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9 de agosto de 2024

Trillium - Mass Ave

En el mismo lote que comentaba ayer, también se vino a casa esta Mass Ave de la cervecera de Massachusetts Trillium.

Una delas más célebres cervezas de su serie dedicada a las avenidas de Boston. en esta ocasión se trata de una New England Double India Pale Ale elaborada con un generoso dry hop de lúpulos Mosaic y CTZ (Columbus, Tomahawk, Zeus). Por la banda maltosa han utilizado malta de cebada American 2-Row, copos de trigo, copos de avena y centeno Danko Valley.

La sirvo en copa. Presenta un bonito color naranja muy vivo, con la turbidez característica del estilo. La carbonatación es abundante. Le puedo sacar sin problema una buena corona de espuma blanca, cremosa, compacta y de persistencia media.

En nariz destaca un intenso aroma a mango que es una locura. Viene acompañado de aromas agradables a maracuyá y corteza de cítricos. En boca cuenta con una sedosidad muy agradable, es una cerveza con cuerpecito. Los sabores nos recuerdan mucho al melocotón, también al albaricoque, cortezas de cítricos y la fruta tropical. Un pelín amarga al final, pero en definitiva sensacional. La mejor de todas las Trillium que he bebido. 8,2%. Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix por 10,16€. Lata de 47,3cl.

8 de mayo de 2024

Trillium - Melcher Street

Todavía tenía alguna cerveza pendiente de reseña de la compra que hice durante el black friday (iba a decir que ha llovido mucho desde entonces, pero aquí en Catalunya no ha sido el caso) así que estos días iré dando salida a cervezas que se me quedaron en el tintero a la hora depublicarlas.

La joyaza de hoy viene de la mano de Trillium, una de las cerveceras con mejor reputación de los Estados Unidos de América. Dentro de la infinidad de New England IPAs que existen en su catálogo, hay una serie dedicada al callejero de Boston, dedicándole las cervezas a sus parques y calles más emblemáticas. La que compré se llama Melcher Street y es una New England IPA elaborada con malta de cebada de dos carreras, trigo blanco, malta de avena cristalizada (C-15), dextrina, dextrosa y  los lúpulos Mosaic y Columbus. Como diría Antonio Alcántara: "-Me cago en la leche, Melcher".

La sirvo en copa, presentando un bonito y vistoso color naranja. Evidentemente el aspecto es muy hazy, como rige el estilo, pero sin llegar a parecer un biofrutas. La carbonatación es abundante. Corona de espuma gruesa, cremosa y persistente de color blanco. En nariz predominan los aromas prácticamente herbáceos, pero más adelante afloran también de fruta de hueso. En boca no es una cerveza de cuerpo excesivo, no es especialmente sedosa. El sabor es rico, suave, con sabores que nos recuerdan a las frutas de hueso, donde predomina el melocotón. También un poquito de fruta tropical, que nos recuerda al mango, y un pelín herbácea, con notas agradables de pino muy bien puestas. Muy fina, muy rica, pero tampoco un locurón. 7,2%. Comprada online por 11,83€. Lata de 47,5cl.

4 de febrero de 2024

Trillium - Nelson Sauvin Cutting Tiles

Vamos a pasarnos unos días de tour por los Estados Unidos. Ayer os llevaba hasta Athens (Ohio) y hoy os voy a llevar hasta Boston para visitar a los célebres Trillium, cervecera que a finales  de la pásada década era puro hype. Ahora que nos llegan con (relativa) más frecuencia, y que el panorama nacional es una locura, pues como que se ha relajado más la cosa, 

Los vecinos de Aerosmith cuentan con su serie Cutting Tiles, una New England Double India Pale Ale elaborada con miel, de la que han sacado varias versiones con lúpulos diferentes. Tampoco es que haya podido elegir, así que me he conformado con la que había disponible en la tienda online donde la compré, que es la de Nelson Sauvin.

La receta está elaborada con maltas Pilsner, trigo blanco, copos de trigo, dextrina y C-15; miel local de flores silvestres y únicamente lúpulo Nelson Sauvin.

Pues nada, al turrón. La sirvo en copa TeKu, presentando un aspecto totalmente turbio, de color amelocotonado, entre lo amarillento y lo anaranjado. Muy bien de carbonatación, con una generosa corona de espuma cremosa, compacta y persistente de color blanco inmaculado.

