19 de octubre de 2019

Brasserie de la Senne - Taras Boulba

Hoy toca clásico moderno, la Taras Boulba de la Brasserie de la Senne, con sede en Bruselas, como las coles.

Si queréis conocer el trasfondo que hay acerca del nombre de esta cerveza podéis leer la entrada que publicó hace unos años el compañero bloguero de La Cerveteca de JAB.

Se trata de una Belgian Blond -que por cierto, ya probé hace muchísimo años, bastante antes de que iniciase el blog- con bastante lúpulo y un final extra seco.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color pálido y carbonatación no excesiva de color blanco. Al olfato me llega el olor del cereal y la levadura, esta última bastante pronunciada. En boca predomina el cereal. He tenido la mala suerte de comprarla pasada de fecha -no me di cuenta- y el lúpulo no estaba nada fresco, no obstante tiene un amargor bastante pronunciado y un final extra seco. Conforme se atempera sí comienzan a aparecer nuestras amigas cannbáceas, aportando sabores florales muy agradables, afrutados y herbáceos. Muy ligera de trago, con 4,5% de volumen de alcohol, entra con alegría. Comprada en Va de Cervesa de Castelló de la Plana por 2,25€.

18 de octubre de 2019

Tibidabo - Red Sand

Hace unos días tuve una sesión palomitera en casa de un amigo para ver unos filmes que teníamos pendientes. Para regar el evento mi colega se pasó por el supermercado Condis a pillar unas birras. El chico se lo curró y pilló un surtidito craft, del súper, pero craft.

Hicimos alguna birrita previa -que no hace falta que reseñemos en el blog- y la cosa se empezó a animar con las latas de Tibidabo. Había cierta incertidumbre, ya que como sabéis por experiencia, el acto de comprar cerveza artesana en el supermercado es una auténtica ruleta rusa.

La primera que abrimos de la cervecera de Hospitalet de Llobregat fue la Red Sand, una cerveza de estilo Vienna, por tanto, de baja fermentación. De color ambarino y una carbonatación no excesiva. Es una cerveza de perfil maltoso, cosa que se agradece tras varios meses bebiendo sopitas de lúpulo. En boca es un caramelazo. Muy dulce, me resultó empalagosa, no obstante de cuerpo ligero, pero para mi gusto excesivamente dulce. No creo que repita aunque salga muy barata (en la web de Condis la clavan a 1,55€). 5,2%.

12 de octubre de 2019

La Grúa - Bamboo

Cómo me alegra ver la progresión profesional de la cervecera La Grúa, con sede en Pontejos (Cantabria). Cuando los visitamos, allá por el año 2015, eran una cervecera humilde con muy pocas referencias (por aquel entonces una Pilsner, una Irish Red y una Pale Ale) y ahora éstán hechos unos máquinas, con unos birrotes acojonantes.

La última brutalidad que he tenido el gusto de probar ha sido la Bamboo, una New England IPA hasta arriba de lúpulos Idaho 7, Mosaic y Cashmere. Una auténtica locura. Nada que envidiar a las cerveceras más top de España, ni tampoco a las de Vermont.

La sirvo en vaso para IPAs, presenta un aspecto parecido al de un zumo de piña, con muchísima carbonatación de color blanco y muchísima turbidez.

Al olfato es una locura de fruta: albaricoque, fruta de la pasión... cómo diría Chimo Bayo, un éxtasis total. En boca es muy sabrosa. Destaca el sabor a papaya, alquejenje, mucha fruta de hueso (albaricoque y maracuyá) y fruta de la pasión. Deliciosa. Nada cansina, no rasca nada, cero amarga, una joya. Me ha dejado muy flipado. Mis más sinceras felicitaciones a Alejandro y a todo su equipo. Lástima que no nos lleguen a Barcelona. Desde aquí quiero lanzar un tirito a los distribuidores de la zona. ¡Ah! y si estáis por Cantabria, no dejéis de visitar su taproom, que os vais a poner finos. 6,0%.

9 de octubre de 2019

Sant Q Beer 2019 - Sant Cugat


El pasado fin de semana se celebró la séptima edición del Sant Q Beer, la feria de la cerveza artesana de Sant Cugat del Vallès. Normalmente se celebraba a finales del mes de junio, coincidiendo con las fiesta mayor de la localidad, pero este año se decidió realizarla el fin de semana del 21 y 22 de septiembre. La previsión meteorológica para aquel fin de semana era del Katrina y el Dorian juntos (finalmente no cayó ni una gota). Viendo unas previsiones tan apocalípticas la organización decidió posponerlo para este 5 y 6 de octubre. Así que para allá que nos fuimos, para darle al alpiste local y ya de paso, comprobar el estado de fuerza birruna de la localidad vallesana, que poca broma, ya cuenta con 2 brewpubs, un restaurante con varios grifos de cerveza artesana local y 3 cervecerías craft, además de un numeroso grupo de cerveceras locales de las que ya hemos hablado largo y tendido en este blog.

Recuerdo haber estado en la primera edición del Sant Q Beer, cuando la idea de escribir este blog aún me rondaba por la cabeza. Aquel año disfruté mucho y considero que estuvo muy bien pese a que había muy pocas cerveceras participantes, en aquel momento todo aquello estaba por eclosionar. Este año la organización ya tenía la experiencia de las ediciones pasadas, con esta ya van siete, y han apostado por dinamizar el evento con conciertos, concursos y diversas actividades. Se ha apostado por la promoción de la cerveza local (Ilda's, La Maltista, L'Estupenda, Senglaris, Traginer y La Florestina han participado) y también algunas de fuera como GoedhArt (gipsy brewers de Barcelona) y La Resclosa (Terrassa). En un principio también iban a venir Engorile, Popaire y Comic Beer pero supongo que con el cambio de fecha no les fue posible asistir.

En la prensa local también se anunció que en el evento habrían varios food trucks pero de esto nasti de plasti. Fue un poco bajón, para qué os voy a engañar. Mr. Tragaldabo puso un chiringuito con carne a la parrilla (a 6 ñapas el cacho pan con una botifarra dentro, sin guarnición ni nada). Hubo una pizzería (Pizzes Traginers) que montó un chiringo con un horno de leña portátil. También hubo un puesto de frankfurts y otro donde servían cocktails, porque claro, en una feria de cerveza artesanal lo más lógico es ir a pimplar mojitos. El domingo se realizó una actividad de fideuada popular, a 10 leuros el plato de fideuá. Por el tamaño del tupper que llenaron con lo que les sobró me da a mí que van a estar comiendo fideuá durante varios meses.

