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28 de septiembre de 2025

Perennial - Abraxas

También en la barbacoa de la semana pasada aporté esta joyita a la que le tenía muchas ganas: Abraxas de la cervecera estadounidense Perennial.

De los de San Luis (estado de Misuri) ya habían desfilado previamente un par de ejemplares, pero nos faltaba su buque insignia, la aclamada Imperial Stout con vainas de vainilla, nibs de cacao, canela y chiles de la variedad Ancho.

De Abraxas ya había tenido ocasión de catar la versión Bourbon Barrel Aged de grifo el año pasado en BierCaB, y me pareció insuperable (está considerada una de las mejores Imperial Stout del mundo, cosa que confirmo) así que no me importó rascarme el bolsillo para conseguir la versión original y traerla por aquí. Recientemente he visto la versión Bourbon Barrel Aged en una tienda online neerlandesa y costaba 69 tronchos, para el que quiera darse el "caprichito".

La sirvo en la copa de Spiegelau. Tiene una caída de aspecto bastante oleoso. Reprimo al máximo mis instintos de escanciar a tope y llenar la copa hasta el borde, ya que hay que compartirla con más comensales. Muy densa y de color totalmente negro como el futuro musical de Leticia Sabater. Logro sacarle una moderada corona de espuma tupida de color beis y persistencia media.

En nariz, destaca de entrada la canela, bastante notable, también notas de café y por supuesto chocolate. Muy agradable. En una segunda fase olfativa, ya con la cerveza caliente, se nota un poquito el chile, muy sutil, sin que nos deje irritada la nariz ni muchísimo menos. En boca es una cerveza con muchísimo cuerpo, muy sedosa, muy aterciopelada, sabrosa, rica, con el sabor de la canela bastante notable, un fondo avainillado muy rico y las notas de chocolate y café muy agradables. No encuentro el chile en boca. Es una muy buena cerveza y muy disfrutable, pero reconozco que habiendo probado antes la versión Bourbon Barrel Aged tenía las expectativas muchísimo más altas, siendo el decalaje entre la una y la otra bastante destacable, de modo que me ha dado cierto bajón. 10,5%. Comprada en BeerDome por 30,49€. Botella de 75cl.

27 de septiembre de 2025

Hawkers - Imperial Stout Cacao & Vanilla Edition

El pasado fin de semana, celebramos una barbacoa con unos amigos. Cada uno de los asistentes aportó alguna birra. El amigo Miquel, que había estado de viaje de negocios por Tailandia, dio con una tienda donde tenían algunas de las mejores cervezas del planeta. Descartó producto europeo y estadounidense que podemos encontrar por aquí y apostó por el producto australiano. Apostó bien.

De Australia tengo poquísimas referencias. Las primeras que llegaron fueron las 3 cervezas típicas de Coopers (este mismo año revisé su Sparkling Ale y la experiencia fue desastrosa) y más recientemente adquirí un ejemplar de Bacchus. Se estrena en el blog la cervecera Hawkers, con fábrica en Melbourne.

Cuentan con un extenso catálogo, donde destacan varias West Coast IPA, aunque también elaboran de manera regular varias Lagers y alguna Kölsch. En su repertorio tienen también una Imperial Stout, de la que elaboran diferentes modificaciones. La que tenemos aquí sería la edicion Cacao & Vanilla posteriormente envejecida en barrica de bourbon. Es la edición de 2022.

La sirve Miquel en las copas que teníamos a mano. Cae oleosa cual petróleo catarí. Tampoco es que Miquel escancie demasiado, pero no aparece demasiada espuma. Muy corpulenta a simple vista y totalmente negra y opaca. Al naso lo primero que me llega es un bofetón de vainilla, pero luego, una vez acostumbrado, voy sacándole el chocolate, la madera y el bourbon, todo bastante suave.

En boca es una cerveza muy corpulenta, sedosa y aterciopelada. Entra suave, hay que disfrutarla con calma. Muy chocolatera, con unas notas de nibs de cacao y chocolate brutales. La vainilla aporta una suavidad de fondo espectacular, y nos da una sensación pastelera bastante rica. Salimos de la pastelería para meternos de lleno en la licorería. Aparece un delicioso sabor a bourbon, sutil, pero delicioso. Cero cubatazo. Muy buen puesto. La madera, nada invasiva, se nota pero sin tener la sensación de estar lamiendo un palodul. Todo riquísimo, se encuentra perfectamente todos y cada uno de los adjuntos, todo muy bien puesto, todo muy sutil, excepcionalmente bien hecha. Qué gran comienzo. 13,4% que no se nota en absoluto. Peligrosísimamente bien integrados. Lata de 44cl.

25 de septiembre de 2025

Dieu du Ciel! - Aphrodite

Retomo ni actividad birruna con producto canadiense, concretamente con Dieu du Ciel!, que desde hace dos años que no pasaban por aquí.

Esta cervecera deslumbró hace unos años con su producto embotellado, con unas cervezas increíbles, pero desde que empezaron a enlatar y cambiaron la imagen de la marca, no sé si es una sensación mía, pero la cosa ha empezado a flojear.

Le hemos dado un buen repasito a su catálogo, así que una de las que nos faltaban era Aphrodite, una Pastry Stout elaborada con malta de cebada, lúpulo Goldings y la adición de vainas de vainilla y de cacao.

La sirvo en copa. Presenta un color totalmente negro. Bien de carbonatación. Al escanciar produzco una cascada invertida que da lugar a una generosa corona de espuma compacta, cremosa y persistente de color beis.

En nariz se perciben aromas de chocolate y vainilla, malta tostada y café. En boca es una cerveza sabrosa, no excesivamente corpulenta. Destaca el sabor a café, que junto con el chocolate y la vainilla hacen en su conjunto una cerveza muy rica y disfrutable. La lata, aunque grande, se bebe a ritmo parsimonioso pero sin apuros. 6,5%. Me ha parecido una cerveza bastante rica pero sin resultar excepcional. Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix por. 4,21€. Lata de 47,3cl.

