3 de noviembre de 2026

Cap d'Ona - Blonde Pale Ale

Y ahora sí, acabo de daros laturra con Cap d'Ona. Es más dejo de daros también la turra franchuti para dar paso a cervezas de otras nacionalidades que se me han quedado en el tintero durante los meses de septiembre y octubre.

Acabo con la Blonde Pale Ale del catálogo regular de los de Céret. Elaborada con malta de cebada sin gluten, lúpulo, levadura y agua. Todos los ingredientes son provenientes de la agricultura ecológica y por tanto la etiqueta luce su correspondiente etiqueta bio.

Lasirvo en vaso shaker pequeño. Presenta un bonito color dorado totalmente límpido y sin impurezas. Carbonatación perfecta, da para una fantástica corona de espuma compacta, cremosa y persistente de color blanco que incluso me ha dejado un bonito sombrerito.

En nariz resulta muy agradable, con un aroma muy bueno a cebada, y con el puntito lejano del lúpulo asomando. En boca es una cerveza muy rica, muy fresca y refrescante. Maltosa, con el cereal como protagonista, pero con un puntito lipulado marcadito, muy rico, pero sin llegar a APA, ni mucho menos. todo muy agradable, muy bien balanceada y ultrabebestible. Lástima que la botella sea de 25cl. Ésta es de las que te meterías una pinta sin problemas. El claro ejemplo de que menos es más. cerveza de trago largo que te pide más y más. Final amargo muy agradable. 5,0%. Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix por 2,81€.

2 de noviembre de 2026

Cap d'Ona - Blonde Gingembre

Sigo con la turra de Cap d'Ona. Y no, no me han enviado una caja con todo su catálogo. Las he tenido que cotizar como cualquier hijo de vecino.

Para aquellos y aquellas que quieran salirse un poco de las cervezas "convencionales", vamos a llamarlo así, y quieran alguna cosica con un twist especial pues hoy os traigo la Blonde Gingembre.

Se trata de una cerveza que toma como base una Blonde Ale elaborada con malta de cebada y malta de trigo, lúpulo, levadura y agua y se le añade miel y una buena dosis de jengibre. Todos los ingredientes son provenientes de la agricultura ecológica y por tanto la etiqueta luce su correspondiente sello bio. Pues muy bien.

A ver, aquí la cosa va a gustos, y si no te va el jengibre directamente no entres al juego porque vas a salir escaldao. Si por el contrario te va la marcha, pues venga, que no te vas a ver en otra.

La sirvo en copa TeKu. Luce un vistoso color dorado, un pelín velado. Lleva una buena dosis de carbonatación, dando lugara a una corona de espuma muy gruesa, muy compacta y cremosa de color blanco muy persistente.

En nariz nos saluda el jengibre. Muy presente y haciéndose notar. En boca es una cerveza con cuerpo, y aunque el sabor es peculiar tampoco se hace durita ni poco bebestible. El jengibre está muy presente, incluso aportando cierto picorcillo en el paladar que a mí me ha resultado agradable, peroeso es una cuestión de gusto personal, ya que yo particularmente estoy acostumbrado a meterme una buena rodajaza de jengibre en las infusiones. A mi juicio la cosa se va de madre y resulta un tanto cansina. No es ni mucho menos una cerveza fallida ni poco disfrutable. Me la he bebido, la he encontrado curiosa pero no repetiría. Otra cosa sería que fuese una cerveza rubia ligera con un twist suave de gengibre que la hiciera muy refrescante y bebestible. Eso hubiera estado guay. Pero aquí el twist se ha vuelto hostión que directamente te gira toda la cara por completo, y en mi opinión la cosa acaba cansando un poco. En fin, qué sabré yo. 7,0%. Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix por 3,55€. Botella de 25l.

1 de noviembre de 2026

Cap d'Ona - Ambrée Triple

Otro de los inventos de Cap d'Ona es esta Ambrée Triple. Porque todos tenemos claro que las Belgian Tripels son doradas, y no es que lo diga yo, es que lo establece el BJCP. Pero bueno, aquí vienen los de Céret y nos enchufan una Tripel tostada. Ahí sus huevazos.

Invento muy logrado, todo hay que decirlo, aunque no se trate de una Tripel muy ortodoxa la cerveza está muy rica y es además muy fina.

La receta lleva malta de cebada, azúcar, lúpulo, levadura y agua. Todos los ingredientes son provenientes de la agricultura ecológica y por tanto la etiqueta luce su correspondiente sello bio.