Nosotros asistimos el domingo por la tarde. He hablado con varias personas que fueron el sábado y dicen que aquello fue una locura, con muchísimo público y con un ambientazo genial. Nosotros el domingo aquello nos lo encontramos bastante más tranquilo y sinceramente, a mí personalmente me resultó aburrido. Era domingo por la tarde y además había partido. Sobre las cervezas que se pincharon había variedad de estilos y de calidad bastante buena. En mi caso descarté todas las que ya había probado (la gran mayoría de ellas) y fui a probar cosas nuevas. La verdad es que no hubo ninguna que me hiciera saltar la lagrimita. Con esto no quiero decir que no hubiese grandes cervezas, que las había, pero como he comentado, descarté volver a probarlas. Nada más, aprendida la lección esperamos poder pasarnos en sábado cuando se celebre la octava edición. Hasta la próxima.

Balance de daños:

-GoedhArt - Birdman. Se trata de una Belgian IPA donde la verdad es que le encontré el punto belgian. Sí iba muy lupulizada, al principio con un toque de fruta tropical, más adelante con un sabor muy fuerte, así que no pude acabarme el vaso de 20cl. 6,6%.

-GoedhArt - Miss Ting. Una White IPA con acidez excesiva -a saber en qué estado estaría- el toque del trigo y el lúpulo. No me convenció. 5,6%.

-La Reclosa - EPA. English Pale Ale muy correcta de la cervecera de Terrassa. Lupulizada, con sabores florales y herbáceos bastante agradables. 6,0%.

-La Resclosa - American IPA. IPA bastante potente y de lúpulo hasta arriba con sabores herbáceos muy intensos. Bastante rica. 5,2%. Rallando lo Session.

-L'Estupenda - Brandy Brunch. Imperial Stout envejecida en barriles de brandy. Muy intensa, muy sabrosa y con el sabor tostado de la malta, el café y el brandy muy harmoniosos en boca. Lo mejor de la tarde. 8,6%.

6 de octubre de 2019

Caleya - Braña

Aaaaaaaamigo, que aún nos quedaba esta birrita pululando por aquí aún sin reseñar desde nuestro viaje a Asturias. Bien, ahora sí, ésta es ya la última. Se trata de Braña, la American Pale Ale de los asturianos Caleya.

La compré por 1,95€ en el supermercado Alimerka, no pude resistirme, qué queréis que os diga, y mira que he salido bastante escarmentado con las mierdas que me he encontrado en el súper, pero aún así decidí arriesgar llevado por la emoción de probar cervezas locales.

Se trata de una APA Cascade single hop. De color dorado y de carbonatación moderada de aspecto jabonoso. Al olfato es bastante herbácea como cabía esperar a tenor del lúpulo que lleva la receta. En boca la cosa continúa en la misma dirección, herbácea y con un punto cítrico agradable que la hace refrescante. Muy facilona de beber, una receta sencillita, que entra bien, y que por este precio tampoco puedes pedir Russian River. 5,0%.

5 de octubre de 2019

Ārpus - DDH Citra BBC DIPA

Con la de hoy acabo el lotecito de 5 birras letonas que me agencié en el BeerStore de Barcelona. Se trata de la DDH Citra BBC DIPA de la cervecera Ārpus, con sede en Riga.

Las cinco cervezas que he probado de Ārpus son todas para yonkis del lúpulo, todo APAs, IPAs, DIPAs y sus versiones New England. Me han gustado mucho las cinco pero me quedo con la espinita de saber si esta gente domina otros estilos o si es que tienen un tic nervioso que les provoca echar cantidades ingentes de lúpulo en dry hopping.

La receta de hoy lleva avena, trigo, levadura London Fog y únicamente el lúpulo Citra BBC en double dry hopping.

La sirvo en vaso para IPAs y no presenta demasiada turbidez ni un cuerpo especialmente sedoso. El color es anaranjado y la carbonatación abundante, generando una gruesa capa de espuma blanca. Al olfato mucho melocotón y fruta tropical. En boca entra muy bien pese a la graduación (8,5%), nada pesada, muy sabrosa e invitando siempre a seguir bebiendo. Destaca el sabor a melocotón, también los cítricos y la fruta tropical. También se puede percibir un fondo maltoso suave y agradable. El final no es nada amargo. Es una NEDIPA de las que molan. Comprada refrigerada por 4,95€.

4 de octubre de 2019

Rogue - Double Chocolate Stout

Antes del verano me hice con esta botellaca de mis bienamados Rogue en el 2D2Dspuma de Barcelona. No me lo pensé dos veces. En cuanto la vi en la estantería se vino para casa. Ha estado aguardando un momento especial hasta hace unos días, durante una visita de una amiga muy querida por la familia.

Se trata de la Double Chocolate Stout, la versión Imperial Stout de la clásica y archiconocida Chocolate Stout de los cerveceros de Newport. Como no podía ser de otra manera la he servido en el vaso de Stouts que diseñó el mismísimo John Maier (ahora ya jubilado).

La receta lleva las maltas Chocolate, Munich, C120, 2-Row y avena; el lúpulo Cascade, la levadura marca de la casa Pacman, miel  y chocolate.

Al servirla presenta cierta untuosidad. Es totalmente opaca, de color negro y con una carbonatación abundante que genera una copiosa corona de espuma de color café con leche. Al olfato mucho tueste, destaca el cafetazo, también un pelín de alcohol muy tenue. En boca el sabor a café es absolutamente delicioso, y conforme avanza la degustación y la cerveza se atempera aflora el intenso sabor a chocolate negro. Brutal. Aún andamos con los lagrimones. El alcohol en boca perfectamente integrado, con cuerpazo, un birrote para disfrutar compartiendo. ¡Qué os voy a contar! 9,0%. Me costó unos 13,65€.

3 de octubre de 2019

Goose Island - Goose IPA

Imagina que vas a un concierto de Dream Theater y aparece sobre el escenario Bertín Osborne cantando el "Buenas noche señora". Pues algo parecido me ha pasado a mí con esta cerveza, que pensaba que era un pepinaco y la verdad es que me ha destrempado bastante.

Mis temores sobre la calidad de Goose Island aparecieron cuando se publicó la noticia de que había sido comprada por el gigante AB InBev. Antes era imposible de encontrar, ahora la podemos comprar en el supermercado de al lado de casa. ¿En qué condiciones? Pues chusca, como era de esperar.

Se trata de la India Pale Ale de la cervecera de Chicago. La pedí en un restaurante para maridar un con bol de poke, y mis alarmas saltaron al advertir en la etiqueta que su envasado fue en enero de este año. A saber cómo habrá viajado, a saber cómo habrá sido almacenada y la misma mierda de siempre. Color entre dorado y ambarino y con gasificación no excesiva. En boca el lúpulo más pasao que la discografía de Los Pecos. Muy herbácea, muy resinosa, y algún recuerdo cítrico lejano que le da un mínimo de alegría al asunto. Se agradece que en restaurantes comunes empiece a haber cerveza artesanal, pero qué queréis que os diga, para traer producto en este estado mejor dejadlo en Chicago, majos. Me imagino que si en el restaurante donde me la tomé el atún del poke estuviera pasado, me lo hubiesen cambiado de inmediato, al igual que las verduras y el resto de los ingredientes, pero eso sí, como digas que una cerveza está pasada la gente te mira raro. Aún nos queda mucho recorrido en el terreno de la cerveza artesana. 5,9%.

