Mostrando entradas con la etiqueta Estocolmo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Estocolmo. Mostrar todas las entradas

16 de septiembre de 2023

Omnipollo & Prairie - Potlatch

Pues llevaba ya más de tres años sin catar una Omnipollo. Algunas de las últimas cervezas que catamos me parecieron del montón, alguna incluso bastante mediocre. Teniendo en cuenta las clavadas que te meten por la mayoría de sus cervezas, esto me produjo una severa hinchazón escrotal en más de una ocasión. Si a esto le sumamos alguna de las gilipolleces de sus dos fundadores, decidí directamente dejar de comprarles.

Si embargo, la cerveza de hoy me la regaló Raül de la General de Begudes de Valldoreix. El hombre sabe que me encantan las Farmhouse Ales y tuvo ese detallazo conmigo. Así que hoy publicamos la correspondiente entrada en el blog.

Henok Fentie y Karl Grandin saben mucho de realizar cervezas con panes de hamburguesa y patatas fritas y astracanadas del estilo, pero de Farmhouse Ales no tienen ni puta idea, de manera que lo que han hecho es acoplarse a los estadounidenses Prairie -que de esto saben un buen rato- le han dejado el encargo a los belgas de De Proef -a lo Mikkeller style- le han puesto sus características etiquetas lisérgicas y a correr.

El fruto de la colaboración es Potlatch, una Saison lupulizada únicamente con Mosaic, y refermentada con Brettanomyces. La receta lleva también malta de cebada y avena.

Retiro el papel de aluminio azul del cuello de la botella y procedo a sacar el -iba a decir corcho- plástico amarillo chillón marca de la casa. La sirvo en copa TeKu, presentando un límpido color dorado muy apetecible. La carbonatación es abundante y genera una copiosa corona de espuma de color blanco, que estaría a medio camino entre lo cremoso y lo jabonoso. Persistencia media de la espuma y buena retención del carbónico.

En nariz se nota bastante el Mosaic, aportando agradables aromas cítricos que nos recuerdan al limón. En boca es una cerveza muy agradable, con el Mosaic aportando ese agradable sabor a limón que resulta muy refrescante. Se puede disfrutar también del sabor que nos aporta la levadura, un puntito herbáceo y notas afrutadas muy sutiles que nos recuerdan a la fruta tropical y la fruta de hueso. No noto el Brett especialmente. Me esperaba un puntazo funky muy guay y en ese aspecto ha sido un chasco. Final amarguito. La verdad es que es una Farmhouse Ale muy fina y agradable, pero tampoco nada destacable. Con el puntito del Brett se han quedado bastante cortos. 7,0% perfectamente integrado. Botella de 75cl.

13 de mayo de 2020

Omnipollo & Dugges - Anagram

Cada vez me resultan más cansinas las Imperial Pastry Stouts de Omnipollo. Al principio tenían su gracia, lo reconozco, su Noa Pecan Mud Cake me encantó, su Hypnopompa me flipó, pero no sé si el hecho de haber perdido el factor sorpresa o el hecho de que cada vez tolero menos el exceso de azúcar, pero ésta en concreto me ha dejado bastante tibio. Si a esto se le suma que te has dejado 9,50€ en una cerveza que no te pone Pinocho pues como que apaga y vámonos.

La cerveza se llama Anagram y está elaborada en colaboración con sus compatriotas Dugges. La receta lleva arándanos y aromas artificiales, y sus creadores la definen como una Blueberry Cheesecake Stout. Normalmente la ilustración de la etiqueta está realizada en color blanco pero ésta la han hecho en color morado, desconozco si es para evocar el color de los arándanos o es que tienen pensado cambiar de color dependiendo de la añada.

La sirvo en el vaso para Stouts diseñado por mi bienamado John Maier. Presenta un color muy oscuro, totalmente opaco, apariencia oleosa, de petrolaco total. La carbonatación es abundante pero no excesiva, fijaos que aún escanciándola no he logrado llenar hasta arriba el vaso de espuma. La espuma es compacta, cremosa y de color beis. Al olfato nos llega un aroma que nos recuerda al chocolate con leche y efectivamente al pastel de arándanos al que hace referencia. En boca es muy intensa, muy dulzona, con sabores que nos recuerdan a los frutos rojos -incluso a fresas- y dulce de leche. Empalagosa. El alcohol es bastante notable (12,0%, como para no notarse), pero no nos da esa sensación licorosa por el pecho a cada trago. En general la percepción sí puede resultar la de un pastel de arándanos, pero lo que no es en ningún caso es una Imperial Stout, que en mi opinión es inexistente, sepultada por dicho pastel. Comprada en La General de Begudes de Valldoreix.

En mi opinión os la podéis ahorrar. Además, si esta gente, con la que está cayendo, se permite la frivolidad de vender en su web una puta Gose de litro y medio a 250,00€ a mí ya me han visto. A partir de ahora invertiré mi dinero en cerveceros locales que realmente lo necesiten. Goodbye Henok! Goodbye Karl!

14 de abril de 2020

Omnipollo - Hokus Pokus

Continuamos con el buen tiempo y con los buenos zumazos que tan bien nos sientan con estas calores. No sé que tiempo os hará en el resto de la península -y el resto de países del globo que nos leen, a todos ellos un saludo- pero aquí en Barcelona, salvo algún día esporádico de lluvia llevamos una semanita de muy buen tiempo y muy buena temperatura.

Así que nada, con esta climatología a uno le apetecen cositas como éstas: una Hazy American Pale Ale de la cervecera nómada sueca de sobra conocida por todos. Solo hace falta mirar la ilustración de la etiqueta y ya sabemos  que hablamos de Omnipollo.

La joyita escandinava se llama Hokus Pokus y su receta lleva los lúpulos Mosaic y Nelson Sauvin. Yo la calificaría como New England Pale Ale, pero como no indica si lleva trigo, avena ni tampoco el tipo de levadura la vamos a dejar simplemente en Hazy APA y andando.

La sirvo en vaso para IPAs, presenta un color anaranjado bastante intenso, muy vivo, muy turbia y de carbonatación escasa pero suficiente para generar un dedo de espuma blanca que no tarda en desaparecer. Al olfato destaca más la uva que el pomelo. En boca más pomelo que uva. No obstante la presencia del Mosaic y del Nelson Sauvin es más que evidente. Sedosa en boca, con cuerpecito, nada empachosa, el alcohol muy bien integrado (son 5,5%) y la verdad es que muy bebestible, normalmente con las yonkilatas de zumazos suelo acabar bastante saciado y con ésta de 44cl se me ha quedado cortita. Un trabajo fino. Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix por 6,75€.

5 de abril de 2020

Omnipollo - Pleroma Mango Orange Passionfruit

Desde luego la mayoría de las cervezas de Omnipollo no dejan indiferente a nadie, para bien o para mal. Muy a menudo elaboran birrotes, de vez en cuando se les cuela algún ñordo -eso sí, te lo siguen cobrando a precio de oro- y muy de vez en cuando te encuentras alguna cerveza normalita. La de hoy afortunadamente la colocaríamos en el primer grupo.

