menú diario además de cervecería craft. Me sorprendió la gran cantidad de gente que lo frecuenta al mediodía. Muchos trabajadores de las oficinas de la zona de Diagonal se acercan aquí para comer con los compañeros de trabajo. La gran afluencia de gente me dio a pensar que si estaba así de lleno sería básicamente porque la oferta gastronómica sería muy buena, y así fue. Por 10,50€ tienes un menú de dos platos, postre y birra craft incluída, por esa zona ya os digo que no abundan lugares con esa relación calidad/precio, así que era lógico que estuviese hasta la bandera.

Me aposté en la barra, en uno de los pocos sitios libres que quedaban -imposible encontrar una mesa libre- con el ánimo de establecer conversación birruna con alguno de sus trabajadores. Mis propósitos se vieron abocados al fracaso. El nivel de trabajo era tan intenso que la verdad es que nadie pudo estar por dedicarme unas palabras salvo un "ven por la noche que está todo más tranquilo", cosa que encuentro totalmente comprensible debido a las circunstancias. En fin, qué le vamos a hacer. La vida es así, no la he inventado yo.

La verdad es que me sentí un poco extraño, comiendo allí solo -yo la cerveza la entiendo como algo social- un menú rápido, así que intenté hacer un ejercicio de imaginación para visualizar cómo debe ser el mismo negocio ejerciendo de cervecería craft como tal. Finalmente llegué a lo conclusión de que lo mejor sería hacer otra visita a otra hora, cosa que veo complicado por mi poco tiempo libre, por la ubicación del negocio y por los millones de cervecerías craft que me quedan por reseñar solo en Barcelona. Pero nunca se sabe, joder, si han vuelto los vaqueros por encima del ombligo por qué no voy a volver yo.

El lugar es muy agradable, con una bonita decoración que combina la obra vista blanca, la madera y las pizarras. Fuera tiene una amplia terraza que en primavera y otoño es perfecta para tomar el solecito y muy adecuada en verano para tomar el fresco. Dentro se diferencian varias zonas: la barra, donde tomar unas buenas cervezas; las amplias mesas, para comer o cenar tranquilamente y finalmente un recogido rincón con sillones con vistas a la calle para relajarse y dejar transcurrir la tarde viendo el trajín de la gente al pasar mientras van cayendo las pintas.

En sus pizarras muchísimo producto local: Tibidabo, Ratpenat, Espina de Ferro, Ponent, la Calavera. También los gallegos Jakobsland y de producto de allende nuestras fronteras Weihenstephan, The Wild Beer Company y los italianos Brewfist. La selección en botella muy discreta, solo para el público abstemio y celíaco: Weihenstephaner Alkoholfrei y las clásicas Brunehaut sin gluten. La verdad es que eché en falta alguna latita o botella más para alegrar el repertorio.


Los 10,50€ del menú del mediodía incluían un vaso de la Pilsner de Tibidabo (el resto de las cervezas había que tarifarlas aparte) un entrante (de entre 3), un principal (de entre tres también) y postre o café. Yo elegí para comenzar el hummus de judías con lacón. De segundo dorada al horno. Para finalizar opté por el coulant de chocolate. Andando con viento fresco. A ver si tengo suerte de volver otro día más tranquilo y disfrutar de la cervecería como tal. De momento ahí va nuestro pin en nuestro hacinado Mapa Birruno.

Balance de daños:
-Tibidabo - Pils. Lager con un punto ácido que me hizo acordarme (excesivamente para mi gusto) de su Mangocuyá, de manera que intuyo que algún bichillo se les ha colado en el fermentador. Cuando te dedicas a hacer cervezas Sour estás jugando a la ruleta rusa para que el resto de tus cervezas acaben igual sin pretenderlo. 5,1%.

-Brewfist & Beer Here - Caterpillar. American Pale Ale con una buena dosis de centeno fruto de la colaboración con los daneses Beer Here, de los que no tenía noticias desde nuestro viaje a Copenhague. Muy clara, nada empalagosa y muy afrutada gracias a los lúpulos (Columbus y Motueka), que combinados con el centeno le dan un saborazo genial. Muy rica. 5,8%.

El Tap                 Constança 8, Barcelona                  www.eltap.es                    93  539  64   13

23 de diciembre de 2017

La Black Flag & Vic - Mainzer Albercoc

A principios de este mes tuvimos la oportunidad de acercarnos una mañana a Bescanó (Girona) para visitar las instalaciones de La Black Flag, que se han montado un tinglado bastante guapo.

La Black Flag es una distribuidora, tienda, cervecería y cervecera de la que os hablaré más adelante escribiendo su correspondiente entrada. De momento comenzaremos reseñando una de las cervezas que elaboran en sus instalaciones: la Mainzer.

Mainzer ha sido elaborada en colaboración con Vic Brewery. Se trata de una Berliner Weiße de la que se ha separado el mosto original en 3 partes para hacer variaciones partiendo de la misma base. La primera parte es la Original, sin cambios, la segunda -que es la que nos atañe hoy- se le ha añadido una cantidad ingente de albaricoques ecológicos, y por último nos queda una tercera versión que sigue evolucionando en sus instalaciones hasta nueva fecha.