2 de octubre de 2019

Dieu Du Ciel! - Genèse


¡¡¡Dios mío de mi vidaaaaaaaaaaaaa!!! Cómo estaba esto. Lagrimones. Ya era muy fan de la brasserie Dieu Du Ciel!, pero después de esto los tengo en un pedestal, junto con sus compatriotas Les Trois Mousquetaires. Antes lo tenía muy claro, pero ahora están las dos ahí ahí, ambas tienen un catálogo absolutamente demoledor.

La joyita se llama Genèse, y se trata de una Belgian Tripel a la que han añadido una cantidad inhumana de albaricoques. 

La sirvo en copa TeKu y presenta un color naranja precioso, muy vivo, y con una carbonatación no muy abundante de burbuja fina, que deja una delgada capa de espuma blanca no muy duradera.

Al olfato el aroma a albaricoques es absolutamente brutal. Beervana. Podemos disfrutar también del aroma que desprende el trigo y también se nota en nariz un poquito de alcohol (8,5%). En boca predomina el sabor del albaricoque. Delicioso. Un poquito de trigo, alcohol increíblemente bien integrado, un puntito Sour, bastante cuerpo, contundente y muy sabrosa. Cero contaminación, cero defectos, todo sabor, y me alegra que la levadura no se haya comido toda la fruta, la acidez muy suave, en definitiva: exquisita. No es una Tripel nada ortodoxa, para qué nos vamos a engañar, pero sí, por ahí anda, debajo de tanta fruta. Si no te gusta el albaricoque olvídate. Comprada en 2D2Dspuma por 4,95€. Es una cerveza cara pero es para repetir las veces que hagan falta.

1 de octubre de 2019

Tuju - Lesoilu Stout

Novedades frescas ¡y tan frescas! como que vienen de Finlandia, con todo el fresquito polar. Se trata de una Imperial Stout con cafelito rico que ha preparado la cervecera Tuju, de la que aún no habíamos catado nada y que se estrena hoy en el blog.

Sí, amigas y amigos, ha llegado el otoño y empiezan a apetecer cervecitas más oscuras. Ésta en concreto es un pelotazo de 9,0% y además del café que he comentado antes -cortesía de la Lehmus Roastery- ha sido envejecida en barrica de roble que anteriormente había contenido bourbon.

La sirvo en su correspondiente vaso para Stouts y presenta el característico aspecto de petrolaco, con mucho cuerpo, totalmente negra y con una generosísima corona de espuma de color beis muy tupida y duradera.

Al olfato todo el cafetazo, impresionante, y un punto de alcohol. En boca en cambo el alcohol no se nota nada. Mucho café -absolutamente delicioso- muy tostada y con un punto de chocolate negro muy agradable. Entró de muerte, la verdad es que me ha sorprendido con qué facilidad me la he pulido. Si sois muy fans de las blackies, ésta es de las que vale la pena apuntar en la wishlist. Comprada en BeerStore de Barcelona por 3,90€.

30 de septiembre de 2019

Widawa - Simcoe Pils

La otra cerveza que me trajo mi hermana desde Cracovia fue este ejemplar de la cervecera Widawa, con sede en Chrząstawa Mała, muy cerca de Breslavia. Se trata de una Pilsner cargadita hasta arriba de Simcoe, que afortunadamente, esta vez sí, estaba excelente. Disfruté como un gorrinaco y le estaré eternamente agradecido a mi hermana por este cervezón.

La sirvo en copa TeKu, y presenta un color entre dorado y ámbar y una carbonatación abundante que genera una capa gruesa, compacta, cremosa y persistente de espuma de color blanco.

Al olfato nos llega todo el aroma del Simcoe en pleno esplendor, todo fruta de hueso. En boca continúa todo en la misma dirección, con muchos albaricoques y melocotones, muy sabrosa, pero a la vez muy ligera de trago y refrescante. Lo mejor de todo es que bajo todo ese saborazo del Simcoe ¡la Pilsner sigue ahí! con esa base maltosa, perfectamente identificable bajo tanto lúpulo, que nos deja un final notablemente amargo y un pelín seco. Lagrimones. Me ha parecido extraordinaria. Gracias hermana. 4,7%.

29 de septiembre de 2019

Artezan - Dodo

Este verano mi querida hermana ha estado haciendo el cabra por tierras polacas. Con la generosidad que le caracteriza pensó en su hermano y se pegó una pateada considerable hasta el Regionalne Alkohole de Cracovia para ir a trincarme mi dosis lupulil. Una vez en el establecimiento me mandó varias fotos de whatsapp para ver qué quería. Como del panorama polaco no tengo mucha idea decidí jugármela mirando el ranking de la web de rating cuñao Ratebeer, propiedad de AB InBev.

Artezan y Widawa, le dije. Y la colega las encontró. Clap, clap, clap, sister.

Primero abrí la Artezan, ya que la receta me atraía más. Se trata de una India Pale Ale a la que han añadido lactosa, mango, guayaba y maracuyá. Su nombre es Tropical IPA, muy acertado.

La sirvo en su correspondiente vaso para IPAs, presentando bastante turbidez, un color anaranjado apagado y abundante carbonatación de color blanco. El primer sorbo ya me dice que algo va mal. Excesivamente ácida, con ese regustillo de la levadura que me hace pensar que se ha pegado una fiestaca con los azúcares de las frutas. La lactosa creo que también ha tenido algo que ver en este entuerto. De fondo el sabor de los lúpulos americanos (no los especifica), que son los que salvan la cerveza aportando sabores de mandarina, piel de naranja, fruta tropical y finalmente un regusto de pomelo. Esto a mí no me cuadra, tal vez le ponen una pegatina de Farmhouse IPA y cuela. ¡Ah, coño! ¡que ya existe una versión de la misma cerveza pero con Bretta! Llamadme malpensado pero esto canta más que los pies de un peregrino en la ruta Xacobea. De cualquier manera estoy eternamente agradecido con mi hermana. 6,0%.

28 de septiembre de 2019

Pinta - Vermont IPA

La cervecera Pinta fue mi primera toma de contacto con el panorama craft polaco. Recuerdo haber disfrutado muchísimo con su "Viva La Wita", una Witbier con curaçao buenísima, que no pude reseñar porque borré las fotos de la cámara por error.

