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1 de febrero de 2025

Private Press - Pools of Reflection

Una de las cervezas que tenía reservada para estas Navidades era este Barley Wine de la cervecera estadounidense Private Press, considerada una de las mejores del mundo según la app de rating untappd. Llegan a Europa con cuentagotas a precios astronómicos, pero finalmente una buena oferta flash de descuento hizo que me decidiera a dar el paso para catar algo de los de Santa Cruz (estado de California).

Los californianos se especializan únicamente en elaborar cervezas Imperial Stout y Barley Wines. La joyita en cuestión se llama Pools of Reflection, se trata de un blend de diferentes Barley Wines envejecidos en barricas de bourbon y con la adición de sirope de arce.

La sirvo en la copa para cervezas barrel aged de Spiegelau. Presenta in color muy oscuro, pero sin llegar al negro absoluto, con reflejos ambarinos y rojizos. Caída oleosa. No me he privado (press) de escanciar a tope para sacarle una buena corona de espuma de color beis, compacta y de persistencia media tirando a baja.

Al asomar la tocha ya se percibe el aroma a madera, notas de coco y malta tostada. En boca es una cerveza densa, oleosa, dulce y muy maltosa. Tiene notas acarameladas muy ricas, nada empalagosas, y el sabor de la malta tostada, notas de café y melaza que son una locura. Más bien un locurón. La madera bien presente, con ese punto que a mí me recuerda al coco y que aporta notas refrescantes. Es una cerveza para disfrutarla con calma pero resultando a la vez adictiva. Conforme se atempera va apareciendo el sirope de arce, que aporta más riqueza al conjunto y aporta ese plus a una cerveza ya de por sí increíble. Y por último, haciéndose de rogar, aparece el saborazo del bourbon, excepcional. No muy intenso, más bien sutil, pero absolutamente delicioso. Nada cubatazo, nada licorosa, el alcohol perfectamente integrado, haciéndola muy peligrosa. Efectivamente acabé chuzo. Todo muy harmonioso, un trabajo muy fino. Realmente está muy bien hecha. De lo mejorcito que caté el pasado año. 14,3%. Me costó 36,54€. Botella de 47,3cl.

31 de diciembre de 2023

Anchor - Old Foghorn

Y despido el año despidiendo a la vez a una de las cerveceras más icónicas de los Estados Unidos de América. Es una cerveza que ya había catado en su día (concretamente la versión de 2012) y que ahora reviso en su versión de 2021. Es una lástima porque la de hoy es un auténtico cervezón, y casi con toda certeza va a ser la última vez que cate algo de la cervecera de San Francisco. De sobra sabréis que Anchor fue adquirida por el gigante japonés Sapporo y que este año ha anunciado su cierre de actividad. Primero fue Pearl Harbour y ahora esto.

Tenemos por aquí su Old Foghorn, el American Barley Wine de la casa. Quizás os esperabais por aquí la Christmas Ale de la casa, pero no he podido conseguirla. Es lo que hay.

La sirvo en copa TeKu, presentando un color caramelo, con cierto deje hacia el ámbar subido, tirando a marroncete. Viene muy carbonatada, da para generar una copiosa capa de espuma, densa, cremosa y muy persistente. Muy buena retención del carbónico. En nariz nos ofrece aromas de caramelo, de malta tostada, ciruelas pasas y un poquito de resina. También melaza y regaliz. En boca es una cerveza con una buena base maltosa, rotunda, acaramelada y dulce, un pelín alcohólica (que con un 9,5% es comprensible). Pese a que hayan pasado dos años, tiene una carga muy, muy hoppy que afortunadamente sigue muy viva. Muy lupulizada, con notas afrutadas muy ricas, una carga herbácea notable, notas de resina agradables y ciertas notas balsámicas que aportan un frescor en boca muy agradable. La verdad es que no recordaba la versión de 2012 tan, tan hoppy. Me ha encantado, la he disfrutado muchísimo, y me alegro mucho de haberla revisado, porque al haberla bebido antes de crear el blog, no tenía guardada ninguna nota de cata. Botella de 33cl.

