Mostrando entradas con la etiqueta Flanders Red Ale. Mostrar todas las entradas
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3 de septiembre de 2026

Verhaeghe - Vichtenaar

Cambio de estilo, pero no me voy muy allá: hoy toca una Flanders Red Ale. La autora de la joyita es la cervecera belga (qué raro) Verhaeghe, célebre en el mundo entero por su Duchesse de Bourgogne.

La verdad es que no me ha quedado demasiado claro por qué esta cervecera elabora dos cervezas Flanders Red Ale (además muy parecidas) y las comercializa con nombres diferentes. Pero claro, luego echo la vista al patio local enfocándolo al nicho de las NEIPAs y mejor me quedo calladito.

Pues nada, al turrón. La cerveza en cuestión se llama Vichtenaar y está elaborada con agua, levadura, lúpulo, malta de cebada, trigo y azúcar. Posteriormente ha sido envejecida en barrica de roble.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color pardo, bastante oscuro, de aspecto más parecido a una Oud Bruin que no a una Flanders Red Ale. Algún destello rojizo al trasluz. La carbonatación no es escasa, pero sí breve. La corona de espuma que pueda generar se disipa rápidamente como el talento de Amenábar. Nos quedamos sin espuma (de color beis) rápidamente, pero no por ello la cerveza queda desbravada. Sensación efervescente y burbuja picante en boca.

Al asomar la napia noto aromas muy interesantes, que me recuerdan a un vino añejo, notas de madera, fruta (cereza) y el anticipo de la acidez (suave). En boca es una cerveza muy rica. Dulzor justo para equilibrar la acidez, un pelín acaramelada y con notas de piruleta, hay un sabor a cerezas riquísimo de fondo. La madera aporta matices muy interesantes, hay un punto de vino muy rico, y la acidez resulta bastante moderada, tirando más hacia el lado láctico que  no hacia el del acético. No he encontrado mucho vinagre, por no decir nada. Muy rica, entra bien, resulta refrescante (máxime con estos calores) y como aperitivo ha funcionado genial. Muy buena opción para adentrarse en el estilo. 5,1%. Comprada en cervezasonline.com por 2,05€. Botella de 25cl. Se echa de menos una botellita de 37,5cl.

31 de julio de 2025

Petrus - Aged Red

Acabo el mes de julio precisamente acabándome el pack de 6 cervezas Petrus que me compré de oferta en el LIDL el año pasado. Reconozco que me ha dado muchísima pereza finiquitarlo.

La de hoy se llamaba Aged Red (actualmente se llama Red a secas) y en teoría lleva un 15% de cerveza añejada en Fudre y un 85% de su Dubbel. La receta lleva malta de cebada (no especifica cuales), lúpulo (no especifica qué variedades, levadura (tampoco indica qué fermentaciones lleva cada cerveza por separado), agua (obvio), un 10% de lo que dice ser zumo de cereza (yo más bien diría sirope de cereza), azúcar y aromatizante. Así de entrada tira bastante para atrás.

Pues nada, valor y al toro. La sirvo en copa TeKu. Hombre, eso de reeeed... cualquiera que en su mocedad haya visto Barrio Sésamo te diría que marrón oscuro. Dejémoslo en un caoba para contentar al fabricante. Muy carbonatada, con la fiesta de la espuma Pacha Ibiza style, hay que servirla con cuidado para que la cosa no se vaya de madre. Espuma de color beis, muy abundante, muy tupida, cremosa y muy persistente.

En nariz básicamente sirope de cereza y aromas de malta tostada. En boca es una piruleta. No es un sabor desagradable, ni mucho menos, pero sabe a golosina, a sirope de cereza. No es un sabor natural y a mí personalmente me arruina la experiencia gastronómica. Ojo, otra cosa es que te la bebas como un refresco azucarado sin más pretensiones. Dulzona, edulcorada, con el sabor tostado de fondo, la parte ácida ni se la ve de lejos de lo azucarada que está. Resumiendo, un despropósito. El alcohol está muy bien integrado, no se nota en absoluto, salvo por la taja que vas a pillar como no hayas comido algo (8,5%). La verdad es que si no fuera por el bajo precio (1,66€) y por el ansia de añadir más muescas en untrapper, la verdad es que os la podéis ahorrar perfectamente.

