28 de junio de 2026

Haacht - Charles Quint St-Michel Brune

Y acabo la turra que os estaba pegando con las Charles Quint. En esta ocasión le toca el turno a la St-Michel Brune, que untrapper me la marca como Belgian Brown Ale, pero a mi juicio bien podría pasar por una Dubbel de abadía.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color marrón oscuro, caoba. La carbonatación es abundante, da lugar a una copiosa corona de espuma de color hueso, entre lo jabonoso y lo cremoso, de persistencia media tirando a lo bajo.

A la nariz viene un aroma que me recuerda a las uvas y las ciruelas pasas, quizás también algo de vino, y la levadura belga. En boca es una cerveza con cierto cuerpecito pero que entra bastante bien, con alegría. Es una cerveza muy sabrosa, de corte afrutado, con el toque belga bastante marcado y que aporta gracia al conjunto. Puntito tostado rico. Bastante en sintonía con el aroma, con esos sabores dulces de pasas y un punto de vino de Oporto. Bastante parecida a la Rouge Rubis pero con menos carga alcohólica. Oye, pos por dos pavetes te pegas una tarde de lo más agradable. 6,5% muy bien integrados. Botella de 33cl.

27 de junio de 2026

Haacht - Charles Quint St-Michel Blond

Y si no habíais tenido suficientes Charles Quint hoy toca la tercera de la saga, de la subsaga St-Michel, una Belgian Blond clásica sin pretensiones.

Iré directo al grano como Clearasil. La sirvo en copa TeKu. Presenta un color dorado subidito, aunque límpido y sin turbideces. Carbonatación media. En inicio se forma una corona de espuma correcta, a medio caminoentre lo jabonoso y lo tupido, pero que se dehace en poco rato.

En nariz es bastante afrutada. En boca es una cerveza que entra bastante bien, cumple con las expectativas. dulce en su medida, sin excederse, para nada empalagosa. Bastante bebestible incluso con su 6,1% de alcohol, y con el puntito belgian muy guay. Cumple bien. Por 2 pavetes no le pidas más. Botella de 33cl.

26 de junio de 2026

Haacht - Charles Quint Rouge Rubis

Sigo con el monográfico de Charles Quint, en este caso le toca el turno a la Rouge Rubis, su Belgian Strong Amber Ale.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color rojizo oscuro, o marrón con tintes rojizos. La carbonatación es abundante y genera una gruesa corona de espuma blanca entre lo jabonoso y lo compacto de persistencia media tirando a baja.

En nariz es bastante afrutada. El aroma me recuerda al de las uvas y ciruelas pasas, ese tipo de fruta madura e incluso al vino de Oporto. En boca es una cerveza sabrosa, con el punto belgian bastante bien puesto. El sabor va bastante alineado con el aroma, con toda esa fruta desfilando por el paladar: ciruelas pasas, uvas pasas e incluso dátiles.

Me ha gustado bastante, y al igual que sucede con su hermana, del alcohol ni rastro pese a llevar un 8,5%. A esta cerveza la mezclas con alguna otra envejecida en barrica que lleve algo de acético y te puede quedar algo interesante, pero no creo que a los de Haacht les dé por ahí. Botella de 33cl. Si no recuerdo mal me costó 2,00€.

25 de junio de 2026

Haacht - Charles Quint Blonde Dorée

A veces en la vida llega ese momento en que no tienes más remedio que tirar de birra de supermerdado. Qué se le va a hacer. En una de mis últimas visitas a la cadena Consum tenían una oferta bastante maja de las cervezas Charles Quint. Se vinieron todas para casa.

Charles Quint es una submarca de la cervecera belga Haacht, responsable de alguna mierdetas como Super 8 y algunas cosas pasables como Tongerlo. Todas ellas de venta en supermercados, incluso en Mercadona. El caso es que la submarca Charles Quint la llevaba viendo en negocios cerveceros especializados desde hace un par de años, así que decidí darle una oportunidad.

