Mostrando entradas con la etiqueta Imperial Pastry Stout. Mostrar todas las entradas
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15 de marzo de 2025

Radical Way - Dethroned

También inauguro la sección chipriota, esta vez con mejor pie, aunque con un poco de bajona por la procedencia de la cerveza. Me explico.

La cervecera Radical Way, con sede en Nicosia, indica con un buen letrerito en su latas: "CYPRIOT CRAFT BEER". Pero no, la cerveza está hecha en Bulgaria, en las instalaciones de Metalhead Brewery. También hay que decir que me he bebido infinidad de cervezas de Mikkeller que estaban hechas en Bélgica, así que mejor hacer mutis por el foro.

Aclarado esto, inicio esta sección con una Imperial Pastry Stout, de nombre Dethroned, cuya ilustración bien podría ser una portada de un disco de Death Metal. La receta lleva malta de cebada, copos de avena, lúpulo Magnum, sirope de arce, nibs de cacao, extracto de avellana y vainilla.

La sirvo en copa ancha. Escancio concienzudamente con el objetivo de sacar una bonita cascada invertida. Caída oleosa. Color negro totalmente opaco. Al principio parece que no, pero finalmente acaba saliendo mucha carbonatación, dando lugar a la esperada cascada. La cosa se va compactando hasta dejar una gruesa corona de espuma, muy compacta, muy densa y cremosa, para comérsela a cucharadas, de persistencia alta y color marrón claro.

Al asomar la tocha se percibe un intenso aroma a chocolate y vainilla. Un Cacaolat en toda regla. Notas también de avellana. En boca es exactamente lo que promete. De entrada un sabor intenso a avellana y vainilla, que es una locura. Resulta muy sedosa en boca, con bastante cuerpo. Sensación chocolatosa, golosona, dulce, sin resultar empachosa ni cansina, es más, tiende hacia lo adictivo. se pueden encontrar también notas de café y melaza. Conforme se atempera va saliendo el sabor del sirope de arce, que sale de su letargo para aportar más riqueza al conjunto. El alcohol se nota un pelín, pero teniendo en cuenta que tiene un 10,5% me parece integradísimo. Me ha gustado muchísimo. A esto le metes una barrica de bourbon y puede salir una cosa tremendísima. Hemos comenzado muy bien. Comprada en Beerdome por 7,14€. Lata de 44cl.

#hopfreemarch

19 de febrero de 2025

Reptilian & Steel City - Painettone

Por un despiste se me quedó esta cerveza sin publicar durante estas pasadas Navidades, y no ha sido hasta hoy, que echando cuentas, la he echado en falta. Me la regaló mi colega Charlie -muy fan de los Judas Priest desde su tierna infancia- durante nuestro paso por la Trobada de Cervesers Artesans de Molins de Rei del pasado mes de octubre. Al muchacho le hizo gracia la ilustración de la etiqueta, por la parodia a la portada del álbum Painkiller de la banda de Rob Halford y no quiso privar a la blogosfera de su presencia.

Elaboran los catalanes Reptilian en colaboración con los ingleses Steel City, como diría mi tía Marisol: muy conocidos en su casa a la hora de comer. Bautizada con gracia como Painettone, es una cerveza de estilo Imperial Pastry Stout. La receta lleva malta de cebada, malta de centeno, copos de avena, copos de trigo, azúcar moscovado, azúcar demerara, lúpulo (no especifica cuales) y panettone.

La sirvo en copa parecida rollo snifter. Escancio a tope para lograr sacar una buena corona de espuma. Caída oleosa, color más negro que el futuro musical de Leticia Sabater. Generosa corona de espuma, compacta y cremosa de color marrón claro. En nariz resulta cafetosa y tostada. En boca es una cerveza corpulenta, con sensación sedosa. Intensa de sabor, de notable dulzor, aunque sin llegar a resultar empachosa. Sabor a café y notas de torrefacto. Muy maltosa y quizás con un puntito sabrosón del centeno. Por mucho que me esfuerce no logro encontrar el panettone, hecho que me ha cabreado bastante. Se nota el puntito licoroso (12,0%) aunque al menos no resulta un cubatazo. Final amargo de 20 IBU. Lata de 33cl.

7 de mayo de 2024

Drowned Lands - Ten Acres: Coconut

La semana pasada fui a hacerle una visitilla a Félix de La Abadía de Sant Vicenç dels Horts y ya de paso me traje alguna joyita para casa.

Una de las cervezas seleccionadas fue esta Imperial Pastry Stout de mis idolatrados Drowned Lands. Creo que es la primera vez que veo algo de los de Warwick en España. Las veces que he podido comprar algo de ellos eran básicamente New England IPAs en alguna tienda online holandesa. Así que al tratarse de una negrura, bien valió la pena el paseíto.

La joyita pertenece a la serie Ten Acres y ésta es la versión Coconut, como el museo. Elaborada con malta Golden Promise, avena, lactosa, copos de coco fresco y vainas de vainilla fresca.

La sirvo en una copa que se asemeja a un snifter. Cae oleosa y con aspecto petrolero, negra como la permanencia del Granada en primera. Escancio a tope con la idea de provocar una bonita cascada de espuma y la posterior corona bien generosa y tupida. Una vez la cosa baja queda una cremosa capa de espuma de color café con leche.

