31 de enero de 2024

Kom Beer - Kuss

Sigo por aquí por la terreta, para tirar de otra de mis cerveceras nacionales favoritas. Últimamente consumo muy pocas NEIPAs locales, y Kom Beer es una de esas pocas cerveceras en las que suelo confiar ciegamente porque sé no me van a fallar.

Hoy pasa por aquí Kuss, una New England Double India Pale Ale elaborada con malta de cebada, trigo, avena y los lúpulos Riwaka e Idaho7.

La sirvo en copa. Se muestra turbia y de tonos anaranjados vivos. Muy carbonatada, así que no me cuesta nada sacarle una gruesa corona de espuma tupida, cremosa y muy persistente de color blanco.

Al asomar el napial puedo disfrutar de aromas herbáceos intensos, con algo de fruta tropical de fondo. En boca es una cerveza con mucho cuerpo, contundente, muy sedosa. El perfil predominante es el herbáceo, y en un segundo plano se pueden encontrar notas que nos recuerdan al melocotón o la fruta tropical. Final de amargor suave (26 IBU). 8,0%. Pega guay. Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix por 4,76€. Lata de 44cl.

30 de enero de 2024

Màger - Mixdown Xarel·lo i Garnatxa Blanca

Dije que volveríamos al Mucho Michi de Sabadell para trincarme la botella de Mixdown Xarel·lo i Garnatxa Blanca de Màger que me faltaba para completar la dupla y así lo hicimos. Dominguito soleado al mediodía de terraceo, tapeo y birreo.

Se trata de una cerveza Sour, elaborada con el 45% de mosto de las uvas que indica el nombre, provenientes del cultivo ecológico. Ahora sí, ya podemos decirlo, la uva favorita de María Teresa Campos: Charel 10.

La sirvo en la copa que me proporciona el establecimiento, presentando un color dorado brillante, con esos tonos que tienden al del vino blanco. Totalmente límpida (siempre que no se sirva el poso), sin turbidez. Carbonatación abundante que proporciona una corona mediana de espuma blanca de poca persistencia. No obstante, el carbónico se mantiene durante toda la cata. Burbujita fina, como la de un vino de aguja.

Al asomar la napia podemos disfrutar de aromas de uva blanca y cítricos. También nos avisa de la acidez que nos vamos a encontrar en boca. En boca efectivamente es ácida, con ese puntito láctico agradable, sin excesos, y que queda compensado con el dulzor de la uva. Muchísima uva blanca, el sabor es sensacional, con notas esas notas de vino blanco que nos recuerdan al limón, la piña o el melocotón. Realmente es la combinación perfecta entre cerveza y vino blanco. Muy rica, con la fruta bien presente, muy agradable, refrescante y que entra con alegría y entusiasmo. El puntito de carbónico fantástico, que nos recuerda al vino de aguja. Un trabajazo muy bien hecho. 7,0% perfectamente integrados que resultan peligrosísimos. Botella de 37,5cl.

29 de enero de 2024

Weihenstephaner - Original Helles Alkoholfrei

Y de Bélgica salto al país vecino, a Alemania, para darle a una de nuestras cerveceras teutonas favoritas; Weihenstephaner. De los de Freising hay que darle a todo lo que se te ponga en tu camino. De todo su catálogo, fui a toparme con uno de los pocos ejemplares que me faltaba por catar, así que se vino para casita.

Hoy toca la Original Helles Alkoholfrei. De Weihenstephaners sin alcohol ya había probado su Weizen, y en esta ocasión le toca el turno a su Helles.

Pues sin más dilación, vamos al turrón. La sirvo en vaso alto para Lagers, luciendo totalmente límpida, sin ninguna impureza, sin turbideces, sin poso. Muestra un color dorado un poco claro. Carbonatación alta, se puede crear una gruesa capa de espuma cremosa, compacta y duradera de color blanco inmaculado.

Al asomar el naso puedo disfrutar de un agradable aroma a cebada. Básicamente cereal. En boca es una cerveza muy sabrosa, con el protagonismo del sabor de la cebada. Es una cerveza muy ligera de trago, entra con alegría. En boca resulta muy crispy, muy refrescante, y con un final amarguito muy bien puesto. Cuenta con un puntito herbáceo de lúpulo muy agradable y con un toque floral que es una locura. La verdad es que es un trabajo magnífico. La única pega que le veo es la falta de cuerpo debido a la carencia de alcohol (contiene menos de un 0,5%), por lo demás, es una Helles magnífica. Me ha sorprendido muy gratamente. Comprada en BeerStore Barcelona por 1,90€. Botella de 50cl.

27 de enero de 2024

De Struise - Black Damnation 02 Moccha Bomb

Y el pepinaco de la tarde en La Bona Pinta vino con la Black Damnation 02 Moccha Bomb de los siempre impecables De Struise.

La cerveza en cuestión es la edición Vintage 2018, una Imperial Stout envejecida durante 2 añitos en barricas de bourbon de Kentucky.

Pues nada, la sirvo en la copa que me proporciona el tendero. Tiene aspecto de petrolaco y una caída muy oleosa. Luce más oscura que el hojaldre de Wesley Snipes en Blade (134 EBC). Nivel espumil moderado. No obstante, puedo sacarle una capa suficiente de espuma compacta y muy cremosa de color beis, de persistencia media.

