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1 de junio de 2026

Gjulia - Nord

Vuelvo a mi querida Italia para realizar mi primera toma de contacto con el birrificio Gjulia, con fábrica en San Pietro al Natisone, localidad de la provincia de Údine, muy cercana a la frontera con Eslovenia.

Fundada por los hermanos Marco y Massimo Zorzettig, toman como inspiración a su abuelo -que era aparcero- y a su padre -que era viticultor- para fundar Birra Agricola Friulana Gjulia, en un enclave natural y agrícola único.

Utilizan malta de cebada de cultivo propio y agua del monte Mia -que separa Italia y Eslovenia- con un gran respeto por la tradición y el producto. Cuentan con una gama básica, con las típicas rubia, tostada, negra y de trigo (así las etiquetan) y además con un extenso catálogo de Italian Grape Ales que me suscitan bastante más interés. La cerveza en cuestión me la ha regalado una compañera de clase, Sílvia, a la que estoy enormemente agradecido.

La etiqueta no indica de qué estilo es, tan solo Bionda, así que presumo que debe ser una Golden Ale, a la que han bautizado como Nord. Todo invita a servirla en copa TeKu. Presenta un color dorado muy bonito, y un aspecto totalmente límpido, sin ningún tipo de partícula en suspensión ni turbidez, pese a no estar ni filtrada ni pasteurizada. Muy bien carbonatada (lleva una segunda fermentación en botella) da para una gruesa corona de espuma de color blanco, bastante tupida, de persistencia media.

Al asomar el naso me viene una inesperada carga de lúpulo bastante intensa. Muy afrutada, con un aroma increíble que me recuerda a los nísperos, los melocotones y los albaricoques. En boca es una cerveza muy rica. De cuerpo medio, muy refrescante, sabrosa, y con una buena dosis de lúpulo que va en la misma dirección que el aroma, con la fruta de hueso como protagonista. Jugosa, agradable, invita a seguir bebiendo. El lúpulo está bastante presente pero muy fino, sin llegar a convertirse en una American Pale Ale. La cosa se quedaría a medio camino entre una Golden Ale y una APA. El carbónico aportando una agaradable sensación de cosquilleo en el paladar durante toda la cata y con un final de amargor notable (24 IBU) que remata la faena. A mi mujer y a mí nos ha engantado, qué queréis que os diga. Sílvia, te has ganado un amigo de por vida. 5,5%. Botella de 75cl.

7 de agosto de 2025

Ma Che Siete Venuti a Fà - Roma

 

Han pasado diez añazos desde la última vez que visité Roma, pero por fin he podido sacarme una espinita que tenía clavada nel mio cuore. Sí, amigos y amigas, por fin he podido visitar el Ma Che Siete Venuti a Fà, la que algunos dicen es la mejor cervecería de toda Italia.

Fueron poquitos los días que estuvimos de vacaciones en Roma, y la verdad es que lo mío dista mucho de lo de ese filme de Gregory Peck y Audrey Hepburn. Ni paseos en Vespa ni nada de eso. Bueno sí. Emulamos a Peck y Hepburn haciendo la capullada suprema de la mano en la boca della verità.  Aquí el menda con la parienta, hijos, hermanos, cuñados, padres y suegra de aquí para allá por la ciudad eterna. La verdad es que ya me veía otra vez como hace diez años, sin poder visitar el Ma Che Siete, pero, en este caso, una jodienda de Vueling resultó beneficiosa para mis planes birrunos, y es que nos retrasaron considerablemente el vuelo de regreso. Así que el último día, dispusimos de un inesperado tiempo extra que invertimos en visitar el Trastévere, y como no, por fin, el Ma Che Siete Venuti a Fà. Allà vamos.

En 2001 Manuele Colonna (autor de Birra in Franconia) inauguraba en pleno corazón del Trastévere, el Ma Che Siete Venuti a Fa, una cervecería especializada en cerveza artesanal. Este hecho es bastante significativo, ya que por aquel entonces, la cerveza artesanal en nuestro país no es que estuviese en pañales, es que prácticamente no existía (las únicas referencias de la época son Naturbrub de Madrid y La Cervesera Artesana de Barcelona). En Italia nos llevan varios años de ventaja y eso se nota.

El local, a lo largo de los años, se ha convertido en un templo de la cerveza de obligada visita. Manuele suele cuidar muchísimo la selección de sus cervezas. Si lo seguís en redes sociales siempre lo veréis viajando, principalmente por Bélgica y Alemania, conociendo a los productores y catando la cerveza en su lugar de origen. Normalmente lo veréis acompañado de un buen séquito, entre los que se encuentra Martina -AKA La Baronessa della Birra- creadora de contenido y que además suele estar a menudo tras la barra del Ma Che Siete. El año pasado Manuele inauguró una segunda sucursal en Roma (Macche, a secas) en el barrio de Monteverde, cerca del Birrifugio y el Luppolo Station.

Para llegar allí es relativamente sencillo (digo lo de relativamente porque hace diez años me perdí y no pude llegar). Si se cruza el río Tíber por el puente Sisto, una vez en la otra orilla, solo hay que tomar la Via Benedetta y llegar hasta allí. Yo en esta ocasión venía desde el lado contrario. Hice el recorrido a pie desde la basílica de San Pedro cruzando por el puente Giuseppe Mazzini y bajé por Via della Lungara. El caso es que llegué.

Eran las doce y media del medio día de un lunes, por lo que estaba prácticamente vacío. El local dispone de una terraza con cuatro pequeñas mesas para todos aquellos que quieran morir por la canícula romana durante el día. Durante la noche imagino que aquello se pone petao y debe ser imposible poder sentarse. Me consta que se puede beber de pie fuera.

Una vez dentro nos da la bienvenida la barra, que queda a mano izquierda, y ya está, porque no cabe nada más. El espacio es minúsculo, y si solo podéis ver los tiradores en la fotografía anterior es porque no hay espacio para echarse más atrás y enfocar toda la sala. Por un momento pensé: "-¡Esto es todo amigos!", pero afortunadamente descubrí un pasillito que da a otra sala, ésta un poquito (solo un poquito) más grande, con tres mesas altas y un tonel que hace de mesa. Todo con taburetes ante la imposibilidad de poner sillas. Es comprensible dado a que se trata de un edificio antiguo del Trastévere. Aprovechando que mi hijo menor tenía que miccionar bajé al piso de abajo.