En nariz desprende mucha alegría: aromas a coco tostado, maltas tostadas, café y chocolate. En boca es una cerveza muy sedosa, con mucho cuerpo, pero se deja beber bien. Cuenta con el puntito dulce de la lactosa, pero no resulta nada empalagosa ni empachosa, está muy bien puesto. Achocolatada, con un sabor que nos recuerda al del brownie, con un fondo avainillado absolutamente delicioso. Café, regaliz, y el coco aportando un toque muy rico sin resultar nada invasivo ni cansino. Todo funciona a la perfección como los engranajes de un reloj suizo. 9,0% peligrosamente bien integrados. Me costó 9,70€. Lata de 47,5cl.

1 de marzo de 2024

Bottle Logic - Fundamental Observation

Y si había una cervecera estadounidense que tenía en el punto de mira desde hace años, esa era Bottle Logic. En alguna ocasión los habían traído a la tienda online de Mikkeller. En otras tiendas online europeas habían aparecido alguna vez con cuentagotas, y finalmente, a finales del año pasado y principios de este, parece que por fin han llegado de manera masiva.

Pues nada, la Sra. Birruno apareció con esta botellita a comienzos de diciembre como regalo por mi onomástica. ¡Cómo no vamos a llevar 15 años de matrimonio! Ha estado a buen recaudo desde entonces esperando una buena ocasión para abrirla.

Bottle Logic fue fundada en 2013 por Wes Parker, Steve Napolitano y Brandon Buckner en la ciudad californiana de Anaheim. Son mundialmente conocidos por sus negruras. En 2020 Ratebeer los clasificó como la 72ª mejor cervecera del mundo. Hoy os traigo Fundamental Observation, una Imperial Pastry Stout de 100/100 en Ratebeer y que ostenta el puesto número 13 de mejor cerveza del mundo dentro de su estilo. La cerveza lleva vainas de vainilla como adjunto, y una maduración en barrica de bourbon. Se han realizado varias ediciones de esta cerveza, esta última (la de 2023) sería la que contaría con "menor" graduación, 13,0%, que ahí es nada.

Pues nada, al turrón. La sirvo en copa. La caidita de Roma es bastante oleosa, con aspecto de brea, un auténtico petrolaco. Muy negra y opaca. Tras el impacto contra el cristal no parece liberar nada de carbónico, así que me afano a escanciar. Llenados más de dos tercios de la copa se empieza a vislumbrar una cascada invertida que acaba generando una capa de espuma de color marrón, de un par de dedos de grosor, no demasiado tupida ni cremosa, y de persistencia media.

Al asomar el naso puedo disfrutar de un aroma muy a agradable a café, chocolate, dulces, y la vainilla que viene como adjunto. En boca es una cerveza muy densa, muy oleosa, aterciopelada al tacto, ni rastro del alcohol en boca. Muy intensa, con un saborazo riquísimo que nos recuerda al café, notas achocolatadas riquísimas, un punto dulce, golosona, acaramelada, pero sin resultar empalagosa, y con el sabor avainillado que es una locura. El puntito del bourbon acaba aflorando conforme se atempera, riquísimo, muy sutil -para nada resulta un cubatazo- que acaba de aportar un saborazo al conjunto que es un locurón. Tremendísima. Botella de 50cl.

6 de enero de 2024

Transient - Kentuckley

Buenas tardes a todos. Espero que hayáis tenido una feliz mañana, cargadita de regalos navideños, como el que me ha caído a mi. Botellaza de Transient que me ha traído, no los Reyes, sino San Nicolás. Eso debe ser que he sido muy bueno este año.

La verdad es que desconocía por completo el trabajo de la cervecera de Bridgman (Michigan, Estados Unidos), pero echándole un ojo a sus redes sociales parece ser que son los putos amos realizando petrolacos.

La que ha elegido el bueno de Santa para mí ha sido su Kentuckley, una Imperial Pastry Stout elaborada con café, sirope de arce y con un año en barrica de bourbon.

Al turrón. La sirvo en una copa que se asemeja aun snifter. Cae oleosa, con aspecto de petrolaco. Negra como el futuro de las Cold IPAs. Escanciando a tope le puedo sacar una capa de un poco más de dos dedos de espuma, no demasiado densa ni persistente, de color marrón.

Al asomar la napia me llega un intenso aroma a chocolate negro y café. En boca es una cerveza con muchísimo cuerpo, muy sedosa y de sensación aterciopelada. De entrada es muy achocolatada, con sabor a chocolate negro y nibs de café. El aporte del café como adjunto es muy generoso, con un sabor intenso y delicioso. También se pueden encontrar sabores que nos recuerdan a la melaza. El sirope de arce también tiene una buena cuota de protagonismo, con su característico sabor, mas sin resultar empalagoso. Conforme se atempera van apareciendo esos sabores a bourbon que son una auténtica locura. Baja por el gaznate calentita y con sensación licorosa (14,5%), pero en ningún momento tenemos la sensación de estar bebiéndonos un cubatazo de DYC. Es puro equilibrio, pura maestría. Botella de 50cl. Gracias Santa.

22 de junio de 2023

New Holland - Dragon's Milk Reserve

Cambiamos de tercio, en esta ocasión nos vamos a las Pastry Stouts, pero continuando con los pies en Estados Unidos. Realizamos la primera toma de contacto con una cervecera a la que le tenía ganas: New Holland.

La cervecera fue fundada por Brett Vanderkamp y Jason Spaulding, dos estudiantes universitarios que comenzaron haciendo sus primeros pinitos en el mundillo del homebrewing. En 1996 empezaron su andadura profesional con fábrica en Holland, y actualmente -tras la venta de Bell's a la industrial japonesa Kirin- son la cervecera craft más grande del estado de Michigan.

Actualmente cuentan con dos grandes líneas de producto: Dragon's Milk y Tangerine Space Machine, así como una línea de bebidas espirituosas.