Al naso se puede apreciar el intenso aroma a café y regaliz. La sensación en boca es de plenitud total, con un cuerpazo rotundo, una sensación oleosa, muy sedosa y un sabor intenso. Sabe mucho a café, también a regaliz. Cuenta con el puntito belgian que es una locura, al que se le suman sabores de ciruelas pasas y de uvas pasas. El puntito del bourbon se me ha quedado un poquito lejano, pero es el broche de oro a una cerveza impecable. Final muy amargo (72 IBU) y pelotazo de 13,0% para acabar como Las Grecas. Botella de 33cl.

26 de enero de 2024

Dupont - Bière de Miel

Continúo con la turrita belga. Bélgica vendría a ser una especie de Shangri-la birruno donde las referencias son inagotables e inasumibles para el ser humano, así que durante mi personal exploración del país, con calma, sin estrés y sin ansiedad, intento ir dando cuenta de esa parte emergente del iceberg.

A principios de año coincidimos varios colegas cumpleañeros y desde el año pasado hemos tomado la sana costumbre de celebrarlo en La Bona Pinta con unas buenas espumosas. Espero que dicha celebración sea una cita ineludible y que nos dure muchos años, con salud.

Quién le iba a decir a mi yo de 2013 que iba a pasar olímpicamente de todas las IPAs y recetas lupulizadas y que me iba a ir directo a la sección belga. Cual T-900 voy escudriñando la nevera descartando las ya catadas hasta dar con una Dupont hasta la fecha desconocida por el que suscribe.

Se trata de la versión biológica de su Bière de Miel, una cerveza Saison con la adición de cantidades ingentes de miel. La receta estuvo descatalogada durante 75 años, hasta 1997, que volvió a producirse de manera biológica.

Pues nada, al lío, jodío. La sirvo en la copa que me proporciona el tendero, presentando un color ambarino. Podríamos afirmar que estaría también dentro del pantone de la miel. No es una cerveza límpida, precisamente. Bien de carbonatación. Nos genera una buena corona de espuma de color blanco, compacta y de persistencia media. Buena retención del carbónico. Al asomar el tochamen nos llega un intenso aroma a miel, harto cargado de una buena dosis de fruta. El toque belgian que no falte. Que esto es Dupont, coño. En boca es una sobredosis de miel, que puede resultar abrumadora a no ser que seas el puto Winnie the Pooh. Quizás resulte demasiado dulzona, pero el rollo belgian marca de la casa, con esa levadura tan característica, ameniza la cata y le da bastante chispa al conjunto. Pese a lo dulzona, va cayendo con alegría, y hay que tener mucho cuidado porque viene más cargada que un leño de Bob Marley. 8,0%. Danger danger. Botella de 33cl.

24 de enero de 2024

Duvel

Lo prometido es deuda, así que sigo con la turrita belga. Otra de las cervecitas belgas que me regalaron mis progenitores (gestante y no gestante) por mi onomástica fue la clásica Duvel. Muchos os preguntaréis cómo es posible que en diez años de blog aún no haya aparecido por aquí. Pues quevolsquitidigui, es que nunca me ha llamado la atención, honestamente.

Botellón de 75cl para redimirse por el retraso. Cerveza Belgian Strong Golden Ale de triple fermentación elaborada con malta de cebada de dos carreras, los lúpulos Saaz y Styrian Golding y la adición de dextrosa antes de la fermentación primaria. Según el Michael Jackson bueno, la podemos tomar fría como aperitivo o caliente (atemperada) como digestivo.

Pues venga, al turrón. La sirvo en copa TeKu y es un festivalaco de la espuma. Hay que servirla con muchísimo cuidado, y aún así hay que ir parando constantemente para que baje la espuma, volver a servir un poquito más, y así constantemente. Finalmente nos queda una cerveza de aspecto claro, de color dorado un tanto pajizo, clarita pero no límpida del todo. La corona de espuma es especialmente gruesa, muy compacta, especialmente duradera, y conforme va bajando, se van formando esas extrañas formas que podéis apreciar en la fotografía, y que al final se te acaban pegando a la tocha.

Acerco el naso para disfrutar del aroma a pimienta y cítricos. En boca, de entrada es una cerveza dulzona, pero sin resultar empalagosa, con matices que nos recuerdan a la miel. Predomina el cereal, el punto de la levadura belga bien marcadete y un final muy amargo. Entra bastante bien para la graducación que tiene (8,5). Peligrosamente bien. El alcohol no se nota nada en sabor, está muy bien integrado, y hay que ir con mucho cuidado si uno no quiere acabar como Las Grecas.

20 de enero de 2024

Lindemans - Oude Kriek Cuvée René

Y ahora os van a tocar unos días de turrita belga, ya que ha coincidido que me he chuflado varios ejemplares del país de los mejillones y las papas fritas y toca reseñarlas.

Con motivo de mi onomástica, mi progenitor gestante y mi progenitor no gestante, me regalaron un surtidito guapo de cervezas belgas, todas ellas en formato 75cl.

Voy a empezar por ésta de Lindemans, que es de las pocas que debe salvarse de su catálogo. La cervecera de Vlezenbeek es famosa por sus mierdas hasta arriba de sirope. Eso no quita que tengan magníficas cervezas en su haber, como la que tenemos hoy por aquí, su Oude Kriek Cuvée René.