26 de marzo de 2025

Wild Raccoon - Milk +

Vuelvo a Italia para realizar la primera toma de contacto con la cervecera Wild Raccoon, con fábrica en Tabagnacco (provincia de Údine).

Siempre que me topo con una cervecera artesanal italiana me la suelo comprar. En esta ocasión, en las neveras de la General de Begudes de Valldoreix, había cuatro referencias de los udineses. Tres de ellas New England IPAs, así que solo me traje esta Milk Stout por hartazgo respecto al estilo ultralupulado.
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La cerveza en cuestión se llama Milk + y lleva malta de cebada, copos de avena, lactosa y lúpulo. La etiqueta indica "with chocolate and vanilla", pero no figuran entre los ingredientes.

La escancio en copa con la intención de obtener una bonita cascada invertida. Dicha cascada da pie a una extraña corona de espuma, muy espesa y compacta por abajo pero jabonosa por la parte superior. Persistencia media tirando a baja y color beis. La cerveza en cuestión es bastante negra, aunque la caída no es demasiado oleosa.

Al asomar a Franco Nappiato percibo un aroma abrumador a chocolate y vainilla. Esto es un auténtico Cacaolat. La cosa pinta bien. En boca la cosa se desinfla totalmente, dando pie a una bajona tremenda. En boca no es una cerveza con demasiado cuerpo pese a la avena. Tampoco es especialmente sedosa. El chocolate y la vainilla tan intensos en nariz no aparecen en boca por lo que me da a pensar que tal vez lleve aromatizantes y por eso no aparecen entre los ingredientes. La cerveza tiene un sabor muy torrefacto, muy cafetoso, y nada dulce pese a la lactosa. Le falta profundidad en boca, es un quiero y no puedo. Si te esperabas una Pastry Stout te vas a dar con un cantito en los dientes. La verdad es que no me ha entusiasmado nada. 6,0%. Comprada refrigerada en la tienda antes mencionada por 5,06€. Lata de 44cl.

#hopfreemarch

15 de marzo de 2025

Radical Way - Dethroned

También inauguro la sección chipriota, esta vez con mejor pie, aunque con un poco de bajona por la procedencia de la cerveza. Me explico.

La cervecera Radical Way, con sede en Nicosia, indica con un buen letrerito en su latas: "CYPRIOT CRAFT BEER". Pero no, la cerveza está hecha en Bulgaria, en las instalaciones de Metalhead Brewery. También hay que decir que me he bebido infinidad de cervezas de Mikkeller que estaban hechas en Bélgica, así que mejor hacer mutis por el foro.

Aclarado esto, inicio esta sección con una Imperial Pastry Stout, de nombre Dethroned, cuya ilustración bien podría ser una portada de un disco de Death Metal. La receta lleva malta de cebada, copos de avena, lúpulo Magnum, sirope de arce, nibs de cacao, extracto de avellana y vainilla.

La sirvo en copa ancha. Escancio concienzudamente con el objetivo de sacar una bonita cascada invertida. Caída oleosa. Color negro totalmente opaco. Al principio parece que no, pero finalmente acaba saliendo mucha carbonatación, dando lugar a la esperada cascada. La cosa se va compactando hasta dejar una gruesa corona de espuma, muy compacta, muy densa y cremosa, para comérsela a cucharadas, de persistencia alta y color marrón claro.

Al asomar la tocha se percibe un intenso aroma a chocolate y vainilla. Un Cacaolat en toda regla. Notas también de avellana. En boca es exactamente lo que promete. De entrada un sabor intenso a avellana y vainilla, que es una locura. Resulta muy sedosa en boca, con bastante cuerpo. Sensación chocolatosa, golosona, dulce, sin resultar empachosa ni cansina, es más, tiende hacia lo adictivo. se pueden encontrar también notas de café y melaza. Conforme se atempera va saliendo el sabor del sirope de arce, que sale de su letargo para aportar más riqueza al conjunto. El alcohol se nota un pelín, pero teniendo en cuenta que tiene un 10,5% me parece integradísimo. Me ha gustado muchísimo. A esto le metes una barrica de bourbon y puede salir una cosa tremendísima. Hemos comenzado muy bien. Comprada en Beerdome por 7,14€. Lata de 44cl.

#hopfreemarch

19 de febrero de 2025

Reptilian & Steel City - Painettone

Por un despiste se me quedó esta cerveza sin publicar durante estas pasadas Navidades, y no ha sido hasta hoy, que echando cuentas, la he echado en falta. Me la regaló mi colega Charlie -muy fan de los Judas Priest desde su tierna infancia- durante nuestro paso por la Trobada de Cervesers Artesans de Molins de Rei del pasado mes de octubre. Al muchacho le hizo gracia la ilustración de la etiqueta, por la parodia a la portada del álbum Painkiller de la banda de Rob Halford y no quiso privar a la blogosfera de su presencia.

Elaboran los catalanes Reptilian en colaboración con los ingleses Steel City, como diría mi tía Marisol: muy conocidos en su casa a la hora de comer. Bautizada con gracia como Painettone, es una cerveza de estilo Imperial Pastry Stout. La receta lleva malta de cebada, malta de centeno, copos de avena, copos de trigo, azúcar moscovado, azúcar demerara, lúpulo (no especifica cuales) y panettone.