Que tengáis un feliz 2024 y paséis una buena noche. Ojito con las uvas y que no se os vaya la mano con el morapio. Un fuerte abrazo a todos.

5 de octubre de 2023

La Malpolon - Grosse Coupure

Todavía nos quedaba una joyaza de La Malpolon pendiente de reseña, la última del lote que me compré en Beerbao allá por el mes de enero. La abrí este verano sin saber qué era (tengo confianza ciega en La Malpolon y me compro todo lo que encuentro de ellos) y debo reconocer que me voló la puta cabeza.

El ejemplar en cuestión se llama Grosse Coupure, y vendría a ser una mezcla de cervezas oscuras: Imperial Stout, Barley Wine y Belgian Quadrupel. La mezcla se envejece en barrica de bourbon durante doce meses y posteriormente se vuelve a mezclar con una Imperial Stout joven para acabar de afinar la receta. La cosa promete.

La sirvo en copa TeKu. Se precipita oleosa desde las alturas e impacta grácilmente contra el cristal. totalmente negra. Opaca. Surge una buena capa de espuma muy compacta y cremosa de color beis, de persistencia media.

Al acercar la napia podemos disfrutar de un agradable aroma a café, que viene acompañado de un punto viejuno. En boca tiene una sensación oleosa, cuenta con mucho cuerpo. La amalgama de sabores se va sucediendo en un desfile imperial. Café, chocolate, ciruelas pasas, uvas pasas, dátiles, melaza, malta tostada y un puntito belgian muy atenuado pero claramente perceptible. Dulce, muy golosa, con un puntito de acidez muy sutil. Se mezclan los tres estilos perfectamente y conviven en armonía. Podemos disfrutar de cada uno de ellos simultáneamente, sin que se coman los unos a los otros. Una puta utopía birruna. 11,2%. Comprada en Beerbao por 7,50€. Botella de 37,5cl.

23 de abril de 2023

Drake's - Santa's Brass

El mes pasado, para el día del padre (lo soy por partida triple), mi mujer se lo curró y me regaló este fantástico American Barley Wine que me sirve como primera toma de contacto con la cervecera estadounidense Drake's.

Fundada por Roger Lind en 1989, comenzaron a elaborar sus primeros lotes con unos tanques de segunda mano importados de Inglaterra y un sistema de llenado de barriles por gravedad hecho a mano. La cervecera fue creciendo progresivamente, y en 2002 consiguieron la medalla de oro en el Great American Beer Festival con una West Coast IPA. Actualmente cuentan con una gran producción, con una sala para cervezas barrel aged incluida, y un taproom de 32 grifos en San Leandro (California).

La joyita de hoy se llama Santa's Brass, se trata de una cerveza elaborada para Navidad, ésta concretamente es la edición de 2020. Elaborada con maltas Maiden Voyage, Kilnsmith III, Patagonia Brown y Crystal 140, levadura California Ale y lúpulo Willamette. Posteriormente envejecida en barricas de roble de bourbon Heaven Hill.

La sirvo en copa para cervezas barrel aged, presentando un color marrón oscuro con destellos de color rubí al trasluz. Pese a que me esmero escanciando, viene poco carbonatada y apenas logro sacarle un dedito de tímida espuma de color pergamino que no tarda en desaparecer. Al naso nos llegan agradables aromas de bourbon y caramelo. En boca es una cerveza con muchísimo cuerpo, aunque no de aspecto oleoso. El sabor a bourbon es moderado, nada de cubatazos, y delicioso. El alcohol está perfectamente integrado para llevar un 14,5%. Desfilan sabores de ciruelas pasas, caramelo, melaza, chocolate y un puntito avainillado (incluido algo de coco) riquísimo. Conforme se atempera aparecen notas de madera suave (no nos hubiera importado un poco más de presencia) y sabores que nos recuerdan al vino de Oporto y el Brandy. Riquísima, no hace falta que os diga más. A seguir de cerca a esta gente. Botellaza de 37,5cl.

14 de enero de 2021

Nøgne Ø - #100

La de hoy fue la última cerveza que me bebí el año pasado pero por H o por B no he publicado la reseña hasta hoy. Pues vamos allá.

