Mostrando entradas con la etiqueta Badalona. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Badalona. Mostrar todas las entradas

15 de diciembre de 2020

Catalan Brewery - Sr. Coconut

La reseña de hoy me causa muchísimo dolor, porque conozco a Joan y Manolo, los cerveceros de Catalan Brewery. Pero esto es lo que me he encontrado en la botella, y si estas dolorosas líneas sirven para que se busquen los fallos y se puedan solucionar de cara al futuro ya habremos ganado algo.

Los de Badalona sacaron unas New England IPAs brutales el verano pasado -que pude disfrutar tanto en su tap room como en lata- que me dejaron loquísimo. Y ésta se presumía que iba a ir por el mismo camino. La decepción ha sido monumental. Dudo muchísimo que algo así haya podido salir de fábrica. Máxime con unas instalaciones brutales, impolutas en cuanto a limpieza y con una cámara frigorífica acojonante.

Dejémonos de misterio. La cerveza se llama Sr. Coconut, se presenta en botella de 33cl y es de estilo Hazy IPA, con maltas Maris Otter, trigo, avena, lactosa y los lúpulos Citra, Amarillo y Simcoe. También lleva la adición de piña y coco. Hasta ahí pintaba todo muy bien, además la compré con muchísima ilusión, porque los había visto muy parados cuanto a novedades se refiere durante la pandemia y la salida de esta cerveza me produjo mucha alegría.

La sirvo en el típico vasito de feria cervecera local que suele andar criando polvo hasta que surge una ocasión como ésta. Lo cierto es que la he servido aquí solo porque el vaso tenía el logo de Catalan Brewery, no por otra cosa. No tenía ninguna intención de picarme un iceman pour, más bien me caracterizo por todo lo contrario pero... flop, flop, flop, al servirla aparecen cuatro burbujacas gordas y la gasificación se pierde en una abrir y cerrar de ojos. No obstante, pese a no generar espuma alguna mantiene cierta retención del carbónico. Me resulta algo muy extraño habiendo visto los fermentadores isobáricos de esta gente.

La cerveza presenta un color anaranjado pálido, con cierta turbidez, no del todo zumazo pero bueno. Encuentro algunas partículas en suspensión, y al no haber espuma no tiene un aspecto apetecible. En nariz la cosa empeora, acetaldehído. En boca lo cosa entra en barrena, con mucha acidez, hasta el punto que disimula el saborazo a sidra del acetaldehído y un amargor muy fuerte. En teoría era una cerveza con 1 IBU. Ni rastro de la piña, ni rastro del coco, ni rastro de los sabores del Citra o del Simcoe, que solo aportan amargor. Un auténtico desastre, que como ya he dicho, me causa muchísimo dolor. Acabó por el fregadero. Comprada online Super Sol de Gràcia por 2,55€. 5,0%.

20 de marzo de 2020

Catalan Brewery - My Name Is Peligro

En mi última visita al Super Sol de Barcelona me topé en las neveras con una vieja conocida: My Name Is Peligro, una Imperial IPA de mis amigos de Catalan Brewery. Como siempre la he probado de tirador en su taproom (que por cierto, ya no se llama Bones, ahora simplemente Catalan Brewery Taproom) y no tenía ficha individual en el blog, así que decidí comprarla de nuevo para hacer un revival en casa.

La receta lleva las maltas Maris Otter, Munich y Crystal y los lúpulos Simcoe y Amarillo.

La sirvo en su correspondiente vaso, presenta un color ambarino muy bonito y una carbonatación abundante que genera una gruesa capa de espuma de aspecto jabonoso. Al olfato no llega el aroma herbáceo de los lúpulos. En boca se percibe toda la carga maltosa que va a aguantar la graduación (8,5%), pero sin resultar dulzona en ningún momento. Los sabores son herbáceos, bastante intensos, y con el sabor de la fruta de hueso de fondo muy agradable. Final muy amargo, pero soportable, como cabía esperar (70 IBUs). Comprada refrigerada en Super Sol de Barcelona por 3,80€.

18 de diciembre de 2019

Maresme - Pigmea

Parece haberse puesto de moda a ver quien da menos en cuanto alcohol se refiere con tanta Micro IPA y Nano IPA. Yo personalmente todo lo que baje de 3,0% lo meto en el saco de las Low Alcohol.

La cervecera de Badalona Maresme nos propone una New England Rye Micro IPA a la que han llamado Pigmea, con la que pretenden ayudar a esta etnia. No explica de qué modo. La idea es buena, por un lado tienes una cerveza perfecta para beber en cantidad, es una buena opción por si no puedes consumir demasiado alcohol o debes conducir y por el otro lado tienes una cerveza sabrosa gracias a los lúpulos, y además con cuerpo, gracias a la avena, para compensar la carencia de alcohol. La receta también lleva centeno, que a mí personalmente me gusta mucho. Lleva también un double dry hopping de los lúpulos Cryo Cascade, Citra y Polaris.