La sirvo en copa parecida rollo snifter. Escancio a tope para lograr sacar una buena corona de espuma. Caída oleosa, color más negro que el futuro musical de Leticia Sabater. Generosa corona de espuma, compacta y cremosa de color marrón claro. En nariz resulta cafetosa y tostada. En boca es una cerveza corpulenta, con sensación sedosa. Intensa de sabor, de notable dulzor, aunque sin llegar a resultar empachosa. Sabor a café y notas de torrefacto. Muy maltosa y quizás con un puntito sabrosón del centeno. Por mucho que me esfuerce no logro encontrar el panettone, hecho que me ha cabreado bastante. Se nota el puntito licoroso (12,0%) aunque al menos no resulta un cubatazo. Final amargo de 20 IBU. Lata de 33cl.

27 de enero de 2025

Fat Orange Cat - Purrkatory In-Furr-No

Sigo con las negruras, en esta ocasión con una cervecera que realiza su primera aparición en el blog: Fat Orange Cat.

La cervecera de New Haven (estado de Connecticut) quizás sea más famosa por sus zumazos de lúpulo, pero como estoy un poco hasta el gorrete de tanta NEIPA, me ha parecido más interesante adquirir esta fantástica Imperial Coffee Stout.

De la serie Purrkatory cuentan de momento con cuatro variedades, todas ellas con la adición de cafés de especialidad increíbles. La que yo compré, In-Furr-No, es una Imperial Milk Stout con la adición de café, chocolate, canela y cayena.

La sirvo en copa, mostrándose densa y oleosa en su caída. Muy oscura, de color negro opaco. Durante el escancie me he pasado de frenada y la espuma ha acabado desbordándose, con el consiguiente estropicio en la encimera. Mientras limpiaba el desastre birruno la espuma ha ido bajando y compactándose hasta quedar en unos dos/tres dedos de espuma cremosa y compacta de color beis.

En aroma ya se aprecia claramente la canela, aunque sin resultar demasiado invasiva, el café y el puntito de cayena que nos espera. Lo cierto es que antes de probarla tengo cierto temor por si el chili está demasiado ido de madre. En boca es una cerveza muy sedosa, oleosa y densa. Dulce, pero no melosa, con el punto de la canela justo, nada excesivo (esto es un alivio porque no soporto el exceso de canela) que aporta al conjunto un rollo pastry. Notas de melaza, el chocolate muy rico y el punto del picante justo, notable, diciéndote "-hey, ¡que estoy aquí!", dejándote ese picorcillo en la garganta, . pero sin que en ningún momento resulte desagradable o doloroso. Al menos para mi gusto. Cuando se atempera aflora el saborazo del café, que ya es el summum de lo exquisito. En conjunto es un pepino, tanto en sabor como en el equilibrio tan afinado de todos los factores. Muy buena mano tiene esta gente. Me han dejado loquísimo. 11,0% ultrabien integrados. Pericolo. Refrigerada me costó 9,50€. Lata de 47,3cl.

1 de marzo de 2024

Bottle Logic - Fundamental Observation

Y si había una cervecera estadounidense que tenía en el punto de mira desde hace años, esa era Bottle Logic. En alguna ocasión los habían traído a la tienda online de Mikkeller. En otras tiendas online europeas habían aparecido alguna vez con cuentagotas, y finalmente, a finales del año pasado y principios de este, parece que por fin han llegado de manera masiva.

Pues nada, la Sra. Birruno apareció con esta botellita a comienzos de diciembre como regalo por mi onomástica. ¡Cómo no vamos a llevar 15 años de matrimonio! Ha estado a buen recaudo desde entonces esperando una buena ocasión para abrirla.

Bottle Logic fue fundada en 2013 por Wes Parker, Steve Napolitano y Brandon Buckner en la ciudad californiana de Anaheim. Son mundialmente conocidos por sus negruras. En 2020 Ratebeer los clasificó como la 72ª mejor cervecera del mundo. Hoy os traigo Fundamental Observation, una Imperial Pastry Stout de 100/100 en Ratebeer y que ostenta el puesto número 13 de mejor cerveza del mundo dentro de su estilo. La cerveza lleva vainas de vainilla como adjunto, y una maduración en barrica de bourbon. Se han realizado varias ediciones de esta cerveza, esta última (la de 2023) sería la que contaría con "menor" graduación, 13,0%, que ahí es nada.

Pues nada, al turrón. La sirvo en copa. La caidita de Roma es bastante oleosa, con aspecto de brea, un auténtico petrolaco. Muy negra y opaca. Tras el impacto contra el cristal no parece liberar nada de carbónico, así que me afano a escanciar. Llenados más de dos tercios de la copa se empieza a vislumbrar una cascada invertida que acaba generando una capa de espuma de color marrón, de un par de dedos de grosor, no demasiado tupida ni cremosa, y de persistencia media.

Al asomar el naso puedo disfrutar de un aroma muy a agradable a café, chocolate, dulces, y la vainilla que viene como adjunto. En boca es una cerveza muy densa, muy oleosa, aterciopelada al tacto, ni rastro del alcohol en boca. Muy intensa, con un saborazo riquísimo que nos recuerda al café, notas achocolatadas riquísimas, un punto dulce, golosona, acaramelada, pero sin resultar empalagosa, y con el sabor avainillado que es una locura. El puntito del bourbon acaba aflorando conforme se atempera, riquísimo, muy sutil -para nada resulta un cubatazo- que acaba de aportar un saborazo al conjunto que es un locurón. Tremendísima. Botella de 50cl.

6 de enero de 2024

Transient - Kentuckley

Buenas tardes a todos. Espero que hayáis tenido una feliz mañana, cargadita de regalos navideños, como el que me ha caído a mi. Botellaza de Transient que me ha traído, no los Reyes, sino San Nicolás. Eso debe ser que he sido muy bueno este año.

La verdad es que desconocía por completo el trabajo de la cervecera de Bridgman (Michigan, Estados Unidos), pero echándole un ojo a sus redes sociales parece ser que son los putos amos realizando petrolacos.