Al turrón. La sirvo en copa TeKu. Presenta un color pardusco de tintes rojizos y ambarinos al trasluz. Muy buena carbonatación. Espuma abundante, burbuja fina, da para una gruesacorona de espuma compacta, cremosa y persistente de un color que andaría entre el hueso y el beis claro.

En nariz puedo disfrutar de aromas afrutados muy agradables, de todo loque desprednde la levadura belga y los matices tostaditos de las maltas. Todo muy fino. En boca es una cerveza sabrosa, a la par que harmoniosa. Cuenta con bastante cuerpo, pero esto no es un impedimento para ir dándole al asunto con cierta alegría. Noitas tostadas -que no quemadas- muy ricas y suaves, con un puntito de caramelo y toffe muy fino que es una delicia. El toquecito belgian que no falte, con notas ricas de fruta madura. Todo altamente disfrutable.7,5%. Una rara avis. Fuck BJCP. Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix por 3,10€. Botella de 25l.

31 de octubre de 2026

Cap d'Ona - Brune au Seigle

De Cap d'Ona, he bebido cervezas extraordinarias, algunas de ellas incluso se han realizado con y para El Celler de Can Roca, pero honestamente, a mi parecer, no todo el catálogo de los de Céret es para tirar cohetes. De entre las luces y sombras hoy toca penumbra total.

Elaborada con malta de cebada, malta de centeno de la Cerdanya, lúpulo, levadura y agua. Todos los ingredientes son provenientes de la agricultura ecológica y por tanto la etiqueta lleva su correspondiente sello bio.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color totalmente negro sin que se vislumbre nada al trasluz. Muy carbonatada. Da lugar a una generosa corona de espuma de color beis, muy tupida, muy cremosa y muy persistente.

A la nariz me llega un aroma bastante quemado, más que tostado. En boca es una cerveza con cuerpo, con un sabor totalmente quemado que es el que colapsa toda la cerveza, haciéndola muy poco bebestible. Se pasaron con las proporciones. Una cosa es una cerveza tostadita y otra muy diferente una cerveza totalmente quemada. Es como cuando se te queman las tostadas. Que por mucho que rasques con el cuchillo para intentar salvarlas el gusto a churruscao se queda ahí y lo sabes. Una cerveza totalmente fallida. 7,5%.  Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix por 3,06€. Botella de 25l. Feliz Halloween. Aquí la experiencia terrorífica ya la hemos tenido.

30 de octubre de 2026

Cap d'Ona - Blanche

Vuelvo con los Curros Romeros del craft beer, mis amigos de Cap d'Ona. en esta ocasión toca tarde exasperante gracias a su Blanche.

Según ellos una Weizen de corte germano. Ahí queda la cosa. Elaborada con malta de cebada, malta de trigo, lúpulo, levadura, agua y corteza de naranjas dulces. Lo de echar corteza de naranja pensaba que era más de las Witbiers belgas, pero en fin. Todos los ingredientes son provenientes de la agricultura ecológica y por tanto la etiqueta lleva su correspondiente sello bio. Al turrón.

La sirvo en vaso alto para cervezas Weizen. Color muy pálido, prácticamente transparente, muy clara y por momentos totalmentelímpida, hasta que he servido parte del poso y se ha enturbiado un poco. Carbonatación abundante. Corona de espuma gruesa, compacta, de color blanco y persistencia media.

Al asomar la napia me viene un aroma a cereal regulero. No precisamente trigo. Nada de banana. Nada de clavo. En boca es una cerveza muy aguada, con poco cuerpo, aunque sí cierta sensación de sedosidad. Lo peor de todo es que el sabor a trigo no protagoniza nada. Es una amalgama raruna de sabores entre manzana y gominolas muy chusca, que aunada al poco cuerpo da incluso grimilla. Un experimento totalmente fallido. Te llevas esto a Bavaria y te dan de hostias. 4,5%. Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix por 3,02€. Botella de 25l. Por menos pasta te trincas una Weihenstephaner de medio litraco que se te va la olla.

29 de octubre de 2026

Cap d'Ona - Blonde Triple

Sigo con Cap d'Ona. En esta ocasión salta al redil Blonde Triple. Elaborada con malta de cebada, malta de trigo, azúcar, lúpulo, levadura y agua. Todos los ingredientes son provenientes de la agricultura ecológica y por tanto la etiqueta lleva su correspondiente sello bio.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color dorado claro, vivo y luminoso, de tintes albaricocados. Muy carnonatada. Da para una copiosísima corona de espuma cremosa, blanca y compacta.