Al olfato nos llega un olor a albaricoque y cítricos bastante agradable. En boca los sabores nos recuerdan a la piña y los cítricos. Aparecen notas sutiles de frutas tropicales. También se puede disfrutar del saborcillo del centeno. Me ha parecido una cerveza bastante rica, aunque efectivamente se echa de menos esa chispa que le pudiera aportar el alcohol. La cerveza se ha quedado en un 2,7% que es perfecta porsi no te conviene trujarte mucho. Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix por 3,85€.

21 de septiembre de 2019

Catalan Brewery - Duck Dive

Finiquitamos también nuestra remesaca de Catalan Brewery, que en cosa de un mes nos habremos fundido la mayor parte de su catálogo. La de hoy tuve el gusto de probarla fresquísima de grifo en el Bones, el taproom que tiene la cervecera en Badalona, justo al lado de su fábrica, y también en formato lata -como podéis apreciar- también fresquísima, con tan solo dos días de enlatado. En ambas ocasiones estaba absolutamente brutal.

Se trata de Duck Dive, una New England Double IPA cargadica de lúpulo hasta arriba. Muy carbonatada, con la habilidad que me caracteriza he velado por generar una capa de espuma adecuada. Con este tipo de vaso es bastante complicado, ya que cualquier descuido puede suponer montarte la fiesta de la espuma de Pachá Ibiza pero en versión casera. Muy hazy, color anaranjado precioso, aspecto brutal y ganas de darle el primer tiento pero ya. Al olfato mucha fruta tropical y cítricos. En boca es un torbellino de sabor, con mucha fruta de hueso, mucha fruta tropical y mucho cítrico: mandarinas, mangos, melocotones... una locura en boca. Es el tipo de Double IPAs que me gustan: muy afrutada, no excesivamente alcohólica y fácil de beber. 7,8%. TRE-MEN-DA.

11 de septiembre de 2019

Catalan Brewery - Hazy Chica

Hoy os traigo este zumazo de mango absolutamente brutal que se ha currado Catalan Brewery. Se trata de una New England Milkshake IPA a la que han añadido mango. Pepinaco.

Los de Badalona han empezado a enlatar sus últimas tres creaciones -Duck Dive, Beach Bunny y Hazy Chica- y el resultado de las tres es brutal.

La sirvo en su vaso correspondiente, presenta un aspecto muy turbio y color anaranjado. La carbonatación es muy abundante, generando una gruesa capa de espuma blanca y persistente. Al olfato es puro mango, todo fruta tropical. Delirio. En boca es muy sedosa, no por ello cansina, entra divinamente. El sabor del mango es bastante notable, pero también deja que asomen los lúpulos, que nos saludan con sabores tropicales y de fruta de hueso. Me ha parecido riquísima y felicito a Joan y Manolo por su trabajo. ¡Deliciosa! 6,8%.

1 de septiembre de 2019

Catalan Brewery - Florian Schweinsteiger

Hoy toca producto de proximidad, la Maibock de la cervecera Catalan Brewery a la que han llamado Florian Schweinsteiger. Telita con el nombre.

La cerveza de hoy he tenido el gusto de probarla tanto en botella como de grifo, en el Bones, el espectacular taproom y restaurante que tiene la cervecera en Badalona.

Joan Saperas me confesó el amor que profesa por la Dead Guy Ale de Rogue (y quien no) y que por supuesto ha intentado clonar en su fábrica con las maltas Pale Munich y Cara-Malt y los lúpulos Perle y Liberty.

Les ha quedado una cerveza de color cobrizo con ese toque tostado y una carbonatación abundante de color hueso. En boca es deliciosa, con todo ese saborazo a malta y el toque tostado, las notas de caramelo... entra de lujini, y eso que tiene un 7,2% de volumen de alcohol, que no se nota absolutamente nada. Un trabajo muy fino, la verdad es que lo han bordado. Me costó 1,99€ en Wine Palace. 49 IBUs que nos dejan un final amargo muy agradable. Yo no tardaría en pasarme a probarla en su taproom.

5 de agosto de 2019

Catalan Brewery - Beach Bunny

Una de las cervezas que más me ha flipado de Catalan Brewery es su Beach Bunny, que he podido probar tanto en lata como de tirador durante las dos visitas que he realizado a su taproom. Está brutal.

Se trata de una New England Milkshake Fruit India Pale Ale. La receta lleva lactosa y fruta de la pasión. al servirla parece un zumazo de melocotón, muy turbia, coronada por una moderada capa de espuma.

Al olfato destaca claramente el aroma a fruta de la pasión, que es espectacular. En boca es muy sedosa, pero entra con extrema ligereza. El sabor predominante es el del maracuyá, y los lúpulos no hacen sino reforzar aún más todo el sabor a fruta tropical. Muy bebestible, muy refrescante y aún llevando lactosa y avena me ha parecido ultra bebible. Nada empachosa. Brutal. 6,6%. He tenido la suerte de probar de tirador en el punto perfecto y en lata con muy pocos días de envasado. Aún estoy con los lagrimones. Locura.