Hoy tenemos aquí su Dragon's Milk Reserve, de la que tienen numerosas variedades. La que hemos comprado es una Imperial Pastry Stout envejecida en barrica de bourbon, con la adición de galletas stroopwafel, café, caramelo y canela. Reserva 2 de 2022.

La sirvo en copa para cervezas barrel aged, de lo poco que ha sobrevivido de cristalería Spiegelau que tenía. Presenta un color más oscuro que el futuro de la cumbre del clima de la ONU en manos de Froilán. Viene bien de carbonatación, con una gruesa corona de espuma compacta y persistente de color beis. De entrada, en nariz, ya nos llega el aroma a bourbon bastante intensito. Mucho caramelo también, café, tortitas de chocolate y sirope de arce. Realmente el aroma a las galletitas holandesas está muy conseguido.

Procedemos al primer tiento. Comienza el festival con mucho café, absolutamente delicioso. Dulce, en su justa medida. Al tacto resulta muy sedosa, suave y aterciopelada, con un fondo avainillado. El bourbon es bastante notable, pero sin excederse, no da la impresión de meterse un cubatazo en absoluto. En boca no se nota tanto el sabor a stroopwafel, pero aún así el sabor está muy conseguido, con el gusto de galleta y el toque de caramelo riquísimo. Puro delirio. 11,0%. Me costó 8,83€. Botella de 35,5cl.

5 de mayo de 2023

Bacchus - Monumintal

Me ha costado la vida dar con una referencia australiana que no fuera de nuestros viejos conocidos Cooper's. Máxime cuando puedo conseguir diferentes referencias neozelandesas. Es más, incluso la Foster's, que antes se veía con relativa frecuencia ha desaparecido del mapa.

Bueno, pues bienvenidos sean Bacchus (no confundir con la cervecera belga de mismo nombre) que tienen sede en Capalaba, un suburbio de Brisbane, en el estado de Queensland.

Entre las opciones que se me pusieron a tiro elegí solo una (valían un pastizal y no está la cosa para mucho derroche), de nombre Monumintal. Se trata de una Imperial Pastry Stout elaborada con malta de cebada, avena, trigo, centeno, lactosa, cacao, vainilla, chocolate y menta, además del agua, el lúpulo y la levadura de turno.

A ver qué tal. La sirvo en copa (el vaso de Stouts murió y paso de pagar la jubilación en Bahamas de los directivos de Spiegelau) y presenta un color totalmente negro, opaco y de aspecto oleoso. El petróleo viene acompañado de una copiosa corona de espuma tupida y cremosa de color marrón claro, muy persistente y que se adosa al cristal dejando un bonito encaje de Bruselas.

Al naso viene la cosa cargadita, como la petaca de Froilán. Desprende aromas que nos recuerdan al After Eight: mucho chocolate y menta. La cosa promete. En boca es una cerveza con mucho cuerpo, muy sedosa y agradable. Dulce, en su justa medida, nada empalagosa. Realmente nos ofrece lo que nos promete: un sabor auténtico a chocolate y menta deliciosos que nos recuerdan al citado dulce. El sabor a chocolate es brutal, la menta aporta un sabor increíble que resulta balsámico y refrescante en boca, muy armonioso, sin la sensación de estar comiéndote el dentífrico. Muy golosona, se deja querer, y ojo, aunque la menta y el chocolate sean los claros protagonistas, por debajo se vislumbra una magnífica Imperial Stout. Tenemos notas cafetosas y de malta tostada que sirven de sustento al postre, un fondo avainillado que es una locura, un puntito de caramelo nada cansino y sobre todo la sensación de que está todo en su sitio y en su justa medida. Me ha parecido sensacional. He acabado lamiendo hasta la última gota. Recuerdo claramente, cuando me inicié en el mundillo del craft que fantaseé con la idea de hacerme homebrewer y una de las recetas con las que fantaseé fue precisamente con una Imperial Stout achocolatada y con un puntito de menta a modo de After Eight. Pues bien, es exactamente esto, ejecutado a la perfección. Detractores de las Pastry Stouts, id abriendo el asterisco de las excepciones. ¡Ojocuidao! 13,1%. Me costó 14,72%. Lata de 37,5cl.

18 de octubre de 2022

FiftyFifty - Eclipse Salted Caramel

Pues nada, ya que el lunes había comenzado con alegría, el martes no iba a ser menos.

Se hizo de rogar, me la regaló mi suegra por mi santo en diciembre del año pasado y ha estado en la despensilla criando telarañas tan ricamente. Por fin encontramos el momento perfecto para abrirla, aprovechando la visita de unos amigos para cenar. Una de las grandes cerveceras norteamericanas a las que tenía ganas de tachar de mi lista personal: FiftyFifty.

Y no la hemos tachado de la lista precisamente con cualquier mierda de su catálogo, no. Nos hemos ido directamente a por su buque insignia: Eclipse. De su impecable Imperial Stout existen numerosísimas versiones, y de todas las que tenían disponibles, mi querida Socorrito fue a elegir la Salted Caramel, elaborada en 2019, con la adición de caramelo salado y envejecida durante un mínimo de 6 meses en barrica de bourbon. Cómo me conoce Maria Socors.