A la tocha me vienen aromas afrutados que me recuerdan al de la manzana. Mucho éster in the air. En boca cuenta con un marcado carácter belga. Sabroso cereal de base. Dulce, acaramelada, pero con algo chirriante de fondo que no he acabado de identificar pero que te arruina la experiencia. Intento disfrutar de las bondades de la cerveza y de sus factores positivos pero ese saborcillo fuera de tiesto no hace más que llamar mi atención fastidiándome todo el resto. No es la típica Tripel que esperaba encontrar. 7,0%. Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix por 3,10€. Botella de 25l.

28 de octubre de 2026

Cap d'Ona - Rousse Pale Ale

Cositas de Cap d'Ona que me dejan desconcertado. Rousse, etiquetada como Pale Ale. Ni es roja ni es una Pale Ale. No sé qué fumada debía llevar aquel día Grégor.

La receta lleva malta de cebada sin gluten y lúpulo, todo proveniente de la agricultura ecológica, por tanto la etiqueta lleva su correspondiente sello bio.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color pardo bastante oscuro, con tendencias hacia lo caoba. Destellos rojizos y ambarinos al trasluz. Carbonatación muy abundante, que da lugar a una gruesa corona de espuma muy tupida cremosa y persistente de color blanco roto.

Al acercar la tocha me viene un aroma muy agradable a fruta seca. Higos secos y ciruelas pasas. En boca la cosa va en sintonía con el aroma. Mucha ciruela pasa, acaramelada, dulce, con un sabor tostadito suave muy rico. Todo el conjunto muy agradable y la verdad es que muy fina. Incluso em ha recordado a las Dubbels belgas. Coño, etiquétamela como toca, no me la vendas como Pale Ale porque de Ale pálida no tiene nada. 6,5%. Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix por 3,10€. Botella de 25cl.

27 de octubre de 2026

Cap d'Ona - Blonde IPA

El catálogo regular de Cap d'Ona también incluye una Belgian IPA elaborada con malta de cebada, malta de trigo, malta de avena y lúpulos, todos ellos provenientes del cultivo ecológico y por tanto la etiqueta lleva su correspondiente sello bio.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color amelocotonado, n tanto velado. Carbonatación justita. Poca espuma, de color blanco, que se disipa rápidamente. Afortunadamente tiene algo de retención del carbónico y la cosa no queda del todo desbravada.

En nariz prácticamente todo lúpulo, con un perfil claramente herbáceo. En boca es una cerveza muy lupulada, muy amarga, con sabores herbáceos y resinosos, y con un puntito belgian de la levadura que nada entre tanto verde. No me parece mal que tengan una cerveza como ésta en su catálogo, pero personalmente me la podía haber ahorrado. Hablando con honestidad, todos sabemos que actualmente se hacen miles de IPAs por cerveceras con poco rodaje que hacen cosas extraordinarias. Para IPAs correctas sin más ya ni salimos de casa. 6,5%. Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix por 3,36€. Botella de 25cl.

26 de octubre de 2026

Cap d'Ona - La Rouge

Durante nuestras vacaciones de verano en la Bretaña francesa, además de darle guapamente nianoniano a la cerveza, también hemos descubierto nuestra afición por el kir y el kir royal. No contentos con disfrutarlo en las numerosas terrazas y restaurantes que visitamos, decidimos comprarnos una botella de licor de cassis para continuar con nuestra nueva adicción en casa. Confieso, que además de echárselo al vino blanco y al champán, también se lo añadí a alguna cerveza que me resultó un tanto insulsa, bautizándolo como kir birral.

Pues bien, resulta que no he descubierto la sopa de ajo, que dicho invento ya lo había hecho Cap d'Ona con La Rouge, en lo que a mí me parece una genialidad. Se toma una cerveza Blonde como base bastante neutra con el fin de darle protagonismo al adjunto. Se le añade licor de frambuesa y de cassis y listo. Ya tenemos un aperitivo de putísima madre.

Lasirvo en copa TeKu. Presenta un color totalmente rojizo, que da lugar a su nombre. Muy bien carbonatada,de burbuja fina y espuma muy abundante, compacta y cremosade persistencia media. Al asomar el naso me vienen los aromas de los frutos rojos que aportan los licores. Básicamente frambuesa y arándanos.

En boca es una cerveza chispeante, original y muy bebestible. Como apertivo funciona genial. Refrescante, con el puntito agradable del carbónico, dulce, un pelín licoreta, y con el sabor de las frambuesas y los arándanos como protagonistas. Entra fina filipina y sin el puntito ácido de las Fruited Sours. El concepto está muy claro y además está perfectamente ejecutado. 7,5%. Botella de 25cl. Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix por 3,10€.