Se trata de una cerveza Lambic elaborada con cerezas. Concretamente este es el blend de 2021. Como intuyo donde debieron comprarla, tiene pinta de haber estado criando polvo durante estos últimos tres años.

La sirvo en el vaso para gueuzes que me trae muy buenos recuerdos prepandemiales, luciendo un color cobrizo muy bonito, de tonos rojizos, con destellos anaranjados. Carbonatación abundante pero menos duradera que la moda de los hard seltzers. En nariz nos vienen notas avinagradas, de cuerazo y madera, y con el Brett asomando. En boca es una cerveza ácida, con un punto de ácido acético bastante agradable (al menos para los que nos gusta), el Brett bastante notable pero sin llegar a chirriar. Puntito viejuno bastante molón. cuerazo, maderita  chachi y con el puntito de las cerezas, que aunque sutil, es bastante rico. Final un pelín terroso. Muy rica, en general. Joder, menuda diferencia con las que hacen con siropes. 7,0%. Botellón de 75cl.

19 de enero de 2024

La Malpolon - Pêche

Aquí sigo con mi periplo europeo, en esta ocasión me voy al país vecino para retomar el contacto con mi bienamada cervecera La Malpolon. Llevaba ya varios mesecitos sin pegarme un lingotazo de los de Lavérune, así que había mono.

De mi última compra a Beerbao me quedaba este ejemplar de los galos, al que le di morituri hace unos días. La jojoya se llama sencillamente Pêche y se trata de una cerveza ácida, de fermentación mixta, elaborada con malta de trigo tostado. Como tengo unos lectores muy avispados seguramente habrán acertado en que lleva melocotón como ingrediente adjunto. Ésta es la edición de 2022, que fue la primera y la última (hasta la fecha).

Al turrón. La sirvo en copa TeKu. Se muestra al mundo con un color dorado bastante límpido  -tirando a anaranjado- aunque queda un pelín enturbiado al caer un pelín de poso sin querer. Sí la he escanciado a tope, ya que de carbonatación iba justica. Lo suficiente como para sacarle la capa que aparece en la foto, que tarda poquito en desaparecer. La retención del carbónico de todos modos es buena. Burbuja finica.

Al asomar le tarin ya nos llega el aromilla a Brett que nos avisa que aquí hoy vamos a salir con la cara como la del Fary. De momento no encuentro la fruta. En boca es una cerveza efectivamente ácida. Muy ácida, a lo mejor el bicho ha ido comiendo y prolificando durante este año y medio, y la verdad es que acercándose hasta el límite de lo chirriante, aunque sin rebasarlo. Me alegra encontrar más matices que nos aportan cuerazo, ese rollo viejuno, ese sabor a "establo" que dicen algunos, y esas alegrías que nos da el Brett a parte del la notable acidez. El puntito del melocotón viene muy sutil, quizás demasiado, a mí personalmente este tipo de cervezas me gustan un pelín más equilibradas, con más presencia de la fruta adjunta, pero que vamos, es un trabajo de una buena factura, como todo a lo que nos tienen acostumbrados La Malpolon. 6,0%. Me costó 5,20€. Botella de 37,5cl. 

17 de enero de 2024

Mikkeller Baghaven - Rubus of Rose

Continúo con cervezas europeas, con ésta sobran presentaciones, y además reconozco que es una de esas cervezas a las que tenía muchísimas ganas de echarle el guante.

Rubus of Rose, del proyecto paralelo de Mikkeller: Baghaven. Creo que a día de hoy es de lo poco de Mikkeller que me suscita algo de interés. Fíjate tú, con lo fan de Mikkeller que había sido yo en su día. Es una cerveza que la había tenido a tiro en numerosas ocasiones pero, la cerveza, ya de por sí muy cara, solo estaba disponible en formato 75cl, por lo que salía por un pico bastante guapo. Recientemente la he podido encontrar en formato 37,5cl y además con descuentillo, así que se vino pa la saca.

Se trata de una Wild Ale elaborada con frambuesas frescas y envejecida en barrica de roble durante 14 meses. Se trata del Blend número 2 (de los 3 que hay, de momento).

La sirvo en la copita que tengo en casa de Mikkeller. Luce un vistoso color rojizo. La carbonatación es abundante, de entrada sube mucha espuma, pero de poco persistencia, la verdad es que cuesta mantener el grosor de la capa para captarla con la cámara. Espuma blanca con tendencias rosáceas. Burbuja muy finita y chisporroteante. La retención del carbónico es bastante alta y disfrutamos de esa sensación picante en la lengua durante toda la cata.

En nariz podemos apreciar muchas cosas. La más evidente es toda esa cantidad de frutos del bosque, donde la frambuesa evidentemente encabeza el recital. También en nariz detectamos una notable presencia de nuestro amigo Brett Michaels, cantante de Poison, que nos indica que en boca vamos a tener una buena dosis de acidez, y que además viene acompañado de esos aromas a establo y cuerazo que suelen acompañarlo. Puntito de acetobácter para acabar de petarlo. En boca es un desfile de sabores. Intensísimo sabor a frambuesas, que además nos sugieren fresas, grosellas rojas y otros frutos del bosque. Quizás el color de la cerveza (o el nombre de ésta) me ha condicionado y la autosugestión me ha hecho encontrar rosas e incluso hibiscos. Acidez muy marcada, pero sin que la cosa se vaya de madre. También hay que decir que el dulzor de la fruta ayuda a compensar toda esta carga tan ácida. Mucho brett, mucho cuerazo y una buena dosis de madera. También un pelín de vinagrete para alegrar el día. Si no fuera porque vale una pasta podría servir perfectamente para aliñar una ensalada con lechuga, canónigos, tomates y granada. La ensalada quedaría de putísima madre, pero eso sí, te iba a doler en el alma (y en el bolsillo). Una joyaza en toda regla. Estoy impaciente por catar la versión con vainilla. 7,2% ultrabien integrados. Comprada en la General de Begudes de Valldoreix por 15,16€.