Pues nada, vete a por dos copas que la peña quiere postre. Previo al deschape procedo a retirar la cera que cubre el cuello de la botella, puramente ornamental. Me cago en todo el estado de California y parte de Nevada al comprobar que la chapa viene sin dibujo. La sirvo en la copa de Spiegelau para cervezas barrel aged, el resto lo sirvo en una parecida a una copa snifter, con la gracia y salero que me caracterizan al escanciar petróleos. No hay nada que me de más rabia que una Stout sin una buena dosis de cremosa espuma. Cae grácilmente mostrando un aspecto oleoso, color azabache y una opacidad total. La carbonatación es muy abundante y logro sacarle una copiosa capa de espuma compacta, cremosísima y persistente de color beis. Procedo a acercar la tocha cual AVE a la estación de Atocha.

En nariz destaca el intenso aroma a chocolate. Parece como si el puto Willy Wonka estuviese dentro. En boca es una cerveza con muchísimo cuerpo, así que vamos a tomárnosla con muchísima calma. El alcohol está demasiado bien integrado (11,0%) y carece de esa sensación licorosa que nos calienta la garganta. Destaca el sabor a chocolate negro. Mucho caramelo, muy evidente pero sin resultar empachoso en ningún momento, en su justa medida. El punto salino, más que parecer una ahogadilla en la Malvarrosa lo que hace es realzar el sabor del café y del chocolate, que son de absoluta locura. Nos asalta la duda del tongo al no aparecer el bourbon, pero, ¡Ay, hombres de poca fe! A la que se calienta el asunto la cosa cambia considerablemente, menguando el sabor a pastelería y incrementándose el rollo licoreta. El sabor a bourbon acaba siendo más que evidente, sin llegar al cubatazo. Aquí hay mucha mano y buen hacer por parte del maestro cervecero. Un trabajo muy fino, y sin duda una de las mejores Imperial Pastry Stouts que he probado nunca. Chapeau nanos. La maridamos con un brazo de gitano de chocolate que trajeron mis invitados y casó divina, pero sola la cosa hubiera funcionado fetén de todos modos. Botellaza de 50cl.

17 de mayo de 2022

Great Notion - We're Out Of Dynamite

Hacía tiempo que iba detrás de las cervezas de Great Notion. Me consta que a España han llegado en alguna ocasión muy puntual (que obviamente se me escapó), así que he tenido que tirar de Mikkeller Webshop para hacerme con las mías.

La primera que me he abierto ha sido We're Out Of Dynamite, una Imperial Pastry Stout elaborada con piña, coco y fruta de la pasión. En la ilustración de la etiqueta aparece el sashquach mascota de la cervecera como si fuera la sirenita de Copenhague, y al lado, en una barca, Henry y Sally de Mikkeller. En ningún lado pone que sea una colaboración, quizás era un guiño por el Copenhagen Beer Celebration. Tenía muchísimas expectativas con esta cervecera pero la verdad es que la primera toma de contacto no ha sido como yo me esperaba. Un verdadero desastre.

La sirvo en vaso para Stouts y presenta un color oscuro (tendiendo al negro) y con apariencia oleosa. La carbonatación no es demasiado abundante. Me esmero escanciando con la gracia y salero que me caracterizan, pero tan solo logro sacarle el grosor que aparece en la foto, que desaparece en cuestión de segundos. Flotando se pueden observar grumitos, en las paredes del vaso quedan churretes y la verdad es que la apariencia es bastante asquerosa, con aspecto de lavativa. Durante la larga degustación gran parte del poso se ha ido precipitando en el fondo del vaso.

En nariz nos llega toda la fruta: el coco, la piña y el maracuyá. El aroma a Stout queda más bien lejano. En boca al principio es bastante desagradable. Acabar escupiendo grumos no era la idea que tenía yo para el birrote del viernes noche. El sabor está bastante protagonizado por la fruta. El coco muy rico (le va muy bien a la Imperial Stout), la piña muy rica (le da un twist tropical muy gracioso), pero el maracuyá chirría cosa mala, no pega nada y la verdad es que dinamita toda la degustación. En ocasiones me viene un regusto sulfuroso que no sé si es de la fruta de la pasión o que la cerveza estaba estropeada. Cuerpo muy heavy (11,2%), sorbitos muy cortos, y con la Imperial Stout totalmente sepultada por la fruta. De fondo se puede disfrutar de un sabor achocolatado agradable que es lo único que nos recuerda que nos estamos tomando una Imperial Stout. Muy durita. No me la pude acabar. Me costó 11,97€. Lata de 47,3cl. Con una de 20cl ya cumplíamos. Dolor. Mucho dolor

29 de abril de 2022

Casita & Forgotten Road - Not Before I Had My... Banana Marshmallow Chocolate Vanilla Hazelnut Coffee Stout

Tristemente vamos a finiquitar mi pequeño surtidito de Casita Brewing que conseguí comprar en una tienda online extranjera. No me consta que hayan venido aquí a España, peeeero, uno no es omnipresente y por tanto podrían haber venido sin que yo me enterase.

El caso es que hace unas semanitas me jinqué un par de NEIPAs riquísimas, y hoy vamos a cambiar de tercio con un estilo totalmente diferente para hacernos una mínima idea de cómo trabaja esta gente y abarcar un poquitiiiiito más de su catálogo.

La cosa tiene guasa. La cerveza se llama Not Before I Had My... Banana Marshmallow Chocolate Vanilla Hazelnut Coffee Stout, y sí, efectivamente lleva todo eso y sí, también, sabe a todo eso. La cerveza ha sido elaborada en colaboración con Forgotten Road Ales. Sí, ya sabéis lo que pienso acerca de las colaboraciones. Admito que ésta me la he comido doblada, cosas de la compra online.

