Mostrando entradas con la etiqueta Milkshake Fruit IPA. Mostrar todas las entradas
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17 de diciembre de 2021

Hudson Valley - Mirrorshield

Hudson Valley es una de esas cerveceras que hace varios años me atrajo a través de Instagram. La apariencia de sus birras sumado a lo brutal de sus etiquetas me llamó mucho la atención. La verdad es que viendo el panorama de lo que llega por aquí de los States enseguida me hice a la idea de que a menos de que hiciese un viaje a Nueva York ya me podía ir despidiendo de catar alguna. Los de Beacon (estado de Nueva York) están especializados en Sour IPAs con adjuntos, Farmhouse Ales, sidras y vinos naturales.

Hace unos días se pusieron a tiro en una tienda online y aprovechando el black friday no me lo pensé mucho. De todo su catálogo lo único que ha llegado a Europa son sus Sour IPAs, así que tendremos que esperar a la próxima remesa (si es que la hay) para ver si podemos hacernos con alguna Farmhouse Ale.

La primera que me he abierto ha sido su Mirrorshield, una Sour IPA elaborada con trigo en crudo, malta de avena, lactosa, lupulizada con Nelson Sauvin y Azacca y con la adición de lichi, manzanilla y lavanda. Como en su Instagram lo sirven todo en copa TeKu he hecho lo propio. Presenta un color entre naranja y amarillo muy vívido y llamativo. La carbonatación no es especialmente abundante. Con mi arte escanciador he logrado sacarle la capa de espuma que aparece en la instantánea, de color blanco y poco persistente.

En nariz es una delicia, ofreciéndonos un festival de fruta de mano del Azacca, que nos da mango, maracuyá y algún que otro cítrico. También apreciamos cierto aroma que identificamos con la acidez que nos vamos a encontrar posteriormente en boca. En una segunda fase olfativa aparece una lavanda muy nítida y con notable presencia, que le da a la cerveza un rollazo brutal. En boca es una cerveza muy sedosa debido a la avena y con mucho cuerpo. Es moderadamente ácida, a mí personalmente esta acidez me patina, aunque queda equilibrada por la lactosa y por el dulzor de la fruta. A mi juicio se podían haber ahorrado la lactosa. No es que sea una cerveza especialmente dulzona, pero en mi opinión no hacía falta. En boca encontramos los sabores cítricos y de fruta tropical que nos da el Azacca. Más adelante, con al cerveza un poquito más atemperada asoma la lavanda, con un sabor demoledor, muy nítido, con el punto justo para que no resulte una sopa de flores. Durante muchos años he tenido en casa una planta enorme de lavanda y tengo su aroma muy presente, y el sabor que le aporta a la cerveza es sencillamente perfecto. El sabor del lichi no se queda atrás. Muy nítido, muy sabroso, en conjunto da una jugosidad y un sabor que es como si estuvieras mordiendo un lichi al natural, es realmente increíble, aquí es donde aparece el Nelson Sauvin, no muy presente, pero sí reforzando ese sabor del lichi con su punto de uva. La manzanilla no la he sabido encontrar. Como cerveza me ha parecido brutal la ejecución, a ratos brillante, aunque con algunas cosas que no me han flipado, me ha sobrado acidez, me ha faltado más bebestibilidad, pero sí que hay que aplaudir que es una de esas cervezas que te vuela la cabeza, que tiene un rollazo y un rocanrol arrollador, y que no te deja indiferente. Que a estas alturas de la IPA te sorprendan de esta manera pues es como para quitarse el sombrero. Clap, clap. 7,0%. Comprada online en Beerdome por 9,44€. Lata de 47,3cl.

29 de septiembre de 2019

Artezan - Dodo

Este verano mi querida hermana ha estado haciendo el cabra por tierras polacas. Con la generosidad que le caracteriza pensó en su hermano y se pegó una pateada considerable hasta el Regionalne Alkohole de Cracovia para ir a trincarme mi dosis lupulil. Una vez en el establecimiento me mandó varias fotos de whatsapp para ver qué quería. Como del panorama polaco no tengo mucha idea decidí jugármela mirando el ranking de la web de rating cuñao Ratebeer, propiedad de AB InBev.

Artezan y Widawa, le dije. Y la colega las encontró. Clap, clap, clap, sister.

Primero abrí la Artezan, ya que la receta me atraía más. Se trata de una India Pale Ale a la que han añadido lactosa, mango, guayaba y maracuyá. Su nombre es Tropical IPA, muy acertado.

