16 de julio de 2018

Caravelle - Barcelona


El veranito. Esa época del año de la que dispongo de una semana, una sola, con todos los niños enchufaos en el casal y donde puedo -de 9:00 a 17:00- hacer lo que me dé la gana e irme a donde me salga del hotdog. Tenía todo el mapa de Barcelona lleno de pins de sitios birrunos aún por visitar, así que después de estar babeando con las fotos de sus platos a través de Instagram decidí acercarme un día a comer al Caravelle.


A ravalear un rato muchacho. Aproveché la mañana para realizar unas compras y darme una vuelta por el centro, y a eso de la una menos cuarto me fui bajando hacia el barrio del Raval. Había que comer prontico para luego recoger a los chikis. Bajando Las Ramblas a mano derecha pasamos por la Calle Pintor Fortuny, que es de las más agradables del barrio, muy luminosa y con una distribución que nos recuerda a un mini ensanche dentro de tan pintoresco barrio.

El leitmotiv de la visita fue -como siempre- las birras. Pero, de sitios cerveceros en Barcelona hay muchos ¿por qué elegiste éste en concreto Javier? -joder, ya desvarío, hablando conmigo mismo- pues lo elegí porque elaboran sus propias cervezas, y eso para mí es un plus. Si además todo esto lo podemos maridar con un plato en condiciones, y no con un triste plato de quicos, pues es un potente aliciente.

Mi idea es visitar todos los brewpubs de Barcelona -algún día lo conseguiré- y probar su producto bien fresco. Es imperativo. Sé que me quedan todavía algunos -y además muy conocidos- todo se andará. Como decimos aquí, mica en mica s'omple la pica. El primer pin que coloqué en nuestro Mapa Birruno fue el de La Bona Pinta y mirad ahora cómo tengo el mapa, que da gloria verlo. Así que nada, paseando tranquilamente por Pintor Fortuny una calurosa mañana de julio. Antes paso por delante del Hotel Le Meridien pero no, no hay suerte, no me encuentro con Eddie Vedder para hacerme con él un selfie.

Por fin llego al Caravelle y consigo una pequeña mesa para dos en un rinconcito, donde planto el trípode y me pongo a fotografiar el interior. Su decoración es luminosa y agradable. Un divertido suelo de baldosa puesto a la gornú. Mesas de madera que aportan calidez. La zona de la barra, donde podemos apostarnos y pedir pintas y pintas de nuestro amado néctar y finalmente un pequeño biergarten que da a la calle -y por donde corría más el aire- que era seguramente el mejor sitio, ya que hacía muchísimo calor, además tienes la distracción del trasiego de la calle. Calle por cierto infestada de turistas, y por ende, el Caravelle también. El local hasta la bandera de guiris hasta el punto de que creo que yo era, no ya el único catalán allí, sino el único español. Tanto gentío con ganas de juerga conformaba un ambiente muy bullicioso -y ruidoso- donde la música tampoco ayudaba a tener un poquito de paz espiritual y birrunal.

Pido la carta y mientras decido qué me voy a pedir cae la primera birra. La oferta gastronómica es muy apetecible. De 10:00 a 16:00 se puede disfrutar de un brunch a base de huevos escalfados, huevos turcos, pudding de chía, french toast, huevos rancheros... huevos de todas las maneras posibles.

A partir de la 13:00 sirven platos más contundentes a base de ensaladas, hamburguesas, falafels de ricotta y quinoa, schnitzels de pollo (pollo empanao de toda la vida) y bols de poke hawaiano con salmón, aguacate, edamame, rábano encurtido y boniato crujiente, que es lo que me pedí yo y podéis apreciar en la fotografía. Estaba brutal.

Para regar el ágape cuentan con gran variedad de bebidas. Sirven sus cervezas artesanales hechas allí mismo. Cuentan con 6 grifos, alguno de ellos de alguna cerveza local invitada, pero la mayoría son las del Caravelle. Además de las cervezas cuentan con variedad de cócteles -Bloody Mary, spritz, sangría de saúco, mimosa, mother's helper- refrescos caseros, zumos de frutas, chocolates, gran variedad de tés y sobre todo muy buen café. Esto para mí es un añadido. Que te puedas tomar unas buenas birrazas hechas allí mismo, maridarlas con un plato a la altura y finalizar la comida sin que te la arruine un café pésimo, para mí son los tres pilares de mis salidas birrunas. El café es del tostadero Barcelona Right Side, y lo sirven de muchísimas formas. Yo me pedí el espresso de toda la vida -sin azúcar- y lo disfruté muchísimo. Corto pero intenso.