Por fortuna, el espacio subterráneo es un poco más grande (y agradable). Allí hay dos sillas, un pequeño sofá, y numerosos taburetes y mesas bajas para tomar unas cervezas más distendidamente.

Manuele será seguramente una eminencia a nivel cervecero y el Ma Che Siete Venuti a Fà fue considerado el mejor pub cervecero del mundo en 2010 por RateBeer, pero, a mi juicio, el negocio tiene algunas limitaciones que restan muchísimo a la experiencia.

En primer lugar, que el espacio sea minúsculo y lleno de pegatinas por doquier (incluso en los espejos del lavabo) resulta muy cargante y claustrofóbico. En mi experiencia pude disfrutar de mis cervezas cómodamente en una mesa mirando el tenis (recordemos que esto ante todo es un pub de deportes) pero imagino que por la tarde/noche allí no debe caber un alfiler. En segundo lugar el local apesta. Lo digo literalmente, huele mal. Esto sucede un lunes a primera hora, no quiero imaginarme un sábado por la noche. Es este tipo de olor que viene del suelo, que durante décadas se ha ido impregnando de alcohol y que con el calor desprende ese hedor. Me recordó a la taberna el Agüelo de la calle Avinyó de Barcelona, donde en una ocasión pedimos una sangría y un amable camarero nos advirtió con un "-Mejor no", o donde un compañero de facultad (era nuestra segunda carrera) recordaba con anhelo que una vez, cuando iba al instituto enganchó un chicle en una viga de madera del techo, y comprobamos que en efecto el chicle seguía allí. Pues el mismo olor. Ahora bien, la selección cervecera es impecable, eso no lo voy a discutir, pero el local es simple y llanamente cutre.

También se echa de menos una pizarra o una pantalla donde se informe a la clientela de lo que hay pinchado. Tienen una etiqueta encima de cada grifo, pero la información es incompleta y nada clara. En el momento de mi visita tenían una Flemish de Opperbacco, la Saison à l'Ancienne de Monpier Gherdenia (de haberla visto seguramente me hubiese pedido ésta), la Saison de Dupont, la Jambe de Bois de Brasserie de la Senne, algo (no se sabe qué) de Alder de 10,5%, la Helles y la German Pilsner de Kanone, una Rauchbier de no se sabe quien, y cosas (no se sabe qué) de Vento Forte, Alder, Birra dell'Eremo y Wirth. Como hacía tiempo que quería catar algo de Alder, me pedí -en un acto de fe- lo que hubiese pinchado, que resultó una IPA. El camarero, bastante parco en palabras, me sirvió una pinta sin ni siquiera preguntarme si quería media o una entera. La alegría de la huerta. Sí se agradece que las cervezas franconas están debidamente marcadas, esto, a mi amigo Hugo del blog Hipos Urinatum seguramente le encantará.

Cuentan con una pequeña nevera con un arsenalete de botellas de Hill Farmstead, 3 Sons, Moksa, Anchorage, Antidoot, Boerenerf, 3 Fonteinen, Cantillon, De Dolle, Maestri del Sannio, Ca' del Brado, Cantina Errante o Brasseria della Fonte. casi nada. Selección de cervezas impecable, nada nuevo. Ahora bien, me planteo seriamente si en un futuro volviese a Roma si me pasaría de nuevo por el Ma Che Siete Venuti a Fà. Se junta aquí toda una amalgama de factores positivos y negativos. De momento les coloco su respectivo pin en el celebérrimo Mapa Birruno.

Balance de daños:

-Alder - Kiwi Party. Revisando las fotografías quizás no es la cerveza que me hubiese pedido, pero tenía muchísimas ganas de conocer el producto de estos lombardos, de los que había leído maravillas. tienen una veintena de Lagers de inspiración europea, pero fui a dar con una New Zealand IPA. Un trabajo muy fino. Muy sabrosa pero a la vez ultrababestible. Notas de piña, cítricos y un toque herbáceo, que entró glugluglú sin enterarme. 6,0%.

-Kanone - Pils. Primera toma de contacto con la brauerei francona. German Pils elaborada con lúpulos Opal, Herkules y Spalter Select. Aroma floral, en boca ultrabebestible, con sabor a malta, grano crudo, pan. De trago ligero pero muy sabrosa. Magistral. 4,9%.

Ma Che Siete Venuti a Fà                Via Benedetta 25, Roma (Italia)              www.football-pub.com              info@football-pub.com          +39  06  4291  8213

1 de agosto de 2025

Be.Re. - Roma

 

Durante nuestro tercer día en Roma fuimos a visitar los Museos Vaticanos. Tal y como salimos, enfilé la curva de la muralla cual Miura tomando Mercaderes con Estafeta para llegar a mi destino de hoy: Be.Re.

Be.Re. es una de las mejores cervecerías de toda Roma (y por ende de toda Italia) que está ubicada en un enclave estratégico, justo en los lindes de Ciudad del Vaticano (de hecho, tienes vistas a su muralla), por lo que cualquier guiri que esté de paso por Roma va a pasar por delante de allí, o al menos, muy cerca. En nuestro caso, al estar alojados en el barrio de Prati, dio para dos visitas. Primero fuimos a tomar un refrigero tras una tarde cultureta en la Capilla Sixtina, y como nos gustó tanto, volvimos todos en tropel para cenar aquella misma noche. Por lo tanto, altamente recomendable, tanto por ubicación como por su repertorio birruno.

Be.Re. es una cervecería con 12 grifos rotatorios, dos bombas de mano y tres barriletes de diferentes versiones del Barley Wine Xyauyù de Baladin, que se sirven directamente de la barrica. Además cuenta con un neverón repleto de unicornios imposibles de encontrar en nuestra geografía.

Inaugurado en 2017, contaba con más de veinte grifos y el doble del espacio con el que cuenta actualmente, a raíz de la crisis sufrida durante y tras la pandemia, y la subida de precios generalizada tras la guerra de Ucrania, Be.Re tuvo que asociarse con la cadena de restaurantes Tripizzino, cediéndole la mitad de su espacio al restaurante, de manera que ambos conviven en una curiosa simbiosis.

El espacio se divide milimétricamente por la mitad, dando lugar a dos espacios -Be-Re. y Tripizzino- dispuestos de manera simétrica y conectados por una puerta entre los dos negocios. Comparten la terraza y allí se puede ir a tomar unas cervezas, comer unos tripizzini con una Pepsi o combinar ambas opciones: comerse unos tripizzini acompañándolos por unas buenas cervezas. Nosotros optamos por la tercera opción.