1 de agosto de 2019

Bones - Badalona


Comenzamos el mes de agosto a lo grande, visitando una cervecería de las que molan. La semana pasada os expliqué cómo fue mi visita a las instalaciones de Catalan Brewery en Badalona y hoy toca la mejor parte de todas, la de darle al drinking, así que preparaos para visitar Bones, el nuevo taproom de la cervecera catalana.

Tanto la cervecera como la cervecería se encuentran ubicadas en la misma nave, pero hay que aclarar que son dos espacios diferentes y con horarios diferentes. La fábrica tiene horario de fábrica y la cervecería tiene horario de cervecería, explico esto para evitar confusiones y que alguien llegue allí y se encuentre alguna de las dos partes cerradas y se lleve algún chasco. Aclarado esto, ¡vamos allá!

Inaugurado el pasado mes de julio -está todo tan nuevo que cuando fui aún no tenían ni el cartel puesto- Bones es una cervecería y restaurante. Allí podremos degustar fresquísimas y en el mejor punto de maduración todas las cervezas de Catalan Brewery. ¡Tienen diez tiradores! El género está perfecto, todo en frío desde que sale del fermentador y sin problemas de contaminación ni mal almacenamiento porque la cerveza no sale de la fábrica. Este tipo de cervecerías, dentro de la misma fábrica, son una práctica muy habitual en los Estados Unidos, en cambio, aquí en España está costando un poco más crear este tipos de espacios, entre otras cosas porque visitar un polígono industrial no es algo especialmente agradable. El Bones, en efecto está en el polígono Jaume Ribó pero tanto Joan como Manolo -sus fundadores- han tenido mucho ojo eligiendo la ubicación, ya que es una zona limítrofe con el barrio del Canyadó, con bastante actividad vecinal y muchos bañistas que van y vuelven de la playa, que está a escasos cien metros de la cervecería.

El interior del Bones cuenta con una amplia barra en forma de L donde podemos apostarnos a tomar nuestras birras. En su interior disponen de numerosas mesas estilo biergarten para relajarse, disfrutar de unas buenas cervezas acompañadas de unas tapas y bocadillos a la altura. En el exterior disponen de un gran espacio para montar una terraza. A día de hoy hay unos barriles a modo de mesa con unos bancos y taburetes, para quien quiera tomarse las birras fuera, pero muy pronto comprarán el mobiliario de jardín y pondrán unas plantitas para dejarlo monísimo, y además, si el Ayuntamiento de Badalona cumple con su cometido, en breve tendremos vistas al mar desde la terraza del Bones, así que les va a quedar una cervecería de lujo. A tener en cuenta también es la facilidad para encontrar aparcamiento gratuito por la zona.

Otra cosa que valoro de visitar taprooms es que se consume un producto de kilómetro cero. Esto para mí no es ninguna tontería. Que podamos ayudar al medio ambiente consumiendo un producto que no produce ninguna emisión de CO2 en su desplazamiento en mi opinión es bastante importante. No voy a decir que no consumo cervezas venidas de remotas partes del globo, pero sí valoro mucho el producto local. y por supuesto, una de las cosas que valoramos muchísimo en este blog, además de la cerveza, es la oferta gastronómica para acompañar a nuestra bienamada cerveza. Aquí se lo han currado muchísimo. Han seleccionado con muchísimo mimo al chef que se encarga de preparar los bocatas y las tapas. En nuestra segunda visita pudimos degustar parte de su carta y podemos afirmar que estaba todo brutal, y ademas unas cantidades abundantes. No nos vamos a quedar con hambre, no.

Para abrir boca nos decantamos por un clásico: las patatas bravas. Tienen nuestro visto bueno. Crujientes por fuera, bien cocidas por dentro y la salsa muy rica. No descartamos volver las veces que hagan falta para probar el resto de sus tapas: Nachos con queso, pico de gallo, jalapeños y guacamole; nachos con chilli beef marinado en cerveza Stout; tacos de pescado, pico de gallo y salsa picante; botifarra con salsa romesco, aros de cebolla, all i oli y patatas fritas; quesadillas; ensalada César; y por último el Triple Hummus. Ojito.


Para continuar birreando en plan campeón nosotros optamos por la hamburguesa con queso azul y cebolla y el bocata de pulled pork cocinado a fuego lento con cerveza IPA, comino, naranja y col asiática. Estaba todo brutal, ya os podéis imaginar. El resto de la carta contaba con: La hamburguesa con romero, ajo y queso; la hamburguesa con beicon ahumado, queso cheddar, salsa barbacoa y aritos de cebolla; la de búfalo con cebolla caramelizada, beicon, queso cheddar y salsa picante; la de ternera con jalapeños, beicon, cheddar, guacamole y salsa picante de habaneros; la de pollo y finalmente la hamburguesa veggie para toda la clientela que no consuma alimentos de origen animal.