20 de octubre de 2026

Cap d'Ona - Blonde Au Banyuls

Bien, doy por concluída la turra birruna de mis vacaciones, pero no por ello voy a dejar de daros la turra franchuti. Así que tomad asiento porque los próximos días os va a tocar monográfico de la brasserie Cap d'Ona, inicialmente con sede en Argelès-Sur-Mer, pero que actualmente tienen la fábrica en Ceret tras la ampliación del negocio.

Dicho esto, os pongo un poco en situación. Cap d'Ona fue fundada por el matrimonio Grégor Engler y Élodie Pujol allá por el lejano 1998. El abuelo de Grégor era maestro cervecero, y el abuelo de ella era agricultor, tenía un campo de cerezos. No tardaron en hacer sus conexiones para acabar realizando sus primeras cervezas a base de cerezas y albaricoques de sus propios campos.

Rindiendo homenaje a su tierra y a los productos locales no podía faltar en su repertorio una cerveza con vino de Banyuls. El Banyuls es un vino característico del Rosellón al que se le aplica la técnica del mutage, consistente en añadir alcohol vinícola para detener la fermentación y dejar así una parte de azúcar residual natural de las uvas. El Banyuls es una denominación de origen que únicamente puede elaborarse en Colliure, Port-Vendres, Banyuls-Sur-Mer y Cerbère.

La Blonde Au Banyuls como su nombre indica, toma una cerveza Blonde bastante neutra como base precisamente para ensalzar las características del Banyuls que se le añade durante la fermentación. La cerveza está elaborada con malta de cebada sin gluten y lleva un 10% de vino de Banyuls (17% de graduación). Ya la había probado hará unos 15 años, pero me ha parecido conveniente revisarla para la ocasión.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color rojizo que le viene por la adición del Banyuls. Un poquito velada, con carbonatación abundante, efervescente y de espuma blanca, compacta pero muy poco persistente. En nariz está bastante presente la base de cereal. También se perciben esas notas vinosas.

En boca es una cerveza con claro protagonismo del Banyuls, que otorga a la cerveza un sabor especial y lo que le da rollo al conjunto. Dulce, muy rica, con el vino muy presente, y la verdad es que una cerveza muy diferente. En numerosas ocasiones me he encontrado con cervezas que intentan aunar las bondades de cerveza y vino que resultaron fallidas, pero debo admitir que en esta ocasión el invento sale muy airoso, resultando una bebida alegre, especial, refrescante, que combina perfectamente los dos fermentados y donde ambos conviven harmoniosamente. Por momentos van viniendo destellos de la Blonde base, con un sabor a cereal sencillo pero muy rico, e incluso al final un puntito lupulado. 5,5%. Pues ha valido muchísimo la pena volver a traer la Banyuls a mi nevera. Sinceramente, no la recordaba tan buena. Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix por 3,30€. Botella de 25l.

14 de octubre de 2026

Space Factory - Burdeos


Y acabo mi viaje estival en la cervecería Space Factory del centro de Burdeos. Al igual que en el viaje de ida, en el de regreso volvimos a pernoctar en Burdeos. En esta ocasión tuvimos más suerte y dispusimos de toda la tarde para visitar el centro de la ciudad del Garona, y como hacía un calor sofocante no dudé en conducir a mi amada familia a disfrutar de un agradable refrigerio, muy cerca de la Rue Saint Rémi, una de las arterias del centro.

Sobre la seis de la tarde aparecemos cinco forasteros del otro lado de los Pirineos. Ubicado en pleno barrio de Chartrons, el Space Factory se emplaza donde antes se hayaba el Jaqen, una antigua tienda de cerveza artesanal. Al igual que en España, han habido numerosas bajas en los negocios craft bordeleses, sin embargo, afortunadamente algunos siguen resistiendo contra viento y marea para disfrute del personal.

La calle donde se ubica la cervecería no peatonal, pero es muy poco transitada por vehículos de motor. Unas pilonas dividen la calle en dos, y en la parte para peatones da de sí para un par de mesas y unos bancos donde se pueden disfrutar de unas cervezas al aire libre. La calle desemboca en una tranquila plaza muy agradable y el ambiente a esa hora es sosegado. Al tratarse de una ciudad universitaria, supongo que los fines de semana a mitad de curso la cosa seguramente debe estar bastante más animada.

Cuando llegamos nosotros había un grupo numeroso que había juntado las mesas y se había hecho con toda la terraza al completo, así que nos fuimos para adentro, a la sombrita, y así aproveché para sacar las fotos de rigor del interior. Nos apostamos en una mesa de la entrada con un bonito mural de fondo.

