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14 de junio de 2024

Heller - Aecht Schlenkerla Rauchbier Hansla

Había ganas de ahondar un poco en las birrunidades de la Alemania profunda y de conseguir algunas joyitas que me faltaban de mis cerveceras teutonas fetiche, así como dar con algún que otro estilo de esos que se dejan ver poco por estos lares. Para ello tuve que tirar de tienda online alemana animado por el amigo Hugo del blog Hipos Urinatum.

Pude cumplir uno de mis objetivos dándole caza a varios ejemplares de Schlenkerla que me faltaban, así que voy a comenzar por  Hansla, la referencia baja en alcohol de los de Bamberg.

En la web de la brauerei no dan mucha información acerca de la receta, pero sí afirman haber recuperado una vieja tradición cervecera local para la elaboración de cervezas de bajo alcohol, sin entrar en detalles de en qué consiste esta técnica.

La sirvo en jarra de hoyuelos. Presenta un bonito color dorado subido, con tendencias hacia lo ambarino. Muy bien carbonatada, con una espuma muy compacta y cremosa de alta persistencia. Al asomar la tocha ya podemos percibir al aromilla ahumado marca de la casa, aunque quizás con menos intensidad que algunas de sus hermanas. En boca es una cerveza muy ligera, la falta de cuerpo marca bastante la sensación en boca y la experiencia en general. Es una cerveza rica, con el punto ahumado sabrosón, nada excesivo -incluso se echa de menos un pelín más de chicha- y con ese saborcillo característico que nos recuerda al beicon. Amargor final marcadito. Maltosa, rica, pero en general con falta de fuelle. Para ser una cerveza de baja graduación está correcta, no se puede comparar con el resto del catálogo de Schlenkerla por este hecho, pero que vamos, hablando claro, es de las más flojas de su catálogo, esto es así. No obstante, a tener muy en cuenta para esas temporaditas en las que no podemos abusar del alcohol. 0,9%. Me costó 2,04€. Botella de 50cl.

30 de octubre de 2023

Heller - Aecht Schlenkerla Rauchbier Kräusen

Seguimos de Oktobefest, seguimos en Baviera, aunque hoy nos vamos a desplazar hasta la región de Franconia, concretamente a la localidad de Bamberg, célebre por alojar varias cerveceras de prestigio, Heller entre ellas.

Durante mi penúltima visita al Bar Bocamoll de Sant Cugat, hice mella en sus neveras, y una de las elegidas para deslizarse por mi esófago fue la Kräusen de los mencionados alemanes.

En la cerveza de hoy confluyen dos peculiaridades: el toque ahumado marca de la casa y la técnica del kräusening. Con esta técnica (que yo sepa) creo que tan solo he catado dos referencias, la de hoy y la de Faust. Esta última estaba disponible cuando realicé mi compra en Beerstore para mi Oktoberfest casero, pero como suelo aturullarme muchísimo en este tipo de tiendas con tantísimas referencias, finalmente me la olvidé en la estantería. Ya volveré.

La técnica del kräusening consiste en añadir cerveza joven a cerveza madurada durante mucho tiempo, de manera que la cerveza vieja se ve complementada con la vivacidad de la cerveza joven, a la vez que adquiere matices más frescos. Amén de aportar nuevos azúcares fermentables que mantendrán el conjunto con una carbonatación adecuada. Los belgas directamente habrían añadido azúcar para este propósito, pero en Alemania, la ley de la pureza de 1516 prohíbe esta práctica, de manera que las cerveceras teutonas tuvieron que tirar de ingenio y recurrir al kräusening.

El ejemplar Schlenkerla consiste en madurar la Helles de la casa durante un tiempo prolongado en los profundos túneles bajo el Stephansberg de Bamberg. Posteriormente, se realiza el kräusening añadiendo la Märzen joven de la casa, de manera que nos queda una cerveza a caballo entre ambas.

La sirvo en el vaso shaker que me proporciona el establecimiento, que no pega ni con cola. Presenta un color ambarino, intenso, límpido. Carbonatación abundante y espuma blanca, compacta y persistente. En nariz nos saluda ese característico aroma ahumado marca de la casa. En boca es una cerveza ligera de trago, en ese sentido, la mezcla tiende más hacia las Helles. En cuanto a sabor, la balanza se inclina claramente hacia la Märzen, con el ahumado bien presente, aunque no tan intenso. El resultado de la mezcla es una cerveza más ligera, con la bebestibilidad de la Helles, que entra con alegría, pero bastante más sabrosa que ésta (que es la más suave de la casa). Sin llegar a ser tan intensa como la Märzen, es también bastante sabrosa, pero sin llegar a resultar cansina en ningún momento. La verdad es que entra con facilidad. Puntito acaramelado, puntito tostadete, y final de amargor notable (30 IBU) La verdad es que la he disfrutado muchísimo. 4,5%.