18 de marzo de 2025

Petrus - Roodbruin

Tenía esta reseña pendiente de publicación desde hace tiempo, así que aprovecho este mes de abstinencia de lúpulo para darle salida.

La protagoniza la cervecera Petrus, en la que hasta la fecha es su mejor cerveza. Aún me faltan por catar un par, pero la verdad es que las expectativas son bastante bajas.

Salta a la palestra Roodbruin, según sus creadores una Flanders Red Ale. Siento predilección por el estilo belga, así que muy mal tendrían que hacerlo los de Harelbeke para que no fuese de mi agrado.

Según la web de la cervecera lleva un tercio de mosto de cerveza Pale belga envejecida en barrica de roble y dos tercios de cerveza brune joven.

La sirvo en copa TeKu. Hombre lo que se dice Flanders Red Aleeeee... a la vista está. Más marrón que una castaña incrustada en el zurullo de un jabalí. Marrón bastante oscuro, por cierto. De rojo esto tiene menos que Santiago Abascal. Buena corona de espuma, generosa, muy compacta, muy cremosa y de gran persistencia.

En nariz la cosa vaticina que va a ser ácida con notas de vinagrete. En boca es una cerveza efectivamente ácida, con el ácido acético presente, sin que resulte chirriante. Tiene una buena dosis de dulzor, que compensa la carga ácida y salvaje, con sabores de caramelo y melaza que hacen la experiencia más placentera y sosegada. Madera, pasas e higos secos acaban de redondear la cerveza. Sin ser una cerveza extraordinaria está bastante decente, sobre todo viniendo de donde viene, y que puede ser una buena puerta para todos aquellos curiosos que quieran adentrarse en el lado más vinagril de las cervezas belgas. Comprada en LIDL por 1,33€ (pack de 6 botellas diferentes por 8,00€).

#hopfreemarch

3 de noviembre de 2023

Indie Alehouse - Ritual Madness

Reconozco que no tuve muy buen comienzo con la cervecera canadiense Indie Alehouse, pero ¡ojito!, porque han vuelto para resarcirse.

Hace unos días, escudriñando a fondo las neveras de la General de Begudes de Valldoreix, me topé con este ejemplar de su Ritual Madness, la interpretación de los de Toronto del estilo Flanders Red Ale. Soy más partidario de consumir Flanders Red Ales belgas -que las suelen clavar- que no de arriesgarme a consumir interpretaciones de otros países, que en numerosas ocasiones suelen acabar en fiasco. No obstante, tenía muy buen recuerdo de la magnífica Oud Bruin de sus compatriotas Les Trois Mousquetaires, así que me pudo la curiosidad.

La joyita es un blend de un lote de cerveza joven y un segundo envejecido en barrica durante dos años. Ambas llevan mosto de uva. A todo esto me pregunto si la cosa no tendería más hacia una Oud Bruin que no hacia la Flanders Red Ale.

Descorcho y sirvo en copa TeKu (qué buena inversión en glassware). Presenta un color pardusco con tendencia a lo rojizo. Carbonatación abundante. Corona de espuma gruesa, tupida, compacta y persistente de color pergamino.

En nariz nos saluda el Sr. Acetobacter. En boca es una cerveza compleja y bastante completa a nivel de sabores y matices. La cerveza se presenta notablemente ácida, sin que llegue a chirriar en ningún momento. El ácido acético también tiene una buena cuota de protagonismo, pero sin que el sabor a vinagre solape el resto de matices. Fondo maltoso rico, dulce y acaramelado, con un puntito tostado. La uva aporta sabores que nos inducen a la locura. Encontramos un puntito de vino dulce vivo y tintineante, notas de moscatel y de uva pasa y matices afrutados muy ricos. Notas de madera, cuerazo, y con el alcohol integradísimo (8,0%). Una joyaza. Comprada refrigerada por 11,50€. Botella de 50cl.

10 de mayo de 2021

Omer Vander Ghinste - Cuvée Des Jacobins Rouge

Pues nada, si os habíais quedado con ganas de más cerveza belga no os preocupéis, que hoy os traemos más. Que nadie diga que solo me nutro de lúpulo.