Os estoy hablando de Pleroma Mango Orange Passion Fruit. Es una versión de la Pleroma original. La original era una cerveza Sour con frambuesas, lactosa y vainilla, y en la versión que os reseño hoy han sustituido las frambuesas por altas dosis de mango, naranja y maracuyá. Para diferenciar la una de la otra hay que fijarse en los colores de la lata -que difieren de una versión a otra- ya que el dibujo es el mismo. Sus creadores la describen como una Mango Orange Passionfruit Crème Brûlée Sour, ya que la lactosa y la vainilla le darían ese cuerpo, esa cremosidad y ese sabor parecido al de la mencionada crema.

La sirvo en copa TeKu, presenta una carbonatación no demasiado excesiva, suficiente para generar una capa de espuma blanca de aspecto jabonoso que no tarda en desaparecer. El color es anaranjado, muy vivo, muy intenso, totalmente opaca, en definitiva: un zumazo. Al olfato todo fruta. En boca van desfilando uno a uno todos los sabores que mencionan: primero la fruta de la pasión, riquísima e intensa, luego la naranja, dulce y perfectamente nítida, y por último el delicioso mango. Un zumazo en toda regla. Efectivamente ácida pero la balanza se decanta claramente hacia el lado dulce. El conjunto en general también me hace recordar notas de mandarina, y me frustra no encontrar la crème brûlée. La cerveza no tarda en quedar desbravada, de manera que hay momentos que parece que te estés tomando un Trinaranjus. Cero sabor a malta. Ahora sí, con la cerveza caliente, aparece la vainilla, que junto con la cremosidad de la lactosa efectivamente hace el efecto de la crème brûlée. Bien. Le da un rollazo brutal. 6,0%. Si os gusta la fruta ésta es la vuestra. Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix. No os puedo decir lo que costó porque no las tenían entradas en la máquina y aún se la debo a Raül.

24 de marzo de 2020

Omnipollo - Kokopelli

Día 12 de confinamiento. Suerte que tenía en la nevera un número decente de birras craft para hacer la reclusión más llevadera. Si os habéis quedado sin birra craft os recuerdo que hay gran número de cerveceras y tiendas online que os traen la compra a casa. Que no sea por falta de birra.

Antes de que toda esta mierda empezase, me compré una buena remesita de Omnipollo en la General de Begudes de Valldoreix. No me compré todo el surtido que tenían, pero la selección fue bastante amplia. Entre las seleccionadas de la cervecera sueca una fue su Kokopelli, que cayó en la cesta tal y como leí en el reverso de la lata American Pale Ale elaborada con los lúpulos Citra y Mosaic. Pa la saca. Qué recuerdos me trae de esas tardes paseando por Södermalm hace dos veranos. Sobre todo cuando uno está encerrado en casa esos recuerdos se vuelven mucho más intensos. Lagrimita.

La sirvo en vaso shaker, genera un color entre dorado y amarillento un tanto velado. La carbonatación es abundante y genera una gruesa capa de espuma blanca que desaparece rápidamente. Al olfato todo cítricos. En boca es una cerveza muy ligera, con copo cuerpo y que entra con facilidad. Un tanto ácida -en un principio me ha tirado un poco para atrás- con los cítricos predominando por encima de todo. Sabores que nos recuerdan a la lima, el limón, la mandarina y sobre todo a la corteza de cítricos. Mejora conforme se calienta. Bastante refrescante y muy crushable. 5,5%. Comprada refrigerada. Me costó 3,30€.

10 de marzo de 2020

Omnipollo - Marbles

Tengo una remesita guapa de Omnipollo en la nevera y hay que darles salida a golpe de post, así que hoy vamos a comenzar por la Marbles, de psicotrópica etiqueta, que es una American Pale Ale cargadica delos lúpulos Galaxy, Nelson Sauvin y Citra. A priori todo pinta muy bien.

La sirvo en vaso shaker, presenta un color amarillo pajizo y bastante turbidez. Muy carbonatada, con espuma blanca abundante que forma una gruesa corona, y es que uno tiene mucho arte escanciando birra. Así por el aspecto tiene toda la pinta de ser una New England Pale Ale, pero vamos a dejarla en Hazy American Pale Ale y andando, ya que en los ingredientes no indica si lleva trigo o avena y mucho menos el tipo de levadura.

Al olfato cítricos básicamente. En boca los cítricos ganan por goleada. Mucho pomelo, mucha corteza de cítricos, quizás algo de mandarina e incluso limón, vamos, el festival de Naranjito del 82 celebrando un revival con sus colegas 38 años después. Sutilmente sedosa, sin llegar a biofrutas algo de sedosidad en boca se nota, pero que es altamente bebestible. Muy rica, muy refrescante y con una ligereza de trago pasmosa. Me ha gustado mucho pero me esperaba muchos más matices, en ese aspecto ha sido un poco bajón. Pero en resumen general una birra muy rica, insisto. 5,3%. Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix por 3,80€. Para cómo están chuflando las latas de birra artesana hoy día es muy buen precio.

13 de febrero de 2020

Omnipollo - Moebius

Omnipollo podrá hacer muchas astracanadas y recetas muy loquer pero hay que reconocerles que también hacen unas IPAs cojonudas, así que cuando vi esta Moebius en la nevera de la general de Begudes de Valldoreix, no me lo pensé dos veces y me la traje para casa pese a su elevado precio (8 euracos la yonkilata de 44cl).

Se trata de una New England Imperial India Pale Ale de la que no trascienden ni lúpulos ni maltas utilizadas. En la lata tan solo indica nombre, marca y graduación, y en la web cuatro lineas diciendo que está muy rica pero nada de nada en cuanto a la receta.

La sirvo en vaso shaker. El color es anaranjado bastante apagado. La carbonatación es abundante, con buena retención. Nos deja una buena capa de espuma blanca. Al olfato mango, no demasiado intenso. En boca es muy sedosa, con mucho cuerpo. Los sabores nos recuerdan al mango, la naranja y quizás algo de melón. Me ha parecido muy rica, pero la verdad es que le faltaba un poco de chispa, he echado de menos algo de intensidad. Me ha parecido cara para lo que finalmente ha sido. 8,5% muy bien integrados.

25 de enero de 2020

Omnipollo, Tired Hands & Monkish - Space Food

Uno va a comprar sus birras semanales, se pilla la bizarrada más grande que ve en la nevera, y cuando llega a casa se da cuenta que se ha comprado una Monkish. Big surprise. Desde hace mucho tiempo voy detrás de los de Torrance, sin éxito, todo hay que decirlo, ya que a España no llega absolutamente nada de los californianos. La de hoy es una colaboración con Omnipollo y los de Pensilvania Tired Hands, que a la postre, para qué vamos a engañarnos, es una Omnipollo. Sin embargo, para el que quiera consolarse con eso, pues sí, algo de Monkish llevará.