El local no es especialmente grande. La entrada da para varias mesas, con cierta amplitud, para disfrutar de unas cervezas y poder jugar a algunos juegos de mesa. Cuando comienza la barra -que ocupa gran parte del local- la cosa se estrecha considerablemente, dejando espacio para algunas mesas altas y sus correspondientes taburetes. Al fondo, cuando acaba la barra, hay un pequeño recodo donde la cosa vuelve a ensancharse y hay algunas mesas bajas más y un espacio para jugar a la consola.

El local cuenta con nueve grifos rotatorios, algunas hechas por ellos mismos -bajo el nombre de Space Musette- bastante material francés y alguna que otra invitada internacional. También cuentan con una pequeña nevera donde tienen refrigeradas algunas referencias en lata y botella por si no nos satisface nada de su pizarra.

Intento comunicarme con un chico que luce una gorra para que me asesore en mi elección. Está muy ocupado atendiendo a el numeroso grupo de fuera, que por las confianzas que se toma deben ser colegas suyos, y se lo toma con muchííííísima calma charlando con ellos y dejando claro que lo primero es la parroquia local.

Tras una buena espera parece que el chico quiere atenderme. De entrada intento comunicarme en un francés muy malo que el chico no hace el esfuerzo en entender. Español no. Inglés tampoco. Italiano ni idea. Vaya, parece que en el instituto donde estudió este mozo no debieron impartirle una segunda lengua. Un cliente que se haya sentado cerca de la barra pasa vergüenza ajena ante tal escena y se ofrece a hacer de intérprete. Le digo que me gustan mucho las Farmhouse Ales y que si tiene algo del estilo. No parece muy familiarizado con el término. Tras varios intentos fallidos, no recuerdo si empleé la palabra Sour o Wild y entonces al chico se le encendió la bombilla. Fue a buscarme una Imperial Stout con Brett de la cervecera local Effet Papillon. Tras hacer las fotos y realizar la cata le digo que me recuerda en cierto modo a las Oud Bruin. Parece que no ha probado una cerveza de Flandes en su vida. El muchacho sigue a lo suyo. Viendo el percal me voy a disfrutar del rato con mi familia.

El local parece preparado para combatir el tedio. Por si la alcoholización no es suficiente para pasar un buen rato, disponen de una nutrida selección de juegos de mesa y de cartas para la clientela, cosa que debe agradecerse las tardes lluviosas. Al final de la sala, cuando se acaba la barra, hay una pantalla con una Super Nintendo y dos mandos para pegarse un buen vicio.

Para tener un cojín en el estómago y amortiguar los efectos del alcohol, cuentan con una pequeña carta que consiste en queso fundido, salchichón, hummus, guacamole, hot dog, paté al pimiento de Espelette, una tabla de quesos, una tabla vegetariana y una tabla mixta. Suficiente para calmar la gazuza. Además de nuestras bienamadas cervezas, cuentan con una pequeña selección de vinos, sidras y cervezas sin alcohol.

La verdad es que tanto mi familia como yo nos quedamos con ganas de descubrir más la ciudad, que sin ser especialmente bonita, se la veía muy vibrante y con muchas opciones para disfrutar. Ahora bien, si vuelvo a Burdeos creo que preferiré ampliar mis conocimientos birrunos sobre la ciudad visitando otros negocios, como la cervecería que tiene Azimut en la ciudad, un poco más al norte. De momento le colocamos a Space Factory su correspondiente pin en nuestro Mapa Birruno. Au revoir!

Balance de daños:
-Effet Papillon - Brett Series Stout. Maravillosa. Todo lo que le puedes pedir a una Imperial Stout con el rollazo arrollador del Brett. Chocolate, acidez, y el bourbon saliendo por los poros. Una auténtica locura. 9,0%.


-Azimut - Sarrasin Ambrée. Durante todo el viaje estuve dándole a las Amber cosa fina con la idea de emular el buen pie con el que empecé el viaje (en términos birrunos), también en Burdeos con una Amber de la brasserie Garona. No hubo tanta suerte para despedir el viaje. La de Azimut estaba bien pero no para tanto. Maltosa, muy tostadita, con notas de café, acaramelada y con un puntito de fruta muy sutil. Correctita. 6,5%.

Space Factory                Beaubadat 5, Burdeos (Francia)              www.spacefactory33.com              spacefactory33@gmail.com          +33   556   238   497

7 de octubre de 2026

Effet Papillon - Brett Series Stout

Y vamos para póker con el ejemplar de hoy, también de Effet Papillon. Éste no lo compré en el Carreful, sino que lo tuve que cotizar en la cervecería Space Factory del centro de Burdeos, que publicaré mañana para completar el viaje.

