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11 de marzo de 2025

Baladin - Nazionale Gluten Free

También de Italia, y también del Piamonte es la cerveza que nos atañe hoy, de mis estimados Baladin.

Se trata de la Nazionale Gluten Free, la versión sin gluten de su célebre Nazionale. La versión original, con gluten, la suele beber frecuentemente porque el pizzero de mi barrio es piamontés y no me costó mucho convencerlo para que la trajera a su pizzería. El caso es que desde hace unos años la sensación que tengo es que se ha modificado considerablemente la receta con respecto a la primera Nazionale que bebí en Casa Baladin hace ya unos trece años y que me voló la cabeza por los aires.

Pues bien, la versión sin gluten me ha vuelto a recordar esa Nazionale primigenia y ha sido un gustazo revisarla.

Esta versión contiene malta de cebada propia de los campos de Baladin, arroz (que se utiliza para descomponer el componente del gluten) de la variedad carnaroli de Cascina Belvedere, lúpulo propio de Baladin, una mezcla de especias y corteza de cítricos.

De manera imperativa la sirvo en copa TeKu. Presenta un color dorado amarillento un tanto subido y un pelín velado (12 EBC). Muy buena carbonatación, con una generosa corona de espuma compacta y persistente de color blanco. En nariz de entrada el aroma me recuerda al pan, bastante cereal y notas especiadas.

En boca es muy floral, con el lúpulo más presente que en las Nazionale normales que he bebido últimamente y que me recuerdan a la cerveza original, sin resultar una Belgian IPA ni por asomo, pero sí con ese sabor agradable y sutil perfectamente perceptible. Luego la cosa se vuelve más belgian, con la levadura más presente, dando paso a unas notas especiadas riquísimas y los sabores que aportan los cítricos que resultan superrefrescantes. Se van alternando las notas de florales de los lúpulos con las notas especiadas hasta el delirio. Con qué finura trabaja esta gente. Final de 30 IBU. 6,5%. Comprada refrigerada en Casa Italia Market de Barcelona, no recuerdo cuanto me costó, olvidé pedir lo scontrino. No creo que costase mucho más de 3 leiros. Botella de 33cl.

#hopfreemarch

10 de febrero de 2025

Baladin - L'IPpA

Y continúo en Italia para traer de vuelta a una de mis cerveceras más estimadas: Baladin. Por Teo Musso siempre he sentido gran admiración y respeto, así que procuro hacerme con todo lo que encuentro de su catálogo para postearlo en mi pequeño rinconcito de blogosfera.

El ejemplar de hoy tuve la suerte de catarlo de grifo en el Baladin Bologna hace año y medio, pero me lo volví a topar en un supermercado italiano del barrio de Gràcia, además refrigerado, por lo que no dudé en llevármelo a casa.

Se trata de L'IPpA. Te Musso no era muy dado a las recetas lupuladas, pero finalmente acabó pasando por el aro. El mercado manda.

Se trata de la interpretación a la italiana de la clásica India Pale Ale elaborada con ingredientes 100% italianos: agua de los Alpes Marítimos (Cuneo), malta de cebada de sus propios campos en Basilicata y Puglia, lúpulo propio (Cascade, Chinook, Comet y Magnum) de sus campos en Piozzo y Busca, y su propia levadura.

De manera imperativa debía servirla en copa TeKu. Presenta un bonito color ámbar (23 EBC). Bastante bien carbonatada, le saco una copiosa corona de espuma, de color blanco, con buena persistencia y buena retención del carbónico.

En nariz es muy lupulada, con aromas herbáceos y un sutil punto cítrico. En boca es una cerveza dulce, acaramelada, con una buena base maltosa muy sólida. Lleva una buena carga de lúpulo, sin irse muy de madre. Cuando la bebí en Bolonia me pareció muchísimo menos lupulada. Un puntito cítrico refrescante muy agradable, en general una IPA muy old school, que siempre se agradece. Final amargo muy marcado (33 IBU). 5,5%. Me pregunto si sacarán la versión Double IPA y la llamarán Dua L'IPpa. Es una duda existencial. Botella de 33cl.

6 de octubre de 2023

Baladin - Botanic

¿Os pensábais que ya habíamos acabado de daros la turra con las cervezas italianas? ¡Pues no! Nos quedaba esta bala en la recámara.

Hoy traemos por aquí una cerveza Low Alcohol para que los que no podéis beber alcohol tengáis alguna referencia más que no esas mierdas industriales insulsas 0,0% que venden en los supermercados. Mierda a precio de oro.

La cerveza se llama Botanic y la han elaborado mis ídolos de Baladin. Por el nombre ya podéis intuir que la receta va a venir cargadita de adjuntos.

La cerveza está elaborada con ingredientes 100% italianos: Agua de los Alpes Marítimos, malta de cebada de sus campos propios de Basilicata y Apulia, lúpulos propios de sus plantaciones en Piozzo y Busca, Cannabis sativa y cilantro del centro y sur de Italia, genciana y pasiflora del Piamonte y levadura propia de la cervecera, en Piozzo.

La sirvo en la copa del apartamento. Presenta un color pajizo (8-10 EBC), límpido, sin impurezas. La carbonatación es moderada, la espuma de aspecto jabonoso, de color blanco y poca persistencia. Muy poca retención del carbónico De cuerpo muy ligero, al perder el carbónico queda desbravada y prácticamente aguada. Resulta refrescante, con sabores florales y herbáceos, que nos recuerdan a la hierbabuena. Acaba con un amargor muy sutil (20-22 IBU). Rica de sabor, nada que ver con las cervezas sin alcohol insulsas, pero falta de cuerpo y consistencia. Nada que objetar en cuanto a sabor -que es muy rica- pero le falta gasificación y consistencia. Como refresco está muy rica. 0%. Comprada en Baladin Bologna por 5,50€. Botella de 33cl.