La cerveza se llama Space Food y las tres cerveceras la firman como Cream Team, el dream team birruno. Según sus creadores es una Cotton Candy Space Cookie Piña Colada Double Milkshake IPA. Con un par.

La cerveza está elaborada con grandes cantidades de algodón de azúcar, galletas y vainilla. No lleva fruta, pero los lúpulos nos van a dar todo ese saborazo a piña colada del que se hace mención. La receta también lleva malta de cebada, avena, trigo malteado, trigo sin maltear y centeno. La sirvo en copa TeKu, presenta aspecto de biofrutas de piña. La carbonatación no es abundante, genera una efímera capa de espuma blanca de aspecto jabonoso. Al olfato mucho mango. En boca es muy sedosa, con muchísimo cuerpo. El sabor es muy tropical, destacan los sabores a mango y piña. Sugus de piña, la vainilla muy suave y un punto muy rico de cítricos. No encuentro el algodón de azúcar, supongo que se lo habrá comido la levadura, ni las galletas. Sí resulta dulzona y golosona, sin llegar a resultar empalagosa. En efecto la sensación es la de estar tomándose quizás no una piña colada, pero sí un cóctel de frutas. Ni rastro del alcohol (8,0%). La verdad es que me han encantado, pero no es una cerveza de trago fácil ni para beberse una detrás de otra. Con la calmeta que la cosa está bastante densa. Las golosinas de papi. Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix por 5,90€.

12 de enero de 2020

Omnipollo - Squares

Traemos de vuelta a los suecos Omnipollo, los Crockett y Tubbs de la birra. Casi un año desde su última incursión en el blog, la verdad es que había mono ya. En esta ocasión traemos su Squares, una American Pale Ale muy turbia -de primeras cualquiera diría que es una New England Pale Ale- cargadica de lúpulos Citra e Idaho 7. Ha sido enlatada en las instalaciones de De Proef, donde acaparan la producción sus colegas de Mikkeller.

La sirvo en vaso y presenta un color amarillo pálido, es bastante turbia y bien carbonatada. La espuma es abundante, persistente y de color blanco. Al olfato mucho cítrico y algo de melocotón. En boca es una cerveza muy sabrosa donde predominan los cítricos. Resulta bastante refrescante en boca y se bebe con facilidad. Tiene algún punto de fruta de hueso e incluso alguna nota tropical. Final no demasiado amargo y una graduación de 5,3%. Bastante crushable. Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix por 3,80€.

27 de febrero de 2019

Omnipollo - Hypnopompa Rum

Otro chasquete de los guapos que me he llevado recientemente ha sido con la versión de la Hypnopompa envejecida en barriles de ron de los suecos Omnipollo. Y además os digo que cada vez tengo menos confianza en lo "especial" -vamos a llamarlo así- de sus recetas. La verdad es que la Hypnopompa original me pareció brutal, pero en este caso no puedo afirmar lo mismo.

La sirvo en vaso, tiene aspecto untuoso, de petrolaco total, muy oscura y parece densita. Genera muy poca espuma, de color beis, que desaparece rápidamente. Al olfato, nada más acercar la tocha ya nos saltan todas las alertas de que va a ser una cerveza muy alcohólica. Olvídate del resto de aromas, todo alcohol y algo de café por ahí en medio. En boca la cosa lleva la misma línea: cubatazo de ron. Olvídate de la Hypnopompa original, olvídate de los malvaviscos, nubes, marshmallows o como quieras llamarlo, olvídate de la vainilla de Tahití, olvídate del cacao. Olvídate de todo. Cójete una Steinburg negra, métele un chorreonzaco de Cacique y... ¡equilicuá! Para mí un barrel aged tiene sentido si le vas a aportar más riqueza a la receta original, pero si te la vas a cargar en mi opinión no vale la pena ¡déjala como estaba!. No tiene nada que ver con la Hypnopompa original porque queda totalmente oculta bajo todo el alcohol. Ha sido una gran decepción. Fue un regalo de mi hermano y mi cuñada por mi cumpleaños y fue la única cerveza del lote que no me gustó. 11,0%.

23 de enero de 2019

Omnipollo - Leon

Pues creo que desde junio que no me bebía una Omnipollo, y eso que este verano estuvimos en Estocolmo. Intentamos cenar en el Omnipollos Hatt sin éxito, y desde entonces ha habido una sequía considerable de la cervecera holmiense en el blog.

Este año comenzamos muy bien el rendimento birruno, y el día 2 unos amigos y yo hicimos una visita al Tragaldabas de Sant Cugat. Como no me sedujo nada de lo que tenían pinchado en sus tiradores opté por la opción enlatada/embotellada, y una de las que cayó fue la Leon, que creo que debe ser una de las pocas del catálogo fijo de Omnipollo que me quedaban por probar.

Se trata de una Belgian Pale Ale elaborada con un único tipo de malta, levadura de champán y la adición masiva de lúpulos, algo poco usual para este tipo de receta.

La sirvo en copa, presenta un color dorado bastante turbio, con una copiosa capa de espuma de aspecto jabonoso. En boca me resulta maltosa, dulzona, con un punto de caramelo bastante rico. Los lúpulos, más que aportar un torbellino de aromas y sabores -como fuera el caso de una IPA- más bien aportan un toque herbáceo al final muy seco y el amargor consecuente. En efecto se echa de menos ese toque distintivo de la levadura belga (por tanto lo de Belgian a mí me sobra), no obstante es una cerveza peculiar, que se bebe muy fácilmente, refrescante y lo que a la postre nos importa, bastante rica. 6,5%.

6 de octubre de 2018

Mikkeller Bar - Estocolmo


Uno de los días de nuestras vacaciones en Estocolmo lo empleamos para recorrer el barrio de Östermalm, que tiene un fabuloso frontal de cara al Báltico repleto de imponentes edificios con fachadas de inspiración parisina. Es un barrio muy agradable para recorrer a pie, pero nosotros tuvimos la mala suerte de que aquel día llovió y tuvimos que hacer varias paradas gastronómicas para resguardarnos mientras esperábamos a que escampase un poco. Al final de nuestra jornada turística estuvimos recorriendo la lujosa calle Biblioteksgatan -obviamente sin poder comprar nada- y cuando ya estábamos llegando al final de ésta a mí se me encendió la bombilla. Haciéndome el sueco -nunca mejor dicho- fui guiando poco a poco a mi familia hacia el Mikkeller Bar sin que sospechasen nada. Al pasar por delante mi mujer me mira diciéndome "-Ostras cariño, mira un Mikkeller" yo le sonrío y ella en seguida se da cuenta de que todo estaba premeditado. Justo en ese momento vuelve a empezar a llover, así que le digo a mi esposa "-Tendremos que entrar, ¿no?".