La que ha elegido el bueno de Santa para mí ha sido su Kentuckley, una Imperial Pastry Stout elaborada con café, sirope de arce y con un año en barrica de bourbon.

Al turrón. La sirvo en una copa que se asemeja aun snifter. Cae oleosa, con aspecto de petrolaco. Negra como el futuro de las Cold IPAs. Escanciando a tope le puedo sacar una capa de un poco más de dos dedos de espuma, no demasiado densa ni persistente, de color marrón.

Al asomar la napia me llega un intenso aroma a chocolate negro y café. En boca es una cerveza con muchísimo cuerpo, muy sedosa y de sensación aterciopelada. De entrada es muy achocolatada, con sabor a chocolate negro y nibs de café. El aporte del café como adjunto es muy generoso, con un sabor intenso y delicioso. También se pueden encontrar sabores que nos recuerdan a la melaza. El sirope de arce también tiene una buena cuota de protagonismo, con su característico sabor, mas sin resultar empalagoso. Conforme se atempera van apareciendo esos sabores a bourbon que son una auténtica locura. Baja por el gaznate calentita y con sensación licorosa (14,5%), pero en ningún momento tenemos la sensación de estar bebiéndonos un cubatazo de DYC. Es puro equilibrio, pura maestría. Botella de 50cl. Gracias Santa.

22 de junio de 2023

New Holland - Dragon's Milk Reserve

Cambiamos de tercio, en esta ocasión nos vamos a las Pastry Stouts, pero continuando con los pies en Estados Unidos. Realizamos la primera toma de contacto con una cervecera a la que le tenía ganas: New Holland.

La cervecera fue fundada por Brett Vanderkamp y Jason Spaulding, dos estudiantes universitarios que comenzaron haciendo sus primeros pinitos en el mundillo del homebrewing. En 1996 empezaron su andadura profesional con fábrica en Holland, y actualmente -tras la venta de Bell's a la industrial japonesa Kirin- son la cervecera craft más grande del estado de Michigan.

Actualmente cuentan con dos grandes líneas de producto: Dragon's Milk y Tangerine Space Machine, así como una línea de bebidas espirituosas.

Hoy tenemos aquí su Dragon's Milk Reserve, de la que tienen numerosas variedades. La que hemos comprado es una Imperial Pastry Stout envejecida en barrica de bourbon, con la adición de galletas stroopwafel, café, caramelo y canela. Reserva 2 de 2022.

La sirvo en copa para cervezas barrel aged, de lo poco que ha sobrevivido de cristalería Spiegelau que tenía. Presenta un color más oscuro que el futuro de la cumbre del clima de la ONU en manos de Froilán. Viene bien de carbonatación, con una gruesa corona de espuma compacta y persistente de color beis. De entrada, en nariz, ya nos llega el aroma a bourbon bastante intensito. Mucho caramelo también, café, tortitas de chocolate y sirope de arce. Realmente el aroma a las galletitas holandesas está muy conseguido.

Procedemos al primer tiento. Comienza el festival con mucho café, absolutamente delicioso. Dulce, en su justa medida. Al tacto resulta muy sedosa, suave y aterciopelada, con un fondo avainillado. El bourbon es bastante notable, pero sin excederse, no da la impresión de meterse un cubatazo en absoluto. En boca no se nota tanto el sabor a stroopwafel, pero aún así el sabor está muy conseguido, con el gusto de galleta y el toque de caramelo riquísimo. Puro delirio. 11,0%. Me costó 8,83€. Botella de 35,5cl.

5 de mayo de 2023

Bacchus - Monumintal

Me ha costado la vida dar con una referencia australiana que no fuera de nuestros viejos conocidos Cooper's. Máxime cuando puedo conseguir diferentes referencias neozelandesas. Es más, incluso la Foster's, que antes se veía con relativa frecuencia ha desaparecido del mapa.

Bueno, pues bienvenidos sean Bacchus (no confundir con la cervecera belga de mismo nombre) que tienen sede en Capalaba, un suburbio de Brisbane, en el estado de Queensland.

Entre las opciones que se me pusieron a tiro elegí solo una (valían un pastizal y no está la cosa para mucho derroche), de nombre Monumintal. Se trata de una Imperial Pastry Stout elaborada con malta de cebada, avena, trigo, centeno, lactosa, cacao, vainilla, chocolate y menta, además del agua, el lúpulo y la levadura de turno.

A ver qué tal. La sirvo en copa (el vaso de Stouts murió y paso de pagar la jubilación en Bahamas de los directivos de Spiegelau) y presenta un color totalmente negro, opaco y de aspecto oleoso. El petróleo viene acompañado de una copiosa corona de espuma tupida y cremosa de color marrón claro, muy persistente y que se adosa al cristal dejando un bonito encaje de Bruselas.

Al naso viene la cosa cargadita, como la petaca de Froilán. Desprende aromas que nos recuerdan al After Eight: mucho chocolate y menta. La cosa promete. En boca es una cerveza con mucho cuerpo, muy sedosa y agradable. Dulce, en su justa medida, nada empalagosa. Realmente nos ofrece lo que nos promete: un sabor auténtico a chocolate y menta deliciosos que nos recuerdan al citado dulce. El sabor a chocolate es brutal, la menta aporta un sabor increíble que resulta balsámico y refrescante en boca, muy armonioso, sin la sensación de estar comiéndote el dentífrico. Muy golosona, se deja querer, y ojo, aunque la menta y el chocolate sean los claros protagonistas, por debajo se vislumbra una magnífica Imperial Stout. Tenemos notas cafetosas y de malta tostada que sirven de sustento al postre, un fondo avainillado que es una locura, un puntito de caramelo nada cansino y sobre todo la sensación de que está todo en su sitio y en su justa medida. Me ha parecido sensacional. He acabado lamiendo hasta la última gota. Recuerdo claramente, cuando me inicié en el mundillo del craft que fantaseé con la idea de hacerme homebrewer y una de las recetas con las que fantaseé fue precisamente con una Imperial Stout achocolatada y con un puntito de menta a modo de After Eight. Pues bien, es exactamente esto, ejecutado a la perfección. Detractores de las Pastry Stouts, id abriendo el asterisco de las excepciones. ¡Ojocuidao! 13,1%. Me costó 14,72%. Lata de 37,5cl.