Al lío. Abro la lata y la elevo cual mexicano se prepara para su clavado desde La Quebrada. La caída es grácil y oleosa desde las alturas y se precipita hacia el fondo del vaso de Stouts. El impacto produce una gran cantidad de espuma, y conforme se va llenando el vaso se crea una bonita cascada burbujil muy bonita, para finalmente dejar una gruesa corona de espuma muy compacta, muy cremosa y muy persistente de color marrón. No hace falta ni acercar la napia. Desde la lejanía nos llega ya el intenso aroma a avellana, que en inicio, prácticamente protagoniza la fase olfativa, aunque también se dejan ver las nubes (malvaviscos, marshmallows o como lo queráis llamar).

En boca la cosa es bastante corpulenta. Densita no, lo siguiente. Prácticamente masticable. Muy oleosa, aterciopelada en el paladar, pero con el alcohol muy bien integrado (al tanto, 10,3%). El primer sorbo es de avellana pura. Luego entra en tromba la banana, muy intensa, muy rica y sin resultar fuera de lugar. Sensación avainillada de fondo, con las nubes también pululando por allí, y, ¡ojito! porque cuando se calienta empiezan a aparecer los nibs de cacao aportando un sabor chocolatero, que junto con la banana, realizan un tándem absolutamente brutal. En una segunda fase olfativa sí se empieza anotar el café, aunque en sabor queda totalmente solapado por el resto de sabores. La cerveza es deliciosa, hasta aquí bien. El problema que tiene es que es una cosa totalmente opuesta a la idea de una cerveza bebestible. Se hace durita, en ocasiones demasiado dulzona y empalagosa, y muy, pero que muy empachosa. No me la pude acabar. Lo suyo sería enlatarla en formato 33cl o compartir la lata de 47,3cl entre (mínimo) dos personas. La lata entera no hay cristiano que se la acabe. Me costó 10,49€.

30 de septiembre de 2021

The Bruery - Sweet Liberty

Bueno joder, a la tercera va la vencida. Primero catamos su submarca Bruery Terreux, después vino su otra submarca Offshoot y ahora, por fin, hemos conseguido una cerveza de la marca principal The Bruery, que -cosas de la vida- ha sido la que menos me ha gustado de las tres. Estas mierdas suelen pasar.

Teníamos ganas de catar cositas ricas de los de Anaheim, pero siempre nos tiraba para atrás sus desorbitados precios. Ésta no es que me haya salido a precio de saldo precisamente, pero por bastante menos de lo que suelen crujir. La receta es un tanto bizarra: una Imperial Stout con piña y coco. Imperial Stout con coco es un invento que me suele molar, ahora bien, cuando entra en acción la piña aquí la cosa puede patinar. Es como la pizza tropical. ¿Quién cojones se come una pizza con piña? Pues con esto es básicamente lo mismo: ¿Quién cojones le echa piña a una Imperial Stouts? Los mismos que te la van a cobrar a precio de criptonita. Andiamo.

Vertemos el contenido de la lata en el vaso indicado para Stouts cual sidrero asturiano con el objetivo de conseguir una bonita cascada. Vaya si lo conseguimos, solo me ha faltado a Paris Hilton en casa para montar la fiesta de la espuma. Conforme va bajando el tema y se va asentando la espuma nos deja una bonita crema compacta -con algún que otro agujeraco rollo Gruyère- bastante persistente de color marrón claro. La cerveza es un petrolaco bastante denso, de aspecto oleoso y de color totalmente negro. En olfato es una piña colada. Mucha piña, mucho coco, y algo de malta tostada muy de fondo. Tiene su rollo.

En boca es una cerveza con muchísimo cuerpo, densita como para hacer morcillas. No es una cerveza lo que se dice bebestible precisamente. Se me hace muy raro tener en la boca una Imperial Stout y una piña colada a la vez. Se me cortocircuita el puto cerebro. Es una cerveza tostada, maltosa y muy dulce. El sabor de la Imperial Stout no tarda en quedar sepultado por la piña y el coco. A sorbos te viene la piña. A sorbos te viene el coco. En otras ocasiones te vienen los dos juntos. Rica, original, pero reconozco que acaba cansando. Se hace excesivamente empachosa. Para compartir no te digo yo que el invento puede resultar curioso. Ahora bien, si os vais a cascar la lata de pinta americana solos a cara de perro como el que suscribe pues yo de vosotros como que me lo pensaría dos veces. Con una latita de 33cl ya cumplíamos. Me costó 11,89€.

9 de diciembre de 2020

Maltgarden - Yellow Appetizer

Traemos de vuelta a mis camellos Maltgarden, que me proporcionan droga de la dura, como la que tenemos hoy aquí. Se trata de una Imperial Pastry Stout a la que han añadido extracto de banana, nibs de cacao y sirope de arce. La receta también lleva copos de avena y centeno. Los polacos han bautizado esta joyita como Yellow Appetizer.

Bueno, así de entrada tiene muy buena pinta. A mí la combinación de banana con chocolate siempre me ha creado adicción. Hace años era yonki del helado Banoffe de Häagen-Dazs, y cuando lo retiraron de las tiendas mi mujer y yo peregrinábamos hasta su heladería de Rambla Catalunya para seguir disfrutándolo. Luego llegó el Chunky Monkey de Ben & Jerry's para paliar ese mono. Así que de entrada ya sabía que esta cerveza me iba a a enamorar antes de sacarle la chapa.