La de hoy, la Mainzer Albercoc -no confundir con Albert cock, tiene connotaciones semánticas un tanto diferentes- ha sido elaborada con maltas Finest Lager, Maris Otter y malta de trigo. El lúpulo empleado ha sido el Hallertau Blanc y la levadura es la WLP 029 German Ale y Lactobacillus.

El color es el propio del albaricoque, muy intenso y bonito. Prácticamente sin gasificación. El aspecto es un tanto basto, con muchísimo poso y nada limpia, no obstante es una cerveza deliciosa. Es una Berliner Weisse donde el protagonismo principal lo cobra el albaricoque, con un sabor intensísimo, muy nítido y sabroso. Es como morder un albaricoque. Me ha parecido riquísima. El punto ácido del trigo y la levadura es secundario -habría que ver cómo evoluciona- pero de momento gana más la carga dulce que la ácida. Es el tipo de cerveza de frutas que me gusta, si lleva frutas que se noten que están ahí. Deliciosa, habrá que catar las otras dos. De momento quedaos con el nombre porque van a dar mucho que hablar. 4,0%. 8 IBUs. 3,50€ comprada en sus propias instalaciones.

22 de diciembre de 2017

Cantillon - Gueuze

Teníamos pendiente una sesión de birras Lambic para darle matarile a las botellas que nos trajimos del Zwanze Day 2017, así que hace unos días nos reunimos Yosemait y yo para este fantástico propósito.

La primera en caer fue esta magnífica Gueuze 100% Lambic Bio de los colosales brasseurs de Cantillon. Si alguna vez os pica el gusanillo de adentraros por la senda de las cervezas de fermentación espontánea ésta debería ser una de las cervezas de referencia. Quizás no sea la más facilona para comenzar a aficionarse por el estilo, pero sí para tener como modelo de lo que debe ser una cerveza Gueuze.

En la etiqueta nos espera el Manneken Pis maquillado a lo Alice Cooper, esto promete. Procedemos al ritual de sacar la chapa con cuidado y descorcharla.

La servimos finalmente. Color doradito, burbuja fina y efervescente. No aparece mucha espuma pero sí la suficiente como para formar una fina capa. Sidrita, manzana, pera, ese sabor añejo tan característico, algo de cuero. Quizás me haya acostumbrado demasiado bien a las cervezas Lambic pero cada vez las disfruto más y me resultan menos ácidas -ojo, que lo es- y más placenteras. Una joyita. Creo que nos costó unos 10€, no lo recuerdo bien. ¡Gracias Carlos y Montse! 5,0%.

21 de diciembre de 2017

Brekeriet - Pink Passion

Oh my God! ves poniendo el CD de Barry White que esto se está poniendo hot hot hot. Impecable esta Berliner Weiße con maracuyá e hibiscus que nos han preparado los cracks de Brekeriet. Otra joyita más de su extenso catálogo.

Si hay una cervecera que trabaje las cervezas Sour con una finura y exquisitez extraordinaria esa es sin duda Brekeriet. Lo nuestro fue un amor a primera vista desde que probé su Sunny State, que habían elaborado junto con Cycle Brewing.

Los de Landskrona lo han vuelto a petar con la Pink Passion, que me ha dejado muy, pero que muy flipado. La verdad es que lo tenían fácil para llegar a mi corazoncito ya que me encanta el estilo y me encanta la fruta de la pasión. Si a eso le añadimos que las cervezas elaboradas con flores de hibisco que he probado (salvo la 12 minutes to Destiny de Flying Monkeys) me han gustado muchísimo pues era un acierto seguro.

La receta lleva cebada y centeno malteados, avena, fruta de la pasión, flores de hibisco, bayas de saúco, lúpulos, levadura y lactobacillus.

Bien, ya estáis viendo el aspecto, gasificación prácticamente nula (al servirla sí apareció una mínima cantidad de espuma) y ese color rojizo tan intenso. Elaborada con maltas orgánicas, la Pink Passion es una cerveza de corte ácido. En boca el sabor a maracuyá empapa la boca. Tan nítido, tan intenso, tan delicioso. Espectacular. El saborcillo dulzón de las flores, las bayas y de la fruta contrarresta con la carga ácida del lactobacillus, dejando la cerveza en perfecta armonía. La avena aporta cierta sedosidad en boca. Nos ha encantado. Esto es droga dura. 4,7%. Comprada en La Black Flag de Bescanó por 4,95€.

20 de diciembre de 2017

Les Trois Mousquetaires - Berliner Weisse

Pocas cerveceras trabajan de manera tan fina todos los estilos (y no precisamente los más clásicos) que tocan con la maestría y buen hacer de Les Trois Mousquetaires.

El supermercado online Ulabox, con más de 300 referencias en cervezas artesanas, me hizo un obsequio y una de las que pedí en el pack fue la Berliner Weisse de la cervecera canadiense, con el objetivo de poder probar lo máximo posible de los brasseurs de Brossard.