¡Pero aquí no acaba la cosa! Los fines de semana encienden su barbacoa para ahumados y se ponen como locos a ahumar costillas de cerdo, lomo y carrilleras, ¡una locura! Y si para regar esto sus 10 tiradores no os parecen suficientes, también tienen disponibles gran variedad de latas y botellas en la nevera con auténticos birrotes. Nada más, espero veros pronto por allí a toda la parroquia birruna. Desde aquí les mando un fuerte abrazo a Joan, Manolo y Thomas y les deseo muchísima suerte con su proyecto cervecero. Precedemos a colocar su merecidísimo pin en nuestro Mapa Birruno.

Balance de daños:

-Catalan Brewery - Beach Bunny. Se trata de una New England IPA a la que han añadido maracuyá y lactosa. Me pareció espectacular y me he vuelto todo un yonki de esta cerveza. Aún llevando la lactosa y la avena, con toda la sedosidad que conllevan, es una cerveza ultra bebible y ultra refrescante. El sabor de la fruta de la pasión es increíble, que aunado al frescor de los lúpulos lo acaban de petar. Una brutalidad. 6,6%.

-Catalan Brewery - Stereococktail II Raspberries. Se trata de una Berliner Weiße. De esta cerveza existen numerosas versiones, cada una con una fruta diferente. La número dos está elaborada con frambuesas. Se decanta más hacia el lado Sour que de el de la fruta, pero con la frambuesa muy rica y bastante presente. Muy ligera de trago, ultra bebible y muy refrescante para el calor. 5,5%.

Catalan Brewery - Tølv Ulfhednar . American Pale Ale elaborada con los lúpulos Mosaic y Citra. Es una APA de perfil cítrico y afrutado suave, muy ligera de trago. Para beber a litracos. 4,9%. Podéis volver a leer la reseña que escribí pinchando aquí.

-Catalan Brewery - Duck Dive. Double IPA muy suave pero muy sabrosa, un tanto hazy, pero ultra bebestible y muy rica. Es el tipo de DIPA que me gusta. 7,8%.

-Catalan Brewery - My Name Is Peligro. Otra Double IPA, ésta de corte más clásico. De sabor herbáceo, muy potente y con un amargor final muy marcado. Todo lo contrario de la anterior. 8,5%.

-Catalan Brewery - Imperial Tonka. Una de las cervezas que más me ha flipado de Catalan Brewery es su Imperial Stout elaborada con vainilla, chocolate y haba Tonka. Sedosísima, con un cuerpazo brutal, sabrosísima, con todo el saborazo del chocolatazo y el café, pero a la vez fácil de beber y muy adictiva. Droga dura. 9,5%.

Bones                Jaume Ribó 4 - Nave 2, Badalona (Barcelona)              www.catalanbrewery.cat             info@catalanbrewery.cat             93  461  47  79

26 de julio de 2019

Catalan Brewery - Tølv Ulfhednar

Con la Tølv Ulfhednar de la cervecera Catalan Brewery me pasó algo parecido que con su Julián Gorospe, ambas las compré en Wine Palace y estaban más pasadas que la discografía de OBK. Encontrarte con una American Pale Ale elaborada con lúpulos Citra y Mosaic y que no esté fina esto te parte el alma, así que decidí acercarme a su taproom, el Bones, en Badalona, para probarla en las mejores condiciones, fresquísima, como debe ser.

Se trata de una APA muy suave y moderada -no es un bofetón de lúpulo como otras del estilo- pero sí bien hecha, con todo en su sitio y perfecta para neófitos. Lleva maltas Pale y Crystal Light y los lúpulos antes mencionados.

De color dorado y carbonatación abundante. Desprende un aroma a melocotón y fruta de hueso bastante suave y agradable. En boca destacan los cítricos, la mandarina y el pomelo, también alguna nota de fruta tropical y por último un toque herbáceo suave. Sí tiene un amargor bastante marcado para los 28 IBUs que marca. entra con bastante facilidad. 4,9%. La compré en Wine Palace por 1,99€ pero recomiendo comprarla refrigerada en alguna tienda especializada o directamente visitar el taproom de Catalan Brewery, donde se está de lujo y la vais a poder catar como Dios manda.

23 de julio de 2019

Catalan Brewery - Badalona


Hace unas cuantas semanas Thomas Rohde, de la distribuidora Ola Chica, me invitó a la inauguración del nuevo taproom de la cervecera Catalan Brewery, en Badalona. Como tenía muchas ganas de probar todo su género fresco, y la verdad es que su taproom tenía muy buena pinta, me fui para allá un caluroso mediodía de julio, que además coincidió con el Rock Fest, así que hubo pollo para llegar, pero ninguno para aparcar. Dejé el coche al lado de la nave donde está ubicada la cervecera, en el polígono de Jaume Ribó, a 100 metros de la playa, y me metí derechito para su taproom. Lo primero es lo primero. Allí me estaba esperando Thomas, tan majo como siempre, que me presentó a Joan Saperas, uno de los fundadores de Catalan Brewery, y me llevaron a hacer un tour para conocer sus fantásticas instalaciones.