La sirvo en vaso para Stouts, el chorro es oleoso y parece un petrolaco, muy untuoso. Al impactar contra el fondo del vaso me asalta el temor de que no va a generar espuma, así que escancio la cerveza cual sidrero asturiano mientras mi mujer me baila el xiringüelu. Al final, a medio vaso empieza a verse una espuma muy oscura que va en aumento, primero de color marrón oscuro, y conforme sube y se va asentando va adquiriendo un color marrón más claro para al final dejarnos una tupida crema de color beis. La cerveza es totalmente negra y opaca. Al olfato es todo banana. Brutal. Lagrimones. Entre la sobredosis bananil surgen notas de chocolate y caramelo. Me paso un buen rato esnifando. Con el primer trago noto una cerveza con muchísimo cuerpo, más que sedosa podría llegar a afirmar que casi gelatinosa. Los sabores que predominan en boca son los del cacao y el del café, seguidos del sirope de arce, que le aporta un rollo muy golosón al conjunto sin resultar empachoso. La banana sigue presente en boca, mucho más comedida, pero junto con el saborazo a chocolate provoca una sensación orgásmica. Del 11,7% de alcohol no te enteras, resultando una cerveza peligrosísima. Viene en formato 50cl, perfecta para compartir, pero os la podéis fundir entera solos como ha sido mi caso, que no os va a sobrar ni un solo centilitro, e incluso vais a relamer el vaso. Absolutamente deliciosa. Me tienen muy loco estos polacos. Comprada online en Super Sol de Gràcia por 7,30€.

13 de mayo de 2020

Omnipollo & Dugges - Anagram

Cada vez me resultan más cansinas las Imperial Pastry Stouts de Omnipollo. Al principio tenían su gracia, lo reconozco, su Noa Pecan Mud Cake me encantó, su Hypnopompa me flipó, pero no sé si el hecho de haber perdido el factor sorpresa o el hecho de que cada vez tolero menos el exceso de azúcar, pero ésta en concreto me ha dejado bastante tibio. Si a esto se le suma que te has dejado 9,50€ en una cerveza que no te pone Pinocho pues como que apaga y vámonos.

La cerveza se llama Anagram y está elaborada en colaboración con sus compatriotas Dugges. La receta lleva arándanos y aromas artificiales, y sus creadores la definen como una Blueberry Cheesecake Stout. Normalmente la ilustración de la etiqueta está realizada en color blanco pero ésta la han hecho en color morado, desconozco si es para evocar el color de los arándanos o es que tienen pensado cambiar de color dependiendo de la añada.

La sirvo en el vaso para Stouts diseñado por mi bienamado John Maier. Presenta un color muy oscuro, totalmente opaco, apariencia oleosa, de petrolaco total. La carbonatación es abundante pero no excesiva, fijaos que aún escanciándola no he logrado llenar hasta arriba el vaso de espuma. La espuma es compacta, cremosa y de color beis. Al olfato nos llega un aroma que nos recuerda al chocolate con leche y efectivamente al pastel de arándanos al que hace referencia. En boca es muy intensa, muy dulzona, con sabores que nos recuerdan a los frutos rojos -incluso a fresas- y dulce de leche. Empalagosa. El alcohol es bastante notable (12,0%, como para no notarse), pero no nos da esa sensación licorosa por el pecho a cada trago. En general la percepción sí puede resultar la de un pastel de arándanos, pero lo que no es en ningún caso es una Imperial Stout, que en mi opinión es inexistente, sepultada por dicho pastel. Comprada en La General de Begudes de Valldoreix.

En mi opinión os la podéis ahorrar. Además, si esta gente, con la que está cayendo, se permite la frivolidad de vender en su web una puta Gose de litro y medio a 250,00€ a mí ya me han visto. A partir de ahora invertiré mi dinero en cerveceros locales que realmente lo necesiten. Goodbye Henok! Goodbye Karl!

4 de mayo de 2019

Basqueland, Track, Left Handed Giant & North - Four Layer Cake

Hoy os traemos una colaboración a cuatro bandas entre la cervecera de Hernani Basqueland con sus colegas de UK: Track (Manchester), Left Handed Giant (Bristol) y North (Leeds). Visto así me ha recordado a la letra del tema North de mis adorados The Cult.

La cerveza se llama Four Layer Cake, se trata de una Stout a la que le han añadido chocolate y sal marina. Si habéis probado el chocolate con un puntito salino, habréis visto que tiene su rollo, y supongo que las cuatro cerveceras han intentado plasmarlo en su versión líquida.

La servimos en el que fuera el último uso de mi vaso de Stout antes de morir (es lo que pasa cuando no friegas tu instrumental tú mismo a mano). Presenta un color totalmente negro y con una capa muy abundante, cremosa y persistente de color marrón claro.

En boca al principio lo que me ha llegado básicamente ha sido muchísimo torrefacto. Más adelante, conforme se va calentando, aparece el sabor intenso del cacao puro, muy rico, algo de regaliz muy suave y el rico sabor del café. Final bastante amarguete (50IBUs). No he encontrado la sal marina, sinceramente. Me ha parecido una Stout rica, sin más, y a decir verdad, viniendo de la unión de cuatro cerveceras me esperaba bastante más. 7,6%. Comprada en Wine Palace por 2,79€.

27 de febrero de 2019

Omnipollo - Hypnopompa Rum

Otro chasquete de los guapos que me he llevado recientemente ha sido con la versión de la Hypnopompa envejecida en barriles de ron de los suecos Omnipollo. Y además os digo que cada vez tengo menos confianza en lo "especial" -vamos a llamarlo así- de sus recetas. La verdad es que la Hypnopompa original me pareció brutal, pero en este caso no puedo afirmar lo mismo.