El aroma viene bien cargadito de lúpulo, con la característica uva del Nelson, pero también con registros que nos recuerdan a la mandarina y el pomelo. Muy sedosa en boca, agradable al paladar, se atisba un trabajo fino. Al principio, al esperar la IPA, destaca la miel, por ser el ingrediente "intruso". Un puntito muy fino, sutil, perfecto, agradable en boca y sin resultar ni cansino ni empalagoso. Sí es cierto que aporta un punto extra de dulzor, dentro de lo agradable. Por el sector lupulero aparecen sabores tropicales que nos recuerdan al mango. También notas cítricas de mandarina y pomelo, y evidentemente la uva, característica de este lúpulo. Un trabajo muy fino. Una cerveza muy rica. Dicho esto, por lo que he probado de Trillium, tampoco los pondría en un pedestal. 8,5%. Alcohol perfectamente integrado. Me costó 12,28€. Lata de 47,3cl.

1 de enero de 2024

Trillium - Fort Point

Comienzo el año a tope, y lo voy a regar con una cervecera de las grandes, Trillium, cuarta mejor cervecera del mundo según Ratebeer (o al menos en los últimos premios Ratebeer best de 2020) con la que tenía una espinita clavada. En una de las pocas ocasiones que llegaron a Europa, pude hacerme con un ejemplar de su Fated Farmer Apricot, que a decir verdad no me gustó nada

Le voy a dar otra oportunidad a los de Boston, y para ello me he comprado tres latas de algunas de sus célebres elaboraciones, todas ellas de corte lupulizado. Abrimos la veda con su icónica Fort Point, una New England Pale Ale. La receta lleva las maltas American 2 Row Barley, c-15 y trigo blanco, y los lúpulos Citra y Columbus.

Antes de elegir la copa me he estado fijando en la cristalería que utiliza la marca en su instagram, que es de lo más variopinto, y finalmente me he decidido por una copa que se asemeja a un snifter. Cae grácilmente para lucir un color albaricoque muy vivo y luminoso, con el aspecto hazy característico del estilo. Muy bien carbonatada, de manera que es fácil sacarle una copiosa capa de espuma blanca, muy cremosa, muy compacta y muy persistente, de color blanco y aspecto de nata montada. A priori muy apetecible.

Al asomar el napial me llegan aromas muy afrutados que me recuerdan a la mandarina, de entrada, y más adelante de mango y melocotón. Pese a que es una cerveza muy turbia, no es especialmente corpulenta ni sedosa (intuyo que por la ausencia de avena). Entra con facilidad y alegría. Predominan los sabores tropicales y de fruta de hueso, donde destacan el mango, el melocotón, y de manera más tenue, notas de piña madura de fondo. Cuenta también con su buena dosis de cítricos, donde destacan la mandarina y el pomelo. Una cerveza excelente, sin duda, muy bien hecha, pero sí que es verdad que con la cantidad de cervezas hazy que nos hemos bebido, y con la gran calidad de cerveceros locales que tenemos en España actualmente (algunas de ellas las hemos pillado con un frescor impresionante) pues la cosa queda deslucida, sin que parezca algo realmente extraordinario. Lo suyo sería viajar a Boston y darle al alpiste. Sí me ha sorprendido mucho, es que me haya costado más cara (11,83€) que la Wild Ale con albaricoques que compré en su día. Lata de 47,3cl. 6,6%.

16 de abril de 2021

Trillium - Fated Farmer Apricot

Durante muchos años he esperado con ansia catar alguna de las cervezas de Trillium. Inocente de mí piqué con algunas colaboraciones: Con Omnipollo y con Amager, que al fin y al cabo se quedaron en solo eso: Una Omnipollo a secas y una Amager a secas. Sin más.

En varias ocasiones me pegué el viajecito en balde hasta el BierCaB ShoP para volverme con las manos vacías. En otras ocasiones el viajecito se lo pegó mi mujer con el mismo resultado que su maridito. Niente.

Pero, oh amigos míos, ese día al fin llegó. He de confesar que ese día soñado, me lo imaginaba bastante diferente, trincándome alguna de sus New England Double IPAs hasta arriba de Citra que me habrían puesto mirando hacia Cuenca. Pero la triste y la cruda realidad ha sido otra.

A mediados del mes de enero llegó a España una nutrida selección de cervezas de los de Boston, con una variedad (y cantidad) como nunca habíamos visto a este lado del charco. Acostumbrados a recibir tan solo cuatro latas que se agotaban en cuestión de minutos esto era como si nos hubiera tocado la lotería a todos los seguidores de la cervecera de Massachusetts. Pero venía con letra pequeña: Ni una sola New England IPA. Todo Sours y alguna que otra Imperial Stout. Como era de esperar todo a unos precios prohibitivos.