16 de enero de 2024

Cohones - Go Art Yourself: Destructive Creation

Sigo ampliando horizontes birrunos. Hoy martes voy a ampliar mi repertorio búlgaro. Con ésta tendría dos en dicho repertorio. La primera, fue una magnífica New England IPA de la cervecera Sofia Electric, que me dejó muy buen saber de boca y con ganas de seguir haciendo prospección birruna del país. La segunda, de la cervecera Cohones, me ha producido todo lo contrario.

Cohones, un nombre muy gracioso por estos lares. Además acompaña una ilustración muy sugerente, donde aparece la silueta de un gallo con unas barbillas que parecen un par de cojonazos. El interior de la lata no ha sido tan gracioso.

El ejemplar en cuestión se llama Destructive Creation, de la serie Go Art Yourself, de la que de momento llevan dos cervezas (de estilos diferentes) y cuya peculiaridad es que se en teoría se puede desenganchar la etiqueta y usarse a modo de pegatina. Digo lo de en teoría, porque a la práctica se te acaba rompiendo y se queda la mitad enganchada en la lata y la otra en la mano. Se trata de una New England India Pale Ale con la adición de fruta de la pasión.

Sirvo en vaso shaker. De entrada sale dorada, y a simple vista ya se ven unos pedazo grumacos de poso y restos de levadura que tiran para atrás. A medida que voy sirviendo la cosa se va enturbiando. Viene muy carbonatada, y hay que servirla con cuidadín. La persistencia de la espuma, por eso, no es especialmente duradera. Finalmente queda muy turbia, de color naranja apagado, y de aspecto poco apetecible. Parece una lavativa. Terrible.

Al asomar el naso nos llega el aroma de la fruta de la pasión, y también los aromas que desprenden los lúpulos, que nos recuerdan al melocotón.. En boca tiene un sabor ácido, no creo que sea por alguna contaminación, viene más por la acidez de la propia fruta de la pasión, que a decir verdad, está poco integrada en la cerveza, resultando chirriante. Es dulzona por la cantidad de malta, bastante porrona, no invita a seguir bebiendo precisamente. El sabor nos recuerda al mango y al melocotón, pero quedan muy deslucidos por el resto de factores. Lo cierto es que la lata de 33cl cuesta de acabar y reconozco que incluso al final de la cata me estaba provocando incluso asco. Me costó 5,08€.Salvo por el aliciente de sacarme la insignia de Untappd de cervezas búlgaras, dudo que repita con esta cervecera.

15 de enero de 2024

Galway Bay & Rascals - Lagoma

Comienzo la semana con novedades. Una colaboración, ni más ni menos. Os estaréis preguntando, con lo poco que suelo comprar colaboraciones entre cerveceras, qué hace una cerveza así en un blog como éste. Pues la respuesta es bien sencilla: abrir el apartado de Catharina Sours.

Del estilo brasileño, lo propio hubiera sido comprarse una Catharina Sour brasileña. En la única tienda online donde suelo encontrar craft brasileño tienen una gran cantidad de IPAs, Imperial Stouts y Fruited Sours, pero dentro de estas últimas (de las que hice una pequeña prospección hace tres años) nunca he dado con ninguna Catharina Sour. Sí es cierto que he probado alguna interpretación patria de grifo en alguna cervecería cercana.

También primera toma de contacto con las cerveceras dublinesas Galway Bay y Rascals (si te pica, pues te Rascals). De la primera sí había probado un ejemplar de su proyecto paralelo Land & Labour, que me voló la puta cabeza. De la segunda, para ser honesto, no había leído nada acerca de ellos.

La cosica se llama Lagoma, y se trata de una Catharina Sour elaborada con naranja sanguina, guayaba y fruta de la pasión. Hechas las presentaciones, procedo pues, a servir el ejemplar en cuestión. Se precipita con cierta viscosidad hacia el cristal, liberando poquito carbónico, así que me afano para escanciarla cual sidrero asturiano. Presenta un color dorado anaranjado, un poquito velado. Consigo sacarle la capa de espuma blanca que estáis viendo, no demasiado copiosa, compacta, pero no demasiado duradera. Al asomar el napial se percibe claramente el aroma a maracuyá. En boca es una cerveza un tanto pegajosa, con bastante cuerpo. La sensación en boca es bastante diferente a la de sus primas germanas, las Berliner Weisse. El protagonismo de entrada se lo lleva el maracuyá. Es notablemente ácida, pero queda bastante equilibrada por el dulzor de la fruta. Sabor cítrico, también, con la naranja sanguina de fondo, y el toque dulce de la guayaba. No sé si será un ejemplar representativo del estilo, pero así a bote pronto, se aprecian diferencias notables entre una Berliner Weisse con frutas, e incluso un Smoothie Sour. A modo de acercamiento al estilo me ha parecido bastante edificante, pero no es un tipo de cerveza que suela comprar. Comprada online en Beerbao por 5,00€. Lata de 44cl.