9 de septiembre de 2023

Baladin - Pop

Y si en Estados Unidos fue Oskar Blues la primera cervecera artesanal en utilizar el formato lata, en Italia fue Baladin quien hizo lo propio con la cerveza que hoy nos atañe. Teo Musso siempre ha sido un visionario y un adelantado a su época.

Pop (de Popular Beer) es una American Pale Ale hecha al modo propio del birrificio de Piozzo. La receta lleva agua de los Alpes Marítimos, malta de cebada de sus campos propios en Basilicata y Puglia, lúpulos Mosaic y Cascade de sus propios campos en Piozzo y Busca, y finalmente la levadura propia Baladin. En total un 99,09% de los ingredientes italianos, y el 0,91% restante son lúpulos de Alemania y Estados Unidos.

La sirvo en la copa del apartamento. Presenta un color dorado totalmente límpido, sin impurezas (10-12 EBC). La carbonatación es abundante y podemos generar una gruesa corona de espuma que andaría entre lo compacto y lo jabonoso, de color blanco y con bastante persistencia.

En nariz podemos disfrutar de aromas herbáceos y florales. En boca es bastante maltosa, con una buena base de cereal bien rico. Me ha sorprendido que para ser una American Pale Ale venga bastante suave de lúpulo, aunque a decir verdad, Teo Musso suele ser bastante comedido con el uso de las cannabáceas, e incluso sorprende que haya llegado a sacar una IPA. El toque lupulado aporta sabores herbáceos y florales que irían en la misma línea que en aroma. Amargor final suavecito y sin idas de madre (30-32 IBU). Es una cerveza muy rica, muy bien hecha, pero a los que son muy fans de las APAs ultralupuladas les diría que se buscasen otra cosa. 6,0%. Comprada en Baladin Bologna por 4,50€.

30 de agosto de 2023

Baladin - Briciola

Volvemos con Baladin. En esta ocasión os presentamos Briciola, la manera personal de Teo Musso de hacer una Blonde Ale.

Con la idea de utilizar el pan que no se vende en las panaderías, el equipo de Piozzo ha elaborado una receta que utiliza malta de cebada de los campos de Baladin, lúpulo, una mezcla de especias, corteza de cítricos y el mencionado pan.

La sirvo en copa y presenta un color dorado muy bonito y límpido, sin ninguna impureza (10-12 EBC). La carbonatación es abundante, y genera una gruesa capa de espuma entre lo compacto y lo jabonoso de persistencia media.

En nariz es todo pan y briochería. En boca es una cerveza suave, muy bebestible y muy fina. Destaca el sabor a pan, que tiene mucho protagonismo, pero siempre con el fondo fino y rico de la cebada. Cuenta con un puntito tostado que le da un pequeño plus, y el puntito sutil de las especias y los cítricos que le dan un poquito de Rock 'N' Roll al asunto, sin que la cosa se vaya de madre. El sabor del pan delicioso, con todo el saborazo del trigo, masa madre, y un final bastante amarguete que es una locura (27-30 IBU). Deliciosa. Lo mejor de todo es que es ultrababestible. entró sola. Comprada en Eataly por 3,00€. Lata de 33cl. Mi mujer se quedó con ganas de pillarse un pack de 6.

20 de agosto de 2023

Baladin - Sud

Y si teníamos ganas de volver a Italia para ver cómo estaba el panorama más ganas aún teníamos de poder hacernos con aquellas referencias de Birra Baladin que no llegan a España. Es durito ver que en un país tan cercano y con un panorama demoledor, solo nos llegue la Isaac, la Nazionale, la Rock 'N' Roll y la Super Baladin, con la de birrotes que tiene esta gente en su catálogo. Muy durito.

Pues nada. No tardamos mucho en visitar el Baladin Bologna, y tras tomarnos las birras de turno, nos compramos algunas referencias para ir llenando la nevera del apartamento.

La primera que abrimos fue Sud, una Witbier elaborada 100% con ingredientes italianos: Agua de los Alpes Marítimos, malta de cebada de sus propios campos en Basilicata y Puglia, malta de trigo y trigo sin maltear, lúpulo de Piozzo y Busca, corteza de cítricos, especias de las regiones del centro de Italia y la levadura propia de la casa cultivada en la sede central de Piozzo.

La sirvo en la única copa del apartamento. Me podía haber comprado una TeKu con el logo en Baladin Bologna, de esto me he dado cuenta ahora mientras os escribo esto. Gran cagada. Al retirar la anilla se desprende totalmente la parte superior de la lata, con la idea de poder beber la cerveza directamente de ahí, y luego utilizarla como portalápices o tiesto. Acabó en el contenedor de envases. Presenta un color pálido, en un principio claro, pero se va enturbiando a medida que se va sirviendo el resto (6-8 EBC). Carbonatación abundante, espuma blanca y compacta de persistencia media.

En nariz muchísimo trigo, con presencia bastante notable de la levadura. En boca es una cerveza finísima, de cuerpo moderado para una Witbier, entra con facilidad, deliciosamente bien. Predominio del trigo, ese rollazo que aporta la levadura de la casa, la elegancia y frescura que aportan los cítricos, donde destacan la naranja y la mandarina, y un puntito especiado muy fino. Qué jodidamente bien trabaja esta gente. Siempre todo tan afinadísimo. Amargor final muy suave (10-12 IBU). 4,5%. Me costó 5,50€. Lata de 33cl.

4 de julio de 2018

Baladin - Mama Kriek

Durante el pasado mes de noviembre mi sentido arácnido-birruno se activó al pasar por delante de una tienda de productos gourmet italianos. Se trataba de la tiena "Le regione d'Italia" ubicada en Torrent de l'Olla, en el barrio de Gràcia.

Mi sentido no me engañó, allí dentro nos esperaban algunas botellas de 75cl de Birra Baladin, cervecera por la que mi familia y yo profesamos un gran cariño.

Fue una grata sorpresa reencontrarnos con la Mama Kriek -la cerveza Saison con cerezas de los de Piozzo- que tuvimos el gran placer de degustar como aperitivo antes de una espectacular cena la noche de nuestra llegada a Casa Baladin tras 875km en un Peugeot 206.