Durante estos días he publicado la línea regular (a falta de algún ejemplar más) de Effet Papillon, que puede encontrarse en el lineal de algunos supermercados, pero también hay una serie de cervezas especiales con Brettanomyces que merece la pena darle un hueco en el blog.

A falta de más viajes al país vecino, de momento nos vamos a contentar con la Brett Series Stout 2024, un blend de cervezas Oatmeal e Imperial Stout envejecidas en barrica de roble. La primera durante tres años en barrica de vino tinto y la segunda durante cuatro años en barrica de bourbon, inaculándose así con Brettanomyces Slaussenii y el Brettanomyces Bruxellensis.

La sirvo en el vaso que me proporciona el establecimiento. Caída oleosa. Color totalmente negro y opaco. La iluminación del local tampoco ayudaba mucho a vislumbrar más tonalidades del espectro cromático. Tras dejar anonadado al público galo con mi arte escanciador logro montar un festivalete de la espuma bastante guapo, y al dejar reposar el asunto consigo una gruesa corona de espuma, compacta y cremosa de color beis, pero a medida que se rebaja va dejando algunos agujeros grandes.

En nariz mucha fruta seca, como ciruelas pasas, uvas pasas e higos secos, café y malta tostada. En boca es una cerveza con mucho cuerpo, oleosa y sedosa en el paladar. Aterciopelada, de fondo avainillado. Aunque resulta bastante ácida y el Brettanomyces se hace notar, la cosa queda en cierta medida compensada por el dulzor de la malta y se bebe relativamente bien. Para mi gusto personal muy rica. Muy compleja. Notas de chocolate, café, caramelo, melaza, regaliz, ciruelas pasas, uvas pasas pero además con el puntazo ácido de las levaduras salvajes que hace que te explote el cerebro. En cierto modo me ha recordado a las Oud Bruin belgas. Notas de madera, y cuando aparece el bourbon es un absoluto locurón. Sin duda lo mejorcito del viaje. Alcohol perfectamente integrado. 9,0%. Me costó 11,00€. Botella de 33cl.

6 de octubre de 2026

Effet Papillon - Pils Française

Y como no hay dos sin tres pues toma, otra cervecita de mis amigos de Effet Papillon. Evidentemente comprada en el Carreful, no de Estambul, sino de Burdeos.

La joyita sencillamente se llama Pils Française, y está elaborada con las maltas Pilsen y Munich, trigo, y los lúpulos Nugget -para el amargor- y Willamette -para el aroma-, y la levadura SafLager W-34/70. Todos los ingredientes son de origen francés y provinientes de la agricultura ecológica y por tanto lleva su correspondiente sello Bio.

La sirvo en vaso alto para Lagers. Presenta un color bastante claro, de tintes dorados, totalmente límpido, hasta que se me fue la mano y serví un poco del poso. carbonatación correcta. Da olgadamente para generar una generosa corona de espuma compacta, cremosa y persistente de color blanco.

Mi naso sobrevuela el naso. Disfruto de un agaradable aroma a cebada. En boca es una cerveza muy bebestible, de trago largo, muy ligera y muy refrescante. Muy crispy, entra con alegría. Predomina el sabor a cereal, con total protagonismo, y con un amargor final bastante amargo. Muy buen trabajo. 4,5%. Creo que rondaba los dos tronchetes. Botella de 33cl.

5 de octubre de 2026

Effet Papillon - Double Belge

Como podéis ver la visita al Carreful de Burdeos dio bastante de sí, así que me traje también esta botellita de Double Belge de la cervecera local Effet Papillon.

Elaborada con malta Pilsen, Cara-20-30, Cara-Crystal, trigo, lúpulo Nugget, levadura de abadía y azúcar de remolacha. Todo proviniente de la agricultura ecológica y por tanto lleva su correspondiente sello Bio.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color marrón acaramelado. Traslúcida. Bien de carbonatación. Por arte de escancie le saco una gruesa corona de espuma compacta, cremosa y persistente de color pergamino.

En nariz malta tostada, una buena dosis belga y una buena ración de ésteres también, que me recuerdan a los orejones y a los melocotones..

En boca tiene un sabor tostado muy rico. Un puntito de café, suave, y el protagonismo de lamalta, con un puntazo tostado. El toque dulce, acaramelado, gustoso. De marcado sabor belga, con la levadura impartiendo cátedra, y una buena ración de fruta seca, que continúa en sintonía con el aroma, dando un sabor de orejones muy rico. Final de amargor suave. Un locurón por poco más de dos euretes. 7,5%. Alcohol bastante bien integrado. Botella de 33cl.