El Mikkeller Stockholm está ubicado en los bajos de un bonito edificio de Brahegatan. La terraza es bastante agradable, pero como el clima no acompaña nos vemos obligados a entrar dentro. Se puede acceder a través de dos puertas, por ambas hay que bajar por unas escaleras. Los que vamos con cochecito ya tenemos el lomo curtido de cargar con él escaleras arriba y escaleras abajo, ninguna novedad. Peor lo tiene una persona en silla de ruedas, ya que directamente no puede entrar. El local por dentro me resulta especialmente bonito y decorado con muchísimo gusto. Es todo muy sencillo: paredes blancas, muebles de madera y algo de pizarra. Me resulta limpio, cómodo, agradable, acogedor y luminoso. Así que nos instalamos alegremente en una de las mesas. Como no hay mucha gente puedo hacer las fotos de turno sin problemas.

No tardo en llegar a la barra para pedirme la primera. Allí me esperan 24 tiradores y un neverón bastante guapo. Como hace mal tiempo me apetece un petrolaco. El camarero me recomienda una Porter de O/O, pero justo se le ha acabado, así que acabo pidiéndome una Imperial Stout de Warpigs. En sus pizarra se vislumbra -obviamente- varios tiradores de Mikkeller y Warpigs, mucho producto sueco (Tempel, Beerbliotek, Dugges, Good Guys), un cañete del Brus (de To Øl) y por último un único tirador con producto extranjero: una colaboración entre Lervig y Buxton. En sus neveras hay muchas joyas de factura propia. A destacar su gama Spontan, muchas Geuze de Mikkeller en colaboración con alguna brasserie belga, la Wineale y algunos birrotes más. Fuera de lo que es Mikkeller alguna botella de Brewski y Omnipollo, poca cosa más.


El ambiente es muy tranquilo, me encuentro muy cómodo, y además en el hilo musical tienen puesto un greatest hits de KISS, así que estoy en mi salsa. La primera cerveza ha caído muy rápido y no tiene pinta de que la lluvia amaine, así que vuelvo a la barra para pedirme la segunda. El camarero me recomienda la K:rlek de este año, que dice que les ha quedado brutal y que es su favorita para el verano. Le hago caso. Le pregunto por el Mikkeller Stockholm anterior -que no tiene nada que ver con el actual- que estaba ubicado al norte de Norrmalm. Por lo visto hubo unas movidas con los anteriores propietarios y cerraron en septiembre de 2015.

Además de privar en el Mikkeller Bar se puede pedir algo de comida para acompañar sus cervezas. En nuestro caso no hicimos uso de su cocina, pero si alguna lectora o lector están interesados en visitarlo se pueden tomar: Almendritas saladas, olivas, croquetas, salchichas, selección de quesos y de embutidos. Si vas con un poco más de hambre tienen: Gambas con mayonesa; gravlax con rábano picante; roast beef con patatas danesas y cebolla; arenques en vinagre con cebolla y huevos, especias y mantequilla; ensaladas, queso de cabra fresco acompañado de pepinillos en vinagre; pescado frito con patatas; rollos de repollo con champiñones y arándanos rojos  y un surtidito de smørrebrøds variados. Todo muy nórdico. Los precios de las "tapas" -por llamarlo así- rondaban los 10-12€. Los precios de las cervezas más o menos podían costar 5-6€ la típica copita Mikkeller de 20cl y unos 10-12€ la pinta. Esto es Suecia amigos. Si bien no es un restaurante, al menos podemos contar con algo decente para hacer cojín mientras nos tomamos unas birras.

Para de llover. Acabamos de escribir nuestras postales y recogemos el chiringuito para volver al apartamento. Con la reseña de hoy pongo fin a nuestras andanzas por Suecia. Nos despedimos mandando un saludo metalero al staff del Mikkeller Stockholm y les colocamos su merecido pin en nuestro Mapa Birruno.


Balance de daños:

-Warpigs - Smoldering Holes. La primera cerveza en caer fue esta Imperial Stout elaborada por el brewpub que tienen Mikkeller y Three Floyds en Copenhague. Se trata de la cerveza original, sin añejamiento en barrica. Me pareció brutal. Petrolaco denso, muy sedosa en boca y con un sabor intenso a café y chocolate. Me la tomé con muchas ganas porque en la calle hacía fresquete. 9,6%. Doy fe que entré en calor.

-Mikkeller - K:rlek Forår/Sommer 2018. La APA de primavera/verano de este año. Muy hazy y cargadita de Mosaic hasta arriba. Muy cítrica, con un saborazo increíble a lima, un Calippo de birra. Suave, ligerísima de trago, limones y un puntito ácido. Muy bebible y muy refrescante. Quizás no era el mejor momento para fundírsela por el clima, pero entró divina igual. 4,9%.

Mikkeller Stockholm                    Brahegatan 3-5, Estocolmo (Suecia)                    www.mikkeller.dk                  +46   8   673  19  01

21 de febrero de 2026
Este bar ha cambiado de ubicación otra vez. Ahora se han establecido en el barrio de Södermalm.

29 de septiembre de 2018

Stockholm - Hop Hound

Y cómo no, en Systembolaget también, encontré esta American Pale Ale de la cervecera holmiense Stockholm. De Stockholm en BierCaB ShoP pude comprar su Emmertime, que elaboraron en colaboración con los neoyorquinos Other Half. Y en Estocolmo pude disfrutar de cañete su India Pale Al en el Katarina Ölkafé.

La sirvo en vaso y presenta color dorado, un tanto pajizo, con cierta turbidez y abundante carbonatación. Al olfato prácticamente nada. Al comprarla en Systembolaget me hace presagiar que la cosa muy fresca no estaba, estos son los peligros de las grandes plataformas.

En boca se percibe el sabor mlatoso, rico. También sabores tropicales muy agradables de lo que debe quedar de los lúpulos. También aparece algo de resina bastante moderado, nos deja un final amargo suavecito. Es ligerita de cuerpo y entra bien. No es una APA excelsa -fresca debe ser mucho mejor, sin duda- pero que entra bien y está a buen precio. 4,7%. Me costó 29kr, que al cambio son unos 2,90€.

26 de septiembre de 2018

Akkurat - Estocolmo


El cuarto día de nuestras vacaciones en Estocolmo decidimos ir a cenar al Omnipollos Hatt. Como íbamos con los críos la idea era tomarnos unas pizzas en familia y de paso papi se ponía fino a birras. Al ir andando desde el apartamento (es imperativo hospedarse en Södermalm para un birreo de calidad) no había problemas por el hecho de acabar -vamos a decirlo así, como la madre de Leo Harlem- piripi. Esta bucólica idea se disipó nada más llegar. La triste y cruda realidad es que el local es muy pequeño y estaba a reventar. Pero a reventar que no cabía dentro ni un alfiler. Decidimos esperar para ver si se vaciaba alguna mesa de la "terraza" por llamarlo así. Así sucedió pero había peña esperando antes que nosotros. Allí no había nadie ni poniendo orden ni tomando nota ni nada de nada, la ley del más buitre. Al local no llegué a entrar (desde fuera parecía bastante cutre) de la pereza que me daba tener que estar de pie pegando gritos para pedir y con la pinta levantada para que no me la tirasen mientras aspiraba efluvios sobacales y mi familia me esperaba fuera muerta de asco. Evidentemente nos acabamos pirando muy frustrados. Mis niños tristes por haberse quedado sin pizza, mi mujer más rallada que el espejo de Maradona y yo pensando a ver donde coño íbamos a cenar. Así que nada, me encomendé a San Lúpulo y pusimos rumbo al Akkurat, una de las mejores cervecerías del mundo. Me jugaba la cena, el respeto de mis hijos y el matrimonio con mi mujer.