La botella venía en una cajita de cartón que la protegía del sol pero que impedía leer la etiqueta trasera. Como tenía pinta de llevar allí años muerta de risa le pregunté sin rodeos al tendero cuantos años llevaba allí. El hombre me respondió que unos 2 o 3, por lo que ya me hacía a la idea que fresca, lo que se dice fresca, no iba a estar, no obstante decidí arriesgar pese al precio (creó que me costó unos 9€) para comprobar qué tal le había sentado el añejamiento. No te vas a ver en otra Javier, la Mama Kriek en España es prácticamente imposible encontrar (me comentó Moi del 2D2Dspuma que aún les quedan algunas a buen recaudo, FYI). El caso es que decidí compartirla con unos buenos amigos hace unos pocos días, y al observar la etiqueta trasera indicaba que su consumo preferente era para antes de diciembre 2011. OMG! Escribí a Baladin para preguntar cuando fue embotellada pero no he recibido respuesta alguna.

La primera vez que la bebimos, en abril 2012, era de un intenso color rojizo y poca carbonatación. La recuerdo dulce y con un sabor intenso y delicioso a cerezas. Increíble. Era para soltar los lagrimones. La versión envejecida ha cambiado mucho respecto a la original pero no por ello es menos apetecible, hará las delicias de los amantes de las cervezas Sour. De color rojizo, no tan vivo, con muchísimas partículas en suspensión, no demasiado carbonatada. Al olfato ya nos avisa que nos vamos a encontrar una cerveza ácida. En boca es efectivamente muy ácida -nada desagradable- donde la cereza prácticamente ha desaparecido y dicha acidez aporta un frescor muy agradable en boca. El sabor está muy marcado por la levadura, que se ha comido toda la fruta. Tiene un toque belga delicioso. La cerveza ha ganado en complejidad haciendo de ella una birra colosal. 5,8%.

13 de abril de 2018

Baladin - Lune

A veces la vida te da un pequeño guiño deparándote agradables sorpresas como ésta.

Estando de vacaciones por Valencia me propuse una visita a La Boutique de la Cerveza, para hacer unas compras y posteriormente escribir su correspondiente reseña. Y allí estaba, en la estantería de las obras maestras. Lune de Baladin. Esperándome a mí y a mi familia diciéndonos ¡hola de nuevo!

Se trata de un Barley Wine envejecida en barriles de vino blanco italiano (cerca de Piozzo se encuentran los famosos viñedos de Barolo). Da la increíble casualidad de que la botella es la reserva de 2012, justo cuando visitamos Casa Baladin en Piozzo hace exactamente 6 años. En aquella ocasión tuvimos la tremenda suerte de encontrarnos con Teo Musso, que fue extremadamente amable con nosotros. Nos llevó a su casa y nos dio a probar muchas de las cervezas que se estaban añejando en sus barriles, entre ellas una Lune envejecida y una Lune -por aquel entonces- joven, que es la que hemos podido comprar en botella 6 años después. Es una cerveza brutal.

Procedemos a abrirla. Me encanta el ritual. Primero la sacamos de la caja que la preserva de la luz. Luego, con un cuchillo retiramos la capa de cera que cubre el tapón de la botella. Por último, la descorchamos y procedemos a servirla en su correspondiente copa TeKu. De color ámbar subido, realmente tiene aspecto de vino, no presenta nada de carbonatación. En boca resulta maltosa, deliciosa, con ese punto dulzón de vino tan acojonante, es un caramelito, pero no por ello resulta empalagosa. Su sabor nos recuerda a los vinos dulces de Oporto, el Brandy o el Riesling. Como postre es perfecta y es una cerveza para disfrutar con muchísima calma. Tiene cierto puntito licoreta pero para tener 11,5% entra divinamente, con una suavidad que da miedito. Una obra maestra. Deseando encontrarnos de nuevo con la Terre. 28,50€.

18 de febrero de 2018

Baladin - Nazionale

Y nos hemos plantado en el post número 1000 así, sin darnos cuenta, tras más de 4 años dándole al alpiste.

He querido celebrarlo con esta cerveza, seguramente no será vuestra cerveza favorita ni esté en los mejores puestos en las webs y aplicaciones de rating birruno, pero al menos sí es una cerveza enormemente especial para mí, tras nuestro viaje a Piozzo en 2012, allí fue nuestra primera toma de contacto con la Birra Nazionale, durante la primera cena en la Casa Baladin de nuestras vacaciones piamontesas de Semana Santa. Por aquel entonces esta cerveza no se podía conseguir en España. Fueron unas vacaciones realmente especiales para mí y mi familia y allí es donde mi cerebrito hizo -click- y quedé totalmente atrapado por el mundo de la cerveza artesanal. 

Seis años después y dos churumbeles más la podemos reseñar aquí en el blog. Creo que desde Piozzo no la había vuelto a beber y la verdad es que tenía un recuerdo un tanto lejano, e intuyo que además la receta ha sido modificada.

La Nazionale de Baladin presume de ser la primera cerveza elaborada en su totalidad con ingredientes italianos. Es más, con todos los ingredientes provenientes de Baladin. El agua del río Tanaro, el lúpulo de los campos de Baladin -también en Piozzo- y el cereal, según me explicó Teo Musso durante nuestra visita, venía de una finca propiedad de Baladin ubicada al sur de Italia. Actualmente no sé si esto continuará así, pero seguro que sigue siendo 100% italiana.

De color pajizo y carbonatación viva pero sin excesos. Al olfato el perfume a ceral impregna todas las fosas nasales. Se percibe también cierto aroma especiado y un toque belga. En boca es sabrosísima, donde el cereal es el principal protagonista. La levadura aporta un toque belga. Un toque dulzón y de galleta, también algo de naranja y de corteza de cítricos y al final un punto especiado. Sigue estando riquísima. La versión que probamos en Piozzo la recuerdo con el lúpulo mucho más marcado (sin llegar a ser una IPA) y menos belgian. Aún así ambas versiones son excelentes para el maridaje. 6,5%. Grande Teo.