La sirvo en vaso, tiene aspecto untuoso, de petrolaco total, muy oscura y parece densita. Genera muy poca espuma, de color beis, que desaparece rápidamente. Al olfato, nada más acercar la tocha ya nos saltan todas las alertas de que va a ser una cerveza muy alcohólica. Olvídate del resto de aromas, todo alcohol y algo de café por ahí en medio. En boca la cosa lleva la misma línea: cubatazo de ron. Olvídate de la Hypnopompa original, olvídate de los malvaviscos, nubes, marshmallows o como quieras llamarlo, olvídate de la vainilla de Tahití, olvídate del cacao. Olvídate de todo. Cójete una Steinburg negra, métele un chorreonzaco de Cacique y... ¡equilicuá! Para mí un barrel aged tiene sentido si le vas a aportar más riqueza a la receta original, pero si te la vas a cargar en mi opinión no vale la pena ¡déjala como estaba!. No tiene nada que ver con la Hypnopompa original porque queda totalmente oculta bajo todo el alcohol. Ha sido una gran decepción. Fue un regalo de mi hermano y mi cuñada por mi cumpleaños y fue la única cerveza del lote que no me gustó. 11,0%.

25 de enero de 2019

Amundsen - Dessert In A Can Pecan & Maple Pie

Traemos de vuelta a la cervecera noruega Amundsen. En esta ocasión me dejé seducir por la lata y evidentemente por el título, todo apuntaba a un birrote épico.

De la Dessert In a Can existen varias versiones: la Chocolate Marshmellow, la Chocolate Mud Cake, la Mint Chocolate Crisp y la Pecan & Maple Pie que tratamos hoy.

Si hay algo distintivo de las latas de Amundsen es que sus latas se abren totalmente por la parte superior. Esto a mí personalmente no me agrada, porque soy muy torpe, y todas las veces que he servido cervezas de Amundsen en vaso he acabado desparramando por la mesa parte de nuestro amado líquido (nada barato, por cierto). Esta vez no fue una excepción. Lo bueno de este sistema es que luego puedes utilizar la lata de portalápices sin tener que destrozarla con el abrelatas.

Bien, consigo meter algo de cerveza en el vaso, aparece muy poca espuma. La cerveza aparenta petrolaco, muy opaca y con cierta untuosidad. Al olfato el olor es muy bestia: ultra aromática. Me recuerda al olor del mazapán, de ciertos dulces y también se percibe el sirope de arce. En boca es muy dulce y el sabor potentísimo. Te viene el saborazo delsirope de arce, de las nueces pecanas, del antes mencionado mazapán... lo solapa todo, olvídate de la cerveza, la Imperial Stout no la vas a encontrar por ningún lado. Me ha resultado demasiado empachosa y empalagosa. En un inicio pensé que no podría acabármela, pero al final me tomé mi tiempo, y combinándola con helado cookie dough de Ben & Jerry's mela pude fundir. Comprada refrigerada en La Bodega del Sol de Barcelona por 6,45€.Crujidón, crujidón. No creo que me animase a probar el resto de la serie ni aunque las encontrase a mitad de precio. 10,5%

1 de noviembre de 2018

Evil Twin - Imperial Biscotti Break

Como cada primer jueves de noviembre, se celebra el Stout Day. Este año ha coincidido con el día de todos los santos. ¡Feliz jagulin grupo!

Y como viene siendo tradición, José Benedicto, del blog cervecero Mis Aventuras Cerveceras nos convoca a todos para participar por las redes sociales utilizando el hashtag #ISD18España mientras disfrutamos de una cerveza del estilo.

Pues bien, yo este año he hecho lo propio. Hoy al ser festivo no he podido esperar y me la he abierto al mediodía. Normalmente para este evento suelo utilizar cervezas nacionales pero en esta ocasión tenía la nevera un poco tiritando y la única que tenía era esta Imperial Biscotti Break de la cervecera estadounidense (antes danesa) Evil Twin. Se trata de una Imperial Stout elaborada con café, almendras y vainilla. En formato pinta para disfrutarla al máximo.

La servimos en su vaso correspondiente, el aspecto es soberbio. Muy oscura, opaca y con una abundante, tupida y persistente corona de espuma de color beis. Al olfato ya nos llega todo el cafetal. En boca resulta muy sedosa y agradable al paladar. Destaca el café por encima de todo, muy sabroso, empapando toda la boca de sabor y sin ninguna estridencia, hasta ahí todo bien. Lo que no me ha gustado tanto ha sido el hecho de no encontrar ni las almendras ni la vainilla, factor que me ha decepcionado un poco, ya que la receta apuntaba a ser un petrolaco brutal. No obstante un birrote de todas formas. 11,5% de volumen de alcohol perfectamente integrado. No se nota nada. Entra como la seda la pinta entera. Comprada refrigerada en A-Go-Go de Terrassa por 7,50€.

29 de julio de 2017

Omnipollo - Noa Pecan Mud Cake

Esta cerveza la tenía guardada en la nevera desde el mes de diciembre esperando a ser abierta por un acontecimiento especial. Ese día ha llegado, y para celebrar la llegada de mi hijo Pablo era el momento perfecto para disfrutarla.