8 de enero de 2024

Sabika - Castelló de la Plana

 

Está habiendo movimiento birruno por Castelló de la Plana, para lo bueno y para lo malo. Hará unos meses tuvimos un mal presentimiento acerca de la actividad de la mítica tienda especializada Va De Cervesa. Este verano nos cercioramos de que efectivamente habían bajado la persiana. También cerró el Lupulove de Benicàssim, y la fábrica de cervezas Montmirà, en L'Alcora con, más de diez años a sus espaldas, una de las fábricas pioneras en la provincia. Y por ende, también hizo lo propio su taproom, la cervecería La Grifería de Castelló, con la que tuve muchísimo gafe y de las 6 o 7 veces que me desplacé expresamente para visitarla, en todas ellas me encontré la persiana bajada. Ahora ya lo han hecho para siempre. Perono todo son malas noticias. Es precisamente en el mismo local donde se ubicaba La Grifería donde se ha abierto la última cervecería craft de Castelló de la Plana. Hace unos años (creo que entes de la pandemia) los chicos de La Gàbia de Benicàssim me comentaron que querían abrir una cervecería artesanal en la capital y que, al contrario que La Gàbia, estaría abierta durante todo el año. Los tiempos no han sido muy propicios para la hostelería durante estos últimos años, pero parece que la cosa está un poquito (al menos aparentemente) más tranquila. Después de mucho esfuerzo, han aprovechado el hueco que dejó La Grifería y por fin ya está en marcha Sabika.

Durante nuestra última bajada a Benicàssim (durante el puente de la purísima) ya estaba al corriente de la apertura del Sabika, así que nos reservamos el sábado por la tarde para aparecer por allí. Aprovechamos para quedar con nuestro estimado amigo Pepe y su familia y así matábamos dos pájaros de un tiro. Sería cosa del puente o de la pre Navidad, pero el caso es que Castelló estaba a reventar de gente, como no habíamos visto nunca. Estaban las calles muy animadas y con un ambiente festivo. Al enfilar la calle peatonal donde se ubica el Sabika, en pleno centro de Castelló, ya nos daba una idea de cómo iba a estar el asunto. Era la hora de las birras previas a la cena y estaba todo el centro convertido en un hervidero. La calle donde se encuentra la cervecería no es muy ancha, por lo que no da para una extensa terraza. Al llega para un par de mesas altas que le salvarán la vida al sector fumeta. Quedan otras dos, en el portal, que quedan también al aire libre para cobijar a dichos fumetas en caso de lluvia.

El interior es estrecho, pero muy alargado. En la entrada nos encontramos con mesas altas a mano izquierda y una mini barra alta para tomar nuestras cervezas de manera informal sentados en unos taburetes. En la entrada se puede apreciar la cámara frigorífica, que queda a la vista bajo el hueco de una escalera, donde tienen todos los barriles refrigerados, que es como deberían conservarse en todas las cervecerías especializadas. Más adelante nos encontramos con su imponente barra. Cuentan con doce grifos, diez de ellos rotatorios con cervezas artesanales de diversos estilos y diferentes procedencias. Hay dos grifos fijos destinados a las Alhambra especial verde y roja. Hay que tener en cuenta que esto no es Madrid ni Barcelona, y que en la provincia de Castelló aún queda mucho trabajo de birrangelización por hacer, de manera que siempre hay que tener una opción conocida para el cliente no iniciado en el craft. El encargado me comentó que están uniendo fuerzas con el Lupulove de Castelló para crear una sinergia craft en la zona. Sería un error competir entre ellos, así que lo mejor es que lo clientes craft puedan hacer ruta y beneficiarse de las novedades y actividades de ambos locales.

Cuando acaba la barra, queda un pequeño hueco para una nevera, que está repletita de referencias en lata y botella. En su interior básicamente New England IPAs y Fruited Sours, quizás alguna negrura también. Eché de menos un pequeño repertorio Farmhouse, alguna pequeña selección belga o alguna Lager artesanal (o alemana de calidad en su defecto). Pero hay que tener en cuenta que acaban de empezar y que aún queda mucho recorrido. Como no va a ser la última vez que los visitemos, ya os iré dando cuenta de las joyitas que traigan a través de mis redes sociales. Al fondo, el espacio se ensancha y da a una sala un poco más amplia y luminosa, también con mesas altas y taburetes, pero que puede acoger a grupos más numerosos.
 

De lo que sí dimos buena cuenta fue de su estupenda carta. Disponen de una amplia selección de tapas, ensaladas, bocadillos y postres. Entre las tapas están las típicas patatas bravas, hummus, tiras de pollo, gildas, boquerones en vinagre, croquetas, tortilla de camarones, tempura de verduras, choricillos a la sidra, ensaladilla rusa, y las clásicas tablas de quesos y de embutidos. Nosotros quisimos empezar con las patatas bravas y las croquetas de cocido que estaban riquísimas.


Para continuar acompañando nuestras birras con una buena pitanza cuentan con tacos de pulled pork y tacos vegetales, sándwich de pastrami, sándwich de atún y focaccias de mozzarella, salmón ahumado y jamón. Yo me pedí el bocadillo de pastrami, que estaba muy rico, y los niños se pidieron los tacos de pulled y salieron flipando.


