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28 de junio de 2026

Haacht - Charles Quint St-Michel Brune

Y acabo la turra que os estaba pegando con las Charles Quint. En esta ocasión le toca el turno a la St-Michel Brune, que untrapper me la marca como Belgian Brown Ale, pero a mi juicio bien podría pasar por una Dubbel de abadía.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color marrón oscuro, caoba. La carbonatación es abundante, da lugar a una copiosa corona de espuma de color hueso, entre lo jabonoso y lo cremoso, de persistencia media tirando a lo bajo.

A la nariz viene un aroma que me recuerda a las uvas y las ciruelas pasas, quizás también algo de vino, y la levadura belga. En boca es una cerveza con cierto cuerpecito pero que entra bastante bien, con alegría. Es una cerveza muy sabrosa, de corte afrutado, con el toque belga bastante marcado y que aporta gracia al conjunto. Puntito tostado rico. Bastante en sintonía con el aroma, con esos sabores dulces de pasas y un punto de vino de Oporto. Bastante parecida a la Rouge Rubis pero con menos carga alcohólica. Oye, pos por dos pavetes te pegas una tarde de lo más agradable. 6,5% muy bien integrados. Botella de 33cl.

11 de mayo de 2023

Kazematten - Grotten Santé

Hoy nos trincamos una Kazematten. No,no es otra película chusca de Cruz y Raya. Es una cerveza con mucha historia.

Las Grottenbier fueron creadas para ver cómo evolucionaban las cervezas a baja temperatura constante, como si se madurase en una cueva. La receta original fue ideada, ni más ni menos que por el célebre cervecero belga Pierre Celis. Por no sé qué movidas, en 2002 Pierre vendió la receta a la cervecera St. Bernardus, que la estuvo comercializando hasta hace poco. Recientemente se ha vuelto a materializara través de la cervecera Kazematten.

Al turrón. La sirvo en copa Teku, que es muy versátil para este tipo de movidas. Presenta un color pardusco acompañado de una nutrida corona de espuma de color beis bastante compacta y muy duradera.

Al naso nos llegan agradables aromas de ciruelas pasas (que no es lo mismo que ciruelos de paso) y más adelante ese puntito belgiany tan esperado. En boca es una cerveza muy suave, muy agradable, y entra bastante bien. Cuenta con cierto dulzor agradable, sin resultar dulzona en exceso, con el sabor predominante de la malta tostada, los frutos viejos antes citados y el puntito de levadura que no falte. Así, a bote pronto, en sabor se asemejaría a una Dubbel y en sensación en boca tendería más a una Lager, por esa ligereza y facilidad de trago pese a su 6,5%, que no se nota absolutamente nada. Un invento muy rico, Pierre. Comprada en La Abadía de Sant Vicenç dels Horts por 2,50€. Botella de 33cl.