14 de febrero de 2023

Marlobobo's Megabear - Bottomless Bob

La cervecera de hoy me tenía muy intrigado. Un acérrimo lector de más allá del norte del muro me escribió para pedirme información de unas hidromieles noruegas (Marlobobo) cuyas botellas de 37,50cl costaban más de 40 tronchos. Investigué un poco sin demasiado éxito, y sin llegar a resolver el porqué de tan elevado precio. Bastante tengo yo con la merma económica que me supone mi afición birruna como para meterme en un berenjenal como el de las hidromieles. Nein. Total, que durante mi investigación descubrí que también elaboraban cervezas, bajo el nombre de Marlobobo's Megabear, y aún resultando caras, tampoco era una cosa demasiado disparatada.

Pues bien, la cosa es que me picó el gusanillo, y a la que se me puso una a tiro me hice con ella. La de hoy se llama Bottomless Bob. Se trata de una Imperial Stout elaborada con malta de cebada y avena, vainilla de Madagascar y de Uganda, sirope de arce extra dark, y la adición de café brasileño. La criaturica "tan solo" tiene 11,0% de graduación alcohólica. No sabría bien como clasificarla, pero bien podría ser una Imperial Coffee Milk Oatmeal Pastry Stout.

La sirvo en el vaso para Stouts que diseñó John Maier (que desde que se jubiló, su cervecera no ha vuelto a ser la que era). Caída oleosa -se vislumbra cuerpecito- y color totalmente oscuro, prácticamente negro y opaco. Carbonatación bastante abundante, y aunque me esmeré escanciándola no conseguí que la espuma llegase hasta el filo como me habría gustado, pero al menos le saqué una preciosa cascada. Espuma compacta y persistente en su medida justa. En el fondo ha quedado una gran cantidad de grumos de aspecto gelatinoso.

En nariz podemos disfrutar de aromas de café y chocolate, y más adelante del alcohol. En boca es una cerveza con muchísimo cuerpo, resultando aterciopelada en el paladar. Es una cerveza dulce debido a la lactosa y el sirope, pero no resulta empachosa. Los sabores nos recuerdan al cacao puro, al regaliz y la melaza. El sabor a café es delicioso, y el sirope afortunadamente no es demasiado intenso. No he sabido encontrar la vainilla; ni la de Madagascar ni la de Uganda. Es una cerveza muy rica, pero la verdad es que he probado Imperial Stouts muchísimo mejores. Comprada online en Beerbao por 8,00€. Lata de 33cl.

18 de octubre de 2022

FiftyFifty - Eclipse Salted Caramel

Pues nada, ya que el lunes había comenzado con alegría, el martes no iba a ser menos.

Se hizo de rogar, me la regaló mi suegra por mi santo en diciembre del año pasado y ha estado en la despensilla criando telarañas tan ricamente. Por fin encontramos el momento perfecto para abrirla, aprovechando la visita de unos amigos para cenar. Una de las grandes cerveceras norteamericanas a las que tenía ganas de tachar de mi lista personal: FiftyFifty.

Y no la hemos tachado de la lista precisamente con cualquier mierda de su catálogo, no. Nos hemos ido directamente a por su buque insignia: Eclipse. De su impecable Imperial Stout existen numerosísimas versiones, y de todas las que tenían disponibles, mi querida Socorrito fue a elegir la Salted Caramel, elaborada en 2019, con la adición de caramelo salado y envejecida durante un mínimo de 6 meses en barrica de bourbon. Cómo me conoce Maria Socors.

Pues nada, vete a por dos copas que la peña quiere postre. Previo al deschape procedo a retirar la cera que cubre el cuello de la botella, puramente ornamental. Me cago en todo el estado de California y parte de Nevada al comprobar que la chapa viene sin dibujo. La sirvo en la copa de Spiegelau para cervezas barrel aged, el resto lo sirvo en una parecida a una copa snifter, con la gracia y salero que me caracterizan al escanciar petróleos. No hay nada que me de más rabia que una Stout sin una buena dosis de cremosa espuma. Cae grácilmente mostrando un aspecto oleoso, color azabache y una opacidad total. La carbonatación es muy abundante y logro sacarle una copiosa capa de espuma compacta, cremosísima y persistente de color beis. Procedo a acercar la tocha cual AVE a la estación de Atocha.

En nariz destaca el intenso aroma a chocolate. Parece como si el puto Willy Wonka estuviese dentro. En boca es una cerveza con muchísimo cuerpo, así que vamos a tomárnosla con muchísima calma. El alcohol está demasiado bien integrado (11,0%) y carece de esa sensación licorosa que nos calienta la garganta. Destaca el sabor a chocolate negro. Mucho caramelo, muy evidente pero sin resultar empachoso en ningún momento, en su justa medida. El punto salino, más que parecer una ahogadilla en la Malvarrosa lo que hace es realzar el sabor del café y del chocolate, que son de absoluta locura. Nos asalta la duda del tongo al no aparecer el bourbon, pero, ¡Ay, hombres de poca fe! A la que se calienta el asunto la cosa cambia considerablemente, menguando el sabor a pastelería y incrementándose el rollo licoreta. El sabor a bourbon acaba siendo más que evidente, sin llegar al cubatazo. Aquí hay mucha mano y buen hacer por parte del maestro cervecero. Un trabajo muy fino, y sin duda una de las mejores Imperial Pastry Stouts que he probado nunca. Chapeau nanos. La maridamos con un brazo de gitano de chocolate que trajeron mis invitados y casó divina, pero sola la cosa hubiera funcionado fetén de todos modos. Botellaza de 50cl.