Nuestra muchachada no quiso quedarse sin poner el broche de oro a la visita, así que hizo una exhaustiva prospección a su carta de postres, así que pidieron todo lo que había: brownie con helado, tarta de manzana con caramelo y tarta de queso con mermelada de frutos rojos. Debían estar muy buenos porque no nos dejaron ni una triste miga.

Estuvimos muy a gusto durante nuestra visita, a la hora de la cena la cosa se vació considerablemente y estuvimos mucho más tranquilos. El personal amabilísimo, muy rápido y con buena formación cervecera. Como he dicho anteriormente, ésta no va a ser nuestra última visita. Les deseamos muchísima suerte al equipo del Sabika con su nuevo proyecto, y mientras llega nuestra segunda visita les vamos colocando ya su merecidísimo pin en nuestro Mapa Birruno. ¡Hasta muy pronto!

Balance de daños:


-Ārpus & Apex - TDH Riwaka x Nelson x Motueka IPA. Hacía muchísimo tiempo que no cataba nada de los letones Ārpus así que decidí empezar con esta New England IPA con triple dry hopping de los lúpulos mencionados. Iba a decir que primera toma de contacto con los suecos Apex pero ya sabéis lo que opino de las colaboraciones. Zumazo sedosito, con muchísimo sabor a fruta debido a la enorme cantidad de lúpulo, con sabores de fruta tropical y fruta de hueso que era un auténtico delirio. 6,5%.

-The Garden & Whiplash - Double Hazy IPA. Seguimos con las colaboraciones y seguimos con los zumazos de lúpulo. En esta ocasión doblamos la apuesta con una New England Double IPA elaborada con los lúpulos Strata, Citra y Ekuanot. Muy sedosita, con cuerpecito, intensa de sabor todo fruta tropical. Un delirio. 7,7%.

-Ārpus - Blackcurrant x Blueberry x Cherry x Vanilla Smoothie Sour Ale. Concluyo la velada, a modo de postre, con esta Smoothie Sour de grosellas negras, moras, cerezas y vainilla. Muy densa, con la sensación de smoothie a tope, y de sabor muy marcado por las frutas del bosque. Destacan la mora y la grosella (se percibe la cereza en un plano secundario) y con el puntito ácido bastante marcado, que queda compensado a la perfección por el dulzor de las frutas. La sensación avainillada de fondo es pura gloria. Me hubiera gustado poder maridarla con el pastel de queso pero mi hija casi me deja sin tres falanges de mi mano derecha. 5,0%.

Sabika            ´Campoamor 22, Castelló de la Plana

6 de enero de 2024

Transient - Kentuckley

Buenas tardes a todos. Espero que hayáis tenido una feliz mañana, cargadita de regalos navideños, como el que me ha caído a mi. Botellaza de Transient que me ha traído, no los Reyes, sino San Nicolás. Eso debe ser que he sido muy bueno este año.

La verdad es que desconocía por completo el trabajo de la cervecera de Bridgman (Michigan, Estados Unidos), pero echándole un ojo a sus redes sociales parece ser que son los putos amos realizando petrolacos.

La que ha elegido el bueno de Santa para mí ha sido su Kentuckley, una Imperial Pastry Stout elaborada con café, sirope de arce y con un año en barrica de bourbon.

Al turrón. La sirvo en una copa que se asemeja aun snifter. Cae oleosa, con aspecto de petrolaco. Negra como el futuro de las Cold IPAs. Escanciando a tope le puedo sacar una capa de un poco más de dos dedos de espuma, no demasiado densa ni persistente, de color marrón.

Al asomar la napia me llega un intenso aroma a chocolate negro y café. En boca es una cerveza con muchísimo cuerpo, muy sedosa y de sensación aterciopelada. De entrada es muy achocolatada, con sabor a chocolate negro y nibs de café. El aporte del café como adjunto es muy generoso, con un sabor intenso y delicioso. También se pueden encontrar sabores que nos recuerdan a la melaza. El sirope de arce también tiene una buena cuota de protagonismo, con su característico sabor, mas sin resultar empalagoso. Conforme se atempera van apareciendo esos sabores a bourbon que son una auténtica locura. Baja por el gaznate calentita y con sensación licorosa (14,5%), pero en ningún momento tenemos la sensación de estar bebiéndonos un cubatazo de DYC. Es puro equilibrio, pura maestría. Botella de 50cl. Gracias Santa.

5 de enero de 2024

Long Live Beerworks - The All Seeing Eye

Aquí sigo con las primeras tomas de contacto con cerveceras estadounidenses, en esta ocasión le doy la bienvenida al blog a Long Live Beerworks, con sede en Providence (estado de Rhode Island).

Hemos ido a comenzar con el buque insignia de la marca, The All Seeing Eye, de la que existe una versión double dry hopped. Esta es la versión normal. Se trata de una New England Double India Pale Ale elaborada con los lúpulos Citra, Simcoe y Kohatu.

Al turrón. La sirvo en copa, presentando un bonito aspecto de zumazo, con un color naranja bastante vistoso y la turbidez característica del estilo. Buena carbonatación, gruesa capa de espuma de color blanco, compacta y persistente.