Bien, en mi opinión esta cerveza es la definición perfecta de Berliner Weiße, suave, fina y exquisita por sí sola sin necesidad de aportarle ninguna fruta o sirope.

Elaborada con maltas Pilsner y trigo y lúpulo Mittelfrüh. al servirla en copa presenta una escasa carbonatación y un color amarillento un tanto pajizo. Al olfato destaca el olor a cítricos. En boca es deliciosamente suave. Ácida, evidentemente, como manda el estilo, debido al trigo y a la levadura y con un sabor a limones espectacular. Ligerísima de trago, se acaba sin que te des cuenta. Perfecta para el calor. La sensillez llevada a lo exquisito. 3,0%. Final nada amargo (5 IBUs).

19 de diciembre de 2017

Chivuo's Gràcia - Barcelona


¡Ufff! ¡Por fin! Una de las entradas más deseadas por el que suscribe finalmente se hace realidad. Por algún extraño motivo tenía el gafe con el Chivuo's Gràcia -lo habíamos intentado visitar en numerosas ocasiones todas ellas sin éxito, ya que nos lo encontrábamos siempre cerrado- pero a base de insistir lo hemos conseguido. ¡¡¡Esos bocatas de pulled pork tenían que caer sí o sííííííííííííííííí!!!

Durante este lapso que hemos tardado en visitarlo, al exitoso restaurante de bocatas y birras le ha dado tiempo de abrir dos sucursales más en Barcelona: el Chivuo's Raval de la calle Pintor Fortuny y el Chivuo's Eixample, ubicado en el local contiguo al Mikkeller Bar en la calle Valencia. Este dato nos da que pensar que tanto los bocatas que hacen como las cervezas que sirven son una brutalidad. Después de nuestra primera visita -no será la última- podemos corroborar que efectivamente estaba todo brutal. ¡Vamos para allá!

Durante los 28 días de baja de paternidad no os penséis que nos hemos quedado en casa haciendo ganchillo. Al resto de la prole los hemos enchufao en el cole y al enano nos lo hemos llevado de aquí para allá. Una soleada mañana de noviembre, la madre de la criatura, el neonato en sí y el que suscribe, decidimos desayunar un cafetazo colosal con su donut artesano en Lukumás (había una colaca del 15 y con razón), visitar la Casa Vicenç de Gaudí (recién restaurada y abierta al público), darnos un voltio por Gràcia y hacer eso que nunca podemos hacer cuando pasamos por allí: pasear tranquilamente y curiosear en todas las tiendas cuquis que hay. Obviamente también hicimos nuestra compra semanal en La Bodega del Sol y a la hora de comer nos fuimos al Chivuo's, para acabar de petar tan magnífica y triunfal jornada.

Fuimos a comer pronto sabedores de que el local es chiquitico y se pone a petar, así que pudimos encontrar una mesa cómoda para estar los dos, el enano y su correspondiente cochecito (que ocupa lo suyo). La chica que nos atendió muy maja, nos acomodó rápidamente y sin problemas.

El local dispone de ocho tiradores de cervezas de proximidad, cuando fuimos eran todas catalanas excepto la Zeta, viene de Valencia. Todo viene fresquísimo y en las mejores condiciones. También elaboran su cerveza propia en las instalaciones de Catalan Brewery (Badalona). Tenían pinchada su APA de Citra & Mosaic que me dejó flipadísimo. Una locura de buena.

Aquí el maincore del negocio son sus espectaculares bocatas: La hamburguesa Chivuo's, de carne de ternera, cebolla caramelizada, beicon crujiente y provolone; el Tuna Melt, de atún con ensalada, mahonesa y queso cheddar fundido; el Grill Chicken, con pollo a la parrilla con tomate fresco, cebolla y all i oli de aguacate; el Philly Cheese Steak, con ternera barbacoa salteada con cebolla, queso provolone y mahonesa de hierbas, y finalmente su Pulled Pork, con cerdo cocido a baja temperatura durante 16 horas, ensalada de col y salsa barbacoa de la casa. Nosotros optamos por el puled pork los dos imperativamente. Aquí nadie negoció pedirse otra cosa y compartirla, lo teníamos muy claro: un pulled pork enterito para cada uno. Venía acompañado con sus patatazas riquísimas y tres tipos de salsa para añadir al gusto.


Con el pulled pork, las birras y el postre nos quedamos más que a gusto, pero si sois de buen comer la carta también dispone de: tequeños, raciones de patatas (normales, bravas y Chivuo's), cheeseburger y el veggie sandwich, por si a alguien no le va la chicha. Para acabarlo de petar nos pedimos el pie de limón que estaba colosal. Las birras increíbles y los camareros muy rápidos, atentos y amabilísimos. Todo de lujo. Les colocamos ya su esperadísimo pin en nuestro Mapa Birruno.

Balance de daños:

-Chivuo's - Citra & Mosaic. APA impresionantísima con mis lúpulos favoritos. Aromazo a cítricos y fruta tropical. Saborazo a maracuyá, mandarina, pomelo y sobre todo melocotón. Final bastante amargo. Riquísima, me ha encantado.Para repetir varias veces más.