20 de noviembre de 2017

Baladin - Open Garden

Durante el otoño de 2016 Teo Musso inició una campaña de crowdfunding para materializar su sueño birruno: la creación del Baladin Open Garden, sueño del que ya nos habló en el Barcelona Beer Festival 2014 y sueño que por fin se ha hecho realidad. El nuevo birrificio sigue estando ubicado en Piozzo, y tiene el objetivo de producir toda la materia prima y funcionar de manera totalmente sostenible.

La verdad es que cuando surgió la campaña no me lo pensé dos veces y aporté mi granito de arena. Mi familia siempre nos hemos sentido de alguna manera en deuda con Teo Musso y su equipo por el enorme trato y cariño que recibimos durante nuestra visita a la Casa Baladin, que fue muchísimo más allá de la amabilidad y la hospitalidad. Ha sido una gozada poder ver a través de las redes sociales como se ha ido construyendo el nuevo birrificio, cultivando el Open Garden y finalmente recolectando los lúpulos durante el mes de septiembre, que han sido los que han empleado para elaborar la cerveza. La malta también viene de sus propios campos. Todo hecho en casita con mucho amor.

Finalmente a mediados del mes pasado nos llegó la botella de litro y medio a casa, perfectamente protegida en una caja de porexpan a medida. Decidimos compartirla con nuestros amigos David y Marina, que también son unos fans incondicionales de Baladin y en su día también visitaron Piozzo e hicieron su pertinente ruta gastrobirruna. Como la botella no cabía verticalmente en la nevera preparé la bolsa nevera de la playa llena de hielo para la ocasión.

De color pardo y no demasiado carbonatada. Al olfato nos asalta la malta tostada y un puntito ahumado. En boca es una cerveza sabrosa e intensa sin resultar pesada. El sabor a malta tostada empapa la boca. También se puede percibir cierto punto ahumado sin que llegue a ser el festival del beicon. Un puntito muy suave de lúpulo nos aporta cierto frescor y anima a seguir bebiendo dejándonos ese peculiar final amargo en boca. Seguimos descubriendo matices: chocolate, frutos secos, un puntito suave de regaliz. Sublime. Todo perfectamente equilibrado y armonioso. Nos hemos cascado la botella magnum de litro y medio prácticamente entre dos y aún nos ha sabido a poco. Entra fina. 7,0%.

6 de noviembre de 2015

Baladin - Nora

Tras la reseña del Open Baladin de Roma, hoy os escribiré sobre una de sus cervezas insignia: Nora, una Traditional Ale. El estilo Traditional Ale es un poco un cajón de sastre que engloba a todas esas cervezas de recetas ancestrales, incluyendo las de la Edad Antigua, de varios siglos -incluso milenios- de antigüedad que actualmente han sido rescatadas y reinterpretadas por los cerveceros de hoy, de modo que es posible que dentro de esta misma categoría encontremos cervezas que entre ellas se parezcan como un huevo a una castaña.

La de hoy es una cerveza basada en las antiguas recetas egipcias y por tanto su creador, Teo Musso, ha decidido calificarla como Egyptian Ale.

Nora toma el nombre de la primera esposa de Teo Musso, madre de sus dos primeros hijos: Isaac y Wayan. La receta ha sido elaborada con mirra -sí, lo que traían los Reyes Magos al niño Jesús- malta de cebada, trigo malteado, jengibre, corteza de naranja, trigo Khorasan procedente de la agricultura ecológica, agua, levadura y lúpulo. El trigo Khorasan es una variedad de trigo gigante. Fue introducido en Estados Unidos por un aviador estadounidense que estuvo en Egipto y que afirmaba que lo había obtenido de la tumba de un faraón, aunque lo más probable es que lo hubiese obtenido del mercata de El Cairo, ya que el trigo que enterraban en las cámaras faraónicas era el Einkorn. Lo más probable es que el Khorasan ni siquiera sea originario de Egipto.

De color ambar y carbonatación media, la Nora de Baladin es una cerveza muy maltosa y dulzona. Con notas de fruta madura y bastante especiada. Quizás alguna nota de manzana también, pero sobre todo lo que predomina es el cereal, bastante intenso. Es una cerveza muy rica, pero a decir verdad la recordaba aún mejor cuando la probé en Casa Baladin durante nuestro viaje a Piozzo hace 3 años. 6,8% de graduación. Comprada en Zhytos Beer Barcelona.

1 de junio de 2015

Baladin -Wayan

Wayan es una historia de amor. No una historia de amor cualquiera, y no me estoy refiriendo al amor del instituto, ni un amor platónico, ni al amor de la persona que amas con locura y con la que has decidido pasar toda la vida, es un amor diferente.

Es ese tipo de amor de pasarse las noches en vela, vigilando que esté todo bien, de encontrarnos en una mirada de complicidad y partirnos de risa, de acariciar su mano para darle calor mientras la acompañas al colegio una fría mañana de invierno. Ese tipo de amor. En mi caso se llama Beatriz, y en el caso de Teo Musso se llama Wayan.

Teo Musso bautizó a su cerveza Saison con el nombre de su hija, no de manera casual, hay mucho amor aquí dentro. Ha plasmado en una cerveza a su pequeña hija Wayan, en una cerveza que rezuma dulzura, pero como las personas, con el tiempo ha ido creciendo y madurando, y Teo Musso ha ido cambiando la receta como un si de un espejo se tratase para reflejar a Wayan, ahora ya adolescente.

La Wayan de hoy no es la misma cerveza que podíamos beber hace unos años, pero sorprendentemente nunca ha dejado de ser Wayan. Como actualmente la hija de Teo está en plena adolescencia, con las hormonas a flor de piel y ese espíritu rebelde típico de la edad, el Señor Musso ha decidido añadirle una buena dosis de pimienta a su cerveza Saison. La receta actualmente esta elaborada con malta de cebada, malta de trigo, trigo sin maltear, alforfón, centeno, piel de naranja, cilantro, bergamota, manzanilla, raíz de genciana, levadura y como ya he dicho anteriormente pimienta.