Hoy os traemos la Cuvée Des Jacobins, la versión Rouge, elaborada por la cervecera Omer Vander Ghinste, mundialmente conocida por su cerveza Omer. En esta ocasión la cervecera de Bellegem nos ha preparado una fantástica Flanders Red Ale, cerveza fermentada de manera 100% espontánea en cubas y posteriormente añejada en barrica de roble durante 18 meses.

Pues nada, vamos al lío. La sirvo en copa TeKu, presentando un color rojizo muy oscuro y bonito. La carbonatación es muy abundante, con mucha vivacidad, de burbuja fina y picante en la lengua. La espuma es compacta y persistente de color beis, e incluso nos deja sombrerito y todo.

En napia podemos detectar claramente que viene cargadita de ácido acético, además de notas de malta. En boca es una cerveza compleja, claramente marcada por la acidez, el ácido acético le aporta ese sabor característico de vinagre que a mí personalmente me agrada, y la barrica ese sabor peculiar. La carga maltosa, bastante dulce, equilibra la cerveza, quizás se queda la cosa más hacia el lado de la acidez que del dulzor, pero dentro de lo soportable, al menos para los que ya tenemos cierto bagaje con este tipo de cervezas. Notas de cereza y fruta que provienen de la malta que acaban de redondear la cerveza y nada más, a mí me ha resultado un trago bastante placentero. 5,5%. Comprada en la General de Begudes de Valldoreix por 2,98€.

14 de agosto de 2020

Rodenbach - Alexander

Hace calorcito y seguramente lo primero que os venga a la cabeza sea meteros entre pecho y espalda una IPA, una Weizen o una buena Bohemian Pils, pero qué queréis que os diga, yo no le hago ascos a nada, y también cuando aprieta la canícula de vez en cuando también me apetece chuflarme una cerveza algo más compleja, como la que traemos hoy.

Rodenbach, los belgas de sobras conocidos, célebres por realizar unas Flanders Red Ales sublimes. Hoy tenemos aquí a us Alexander, que toma como base la Grand Cru, que ya reseñamos en su día- y le añade zumo de cerezas ácidas.

Pues nada, ¡vamos allá! La sirvo en copita y presenta un color rojizo muy bonito. La carbonatación es muy vívida, dejando una cremosa capa de espuma compacta que no tarda en desaparecer. La burbuja es muy fina, efervescente y nos deja durante toda la degustación una sensación picante en la lengua.

Asomamos la tocha y ya percibimos el acético. Quizás no sea un vinagrazo como las típicas Cantillon, pero haberlo, haylo. También podemos disfrutar en aroma de toques de madera. En boca me ha sorprendido porque el primer sorbo me lo esperaba ácido pero de entrada me ha resultado muy dulce, con las cerezas como protagonistas. La cerveza también tiene su toque ácido, como era previsible, perfectamente equilibrado con el dulzor de la cereza, que a mí personalmente me sabe como a sirope o piruleta. No es una cerveza tan dulzona ni que sabe como las Lindemans o la Belle-Vue, pero sí tiene ese punto dulce bastante marcado que se me queda lejos de las Kriek clásicas. El sabor añejo y de madera aportan complejidad al conjunto. En general es una cerveza muy rica y altamente disfrutable. 5,6%. Comprada online en Beerbao por 2,70€.

8 de julio de 2019

Rodenbach - Grand Cru

Una de esas joyazas que podemos encontrar en el supermercado a precio de risa es la Grand Cru de la brasserie belga Rodenbach, que pude comprar en el Alcampo de San Quirico por 1,05€.

Se trata de una cerveza Sour -por lo tanto, quien no esté familiarizado con este tipo de cervezas es posible que no sea de su agrado- concretamente del estilo Flanders Red Ale. El BJCP mete en el mismo saco a las Flanders Red Ale y las Flanders Brown Ales (Oud Bruin) como si la única diferencia entre ambos estilos fuese el color. Esto no es así.

Según Michael Jackson la diferencia más significativa entre las Brown y las Red (a parte de las maltas empleadas) es que las Flanders Red Ales realizan la fermentación primaria en recipientes de metal y la guarda tiene lugar en madera sin recubrimiento alguno (no en barriles, sino en grandes cubas, tal y como indica la etiqueta). Al contrario que ocurre con las Brown más famosas, las Red se estabilizan mediante pasteurización.