-Moska - Rossa. Un clásico de la terra. Muy suave, un punto dulce de miel y bastante cereal. Reseñada en su día aquí.

-Garage -Beer - IPA. La Session IPA del brewpub que más lo está petando. Muy floral y rica, con notas herbáceas. Fresquísima. Pudimos degustarla en su día en el Garage Beer del beerxample y ha sido un placer encontrársela aquí de nuevo.

Chivuo's Gràcia                     Torrent de l'Olla 175, Barcelona                  www.chivuos.com                    93   218   51   34

15 de diciembre de 2017

Oud Beersel - Oude Geuze Vieille

Una tarde desapacible de viernes, ante la inexistencia de planes y entretenimientos más allá de las labores del hogar, me dije a mí mismo que había que alegrar un poco la tarde con un buen birrote. Porque joder, ya que te tienes que quedar en casa por el mal tiempo, pues al menos que estés a gusto.

El birrote que decidí abrir fue la Oude Geuze Viellie de la brasserie belga Oud Beersel, que la tenía muerta de risa desde el mes de agosto y había que darle matarile. Fue una decisión muy acertada.

De color pajizo y con abundante carbonatación para lo que es una cerveza Lambic. De burbuja finísima y espuma blanca y un tanto persistente. Normalmente en este tipo de cervezas la carbonatación suele parecerse a la del cava, muy efímera, pero este caso ha sido un tanto diferente.

Al olfato ya nos hace salivar con ese peculiar olorcillo añejo que tienen las cervezas Gueuze. El sabor ácido. Yo no sé si me he acostumbrado demasiado a este tipo de elaboraciones, pero a mí personalmente me ha parecido una acidez bastante soportable. Sabores que nos recuerdan a la manzana y la sidra, pera y ese saborcillo añejo y peculiar de estas cervezas que nos resulta tan adictivo. Sin ser una de las Lambic más potentes me ha agradado mucho. 6,0%. Comprada en Lambicus por 7€.

14 de diciembre de 2017

Cigar City - Guayabera

Otra de las latas con las que me he podido hacer recientemente ha sido la Guayabera de la cervecera estadounidense Cigar City. Yo pensaba que guayabera era el nombre cariñoso que le profería Steve Urkel a Laura Winslow, pero a parte de eso se ve que es una birra.

Pude haber elegido la Jai Alai, que supongo que debe ser una de las grandes ausentes en este blog, pero la cerdad es que una APA elaborada con Citra -que es uno de mis lúpulos favoritos- y el punto de fruta de la guayaba me hicieron decidirme finalmente por ésta.

De color miel y con una generosa corona de espuma blanca. Al olfato destaca el aroma intenso a fruta que desprenden los lúpulos. En boca el sabor afrutado es el protagonista. Destaca la fruta tropical (la guayaba anda por ahí) y de hueso, con un punto final de pomelo delicioso bastante marcado a la par que amargo. Entra divina. 5,5%. Comprada en La Bodega del Sol de Barcelona, creo que costaba 3,85€ pero no estoy muy seguro ya que no conservo el ticket.

13 de diciembre de 2017

Biribil - Basajaun

Como ya os expliqué hace un par de semanitas estuvimos en el Manneken Beer de Pamplona poniéndonos finos.

Una de las cervezas que pudimos probar allí mismo fue la Basajaun, que elaboran ellos mismos bajo el nombre de Biribil. Se trata de una Imperial IPA muy intensa y sabrosa que hará las delicias de los amantes del lúpulo. Los que me leéis con asiduidad ya sabéis que no soy muy adepto a este estilo, pero de vez en cuando hago excepciones cuando creo que vale la pena, y ¡joder si la ha valido! estaba tremenda.

De un color ambarino precioso y una capa de espuma perfecta sin idas de madre. Al aroma nos llevan notas herbáceas y afrutadas (lleva lúpulos Warrior y Citra). En boca la cosa sigue en la misma línea. el sabor es muy intenso pero sin resultar estridente. Evidentemente muy lupulizada y con el amargor intenso que cabía esperar (100 IBUs). Pese no ser mi estilo predilecto hay que reconocer que está muy bien hecha y que está muy rica. 8,0%. Comprada en El Retrogusto Es Mío de Sarriguren creo que rondaba los 2,50€.

12 de diciembre de 2017

Petrus - Tripel

El otro día en casa de mis padres me encontré con este ejemplar de Petrus que habían comprado en el Alcampo. Me puse las expectativas muy altas -aún no habiendo probado nada de los belgas- ya que tenía entendido que tienen unas Sours muy buenas -eso dicen- pero que a la postre ha acabado siendo un chascazo bastante guapo.

De color dorado y muy clara, así a simple vista yo diría que está filtrada. Carbonatación muy abundante y espuma blanca. En boca me ha parecido una cerveza muy fuerte y muy alcohólica, con el alcohol no demasiado bien integrado. El punto belgian que le puede aportar la levadura muy pasado de rosca y demasiado dulzona. Para acabarlo de rematar la carbonatación te acaba llenando demasiado el estómago y cuesta bastante acabársela. Difícil de beber, la verdad es que no me ha gustado mucho. 8,0%.