Sellada con cera, necesitamos un sacacorchos para abrirla. Todo el ritual nos va indicando que no vamos a bebernos una cerveza cualquiera. La servimos gentilmente en su correspondiente copa TeKu y fusionamos las dos creaciones del señor Musso: su copa y su cerveza. Obtenemos una cerveza de aspecto soberbio, de color dorado con una moderada capa de espuma. Desprende un agradable aroma a uva, en boca es dulce, con sabor a vino blanco, con notas de manzana, uva, mosto, se nota también el punto de la manzanilla, un complejo sabor especiado (nada cargante) y por último nos espera un final espectacular con el punto picante de la pimienta, bastante notable. Yo personalmente la encuentro perfecta para el maridaje con pescado o sushi. 5,8% de graduación. Comprada en Santa Birra. Grande Teo. Salute!

3 de marzo de 2015

Baladin - Super Bitter

Hablar de Baladin siempre es una absoluta gozada, y beber Baladin anche di più, así que cuando uno se encuentra una botellita de éstas en una estantería de una taverna birruna, pues no se lo piensa dos veces y le dice a la camera: "-Sea usted tan amable de traerme una Baladin Super Bitter en su correspondiente copa TeKu", y la camarera que es tan amable te la trae en un tres i no res como diciendo: "-Hay que ver, qué buen gusto birruno tiene mi niñooooo. -Es completamente normal señora, es que hice la mili en Albacete".

La Super Bitter del Birrificio Baladin es una variante de la Baladin - Super, sobre la base de ésta se le ha añadido lúpulo Amarillo para acentuar cierto amargor final. Lejos de ser una cerveza de estilo Bitter, su creador, Teo Musso, la califica como Amber Ale, mientras que en Ratebeer la clasifican como Belgian Strong Ale. Pues qué queréis que os diga -què vols quethidigui- ni pa ti ni pa mí, creo que ambos tienen razón y que la birra en cuestión estaría a caballo entre estos dos estilos, pero con la balanza -en mi opinión- más inclinada hacia el lado Belgian Strong Ale, y es que la criaturilla tiene 8,0% de graduación así como el que no quiere la cosa.

La Super Bitter es una cerveza de delicioso aroma a malta pura. El aspecto en copa es imponente, con su impecable color ambarino y su espuma blanca moderada. Para ser una cerveza de esta graduación es muy suave y delicada en boca, sin ser ta bestia como las Belgian Strong Ales, que tienen más alcohol que el hígado de Sue Ellen, factor que hace de la Super Bitter una cerveza extremadamente peligrosa, pues es dulce y entra como el delicado néctar, pero pega fuerte sin notarse nada en absoluto el sabor a alcohol. Al paladar resulta dulzona y acaramelada, deliciosa, con toda la intensidad de la malta y con un leve punto amargo -no demasiado fuerte- que le aporta el lúpulo. Otro cervezón de los de Piozzo. Salute Teo!.

25 de diciembre de 2014

Baladin - Elixir

Unos buenos amigos me trajeron esta botella numerada de Baladin Elixir como agradecimiento por mi insistencia para que visitasen la Casa Baladin en Piozzo. Volvieron encantados y pudimos compartir una agradable cena con buena mesa y excelente cerveza mientras nos explicaban sus aventuras por tierras piamontesas.

La Elixir es un cebollón de cerveza muy indicada para las comidas copiosas de Navidad. Con 10,0% de graduación, la embolia está asegurada. Eso sí, mejor tomársela en casa o dejar que conduzca otro porque es de las que se suben telita, si a eso le añadimos que la botella es de 75 cl ya os podéis imaginar como puede acabar la cosa.

La cerveza es de color pardo y con apenas gasificación, yo lo resumiría rápidamente como un licorazo. Intensísima, con muchísimo cuerpo. Podría pasar perfectamente como una Christmas Ale. Dulzona, con notas de caramelo, se nota el alcohol, muy maltosa, con matices de bayas y fruta madura. Ha sido elaborada con levadura de las que se utilizan para el güisqui de Islay. Nada amarga (13 IBUs) y sin apenas lúpulo ,ya que ni es el estilo para utilizarlo, ni a Teo Musso le gusta abusar de él. Perfecta para la época que estamos.

5 de julio de 2014

Casa Baladin - Piozzo


El viaje a Piozzo y el Piamonte que realicé junto a mi mujer y mi hija, es sin duda uno de los viajes más especiales que he hecho en mi vida. En el Piamonte no hay Big Ben, no hay Torre Eiffel ni Louvre, ni Coffee Shops. En el Piamonte solo hay vida y la esencia pura de una región auténtica, donde disfrutar con calma de los pequeños placeres: un sencillo desayuno, una tranquila comida en Bra, un pequeño paseo a media tarde por las calles medievales de Alba, una escapada a Turín para contemplar la Mole al atardecer con los Alpes de fondo desde la ribera del Po, una birra a medias en la Piazza 5 Luglio, una plácida cena con la persona que amas. Esas pequeñas cosas. Y todo a un ritmo parsiomonioso.

Me remonto al inicio de la historia, hará ya  unos 3 o 4 años, cuando descubro la Baladin Isaac y quedo totalmente fascinado por su sabor tan auténtico a trigo y naranja, no tardo en hacerme con el resto de cervezas Baladin y enseguida mi mujer y yo buscamos dónde está ubicado Piozzo en Google Maps, y empezamos a fantasear con la idea de una futura visita al Piamonte.

Y una buena mañana, el día de mi cumpleaños, aún en pijama, aparece mi mujer con un sobre en la mano con la reserva para pasar la Semana Santa en la Casa Baladin “-¿Y cómo vamos a ir? Piozzo está a una hora en coche desde el aeropuerto de Turín. –En coche. –¿En el 206? –Sí. Y llegó el mes de abril de 2012 y para allá nos fuimos, mi mujer embarazada de 5 meses, mi hija de año y medio y yo. Todos en el 206.