17 de mayo de 2022

Great Notion - We're Out Of Dynamite

Hacía tiempo que iba detrás de las cervezas de Great Notion. Me consta que a España han llegado en alguna ocasión muy puntual (que obviamente se me escapó), así que he tenido que tirar de Mikkeller Webshop para hacerme con las mías.

La primera que me he abierto ha sido We're Out Of Dynamite, una Imperial Pastry Stout elaborada con piña, coco y fruta de la pasión. En la ilustración de la etiqueta aparece el sashquach mascota de la cervecera como si fuera la sirenita de Copenhague, y al lado, en una barca, Henry y Sally de Mikkeller. En ningún lado pone que sea una colaboración, quizás era un guiño por el Copenhagen Beer Celebration. Tenía muchísimas expectativas con esta cervecera pero la verdad es que la primera toma de contacto no ha sido como yo me esperaba. Un verdadero desastre.

La sirvo en vaso para Stouts y presenta un color oscuro (tendiendo al negro) y con apariencia oleosa. La carbonatación no es demasiado abundante. Me esmero escanciando con la gracia y salero que me caracterizan, pero tan solo logro sacarle el grosor que aparece en la foto, que desaparece en cuestión de segundos. Flotando se pueden observar grumitos, en las paredes del vaso quedan churretes y la verdad es que la apariencia es bastante asquerosa, con aspecto de lavativa. Durante la larga degustación gran parte del poso se ha ido precipitando en el fondo del vaso.

En nariz nos llega toda la fruta: el coco, la piña y el maracuyá. El aroma a Stout queda más bien lejano. En boca al principio es bastante desagradable. Acabar escupiendo grumos no era la idea que tenía yo para el birrote del viernes noche. El sabor está bastante protagonizado por la fruta. El coco muy rico (le va muy bien a la Imperial Stout), la piña muy rica (le da un twist tropical muy gracioso), pero el maracuyá chirría cosa mala, no pega nada y la verdad es que dinamita toda la degustación. En ocasiones me viene un regusto sulfuroso que no sé si es de la fruta de la pasión o que la cerveza estaba estropeada. Cuerpo muy heavy (11,2%), sorbitos muy cortos, y con la Imperial Stout totalmente sepultada por la fruta. De fondo se puede disfrutar de un sabor achocolatado agradable que es lo único que nos recuerda que nos estamos tomando una Imperial Stout. Muy durita. No me la pude acabar. Me costó 11,97€. Lata de 47,3cl. Con una de 20cl ya cumplíamos. Dolor. Mucho dolor

29 de abril de 2022

Casita & Forgotten Road - Not Before I Had My... Banana Marshmallow Chocolate Vanilla Hazelnut Coffee Stout

Tristemente vamos a finiquitar mi pequeño surtidito de Casita Brewing que conseguí comprar en una tienda online extranjera. No me consta que hayan venido aquí a España, peeeero, uno no es omnipresente y por tanto podrían haber venido sin que yo me enterase.

El caso es que hace unas semanitas me jinqué un par de NEIPAs riquísimas, y hoy vamos a cambiar de tercio con un estilo totalmente diferente para hacernos una mínima idea de cómo trabaja esta gente y abarcar un poquitiiiiito más de su catálogo.

La cosa tiene guasa. La cerveza se llama Not Before I Had My... Banana Marshmallow Chocolate Vanilla Hazelnut Coffee Stout, y sí, efectivamente lleva todo eso y sí, también, sabe a todo eso. La cerveza ha sido elaborada en colaboración con Forgotten Road Ales. Sí, ya sabéis lo que pienso acerca de las colaboraciones. Admito que ésta me la he comido doblada, cosas de la compra online.

Al lío. Abro la lata y la elevo cual mexicano se prepara para su clavado desde La Quebrada. La caída es grácil y oleosa desde las alturas y se precipita hacia el fondo del vaso de Stouts. El impacto produce una gran cantidad de espuma, y conforme se va llenando el vaso se crea una bonita cascada burbujil muy bonita, para finalmente dejar una gruesa corona de espuma muy compacta, muy cremosa y muy persistente de color marrón. No hace falta ni acercar la napia. Desde la lejanía nos llega ya el intenso aroma a avellana, que en inicio, prácticamente protagoniza la fase olfativa, aunque también se dejan ver las nubes (malvaviscos, marshmallows o como lo queráis llamar).

En boca la cosa es bastante corpulenta. Densita no, lo siguiente. Prácticamente masticable. Muy oleosa, aterciopelada en el paladar, pero con el alcohol muy bien integrado (al tanto, 10,3%). El primer sorbo es de avellana pura. Luego entra en tromba la banana, muy intensa, muy rica y sin resultar fuera de lugar. Sensación avainillada de fondo, con las nubes también pululando por allí, y, ¡ojito! porque cuando se calienta empiezan a aparecer los nibs de cacao aportando un sabor chocolatero, que junto con la banana, realizan un tándem absolutamente brutal. En una segunda fase olfativa sí se empieza anotar el café, aunque en sabor queda totalmente solapado por el resto de sabores. La cerveza es deliciosa, hasta aquí bien. El problema que tiene es que es una cosa totalmente opuesta a la idea de una cerveza bebestible. Se hace durita, en ocasiones demasiado dulzona y empalagosa, y muy, pero que muy empachosa. No me la pude acabar. Lo suyo sería enlatarla en formato 33cl o compartir la lata de 47,3cl entre (mínimo) dos personas. La lata entera no hay cristiano que se la acabe. Me costó 10,49€.