Hay que aclarar que dentro de Be.Re. solo toman nota de las cervezas, y que dentro de Tripizzino solo toman nota de la comida y los refrescos, de manera que si queremos combinar tripizzini y birras debemos instalarnos en la terraza, que es lo que hicimos nosotros. La terraza es bastante amplia y cuenta con numerosas mesas. Para ser temporada alta y ubicándose en un sitio tan turístico la verdad es que me hice cruces de encontrar mesa libre tanto en nuestra primera como en nuestra segunda visita, máxime siendo un número considerable de personas.

En invierno no sé cómo lo deben hacer, supongo que deben tener unas buenas estufas. Tanto en Be.Re. como en Tripizzino, es posible beber y comer en el interior, pero como el espacio es limitado, hay que hacerlo sentado en un taburete. El interior de Be.Re, quizás más cálido, y con una pantalla para ver los deportes, quizás invita más a apostarse en la barra, disfrutar de unas buenas cervezas y tener una agradable conversación con el barman. El interior de Tripizzino, típico de un local de comida rápida, es más frío, y a mí personalmente no me invita a quedarme dentro.

Hablemos de tripizzini. He mencionado varias veces la palabra sin explicar lo que es. Se trata de una especie de pitas, pero elaboradas con masa madre de pizza y con forma triangular. Al igual que las pitas, se rellenan por dentro, en este caso con guiso, de ingredientes ecológicos. Aunque Tripizzino sea un local de comida rápida, el negocio brilla por la calidad de sus platos. El relleno de sus tripizzini consiste en varios guisos elaborados a fuego lento, con su chup-chup, y que dan lugar a una deliciosa combinación. Cuentan cinco variedades y todas cuestan lo mismo, 5,00€.


Pollo a la cacciatora, con salsa elaborada con aceite de oliva virgen extra, vino blanco, vinagre, ajo, pimienta y romero. Lengua en salsa verde, con lengua de ternera y salsa de aceite de oliva virgen extra, perejil, vinagre, anchoas, olivas, alcaparras, ajo, sal y pimienta. Albóndigas en salsa, con albóndigas de ternera mezcladas con pan, queso Grana Padano, ajo, sal, cebolla, huevo, nuez moscada y pimienta; y con una salsa de tomate que además lleva aceite de oliva virgen extra, apio, zanahorias, cebolla, albahaca, perejil y sal. Nata doble con anchoas, que consiste en una stracciatella de burrata mezclada con anchoas de Calabria. Parmigiana de berenjena, que lleva tomate, berenjena (obvio), queso Grana Padano, mozarella, aceite de oliva, albahaca, cebolla roja y sal. Por si a alguno no le triunfa ninguno de los tripizzini siempre puede decantarse por los típicos sufflì romanos. Cuentan con once variedades diferentes.

A mí me apeteció tremendamente el de albóndigas, que estaba extraordinario, con ese sabor tan típico del sofrito de las albóndigas de mamá. Luego opté por el de lengua en salsa verde, que me pareció exquisito, con la ternera super suave, muy melosa, y con una salsa suave y riquísima. Mis hijos optaron por el de pollo a la cacciatora, que me lo dejaron probar y estaba increíble. Me recordó al pollo a l'ast clásico, pero con el aderezo de la salsa. Todo muy top.

Y si algo hace extraordinario a Be.Re. es su magnífica selección de cervezas, tanto en grifo como en botella. En grifo suelen apostar por producto de proximidad, primando a los mejores elaboradores italianos, como Opperbacco, Ritual Lab, Birrificio Italiano, Rebel's o Rurale. En el apartado foráneo Stigbergets, Beerbliotek, Dupont, Cantillon y una colaboración entre The Lost Abbey y Wicked Weed.

Pero ojo, si andamos con plena predisposición a abrir la cartera, cuentan con verdaderos unicornios. Es una de las pocas cervecerías del mundo donde se pueden encontrar botellas de Antidoot (también os digo que os saldrá bastante más barato si os las bebéis en el Be Hoppy de Madrid), varios ejemplares de -atención- Hill Farmstead, lo que quieras de Cantillon, y alguna cosilla de Boerenerf, Baghaven o 3 Fonteinen. Todo a precios astronómicos como os podéis imaginar. Son cervezas muy exclusivas en un lugar muy turístico.

Sin duda fue la mejor visita cervecera del viaje, donde más tiempo pasamos y donde yo personalmente pude explayarme a gusto. El personal del negocio tremendamente amable e increíblemente rápido. Toda la familia contentísima con la comida y con la selección cervecera y yo satisfecho de haber propuesto el sitio y ver que lo estábamos gozando tanto. Si en otra ocasión vuelvo a Roma, sin duda Be-Re. será una de mis primeras opciones de cerveceo. Hasta entonces coloco su merecidísimo pin en nuestro cada vez más nutrido Mapa Birruno. Ci vediamo!

Balance de daños:



-Birrificio Italiano -TipoPils. Qué os voy a contar, la Italian Pilsner por antonomasia. Increíble de botella, ya a otro nivel de grifo. Fresquísima. Muy aromática. De gusto floral, ultrababestible sin renunciar un ápice al sabor. 5,2%.

-Opperbacco - Nature Terra Podere San Biagio. Llevaba años intentando conseguir algo de Operbacco. Primera toma de contacto con esta Italian Grape Ale de su serie Nature Terra, en este caso con un 20% de uvas de Montepulziano d'Abruzzo, concretamente de los viñedos Podere San Biagio.  Muy afrutada, con mucho protagonismo de la uva, que aporta un sabor agradable y ligeramente dulce y una acidez muy suave, que en su conjunto la convierten en una cerveza altamente disfrutable. 6,9%.

-Rebel's - Tempura Crunch. Hacía muchísimo calor y quería probar alguna IPA de alguna cervecera local que estuviese despuntando en Italia, así que me decanté por Rebel's, de los que me habían hablado muy bien en Beer Time. New England IPA con raíz de galanga (jengibre azul), corteza de lima kafir y dry hopping de lúpulo Soriachi Ace. En nariz tiene un punto que recuerda a la colonia por el jengibre, pero es básicamente de perfil cítrico, con notas de piña y fruta de hueso. . Hazy IPA piña pomelo fruta de verano. 6,0%.

-Rurale - Seta. Witbier lombarda con cilantro y corteza de naranja amarga. Muy flojita, muy suave, ya por el aspecto vemos que dista mucho de las blanquecinas y veladas Wits belgas. Rica, refrescante, pero tampoco me dijo nada. 5,0%.