Atravesamos los Pirineos, dejamos atrás las marismas de la Camarga, atravesamos la Côte d’Azur de punta a punta y pasamos por la escarpada costa de la Liguria, y puente tras puente, túnel tras túnel, nos fuimos acercando poco a poco a terreno piamontés. Pasada Savona, dejamos atrás la costa adentrándonos en un paisaje boscoso que iba despertando de su letargo invernal.

Tras 875 kilómetros y 11 horas de viaje, salimos de la autostrada para adentrarnos, a través de carreteras secundarias, a la región dil tartufo bianco, il vino di Barolo e la Birra Baladin. Alla fine siamo arrivati a Piozzo, estamos en pleno corazón del auténtico Piemonte. Santa Madonna.

Nos recibe Olga, una amable joven rusa afincada en Piozzo de pausadas maneras, que nos acompaña hasta nuestra habitación. Espectacular. La Casa Baladin es una antigua casa de la pequeña villa de Piozzo rehabilitada, que combina harmoniosamente la modernidad y la calidez, con pinceladas étnicas y vintage. Es como estar en la casa de un adolescente Teo Musso leyendo sus cómics y a la vez en medio de un Riad en Essaouira. Se fusiona la vieja piedra de la casina, la madera trabajada y los muebles viejos, el hierro forjado de una barandilla imposible que cae en cascada al salón, la chimenea cónica que asciende hasta el firmamento. Muy luminoso durante el día y con luz tenue por la noche. Olga se ocupa en todo momento de pinchar un hilo musical muy acorde al ambiente que se respira en la casa.

Nuestra cámara es muy amplia y cómoda, es como estar dentro de una haima en medio del desierto, con una maleta vintage que se convierte en perchero, lámparas colgantes, cojines y un sinfín de detallitos, incluídos los ambientadores Baladin, que son una cucada. En el hall se pueden disfrutar de numerosos libros y cómics antiguos del Corto Maltese, y conectarse con el mundo exterior con un Mac que hay a disposición de los clientes.

Se hace tarde y hay que pensar en cenar. Es lunes y en Piozzo está todo absolutamente cerrado. Maurizio, el Chef de la Casa, se apiada de nosotros y nos invita a compartir con ellos la cena del staff. Donde caben 3 caben 5. La cena es sencilla pero deliciosa. De antipasti pomodori di Corbara, maridados con cerveza Mama Kriek de cerezas, que es una absoluta locura. Para cenar sencillamente unos tagliatelle con crema di carciofo, maridados con una cerveza impresionante, la Birra Nazionale, que es la primera cerveza elaborada 100% con ingredientes italianos: el agua, el lúpulo y la levadura de Piozzo, y la malta de una finca que tiene Baladin en el sur de Italia. La sensación es indescriptible, es como beberse la tierra, el mismísimo Piemonte, esa sensación solo la he tenido con ciertos vinos, y ésta ha sido la única cerveza que me ha transmitido esa sensación única. Pero aún no ha acabado la cosa. De postre Maurizio nos encandila con una selección de quesos piamonteses, dispuestos en círculo, que hay que comérselos siguiendo el sentido de las agujas del reloj, empezando por el más suave y acabando con el más fuerte, acompañándolos con la cerveza Xyauyù, un espectacular Barley Wine dulce y delicioso, para tomárselo pausadamente (14º) a modo de Brandy o de vino de Oporto.

A la mañana siguiente, tras el desayuno, nos ponemos en marcha para visitar el Birrificio Baladin, que está a las afueras de la villa. Nos reciben dos chicas encantadoras que enseguida llaman al encargado para que nos haga un tour por las instalaciones. El interior de la fábrica es curioso, porque absolutamente todas las paredes y puertas de la fábrica están decoradas por los mismos ilustradores que hacen las etiquetas de sus cervezas, de manera que parece que uno esté dentro de una botella de Birra Baladin. Me enseñan absolutamente todo, el almacén, donde hay unos gigantescos palets que viajan hasta los Estados Unidos y creo que también a continente australiano, esto no es una micro, es un Birrificio de una envergadura considerable. Luego visitamos los tanques de fermentación, los tanques de malta, los almacenes del grano, la nevera con los lúpulos y vemos in situ como están haciendo un mosto de cerveza. Lástima de no haber hecho fotos del interior.

Llegados a un punto del tour, el chico que me acompañaba me hace un gesto con la cabeza y me dice: “-Ahí está el capo”. Y allí estaba Teo Musso, el papá de todo el tinglado. Teo es como el Willy Wonka de la birra. Un auténtico apasionado de la birra, una persona siempre sonriente, siempre entusiasta, y se le ilumina la mirada cuando hablas con él de cerveza. Nos saludamos brevemente, porque estaba ocupado trabajando y acordamos que nos esperaba a las 7 en la Cantina Baladin de Piozzo. Un tanto escépticos por la magnitud del evento acabamos nuestra visita y nos fuimos a visitar Bra y Alba el resto del día.

Tras la puesta de sol volvimos a la Casa Baladin, donde pudimos descansar un rato. Maurizio nos recuerda que nos espera para la cena, un menú de 6 platos con sus 6 correspondientes cervezas. Asomamos la cabeza por la Cantina, aparentemente un bar de pueblo corriente. Al entrar alucinamos. Una auténtica carpa de circo ocupa la sala principal de la cantina, con la pista, las luces y todo cuidadísimo al milímetro para disfrutar del espectáculo de la birra. Un absoluto regalo para los sentidos. Mientras viene Teo vamos pidiendo unas cervezas para ir abriendo boca. La carta es impresionante, están todas las variedades de Baladin en botella y también una serie de birras alla spina que solo se pueden beber allí. Un auténtico privilegio. También hay carta de comida con una pinta espectacular, pero como luego nos espera Maurizio preferimos no excedernos y pedimos solo unas patatas fritas y unas olivas rebozadas buenísimas, todo servido en unas papelinas muy vintage Baladin. Al poco rato aparece Teo, el mago de la birra, que con exquisita amabilidad nos atiende y nos explica la historia de cada cerveza, sus proyectos, sus anécdotas, e intercambiamos opiniones e información sobre cerveceras artesanas italianas y catalanas. “-Habéis tenido suerte” -nos dice- “pasado mañana me voy a Bélgica para reunirme con mi maestro de lúpulo”. Es alucinante que con el emporio que tiene este hombre y con más de 30 cervezas diferentes en el mercado, siga aún con esas ganas de aprender y de seguir formándose como brewmaster.