11 de diciembre de 2017

El Retrogusto Es Mío - Sarriguren


Si hay dos personas que le han puesto pasión, esfuerzo, ilusión y empeño a su proyecto cervecero esos son sin duda Mikel y Ana de El Retrogusto Es Mío, a los que sigo desde antes de que abrieran su negocio. Dos apasionados sumilleres que se dedicaban a impartir catas de vino y cervezas y que siempre tuvieron el sueño de tener su propio negocio.

El 16 de diciembre del pasado año por fin lo vieron cumplido abriendo las puertas de su propia tienda de vinos y cervezas artesanales y a la vez cervecería. Lo hemos visto crecer a través de su Instagram desde que solo eran cuatro paredes desnudas y poquito a poco ha ido cobrando vida hasta convertirse en una de las mejores tiendas de cervezas de toda Navarra. Los hemos seguido tanto que cuando hemos estado allí ha sido como estar en casa. ¡Felicidades pareja! ¡Aupa Sarriguren!

Si bien El Retrogusto Es Mío no es un lugar que nos coja precisamente de paso -ya que no está ubicado en pleno centro de Pamplona- os aseguro que bien vale la pena pegarse la excursioncica a Sarriguren para llenar la despensa (y ya que estamos meternos pal body serrano un par de pintas). El espacio es muy agradable y la calle donde está ubicado es peatonal, de manera que nuestra prole pudo hacer el cabra sin peligro de que los atropellase un trailer cargado de txistorra. Mientras tanto, el grupo de progenitores nos quedábamos dentro practicando nuestro deporte favorito: el levantamiento de vasos de pinta. El local cuenta con un espacio destinado a las mesas donde poder disfrutar de unas buenas birras y darle al morapio, la zona de la barra con sus consecuentes taburetes y un recodo donde queda el espacio de la tienda de cervezas y vinos, donde también se ubica una neveraza repleta de monodosis de placer líquido.

Lo que se puede encontrar en sus estanterías es una auténtica locura. El tema vinos lo vamos a obviar. No porque no tengan una cuidada selección de caldos, sino porque en este blog nos centramos en el tema cervecero. No obstante, os diré como anécdota que el día anterior lo pasamos en Donostia y nos enamoramos de un txacolí que nos sirvieron durante la comida. Lo estuvimos buscando por toda Pamplona sin éxito y finalmente lo encontramos en El Retrogusto Es Mío. Se vinieron para casa dos botellicas.

A lo que vamos. A nivel nacional Biribil, Brew & Roll, Naparbier, Morlaco, Bidassoa Basque Brewery, Mala Gissona, Domus, Garagart, Laugar,  Basquery, Drunken Bros, Zarautz Beer Company, Etxeko Bob's Beer, La Txica de la Cerveza, Sesma, Falken, H2ÖL, Dougall's, Caleya, La Pirata, La Quince, Espiga, Tibidabo, Yakka, The Flying Inn, Mad Brewing, La Catarina, Yria y CCVK entre muchas. A nivel internacional podemos destacar joyitas de Ayinger, Weihenstephan, OppigårdsMoor, Anchor, SixPoint, Tempest, Samuel Smith, Sori, Lervig, Schneider, Het Uiltje, Bevog, Against The Grain y Stillwater entre otras tantas. a destacar también su pequeña selección Lambic con algunas botellitas de Cantillon, Tilquin (mis dos grandes referentes del estilo), Oud Beersel, 3 Fonteinen y la Oude Gueuze de Naparbier y Montaigu. Creo que aquí Mikel y Ana se han ganado el cielo. La selección es impecable.

Abrir una cervecería craft no es una faena fácil, máxime cuando no está ubicada en algún lugar céntrico de alguna ciudad. Birrangelizar Sarriguren no ha sido fácil, pero Mikel y Ana han tenido muchísima vista. En una tierra de profundas raíces vinculadas al vino como es Navarra, han sabido combinar a la perfección el espacio enológico con el espacio birruno, y así seguramente más de algún vecino que ha ido a comprarles vino se habrá acabado llevando más de una botellita de birra by the way.

Como son dos culos inquietos y no paran, además de hacerse cargo de su negocio elaboran su propia cerveza: Maiku Brewing. Han sido ávidos y han elaborado una Pale Ale muy suave con la que se han ganado a todo Sarriguren. Es su cerveza estrella. También elaboran una Session IPA y una Brown Ale. En el espacio de la cervecería cuentan con 6 grifos. En un inicio comenzaron con 4 pero pronto tuvieron la necesidad de poner uno fijo de su Maiku Pale Ale al tener gran aceptación en el vecindario. Los otros cinco son rotatorios, donde suele haber alguna IPA y alguna Weizen.