La sirvo en su correspondiente vaso para IPAs, presentando bastante turbidez, un color anaranjado apagado y abundante carbonatación de color blanco. El primer sorbo ya me dice que algo va mal. Excesivamente ácida, con ese regustillo de la levadura que me hace pensar que se ha pegado una fiestaca con los azúcares de las frutas. La lactosa creo que también ha tenido algo que ver en este entuerto. De fondo el sabor de los lúpulos americanos (no los especifica), que son los que salvan la cerveza aportando sabores de mandarina, piel de naranja, fruta tropical y finalmente un regusto de pomelo. Esto a mí no me cuadra, tal vez le ponen una pegatina de Farmhouse IPA y cuela. ¡Ah, coño! ¡que ya existe una versión de la misma cerveza pero con Bretta! Llamadme malpensado pero esto canta más que los pies de un peregrino en la ruta Xacobea. De cualquier manera estoy eternamente agradecido con mi hermana. 6,0%.

8 de agosto de 2019

Cervisiam - Aylmer

Hoy traemos género fresco enlatado desde Noruega, y no es un salmón. Se trata de una New England Milkshake Fruit India Pale Ale de la cervecera Cervisiam, con sede en Oslo, de la que aún no conocíamos sus productos. Pues ale, a catar se ha dicho.

Hay que decir que la lata mola mogollón, tiene ese rollo de las ilustraciones de los monopatines. Como yo ya estoy bastante granadete para practicar el skate, lo mejor que puedo hacer es pimplarme esta birra.

La cerveza se llama Aylmer y lleva lactosa y albaricoques. Pues muy bien, así de entrada la cosa pinta guay.

La sirvo en vaso y presenta un color anaranjado bastante subido y una carbonatación no excesiva de color blanco. Al olfato destaca el aroma a fruta de hueso. En boca resulta bastante sedosa y con muchísimo cuerpo, no es una cerveza que se beba con ligereza. El sabor es muy rico, con los albaricoques muy suaves, que con el saborazo que aportan los lúpulos acaban de reforzar todo ese gusto a fruta de hueso. No rasca nada, cero amargor y en general una cerveza muy rica, pero con una ya te quedas saciado de sobras. 6,8%. Comprada en BeerStore de Barcelona por 5,15€. No veas cómo va la divisa noruega.

5 de agosto de 2019

Catalan Brewery - Beach Bunny

Una de las cervezas que más me ha flipado de Catalan Brewery es su Beach Bunny, que he podido probar tanto en lata como de tirador durante las dos visitas que he realizado a su taproom. Está brutal.

Se trata de una New England Milkshake Fruit India Pale Ale. La receta lleva lactosa y fruta de la pasión. al servirla parece un zumazo de melocotón, muy turbia, coronada por una moderada capa de espuma.

Al olfato destaca claramente el aroma a fruta de la pasión, que es espectacular. En boca es muy sedosa, pero entra con extrema ligereza. El sabor predominante es el del maracuyá, y los lúpulos no hacen sino reforzar aún más todo el sabor a fruta tropical. Muy bebestible, muy refrescante y aún llevando lactosa y avena me ha parecido ultra bebible. Nada empachosa. Brutal. 6,6%. He tenido la suerte de probar de tirador en el punto perfecto y en lata con muy pocos días de envasado. Aún estoy con los lagrimones. Locura.

24 de julio de 2019

Gross - Marrubi Shake

De la cervecera donostiarra Gross solo habíamos probado la Hop Hunters que habían cocinado en colaboración con La Quince, Bidassoa y Drunken Bros, así que no nos habíamos podido hacer un poco ninguna idea de cómo era su producto en solitario, pero tras una visitilla al Beering Barcelona hemos puesto solución al asunto.

Marrubi Shake (batido de fresa en euskalenglish) es una Milkshake IPA a la que han añadido fresa, vainilla, malta de trigo, avena y evidentemente lactosa. No especifica lúpulos ni el tipo de levadura.

La he servido en copa TeKu -me ha dado por ahí- y presenta un aspecto de zumazo total: color anaranjado, cuerpazo, muy turbia y bastante bien gasificada, que nos deja una capa blanca de espuma. Me la esperaba de color rojizo, la verdad.

En boca es una cerveza muy sedosa, ya el aspecto nos lo vaticinaba y los ingredientes solo hacían que confirmarlo. Destaca el sabor de la fresa ácida, también se puede apreciar el punto de la vainilla y de fondo el saborazo de los lúpulos -no nos olvidemos de que nos estamos bebiendo una IPA- que aportan sabores tropicales y cítricos al conjunto. Final no excesivamente amargo (40 IBUs). 5,5%. Sin haberme flipado en exceso, me ha resultado una cerveza bastante curiosa, y que por tanto me ha valido la pena comprar. Ahora bien, si no sois muy fans de los inventos no creo que sea vuestro tipo de cerveza. Comprada refrigerada en Beering Barcelona por 5,00€ (44cl).