El Akkurat está oculto bajo unos soportales y tras las mamparas de la terraza y no es fácilmente visible. De hecho pasé por delante con el autobús 76 cincuenta veces y no me percaté de su ubicación hasta que no lo busqué expresamente en Google Street View. La entrada es cutre, con un tímido letrero poco visible y sin ningún logo ni rótulo en las mamparas de fuera que nos indiquen que el paraíso birruno en la tierra está justo ahí. Pues eso, que hay que emplearse a fondo para encontrarlo. La entrada no es nada del otro mundo, pero, ay amigos míos, dentro la cosa cambia de manera radical. Dentro nos espera un localazo espectacular. Muy grande, muy cálido, con muchos espacios y ambientes y con una veitena de grifazos para matarnos locamente de placer. El neverón también es de alucine, de los que te ponen los dientes muy largos.

Temeroso ante la amenaza de que mi mujer interpusiese una demanda de divorcio entro y alucino. Me aseguro de que vamos a tener mesa donde cenar cómodamente y le hago un ademán a la familia, que espera fuera, para que entre. Nos sentamos en una amplia mesa de madera con bancos estilo biergarten enterita para nosotros. Me escapo un momento para hacer las fotos de rigor y voy descubriendo las diferentes zonas del local. Fuera la terraza exterior oculta tras las mamparas bajo los soportales. No es especialmente bonita, tampoco cómoda, hace frío y las vistas a la boca del túnel de Södermalm no me seducen, así que hemos hecho bien de quedarnos dentro. Nada más entrar a la derecha hay unas cuantas mesas sobre una tarima con vistas a la calle con un rollo parecido al de los restaurantes americanos. A la izquierda la enorme barra, tras la cual se percibe mucha sabiduría birruna, y al fondo la parte del restaurante, donde el personal acomoda a la gente para servir las cenas. Todo muy amplio y acogedor.

Le hecho un vistazo a las pizarras, escudriñando tirador a tirador para seleccionar la cerveza local que va a caer durante la jornada birruna de hoy. Cuando vuelvo a la mesa con mi familia un muchacho muy amable nos toma nota de lo que vamos a tomar. Mi mujer está en plan bulldog y se pide un vino rosado -WTF!!! eso tiene connotaciones de escasez de sexo tunait- y una ensaladita. Como por su semblante intuyo que más vale no realizar sugerencia alguna, decido pedirme lo mío -una hamburguesa con patatas- y lo de los niños. Para beber me pido una IPA local. Mientras esperamos aprovecho para darle el potito de lenguado con bechamel a nuestro hijo menor. Los otros dos están entretenidos pintando en su bloc. Llega la primera birra y me lanzo ansioso a por ella. ¡Solo sirven pintas! ni vasos de 20cl ni de 30 ¡estos suecos van a saco! Hoy quizás no probaremos mucha variedad pero sí cantidad. Al lío.


La comida tarda en llegar. Lo primero que llega es la ensalada de mi mujer con su rulo de cabra. La probé y estaba riquísima. Para los niños pedí fingers de pollo rebozado con salsa y crudités. También muy ricos pero para el paladar infantil un pelín picantes. Mi hamburguesa estaba espectacular. La disfruté como un gorrino. Hay que señalar que el Akkurat no es una mera cervecería con bocatas para acompañar. Se trata de un restaurante, por tanto la carta es extensa y tiene pinta de ser muy buena. Allí podemos encontrar: Sopa de cebolla, tostas con pan de centeno, patatas rellenas, mejillones preparados de infinidad de maneras diferentes, guisos, entrecots, filetes de ternera, salchichas caseras, hamburguesas y ciervo. De postre tenían trufas de chocolate caseras, pastel de manzana y caramelo y helados caseros.

Si bien os he estado hablando durante estos días de lo maravillosos que son los precios del Systembolaget y tiendas especializadas la cosa en bares y restaurantes es otro cantar. Hablamos de que cada birra cuesta 9 pavos de media. La hamburguesa 19,50€, la ensalada 16,50€ y los fingers de pollo 13,50€, pero eso sí, todo el agua que quisimos gratis, en esto en España tenemos que mejorar. En total la cena nos costó unos 75€, la verdad es que pensaba que nos iban a crujir más, pero mi mujer no tenía mucha hambre y tampoco pedimos postre, así que eso nos aligeró bastante la cuenta. Yo solo me pedí dos birras, si mi mujer hubiese estado más animada y hubiésemos compartido alguna más nos hubiese picado bastante más. Si uno va a cenar en plan campeón y a tomarse más de dos birras la broma te puede salir por un ojo de la cara. Pero vamos, con un par de birras y una hamburguesa sales bastante saciado y la broma te sale por unos 40€ por persona. Esto es Suecia amigos.

¿Qué podemos encontrar en sus tiradores? Pues aluciné de que hubiese tanto producto local, la verdad, algunas de ellas incluso elaboradas en colaboración con el equipo del Akkurat: O/O, Ocean, Klackabackens y Oppigårds. También Närke, Pang Pang, Malmö, Skebo y Beerbliotek. Del resto del globo Rodenbach, Cantillon, Boon, De Dolle, Founders y la Tripel de La Trappe. Flipé por la gran variedad de estilos de tirador: Gose, Lambic, Tripel, Imperial Stout, IPA, APA, Session IPA, Milk Stout, Stout, Bitter, Pale Ale, Sour, New England IPA, Belgian Ale y lo flipé con el Bourbon Barrel Aged Imperial Malt Liquor de Founders. No tuve huevos de pedírmelo por no acabar cantando "Las vacas del pueblu ya se han escapau, riau riau" en medio de Götgatan. 14,2% la broma. Hay que prestar especial atención a su selección de Real Ales que tienen on cask, con bomba de mano. En botella hay que destacar la gran selección de Lambics. 3 Fonteinen, Cantillon, Hanssens, Girardin, Tilquin y Boon. Rondaban entre los 10 y los 18€ la botella de 37cl. Tratándose de un restaurante -y además sueco- el precio tampoco me pareció tan disparatado. Muchas Stouts, Trapenses, Ales americanas... una barbaridad. Podría extenderme mucho pero lo mejor será que consultéis su carta de botellas en su web y os pongáis a babear.