Nos quedamos con muchísimas ganas de probar su oferta gastronómica -tan solo pudimos degustar unas oliviñas, muy ricas, por cierto- ya que al llevar a toda la prole es complicado el tema comidas, máxime después de unos días de tralla turística. De todos modos os narro su carta para poneros los dientes largos: varias conservas para picar, patatas fritas de bolsa y torreznos. Bocadillos de jamón; sobrasada con miel y brie; cabeza de jabalí con pepinillo, mayonesa y mostaza. Focaccias de tomate, queso y pollo; pan de aceitunas, pollo con pimiento, queso y all i oli; pan de aceitunas con lechuga, cebolleta, tomate y ventresca de atún. Tostadas con tomate, queso fundido, alcaparras, anchoas y orégano; jamón dulce, queso fundido y mantequilla; rúcula, mayonesa, pimiento rojo y ventresca de atún; Gorgonzola, beicon y nueces. A destacar también sus tablas de quesos y de embutidos.

La verdad es que lo gozamos mucho en Sarriguren incluso sin probar sus deliciosas viandas. Pero lo mejor de todo fue conocer en persona a Mikel y Ana, que son encantadores y supieron aconsejarnos y darnos buena conversación. Les deseamos toda la suerte del mundo a esta pareja de valientes emprendedores y les colocamos su merecidísimo pin en nuestro Mapa Birruno. ¡Hasta la próxima!

Balance de daños:

-Maiku - Pale Ale. La cerveza de la casa con la que se han ganado a todo Sarriguren. Elaborada en las instalaciones de Brew & Roll. Muy suave, perfecta y apta para todos los paladares. De sabor muy rico, maltosa, nada estridente, con el cereal como protagonista y nada empalagosa. La lupulización es suavísima lo que la convierte en una cerveza perfecta para neófitos. Apta para todos los públicos. Cayeron unas cuantas.5,0%.

-Naparbier - Mad Clown. American Pale Ale brutal de la que tengo mono desde que salimos de Sarriguren. Si tengo ocasión la volveré a comprar en botella, quizás no sea lo mismo que de tirador, pero el síndrome de abstinencia me supera. Maracuyá, cítricos, fruta tropical y de hueso. Una locura, de lo mejorcito que he probado de Napar, que ya es decir. 5,7%. Espero que la pinchen pronto en NaparBCN.

-Laugar & 15000 Hops - Basque Bitter Punk. Bitter inglesa de libro. Muy maltosa, riquísima, con un punto tostado que aporta más riqueza al conjunto y el amargor final perfecto. La verdad es que la han bordado. Bravo por la colaboración entre los de Gordexola y los de Barakaldo. 4,5%.

El Retogusto Es Mío                     Bardenas Reales 68, Sarriguren (Valle de Egüés)                   www.elretrogusto.es                    948   59   45   05

10 de diciembre de 2017

Rogue - Chipotle Ale

Ya sabéis que tengo total devoción por la cervecera de Newport, y es que cada cerveza nueva que pruebo de ellos no hace sino confirmarme la fe que les profeso, incluso con la Chipotle Ale. Sí, queridas lectoras, cuando entramos en la tortuosa senda de las cervezas picantes aquí estamos traspasando la frontera más allá de si la cerveza está buena o no. Se abre una nueva variable, que es la de si tu organismo la va a poder tolerar o no.

Incluso yendo por estos derroteros Rogue vuelven a salir victoriosos una vez más con una cerveza impresionante. Picante, sí, pero rica y lo que es más importante: soportable.

En mis años mozos yo era muy bonzo del picante. Ahora me considero más amante de la comida que tenga un puntito picantito que le dé alegría al asunto que no de gozar con una perforación de estómago. La Chipotle Ale de los de Oregon es una cerveza que hará gozar a los amantes del picante pero sin que se vaya la cosa de madre (al menos a mi parecer). Para mi tío Javi, que se toma las cayenas a modo de almax quizás esto le resultaría muy, pero que muy light, pero es que mi tío es un cacho monstruo.

De color pardusco y con la carbonatación perfecta. Lo primero que me ha sorprendido al darle el primer sorbo no ha sido el picante, sino un delicioso sabor a pimiento asado de quitarse el sombrero, aquí ya me han ganado. Luego evidentemente nuestro amigo chipotle entra en acción dándole ese sabor efectivamente picante en mi opinión perfecto: lo suficiente como para que se note pero sin que en ningún momento tengas que llamar al 112. En todo momento tenemos presente un fondo maltoso de referencia que me ha resultado riquísimo. Brutal. Cuando la compré no las tenía todas conmigo pero Rogue me han vuelto a demostrar por qué son mis cerveceros predilectos.

Personalmente no la maridaría con más picante, a no ser que el vuestro sea el masoquismo. En mi opinión le pondría un cordero lechal, un cochinillo al horno o unas costillitas de cabrito. Creo que la carne a la brasa le va perfecta. 5,5%. Comprada en Wine Palace por 7,39€ (botella de 66cl).

9 de diciembre de 2017

To Øl - Garden of Eden

¡Joder! sin darme cuenta habían pasado más de dos añazos sin que una To Øl llenase mi nevera. Esto es intolerable.

Los alumnos aventajados de Mikkel Borg durante estos años han cosechado muchísimos éxitos, con birrotes excelentes e incluso abriendo su propia cervecería en Copenhague, el Brus, donde algunos de mis lectores han ido y me han enviado sus respectivas fotos para ponerme los dientes largos. Ya sabéis que el kharma se vuelve contra vosotros, desalmados.