-Rebel's - Parrot Invasion. West Coast IPA riquísima y muy bebestible. Base maltosa muy rica de fondo, aromas y sabores herbáceos extraordinarios y notas de melocotón y otras frutas de verano. Final bastante amargo. 6,0%.

-Ritual Lab - Tupamaros. Sin duda de lo mejor de la jornada y de toda la estancia en Roma. Doble IPA de corte West Coast. Riquísima, muy lupulada, con sabores herbáceos muy frescos y con una base maltosa que aporta un fondo de caramelo excepcional. El broche de oro de la noche. 8,0%.

Be.Re.            Piazza del Resorgimento 7A, Roma (Italia)            +39   06  9442  1854

24 de julio de 2025

Bionoc' - Pescanoc'

Continúo escribiendo acerca del producto italiano. En esta ocasión la cerveza no la compré allí, sino aquí.

Hace unos días estuve en Terrassa y me acerqué a Casa Evaristo, donde, desde hace años, sabía que contaban con una extensa selección de cerveza artesanal. No lo había visitado antes porque las referencias que me habían dado es que tenían el producto sin refrigerar y por tanto echado a perder. No obstante me acerqué.

Para satisfacción de uno comprobé que en Casa Evaristo han hecho los deberes y han puesto una fantástica nevera para el género lupulizado. Como no me interesaba otra NEIPA más en mi historial fui a la sección no lupulada (ésta sin refrigerar) donde para sorpresa del que suscribe, fui a dar con uno de los birrificios italianos que se dedican a elaborar cervezas Farmhouse y de fermentación espontánea: Bionoc'.

Se vino con papá de inmediato, ya que es prácticamente imposible encontrar referencias de los de Mezzano di Primiero en nuestro país. Además la habían rebajado un eurazo porque no estaba teniendo salida. En Terrassa no hay farmhousegeeks, que se le va a hacer.

Del birrificio Bionoc' ya os hablé hace unos años, cuando pude conocerlos en persona y catar algunas de sus increíbles cervezas en el Rustic & Wild de 2023. El birrificio fue creado en 2012 por Fabio Simoni y Nicola Simion. Llevaban elaborando cerveza como homebrewers desde 2006 en el garaje de casa. Sus incesantes ganas de mejorar, de investigar, de contrastar opiniones y de viajar los llevaron a perfeccionar su producto y dominar el tema de las fermentaciones espontáneas. Utilizan materia prima de sus vecinos agricultores. Actualmente su fábrica, en mitad de los montes Dolomitas, se abastece única y exclusivamente de energías renovables.

Al lio. El ejemplar con el que fui a dar fue Pescanoc', una Fruited Sour Lager elaborada con malta de cebada, centeno, lúpulo trentino y melocotones. La sirvo en copa TeKu. Presenta un color dorado amelocotonado, límpida, sin turbidez. Tengo que escanciar bastante para conseguir sacarle una capa de espuma blanca, no muy abundante y que desaparece rápidamente.

En nariz se huele ya la rusticidad, la avanzadilla de la acidez den boca y un puntito de melocotón. En boca es de cuerpo ligero pese a su 6,3% de alcohol. Muy refrescante, de acidez notable, mas no chirriante. Altas dosis de rusticidad y de sabores granjeros. El melocotón muy sutil, muy fino, muy suave pero delicioso. La verdad es que me ha sorprendido bastante y no sé que cepa de Lager habrán utilizado para elaborarla. Loquito me he quedao. Una cerveza para paladares un poco más experimentados. Entiendo que haya personas a las que les pueda no agradar. A mí me ha encantado. Me costó 4,99€. Botella de 33cl.

23 de julio de 2025

Crazy Beer - Rossa

La única cerveza artesanal en formato botella que pude disfrutar durante mis vacaciones en Roma fue esta fantástica Regina Rossa en el restaurante Crazy Pizza.

El negocio -que cuenta con varios locales en Roma- realiza sus cervezas por encargo en las instalaciones de La Buttiga (Piacenza) bajo el nombre de Crazy Beer.

Según me explicó la amable camarera, cuentan con tres variedades: una Italian Pilsner, una Witbier y una English Bitter, que es la que nos atañe hoy. La botella venía con su correspondiente sello independiente de la UnionBirrai. Igualito que aquí.

La sirvo en el vaso que me proporciona el establecimiento. Presenta un color ámbar con tendencias a lo rojizo. Buena corona de espuma compacta, de color blanco y de persistencia media.

En boca es una cerveza maltosa, con el cereal bien presente, con notas acarameladas y un sorprendente gusto a lúpulo bastante notable. El lúpulo aporta sabores afrutados agradables y notas florales muy ricas. En general me ha sorprendido mucho en positivo. Riquísima, muy bebestible y la verdad es que me alegró la comida. 4,2%. Botella de 33cl.

22 de julio de 2025

Beer Time - Roma

 

Hace un par de semanas viajé a Roma con la familia al completo. Y cuando digo al completo no me refiero solo a esposa e hijos, incluyo padres, hermanos, sobrina, cuñados e incluso suegra. Un viaje corto de tan solo cuatro días, que entre el avión de ida y el avión de vuelta se reduce a dos y medio, y que al tratarse de un viaje familiar y con un número abundante de personas ya di por perdida cualquier opción de cerveceo. No obstante, yo iba con mi mapa preparadísimo por si sonaba la flauta. Y sonó.

Mientras preparaba dicho mapa, tuve que eliminar un gran número de pins de cervecerías y tiendas de la ciudad eterna que lamentablemente han tenido que cerrar sus puertas de manera permanente -con negocios emblemáticos como Bir&Fud o Brasserie 4.20- de manera que me temo que en territorio italiano está la cosa a la baja, de igual manera que está sucediendo en Madrid o en Barcelona. A la vista está.

De cualquier modo, la oferta cervecera craft en Roma sigue siendo buena pese a las numerosísimas bajas. También admito haberme llevado otro chasco más en el sentido que, hace dos años, durante mis vacaciones por la Reggio Emilia, pude disfrutar de cerveza artesanal en todos y cada uno de los negocios hosteleros que visité, y sin embargo, en esta ocasión, en pleno corazón del Imperio Romano me he tenido que resignar a tomar cerveza italiana industrial, o si la cosa se ponía insufrible, al vino o el chinotto.

