
La compré porque estaba muy bien de precio (creo que rondaba el euro y medio o 2 en El Corte Inglés de Sabadell), porque hasta la fecha en este blog no tengo ninguna referencia de la Región de Murcia, y por último porque de cervezas de estilo Oud Bruin ando un poco pez y la única referencia que tengo al respecto es la de la Moska gerundense, así que voy a tener que comprarme unas cuantas de éstas originarias de Flandes para ilustrarme al respecto y dilucidar todas esas dudas que tengo acerca de este estilo. Se aceptan recomendaciones.
Si no ando mal encaminado, el estilo Oud Bruin se caracteriza por mezclar cervezas jóvenes con cervezas añejas. Por las características y sabor de esta cerveza no me cuadraba como una cerveza añeja, así que decidí escribir a Fernando Martínez, su maestro cervecero para que me aclarase mis dudas. En efecto no es una cerveza Oud Bruin estrictamente hablando, pero las levaduras, maltas, el agua (dura y con gran cantidad de calcio) y el tiempo de espera de maduración bastante prolongado diríamos que sí guarda cierta semejanza con el estilo de Flandes, pero realmente es una Amber Ale.
La servimos en copa, hombre Fernando, lo de Ambeeeer... la cosa ya va tirando al Brown Ale, color tostado, tostado. Una tupida y agradable capa de espuma corona nuestra copa, al olfato nos llega un aroma agradable de cereal tostado, con alguna nota de caramelo. En boca es una cerveza rica, maltosa, un tanto dulzona, con notas tostadas, quizás algo de toffee, pero eso sí, sin notas de cerveza añeja ni signos de envejecimiento. En general me ha parecido una cerveza rica, y como introducción al sector murciano ha sido una grata sorpresa. 5,2% de graduación. Se agradece a la vista la forma de botella, un tanto distinta a las típicas de toda la vida, el cuidado diseño y que la chapa venga con dibujo.