Hoy los traemos de vuelta a lo grande -esta vez en formato lata- con su Garden of Eden, una espectacular India Pale Ale cargadita de lúpulo y fruta. La joyita ha sido elaborada con mango, fruta de la pasión, papaya, guayaba y albaricoque. El lúpulo que lleva es nuestro bienamado Mosaic y las maltas utilizadas han sido la Pilsner, Melanoidin y finalmente copos de avena.

De color amelocotonado y muy carbonatada. Al acercar la nariz nos da la bienvenida un espectacular aroma a fruta de la pasión. Sin demasiados preámbulos le doy el primer tiento. De entrada sorprende un sabor a mango muy nítido e intenso. Conforme avanza la degustación el sabor de la papaya va cobrando fuerza. Después de haber disfrutado de toda la fruta el lúpulo entra en acción, dejándonos ese sabor potente y amargo de pomelo tan característico que nos brinda el Mosaic, que acaba por solapar casi por completo el sabor al resto de frutas. Finalmente, en el restrogusto, me ha dejado el sabor dulzón de los albaricoques que era absolutamente delicioso. Una obra maestra. 6,2%. Comprada en La Black Flag de Bescanó por 3,90€, una pasta muy bien invertida, sin duda.

8 de diciembre de 2017

Eidos - 3

Cada vez existen más restauradores que apuestan por tener una mínima selección de cerveza artesanal en su carta de bebidas para el beergeek de turno (como es mi caso) que viene a visitarlos o por si algún cliente se viene arriba y le da por robar cosas nuevas.

El caso es que en el restaurante Mon Oncle de Girona me topé con una selección birruna de Eidos Beer, con sede en Roses. De las tres variedades que tenían -todas bautizadas con un número- opté por la 3, que es según sus creadores una Hoppy Blonde Beer. Yo personalmente la etiquetaría como Belgian Blond Ale que es lo que realmente es. Los epítetos Hoppy y Blonde pueden dar lugar a confusión e interpretarse como que es una Hoppy Golden Ale.

De color ambarino y carbonatación moderada. En boca el carácter belga es el protagonista. Puntito belgian de la levadura, un toque de cítricos, y el sabor dulzón característico, afortunadamente sin llegar en ningún momento a resultar empalagosa. Es una cerveza rica y agradable, pero la verdad es que me ha ha faltado ese punto hoppy, que solo lo he percibido en amargor y sequedad final. Me esperaba más fruta en sabor y más aroma de los lúpulos. Quizás no estaba demasiado fresca. No obstante entró bastante finita. 6,5%.

7 de diciembre de 2017

Mala Gissona Beer House - San Sebastián


Durante este puente del Pilar anduvimos birreando por tierras navarras, pero un día decidimos acercarnos a Donostia -ya que queda a menos de una hora de coche- y pasar allí el día entero en esta maravillosa ciudad, que es una de las favoritas de nuestra familia. Como no quería irme de Donostia sin hacer mi pequeña prospección birruna en Euskadi (En Bilbao y Vitoria-Gasteiz la cosa nos salió rana, qué le vamos a hacer) tuve que decidir sobre la marcha cual sería la cervecería a visitar, así que nada, como teníamos el coche estacionado en el aparcamiento del Kursaal, al final la birreria seleccionada fue el Mala Gissona Beer House, que está muy cerca de allí. Como la visita fue a última hora de la tarde la cosa no dio para mucho -tuve que arrastrar literalmente a mi familia hasta allí- pero al menos lo suficiente como para hacerme una pequeña idea de cómo está el panorama donostiarra: en buenísima forma. La verdad es que me ha quedado esa cosilla ahí de visitar el resto de cervecerías de la ciudad, pero en fin, como somos unos enamorados de San Sebastián no creo que tardemos en volver a poner los pies en tan hermosa ciudad.

El Mala Gissona Beer House es el taproom de la cervecera Mala Gissona, que para ser francos, aún no habíamos probado ninguna cerveza de las suyas (tampoco es que se vean demasiado en las tiendas especializadas de la provincia de Barcelona). Está ubicada en el barrio de Gros, en una tranquila calle repleta de terrazas que animan a tomarse algo. Como hizo un día espléndido mi familia y yo decidimos quedarnos sentados en su biergarten, donde coincidimos con Richard Burhouse de Magic Rock, que durante aquellos días estaba en Euskadi elaborando la Session IPA Chucker junto con Basqueland Brewing Project, al que pudimos saludar y charlar con él brevemente. Mi mujer se pidió un refresco -WTF!- y yo al menos me pude tomar dos medias pintas para catar el producto local. Las dos de Mala Gissona, como era menester. La cervecería cuenta con 12 grifos rotatorios -6 de ellos con su producto- y el resto de ellos con producto nacional y alguna cosita foránea. Cuando nosotros estuvimos había uno con Free Lions y otro con Clown Shoes.