Me apenó el hecho de que por las circunstancias no pudiese apostarme en la barra y establecer conversación birruna con el personal -amigos que han estado allí me han comentado que son verdaderos expertos- pero qué le vamos a hacer. Cuando uno viaja con críos aún gracias de poder visitar lugares así. En un futuro espero poder visitarlo otra vez. De momento les colocamos su merecidísimo pin en nuestro Mapa Birruno.

Balance de daños:
Pang Pang - Flamingo-go. La primera birra en caer fue esta fantástica IPA de la cervecera de Farsta. Una cerveza muy aromática, muy ligera de trago y con sabores tropicales muy agradables. Un puntito cítrico muy rico y un final de pomelo genial. Suavecita. Entró gloriosamente. 6,0%.

Närke - Rainbow Warrior. Como antes de irme quería probar todo el producto local que me fuera posible me decanté por esta IPA de la cervecera de Örebro. De Närke sí se ven cositas por España pero aún así me la pedí. Me pareció una IPA atípica, con un sabor herbáceo muy peculiar. Tenía un sabor floral muy agradable que no supe reconocer. Me pareció rica pero tampoco una cosa excelsa. 6,8%.


Akkurat               Hornsgatan 18, Estocolmo (Suecia)                 www.akkurat.se              restaurang@akkurat.se          +46   8   644  00  15

25 de septiembre de 2018

NYA Carnegie - J.A.C.K.

Fue una gran suerte poder comprar esta Session IPA de NYA Carnegie en el monopolio Systembolaget porque nos ahorró el viaje y el chasco a la cervecería, que pese a no estar muy lejos, tenía una combinación muy mala en transporte público.

Es más que probable que al comprarla en una plataforma gigante como el Systembolaget no estuviese en buenas condiciones. Aún así, por cercanía y calidad birruna, nos decantamos por visitar otras cervecerías. Teníamos los días contados, qué se le va a hacer.

NYA Carnegie surge en 2011 fruto de la unión entre el gigante danés Carlsberg y la cervecera neoyorquina Brooklyn dirigida por Garrett Oliver. En Estocolmo tienen montado un tinglado brutal, con un brewpub con cocina y una bucólica terraza con vistas al canal que era el leitmotiv de nuestra probable visita. Tras probar la J.A.C.K. que reseñamos hoy se me quitó la idea rápido de la cabeza. Más que nada por la inversión de tiempo, esfuerzo (viajar con esposa y tres hijos no es nada fácil, creédme) y dinero. Estos sitios no son nada baratos que digamos.

Elaborada con maltas Maris Otter, Pale Ale y Crystal. Los lúpulos empleados son: Willamette, Admiral y Bravo. De color dorado y carbonatación correcta. Por el aspecto parece una Lager industrial. Al olfato prácticamente nada. En boca aguada e insulsa a más no poder. El lúpulo se intuye (más que saborearlo) de lejos, muy lejos. Sin sabor ni aroma se me antoja más apetecible y barato beberme un vaso de agua, que en Estocolmo la del grifo es de una calidad excelente. No hay nada más que añadir porque la cerveza no daba para más. Me quedo con la sensación que aún pudiéndola disfrutar fresca en el brewpub tampoco creo que mejorase excesivamente la cosa. Lo dicho, que fue una gran suerte probarla antes de ir y evitarnos el chascazo. 4,5%. 19,90kr que al cambio son 1,99€ aproximadamente.

22 de septiembre de 2018

Fjäderholmarnas - Monkey Business

La otra birra que también se despeñó desde mi mochila fue esta Fjäderholmarnas (al lorete con el nombre). Es una cerveza que me regaló Oliver del Bottl3.5hop porque estaba pasada de fecha y no me la podía vender. Ésta no perdió la chapa del todo pero sí perdió parte del líquido interior, y como no estaba refrigerada la tuve que poner en el congelador para tomármela lo antes posible (al día siguiente se habría oxidado por completo).

La cervecera de hoy está ubicada en la isla de Stora Fjäderholmen, dentro de Estocolmo. No tengáis muy en cuenta la reseña por las condiciones en las que me la tomé. Más que nada he querido postearla para tener una reseña más que ilustre un poco parte del panorama birruno holmiense.

Se trata de la Monkey Business, una American Pale Ale elaborada con los lúpulos Amarillo, Cascade, Columbus y Chinook. Sus creadores están muy orgullosos de ella por ser su ópera prima, elaborada en el garaje de casa con su abuelo. De color caramelo y sin gasificación debido al meco. Cuando se espiñó salió bastante espuma por debajo de la chapa, así que originalmente supongo que debía tener espuma. en boca es herbácea y muy resinosa, donde el Chinook tiene especial protagonismo. No estaba nada fresca pero se percibe algo algo de fruta. Si volvemos algún día a visitar la capital sueca intentaré encontrarla y degustarla como Dios manda. ¡Gracias Oliver! 5,2%.

18 de septiembre de 2018

Bottl3.5hop - Estocolmo


Tras llegar al ecuador de nuestras vacaciones en Estocolmo sin visitar ninguna tienda especializada en cervezas ya me empezó a entrar la ansiedad. No quería que me sucediese otra vez lo que me pasó en Ámsterdam, que compré demasiadas cervezas y dejé para el final la visita al De Bierkoning, de manera que no pude comprar todas las brutalidades que hubiese querido por tener ya la nevera llena. El objetivo en Estocolmo era visitar primero las tiendas especializadas y luego ya veríamos si me iba al Systembolaget o no. Circunstancias de la vida salió todo al revés. Hasta el cuarto día no pude visitar el Bottl3.5hop de al lado de casa. Y es que tienen unos horarios de traca, a las 6 de la tarde de un viernes ya habían chapado! Al día siguiente la cosa pintaba peor, ya que los sábados chapan a las 4. Joder con los horarios suecos. Nuestra ruta turística del sábado acabó a las 16:15, de manera que ya lo daba todo por perdido. No obstante, decidí acercarme a la puerta por si sonaba la flauta ¡y sonó! Allí me encontré a Oliver -el dependiente- que estaba a punto de cerrar.

El Bottl3.5hop es una tienda especializada en cervezas artesanales ubicada en la isla de Södermalm. Además de vender cervezas tienen un par de tiradores rotatorios para hacer degustación. Cuando yo llego Oliver está a punto de cerrar, pero le explico mi movida bloguera-cervecera y es tan amable de dedicarme unos minutos y me permite hacer las correspondientes fotos. Mientras le ayudo a cerrar la tienda -pone a prueba lo mazao que estoy pidiendo que le ayude a meter los bancos de la terraza dentro- vamos charlando sobre el género que tienen y del panorama cervecero holmiense. Por lo que veo en las estanterías y nevera apuestan fuerte por el producto local, aunque también hay cositas de importación, me alegra ver en sus neveras cositas de La Pirata, Espiga o Naparbier. Me sorprende en positivo no encontrar en sus estanterías las clásicas Omnipollo, O/O, Stigbergets y todas las marcas suecas que llegan aquí, ya que eso me va a permitir ampliar mis conocimientos sobre el panorama sueco.