11 de mayo de 2021

Heller - Aecht Schlenkerla Urbock

Hacía un añito ya que no nos chuflábamos ninguna Schlenkerla, además la última nos dejó muy mal sabor de boca. De las pocas que nos quedaban por probar del catálogo de la cervecera de Bamberg nos hemos comprado la Urbock, que se nos puso a tiro en la web de Tercer Tiempo Cervezas de Santander. Pues para casa que se vino.

La sirvo en jarra y presenta un color pardusco muy oscuro, quizás en la foto se aprecie más oscura de la cuenta. La carbonatación es muy abundante y genera una gruesa capa de cremosa espuma persistente y de color beis.

En nariz ya nos llega el olor a beiconsito güeno. En boca es dulce, sin resultar empalagosa, maltosa, tostada, con el sabor a torrefacto bastante marcado, pero sin llegar al churruscado. Cremosa en boca, con el ahumado muy suave, delicioso, no tan marcado como en la mayoría de sus hermanas, pero aún así con el toque marca de la casa. Riquísima y altamente disfrutable, en mi opinión muy bien balanceada y con un amargor final suavesito. 6,5% de alcohol que no se nota nada de nada. Vamos, que nos hemos resarcido con creces de la experiencia anterior. Me costó 2,45€. Botella de 50cl.

19 de mayo de 2020

Heller - Aecht Schlenkerla Eiche Doppelbock

Creo que no me llevaba un chasco así desde que fui al cine a ver Alerta Máxima II, un truñaco fílmico con un Steven Seagal venido a menos que supuso el declive de su carrera. Lo peor de todo es que todavía continúa rodando películas 25 años después.

Pues hoy tenemos su analogía birruna, que es sin lugar a dudas la peor con diferencia de los cerveceros de Bamberg. Soy muy fan de todo el cátalogo de Schlenkerla, aún siendo cervezas muy peculiares, me encantan sus elaboraciones, sean del estilo que sean, quizás no me bebería un litro del tirón, pero sí de vez en cuando tengo mono de humo y beicon y los teutones saben muy bien cómo paliarlo. Sin embargo la Aecht Schlenkerla Eiche me ha parecido un bluff total.

Se trata de una cerveza de estilo Doppelbock. Para elaborarla se utiliza malta horneada con madera de roble y lúpulo Hallertau. Tradicionalmente las cervezas de este estilo se las suele bautizar con nombres acabados con el sufijo -ator, como por ejemplo: Terminator, Vibrator o Consolator entre muchos otros. También suele aparecer un macho cabrío en la etiqueta. Aquí la cervecera de Bamberg ha pasado de todo, del -ator y del cabrón y han ido a su puto rollo. Pues muy bien, a mí las movidas teutonas la verdad es que me la traen al pairo, así que al lío.

La sirvo en la jarra apropiada, presentando un color pardo y una carbonatación abundante, que genera una cremosa capa de espuma de color beis bastante persistente. Al olfato huele a malta asada y poco beicon. En boca es una cerveza excesivamente tostada, más bien quemada añadiría yo, dejando poco protagonismo para el humo y el beicon. El sabor no resulta agradable, se carga también las notas dulces, de caramelo que nos podría aportar la malta y poco más que comentar, esto estaba más quemao que el cenicero de un bingo. Lo peor de todo es que la botella era de medio litraco y que el sabor desagradable a quemado es muy persistente a la par que desagradable. 8,0%, la verdad es que toña un poco. Os la podéis ahorrar. La compré en la web de La Bodega del Sol por 3,50€. Bajonazo.

21 de enero de 2019

Heller - Aecht Schlenkerla Rauchbier Fastenbier

Uno cuando va de compras birrunas -almenos yo- se va derechito al lúpulo, dejándo de lado otras joyazas. En nuestra última incursión a La Bodega del Sol, maese Yosemait coge una botella de Schlenkerla y me dice: "-Qué, ¿nos la partimos?". Y uno no sabe decir que no a este tipo de proposiciones, así que se vino para casa a la espera de una de nuestras veladas birrunas.

De los de Bamberg ya habíamos probado otras recetas, y hoy le ha tocado el turno a su Fastenbier (Lentbeer). La receta de la Fastenbier -según he leído en se web- solo su sirve entre el Miércoles de Ceniza y la Semana Santa, porque según los monjes de la Edad Media, el líquido no rompe el ayuno (liquida non frangunt ieiunium). Así que como os podéis imaginar se ponían finos a birra. La cerveza, para dicho propósito era más fuerte y muy nutritiva. Heller ha realizado una recreación de esta antigua receta Lager, bien cargadita de humo y beicon.

La servimos en vaso, genera una gruesa capa de espuma beis muy tupida y especialmente persistente. El olor de la cerveza es marrón muy oscuro, casi negro. Al olfato ya nos llega todo el aromazo de la panceta, solo me falta a Georgie Dann cantándome "La Barbacoa". Mucho humo y una facilidad de trago brutal. La he pillado con muchísimas ganas y me la he fundido rapidín. No se hace nada cansina, de hecho es la que más me ha gustado de todas las que he probado. 5,5%.