Se trata ni más ni menos que la Noa Pecan Mud Cake, cervezón de dimensiones épicas elaborado por nuestros bienamados Omnipollo en las instalaciones de De Molen en Bodegraven durante 2016. Lo más curioso es que pudiera darse la casualidad de que durante nuestra visita al molino holandés se estuviese fermentando allí precisamente esta cerveza

No hace falta etiqueta, no hacen falta las presentaciones. Todos los beergeeks cuando vemos esa característica botella negra con la cara sonriente de color verde sabemos perfectamente de qué se trata: la Imperial Stout de la cervecera de Estocolmo elaborada con sabores naturales de nueces pecanas y pastel de barro

La servimos en la copa TeKu y aparece un liquido viscoso -un petrolaco total- de aspecto denso y a priori no parece que se vaya a formar mucha espuma, cosa que tardamos en desmentir en pocos segundos, ya que se acaba formando una buena capa de color beis bastante persistente y cremosa. Al olfato es orgásmica. El aroma a pastel de chocolate es tan intenso y nítido que es acojonante, dan ganas de morder la copa. Aparecen también las nueces pecanas. Sublime. En boca la cosa sigue en la linea, muchísimo chocolate, cacao puro, algo de café, y esa sensación intensa de bombón de licor (11,0%). Las nueces pecanas siguen ahí, aportando ese saborcillo característico que le da a esta cerveza un toque estelar. Un birrote impresionante. 11,20€ en BierCaB ShoP.

16 de febrero de 2017

Buxton & Omnipollo - Yellow Belly

Hoy toca birrote. Pero birrote de los gordos. Cosa bestia. Nace fruto de la colaboración entre los ingleses Buxton y los suecos Omnipollo. Ambas cerveceras nos han dado muchísimas alegrías, qué os voy a contar yo que no sepáis ya. Grandiosos los dos.

La Yellow Belly es una cerveza Imperial Stout riquísima y con muchísimos matices. A priori lo que más nos sorprende es su presentación, que hablemos claro, parece un encapuchado del Ku Klux Klan. En la etiqueta interior viene explicado el porqué. Si os pica la curiosidad también podéis leerlo en su ficha de Ratebeer.

Al servirla tiene un aspecto de petrolaco total, pácticamente sin espuma, pero una auténtica bomba en aroma. Colosal. Todo un torrente de café, galletas y frutos secos asciende por nuestras fosas nasales, pero lo mejor de todo es que no lleva ni galletas, ni mantequilla de cacahuete, ni frutos secos. ¡Magia! A mí el olor me sugiere el de las galletas Chips Ahoy, y los más fuerte de todo es que no es una cosa nada sutil, es un olor muy evidente. Lo mismo pasa con los cacahuetes, ¡ahí estan! Es una de esas cervezas para pasarse toda la tarde esnifándola. Lagrimones.

En boca es un cervezote como para poner a la peña de pie. Muy completa, muy sabrosa. Sabor a café -que es lo más evidente- frutos secos tostados (los cacahuetes siguen ahí), chocolate negro puro, nibs de cacao y algo de regaliz muy sutil. Es un pepinaco que entra demasiado bien, y con sus 11,0% gradacos la hacen más peligrosa que organizar una procesión de nazarenos en el Bronx. Cierta sedosidad que nos aporta la lactosa y un saborazo delicioso con final genial. Obra maestra. Un regalazo de mis hermanos por mi cumpleaños, cada año se superan. ¡A su salud!

11 de marzo de 2016

Omnipollo - Hypnopompa

Bueno, después de haber probado la Vanilla Black Velvet y la Caribbean Chocolate Cake con tan pocos días de diferencia uno piensa que ya hemos llegado al top, que la cosa no se puede superar, entonces llegan estos cerveceros nómadas suecos y te vuelven totalmente loco con esta brutal Imperial Stout elaborada con malvaviscos, ¡sí!, con esas putas nubes de golosina tan esponjosas con las que a punto has estado de palmarla por asfixia cuando eras un enano, esas mismas, los ahora llamados marshmallows que venden en el LIDL en bolsas de cuatro kilos. Que quede claro que no me refiero ni a la flor de malvavisco ni a los caramelos de ídem, me refiero a eso que pinchan los americanos en un palo cuando salen de acampada y lo asan en la hoguera. 

Pues eso. Aparece mi hermano con esto el día de mi cumpleaños y con 4 botellas más de 99-100 en ratebeer. Lágrimas de emoción. Eso es un hermano, coño.

Bueno, os explico bien como fue todo porque leyendo la etiqueta yo tampoco daba crédito, y con el tema de los malvaviscos me esperaba un fail más brutal que el de Bertín Osborne con Scavengers. Sigo leyendo, también lleva vainas de vainilla de Tahití. Mira qué bien. Elaborada en las instalaciones de De Molen, joder cómo se le ha ido la pinza a estos holandeses. En menudos jaris te metes, Menno.

La sirvo y tal, la cosa a priori no pinta tan mal. Le doy el primer tiento bastante escéptico a cualquier probabilidad de éxito. ¡Guau!. Ojos como platos. Dios mío de mi vida, ¿esto es de verdad?. El sabor es delicioso. Un intenso gusto a café y cacao extraordinario empapa todo el paladar. Sobre todo destaco el riquísimo sabor a café, que es para volverse loco, una delicia. Hay algo por ahí en el sabor que no sé lo que es, intuyo que son los malvaviscos (todavía no sé si asados o no) que acaba de redondear la cerveza y le da un sabor peculiar y distintivo a la cerveza. No es la típica Imperial Stout de libro. No me ha parecido nada empalagosa como podríamos imaginar en un principio dada la extravagante receta. En mi opinión es de las mejores Imperial Stouts que he probado nunca, me ha encantado. Alcohol peligrosamente bien integrado (11,0%). No sé cuanto le habrá costado a mi hermano y a mi cuñada (intuyo que muy cara) pero ésta en concreto es de las que no me importaría repetir y apoquinar lo que haga falta por un segundo chute de endorfinas all night long. ¡Bravo por los de Estocolmo!.