Catalan Brewery nace en 2011, fundada por Joan Saperas y Manolo Aguilar. Para los que tengáis memoria originalmente tenían la fábrica en Mollet del Vallès, pero a medida que fueron progresando como cerveceros se dieron cuenta de que aquello se les quedaba pequeño, y que si querían hacer unas cervezas tan brutales como las que bebían venidas de Estados Unidos, Suecia o Dinamarca, debían que hacer una inversión bastante potente en unos equipos bastante más avanzados que los que ya tenían. En 2016 dieron el salto y se trasladaron a Badalona. En las instalaciones actuales cuentan con seis fermentadores isobáricos -a tomar por culo la segunda fermentación en botella, que es un atraso- y con bastantes probabilidades de ir ampliando (todo se verá). Me fascinó ver su enorme cámara frigorífica, donde guardan todo el género refrigerado, como debe ser. De esta manera, nos van a garantizar que el producto va a salir siempre de fábrica en perfectas condiciones. La distribución la realiza Ola Chica, que también trabaja en frío, así que el producto siempre llega al detallista en las mejores condiciones posibles.

Comprobé en persona que tenían todo el equipo impoluto, daba gusto pasearse por allí. Actualmente tienen un catálogo bastante extenso, con una Weizen, una Pilsner, diferentes variedades de una Berliner Weiße con diferentes frutas, una IPA, una APA, una Imperial IPA, una Imperial Stout, una Maibock inspirada en la Dead Guy Ale de Rogue, una Pumkin Ale y desde que ha entrado Ola Chica, tres NEIPAs, dos de ellas con frutas y la otra Double. Normalmente suelen presentar su producto embotellado, pero en estos últimos meses han apostado fuerte por la lata. Al no tener enlatadora propia les realiza el servicio los Bucaneros, como a la mayoría de cerveceras de España. De momento ya cuentan con cinco variedades de su catálogo en este formato. Estad atentos a mis próximas publicaciones porque irá apareciendo gran parte de su catálogo posteado en el blog.

Evidentemente también envasan su producto en barriles y keykegs, para servirlo a cervecerías craft y restaurantes (también a algunos chiringuitos de playa del Maresme ¡por fin chiringuitos craft! ¡sí! ¡esto está pasando!).

En la brewery realizan tours y diversos tipos de actividades. Para realizar las visitas es mejor concertar ciita con antelación.

En la entrada de la fábrica también cuentan con un pequeño biergarten para realizar catas y otras actividades, y a la vez les sirve para ampliar el aforo de su taproom cuando éste está bastante lleno. La verdad es que lo tienen todo muy bien montado y funcionando a pleno rendimiento. Me dio todo bastante buena impresión, sinceramente.

Para acabarlo de petar han abierto su propio taproom llamado Bones con restaurante, barcacoa y parrilla para ahumados para poder degustar todas las birras de su catálogo fresquísimas, en las mejores condiciones acompañadas con una carne a la parrilla y unos bocatas espectaculares.

Como no quería mezclar la información de la fábrica con la del taproom Bones he decidido escribir dos reseñas diferentes, una para cosa. La semana que viene os postearé toda la información del Bones y os explicaré cómo fue mi visita ¡un auténtico lujo! Sin más me despido, pero no sin antes mandar un enorme abrazo a Thomas, Joan y Manolo y colocarles su merecido pin en nuestro Mapa Birruno ¡nos vamos a ver mucho! ¡me voy a tener que hacer el abono!

Catalan Brewery                Jaume Ribó 4 - Nave 2, Badalona (Barcelona)              www.catalanbrewery.cat             info@catalanbrewery.cat             93  461  47  79

20 de julio de 2019

Catalan Brewery - Julián Gorospe

La primera vez que probé esta cerveza la compré en formato botella en Wine Palace por 1,99€. Estaba más pasada que una lechuga de Chernobyl y me cogí un rebote de tres pares de cojones. A raíz del incidente tomé dos decisiones: la primera que nunca de los jamases volvería a comprar cerveza lupulizada en Wine Palace, ya me ha palmado muchísima pasta en cerveza que está hecha una mierda y ha acabado por el fregadero. Y la segunda que me iría derechito al taproom de Catalan Brewery en Badalona a probarla in situ en mejores condiciones.

Así lo hice, me planté en Badalona un sábado al mediodía y pude conocer a uno de sus maestros cerveceros, Joan Saperas, que me estuvo enseñando sus instalaciones y su flamante taproom -al que han llamado Bones- y así pude degustar fresquísimas y en las mejores condiciones posibles, gran parte del catálogo de Catalan Brewery, que es como debe hacerse. Así que os animo a todos a ir a Badalona a probar sus cervezas y disfrutar de sus hamburguesas, tapas y bocadillos, que están de lujo.

El caso es que pude probar de nuevo la Julián Gorospe de tirador, y luego en casa la versión enlatada, ya que Joan me regaló esta lata recién envasada para que pudiera compararlas. Claro, la cosa no tiene color, la versión de tirador y la enlatada estaban en mejores condiciones y por tanto riquísimas. Allí en la fábrica tienen todo almacenado en una cámara frigorífica acojonante y eso se nota muchísimo.