Teo Musso es un gran entusiasta, siempre con una sonrisa en la boca, y transmite toda esa energía positiva y su pasión por la cerveza a la gente que le rodea. Un karma birruno que te alinea todos los chakras. El hombre nos invita a probar su Stout y su Bitter alla spina, que son espectaculares, y cuando acabamos nos dice “Andiamo a casa” y nos hace un ademán para que salgamos con él a la calle.

Nos lleva al antiguo Birrificio Baladin, el origen de todo, y mientras atravesamos la calle nos enseña unas marcas en el asfalto que atraviesan todo el pueblo, Teo nos señala las marcas con el dedo: “-Por aquí antes pasaba el birraducto, tuvimos que hacerlo para llevar la birra desde el birrificio a la cantina”. Nos partimos de risa.

Llegamos a una antigua casa. Teo entra a saludar a sus padres y habla con su madre en dialecto piamontés, luego vuelve con nosotros y nos lleva al paraíso de la birra. Al entrar aparecemos en una antigua cocina recientemente remodelada pero de aspecto vintage de los años 60, Teo nos explica que quería que tuviese el aspecto de la cocina que él recordaba de su casa en su niñez, tras coger unas copas, nos adentra en la bodega, donde tiene todas sus cervezas de reserva personal envejeciendo en barricas, un auténtico arsenal. Nos da a probar sus Barley Wines, el Lune y el Terre, primero los jóvenes, para que notemos todos el dulzor del azúcar, y luego los envejecidos, para que veamos el cambio, alucinamos, seguimos charlando y nos ofrece su Barley Wine envejecido en barricas de Whisky, es realmente impresionante. Van pasando los minutos placenteramente entre cerveza y cerveza y con gran dolor debemos dejar a Teo para la degustación del menú Baladin. Al salir de su casa nos sentimos como el chavalín que acaba de salir de Disneyland. “-Ciao Teo, é stato veramente un grande piacere”.

Llegamos a Casa Baladin todavía con el alucine, pero esto solo acababa de empezar, allí nos estaban esperando Maurizio y Olga para trasladarnos al nirvana gastronómico. El primer plato consiste en un salmón maridado con la Isaac, una Wit muy acertada para el pescado, todo acompañado con una ensaladita, que Maurizio ha tenido lavándose en bicarbonato, ha tenido ese detalle con mi mujer encinta. De segundo un plato colosal: crujiente de huevo con crema de espárragos trigueros y lecho de parmesano. Espectacular. De maridaje la Nora, una cerveza que sigue el estilo del antiguo egipcio elaborada con Mirra ¡sí! Lo que llevaban los Reyes Magos, pues eso. De tercero Maurizio nos deleita con un surtido de carnes de la zona, salchicha de Bra, espectacular, todo maridado con la Birra Nazionale. El cuarto plato son unos ravioli rellenos de verduras maridados con una de las Birra Lurisia. El quinto, hay que desabrocharse el botón, una espectacular carne de ternera con la Super Baladin. Como traca final,, el postre consite en una crema de turrón con azúcar quemado maridada con la Xyauyù. Han valido la pena los 875 kilómetros.

Desde estas líneas quiero agradecer a Teo Musso, a Maurizio Camilli, Olga y a todo el staff de Baladin - Piozzo su grandísima amabilidad, hospitalidad y generosidad, os llevamos muy dentro. Millones de gracias.


Qué visitar cerca de Piozzo:

  
Bra. Bonita ciudad y cuna del movimiento slowfood, es perfecta para pasear tranquilamente y disfrutar de una buena comida en alguno de sus restaurantes hasta bien entrada la tarde.

Alba. Ciudad con un bonito centro histórico medieval, muy indicada para tomar un helado y bajar la comida. También se puede disfrutar de la gran estrella de la región: il tartufo bianco hasta donde permita el bolsillo. Alba está rodeada de colinas repletas de viñedos y es fantástico recorrer esas sinuosas carreteras y contemplar el verde paisaje.


Turín. Está a menos de una hora en coche, vale la pena contemplar la Mole con los Alpes de fondo, el museo del cine, sus edificios barrocos, el Lingotto de la FIAT y sus concurridas calles. Una bonita ciudad para pasear e ir de compras.



Más Baladin:

Birra Baladin no solo cuenta con sede en Piozzo, han ido expandiendo su emporio por toda la geografia italiana, y ya cuentan con sus sedes de Open Baladin en Porto Fino, Turín, Bolonia, Milán, Cinzano, Cuneo y Roma. Como el viejo continente se les ha quedado pequeño también cuentan con un Riad Baladin en Essaouira (Marruecos) para relajarse y pasarse unas vacaciones birreras en la playa. Y finalmente, también cuentan con su sede en Nueva York, en la Birreria, en la terraza del Eataly, donde tomarse unas birras Baladin desde su azotea con vistas al edificio flecha.


9 de abril de 2014

Baladin - Open Rock 'N' Roll

Estamos de enhorabuena por el nuevo formato de las botellas de Birra Baladin. Anteriormente solo se podían encontrar de 20 y 75 cl, de manera que la de 20 sabía a poco y la de 75 te salía muy cara. Ahora también embotellan en formato de 33 cl que es perfecto. La forma de las botellas no ha variado y continúan con su estilo exquisito.

