18 de enero de 2015

The Drunk Monk - Mataró


 

En primer lugar quisiera disculparme porque en más de un año de vida de este blog no había escrito ninguna reseña sobre el Drunk Monk de Mataró. Para hacer las cosas bien hechas hay que empezar por lo importante, por lo que realmente vale la pena, y en este blog he hablado de muchos locales que valen muchísimo la pena, pero a nivel europeo e incluso mundial el Drunk Monk es la cervecería de referencia por excelencia, y la tenemos aquí al ladito, en Mataró, así que era obligado comenzar por aquí. Pero compaginar la vida laboral, matrimonial y churumberial con el ocio birruno no es nada fácil, os lo aseguro, así que la demora de este post no ha sido por gusto, sino por las circunstancias, pero todo llega en esta vida, y esta excursión birruna era ineludible. Así que hoy sí, después de muchas birras, muchas reseñas y mucho trabajo birruno ha llegado el gran acontecimiento, por fin os escribo gozosamente de este paraíso birruno del que tan orgullosos estamos: El Drunk Monk -escríbase siempre con mayúsculas, por favor-.

Así a bote pronto, cuando uno piensa en las mejores cervecerías de todo el mundo, lo primero que le llega a la cabeza es pegarse un viajecico a Bélgica, Alemania o República Checa, pero uno ni se imagina las maravillas birrunas que alberga la geografía catalana. La primera vez que oí hablar del Drunk Monk fue gracias a David de Art Cervesers que me lo recomendó con muchísima insistencia y al que le mando mi más sincero agradecimiento. Al cabo de un año o dos, Sven Bosch, antiguo propietario del negocio, apareció en la contra de La Vanguardia y ahí fue cuando el local saltó a la fama a lo bestia.



El Drunk Monk ha llegado a ser la mejor cervecería del mundo, ocupando el primer lugar en el ranking mundial en la prestigiosísima web RateBeer (julio de 2011), que todo birrero conoce y que todos utilizamos a la hora de conseguir información y opiniones tanto de cervezas como de cervecerías a nivel mundial. A día de hoy se encuentra en el 17, que a nivel mundial no está nada mal. En sus inicios estaba regentado por Sven Bosch -ahora socio del BierCab y colaborador de Naparbier- y actualmente está al frente del timón Moisès Campdepadrós, aunque el propietario del local sigue siendo Sven, de hecho suele pasarse con frecuencia por allí y podemos entablar con él conversaciones birrunas muy interesantes. Lo importante es que el Drunk Monk no ha perdido un ápice de calidad, que sus grifos tienen siempre una gran selección, sus neveras rebosan de alegría birruna, y cuando los clientes vamos allí y las contemplamos los ojos nos hacen chiribitas.

El local es muy acogedor, y suele ponerse a petar los días que hay fútbol, así que si uno quiere estar tranquilito, mejor ir un viernes o entre semana cuando no haya Champions League. Si te va el ambientazo y prefieres ir un sábado, procura ir pronto porque seguramente te vas a quedar sin mesa. Cuentan con 15 grifos de cerveza, 5 de ellos fijos, y los 10 restantes van rotando. La carta de cervezas en botella es inacabable, no me dediqué a contarlas pero hay muchísimas, si alguien tiene la paciencia suficiente, puede hacerlo descargándose su carta en formato PDF de su página web. Hay de todos los estilos y nacionalidades, obviamente las mejores marcas. Para mi gusto quizás hay demasiadas cervezas Imperial y Barley Wines y he echado de menos más Pale Ales e IPAs más suaves, pero vamos, que es lo normal para la época de año en la que estamos. También hay cervezas sin alcohol y sin gluten, ¡que tus intolerancias no sean un problema para pegarte una buena birraza!. A veces, debido a la gran extensión de la carta, uno puede sentirse ofuscado y desorientado, es hora de dejarse aconsejar por el personal del Drunk Monk. Explícales tus gustos y preferencias y ellos sabrán encontrarte la cerveza adecuada.