4 de octubre de 2026

Effet Papillon - Française Pale Ale

Y también el el Carreful (en este caso en uno de Burdeos) di con una buena selección de una conocida cervecera local, Effet Papillon, con sede en Mérignac, a los que me quedé con muchísimas ganas de visitar su fábrica y taproom, ya que estaban realmente cerca de Burdeos. Otra vez será.

La cerveza de hoy ya la había bebido el año pasado de grifo en la cervecería La Tireuse del centro de Toulouse. Recuerdo que me la bebí en cuestión de segundos y la versión en botella ha corrido la misma suerte.

Se trata de una Pale Ale a la francesa elaborada con las maltas Pilsen, Munich y malta de trigo; y los lúpulos Nugget -para el amargor- y Cascade y Chinook para el aroma. Todo proviniente de la agricultura ecológica y por tanto lleva su correspondiente sello Bio.

La sirvo en vaso shaker.  Presenta un bonito color dorado, albaricocado. Límpida, aunque en la fotografía parezca más turbia debido a que el vaso se había empañado. Muy bien de carbonatación, escancio hasta que la espuma rebasa el borde del vidrio (cada uno con sus TOCs). Espuma blanca, compacta y de persistencia media.

En nariz se pueden apreciar notas cítricas muy agaradbles y refrescantes que provienen del Nugget, y también un fondo de cereal muy apetecible. En boca es una cerveza ultrarrefrescante. La definición de bebestible sería ésta (me duró menos de un minuto), de trago larguísimo. GLÚ-GLÚ-GLÚ y se acabó. Desabor maltoso rico y suave y con un puntito suave pero muy bien puesto de cítricos, suficiente para darle punch, refrescarte y pedirte más pero sin que parezca un zumo de limón. Muy ligera, aparentemente sencilla pero excelentemente bien ejecutada y balanceada. Joyón. Por poco más de dos pavetes te llevás un birrote a casa. 5,0%. Botella de 33cl.

3 de octubre de 2026

3 Monts - Blonde

Y en la nevera del Carreful me encontré la Blonde de la cervecera 3 Monts. Es una cerveza que de vez en cuando se deja ver a este lado de los Pirineos, pero preferí comprarla -dejando de lado otras artesanales- por mi afán de ampliar el repertorio de Bière de Gardes.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color bonito dorado totalmente límpido, sin impurezas y sin turbidez. Buena dosis de gas, con mi arte escanciador logro sacarle una gruesa corona de espuma muy compacta, cremosa y bastante persistente.

Al asomar el naso disfruto de aromas afrutados. Tira más hacia los ésteres. En boca es una cerveza con marcado protagonismo del cereal. Muy rica, muy refrescante y ojo, muy bebestible pese a su graduación (¡¡8,5%!!), aunque sí es cierto que en el gusto sí se nota un puntito etílico. Quizás algo de manzana verde, sin llegar en ningún caso a resultar sidrosa. Entra muy bien, la verdad es que la he disfrutado mucho. Me costó 1,89€. Botella de 33cl.

1 de octubre de 2026

Kauri - Macvin

Y comienzo el mes de octubre con otra de las botellazas que me ofreció el amable tendero de L'Écume des Bières en Saint Malo. Kauri Brewery era una de las pocas (por no decir la única) cerveceras que llevaba en mi radar birruno antes de comenzar mi viaje a la Bretaña francesa. Un viaje muy poco preparado birrunamente hablando.

Como la cervecería en sí está ubicada en Plovan, a dos horas y media en coche en Dinan -justo en la parte más occidental de la bretaña- ya di por perdida cualquier aspiración de plimpleo. Se me pusieron los dientes largos viendo las fotos de la terraza que tienen en su fábrica, increíble.

Al final sonó la flauta y el amable tendero me dio una agradable sorpresa. Cuando le dije que andaba buscando Farmhouse y Wild Ales locales exclamó un "-Ah!" y se fue derechito a abrir una caja que acababa de llegarle y que aún no le había dado tiempo de poner en las baldas de la tienda.

La sorpresita se llama Macvin, una Wild Ale elaborada en barricas de Macvin de Julien Maréchal (Jura) y la adición de hierbas aromáticas autóctonas, con una crianza de 29 meses. Elaborada en noviembre de 2023 y embotellada en abril de 2026.

La sirvo en copa TeKu. Pese a mis esfuerzos escanciadores la espuma es escasa y no tarda en disiparse. Color dorado bonito, subido, totalmente límpido, sin turbidez. En nariz resulta muy afrutada, destacando aromas que me recuerdan a la manzana y la pera.