Nøgne Ø cervecera noruega de sobras conocida por todos. Tuvieron sus años de gloria y esplendor pero tras la marcha de Kjetil Jikiun creo que la cosa no ha funcionado igual. Me remito a que al menos aquí a España no llegan tantas referencias como nos llegaban antes ni sus cervezas tienen la repercusión que tenían antaño. De cualquier modo todo lo que he probado últimamente de los noruegos era bastante digno, y este American Barley Wine no ha sido una excepción.

La cerveza en cuestión se llama #100, que se fabricó en su día para celebrar el lote número cien de la cervecera. La cerveza tuvo éxito y se ha ido fabricando con más o menos regularidad. La receta lleva malta Maris Otter, malta Chocolate y trigo, así como los lúpulos Chinook, Cascade y Centennial (en cantidades como si de una Imperial IPA se tratara), levadura de english ale y el agua local de Grimstad.

La sirvo en copa TeKu y presenta un color pardo muy oscuro. La carbonatación es muy abundante y genera una gruesa capa de espuma de color beis, muy cremosa, compacta y muy persistente. En nariz destaca un agradable aroma a café. En boca destacan el café, el regaliz y la uva pasa. Por supuesto malta tostada, un toque de chocolate y, conforme se atempera caramelo y toffee. Me ha recordado al sabor de los caramelos dos cafeteras que venden en Pamplona. El punto hoppy es más que evidente y le da un rollo muy guapo y nos deja un final muy amargo (80 IBU). Una cerveza muy completa, muy rica en matices, y lo que es más importante al fin y al cabo, que está buenísima. 10,0%. Regalazo de mis padres por mi onomástica.

15 de marzo de 2019

La Sagra - Bohío

El año pasado me hice con una remesita de cervezas en una vinoteca de Benicàssim, entre ellas este Barley Wine. Como este tipo de cervezas requieren de su tiempo para disfrutarlas con tranquilidad -factor que escasea en casa- no la he podido abrir hasta hace unos días.

La cerveza la ha elaborado La Sagra para sus vecinos del restaurante Bohío, del célebre chef Pepe Rodríguez, que también es presentador del conocido concurso de cocina MasterChef.

La servimos en copa, presenta un color muy oscuro y una carbonatación prácticamente nula. En boca no resulta excesivamente densa. El alcohol está muy bien integrado (10,4%), carece de esa sensación licorosa, por lo que entra bastante bien. De sabor maltoso, dulzona y con notas de caramelo. Me la esperaba más compleja y con más matices, pero aún así me ha parecido una cerveza rica. Comprada en La Viña de Benicàssim por 1,80€.

13 de abril de 2018

Baladin - Lune

A veces la vida te da un pequeño guiño deparándote agradables sorpresas como ésta.

Estando de vacaciones por Valencia me propuse una visita a La Boutique de la Cerveza, para hacer unas compras y posteriormente escribir su correspondiente reseña. Y allí estaba, en la estantería de las obras maestras. Lune de Baladin. Esperándome a mí y a mi familia diciéndonos ¡hola de nuevo!

Se trata de un Barley Wine envejecida en barriles de vino blanco italiano (cerca de Piozzo se encuentran los famosos viñedos de Barolo). Da la increíble casualidad de que la botella es la reserva de 2012, justo cuando visitamos Casa Baladin en Piozzo hace exactamente 6 años. En aquella ocasión tuvimos la tremenda suerte de encontrarnos con Teo Musso, que fue extremadamente amable con nosotros. Nos llevó a su casa y nos dio a probar muchas de las cervezas que se estaban añejando en sus barriles, entre ellas una Lune envejecida y una Lune -por aquel entonces- joven, que es la que hemos podido comprar en botella 6 años después. Es una cerveza brutal.

