Tiramos de clásicos teutones para establecer nuestra primera toma de contacto con la cervecera Andechs, ubicada en el municipio que le da nombre en la Alta Baviera. ¡Y menuda primera toma de contacto! Creo que después de la Celebrator de Ayinger la de hoy es la segunda mejor Doppelbock que hemos probado.
La joyita se llama Doppelbock Dunkel (tampoco se han matao mucho con el nombre) y para deleite del personal viene en formato botella de 50cl. Además creo que esta chapa me faltaba en mi colección.
Pues nada, a darle leña al mono. La sirvo en copa TeKu y presenta un color muy oscuro, el característico del estilo, con una buena capa de espuma compacta de color beis muy persistente y cremosa en boca.
Asomamos la napia y podemos disfrutar de un maravilloso aroma a ciruelas pasas, uvas pasas, también, galletas, bizcocho, e incluso me ha venido el recuerdo del aroma a pan de centeno (sin que la cerveza lleve centeno). En boca es exquisitamente armoniosa, con un sabor tostado muy equilibrado con el dulzor de las maltas, el cuerpo perfecto, sin que se nos haga durita en ningún momento (7,1%), muy agradable en boca y muy sabrosa. Es una delicia de principio a fin. Meterse un chute de endorfinas como éste por poco más de dos euros es puro lujo. La verdad es que necesito desengancharme una temporadita del lúpulo a base de birras así.