También cuenta con un par de neverazas guapas con una nutrida selección de birras en lata y botella, donde habían creaciones de Caleya, Gross, Laugar, Basqueland Brewing Project, Bidassoa Basque Brewery, Free Lions, Brunehaut (sin gluten), De Molen, Magic Rock, Adnams, Espiga, Dougall's, Beavertown, Clown Shoes, Against The Grain, Lervig, Sint Bernardus, Siren, The Wild Beer, Lervig, Bevog, La Pirata, Arriaca, Montseny, Moor, Tuatara, Tibidabo, Sevebrau, La Quince, Nickel Brook y muchas más, entre ellas varias botellas de sus propias cervezas, como era de esperar. La verdad es que bastante potente la selección, con lo mejorcito de España y del resto del globo. A modo decorativo tenían varias botellas ornamentando varias paredes, y con lo que había especialmente al lado de la puerta de los servicios la verdad es que lo flipé bastante. Petrolacos y joyitas Sour que no sé de dónde las habrían sacado, pero que dan fe de que alguien se lo debió pasar muyyyyy bien.

Lamentablemente por las circunstancias de nuestra visita no pudimos maridar las cervezas con nada sólido, así que no puedo explicaros nada acerca del tema pitancil. Curioseando por sus redes sociales he visto unas hamburguesas, alitas de pollo, tablas de quesos y embutidos con muy buena pinta. Espero volver a poder pasarme por allí y quitarme esta espinita. La verdad es que el local por dentro es muy chulo y muy agradable, todo en madera y obra vista que dan calidez al espacio. Todo en general invita a tomarse unas cuantas birras, así que la próxima vez que visite Donostia me volveré a pasar por allí para disfrutar del espacio sin prisas. El servicio también estuvo muy bien, la chica que nos atendió fue muy maja con nosotros. Así que nada, sin más nos despedimos del Mala Gissona Beer House y le colocamos su merecido pin en nuestro Mapa Birruno.

Balance de daños:
-Mala Gissona - Summer Tide. Session IPA de lupulización suave. Cítrica, suave y ligerita, entra muy bien cuando aprieta el calor. Perfecta para refrescarse después de un caluroso día de tralla turística como fue nuestro caso. 4,2%.

-Mala Gissona - Red Bay. Red Rye Ale espectacular, con el punto tostado de las maltas, el saborazo del centeno y un ligero amargor final. Completísima, muy sabrosa, me ha encantado y estoy deseando encontrarla en botella para poder disfrutarla a tope en casa. 5,2%.





Mala Gissona Beer House                      Zabaleta 53, Donostia                    www.malagissona.beer                        943   04   56   15

6 de diciembre de 2017

Tibidabo - Mandanga

Una de las primeras cerveceras en Catalunya en apostar por el formato lata ha sido Tibidabo Brewing, de la que curiosamente he probado 4 cervezas diferentes (las otras 3 de tirador) y ésta ha sido precisamente la que más me ha gustado de todas

Hoy os traigo la Mandanga de la cervecera de Hospitalet de Llobregat. No sé a vosotros, pero yo cada vez que oigo la palabra mandanga me acuerdo de la canción de El Fary -que por cierto llevo en el coche- y me entra la risa. Delirios personales.

Se trata de una Session IPA elaborada con malta Golden Promise, Cara-malt y Crystal malt. Los lúpulos que han utilizado para esta receta son: Columbus, Mosaic y Simcoe. A mí personalmente me agradan muchísimo las Session IPAs de Mosaic así que esta receta no ha sido una excepción.

Al servirla nos hemos encontrado con una cerveza muy carbonatada y de color ámbar. La espuma es de aspecto jabonoso y persistente. Desprende un agradable aroma a cítricos que nos anima a darle el primer tiento sin más dilación. El sabor predominante es el del pomelo, riquísimo e intenso. Escarbando un poco te vas encontrando con la mandarina y el zumo de naranja, quizás también algo de mango. El amargor final para mí es el perfecto (71 IBUs), la verdad es que no me parecieron tantos). 4,2%. Comprada refrigerada en La Bodega del Sol por 2,95€.

5 de diciembre de 2017

Rondadora - Blanca

La semana pasada estuvimos disfrutando de unos días con la familia y amigos en Zaragoza, donde -ya que estábamos- hicimos una pequeña prospección del panorama birruno maño. En uno de los restaurantes donde decidimos comer me alegró encontrar una buena selección de las cerveceras oscenses Pirineos Bier y Rondadora. Como de la primera ya había probado su Pale Ale me decidí por la Witbier de los segundos.

Los de La Cabezonada han decidido bautizar esta cerveza de trigo de corte belga como Blanca, sin más. Es una cerveza nada turbia, de color dorado y con buena carbonatación, jabonosa y persistente. Al olfato nos llega el olor del trigo, algo de cítricos y el peculiar olor de la levadura belga. En boca es una cerveza muy agradable, con el punto ácido que nos da el trigo y la levadura y un marcado sabor a cítricos, donde destacan el limón y la naranja. Me ha encantado encontrarme un fabuloso sabor afrutado que me ha recordado al de la uva blanca que le da un puntazo genial. Por supuesto el sabor del trigo anda por ahí también. En general me ha parecido una cerveza muy rica y altamente disfrutable, especialmente durante el aperitivo, como fue mi caso. 4,5%.