Al lío. El día de nuestra llegada tan solo nos dio para dejar el equipaje en el hotel y salir a cenar. La zona elegida como campamento base fue el barrio de Prati, muy cercano al Vaticano. Fuimos a cenar a un maravilloso restaurante de comida típica de la región (lamentablemente con cerveza industrial, le di al Prosecco). Al finalizar el ágape me llevé a los niños a una heladería espectacular, pero papi ya tenía pensado de antemano donde iba a tomar su postre, así que cuando se acabaron sus helados pusimos rumbo a Beer Time, a tan solo una manzana de nuestro alojamiento.

Beer Time se encuentra en la Piazza dei Quiriti (no confundir con la tienda con el mismo nombre que se ubica en el barrio de Balduina). No es una cervecería muy grande, pero cuenta con una generosa terraza, que se adapta a la fisonomía de los edificios que lindan con la redonda plaza. El calor asfixiante de la ciudad eterna incita a usar su terraza de noche, cuando baja la temperatura.

En el interior nos da la bienvenida su barra, que cuenta con siete grifos rotatorios, uno de ellos de bomba de mano. En el momento de nuestra visita contaban únicamente con cerveza local, de productores como B94, AltoTevere, Shire, Shigibier, Elvo y Bonavena. Selección bastante variadita, con Italian Grape Ale, una Bitter, una Coffee Porter, una Keller Pils, una Belgian Blonde y varias IPAs. Por si a alguien no le convence el repertorio cuentan con una nevera donde podemos encontrar cositas de Ca' del Brado, Mastino, Rurale, La Buttiga, Amiata, De Ranke, Forged Dublin,Kinnegar, Dundale Bay, Beerbliotek, o Ayinger, entre otros.

El espacio que queda comprendido entre la entrada y la barra es muy pequeño y solo da para unos pocos taburetes, pero a la derecha hay una sala un poquito más espaciosa con una pantalla grande para ver los deportes.

Cuentan con una buena carta de tapas y bocatas para acompañar a nuestra bebida favorita: tablas de quesos y embutidos, cuatro tipos de pizzettas, ensaladas variadas, varios tipos de bruschetta y una infinidad de panini con innumerables ingredientes.

No pudimos disfrutar de su cocina porque ya veníamos cenados y era muy tarde, pero sí disfrutamos muchísimo de su terraza intentando mitigar los estragos del sofocante calor que nos hizo. La verdad es que al estar tan cerca de nuestro alejamiento pensé que volvería cada noche, pero lamentablemente no fue el caso. Por el lado positivo ya os avanzo que pude visitar otras cervecerías de la ciudad. Estad atentos. De momento les colocamos su correspondiente pin en nuestro cada vez más extenso Mapa Birruno. Ci vediamo!

Balance de daños:

-Schigibier - Karasciò. Buen momento para descubrir a este birrificio de Lombardía. Una Belgian Blonde muy suave, ligera de trago, no especialmente belgiany, pero con el lúpulo bastante marcado debido a un dry hopping de lúpulo Centennial. Muy herbácea, muy afrutada, muy refrescante, con el punto de lúpulo más que notable. Final bastante amargo y un poquito seco. 4,7%.

-Shire - Selassié. Colosal English Coffee Porter de este birrificio que aún no conocía de la región del Lazio. Elaborada con malta Maris Otter, Brown, Pale, Chocolate, avena y avena tostada, lúpulo Challenger y levadura inglesa. En boca esespecialmente sedosa, muy cremosa, con un sabor increíble a café y notas de chocolate. Me pareció riquísima. 5,4%.


Beer Time            Piazza dei Quiriti 9, Roma (Italia)            +39   06  4565  0686

30 de abril de 2025

Montegioco - Demon Hunter

Y acabo el mes de abril publicando esta reseña de los italianos Montegioco, que harían su cuarta aparición en el blog con esta English Strong Ale.

La joyita me la trajo mi amigo David Rius, que estuvo de vacaciones por el Piamonte el verano pasado. Hasta hace unos días no encontré el momento de abrirla, ya que un pelotazo de 8,0% yo solo en casa, en formato 75cl, no me lo iba a pimplar.

El ejemplar en cuestión se llama Demon Hunter. Ha sido elaborada con lúpulo East Kent Goldings. Del resto de ingredientes no se especifica nada salvo los 4 elementos de siempre.

Al turrón. La cosa requiere un vaso nonic. La sirvo y presenta un color marrón castaño, con destellos de color rubí. Buena carbonatación, que da lugar a una tupida y cremosa corona de espuma de color hueso.


En nariz me vienen aromas que me recuerdan a las ciruelas pasas y los higos secos, así como toda una carga maltosa de cereal tostado. En boca es una cerveza sabrosa, un poquito dulce, acaramelada, pero nada empalagosa. No me ha resultado muy lupulizada, la cosa tiende claramente hacia terrenos maltosos, un punto tostado y de regaliz rico. Me ha resultado un tanto plana, pero no obstante la experiencia es muy grata. La maridé con un queso Idiazábal ahumado que le vino que ni pintado. Muchas gracias David.

5 de abril de 2025

LA - DDH New Zealand Double IPA

Durante mi última visita a la General de Begudes de Valldoreix me intenté por todos los medios comprar cualquier tipo de cerveza que no fuese una IPA. En gran parte lo conseguí, con gran variedad de estilos (incluso una Sparkling Ale australiana). La excepción la tuve que realizar dada la llegada de nuevas referencias italianas que desconocía. Siempre me quejo de la falta de referencias italianas que hay en nuestro país, así que prioricé el origen al estilo. Me llevé a casa una Pastry Stout de Wild Raccoon (el resto de IPAs se quedaron allí). En cambio, de todas las referencias de LA Brewery solo habían IPAs, así que me llevé una para probar.

El birrificio en cuestión está situado en el polígono industrial de Bernareggio, una localidad lombarda muy cercana a Milán. El ejemplar elegido fue DDH New Zealand Double IPA, Una IPA elaborada con malta de cebada Pils, Pale, copos de trigo, los lúpulos Citra, Mosaic y un double dry hopping de Nectaron

La sirvo en vaso shaker. Presenta un bonito color dorado prácticamente límpido, sin turbidez, aunque sí un pelín velada (7,3 EBC). Bien de carbonatación. Sin necesidad de montar la fiesta de la espuma, cumple con una correcta corona de espuma de un dedo, compacta, de persistencia media y color blanco. 

Asomo a Franco Nappiato. Me vienen aroma muy herbáceos, de pinito. En boca la cosa sigue en la misma dirección, una cerveza muy West Coast, con sabor muy herbáceo, notas de pino, resina y un amargor muy marcado, con un fondo de cereal muy rico, y con algunos flashes afrutados que me recuerdan a la uva. Muy clasicota, muy rica. Comprada refrigerada por 3,08€. Lata de 33cl. Calidad/precio excepcional.