En boca es una cerveza muy rica, compleja y rica en matices. Pese al brettanomyces cuenta con una acidez suave, agradable, pero sí de marcada rusticidad y algo de establo. La madera bastante presente, sabrosa, y con un sabor bastante marcado que me recuerda muchísimo a la sidra. Mucha pera, mucha manzana, y una sensación terrosita muy suave. Joyón. Me he quedado con ganas de probar más cosas de esta gente. 4,9%. Botella de 75cl.

30 de septiembre de 2026

Brasserie du Mont Salève - Coing

Y de mi visita a L'Écume des Bières me traje esta botellaza de una de las cerveceras galas que llevaba en mi punto de mira desde hace años: Brasserie du Mont Saleve.

Encontré algunos ejemplares el año pasado en Kaspar & Lupulin, pero no eran del estilo que andaba buscando, así que postergué la compra. Valió la pena la espera porque lo que me he encontrado ha sido un joyón.

Le expliqué mis preferencias al señor que regentaba la tienda de Saint Malo y sonriente aparición con esta botella de una Fruited Sour de maltas acidificadas y la adición de membrillos frescos de la Alta Saboya.

La joyaza ha sido bautizada bajo el nombre de Coing y fue embotellada en febrero de este mismo año. No se han rebanado mucho los sesos con el nombre.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un bonito color pálido, de tendencias albaricoqueras, un pelín velada. Carbonatación bien, con una corona de espuma que parece nata montada, compacta y persistente de color blanco inmaculado.

En nariz es bastante afrutada, con aromas de cereal, el membrillo y ese puntito láctico. En boca es una cerveza riquísima. Muy fina, muy bebestible y muy refrescante. Cuenta con una acidez láctica muy suave y muy rica. El membrillo es bastante evidente, con un sabor riquísimo que empapa toda la boca. Es como morder el membrillo y sentir todo su jugo chorreando por la boca. Cereal de fondo, todo en su sitio, un trabajo excepcional. Un locurón. Una primera toma de contacto extraordinaria. 6,0%. Me costó 12 tronchos. Botella de 75cl.

28 de septiembre de 2026

Aerofab - Saison Française

Una de las botellas que se vino a la saca de inmediato durante mi visita a La Cave des Oiseaux fue la Saison Française de la cervecera Aerofab, con fábrica y taproom en Sautron, localidad muy cercana a Nantes. Muy a tener en cuenta en caso una nueva incursión bretona.

Los galos ya me deslumbraron en su día con una NEIPA descomunal, volvieron a sorprenderme con una Lichtenhainer, y ahora lo vuelven a hacer con una Saison sencillísima pero de enorme factura.

La criaturica se llama Saison Française, está elaborada con malta de cebada, trigo sarraceno, lúpulo, levadura y agua. Todos los ingredientes son de origen francés.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color dorado con tintes anaranjados suaves. Límpida, sin turbidez. Muy bien carbonatada. Genera una gruesa corona de espuma compacta de color blanco y persistencia media.

En nariz es bastante fenólica, con aromas especiados, el toque de la levadura y reminiscencias belgas. En boca es una cerveza maltosa, rica, con un cuerpo ligero pese a la graduación (6,5%). Ultrabebestible y muy refrescante. Toquecito belga, la levadura bien marcadita, todo muy harmonioso, casi divino. Me ha parecido que esta cerveza define el estilo, y pese a la aparente sencillez esconde una gran maestría detrás. De quitarse el sombrero, joder. Botella de 75cl. Me costó 8 pavetes.

22 de septiembre de 2026

Brasserie d'Emeraude - Pylône

Durante nuestro último día de vacaciones en la Bretaña (y penúltimo en Francia) fuimos a comer a una terraza en la preciosa localidad de Dinard donde tenían varias referencias craft locales en formato botella y también de grifo. Quiero subrallar el plural, en ambos formatos.

De las cervezas disponibles aposté por Pylône, una Irish Red Ale elaborada por la Brasserie d'Emeraude, con fábrica en La Richardais, en activo desde 2015.

La sirvo en el cáliz que me proporciona el establecimiento. Presenta un color entre marronáceo y rojizo (43 EBC). Carbonatación justita, da para una tímida corona de espuma de color hueso muy poco persistente.

En nariz huele a cereal, básicamente a malta tostada. En boca es una cerveza maltosa, con la balanza claramente decantada hacia el lado del cereal, con notas ricas de galleta, malta tostada y caramelo, sin llegar a resultar demasiado dulce en ningún caso. Afortunadamente aparece un puntito lupulil suave, que le da algo de alegría al conjunto, para luego dar paso a un final de amargor muy rico (32 IBU). Cuerpecito bueno pero sin restar demasiada bebestibilidad. Maridada con unos moules et frites entró divinement. 6,0%. Botella de 33cl.