La servimos en copa TeKu. Presenta un color oscuro con destellos rojizos y carbonatación viva y efervescente que deja una notable capa de espuma de color hueso que no tarda en desaparecer. Al olfato nos llega un aroma agradable a sidrita. En boca destaca su sabor dulzón, así como la manzana y las uvas. La acidez queda perfectamente balanceada por el dulzor, y además tenemos ese toque pro que aporta la madera. Podemos apreciar también un toque de fruta madura que aporta más complejidad. Es una cerveza peculiar y es posible que no agrade a todo el mundo. Yo la encuentro muy rica y refrescante, la he disfrutado muchísimo, y aún siendo una cerveza compleja es altamente bebible. Por un leuro es una brutalidad, qué más quieres Baldomero. 6,0%.

11 de enero de 2018

Rodenbach - Vintage

El domingo pasado nos pegamos una sesionaza en casa para despedir las fiestas navideñas por todo lo alto. Una de las cervezas elegidas para darles matarile fue esta magnífica Flanders Red Ale de la brouwerij belga Rodenbach, que me hago cruces de que a estas alturas de la vida no hubiese pasado antes por el blog. En fin, aquí la tenemos y auguramos de que vendrán unas cuantas más.

La Vintage 2013 que tratamos hoy es el resultado de dos años de maduración en barrica, una cerveza Sour brutal. Si no sois muy adeptos a este estilo os la podéis ahorrar. Para los que nos gustan los vinagrazos es canelita en rama.

De color entre rojizo y marrón -aquí la linea entre las Flanders Red Ale y las Flanders Brown Ale es muy fina, de hecho es bastante frecuente verlos aunados como un único estilo- y poca carbonatación. Bien es cierto que había mucha más espuma de la que aparece en la fotografía, pero desaparece rápidamente.

En boca es una cerveza ácida, como cabía esperar, con un punto avinagrado. También considerablemente dulce, que hace que la acidez quede balanceada. Afrutada, con notas de madera y un sabor que nos recuerda al de los vinos dulces como el moscatel. Tiene también ese puntito añejo que le da más flow al conjunto. En general es una cerveza muy compleja y altamente disfrutable para todo aquel que quiera dejarse seducir por el mundillo Sour. 7,0%. Comprada en A-Go-Go de Terrassa por 11,60€ (botella de 75cl).

5 de abril de 2017

Verhaeghe - Duchesse de Bourgogne

Hoy nos hace una visita la Señora Duquesa, una gran conocida de las despensillas birrunas. Debo reconocer que en sus inicios, nuestra relación fue más bien tortuosa, yo no estaba acostumbrado a las cervezas Sour y tarifamos durante muchos años.

Recientemente la he repescado para ver si mis gustos habían evolucionado y la verdad es que he reencontrado un amor. La Duchesse de Bourgogne es el referente claro de lo que es una cerveza de estilo Flanders Red Ale. Repasando el Top 50 de Ratebeer podemos ver que la cima está coronada en gran parte por cerveceras estadounidenses. Me parece bien, no he probado ninguna, pero uno de los referentes europeos, el clásico belga es éste, que viene de de la mano de la Brasserie Verhaeghe, ubicada en Vichte.

La Duchesse es una cerveza de color cobrizo (está en el límite de la Red y la Brown) y con gasificación no demasiado abundante. Burbuja fina y efervescente, parecida a la del cava. Obviamente es una cerveza ácida como cabía esperar, y comprendo que no a todo el mundo pueda gustarle, de modo que primero aconsejo hacer unos flirteos previos con alguna Sour suave. El sabor es bastante similar al de las cervezas Lambic. En esta dimensión no hay término medio, o entras o no entras. A mí personalmente me costó lo suyo entrar, pero una vez dentro lo estoy disfrutando de lo lindo. El sabor es dulzón, acaramelado, combina el gusto de las maltas tostadas que contrarresta toda la carga ácida. Sabor a manzanas, sidra, y también ese sabor característico que los entendidos denominan como "sabor a establo". Yo personalmente no me he atrevido todavía a lamer un establo porque me apura que el dueño de la granja pueda pensar que ya le ha tocado la visita del rarito de turno, así que de momento me estoy cortando. Quizás dentro del mundo Sour no es de las más estridentes. Dentro de lo que cabe y de lo que es el estilo me ha parecido un conjunto mínimamente armonioso. 6,2%. Comprada en el Cervesa Sobre Tot de Granollers por 3,35€.