30 de septiembre de 2021

The Bruery - Sweet Liberty

Bueno joder, a la tercera va la vencida. Primero catamos su submarca Bruery Terreux, después vino su otra submarca Offshoot y ahora, por fin, hemos conseguido una cerveza de la marca principal The Bruery, que -cosas de la vida- ha sido la que menos me ha gustado de las tres. Estas mierdas suelen pasar.

Teníamos ganas de catar cositas ricas de los de Anaheim, pero siempre nos tiraba para atrás sus desorbitados precios. Ésta no es que me haya salido a precio de saldo precisamente, pero por bastante menos de lo que suelen crujir. La receta es un tanto bizarra: una Imperial Stout con piña y coco. Imperial Stout con coco es un invento que me suele molar, ahora bien, cuando entra en acción la piña aquí la cosa puede patinar. Es como la pizza tropical. ¿Quién cojones se come una pizza con piña? Pues con esto es básicamente lo mismo: ¿Quién cojones le echa piña a una Imperial Stouts? Los mismos que te la van a cobrar a precio de criptonita. Andiamo.

Vertemos el contenido de la lata en el vaso indicado para Stouts cual sidrero asturiano con el objetivo de conseguir una bonita cascada. Vaya si lo conseguimos, solo me ha faltado a Paris Hilton en casa para montar la fiesta de la espuma. Conforme va bajando el tema y se va asentando la espuma nos deja una bonita crema compacta -con algún que otro agujeraco rollo Gruyère- bastante persistente de color marrón claro. La cerveza es un petrolaco bastante denso, de aspecto oleoso y de color totalmente negro. En olfato es una piña colada. Mucha piña, mucho coco, y algo de malta tostada muy de fondo. Tiene su rollo.

En boca es una cerveza con muchísimo cuerpo, densita como para hacer morcillas. No es una cerveza lo que se dice bebestible precisamente. Se me hace muy raro tener en la boca una Imperial Stout y una piña colada a la vez. Se me cortocircuita el puto cerebro. Es una cerveza tostada, maltosa y muy dulce. El sabor de la Imperial Stout no tarda en quedar sepultado por la piña y el coco. A sorbos te viene la piña. A sorbos te viene el coco. En otras ocasiones te vienen los dos juntos. Rica, original, pero reconozco que acaba cansando. Se hace excesivamente empachosa. Para compartir no te digo yo que el invento puede resultar curioso. Ahora bien, si os vais a cascar la lata de pinta americana solos a cara de perro como el que suscribe pues yo de vosotros como que me lo pensaría dos veces. Con una latita de 33cl ya cumplíamos. Me costó 11,89€.

5 de agosto de 2021

Dogfish Head - Campfire Amplifier!

Y con la de hoy acabamos con las negruras que nos quedaban en la nevera, que como podéis comprobar, también apetecen en días de máximo calor. También finiquito con pena la última botella de Dogfish Head que me quedaba de una compra que realicé a principios del mes de marzo, y vaya usted a saber cuándo las podremos volver a catar otra vez. Suspiro.

Pues joder con la traca final. Me ha dejado bien flipadito. La joyita se llama Campfire Amplifier! y es una Milk Stout con la adición de cacao en polvo, vainilla, canela y nubes (marshmallows).

La sirvo en el vaso para Stouts que diseñó mi idolatrado -y añorado- John Maier y presenta un color negro, pero con algún destello ambarino/rojizo al trasluz. La carbonatación es muy abundante y nos deja una gruesa capa de espuma muy cremosa y compacta, no se puede apreciar bien en la instantánea porque me recreé demasiado rato esnifando y la cosa bajó bastante.

Hablando de esnifar. Me sorprendió gratamente detectar en nariz el sutil toque de canela sin saber que la llevaba, al leer posteriormente la etiqueta se me puso cara de "yessss dudeeeee". No soporto la canela en exceso y la verdad es que el puntito estaba magistralmente colocado. El cabrón de Sam Calagione controla. El aroma también me recordó a los frutos secos y el regaliz. En boca es una cerveza extremadamente sedosa, llegando ya al límite de lo gelatinoso. Mucho cuerpo y muy sabrosa. El sabor es tostado, con un suave y acolchado fondo de vainilla y nubes que dan ganas de echarse en él y revolcarse como un bebé. En una segunda fase olfativa me llega claramente el aroma a cacao que es una locura. En boca la cosa continúa bastante achocolatada, y entre la vainilla y el cacao aportan cierto rollo de cacaolat muy golosón. Le he encontrado poco cafetosa, pero con todos los adjuntos que lleva no me extraña. En general me ha parecido una cerveza muy rica , de medida perfecta, con una botella de 33cl cumplimos perfectamente sin que se nos haga en ningún momento empalagosa ni cansina. Me costó 5,99€ en una tienda online. ¡Espero volver a verte muy pronto Sam!

9 de diciembre de 2020

Maltgarden - Yellow Appetizer

Traemos de vuelta a mis camellos Maltgarden, que me proporcionan droga de la dura, como la que tenemos hoy aquí. Se trata de una Imperial Pastry Stout a la que han añadido extracto de banana, nibs de cacao y sirope de arce. La receta también lleva copos de avena y centeno. Los polacos han bautizado esta joyita como Yellow Appetizer.

Bueno, así de entrada tiene muy buena pinta. A mí la combinación de banana con chocolate siempre me ha creado adicción. Hace años era yonki del helado Banoffe de Häagen-Dazs, y cuando lo retiraron de las tiendas mi mujer y yo peregrinábamos hasta su heladería de Rambla Catalunya para seguir disfrutándolo. Luego llegó el Chunky Monkey de Ben & Jerry's para paliar ese mono. Así que de entrada ya sabía que esta cerveza me iba a a enamorar antes de sacarle la chapa.