He empezado abriéndome la Blonde Dorée, una Belgian Strong Golden Ale que viene en formato yonkilata de 50cl. Por si con 8,5% de graduación alcohólica no te ibas a trujar con la botella de 33cl te lasirven en formato de medio litraco para asegurarte de que vas a pillar una buena torta.

Al turrón. La sirvo en copa TeKu. Presenta un color dorado totalmente límpido, sin impurezas. Carbonatación bastante abundante, que da lugar a una copiosa crona de espuma compacta y duradera de color blanco. En nariz es bastante afrutada, con una tendencia clara hacia los ésteres, que no hacia la parte fenólica. En boca es una cerveza con cuerpo, pero no obstante entra bien. Dulce, que no dulzona, con el puntito belga rico, y sorprendentemente con el alcohol peligrosísimamente muy bien integrado, que hace que la cosa entre con alegría sin notarse en absoluto, ni en sabor ni en un detrimento de la bebestibilidad. La verdad es que me ha sorprendido en positivo. Creo que me costó 1,99€.

12 de junio de 2026

Cape Horn - Pilsen

Y acabo mi periplo argentino -de momento- con esta Pilsner de la cervecera Cape Horn, con sede en Ushuaia. Bueno, en realidad, tanto Cape Horn como Beagle (que ya reseñé hace unos días) son submarcas de Fuegian Beer Company, con fábrica en Ushuaia.

Sin más dilación, voy al turrón. (Me ha salido un pareado). Sirvo en vaso alto para cervezas Lager. Presenta un bonito y vistoso color dorado. De aspecto totalmente límpido. Queda una corona perfecta de espuma blanca, compacta, cremosa y persistente. A nivel visual impecable.

Al asomar la napia viene un agradable aroma a cereal muy rico, seguido de notas de lúpulo un tanto subiditas, de corte cítrico, y algún registro herbáceo también. En boca es una cerveza con cuerpo, factor que resta bebestibilidad. Dulce, no empalagosa pero quizás demasiado para lo que gustaría en una Pilsner, con notas de miel agradables, y un punto de lúpulo que aporta un sabor cítrico bastante subidito. Por el contrario tiene bastante carencia de amargor final, cosa que deja el conjunto un tanto desequilibrado. Es una Lager que puede cumplir con su cometido, no es una mala cerveza, pero sinceramente, después de haberme hecho un intensivo de Lagers franconas ésta se me queda bastante floja. 5,0%. Botella de 35,5cl.

10 de junio de 2026

Blest - Bock

Continúo mi periplo por el Cono Sur, esta vez en San Carlos de Bariloche, a los pies de los Andes, para realizar mi primera toma de contacto con la cervecera Blest, que lleva elaborando cerveza en la Patagonia desde 1989, que se dice pronto.

Del extenso catálogo de la cervecera, mi hermana me trago la Bock. Hizo bien porque cualquier opción lupulada hubiera supuesto una ruleta rusa en un viaje tan largo.

Estreno mini jarrita de hoyuelos, a sabiendas que no iba a llenar la grande de medio litro. Presenta un marrón oscuro, caoba, con destellos rojizos al trasluz. carbonatación moderada que da para una correcta corona de espuma muy cremosa y compacta, de persistencia media y color beis.

En nariz viene un aroma a café y chocolate que hace que me vengan ganas de darle el primer tiempo sin máspreámbulos. En boca es una cerveza absolutamente deliciosa. De entrada viene un sabor a café increíble. Al estar fría, me ha recordado al café helado que me preparaba mi abuelo. Luego llega una sensación más profunda de chocolate y café puro. Locurón. Tiene su componente dulce, acaramelado, muy rico, nada empalagoso, y sus notas de malta tostadita muy agradables. Me ha encantado y de lejos es la mejor de la remesa que me trajo mi hermana de su viaje por Argentina. 5,8%. Botella de 35,5cl. Muchísimas gracias hermanita.