15 de julio de 2018

La Sagra - Cerveza Castellana Ahumada

Anoche estuvimos de cenita a la fresca con unos amigos e improvisadamente montamos una cata de cervezas artesanales bastante variada. Hubo ejemplares de diferentes nacionalidades, pero también hubo cabida para el producto patrio, como la que vamos a reseñar hoy.

Se trata de un producto de la cervecera La Sagra, que también elabora cervezas bajo el nombre de Burro de Sancho, Madrí, Cordobeer, Senador Volstead, Blue Moon (es lo que tiene pertenecer al grupo Molson Coors), y Cerveza Castellana, que es la que nos atañe hoy, en su variedad Ahumada. Todo un festivalaco.

De color pardusco y gasificación media. Espuma cremosa de color beis bastante agradable. Al olfato malta tostada y un puntito de beicon. En boca es una cerveza bastante suave, en el sentido que no es ese bocata de panceta de las Rauchbier de Bamberg, el punto ahumado es perceptible pero nada fuerte, es más, yo diría que demasiado suave para mi gusto. El sabor a maltas tostadas es muy rico y agradable, con ese punto tostadito y un dulzor suave y agradable. 4,8%. Sin idas de madre. La encuentro una cerveza perfecta para iniciarse con las cervezas ahumadas. Para los muy fans de la Schlenkerla quizás se le quede algo corta.

23 de abril de 2016

Heller - Aecht Schlenkerla Rauchbier Weizen

Hoy se cumplen exactamente 500 años de la implantación de la Reinheitsgebot, más conocida como la ley de la pureza alemana, decretada por Guillermo IV de Baviera tal día como hoy de 1516. Dicha ley establecía que la elaboración de cerveza únicamente podía realizarse con agua, cebada malteada y lúpulo (la ley no menciona la levadura, que sería descubierta por Pasteur como parte del proceso 364 años más tarde).

No viniese otro Guillermo IV para enchironar a todos los que utilizan malta de arroz y de maíz o extracto de lúpulo a grito de: "Sus voy a crujir a tooooooooos".

Para celebrarlo nos vamos a meter entre pecho y espalda esta fantástica cerveza ahumada de los bávaros de Bamberg, de la mítica cervecería Schlenkerla que da nombre a la cerveza.

Esta cervecera es famosa mundialmente por sus cervezas Rauchbier, que hacen las delicias de todos los fans de Francis Bacon. En esta ocasión han tomado como base una cerveza Weizen. Como podemos apreciar en la imagen generosa corona de espuma, muy tupida y persistente de color beis. La cerveza es de color tostado y de fuerte aroma a malta ahumada, y por supuesto de panceta ahumada, jojojo. En boca es una cerveza muy sabrosa, con todo el sabor del beicon. Mucha panceta y mucho humo inundan el paladar. Es una cerveza a la vez muy dulzona, donde el trigo aporta cierta sedosidad en el paladar, aunque en el sabor se distingue mínimamente. Entre ésta y la Märzen las diferencias gustativas (al menos para mí, que no tengo el paladar precisamente privilegiado) no son excesivamente evidentes, más bien sutiles, debido al sabor de y olor de la malta ahumada que es la que marca el sabor de estas cervezas con muchísima intensidad. Son cervezas muy características, quizás para mi gusto no son cervezas que me tomaría cada día, pero sí me gusta disfrutarlas de vez en cuando por su peculiaridad. Por lo menos merece la pena probarlas una vez en la vida. 5,2%. 2,90€ el medio litraco en la General de Begudes de Valldoreix.

25 de enero de 2015

Heller - Aecht Schlenkerla Rauchbier Märzen

La taberna Schlenkerla, ubicada en Bamberg, Alemania, en pleno corazón de Franconia, lleva sirviendo birrazas a la población teutona desde antes de 1405, que es la primera reseña que se conserva de la taberna, y actualmente siguen ahí, dándolo todo en pleno Siglo XXI. La palabra schlenkern es algo así como ir doblao cuando uno va taja, y schlenkerla sería la adaptación en el dialecto de Franconia. Ya os podéis imaginar que los habitantes de esta singular villa llevan de fiestaca mínimo desde el Siglo XV, seguro que están en el libro Guiness de los récords.

La cerveza ahumada de la Heller Brauerei -que es la cervecera que elabora la cerveza para la taberna- es su buque insignia. Una cerveza singular. Si os mola Francis Bacon ésta es vuestra cerveza, porque tiene un aroma y un sabor a panceta ahumada algo muy bestia. Tiene muy pocos matices más porque el olor y sabor a bacón lo inundan todo, así que o te gusta o no te gusta. A mí personalmente me pareció muy rica, pero tampoco para hartarme. 5,1%. Ya sabéis, si pasáis por Bamberg ¡no dejéis de visitar su famosa taberna!.