Afortunadamente cuentan con cocina para acompañar todo el bebercio. Carta de bocadillos fríos y calientes, hamburguesas, selección de quesos, patés, fuet a la cerveza negra, nachos, bombonería, etc... cosa que se agradece, porque si uno se pone fino de cerveza sin comer absolutamente nada, podría acabar con una turca considerable. La única pega es que claro, te estás bebiendo una selección de cervezas brutales, lo mejorcito del globo, y las estás maridando con un bocadillo normal y corriente, pero vamos, aquí a lo que hemos venido es a beber cerveza, que es la protagonista total y absoluta del Drunk Monk.

Tuve la suerte de encontrar cervezas que andaba buscando desde hace tiempo. Para empezar, una de las cervezas de la Rogue estadounidense elaboradas en colaboración con el Chef japonés Morimoto, ideadas para el maridaje gastronómico, en concreto la Imperial Pilsner, aunque creo que tienen 4 o 5 de esta gama. Luego, pude disfrutar de una 8 Wired neozelandesa en colaboración con sus colegas de Renaissance y los noruegos Nøgne Ø. Absolutamente impresionante. Hacía mucho tiempo que les seguía la pista a los de 8 Wired, sé que la tienen en el 2D2Dspuma pero la verdad es que tengo muy poco tiempo libre y el 2D2 precisamente en el centro de Barcelona no está, así que mi búsqueda siempre se veía frustrada hasta ahora. Gracias Moisès por tener perlas como ésta. Ya iréis viendo las reseñas de todas estas cervezas próximamente.

Acompañamos todas estas birras con una selección de quesos, fuet a la cerveza negra y unas hamburguesas. De postres pedimos unos bombones muy ricos. Tuvimos la suerte de entablar conversación con Moisès y fue muy amable con nosotros. Nos dio a probar la colaboración de Naparbier con Beavertown que es absolutamente sensacional -yo soy un fan declarado de su Black Betty y su Gamma Ray- y nos llevó de excursión a las entrañas del Drunk Monk: su almacén. Es algo así como entrar en la fábrica de Willy Wonka pero en versión birruna, auténticas maravillas en sus estanterías esperando ser bebidas, y todos los barriles pinchados. Había un KeyKeg de Mikkeller Tiger Baby a punto de ser pinchado que debía estar tremendo -si ya la botella era cojonuda imaginaos de tirador- un auténtico arsenal birruno. Cuando ya nos íbamos aparece Moisès con una Thornbridge - Bracia y nos dice "-Eh, no os podéis ir sin probar esto". Wow, una gran desconocida pero una cosa absolutamente deliciosa, con un punto de castaña italiana espectacular, la reseñaré en breve. Desde esta líneas mando un saludo a todo el equipo del Drunk Monk y en especial a Moisès Campdepadrós, muchísimas gracias por vuestra amabilidad y por atendernos tan bien. Volveremos, eso está clarísimo. Para los que no hayáis estado nunca es un lugar de obligada peregrinación birruna. Tenemos al BierCab  al Drunk Monk en el Top 20 mundial de cervecerías en RateBeer, y los tenemos aquí al ladito. Hay que aprovechar estas maravillas que nos brinda la vida. ¡Salud!.

Balance de daños:


-Rogue - Morimoto Imperial Pilsner. Una Lager impresionante y nutritiva de las que solo suelen encontrarse en la República Checa, pero los de Rogue, una vez más, lo han vuelto a conseguir. 8,8%.
-Heller: Aecht Schlenkerla Rauchbier Märzen. Ahumada ahumada. Beicon por un tubo. 5,1%.
-8 Wired, Renaissance & Nøgne Ø - Ø for awesome. Colaboración neozelandesa espectacular. Muy difícil de encontrar por estos lares. Solo cervezas así pueden encontrarse en el Drunk Monk. 9,0%.
-Magic Rock - The Stooge. Sensacional Brown Ale lupulizada a la par que tostada. 4,0%.
-Floris - Fraise. Este jarabe de fresa debió colarse, alguien ya debía ir ebrio. 3,5%.
-Thornbridge - Jaipur. Una IPA muy refrescante y afrutada. Un clásico de los tiradores. 5,9%.
-Thornbridge - Bracia. Espectacular esta birra con la que nos obsequió Moisès para finaliza la velada. 10,0%.

The Drunk Monk - Vía Europa 30 Local 3 Mataró 616 047 170 info@cervesabelga.com www.cervesabelga.com

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