Intenté volver a comprar la misma cerveza, o al menos algo de la misma cervecera, pero mis esfuerzos fueron en vano. Hasta este pasado mes de agosto.

Tras una fugaz visita al Va De Cervesa de Castellón, cuando ya estaban a punto de cobrarme vi esta botella de la cervecera polaca en una de sus estanterías, así que no dudé en añadirla a la cesta, tenía una pintaca increíble. Encima de medio litraco.

En esta ocasión tenemos una India Pale Ale a la que han bautizado como Vermont IPA. La receta lleva los lúpulos Citra, Mosaic, Centennial y Columbus; las maltas Pale Ale y Pilsner Premium y la levadura Safale S-04. No lleva ni trigo ni avena, por tanto no la he clasificado como New England IPA.

La sirvo en su correspondiente vaso y presenta un color anaranjado muy bonito. No es especialmente turbia -a no ser que sirvas el poso- y la carbonatación es bastante abundante y de color blanco. El primer sorbo ya me sirve para darme cuenta de que el lúpulo está más pasado que los cassettes de Junco. Es lo que pasa cuando compras cervezas de este estilo sin refrigerar. Muy resinosa, muy amarga (54 IBUs), y ni rastro de la fruta tropical, los cítricos o la fruta de hueso. Finalmente, cuando se calienta, sí se aprecian estos matices, pero bastante mustios. Un putadón porque la verdad es que pintaba bastante bien. 4,90€ al peo.

27 de septiembre de 2019

Cierzo - Zaragoza


A nuestro regreso de nuestras vacaciones por Asturias y el País Vasco francés yo ya me daba por satisfecho con lo vivido y disfrutado y daba por hecho que ya no habrían más destinos birrunos por visitar, pero el destino aún nos deparaba una última sorpresa. Sobre las 12:30 PM estábamos pasando por Pamplona, y haciendo mis cálculos mentales me di cuenta de que lo mejor sería parar a comer a medio camino, justo en Zaragoza, y entonces se me encendió la bombilla. Como la familia ya estaba escarmentada de un bareto cutre donde nos tocó comer en Tudela a la ida, preferimos pegarnos un homenaje y comer en condiciones, así que solté el globo sonda para ver cómo reaccionaría mi mujer. "-Cariño, para que no nos pase como en Tudela he pensado ir a comer a un sitio muy chulo en Zaragoza". La miro para ver qué cara pone. En efecto ella se ha percatado de que esto huele a craft beer y me suelta un "-A ver, ¿a qué sitio has pensado llevarnos? Todo esto ya lo tenías previamente estudiado, ¿no?" Como si me hubiera parido. "A Cierzo Brewing mi amor, puedes mirar el menú que tienen en su página web". Ojos como platos y de inmediato me da su aprovación. ¡Yuju! Los Castle se dirigen sobre ruedas a la capital maña.

Alguno pensará que meterse en el centro de Zaragoza en pleno viaje es algo descabellado, pero la verdad es que al ser agosto no había absolutamente nada de tráfico, las calles estaban desérticas -caía una torrija de cuidado- de manera que llegamos de manera muy ágil y pudimos aparcar a escasos metros del brewpub, en el Paseo de la Independencia con la Calle del Coso. Si sois muy devotos podéis presentar vuestros respetos a La Pilarica, que está bastante cerca de allí.

Al entrar en el local impresiona. Es muy amplio y espacioso, y todo nuevo y decorado con buen gusto. El brewpub tiene forma de U. En la entrada, a mano izquierda se ubica la enorme barra con sus 20 tiradores y 4 bombas de mano. En el techo se encuentran los 6 maduradores del brewpub. La pantalla informativa nos recuerda a los cines americanos que salen en las películas. También tienen un neverote bastante guapo por si alguien no encuentra su cerveza ideal o si simplemente se quiere llevar a casa unas laticas de Cierzo. La entrada es muy espaciosa y hay gran cantidad de amplias y cómodas mesas para sentarse y disfrutar de un buen ágape, y por supuesto de unas buenas birras. Así los hicimos nosotros.

En el interior hay un espacio diáfano con sillones y sofás bastante cómodos para disfrutar de las cervezas en un ambiente más sosegado. También hay algunas mesas altas con sus correspondientes taburetes para hacer unas birras rápidas. Al final se encuentra la cocina vista -puedes ver en todo momento qué están cocinando y cómo lo tienen todo impoluto- y al fondo de todo el gran espacio (que llega hasta la calle) donde se encuentra el obrador con sus cuatro fermentadores. Delante del obrador existe una amplia sala que se puede reservar para realizar eventos. Cuando nosotros estuvimos había un grupo muy numeroso celebrando un cumpleaños por todo lo alto -"Cari, ves tomando nota para mi 50 cumpleaños (o mejor para mi 45 ;P)"- os aseguro que tenían cara de estar pasándolo muy bien. Por último, también existe un piso superior (aquí he patinao, no vi las escaleras y no subí a fotografiarlo) donde se ubica un gran comedor en el que realizan cenas y eventos. Por allí han pasado grandes maestros cerveceros como Carlos Rodríguez de Ales Agullons y se han realizado catas de cervezas, de jamón ibérico, de quesos, vinos, vermuts y conservas, y pronto van a iniciar cursos de elaboración de cerveza.

El proyecto de Cierzo Brewing surge en 2018 tras la unión de cuatro socios: La cervecera Populus (con fábrica en Caspe), la distribuidora Lupulus, la importadora y exportadora Gourpass y la cervecería Hoppy (a escasos metros de aquí). Su idea era crear una marca de cerveza artesana que fuese referencia en todo Aragón. Lo único que les faltaba era un escaparate donde dar a conocer su producto y ofrecerlo al público, a la vez que dignificando la cerveza artesana y reivindicándola como producto gastronómico con un maridaje a la altura. Para tirar el proyecto adelante lanzaron un crowdfunding que logró recaudar 437.500€ a través de 261 inversores en apenas un mes. Gracias a este dinero pudieron construir una fábrica nueva en Caspe y encontrar un espacioso local en pleno centro de la ciudad para reformarlo entero y ubicar el brewpub. El proyecto ha tenido gran aceptación y actualmente en fábrica se están elaborando 100.000 litros anuales (de 32 cervezas diferentes), que van a ir aumentando progresivamente. 

Bueno, vayamos a la pitanza. Los Castle ya están en la mesa con ganas de darle al pirriaque. Aparece un chico muy amable y servicial -con pinganillo y todo (no he podido evitar acordarme de Bertín Osborne en Scavengers)- que nos atiende con simpatía y celeridad. El menú del mediodía tiene una pintaza espectacular -recomiendo visitar su web- pero al ser fin de semana pedimos directamente de la carta. Para compartir tienen nachos de maíz con queso, jalapeños, chili con carne y frijoles; papas cierzo con mojo picón y shichimi; tempura de cebolletas con hummus y curry; croquetas caseras; trucha imperial del Cinca marinada con cítricos, mango y wakame; y finalmente el Vitello Tonnato con alcaparrones y pan feo.