La sirvo en vaso para Stouts, el chorro es oleoso y parece un petrolaco, muy untuoso. Al impactar contra el fondo del vaso me asalta el temor de que no va a generar espuma, así que escancio la cerveza cual sidrero asturiano mientras mi mujer me baila el xiringüelu. Al final, a medio vaso empieza a verse una espuma muy oscura que va en aumento, primero de color marrón oscuro, y conforme sube y se va asentando va adquiriendo un color marrón más claro para al final dejarnos una tupida crema de color beis. La cerveza es totalmente negra y opaca. Al olfato es todo banana. Brutal. Lagrimones. Entre la sobredosis bananil surgen notas de chocolate y caramelo. Me paso un buen rato esnifando. Con el primer trago noto una cerveza con muchísimo cuerpo, más que sedosa podría llegar a afirmar que casi gelatinosa. Los sabores que predominan en boca son los del cacao y el del café, seguidos del sirope de arce, que le aporta un rollo muy golosón al conjunto sin resultar empachoso. La banana sigue presente en boca, mucho más comedida, pero junto con el saborazo a chocolate provoca una sensación orgásmica. Del 11,7% de alcohol no te enteras, resultando una cerveza peligrosísima. Viene en formato 50cl, perfecta para compartir, pero os la podéis fundir entera solos como ha sido mi caso, que no os va a sobrar ni un solo centilitro, e incluso vais a relamer el vaso. Absolutamente deliciosa. Me tienen muy loco estos polacos. Comprada online en Super Sol de Gràcia por 7,30€.

13 de mayo de 2020

Omnipollo & Dugges - Anagram

Cada vez me resultan más cansinas las Imperial Pastry Stouts de Omnipollo. Al principio tenían su gracia, lo reconozco, su Noa Pecan Mud Cake me encantó, su Hypnopompa me flipó, pero no sé si el hecho de haber perdido el factor sorpresa o el hecho de que cada vez tolero menos el exceso de azúcar, pero ésta en concreto me ha dejado bastante tibio. Si a esto se le suma que te has dejado 9,50€ en una cerveza que no te pone Pinocho pues como que apaga y vámonos.

La cerveza se llama Anagram y está elaborada en colaboración con sus compatriotas Dugges. La receta lleva arándanos y aromas artificiales, y sus creadores la definen como una Blueberry Cheesecake Stout. Normalmente la ilustración de la etiqueta está realizada en color blanco pero ésta la han hecho en color morado, desconozco si es para evocar el color de los arándanos o es que tienen pensado cambiar de color dependiendo de la añada.

La sirvo en el vaso para Stouts diseñado por mi bienamado John Maier. Presenta un color muy oscuro, totalmente opaco, apariencia oleosa, de petrolaco total. La carbonatación es abundante pero no excesiva, fijaos que aún escanciándola no he logrado llenar hasta arriba el vaso de espuma. La espuma es compacta, cremosa y de color beis. Al olfato nos llega un aroma que nos recuerda al chocolate con leche y efectivamente al pastel de arándanos al que hace referencia. En boca es muy intensa, muy dulzona, con sabores que nos recuerdan a los frutos rojos -incluso a fresas- y dulce de leche. Empalagosa. El alcohol es bastante notable (12,0%, como para no notarse), pero no nos da esa sensación licorosa por el pecho a cada trago. En general la percepción sí puede resultar la de un pastel de arándanos, pero lo que no es en ningún caso es una Imperial Stout, que en mi opinión es inexistente, sepultada por dicho pastel. Comprada en La General de Begudes de Valldoreix.

En mi opinión os la podéis ahorrar. Además, si esta gente, con la que está cayendo, se permite la frivolidad de vender en su web una puta Gose de litro y medio a 250,00€ a mí ya me han visto. A partir de ahora invertiré mi dinero en cerveceros locales que realmente lo necesiten. Goodbye Henok! Goodbye Karl!

15 de febrero de 2020

Kees & Seven Island - NY Blueberry Cheese Cake

Pues para no querer comprar más colaboraciones cerveceras me estoy comiendo unas cuantas. Qué le vamos a hacer. Ésta me llamó la atención por la bizarrada de receta -Omnipollo style, todo hay que decirlo- NY Blueberry Cheese Cake with chocolate & maple topping. Ahí lo llevas.

La joyita la firma la cervecera neerlandesa Kees (de la que ya conocíamos algunas de sus creaciones) y los griegos Seven Island, que se estrenan en el blog. Lo típico. Estás en el coffee shop dándole a la birra y los canutos con tus colegas que han venido de Grecia y te vienes arriba y sueltas: "-A que no hay huevos de sacar una Imperial Stout con pastel de queso y arándanos, chocolate y sirope de arce". Y ya la hemos liao. Es que incluso me los imagino a las cuatro de la madrugada con todo el ciegazo abriendo la brewery para ponerse manos a la obra.

Al lío. La sirvo en vaso para Stout. Presenta un color negro totalmente opcaco y de aspecto oleoso. Nos deja una copiosa capa de espuma de color beis bastante cremosa y duradera. Al olfato nos llegan los arándanos, el sirope de arce, pastelería y algo de cerveza Stout. En boca es empalagosa a más no poder. sedosísima y con muchísimo cuerpo. El sabor de los arándanos es muy rico, el del sirope de arce demasiado dulzón y perfecto para que te dé un jamacuco por hiperglucemia. Yo creo que tan solo con el pastel de arándanos la cerveza aguantaría bastante bien, para mi gusto me sobra todo el sirope de arce. Conforme se calienta se va notando más el alcohol (10,5%) y aparece algo testimonial del sabor de la Imperial Stout que en un origen debió ser. Comprada refrigerada en el Super Sol de Barcelona por 3,99€.