Procedemos a abrirla. Me encanta el ritual. Primero la sacamos de la caja que la preserva de la luz. Luego, con un cuchillo retiramos la capa de cera que cubre el tapón de la botella. Por último, la descorchamos y procedemos a servirla en su correspondiente copa TeKu. De color ámbar subido, realmente tiene aspecto de vino, no presenta nada de carbonatación. En boca resulta maltosa, deliciosa, con ese punto dulzón de vino tan acojonante, es un caramelito, pero no por ello resulta empalagosa. Su sabor nos recuerda a los vinos dulces de Oporto, el Brandy o el Riesling. Como postre es perfecta y es una cerveza para disfrutar con muchísima calma. Tiene cierto puntito licoreta pero para tener 11,5% entra divinamente, con una suavidad que da miedito. Una obra maestra. Deseando encontrarnos de nuevo con la Terre. 28,50€.

4 de febrero de 2018

Siren - Maiden

Después del descalabro que nos pegamos con su Cookie Dough, los de Finchampstead se han resarcido de todos sus males con este impresionante Barley Wine. Ole, ole y ole.

El equipo del A-Go-Go de Terrassa me regaló un lote navideño las pasadas fiestas y ¡joder qué lote! había joyazas como la que hoy ocupa nuestras líneas, la Maiden 2016 de la cervecera inglesa Siren.

La servimos en copa TeKu 2.0. Es un petrolaco totalmente opaco y denso, que genera gran cantidad de espuma cremosa y compacta de color marfil.

En boca es un caramelazo. Absolutamente deliciosa, donde destacan las maltas tostadas y el sabor dulzón del caramelo, delicioso el café, muy suave pero exquisito. La combinación entre el caramelo y el café me recuerda muchísimo a los caramelos de café. Me ha parecido una cerveza sublime. Es ese tipo de Barley Wine para disfrutar con muchísima calma para acabarlo de petar tras un magnífico ágape un glorioso día de adviento. 11,2% perfectamente integrados.

4 de mayo de 2016

Naparbier - Avant-Garde Barley Wine Brandy Barrel Aged

Aparecemos hoy con una de estas joyitas naparbieranas que tanto nos molan, su Avant-Garde Barley Wine (mañana reseñaremos la Avant-Garde Belgian Ale Dubbel) ambas son las ediciones de 2015 y son fantásticas para los fans de los pelotazos UR punchin' my hígado mudafucka. La de hoy solo tiene un 12,0% de graduación, perfecta para montar una rave con el hijo de Ortega Cano.

Envejecida durante dos años en barriles de Brandy. Con una ligera capa de color beis que desaparece con bastante celeridad, el English Barley Wine de Naparbier es de aspecto oscuro como el ojete de Sauron. Petrolacus totalis.

En boca es una cerveza bastante intensa. Sabor altamente maltoso y un tanto dulzón. Me ha recordado en ciertos aspectos a un vino de Oporto o a un moscatel por la similitud en el dulzor. Matices de uva y ciruela pasa. Es una cerveza para tomársela con bastante calma aunque a decir verdad el alcohol está bastante integrado para la graduación que tiene. Altamente disfrutable, mejor si uno no se la toma con demasiada prisa y alarga la degustación al máximo. A medida que se va calentando van aflorando más matices frutales y maltosos. Muy rica. Comprada en la General de Begudes de Valldoreix por 3,30€. Muy buen precio teniendo en cuenta la de mierdas que me he tenido que beber por más o menos ese precio hechas por aquí cerca al doblar la esquina. Bravo Napar, tanto por calidad como por precio.

28 de agosto de 2015

La Quince & Humulus Lupulus - Sweet Dreams Are Made Of Barley

Yesss, ¡sí!, lo conseguí, fuck yeah!. Soy un hombre de palabra, y prometí volver al OMA Bistró a por la Sweet Dreams y la North Coast - Old Rasputin, y así lo hice, una vez más, acompañado por toda la family.

La Sweet Dreams que hoy nos ocupa es una colaboración entre la cervecera madrileña La Quince y Gonzalo del blog Humulus Lupulus, y ha sido elaborada en las instalaciones de la Bidassoa Basque Brewery (Euskadi), con 8 tipos de malta diferentes y lúpulo Summit.