Para continuar tenemos tacos tex mex de ternasco, bao de pulled pato, pastrami, pita de calamares, molleja de ternera, hamburguesa de vacuno, laminado de escolar negro, poke bowl, dim sum y tentáculo de pulpo a la parrilla. Para pegarse un homenaje en plan campeón disponen de ribs barbacoa, secreto criollo, alitas de pollo, tartar de ternera y tataki de wagyu. Casi nada. También vale la pena echarle un vistazo a las sugerencias del día -que van variando- porque también tienen una pintaza brutal. Nosotros nos pedimos los nachos para compartir (la ración era enorme, sobró la mitad), mi mujer se pidió la tempura de cebolletas y para mí el secreto criollo, que estaba de echar la lagrimita. Todo riquísimo. Para los niños pedimos hamburguesa, que no pude fotografiar porque mis hijos la devoraron en nanosegundos.

Para finalizar tan magnífico ágape mis hijos no quisieron perdonar el postre y se pidieron la muerte por chocolate, qué os voy a contar, sólo tenéis que mirar la foto. También disponían en carta cheese cake, red velvet y carrot cake. Yo me quedé con ganas de probar su red velvet, que me encanta, pero lo descarté porque aún me quedaban tres horas al volante y llevar el coche tras una comida excesivamente copiosa no es muy aconsejable, así que sencillamente me pedí un café solo. Para los herejes a los que no les gusta la cerveza, sí, todos sabemos quienes son y de qué manera se dedican a dinamitar nuestras salidas cerveceras, existen en todas las familias y grupos de amigos. No temáis por ellos, ya que en Cierzo Brewing disponen de una excelente carta de vinos blancos, tintos, champanes y todo tipo de bebidas espirituosas. Mi mujer por ejemplo se pidió una copa de vino tinto de la zona que le encantó. Todos contentos.

Hasta aquí todo. Tan solo agradecer el excelente trato en el restaurante, con un servicio excelente, y también a Carlos Suárez, que es el que me ha atendido a través del correo electrónico. Desde aquí quiero mandar un cordial saludo a todo el equipo de Cierzo Brewing, a los que auguro un gran éxito. Aquí está vuestro merecidísimo pin en nuestro Mapa Birruno. ¡Hasta la próxima maños!

Balance de daños:

-Cierzo - Una galaxia muy lejana. Se trata de una Imperial IPA cargadica de lúpulos Galaxy, Centennial y Chinook. Una DIPA muy DIPA, con una sólida base maltosa  que aguante el 8,0% de volumen de alcohol. En boca es muy herbácea con mucho sabor a pino y un punto de resina -los sabores característicos del Chinook y el Centennial, y finalmente un amargor bastante potente con gusto de pomelo.

-Cierzo & Vic - Secret. Me da mucha rabia que la cerveza que suele pedirse mi mujer es la que me acabe agradando más, así que le gorreé todo lo que pude (ella acabó pidiendo vino. Hereje). Se trata de una colaboración con la cervecera de Osona. Intuyo por el juego de palabras que debe ser una IPA Vic Secret single hop. Muy herbácea y muy refrescante, con sabores de lima y cítricos espectaculares. Nos encantó.

-Cierzo - Maat. Finalmente rematé la faena con esta American IPA. Herbácea y cítrica. Su baja graduación -5,6%- la hace muy bebible y accesible para el público neófito.

Cierzo              Josefa Amar y Borbón 8, Zaragoza              www.cierzobrewing.com             info@cierzobrewing.com             876  660  494

26 de septiembre de 2019

Ārpus - DDH Azacca IPA

Continuamos dándole a la birra letona (no la confundáis con la marca de leche). Ahora quelo pienso, ¿Podría Ārpus hacer una New England Milkshake IPA con leche de la marca Letona? Sería un puntazo.

En fin, no os entretengo más con mis desvaríos. A lo que vamos, cuarta birra de la cervecera de Riga que pasa por el blog, ésta en concreto se llama DDH Azacca IPA, aunque no es una single hop como podríamos imaginar, sino que lleva además los lúpulos Ekuanot, Hallertau Blanc y Citra. Además, la receta lleva trigo, avena y levadura London Fog.

Es una cerveza de color albaricoque, con un punto turbio pero sin ser excesivamente hazy. La carbonatación es abundante, de color blanco y de aspecto jabonoso que no dura demasiado.

En boca es una cerveza sabrosa y deliciosa. Predominan los sabores cítricos, tiene un punto suave de fruta de hueso muy rico y finalmente nos deja un increíble sabor floral muy fino en el retrogusto. El final no es muy amargo, y en general es una cerveza muy bebible y muy refrescante. No hace falta decir que me ha encantado. 7,0%. Comprada refrigerada en el BeerStore de Barcelona por 4,80€.

25 de septiembre de 2019

Collective Arts - Hazy State

Collective Arts pasó recientemente por el blog con una colaboración a tres bandas que estaba tremendísima, en esta ocasión hemos conseguido un ejemplar de la cervecera canadiense en solitario.

Se trata de su Hazy State -y tan hazy- una Session IPA con double dry hopping de 16 gramos de lúpulo por litro. Lleva Amarillo, Citra, Mosaic y Centennial. Existen varias latas con ilustraciones diferentes, yo he elegido ésta, ilustrada por Shelley Hudson, porque fue la que me resultó más llamativa.

La sirvo y presenta el aspecto de un zumo de piña. Bastante carbonatada, de color blanco y aspecto jabonoso que dura menos que una tripa de chorizo en la despensa de Kiko Rivera. Mur aromática, al olfato muchao melocotón y mandarina en retronasal. En boca predominan los sabores defruta de hueso,  piña, pomelo y madarina. Para los detractores de las Session os he de decir que ésta en concreto no está nada aguada, más bien todo lo contrario, me ha parecido bastante densita, y la yonkilata no es que haya entrado de un solo trago. 4,1% sin renunciar a un ápice de sabor. Comprada en Va De Cervesa de Castellón por 4,25€. Algunas latas hechas en Barcelona cuestan 7, ahí lo dejo.

24 de septiembre de 2019

Belharra - Blonde

En la misma crêperie de Ciburu, mi mujer optó por el producto local, una Golden Ale de la cervecera Belharra, que tiene su fábrica en Bayona, a escasos kilómetros de donde nos alojábamos. Evidentemente no dudé en gorrearle su cerveza todo lo que pude.