8 de junio de 2026

Gennow - Con Ají

Sigo por Argentina. En esta ocasión por El Bolsón, a los pies de los Andes. En esta ocasión la muestra es de la cervecera Gennow, que cuenta con numerosas y peculiares recetas y un local para degustación en San Carlos de Bariloche.

La cerveza se llama sencillamente Con Ají, una Spice/Herb/Vegetable elaborada con agua, levadura, malta Pilsen, azúcar, lúpulo y ají tal y como indica su nombre. Doy fe de ello, dentro de la botella había un trozaco de pimiento.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color dorado. El aspecto es bastante límpido, aunque he sido cuidadoso al servirla para no verter el poso ni el pimiento. Burbuja fina y chisporroteante, crea una mediana capa de espuma blanca y compacta de persistencia media tirando a baja.

En nariz ya se nota cierta irritación napial y el olorcillo del ají que sube suave, pero indicando que en boca no va a ser tan delicado. En boca es una cerveza de cuerpo medio tirando a ligero. Efectivamente es una cerveza picante. El ají hace acto de aparición al primer sorbo. El sabor del pimiento aporta algo de gracia al conjunto, y la sensación picante resulta curiosa y le da un toque particular. Efectivamente el ají arrasa con cualquier otro matiz que pudiera tener la cerveza. La burbuja fina aporta una sensación agradable en la lengua que ayuda a soportar la sensación picante. Es una cerveza curiosa, que está bien como peculiaridad, pero desde la honestidad, una vez probada no es de ese tipo de cervezas que repetirías. Como aperitivo funciona bien, nosotros la hemos maridado con unas gildas y unas patatas fritas de bolsa, y para ese cometido nos ha venido divina. Para otros menesteres quizás no funcione tan bien. 5,2%. Botella de 35,5cl.

5 de junio de 2026

Beagle - IPA

Tras muchos meses de abstinencia lupulera voluntaria, vuelvo a darle a las cannabáceas como antaño. La culpable de este retorno ha sido mi hermana, que estuvo de viaje en Argentina y se acordó de un servidor, y se trajo la maleta con sobrepeso solo para que el freaky de su hermano pudiera hacer una mínima prospección del país americano, que por cierto, nos lleva varios años de antelación en el tema del craft beer.

Una de las cervezas que me trajo fue la IPA de la cervecera Beagle, que lleva operando en Ushuaia (Tierra del Fuego) desde 1999. La receta lleva malta de cebada, malta de trigo, agua, levadura y lúpulo (no especifica qué variedades).

La sirvo en vaso shaker. Escancio a tope para conseguir una gruesa corona de espuma blanca, compacta y de persistencia media. Presenta un aspecto turbio -supongo que debido al trigo- aunque en un principio pudiera parecernos una New England IPA, una vez la pruebo la cosa claramente se va hacia lo West Coast.

En nariz me llegan aromas cítricos y herbáceos muy ricos, e incluso notas de cereal bastante agradables entre tanto lúpulo. En boca es una cerveza rica y agradable. Se nota que llevaba varios meses sin beber ninguna IPA porque la he cogido con ganas y estaba bastante receptivo. Base sólida de sabor maltoso con un punto acaramelado muy rico, sin llegar a resultar empalagoso, ni muchísimo menos. Sensación de cuerpecito sin llegar a resultar muy porrona. El lúpulo bastante intensito sin llegar a saturar. Notas de pino, herbáceas, resinosas muy ricas, y un puntito cítrico y afrutado más suave. Amargor final muy pronunciado, sin llegar a resultar molesto (45 IBU). Todavía le faltaba un año para la fecha de vencimiento, así que creo que he tenido suerte y debía estar relativamente fresca. No ha viajado mal. 6,2%. Botella de 33cl. Lástima que venga sin dibujo en la chapa.

3 de junio de 2026

Le Fût Sarladais - Blonde

Y también una amiga -en este caso Judith- me ha traído este ejemplar del otro lado de los Pirineos. Durante unas vacaciones en el Perigord francés, la buena de Judith se acordó de un servidor y me trajo el presente presente, valga la rebuznancia.