26 de marzo de 2025

Wild Raccoon - Milk +

Vuelvo a Italia para realizar la primera toma de contacto con la cervecera Wild Raccoon, con fábrica en Tabagnacco (provincia de Údine).

Siempre que me topo con una cervecera artesanal italiana me la suelo comprar. En esta ocasión, en las neveras de la General de Begudes de Valldoreix, había cuatro referencias de los udineses. Tres de ellas New England IPAs, así que solo me traje esta Milk Stout por hartazgo respecto al estilo ultralupulado.
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La cerveza en cuestión se llama Milk + y lleva malta de cebada, copos de avena, lactosa y lúpulo. La etiqueta indica "with chocolate and vanilla", pero no figuran entre los ingredientes.

La escancio en copa con la intención de obtener una bonita cascada invertida. Dicha cascada da pie a una extraña corona de espuma, muy espesa y compacta por abajo pero jabonosa por la parte superior. Persistencia media tirando a baja y color beis. La cerveza en cuestión es bastante negra, aunque la caída no es demasiado oleosa.

Al asomar a Franco Nappiato percibo un aroma abrumador a chocolate y vainilla. Esto es un auténtico Cacaolat. La cosa pinta bien. En boca la cosa se desinfla totalmente, dando pie a una bajona tremenda. En boca no es una cerveza con demasiado cuerpo pese a la avena. Tampoco es especialmente sedosa. El chocolate y la vainilla tan intensos en nariz no aparecen en boca por lo que me da a pensar que tal vez lleve aromatizantes y por eso no aparecen entre los ingredientes. La cerveza tiene un sabor muy torrefacto, muy cafetoso, y nada dulce pese a la lactosa. Le falta profundidad en boca, es un quiero y no puedo. Si te esperabas una Pastry Stout te vas a dar con un cantito en los dientes. La verdad es que no me ha entusiasmado nada. 6,0%. Comprada refrigerada en la tienda antes mencionada por 5,06€. Lata de 44cl.

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11 de marzo de 2025

Baladin - Nazionale Gluten Free

También de Italia, y también del Piamonte es la cerveza que nos atañe hoy, de mis estimados Baladin.

Se trata de la Nazionale Gluten Free, la versión sin gluten de su célebre Nazionale. La versión original, con gluten, la suele beber frecuentemente porque el pizzero de mi barrio es piamontés y no me costó mucho convencerlo para que la trajera a su pizzería. El caso es que desde hace unos años la sensación que tengo es que se ha modificado considerablemente la receta con respecto a la primera Nazionale que bebí en Casa Baladin hace ya unos trece años y que me voló la cabeza por los aires.

Pues bien, la versión sin gluten me ha vuelto a recordar esa Nazionale primigenia y ha sido un gustazo revisarla.

Esta versión contiene malta de cebada propia de los campos de Baladin, arroz (que se utiliza para descomponer el componente del gluten) de la variedad carnaroli de Cascina Belvedere, lúpulo propio de Baladin, una mezcla de especias y corteza de cítricos.

De manera imperativa la sirvo en copa TeKu. Presenta un color dorado amarillento un tanto subido y un pelín velado (12 EBC). Muy buena carbonatación, con una generosa corona de espuma compacta y persistente de color blanco. En nariz de entrada el aroma me recuerda al pan, bastante cereal y notas especiadas.

En boca es muy floral, con el lúpulo más presente que en las Nazionale normales que he bebido últimamente y que me recuerdan a la cerveza original, sin resultar una Belgian IPA ni por asomo, pero sí con ese sabor agradable y sutil perfectamente perceptible. Luego la cosa se vuelve más belgian, con la levadura más presente, dando paso a unas notas especiadas riquísimas y los sabores que aportan los cítricos que resultan superrefrescantes. Se van alternando las notas de florales de los lúpulos con las notas especiadas hasta el delirio. Con qué finura trabaja esta gente. Final de 30 IBU. 6,5%. Comprada refrigerada en Casa Italia Market de Barcelona, no recuerdo cuanto me costó, olvidé pedir lo scontrino. No creo que costase mucho más de 3 leiros. Botella de 33cl.

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10 de marzo de 2025

Montegioco - Mac

En nuestra última barbacoa birruna estuvimos bebiendo auténticos birrotes aportados por cada uno de los asistentes. Nuestro anfitrión, David Rius, que había estado el verano pasado de vacaciones por el Piamonte italiano, se trajo un buen surtidito de la cervecera Montegioco.

Compartió con nosotros su exquisita Garbagina, pero ¡ojito! porque la que vino después, Mac, nos voló los sesos por los aires.

Envuelta en el característico papel que caracteriza al birrificio piemontese, se esconde una Wee Heavy ahumada con turba para güisqui escocés que es una locura.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color dorado intenso, subidito. Se nota que no está filtrada porque se pueden distinguir ciertas partículas en suspensión. La carbonatación es abundante y da para una gruesa capa de espuma a mitad de camino entre lo compacto y lo jabonoso y de persistencia media.

Al napial ya se nota toda la carga de la malta ahumada con turba, que es un locurón. La copa TeKu acentúa todos estos aromas. En boca es una cerveza altamente refrescante y bebestible pese a que tiene una peligrosa graduación de 7,2%. Resulta maltosa, rica y con el punto ahumado en la medida perfecta, sin llegar a resultar cansino, sin llegar a resultar demasiado invasivo. Se puede disfrutar de la cerveza y el cereal, y luego te viene todo ese plus de la turba, que es una locura, y que solo hace que pedirte más. Puntito dulce de miel agradable y a echarse la siesta que luego te va a subir toda la embolia. Excepcional. Botella de 75cl.

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10 de febrero de 2025

Baladin - L'IPpA

Y continúo en Italia para traer de vuelta a una de mis cerveceras más estimadas: Baladin. Por Teo Musso siempre he sentido gran admiración y respeto, así que procuro hacerme con todo lo que encuentro de su catálogo para postearlo en mi pequeño rinconcito de blogosfera.

El ejemplar de hoy tuve la suerte de catarlo de grifo en el Baladin Bologna hace año y medio, pero me lo volví a topar en un supermercado italiano del barrio de Gràcia, además refrigerado, por lo que no dudé en llevármelo a casa.