De color dorado muy limpia -diría que filtrada- y con abundante carbonatación. Es una cerveza donde predomina la cebada, con un sabor dulzón, y la verdad es que bastante plana. Me hubiese agradado encontrarme un punto de lúpulo que le diese más gracia al asunto, pero la verdad es que no apareció. 

Personalmente no encuentro que sea un buen anzuelo como para que me motive a ir expresamente a visitar su fábrica en Bayona. Tal vez si la toma de contacto hubiese sido otra cerveza de su catálogo otro gallo cantaría. 5,0%.

23 de septiembre de 2019

Lancelot - Blanche Hermine

Durante nuestra corta estancia en Ciburu pudimos disfrutar al menos de alguna cerveza artesanal sin pretenderlo. A la hora de la cena nos sentamos en una crêperie con vistas a San Juan de Luz, y para nuestra sorpresa, en la carta tenían una pequeña selección de cerveza artesanal gala.

Mi elección fue esta Witbier bretona que ha elaborado la brasserie Lancelot, de la que no conocía absolutamente nada. La sirvo en vaso y presenta un color dorado -un poco turbia y pajiza- y bastante carbonatación que forma una gruesa capa de espuma duradera. En boca es predomina claramente el sabor del trigo. También se pueden apreciar ciertas notas de carácter floral muy agradables. Es una cerveza sencilla, sin florituras, pero más que correcta. Aquel día comí en el McAuto de Barakaldo, así que esta cerveza -y además en este enclave- me supo a gloria. 4,0%.

22 de septiembre de 2019

La Tireuse - Biarritz


Tras unas fabulosas vacaciones birrunas por tierras asturianas los Castle reemprenden su beer tour y se dirigen hacia el País Vasco francés, concretamente a Ciburu, para continuar haciendo prospección del panorama cervecero en el país vecino. Durante esos días estuvimos visitando Biarritz y San Juan de Luz, y curiosamente llegamos allí sin haber hecho los deberes antes, algo muy raro en mí, ya que suelo buscar con varias semanas de antelación todos los lugares cerveceros dignos de visita de la localidad a visitar. El caso es que durante estos años de pasión por el craft no solo he desarrollado un sentido "arácnido-birruno" que me alerta al pasar por delante de un negocio de que dentro hay cerveza artesana, sino que mi mujer también. Así es queridas lectoras. Andaba yo un tanto absorto comprando postales y estudiando alguna lámina para colgar en casa, cuando de repente aparece mi señora esposa diciéndome que ha encontrado una cervecería con 20 tiradores y que vamos a comer allí, que los niños tienen que comer pronto. ¡Joder! ¡Así da gusto salir de casa! Que te hagan el trabajo no tiene precio, así que para allá nos fuimos, a la cervecería La Tireuse de Biarritz.

Lo más fuerte es que esta cervecería la tenía marcada en mi mapa Google de lugares cerveceros que aún me faltan por visitar, imaginaos el nivel de empane que llevaba. Eso es signo de que desconecté del trabajo, del estrés y de todo. Buena señal. Pues nada, yo feliz y contento de poder sentarme, contra todo pronóstico, en la terraza de una cervecería con 20 grifos y una neveraza bastante guapa. Decidimos sentarnos fuera, para tomar el fresco del Átlantico (y tan fresco, casi muero de hipotermia en pleno agosto). Después de tomarnos un tiempo para decidir qué vamos a comer, me meto dentro -cámara en mano- para hacer las fotografías de rigor. Ya de paso disecciono tirador a tirador su pizarra (mejor dicho, pantallas). Tenemos birras para todos los gustos: Las clásicas Weihenstephaner, Lindemans, Blanche de Namur, Cuvée des Trolls, Kwak y Westmalle, para cerveceros clásicos empedernidos; una sección blackie a base de  Baltic Porter y Dark Lager; alguna Berliner Weiße, Saison y finalmente la sección lupulil con la Hop Fiction de La Quince -me consta que estuvieron allí hace unos meses- la Nor'Hop de Moor y la Wonderboy de Basqueland. Descarté las que ya había probado, las que no me apetecían y las que considero cutres y el resultado es el que podéis leer más adelante en el balance de daños. En la neveraza cositas guapas de Gross, Basqueland, Caleya, Indiano, Brew & Roll, Laugar, Mala Gissona, Arriaca, Bidassoa, Stone y cositas clasicorras como Verhaeghe, Boon, Duvel, La Chouffe, Chimay, Rochefort, La Trappe y cosas por el estilo.

El local es bastante amplio y nos recuerda al típico pub inglés donde nada más entrar incita a la birra. a mano izquierda una barra larguísima con los veinte tiradores y el dispensador de copas colgando bajo las pantallas. El interior dispone de un gran número de mesas para poder comer con tranquilidar, disfrutar de unas buenas birras o ver los deportes, ya que disponen de varias pantallas para ello. Al fondo tienen una mesa de billar por si nos apetece emular a Tom Cruise y Paul Newman en "El color del dinero" y como he comentado antes, en el exterior disponen de una amplia terraza con vistas al mar para los que prefieren disfrutar del buen tiempo. Allí nos colocamos nosotros y empezamos a pedir la pitanza.

Para acompañar las birras disponen de patatas fritas (aquí las llaman frites belges), rabas, tablas de quesos, tablas de embutidos,salchichas, atún en lata, buñuelos de bacalao y patatas chips. También tienen dos tipos de ensaladas (la César y la paysanne), y para entrar ya en faena codillo de cerdo, entrecot de buey, tartar de ternera, costillas a la barbacoa con patatas fritas y finalmente fish & chips.


En el menú infantil había carne picada o fish & chips, les acabamos pidiendo eso que aparece en la foto que es carne picada con forma de hamburguesa. Mi mujer tenía ganas de verde y se pidió la ensalada César y finalmente yo me pedí el fish & chips que venía con una salsa tártara bastante rica. La comida no estaba como para echar la lagrimita ni mucho menos pero en fin, cumplió con su cometido.

Uno de los problemas que encontré en La Tireuse es que en sus pantallas no indicaba de qué cervecera era cada cerveza, tan solo indicaba el nombre, el estilo y la procedencia, por lo que tenías que hacer tus cábalas para adivinarlo. El WiFi tampoco funcionaba muy fino como para buscarlo en el Untrapper. Las camareras mostraron mucho interés en atenderme en este aspecto pero entre la barrera idiomática y que a ellas tampoco se les veía muy curtidas en el tema craft no acabamos de entendernos. De todos modos, las dos cervezas que me pedí (ambas de Euskadi y a 5 ñapas cada una) estaban riquísimas. Eché en falta entre tanto tirador alguna referencia craft de la zona, que me consta que haberlas, haylas. Me hubiese gustado catar producto galo más que nada porque Basqueland y Mala Gissona las puedo encontrar perfectamente aquí. A parte de esto, el rato que pasamos fue agradable, y que puedas encontrar un sitio así en pleno centro de Biarritz, y con vistas al Cantábrico, es de agradecer.