La cerveza en cuestión la ha cocinado la brasserie Le Fût Sardalais, con fábrica en Sarlat-la-Canéda. La andadura de esta cervecera comienza en 2016, cuando Xavier Gombert y Jean-Yves Fauste decidieron ponerse a fabricar cerveza artesanal en el pequeño pueblo de Vézac. Tras tres años de crecimiento y tras el éxito a nivel local, decidieron dar un paso más allá y en 2019 se mudaron a la actual fábrica, más grande, donde realizan 7 variedades. La que ha caído en mis manos ha sido la Blonde.

Al turrón. La sirvo en copa TeKu. Presenta un bonito color dorado. No es turbia ni velada, pero si lleva cierto sedimento que hay que ir con cuidado a la hora de servirla. Muy bien de carbonatación. Burbuja finísima, tipo Berliner Weisse, que da lugar a una gruesacorona de espuma, tupida y compacta de persistencia media y de color blanco inmaculado.

En nariz me vienen aromas especiados y de levadura. También un punto agradable de campo primaveral, un tanto floral, pero más que flores me huele a campo verde. En boca es una cerveza agradable. Me esperaba la típica Blonde maltosa y dulzona pero me he llevado una agradable sorpresa. Muy bebestible, con notas afrutadas que me recuerdan a la pera, un puntito especiado de pimienta, sabor floral rico, y un final seco que me ha encantado- Pues la verdad es que la he disfrutado muchísimo sin tener demasiadas pretendiones. ¡A tu salud, Judith! 5,0%. Botella de 33cl.

1 de junio de 2026

Gjulia - Nord

Vuelvo a mi querida Italia para realizar mi primera toma de contacto con el birrificio Gjulia, con fábrica en San Pietro al Natisone, localidad de la provincia de Údine, muy cercana a la frontera con Eslovenia.

Fundada por los hermanos Marco y Massimo Zorzettig, toman como inspiración a su abuelo -que era aparcero- y a su padre -que era viticultor- para fundar Birra Agricola Friulana Gjulia, en un enclave natural y agrícola único.

Utilizan malta de cebada de cultivo propio y agua del monte Mia -que separa Italia y Eslovenia- con un gran respeto por la tradición y el producto. Cuentan con una gama básica, con las típicas rubia, tostada, negra y de trigo (así las etiquetan) y además con un extenso catálogo de Italian Grape Ales que me suscitan bastante más interés. La cerveza en cuestión me la ha regalado una compañera de clase, Sílvia, a la que estoy enormemente agradecido.

La etiqueta no indica de qué estilo es, tan solo Bionda, así que presumo que debe ser una Golden Ale, a la que han bautizado como Nord. Todo invita a servirla en copa TeKu. Presenta un color dorado muy bonito, y un aspecto totalmente límpido, sin ningún tipo de partícula en suspensión ni turbidez, pese a no estar ni filtrada ni pasteurizada. Muy bien carbonatada (lleva una segunda fermentación en botella) da para una gruesa corona de espuma de color blanco, bastante tupida, de persistencia media.

Al asomar el naso me viene una inesperada carga de lúpulo bastante intensa. Muy afrutada, con un aroma increíble que me recuerda a los nísperos, los melocotones y los albaricoques. En boca es una cerveza muy rica. De cuerpo medio, muy refrescante, sabrosa, y con una buena dosis de lúpulo que va en la misma dirección que el aroma, con la fruta de hueso como protagonista. Jugosa, agradable, invita a seguir bebiendo. El lúpulo está bastante presente pero muy fino, sin llegar a convertirse en una American Pale Ale. La cosa se quedaría a medio camino entre una Golden Ale y una APA. El carbónico aportando una agaradable sensación de cosquilleo en el paladar durante toda la cata y con un final de amargor notable (24 IBU) que remata la faena. A mi mujer y a mí nos ha engantado, qué queréis que os diga. Sílvia, te has ganado un amigo de por vida. 5,5%. Botella de 75cl.