Julián Gorospe es una India Pale Ale con lupulación monovarietal de Simcoe, que es un lúpulo que me encanta. La sirvo en vaso, presenta un color ambarino bastante bonito -más apetecible la versión en lata que la de botella- y un aroma a fruta de hueso bastante agradable. La carbonatación es abundante, persistente y de un color blanco roto.

En boca destaca la fruta de hueso y también sabores herbáceos bastante intensos. Se nota -y se agradece también- el sabor dulce de las maltas (Pale y Crystal) que aportan un punto acaramelado bastante agradable y nada empalagoso, y por último nos deja un amargor final bastante marcado (70 IBUs) aunque a mí personalmente no me ha parecido excesivo, quizás me he acostumbrado demasiado a este tipo de cervezas. 6,8%, el alcohol no se nota nada. Muy rica y muy recomendable. Desde aquí les mando un saludo a Joan y Manolo, que son unos cracks y espero que lo peten muchísimo con el Bones y con todas sus cervezas.

15 de julio de 2019

Catalan Brewery - Die Berliner

Traemos de vuelta a Catalan Brewery, la cervecera de  Badalona que recientemente ha inaugurado su taproom, que tuve el gusto de visitar y os aseguro que es brutal (post en breve) y además pude conocer a Joan Saperas y Manolo Aguilar, sus maestros cerveceros, que son encantadores y tienen un proyecto cervecero muy guapo. ¡Desde estas lineas les deseo muchísima suerte con todo!

En esta ocasión os traigo la Die Berliner, la Weizen de los de Badalona. ¿Alguien hace Weizens en tiempos de adicción al DDH? ¡Sí! Y además de estar muy rica está teniendo mucha salida. Todavía hay una amplia clientela que se decanta por los estilos clásicos.

La sirvo en el vaso correspondiente y genera mucha espuma, como era de esperar. El color pálido característico del estilo y esa turbidez también propia de las cervezas de trigo alemanas. Al olfato destaca el aroma a trigo y pan, quizás se echa de menos el olor a banana. En boca es una cerveza muy sabrosa, pero a la vez muy fácil de beber y de sabor muy rico. Les ha quedado una birra muy apañada y es perfecta para beber a litracos en el biergarten de su taproom, que se está de lujo. 4,5%. La compré en Wine Palace por 1,59€.

25 de junio de 2019

Catalan Brewery - Easy Club

Hace unos días hice una visita al Wine Palace y compré una remesita guapa de cinco variedades diferentes de Catalan Brewery. Empezamos hoy con esta Easy Club y el resto las iré posteando a lo largo de este verano.

Debajo del logo de la cervecera nos indica que es una Eslovac Lager -no sé qué estilo es- pero en su página web la clasifican sencillamente como una Pilsner. Haber empezado por ahí.

La receta lleva las maltas Pilsner y Caramalt y el lúpulo Saaz.

De color ambarino, un poco tostado, dista mucho del color dorado de las cervezas Bohemian Pilsner. La carbonatación es abundante, de color hueso y de aspecto jabonoso.

En boca es una cerveza ligera de trago, sabrosa y fácil de beber. Destaca el sabor tostado de las maltas, también un punto acaramelado y el sabor bien presente de la cebada. Nos deja un ligero amargor final en el paladar suave y agradable. Me costó 1,59€. La relación calidad/precio está bastante bien.

24 de enero de 2019

4 Pedres - Badalona


El pasado viernes quedé para echar unas birras con el colega Bobjop y su pareja Cira, que recientemente se han ido a vivir a Sant Adrià. La idea primigenia era visitar el Barna Brew o alguna cervecería del centro de Barcelona (beerxample o cercanías), pero al final por problemas de horarios nos vimos obligados a reunirnos en Badalona, que era lo que más cerca les pillaba a mis colegas, que se habían quedado sin moto. Total, que me tocó hacer turismo y chuparme la L2 enterita para plantarme allí, más allá del Besòs, ese territorio desconocido.

La verdad es que si no hubiese sido por ellos nunca me hubiese acercado al 4 Pedres, así que finalmente, después de la visita, les tengo que estar agradecidos porque pasamos un rato muy divertido acompañado de muchas risas, buena compañía y un buen puñado de birras. Suerte que no cogí el coche porque acabé bastante tocao. ¡Viva el horario nocturno del metro!

Del 4 Pedres ya tenía noticias de su existencia desde 2014, cuando por casualidad compré su BDN Centenaris de anís estrellado, que me gustó bastante. Desde entonces puse el pin en el mapa Google de cervecerías que me faltan aún por visitar, y allí se quedó, durante 5 años muerto de risa. Como no hay mal que cien años dure, allí me planté yo, trípode en mano para finiquitar el asunto.

El 4 Pedres se ubica en pleno centro de Badalona. Está a solo dos calles de la estación terminal de la L2 (la linea lila), prácticamente al lado del Ayuntamiento. Es muy cómodo ir en metro, pero si decidís ir en coche también hay un aparcamiento en el parque de Pep Ventura, al lado de la parada del suburbano. Si tenéis idea de acabar un poco toñaos siempre es mejor la primera opción. El local está en una estrecha calle peatonal, y al ser muy pequeño no es difícil pasárselo de largo, os lo digo por experiencia.