Mis hijos no quisieron perdonar los postres, así que la mayor se pidió el de vainilla y el mediano el de chocolate. El enano se quedó frito pero luego se puso fino a base de macarons de una pastelería espectacular que encontramos antes de irnos. La Tireuse quizás no sea la mejor cervecería en la que he estado, pero la verdad es que como aquel día no me esperaba catar craft en Biarritz la sorpresa fue grata y la verdad es que no lo hice ascos, ¡bienvenida sea nuestra amada birra artesanal! Pues nada, sin entretenerme más les colocamos su correspondiente pin en nuestro Mapa Birruno y nos despedimos del país galo hasta nueva orden. ¡Hay mucha Galia por recorrer! Antes de que acabe el año tenemos pensada otra incursión, ya os relataré. ¡Hasta pronto!


Balance de daños:
-Basqueland - Wonderboy. Se trata de una New England Pale Ale de color mandarina y bastante turbidez como podéis apreciar en la fotografía. En boca muy tropical, con muchísima fruta. Aunque por el aspecto pudiera parecernos con muchísimo cuerpo y muy densa la verdad es que entra bastante bien, con alegría. Nada amarga, no rasca nada, una buena elección. 5,5%.

-Mala Gissona & Refu - Pidgin. Colaboración entre los donostiarras y los araneses. Se trata de una Fruit Saison con kiwi y fruta de la pasión. Allí en la cervecería no supieron explicarme nada de la receta -ni tan si quiera de quien era, tuve que buscarlo posteriormente en Untrapper- así que la caté sin saber qué llevaba. Me pareció una cerveza muy refrescante, muy afrutada, con el punto ácido que le confieren ambas frutas. Más identificable la fruta de la pasión, el kiwi admito que no lo supe identificar. También me gustó bastante. 6,2%.

21 de septiembre de 2019

Catalan Brewery - Duck Dive

Finiquitamos también nuestra remesaca de Catalan Brewery, que en cosa de un mes nos habremos fundido la mayor parte de su catálogo. La de hoy tuve el gusto de probarla fresquísima de grifo en el Bones, el taproom que tiene la cervecera en Badalona, justo al lado de su fábrica, y también en formato lata -como podéis apreciar- también fresquísima, con tan solo dos días de enlatado. En ambas ocasiones estaba absolutamente brutal.

Se trata de Duck Dive, una New England Double IPA cargadica de lúpulo hasta arriba. Muy carbonatada, con la habilidad que me caracteriza he velado por generar una capa de espuma adecuada. Con este tipo de vaso es bastante complicado, ya que cualquier descuido puede suponer montarte la fiesta de la espuma de Pachá Ibiza pero en versión casera. Muy hazy, color anaranjado precioso, aspecto brutal y ganas de darle el primer tiento pero ya. Al olfato mucha fruta tropical y cítricos. En boca es un torbellino de sabor, con mucha fruta de hueso, mucha fruta tropical y mucho cítrico: mandarinas, mangos, melocotones... una locura en boca. Es el tipo de Double IPAs que me gustan: muy afrutada, no excesivamente alcohólica y fácil de beber. 7,8%. TRE-MEN-DA.

20 de septiembre de 2019

Schöfferhofer - Hefeweizen Dunkel

El pasado viernes estuve pegando la gorra en casa de los viejunos, que me cuidan como a un rey, y además de unas fabulosas viandas y un café inigualable, de vez en cuando cae alguna birrita guapa. evidentemente comprada en Alcampo, que mi padre es muy fiel a sus tradiciones.

Se trata de la Dunkelweizen de la cervecera alemana Schöfferhofer. La sirvo en copa y presenta un color entre ámbar subido, caramelo y pardo. La corona de espuma es muy abundante -hay que controlar para que no se vaya de madre- tupida, cremosa y persistente.

En boca destaca el sabor del trigo, con un punto ácido. También encontramos sabores tostados y notas dulces de caramelo. La verdad es que me la esperaba mucho más oscura y de sabor más tostado. No es una cerveza que me haya sacado los lagrimones -tenía mejor recuerdo de su Hefeweizen a secas- pero al menos es agradable y cumplió con su objetivo de maridaje con la comida de mamá. 5,0%.

19 de septiembre de 2019

D'Equí - Janis

Finiquitamos hoy la remesita de birres asturianes que compré en Sr. Lúpulo de Gijón, fue bonito mientras duró.

Hoy nos trincamos la Janis de la cervecera D'Equí, de los que ya habíamos probado su magnífica Metal IPA. La de hoy es una Hazy IPA con double dry hopping (no especifica lúpulos).

La servimos en vaso y efectivamente observamos su aspecto hazy. Una cerveza muy turbia, de color anaranjado ( 12,5 EBC) con carbonatación abundante de color blanco y de aspecto jabonoso.

Al olfato encontramos muchos cítricos y fruta tropical. En boca encontramos un sabor delicioso a mandarina y a fruta de la pasión, aunque la balanza se decanta más hacia el lado de los cítricos. Finalmente tenemos un amargor en boca bastante marcado (50 IBUs). La verdad es que me ha resultado deliciosa, sabrosa y muy fácil de beber. 6,8%. Bravo por la cervecera asturiana. La compré refrigerada por 2,75€.

18 de septiembre de 2019

Birra del Borgo - Maledetta

Hacía varios años que no me tomaba una cerveza de Birra Del Borgo, la verdad es que no me resultan nada fáciles de encontrar. Finalmente di con este ejemplar en el BeerStore de Barcelona, no me lo pensé dos veces y para casita que se vino con papi.

Supongo que como ya sabréis los de Borgorose han sido otros -entre muchos- que se han dejado comprar por el gigante AB InBev. A mí personalmente este factor me echa para atrás a la hora de hacer mis compras, pero en este caso he decidido hacer una excepción.

La cerveza que catamos hoy se llama Maledetta, y se trata de una Belgian Ale un tanto... free style, por así decirlo.

De color cobrizo con tonos un tanto pardos (25 EBC) y carbonatación no excesiva de burbuja finísima que genera una capa de espuma de color hueso. Al olfato el olor me recuerda al de la manzana verde y las peras. En boca tiene un sabor tostado, maltoso, muy agradable, cero empalagosa y con un punto afrutado riquísimo. Echo de menos el toque característico de la levadura belga -en este sentido la cosa patina un poco- pero en general es una cerveza riquísima y altamente beberciable. De esas que se agradecen después de haber pasado un verano de sobredosis lupulil. 6,2%. Final muy suave (31 IBUs). Me costó 3,15€.