Le pido consejo a Oliver sobre las cervezas suecas que debo comprar. Me recomienda una Hoppy Lager (o Session India Pale Lager) de Nääs Gårdsbryggeri, una Berliner Weisse con cassis de Örebro Brygghus y yo me cojo una lata de Session IPA de Bryggverket porque me llama la atención la ilustración de la etiqueta. Oliver me da su aprovación con esta última. Pa la saca.

Desconozco gran parte de género sueco que hay en sus estanterías y neveras, salvo alguna botella de Närke Kulturbryggeri, Brekeriet, Brewski o Beerbliotek es todo muy novedoso para mí. A ver si os suenan estas cerveceras: Härjebrygg, Brass Tacks, Sundybergs, Ocean, Nordic Kiwi Brewers (NKB), Good Guys, Beersmiths, Brewing Költur. Yo no tenía ni idea de que existían. En la sección de importación TeeDawn, Rocket, Mikkeller, Tanker, Sakiškiu (perdí mi oportunidad de hacerme con una birra lituana) y algunas más que no he podido identificar. El local no es especialmente grande pero está muy bien aprovechado. Se agradece que tengan tres neveras para mantener el género fresco, aunque una parte de este tiene que resignarse a quedarse en las estanterías. Tratándose de Estocolmo no creo que sufran un exceso de calor, ya que allí en febrero el fresquete tiene que pegar guapamente nianoniano. En definitiva, tenían un arsenalete birruno bastante majo.

Además de poderte tomar unas birras de sus tiradores (o de sus neveras) bien fresquitas, en Bottl3.5hop también se organizan catas de cervezas y campeonatos de Tekken (¡de Playstation 1!). Pues eso, que tiene que ser un puntazo viciarse a la PS1 con la taja. Me cobra las tres cervezas y me quedo muy flipado con la cuenta: poco más de 7€. Me parece muy barato teniendo en cuenta que esto no es el monopolio del estado y que por tanto no deben comprar los mismos volúmenes de cerveza. Hay que tener en cuenta que Suecia es uno de los países más caros de Europa, donde el sueldo medio es de 3761€ (2017). Que allí tres cervezas locales me cuesten menos que aquí es algo que me produce una gran irritación escrotal y que me pregunte si no se nos está yendo un poco la olla con los precios en España.

Oliver muy amablemente me acompaña a la puerta de manera sutil (por no pegarme una patá en el lomo) para despedirse de mí. Le doy las gracias por todo y antes de marcharme me regala una botella de la cervecera FJäderholmarna. Se trata de una American Pale Ale que se había pasado de fecha y que no podía vender, pero que aún estaba beberciable, así que me la da con el propósito de que amplíe mis horizontes birrunos suecos. Le estoy muy agradecido. Desde aquí le mando un saludo y coloco gustoso el correspondiente pin en nuestro Mapa Birruno. Tills nästa gång!

                                                                        Bottl3.5hop              Kocksgatan 19, Estocolmo (Suecia)                   www.bottleshop.se           +46   70  797   36   66

12 de septiembre de 2018

Katarina Ölkafé - Estocolmo


A principios del mes de agosto disfruté con mi familia de unas vacaciones en Estocolmo. Ha sido un viaje que nos hemos tomado con muchas ganas, ya que el verano pasado no pudimos apenas salir de casa debido a nuestra reciente paternidad (por tercera vez). Este año, con el benjamín de la familia ya con un añito nos hemos embarcado en este pequeño periplo por tierras escandinavas. Durante estos días os estaré reseñando todo el material que nos hemos bebido e iré intercalando también las cervecerías, tiendas y restaurantes cerveceros de la capital sueca que hemos visitado durante nuestra semana en la ciudad, que para ir con tres churumbeles pues qué queréis que os diga, aún gracias de todo lo que hemos podido ver y beber.

El primer día no dio para nada debido a la movida que comporta el viaje en sí (retrasos aeroportuarios, traslados, asentamiento ibérico y llenada de nevera). El segundo día birrunamente solo dio para visitar el Systembolaget (mañana os explico lo que es) y al tercer día sin actividad birruna ya me entró la ansiedad y el mono birril. Mi mujer me mandó a comprar hamburguesas para la cena de los niños y me dije "ésta es la mía", así que decidí hacer una visita al Bottl3 5hop, pero me lo encontré cerrado. Aquí os podéis imaginar todo el vocabulario del Capitán Haddock saliendo de mi boquita. Ante la adversidad me fui con el enano en el cochecito a echar las primeras birras en el cercano Katarina Ölkafé, la cervecería craft más cercana a nuestro pasajero hogar.

El Katarina está ubicado en la isla -por lo visto de moda- de Södermalm, al sur del centro de la ciudad y de toda la movida turística. Para mí fue la localización perfecta para nuestra estancia con los churumbeles. Es un barrio tranquilo con parques y fuentes para que se bañen los peques, pero a la vez con una vibrante vida de terrazas, panaderías craft, restaurantes de cualquier tipo de cocina del mundo (¡imprescindible visitar el tailandés Koh Phangan! ¡¡¡es tan kitsch que mola mogollón!!!) y por supuesto las mejores cervecerías de la ciudad, este último fue el motivo real de la elección de esta zona para hospedarnos. Si alguno de los que me leéis estáis pensando visitar la capital sueca os recomiendo totalmente Södermalm. Katarina Bangata -la calle donde se ubica el Katarina Ölkafé- es un ancho bulevar repleto de terrazas, donde también se celebran mercadillos y donde hay una vidilla muy agradable, pero a la vez se respira mucha tranquilidad y ganas de disfrutar (sobre todo en agosto, porque en enero te puedes cagar de frío). En medio de su animada vida se encuentra el Katarina Ölkafé, donde me planto -trípode en mano- con mi el menor de mis hijos sobao en el cochecito.

Entro allí y me atiende una camarera muy maja. Le pregunto si puedo hacer fotos para el blog y se va a buscar al dueño. El espacio no es muy grande pero sí muy acogedor y agradable. El mejor sitio para apostarse es la barra, aunque también cuentan con una pequeña zona con mesas altas y taburetes. Con el tiempo que hace la mayoría de la gente está disfrutando del buen tiempo en la terraza. Al poco rato aparece Aless, el dueño, un tío muy enrollao que está al mando de la cocina. A nuestra conversación también se une otro de los camareros -un tío también muy legal. Los tres con muchas ganas de explicarnos cosas de nuestros panoramas birrunos en nuestras respectivas ciudades. Se crea allí un ambiente muy acogedor y agradable. Yo entretanto me voy tomando la primera mientras observo detenidamente su nevera, con joyitas de 3 Fonteinen, Dupont y Orval, pero sobre todo bastante producto local: PKLK, Stockholm, Canoe, Brewing Költur, Tempel, Fjäderholmarnas o Unibärsum. En sus tiradores la cosa apunta en la misma línea: aprecian mucho el producto de proximidad. Todo el producto es de Suecia, algunas hechas en el mismo Estocolmo, otras de Upsala, como por ejemplo Aros y Tempel, y también de Hölo, como Brewing Költur. Intuyo que el resto de días del año el producto sueco va rotando con bastante celeridad. La verdad es que con lo que tienen allí los suecos no necesitan en absoluto importar nada de nadie. Si solo con lo que nos llega a España es para ponerse a babear, imaginaos metidos allí en todo el meollo, con lo que nos llega y con lo que no. A tutti. Una auténtica locura.