La fachada ya nos indica que es una cervecería con solera, de las de toda la vida. Al entrar le daría un parraque a Marie Kondo. Es lo más recargao que te puedas imaginar. Todas las paredes (incluso las de los lavabos) están forradas con etiquetas de cerveza. Botellas por todas partes, carteles, fotos de actores y películas de cine... todo un museo. Me imagino qué cara pondría Mikkel Borg al entrar aquí, esto es la antítesis del diseño nórdico.

Como es pronto y no hay demasiada gente me dirijo a la barra para entablar conversación con el equipo. Me sueltan que mejor no haga fotos de la gente (ya lo hemos solucionado) y que allí no puedo estar, que me pire para una mesa del fondo. ¡Joder qué derroche de simpatía! ¡Y eso que les hago la reseña por la patilla!  Pues eso, me fui para el fondo y al cabo de 2 o 3 fotos aparecieron por la puerta mis amigos Bobjop y Cira.

El local es muy estrecho pero alargado, así que la única mesa que hay está en la sala del fondo, donde no te dejan sentarte a no ser que vayas en un grupo de más de cinco personas. El resto son todo barriles con sendos taburetes. Como nosotros éramos 3 nos indicaron que nos sentásemos alrededor de uno, justo al lado de una pared de donde parecía que en cualquier momento se me iban a aparecer las caras de Bélmez. El servicio es rápido, no son un derroche de simpatía pero sí eficientes. Nos toma nota un chico de las primeras birras, que no tardan en aparecer. El 4 Pedres tiene una gran oferta cervecera tanto en botella como en barril. Tienen 14 tiradores, dos de ellos de bomba de mano, con algunas cervezas de la casa -De Caelo- y gran diversidad de estilos, procedencias y graduaciones. Varias IPAs, algunas Imperial Stouts, Eisbock, la Schlenkerla Urbock, alguna Weizen, alguna Porter, Milk Stout, Saison, Pilsner y diversas Ales belgas. La mayoría del producto era europeo (muchas de ellas españolas), la más lejana era una IPA de Anchor (San Francisco), para que os hagáis una idea. Yo siempre empiezo tomando la cerveza de la casa y luego ya me voy a explorar el resto de la pizarra.


Uno de los puntos a favor que tiene el 4 Pedres que con cada cerveza te traen una tapa, cortesía de la casa -esta práctica en Barcelona lamentablemente escasea- que sinceramente, es muy de agradecer. Con la primera birra te traen una copa de Martini llena de palomitas aderezadas con dos brochetas de ganchitos y bolitas de queso y unos adornos muy carnavalescos. Maravilloso. En la mesa de al lado trajeron una tapa con bengalas y todo, no recuerdo de qué era la tapa, pero era para pedirla solo por el show. Si os va el rollo performance lo vais a flipar. Además de las palomitas te traen un pequeño montadito a elegir entre: morcilla, chistorra, chorizo y jamón.

Para hacer cojín también pedimos unas patatas chips y una tapa de queso de cabra. Como la cosa se fue alargando, con las sucesivas birras fueron cayendo el paté a la cerveza Trapista y el surtido grande de queso y embutido (botifarra, jamón y longaniza) acompañado de su pa amb tomàquet. Al no tener cocina la oferta gastronómica es limitada, por la hora que era se echó de menos algún bocata (aunque fuera frío) porque la verdad es que acabé bastante toñao, luego entenderéis porqué. Por si os interesa el resto de su carta hay: conservas variadas, olivas, pimientos rellenos, variedad de olivadas, y básicamente patés, quesos y embutidos.

A medida que íbamos pidiendo más birras la simpatía del servicio fue mejorando considerablemente. Al final incluso estuvieron hablando con nosotros y pudieron explicarnos un poco su vocación cervecera y que elaboran sus cerveza propia en las instalaciones del Refu, en la Val d'Aran, que ya visitamos en el mes de octubre. Durante nuestra visita al 4 Pedres tenían pinchadas una Saison y una IPA de la casa, y en botella una Traditional Ale, una Stout, una Imperial Stout, una Belgian Blond y una Brown Ale. La verdad es que pasamos una tarde muy agradable y divertida, el 4 Pedres es uno de esos sitios entrañables donde, al margen de la recargada decoración, existe ese caliu que te hace estar muy a gusto. Sin más, procedo a colocar su correspondiente pin en nuestro Mapa Birruno y esperamos visitarlos otra vez ¡espero que no pasen otros 5 años! ¡Hasta pronto!

Balance de daños:


-De Caelo - 17.23. IPA muy suave, no excesivamente lupulizada, herbácea y final muy amargo (55 IBUs) pero muy bebible. Entraba con alegría, y el hecho de no ser muy hoppy puede ser una buena introducción para el público neófito. 6,0%.

-De Caelo & Refu - Entredos. Saison elaborada en colaboración con el equipo del Refu en sus instalaciones de Bossòst. Muy rica, muy bebible y muy refrescante, con un puntito seco final (25 IBUs). 6,7%.