Al asomar la napia es un festival de frutas. Aromas que nos recuerdan a la mandarina, el maracuyá, el mango y el melocotón. En boca, el primer sorbo chirría. Algo no anda demasiado fino. No obstante, hay sabores ricos de pomelo y de piel de cítricos, también mucha fruta tropical y fruta de hueso, tal y como vaticinaba el aroma. Algo astringente también. La sensación en boca es de sedosidad, con bastante cuerpecito y resultando un pelín alcohólica (8,4%). La verdad es que me esperaba mucho más. Comprada online en Beerbao por 9,00€. Lata de 47,3cl.

Sed buenos, que tengáis una feliz noche y que os traigan muchas cosas los Reyes Magos.

4 de enero de 2024

Corporate Ladder - Margarita Mango, Agave & Habanero

Sigo con cerveceras top, sigo con los zumazos de fruta y sigo en los Estados Unidos. Corporate Ladder era una de esas cerveceras desconocidas para mí. Ni las conocía a través de las redes sociales ni mucho menos había podido catarlas. Sí es cierto que hará unos meses apareció en el ranking de Untappd como una de las mejores cerveceras estadounidenses. No hice mucho caso al asunto ya que (que yo sepa) nunca había llegado su producto a Europa, y tampoco tenía pinta de que lo fuese hacer- Pero lo hizo. Justo en noviembre , de manera totalmente inesperada, llegaron algunos ejemplares a la tienda online donde suelo comprar (actualmente menos de lo que me gustaría). 

Por lo que he visto la cervecera de Palmetto (estado de Florida) es especialista en cervezas con frutas. Para realizar la primera toma de contacto me compré dos latas. Una tirando a lo seguro, con frutas que sé que me van a gustar. Y con la segunda decidí arriesgarme un poco, ya que la receta llevaba chile habanero. con este ingrediente el resultado puede ser un rotundo éxito o un absoluto fracaso. Me la jugué y afortunadamente acerté. Bien, pues aquí tenemos a su Margarita Mango, Agave & Habanero, que emula el célebre cóctel mejicano, con los ingredientes mencionados más un toque de lima y que además es apta para celíacos ya que no contiene gluten. Como bien habréis adivinado, se trata de una Smoothie Sour.

La sirvo en copa TeKu, la cosa viene densita, con aspecto de puré de mango. Luce un color anaranjado muy vivo, idéntico al de la pulpa del mango. Prácticamente sin carbonatación, nada de espuma, pero con cierta retención del carbónico que mantiene una sensación chispeante durante toda la cata. En nariz es puro mango. En boca es una cerveza densa, con mucho cuerpo, pero de sensación aterciopelada en boca, muy sedosa. El protagonismo se lo llega el mango, intensísimo, muy jugoso, y que tiene un sabor delicioso, con la sensación de estar mordiendo directamente la fruta. Cuenta con un puntito ácido muy ligero que nos recuerda que nos estamos bebiendo una Fruited Sour. La textura de smoothie está muy lograda. No tarda en hacer acto de aparición el chile habanero, que se hace notar, aportándole un rollazo brutal al conjunto, sin que en ningún momento resulte cansino ni provocando que nos arda la boca. Tiene el fondito de agave que nos puede recordar en algún momento al tequila con el que se elabora el mencionado cóctel, y el puntito sutil de lima que resulta muy refrescante.

A mi mujer y a mí nos ha volado la cabeza. Recrea a la perfección el mango margarita, pero llevándolo al terreno de la cerveza, con una ejecución impecable. Ambos hemos coincidido que esta cerveza podría estar perfectamente en la carta de algún restaurante de alta cocina. Me resulta sumamente desanimante ver a nuestros cocineros y cocineras con estrellas Michelin anunciando cervezas de la más baja estofa. En fin, las cosas finalmente caerán por su propio peso. 6,5%. Comprada online por 10,93€. Lata de 47,3cl. Por si os pica la curiosidad, estos días la tienen de grifo en BierCaB.

3 de enero de 2024

Mortalis - Hydra Blackberry Tangerine Mango

Primera toma de contacto con la cervecera estadounidense Mortalis, que según indica la app Untappd, es una de las mejores del país. Todos tenemos nuestros reparos a la hora de realizar una lectura de los rankings y puntuaciones de dicha app, pero es una información que, a mi juicio, hay que tener en cuenta, en su justa medida, pero al menos tenerla en cuenta.

La cervecera con sede en Avon (estado de Nueva York) realiza todo tipo de recetas, pero quizás las cervezas que más aparecen por las redes sociales son sus Fruited Sours. Para hacer una valoración de su producto, compré en noviembre 3 latas, y la primera que me he abierto ha sido esta Hydra.

De la serie Hydra tienen infinidad de variaciones. La base sería una Fruited Sour. Como ya sabemos, el espectro de las Fruited Sours abarca infinidad de subestilos y variaciones, e Hydra estaría más bien colocada dentro de las Smoothie. La serie Hydra utiliza tres frutas diferentes (en este caso mora, mandarina y mango) y en su etiqueta aparece una hidra de tres cabezas escupiendo fuego por cada una de sus bocas. El color de dicho fuego viene dado por las frutas que lleva la receta, de color metalizado, produciendo un efecto visual muy chulo. Lástima que no puedan verse el resto de las cabezas y colores. Vamos, que si alguien sufre de síndrome de diógenes colecciona latas de cerveza vacías, éste es un ejemplar muy bonito para ponerla a criar polvo colocar en la vitrina.