La Open Rock 'N' Roll si no me equivoco era la antigua Open Rolling Stone a la que le deben haber cambiado el nombre por temas de derechos legales con la revista.

Cerveza doble malta elaborada con diferentes variedades de pimienta. 

De color dorado (12 EBC) y carbonatación media. Cerveza natural sin pasteurizar refermentada en botella. La Open Rock 'N' Roll es un pelotazo de pura malta en el paladar, intensa en el sabor, yo personalmente no le he encontrado el toque picante de las pimientas, pero como la volveré a probar muchas veces más ya se lo iré sacando. El tueste de la cebada es perfecto, no es una cerveza muy lupulizada, Teo Musso no suele abusar del lúpulo. Deja un amargor final excelente (43 IBUs).

La Open Rock 'N' Roll intenta evocar la intensidad, frescura y energía de los conciertos de Rock 'N' Roll.  Una cerveza perfecta para salir de noche. 7,5%, intensa. Baladin nunca defrauda.

28 de febrero de 2014

Baladin - Xyauyù Oro

La Xyauyù Oro es uno de los espectaculares Barley Wines que produce la casa Baladin en Piozzo, Italia.

Su consumo precisa de cierto ritual: Desenfundarla con delicadeza, retirar con cuidado el sello de cera, descorcharla como si de un vino se tratase y finalmente servirla gentilmente en una pequeña copa.

Como reza su etiqueta es una birra di divano, es decir, una cerveza de sofá, para bajar las luces apagar la televisión y sentarse a saborearla tranquilamente.

Los Barley Wines (vinos de cebada) son cervezas Ale muy fuertes de altísima graduación. Se suelen envejecer en toneles de madera y su gasificación suele ser nula.

La Xyauyù Oro a la vista tiene lágrima como el vino, y es de un color oscuro con reflejos rojizos. Al olfato nos recuerda al vino, a ciruelas pasas e higos secos. En boca, la sensación es como la de beberse un vino de Oporto o un Brandy. Dulzona, afrutada con notas de madera, ciruelas, higos, acaramelada, con notas de toffee. Se desliza por la garganta dejando ese agradable calorcillo que tanto se agradece en invierno, como si de un licor se tratase. Sus 14,0% instan a tomársela con muchísima calma.

Hay ciertos olores, sabores y sensaciones que te traen a la mente experiencias pasadas, o lugares lejanos que uno ha visitado. La Xyauyù tiene el poder de teletransportarme a cada sorbo al comedor de Casa Baladin y de hacerme sentir en absoluto reposo el silencio sobrecogedor  de las calles de Piozzo, tan solo interrumpido por el sonido del Campanile que nos avisa que se va acercando la hora de irse a dormir, y del viento que golpetea suavemente la ventana del comedor. El olor del Piemonte, que huele a tierra, hierba, fiume y trufa. La luz tenue que juguetea con las sombras de los rincones de la Casa Baladin. La sensación es absolutamente impresionante.

Se puede tomar sola perfectamente, pero también hay que destacar los maridajes que ofrecen en Casa Baladin. Vale muchísimo la pena mencionarlos. En primer lugar, combinarla con una tabla variada de quesos del Piamonte, colocándolos en forma de reloj e ir comiéndoselos del más suave al más fuerte. La segunda opción, con una crema de turrón con un crujiente de azúcar quemado por encima. Supongo que con unas avellanas y unas nueces tampoco estaría nada mal.

Otra genialidad del maestro Teo Musso un absoluto placer tenerla de vuelta en casa dos años después. ¡Salute Teo!

9 de febrero de 2014

Baladin - Isaac

Creo que fue la primera cerveza artesana de calidad que probé. No lo puedo asegurar con toda certeza, pero de lo que sí me acuerdo perfectamente fue de la cara que puse y de la sensación de sorpresa e incredulidad al empaparse mi boca y mi olfato de un intenso sabor y aroma 100% malta auténtica, y de posteriormente soltar un ligero JO-DER. Ojos como platos, boca abierta, tomar aliento y volver a darle otro sorbo para comprobar que era cierto.

A la semana siguiente volví a la misma tienda de productos gourmet italianos de Granollers para comprarme la Nora, la Wayan y la Super Doppia Malta y seguir alucinando. Lo que más me sorprende es que por aquel entonces pudiera encontralas, ya que hasta hace poco era muy difícil encontrar las Baladin por estos lares. Pura casualidad, pero mi vida esta llena de ellas, así que no me sorprende para nada que sucediese. Recuerdo al día siguiente, ya en casa, mirar en Google Maps donde estaba Piozzo y fantasear con la idea de hacer una visita a Turín y a la fábrica de Baladin. "Primero tendremos que cambiarnos de coche", pensé yo, "¿cómo vamos a ir en un 206 hasta allí?". La vida a veces te da buenas sorpresas.

Bueno, Javier ¿y cómo es la cerveza? ¡habla ya joder, que nos tienes en ascuassss!. Bien, la Baladin Isaac (Se pronuncia Baladen, no Baladín) es una cerveza de baja carbonatación, de aspecto pajizo, sin filtrar ni pasteurizar. Se llama así por el hijo de Teo Musso, propietario del Birrificio Baladin.

Es de estilo Witbier, que son las cervezas elaboradas con trigo que siguen el estilo belga. Y es que Teo Musso estuvo trabajando muchos años en Bélgica en La Chouffe y si no recuerdo mal en Grimbergen, de esta última no estoy muy seguro, el caso es que domina perfectamente la tradición belga. Es impresionante como rebosa el sabor a malta en la boca, perfecto equilibrio entre el sabor a malta de cebada y el trigo, y luego te llega esa bocanada de naranja increíble.

También lleva cilantro y me recuerda bastante a otra de mis cervezas favoritas, la Rogue - Mom’s Hefeweizen, también elaborada con corteza de naranja y cilantro. La Isaac no es muy amarga y entra toda de golpe, solo tiene 5% de alcohol. El néctar de los Dioses.