-Anchor - Blackberry Daze. American IPA elaborada con moras. El aroma y sabor a moras realmente impresionante, los lúpulos un poco más mustios, pero en general muy beberciable y bastante curiosa. 50 IBUs. 6,5%.

-Fourpure - Malt Shake. Oatmeal Milk Stout. Tenía muchísima curiosidad en probar alguna cerveza tirada en bomba de mano y no dudé en pedírmela. Muy suave y muy sedosa. La sensación en boca es como la de tomarse un café con leche. Muy cremosa y con el saborazo de la vainilla y el chocolate brutal. Aunque pueda parecer empachosa la verdad es que entró como el agua. 27 IBUs. 5,5%.

-Schneider Weisse - Aventinus Eisbock. A Cira le dio por pedirse este pelotazo que la dejó doblada, así que tuvimos que colaborar para acabárnosla. Eisbock de 12%. Muy azucarada, muy maltosa y con esos toques de caramelo y fruta seca: higos, ciruelas y uvas pasas. No es una cerveza facilona ni mucho menos. La verdad es que acabé muy tocao.

4 Pedres                Lleó 33, Badalona (Barcelona)              www.4pedres.cat              4pedres@gmail.com          93   384   01   36

29 de agosto de 2014

4 Pedres - BDN Centenaris

Hoy os traigo la 4 Pedres BDN Centenaris, elaborada en la Refsvindinge Bryggeriet danesa, que llevan haciendo birritas desde 1885 -mucho antes de Naranjito- para toda la muchachada escandinava.

La 4 Pedres es una conocida cervecería-tienda de Badalona, que además de servir birras elaboran también las suyas propias, yo de momento solo he probado ésta y la verdad es que me ha gustado bastante pese a ser un estilo que no me apasione demasiado.

La botella en sí ya es un puntazo y le da ese halo de misterio que invita a probarla, además la adquirí a un precio más que razonable, así que razón de más.

La cerveza en sí es muy oscura y muy tostada, opaca, sin apenas espuma, elaborada con anís estrellado y piel de naranja. Al olfato nos llegan las notas de café, y en boca predomina sobre todo el sabor a regaliz, con un punto marcado de anís. Salvando las distancias, me ha recordado a los carajillos de Machaquito que se hacía mi padre. La piel de naranja no he sabido encontrarla. También he detectado notas de caramelo y toffee. Finalmente deja un sabor dulzón de ciruelas pasas y no es demasiado amarga. 5,7%. Me ha parecido una cerveza bastante peculiar, habrá que hacer una visita a Badalona.

3 de mayo de 2014

Dimoni - Blat

Si existe algo peor a que te salga una birra en mal estado, eso es que te salgan dos, y encima de la misma cervecera. ¿Mala suerte? tal vez, pero habiendo casi 200 microcervecerías solo en Catalunya como que no hay lugar para terceras oportunidades, eso va así.

En teoría una Wheat Ale de trigo de Badalona, en mi experiencia personal una sidrita asturiana. Ligera, eso sí, cuerpo y sabor de trigo inexistente, espuma típica de las cervezas de trigo inexistente -ya estáis viendo la foto- muy turbia, lupulización poco presente. 4,3%. Como diría mi tío Antonio que en paz descanse: -Macho, dame un abrazo que no nos vamos a volver a ver más.

2 de mayo de 2014

Dimoni - Vermella

Una de esas cositas que me ponen de tan mala hostia es dejarme mis casi 3 eurakens en una birra en mal estado como la que atañe, que ha sido elaborada en Badalona. Ojito.

En principio iba a disfrutar de una Red Ale elaborada con lúpulo Fuggles y también con malta de trigo, pero lo que me he encontrado es con una sidrita en mal estado. Vamos a ver, ¿alguien se ha encontrado alguna vez con una Mikkeller en mal estado? si ha alguien le sucede esto que me avise por favor, a mí no me ha pasado nunca y mira que le he dao a la Mikkeller cosa fina. Sin embargo, con las birras de aquí me sucede con demasiada frecuencia, y eso me toca los cojones de manera considerable.

Yo apuesto por el consumo local y por el Km. 0, pero hay veces que la irritación escrotal es tan considerable que cosas como ésta hacen que al final acabe decantándome por cervezas extranjeras ¡que a veces incluso me salen más baratas! ¡HAY QUE JODERSE!.

Reitero, insisto, promuevo y incito al consumo de cervezas locales, pero a la vez hago un llamamiento a los brewers de aquí, para que revisen su producto antes de sacarlo al mercado. Cervezas en mal estado hacen muchísimo daño al resto de cerveceros que se lo curran. Con la que está cayendo, una cerveza de casi 3 euros en mal estado hace mucha, mucha pupita, y el que no es aficionado a la cerveza artesana al final acabará bebiendo lagers industriales. Piensa globalmente, actúa localmente.

Por lo demás, el color no corresponde a una Red Ale, de burbuja gorda -WTF- un tanto lupulizada. 4,8%. Dolor.