17 de septiembre de 2019

Casa Lúpulo - Gijón


Esto que sales del Sr. Lúpulo con una selección de birras asturianas brutales, acabas de dar una vuelta por el centro de Gijón comprando queso, sidra y artículos para guiris, te dan las seis de la tarde y a la cabeza te asalta el siguiente dilema: ¿Te vas a volver a Llanes sin visitar la Casa Lúpulo? No way! Hombre, es que acababan de abrir, y está justo aquí al lado. "-Una birrita rápida y nos vamos" le digo a mi mujer con ojos vidriosos. Ella saber ver en la profundidad de mis pupilas esa ilusión como de un niño por visitar las mejores cervecerías del país, y con la abnegación que la caracteriza de sienta en la terraza con los churumbeles mientras espera a que yo haga mis fotos de rigor y me tome mi media pinta. Las mieles del matrimonio.

Entro en Casa Lúpulo con emoción, al final la tarde ha dado para visitar la tienda y la cervecería ¡yuju! El local es muy grande y con forma de U. Nada más entrar nos topamos con la barra y sus 16 tiradores. Los taburetes correspondientes para apostarse allí mientras su experto equipo nos aconseja las mejores cervezas para tomar. Allí también hay unas cuantas mesas para disfrutar de unas buenas birras tranquilamente. En una de las paredes existe un ventanal donde podemos ver la cámara frigorífica donde tienen los barriles que hay pinchados, perfectamente conservados en frío. En la otra parte del local hay otra barra, donde está el pase de la cocina, un espacio muy amplio de mesas para la degustación y los lavabos. En el exterior tienen una terraza bastante amplia. La calle es peatonal y cuando hace buen tiempo es muy agradable disfrutar de unas cervezas al aire libre.

Yo voy a pedirme mi media pinta. Tengo en mente algo ligero porque luego tengo que conducir hasta Llanes, así que me pido la cerveza con menos graduación de la pizarra, la Session IPA single hop de El Dorado de Dougall's, de solo 3,7%. Me salgo fuera con la familia. Los mayores los tenemos entretenidos pintando, pero el enano nos ha salido futbolero -no sé de donde habrá sacado ese fervor- y está pegando pelotazos de aquí para allá mientras les hace ojitos a unas mozas que hay sentadas en la mesa de al lado. El colega nos ha salido ligón ya tan pequeño. La cerveza es ligera de trago pero tarda en caer por todo lo que llevo en el cuerpo, así que durante ese rato me dedico a mirar su carta. Hoy lamentablemente no nos vamos a poder quedar a tomar unas tapas, pero va bien saberlo para cuando volvamos a Gijón, que espero que sea pronto porque la verdad es que nos ha encantado.


Además de sus 16 grifos en Casa Lúpulo cuentan con una buena carta de jamercio para acompañar dignamente nuestras birras. Variedad de perritos calientes (vegano de tofu, frankfurt y berlinés), sandwich de pastrami, bao de pulled pork, guacamole, hummus, ajvar, poutine de champiñones, chili con carne, cecina de Astorga, la sempiterna tabla de quesos y para finalizar, por si te has quedado con hambre, tienen brownie de chocolate. Tenía todo una pintaza brutal, lástima que habíamos comido recientemente porque hubieramos disfrutado como gorrinos. Yo personalmente valoro muchísimo en una cervecería craft que tengan una carta en condiciones, y en Casa Lúpulo la verdad es que cumplen de sobra con este requisito.

Una vez finalizada mi birra entro a pagar. Detrás de la barra me encuentro con Abel Miranda, copropietario del negocio. "-Me han chivado que venías", me dice sonriente mientras nos estrechamos las manos. Abel es copropietario del Sr. Lúpulo -de donde acabamos de venir- y desde hace un año regenta también la cervecería. Tienen mucho curro, pero aún así, me dedica unos minutos de conversación. Hablamos del panorama birruno gijonés -aquí el playu tiene para ponerse finos de lo lindo- y además me recomienda algunas cervecerías asturianas que no tenía controladas. Total, que entre una cosa y la otra nos dan las siete de la tarde, creo que si le insinúo a mi santa esposa de ir a tomarnos la última al Zio Pig -que justo acaba de abrir- me va a costar el divorcio, así que ponemos rumbo hacia el parking y nos despedimos entre dolor y lágrimas de esta maravillosa ciudad. ¡Volveremos! Mientras tanto les colocamos su merecidísimo pin a Casa Lúpulo en nuestro Mapa Birruno y les mandamos un fuerte abrazo a Abel y a todo su equipo. ¡Hasta pronto!

Balance de daños:
-Dougall's - El Dorado. Os pongo en situación. Pasadas las tres y media de la tarde aún estábamos en la sidrería El Globo tras meternos entre pecho y espalda un cachopo y un bonito con pisto. Todo esto regado con sidrina guapa. A las cinco de la tarde estaba tomándome una IPA de Vento Forte en Sr. Lúpulo, y cuando llegamos a Casa Lúpulo la verdad es que no tenía muchas ganas de birra, así que hice el esfuerzo (jojojojo). Decidí tomarme una Session IPA, de trago fácil y baja graduación. Se trata de una de las cervezas de la Single Hop Series que ha elaborado la cervecera de Liérganes. De color dorado y sin turbidez. Predominan los sabores herbáceos. Mucho pino, pero también podemos disfrutar de algún registro cítrico y de fruta tropical suave. 3,7%. Una cerveza ligera pero reconozco que me costó acabármela dadas las circunstancias.








Casa Lúpulo                Calle de la Merced 4, Gijón             984  183  573

16 de septiembre de 2019

Caleya - Milenta

Soy muy fan de la Goma 2 de la cervecera asturiana Caleya, pero lamentablemente, durante nuestro viaje a Asturias todo lo que compramos de ellos fue en el supermercado: recetas accesibles para el gran público y vete a saber tú en qué condiciones de almacenamiento y durante cuanto tiempo. Resumiendo, que todo lo que hemos probado de Caleya durante las vacaciones no ha sido ni lo mejor de su catálogo ni en su punto óptimo.

Muestra de ello es esta Lager que compré en un supermercado de la cadena Alimerka por 1,48€, obviamente sin refrigerar. Alguien me dirá que por este precio no pida milagros, pero qué queréis que os diga, un yogur vale mucho menos y bien que se vende refrigerado. Pues eso.

De color dorado, bastante turbia y con carbonatación abundante de color blanco y aspecto jabonoso. Para ser una Lager me ha parecido que tenía bastante cuerpo. El sabor bastante dulzón, con la cebada como protagonista y el saborcillo del trigo, que le da un toque característico. Rica, barata, no para entrar en éxtasis pero puede servir de puerta de entrada para que mucha gente se acabe enganchando a la cerveza artesana. 5,0%.