De la oferta disponible opté por la Fated Farmer, una cerveza Sour de la que hay un sinfín de variedades con todo tipo de frutas. Yo opté por la Apricot, de albaricoques, ya que es una fruta que me agrada mucho. Se trata de una Wild Ale fermentada en barrica con la adición de la mencionada fruta.

La sirvo en la versátil copa TeKu, presentando un color dorado con reflejos anaranjados, un tanto velada, de carbonatación vivaz mas efímera espuma de color blanco. Carbónico persistente y burbuja fina. Al olfato nos saluda el señor Brett con efusividad. Hola, qué tal. ¿Cómo está usted? En boca es excesivamente ácida, chirriante como tu vecino de seis años tocando el violín. Dolor. No he encontrado la barrica, no he encontrado los albaricoques, ni mucho menos la complejidad. Lo único que he encontrado es una acidez extrema y el camino hacia la farmacia para comprarme una caja de Almax Forte. ¿Estaba rica? En mi opinión si es desagradable en boca se puede definir de cualquier manera menos rica. ¿Fácil de trago? Pues teniendo en cuenta que he tardado más de dos horas en acabármela pues como que facilona no era. Es más, os juro que no se ha ido por el fregadero por la pasta que me costó. Final seco y bolsillo vacío. 6,7%. Comprada en 3er Tiempo Cervezas de Santander por 11,15€. Botella de 33cl. Me queda el consuelo de haber conseguido una chapa de las difíciles.

23 de abril de 2018

Omnipollo & Trillium - Covered in Puppies

Covered in Puppies, otra de las colaboraciones de los suecos Omnipollo con una de esas cerveceras prácticamente imposibles de encontrar a este lado del charco: Trillium.

Como ya me pasó con la colaboración con Tired Hands me han vuelto a dejar bastante frío y con el bolsillo bastante mermado. Mucho bombo, mucho hype y mucha expectación para una Imperial IPA muy buena -no le vamos a quitar el mérito, la verdad es que la he disfrutado- pero no tan excelsa como para derrochar la pasta en una cerveza así (7,90€ la broma).

En mi opinión te puedes comprar por un importe aproximado tres DIPAs españolas y quedas como el puto amo. La de Montseny, la de Quer, la de Biribil, La Pirata, La Quince o Naparbier por citar algunos ejemplos.

Color anaranjado, carbonatación media y aroma muy marcado a cítricos, fruta de hueso y fruta tropical. En boca me ha parecido muy cítrica: mandarina, piel de naranja, piel de mandarina, etcétera. Aparece algo más de fruta de hueso y tropical cuando se calienta pero en general me ha parecido una cerveza plana en matices. Mucho cítrico y poca fruta más prácticamente de soslayo. Particularmente encuentro que es una cerveza absolutamente prescindible, así que si no tenéis ocasión de poder adquirir una no hace falta que toméis ansiolíticos. Comprada en La Boutique de la Cerveza de Valencia por el importe antes mencionado. 8,1% muy bien integrados.

11 de diciembre de 2016

Samuel Adams - Boston Lager

Samuel Adams es uno de esos gigantes cerveceros estadounidenses que pone en tela de juicio hasta donde llega el límite de lo craft o de lo industrial. Por una banda te pueden sacar cervezas como la que nos atañe hoy, que no es una gran cerveza, pero que siempre será mejor beber esto que cualquier cerveza de la familia de evasores Carceller, y por la otra banda son capaces de sacarte la Samuel Adams Utopias de 100/100 en Ratebeer cuyo precio ronda los 200€.

Hoy nos ocupamos de una de sus cervezas más populares, no por su calidad, sino por su gran producción y distribución que llega a todos lados. En una de mis quedadas birrunas con mi gran amigo Charlie, se trajo una buena cesta birruna y la Boston Lager se quedó olvidada en la nevera, así que tuvimos que darle matarile.

Sinceramente tenía muy pocas expectativas con esta cerveza, y cuando uno se mentaliza para encontrarse con lo peor, pues de vez en cuando se lleva alguna grata sorpresa como ha sido el caso. De estilo Amber Lager o Vienna y de aspecto bastante industrial. Al olfato me llega poca cosa. En boca me esperaba algo un poco mejor que una Budweiser y la verdad es que la cosa no ha sido tan catastrófica como me imaginaba en un inicio. Maltosilla, ligera de trago y con un sabor bastante agradable. Un punto de lúpulo aparece por ahí que le aporta cierta alegría al asunto y que sinceramente, me ha agradado. Final un tanto amargo bastante agradable. No es una gran Vienna, las he bebido mucho mejores y muchísimo más sabrosas, pero insisto, mejor esto que la sobrevaloradísima Estrella de Galicia o birras por el estilo. 4,9%.