Se trata de L'IPpA. Te Musso no era muy dado a las recetas lupuladas, pero finalmente acabó pasando por el aro. El mercado manda.

Se trata de la interpretación a la italiana de la clásica India Pale Ale elaborada con ingredientes 100% italianos: agua de los Alpes Marítimos (Cuneo), malta de cebada de sus propios campos en Basilicata y Puglia, lúpulo propio (Cascade, Chinook, Comet y Magnum) de sus campos en Piozzo y Busca, y su propia levadura.

De manera imperativa debía servirla en copa TeKu. Presenta un bonito color ámbar (23 EBC). Bastante bien carbonatada, le saco una copiosa corona de espuma, de color blanco, con buena persistencia y buena retención del carbónico.

En nariz es muy lupulada, con aromas herbáceos y un sutil punto cítrico. En boca es una cerveza dulce, acaramelada, con una buena base maltosa muy sólida. Lleva una buena carga de lúpulo, sin irse muy de madre. Cuando la bebí en Bolonia me pareció muchísimo menos lupulada. Un puntito cítrico refrescante muy agradable, en general una IPA muy old school, que siempre se agradece. Final amargo muy marcado (33 IBU). 5,5%. Me pregunto si sacarán la versión Double IPA y la llamarán Dua L'IPpa. Es una duda existencial. Botella de 33cl.

9 de febrero de 2025

Siemàn - Rive Rosse

Sigo en Italia. Durante la misma jornada de barbacoa birruna, a sabiendas que el hilo temático era italiano, yo quise aportar este ejemplar de Siemàn. de manera que ésta sería la segunda aparición de los de Vicenza por el blog.

Como ya os expliqué en la anterior entrada, Siemàn se dedica a la elaboración de vinos, y de vez en cuando utilizan parte del mosto para la elaboración de cervezas. Por tanto, tenemos aquí otra Italian Grape Ale elaborada siguiendo la tradición belga, enfriando el mosto en koelschip durante una noche de invierno. Adición de mosto de uva Tai Rosso de su propia cosecha y envejecida en barrica de roble durante 24 meses. La han bautizado como Rive Rosse.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color rojizo, entre lo rojo y el naranja muy subido. Naranja sanguina quizás sería lo que más se asemeje. Escancio a tope, pero ya veo que apenas saco carbonatación, poca espuma y poquísima retención.

En boca resulta una cerveza muy rica, con la acidez muy sutil, nada ida de madre. Puntito dulce, con el sabor de la uva muy rico, muy agradable y de sensación fresca en boca. Es como morder el grano de uva. Puntito láctico muy agradable, y con el punto de barrica muy fino, muy sutil y nada invasivo. Me ha gustado bastante más ésta que la Incrocio Bianco que caté hace un par de años. Alcohol perfectamente integrado (7,7%). Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix. No recuerdo cuanto me costó porque he perdido el ticket. Botella de 75cl.

8 de febrero de 2025

Montegioco - Garbagnina

Cambio de tercio para irme hasta Italia, país del que me gusta catar todo lo que se cruza en mi camino. Por alguna razón viene menos producto del que me gustaría, máxime de la cervecera que nos atañe hoy.

Vuelve tras 11 años al blog el birrificio Montegioco. Además vuelve gracias a David Rius, que fue precisamente el amigo que me trajo el ejemplar anterior. El hombre estuvo de vacaciones por el Piamonte el pasado verano y quiso compartir con nosotros algunos ejemplares que se trajo consigo. Grazie David, sei un grande!

La primera que nos pimplamos fue Garbagnina, una Fruit Beer que toma como cerveza base la Demon Hunter de la casa (English Strong Ale) pero con la adición de cerezas "Bella di Garbagna". No es una cerveza Sour.

La sirvo en copa TeKu. Como era de esperar luce un bonito color rojizo muy vistoso. No demasiada carbonatación, no demasiada espuma (de color blanco) y no demasiado persistente. En nariz el aroma de cereza es increíble. En boca es una cerveza dulce, nada ácida, muy golosona y que invita a seguir dándole al drinking. La fruta protagoniza el sabor, aportando un gusto de fruta absolutamente delicioso. Fresca, refrescante y bastante bebestible. Un puntito floral, un poquito amarguita, y lejos de ser una cerveza facilona, encierra más complejidad de la que aparenta, sin perder un ápice de bebestibilidad. Gran reencuentro con los italianos. Alcohol peligrosísimamente bien integrado (9,0%). Botella de 75cl.

31 de julio de 2024

Cantina Errante - Primavera

Tercer ejemplar de Cantina Errante que pasa por el blog, y a tenor de la calidad de sus cervezas voy a seguir ampliando el repertorio todo lo que pueda mientras estén disponibles en el Bar Bocamoll, claro está.

Tengo el placer de presentarles a Primavera, una Wild Ale elaborada mediante la utilización de koelschip, con adición de brezo, romero, melisa, laurel y menta silvestre, y posteriormente envejecida en barrica de roble. 

La sirvo en la copa que me proporciona el establecimiento. Presenta un color dorado, amarillento, que me resulta similar al del vino blanco. Viene totalmente límpida. La carbonatación es escasa, y la poca espuma que se puede generar desaparece de inmediato.

En nariz es muy herbácea, floral y con avisos de que la cosa viene ácida. En boca es una cerveza efectivamente ácida, aunque sin llegar a resultar excesiva. Es más, tiene un puntito dulce muy agradable. Fondo de cereal muy neutro, y con toda la retahíla de hierbas en su máximo esplendor, aportando deliciosos sabores herbáceos, florales y balsámicos. Todo en la medida perfecta, muy sutil, sin que acabe pareciendo una infusión de hierbas, muy delicada y elegante. Para acabarlo de rematar, las notas de madera aportan mayor complejidad al conjunto y llevarme al delirio absoluto. Qué cosa más rica. 6,5%. Botella de 37,5cl.

30 de julio de 2024

Vetra - Saison

Durante mi última visitilla al Bar Bocamoll de Sant Cugat pude disfutar de algunas cervezas italianas, hecho que, al menos para mí, cada vez me resulta más extraordinario. Por desgracia -desconozco los motivos- es realmente difícil dar con algún ejemplar de cerveza artesanal italiana.

En esta ocasión disfruté por partida doble. Primero, por descubrir un birrificio desconocido por mí hasta la fecha, y segundo por tratarse de una Saison.

La firma el birrificio Vetra, con sede en Milán. Se trata de una Saison elaborada con malta de Pils y trigo, lúpulo Hallertau Blanc y con la adición de corteza de limones de Calabria.