Después de un placentero rato con mis interlocutores hago el amago de irme -recordad que iba a por las hamburguesas de la cena de los niños- pero aparece el dueño con un plato para mí, para que pruebe el roast beef al estilo de Brooklyn que aprendió a hacer cuando vivía en Nueva York. ¡Este tío es un crack! No sabía como agradecérselo, ¡estaba buenísimo! Ahí fue cuando me vi en la obligación de pedirme la segunda, que fulminé en cuestión de segundos acompañada del delicioso roast beef mientras el camarero me daba conversación. Qué rato más agradable. Me hubiese gustado tanto disfrutarlo con mi mujer y el resto de churumbeles... pero dadas las circunstancias estar allí fue casi como un milagro. Viajar y visitar cervecerías para escribir reseñas no es fácil, os lo digo yo. La vida del bloguero birrero es muy dura. Le pregunto al dueño qué más tienen allí para comer por si suena la flauta y acabo volviendo con mi señora esposa y churumbela 1 + churumbel 2. Me dice que su especialidad es el mac and cheese, pero también cuentan con una carta de bocadillos muy variada: de pastrami, veganos de kimchi casero y de salmón ahumado. También tienen sopas de albóndigas, tacos y pequeños aperitivos de almendras, patatas chips y salchichas.

La segunda ronda y el roast beef me duran muy poco ¡estaba todo delicioso! Muy a mi pesar me tengo que despedir. Les agradezco a todo su equipo su amabilidad y les prometo que cuando vuelva de vacaciones les escribiré su reseña correspondiente. ¡Aquí la tenéis! ¡Un fuerte abrazo! Les colocamos su correspondiente pin en nuestro Mapa Birruno.

Balance de daños:
-Stockholm - India Pale Ale. La primera en caer fue la IPA local de Stockholm Brewing, de los que en España solo había probado la colaboración que hicieron con los neoyorquinos Other Half. Se trata de una IPA muy herbácea y refrescante. Entra muy bien. Un poquito resinosa pero resulta ligera de trago. No es excesivamente amarga. 6,0%. Un buen comienzo.

-Tempel & Fjäderholmarna - Archipelagose. La segunda, para acompañar el roast beef, fue esta fantástica Gose de esta cervecera de Upsala que han elaborado en colaboración con Fjäderholmarna, ubicada en las islas que llevan el mismo nombre, al este de Estocolmo. Sin frutas ni nada, Gose a pelo. Riquísima, me gusta incluso más que la IPA anterior. Muy ligera de trago y muy refrescante. Obviamente ácida como cabía esperar y con el punto salino perfecto, muy suave, lo suficiente para notarlo pero sin que te resulte como una ahogadilla en Magaluf. Riquísima.

Katarina Ölkafé               Katarina Bangata 27, Estocolmo (Suecia)                 www.katarinaolkafe.se           +46   8  644   64   43

17 de junio de 2018

Omnipollo - Nebuchadnezzar

De vez en cuando, me doy el caprichito de comprarme una Omnipollo, ya que a los precios a las que las tarifan no es para que me esté tomando cada día un six pack. Así que con una al mes date por satisfecho.

Hoy traemos otro clasicazo de los suecos, su Nebuchadnezzar. Se trata de una Imperial IPA que ha cosechado gran cantidad de premios. La verdad es que he tenido mala suerte y no la he conseguido fresca, se notaba que el lúpulo estaba pasadito y la cosa no ha sido para tanto. Aún así disfrutable. Espero poder repetir algún día de tirador. Si es en el Omnipollos Hatt de Estocolmo aún mejor.

De color dorado, bastante clara, sin turbidez y sin prácticamente poso o partículas en suspensión. Al olfato melocotón y notas herbáceas. En boca ligera de trago pese a sus 8,5% de graduación. Ese saborcillo de las Imperial IPAs que no suele agradarme en demasía, afortunadamente nada ido de madre. Cítricos, sobre todo el pomelo al final, registros herbáceos y fruta de hueso, quizás algo tropical pero no lo tengo demasiado claro. Sensación agridulce de haber bebido una gran cerveza pero no en las condiciones óptimas. Comprada en el A-Go-Go de Terrrassa por 6,55€. Estuve a punto de comprarme la de hamburguesa con patatas fritas pero no tuve huevos. Si alguien me la recomienda quizás me acabe picando la curiosidad.

21 de mayo de 2018

Omnipollo - Fatamorgana

Omnipollo es una de esas cerveceras bizarras que suelen clavar la mayoría de sus recetas por muy lisérgicas y trasnochadas que sean. En alguna ocasión nuestros euros se han ido al peo, y el hecho de que sean cervezas especialmente caras los convierten en una especie de ruleta rusa de la birra. Te tomas 5 de soltar los lagrimones y una de suicidio total.

Si nos vamos a su gama clásica aquí si que no hay fallo posible. En numerosas ocasiones he manifestado mi poca conexión con las Imperial IPAs, pues bien, ésta es una de esas excepciones. Pero una excepción para pinchársela en vena y pasar toda la vida bebiendo solo eso. Brutal.

Fatamorgana es una obra de arte. Para esta receta los suecos han empleado avena y trigo y un doble dry hopping (no especifican los lúpulos). 8,0% perfectísimamente integrados, en ningún momento he tenido la sensación de estar bebiéndome una DIPA, sí una IPA espectacular y que te deja con ganas de mucho más.

De color albaricoque, con bastante turbidez y una cantidad considerable de espuma. Al olfato ya nos vaticina lo que nos vamos a encontrar: una sobredosis lupulil de fruta tropical. En boca es espectacular y te entran ganas de llevarte la botella al cementerio para hacer resucitar a los muertos. Muchísima fruta tropical: mango y fruta de la pasión. Los cítricos también tienen una buena parte de protagonismo, con sabores que nos recuerdan a la naranja y la mandarina, y finalmente un toque suave de fruta de hueso que acaba de petarlo como traca final. Por favor, que se dejen de colaboraciones con según qué cerveceras de renombre del otro lado del charco. Personalmente creo que sus cervezas en solitario son una brutalidad, no les hace falta nada más. Comprada en A-Go-Go de Terrassa por 7,15€, como para que no esté buena.