La sirvo en copa TeKu. La cosa viene bastante densita. Presenta un color poco apetecible, entre un marrón apagado de aspecto diarreico y el morado. Muy poca carbonatación, la espuma es muy escasa y tarad poquito en desaparecer. No obstante, sí se nota cierto picorcillo de burbuja fina durante toda la cata, de manera que la retención del carbónico al menos sí persiste.

Al asomar la tocha nos llega un aroma muy intenso y agradable de moras y mango. En boca es una cerveza muy densa como ya se apreciaba en la fase visual. Masticable, incluso te encuentras las semillitas de las moras. Muchísima fruta, a toneladas, que hacen que la parte ácida sea prácticamente testimonial. En un inicio es un smoothie de moras, con el claro predominio de éstas. Más adelante van apareciendo la mandarina -que aporta un punto cítrico muy refrescante que invita a seguir bebiendo- y el mango -que aporta un saborazo dulce de fondo que es una delicia-. Pese al rotundo cuerpazo, es una cerveza que resulta muy adictiva y que se bebe con mucha alegría. Por contra, se nota un pelín el alcohol, aunque solo lleve un 7,0%. Riquísima, aunque a mí personalmente me gustó más la de Energy City (que curiosamente no aparece en dicho ranking). Al final de la cata queda la copa sucísima, llena de chorretes. Comprada online por 11,65€. Lata de 47,3cl.

2 de enero de 2024

Humble Sea - Bumper Toads

Aquí sigo, en esta vez realizando una primera toma de contacto con una cervecera de Santa Cruz (California). Seguro que a Pepe Begines le encantaría beberse una de éstas para ponerse bolillón. Humble Sea es una de las cerveceras que máslo está petando en los Estados Unidos gracias a sus zumazos de lúpulo. Aproveché una buena oferta del black friday y pude hacerme con un buen surtidito de cervezas del otro lado del charco.

La primera que me he abierto de los californianos es su Bumper Toads, una New England IPA elaborada con los lúpulos Superdelic, El Dorado, Cashmere y Riwaka. En la ilustración indica que es una DDH Foggy IPA, pero en cambio, en la parte trasera de la misma etiqueta, indica que lleva un triple dry hopping de los lúpulos mencionados, por lo que la cosa no queda muy clara.

La sirvo en copa, presenta un color albaricoque claro. Con la turbidez que caracteriza a este tipo de zumazos. En napia nos da aromas herbáceos a la par que de frutas tropicales. En boca es una cerveza con mucho cuerpo, muy sedosa. En boca la cosa sigue en la dirección que nos apuntaba el aroma: sabores muy ricos de fruta tropical -donde destaca el mango- y sabores herbáceos que aportan una sensación refrescante muy agradable. Muy fina, muy bien balanceada, perfecto equilibrio entre lo herbáceo y lo afrutado, en definitiva, un trabajo muy bien hecho. Me ha gustado muchísimo. 6,8%. Me costó 8,50€. Lata de 47,3cl.

1 de enero de 2024

Trillium - Fort Point

Comienzo el año a tope, y lo voy a regar con una cervecera de las grandes, Trillium, cuarta mejor cervecera del mundo según Ratebeer (o al menos en los últimos premios Ratebeer best de 2020) con la que tenía una espinita clavada. En una de las pocas ocasiones que llegaron a Europa, pude hacerme con un ejemplar de su Fated Farmer Apricot, que a decir verdad no me gustó nada

Le voy a dar otra oportunidad a los de Boston, y para ello me he comprado tres latas de algunas de sus célebres elaboraciones, todas ellas de corte lupulizado. Abrimos la veda con su icónica Fort Point, una New England Pale Ale. La receta lleva las maltas American 2 Row Barley, c-15 y trigo blanco, y los lúpulos Citra y Columbus.

Antes de elegir la copa me he estado fijando en la cristalería que utiliza la marca en su instagram, que es de lo más variopinto, y finalmente me he decidido por una copa que se asemeja a un snifter. Cae grácilmente para lucir un color albaricoque muy vivo y luminoso, con el aspecto hazy característico del estilo. Muy bien carbonatada, de manera que es fácil sacarle una copiosa capa de espuma blanca, muy cremosa, muy compacta y muy persistente, de color blanco y aspecto de nata montada. A priori muy apetecible.

Al asomar el napial me llegan aromas muy afrutados que me recuerdan a la mandarina, de entrada, y más adelante de mango y melocotón. Pese a que es una cerveza muy turbia, no es especialmente corpulenta ni sedosa (intuyo que por la ausencia de avena). Entra con facilidad y alegría. Predominan los sabores tropicales y de fruta de hueso, donde destacan el mango, el melocotón, y de manera más tenue, notas de piña madura de fondo. Cuenta también con su buena dosis de cítricos, donde destacan la mandarina y el pomelo. Una cerveza excelente, sin duda, muy bien hecha, pero sí que es verdad que con la cantidad de cervezas hazy que nos hemos bebido, y con la gran calidad de cerveceros locales que tenemos en España actualmente (algunas de ellas las hemos pillado con un frescor impresionante) pues la cosa queda deslucida, sin que parezca algo realmente extraordinario. Lo suyo sería viajar a Boston y darle al alpiste. Sí me ha sorprendido mucho, es que me haya costado más cara (11,83€) que la Wild Ale con albaricoques que compré en su día. Lata de 47,3cl. 6,6%.