La sirvo en el vaso shaker que me proporciona el establecimiento. Presenta un color dorado límpido. Viene bien carbonatada y genera una copiosa corona de espuma persistente de color blanco.

En napia ya se puede apreciar el aroma a trigo, el toque belgian bastante marcado e incluso el aroma a limones, muy agradable y refrescante. En boca quizás no sea una Saison muy ortodoxa pero es muy agradable y bebestible. El sabor a trigo presente, que hace que la cosa esté a medio camino entre una Saison y una Witbier, los limones muy ricos y refrescantes, presentes, pero sin resultar demasiado invasivos. Muy sabrosa, con todo el saborazo de la levadura, notas afrutadas, cuerpo medio, pero con una bebestibilidad brutal. 5,5%. Botella de 33cl.

24 de junio de 2024

RentOn - Trini

Pues mira por donde, me quedaba todavía pendiente de reseñar este ejemplar del birrificio italiano RentOn, de la que sería su tercera entrada en el blog.

Tenemos aquí a Trini, la Witbier de la casa. Evidentemente elaborada con malta de cebada, trigo, cilantro y corteza de cítricos.

La sirvo en copa TeKu y presenta un color pálido, blanquecino, y de aspecto velado, característico del estilo. La carbonatación es abundante pero de poca retención, puedo sacarle una generosa corona de espuma de color blanco, pero ésta es poco persistente.

En nariz puedo disfrutar del aroma del trigo, notas que recuerdan al pan, así como agradables aromas especiados.

En boca es una cerveza sabrosa, rica, con el sabor de la levadura belga bien marcadito, el sabor del trigo bien presente, así como notas especiadas agradables. También cuenta con una buena dosis de notas afrutadas, con el toque de la corteza de los cítricos bien presente, que la hace muy refrescante. El único pero es la retención del carbónico, que hace que la sensación en boca sea un poco floja, pero por lo demás es un gran trabajo 4,7%. Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix por 3,36€. Lata de 33cl.

24 de mayo de 2024

Ca' del Brado & Oud Beersel - Oud Luiaard

Y la siguiente en caer, aquella misma tarde, la eligió Miquel, yo la verdad es que no le hice ascos. Se trata de una colaboración entre los italianos Ca' del Brado y los belgas Oud Beersel.

A Luca Sartorelli de Ca' del Brado tuve la suerte de poder conocerlo este otoño precisamente en el Bar Bocamoll, degustando algunas de sus cervezas y dándolemisimpresiones sobre lo que había catado de ellos durante mi viaje a Bolonia el pasado verano. Supongo que en esa visita de Luca por estas tierras se trajo consigo un buen cargamento, del cual, una parte es la que catamos hoy.

No me enrollo más. La cerveza en cuestión se llama Oude Luiaard. Ca' del Brado elabora ha puesto un tercio de Piè Veloce (Brett Ale), un tercio de Nessun Dorma (Vieille Saison) y el tercio restante es una Lambic que corre a cuenta de Oud Beersel. Posteriorrmente se realiza un blend entre las tres y se deja madurar en barrica. La receta lleva malta de cebada, trigo y avena.

Al turrón. Tras retirar la chapa y proceder al descorche la servimos en las copas que nos proporciona el establecimiento. Presenta un bonito color dorado, bastante clara, pero sin llegar a ser límpida del todo. Carbonatación muy escasa, prácticamente inexistente. En nariz se detecta fácilmente el brett, con ese aroma tan característico que nos recuerda a un establo. En boca cuenta con una acidez muy marcada pero agradable. Cierto sabor a grano, el cereal bien presente, muy agradable, notas de madera que aportan cierta complejidad, cuero, y el puntito funky que no falte. Alcohol peligrosamente bien integrado. 7,1%. Botella de 37,5cl.

23 de mayo de 2024

Cantina Errante - 20 Con Sangue di Drago

Hace unas semanitas, el amigo Miquel Riera vino a obsequiarme con algunos presentes (líquidos) y ya de paso echamos una tarde de agradable charleta en el Bar Bocamoll de Sant Cugat del Vallès.

A los dos nos gustan las cervezas Wild Ale/Farmhouse Ale, a los dos nos gusta el producto italiano y los dos habíamos estado recientemente en Bolonia, así que por unanimidad decidimos compartir algunos ejemplares del país transalpino.

La primera que abrimos fue 20 Con Sangue di Drago de la Cantina Errante. Yo ya había catado previamente su Saison de Coupage hace unos meses, y Miquel ya había acatado algo de ellos durante el Rustic & Wild de este año y me había manifestado que había sido lo mejor de la feria. La cerveza de hoy es una Wild Ale elaborada con malta de cebada, trigo, un 30% de ciruelas de la variedad Sangue di Drago, elaborada mediante koelschip y envejecida en barrica de roble.

La servimos en las copas que nos proporciona el establecimiento. Tiene un bonito color cobrizo, límpido, y viene sin apenas carbonatación. Espuma muy tímida y poco persistente que desaparece con rapidez. Es una cerveza de acidez moderada, muy sutil, que resulta muy refrescante. Queda perfectamente con el dulzor de la fruta, que aporta un sabor sensacional al conjunto. Deliciosa. Lo mejor de la tarde. 6,5%. Botella de 37,5cl.

22 de mayo de 2024

RentOn - Jacaranda

Y vuelvo a Italia para la segunda toma de contacto con el Birrificio RentOn. De momento me hice con tres ejemplares de los de Fano, y si con la tercera la cosa sale bien, es bastante probable que vaya a comprarme las otras dos referencias que me dejé en la tienda.

La cerveza de hoy se llama Jacaranda, se trata de una IPA elaborada con los lúpulos Citra, El Dorado y Mosaic.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un bonito color ambarino, muy límpido, sin impurezas ni turbideces. La carbonatación es muy abundante y dadas mis tendencias escanciadoras genera una gruesa capa de espuma de color blanco, muy tupida y persistente.

Al acercar a Franco Nappiato puedo disfrutar de un agradable aroma herbáceo, floral, y también con notas de fruta de hueso. En boca es una cerveza sabrosona, con cuerpecito. De marcado sabor herbáceo y notablemente amarga (45 IBU), tendiría claramente hacia lo West Coast old school. También se puede disfrutar de sabores agradables florales y notas de melocotón muy ricas. Con tanta NEIPA, cuando enganchas una West Coast IPA bien hecha entra como la seda. 6,0%. Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix por 2,60€. Lata de 33cl.