Una sabrosísima cerveza American Barley Wine, que me ha sorprendido por su alta carbonatación. Yo hasta la fecha solo había tomado Barley Wines de gasificación nula, y ésta me ha sorprendido totalmente con una tupida, densa y cremosa capa de espuma de color beis.

De color caoba, la Sweet Dreams en boca  me ha parecido una mezcla entre una Belgian Strong Ale, una Imperial IPA y un Barley Wine. Potente, de 10,5%, pero en cambio me ha parecido ligera de trago -entra pasmosamente bien, factor que la convierte en una cerveza muy peligrosa- con un toque de lúpulo bastante pronunciado. A mí personalmente ha parecido demasiado cargada de lúpulo incluso para el estilo que nos atañe, pero también es cierto que éste le aporta un frescor (de ese tipo que te dejan los caramelos de menta) espectacular, y hace que la cerveza entre aún mejor, por contra esto le resta sabor y protagonismo a las 8 maltas, que aunque están presentes -con notas tostadas y de café, quedan en un segundo plano. Los 10 gradacos le dan un toque licoreta al asunto bastante potente, se notan. También tiene un final amarguete bastante notable (80 IBUs) que no me ha parecido para nada estridente, ni mucho menos.

En general me ha parecido una cerveza muy rica y con un frescor brutal, pero personalmente me esperaba algo más untuoso, con menos espuma y menos lúpulo, aunque tratándose de un American Barley Wine es normal que esté bastante presente. No os la toméis a palo seco que podéis coger la turca de vuestra vida, mejor poquito a poquito y una vez comidos.

28 de febrero de 2014

Baladin - Xyauyù Oro

La Xyauyù Oro es uno de los espectaculares Barley Wines que produce la casa Baladin en Piozzo, Italia.

Su consumo precisa de cierto ritual: Desenfundarla con delicadeza, retirar con cuidado el sello de cera, descorcharla como si de un vino se tratase y finalmente servirla gentilmente en una pequeña copa.

Como reza su etiqueta es una birra di divano, es decir, una cerveza de sofá, para bajar las luces apagar la televisión y sentarse a saborearla tranquilamente.

Los Barley Wines (vinos de cebada) son cervezas Ale muy fuertes de altísima graduación. Se suelen envejecer en toneles de madera y su gasificación suele ser nula.

La Xyauyù Oro a la vista tiene lágrima como el vino, y es de un color oscuro con reflejos rojizos. Al olfato nos recuerda al vino, a ciruelas pasas e higos secos. En boca, la sensación es como la de beberse un vino de Oporto o un Brandy. Dulzona, afrutada con notas de madera, ciruelas, higos, acaramelada, con notas de toffee. Se desliza por la garganta dejando ese agradable calorcillo que tanto se agradece en invierno, como si de un licor se tratase. Sus 14,0% instan a tomársela con muchísima calma.

Hay ciertos olores, sabores y sensaciones que te traen a la mente experiencias pasadas, o lugares lejanos que uno ha visitado. La Xyauyù tiene el poder de teletransportarme a cada sorbo al comedor de Casa Baladin y de hacerme sentir en absoluto reposo el silencio sobrecogedor  de las calles de Piozzo, tan solo interrumpido por el sonido del Campanile que nos avisa que se va acercando la hora de irse a dormir, y del viento que golpetea suavemente la ventana del comedor. El olor del Piemonte, que huele a tierra, hierba, fiume y trufa. La luz tenue que juguetea con las sombras de los rincones de la Casa Baladin. La sensación es absolutamente impresionante.

Se puede tomar sola perfectamente, pero también hay que destacar los maridajes que ofrecen en Casa Baladin. Vale muchísimo la pena mencionarlos. En primer lugar, combinarla con una tabla variada de quesos del Piamonte, colocándolos en forma de reloj e ir comiéndoselos del más suave al más fuerte. La segunda opción, con una crema de turrón con un crujiente de azúcar quemado por encima. Supongo que con unas avellanas y unas nueces tampoco estaría nada mal.

Otra genialidad del maestro Teo Musso un absoluto placer tenerla de vuelta en casa dos años después. ¡Salute Teo!