Una vez pago la cuenta y me despido de sus amables camareros decido entrar improvisadamente en su nanobrewery -se puede ver desde la misma calle- y me meto directamente en la cocina. Allí me encuentro con Zig, su maestro cervecero. Es un australiano afincado en Barcelona que es un apasionado de la cerveza artesanal. Tras asesorarse por el equipo de Art Cervesers vio viable el hecho de montarse su propia nanobrewery en el restaurante.

Son amantes del lúpulo y sus cervezas suelen ser American Pale Ales, India Pale Ales, Session IPAs y New England IPAs, pero también cuentan con una Lager -supongo que para satisfacer al público menos familiarizado y temeroso de adentrarse en terreno lupulil- y también se han atrevido con una Sour ¡ole tú!. Elaboran dos veces por semana y tienen siempre pinchado el género fresquísimo. Actualmente están realizando pruebas para enlatar sus cervezas y en pocos días seguramente ya estarán circulando por Barcelona. Durante mi visita pude probar tres de sus variedades y efectivamente estaban riquísimas, con el añadido de que están fresquísimas, sin problemas de almacenamiento ni de cambios de temperaturas. Del fermentador al grifo. La verdad es que fue una conversación muy agradable y les deseo que tengan gran éxito con su proyecto cervecero, de momento ya cuentan con su correspondiente pin en nuestro Mapa Birruno.

Balance de daños:

-Caravelle - Galactic Pale Ale. Empecé probando su American Pale Ale elaborada con los lúpulos Galaxy y Ella. Muy sabrosa, floral, un toque cítrico suave y muy herbácea con un punto afrutado muy agradable. Me recordó mucho a las West Coast americanas. Me resultó muy refrescante y con un amargor final perfecto. 5,4%.

-Caravelle - Electric Relaxing. Como no quería perderme la novedad de sus cervezas enlatadas pedí una de ellas aún a sabiendas de que estaban aún en fase de pruebas y de que no habían conseguido el resultado que pretendían. A mí me pareció que estaba genial. Ésta en concreto es una Wheat Ale para beber a litros. Muy ligera de trago, con sabores cítricos que aportan mucho frescor pero donde lo que predomina son los sabores herbáceos. Muy rica.

-Caravelle - Royal Milkshake. Antes de irme la camaera que me atendió me ofreció probar algún otro grifo. Me decanté por su New England IPA. Me pareció bestial. Muy sabrosa, afrutada y repleta de matices tropicales. Con cierta turbidez característica del estilo y muy, muy bebible. 6,3%.

Caravelle                         Pintor Fortuny 31, Barcelona                             www.caravelle.es                          info@caravelle.es                    93  317  98  92

15 de julio de 2018

La Sagra - Cerveza Castellana Ahumada

Anoche estuvimos de cenita a la fresca con unos amigos e improvisadamente montamos una cata de cervezas artesanales bastante variada. Hubo ejemplares de diferentes nacionalidades, pero también hubo cabida para el producto patrio, como la que vamos a reseñar hoy.

Se trata de un producto de la cervecera La Sagra, que también elabora cervezas bajo el nombre de Burro de Sancho, Madrí, Cordobeer, Senador Volstead, Blue Moon (es lo que tiene pertenecer al grupo Molson Coors), y Cerveza Castellana, que es la que nos atañe hoy, en su variedad Ahumada. Todo un festivalaco.

De color pardusco y gasificación media. Espuma cremosa de color beis bastante agradable. Al olfato malta tostada y un puntito de beicon. En boca es una cerveza bastante suave, en el sentido que no es ese bocata de panceta de las Rauchbier de Bamberg, el punto ahumado es perceptible pero nada fuerte, es más, yo diría que demasiado suave para mi gusto. El sabor a maltas tostadas es muy rico y agradable, con ese punto tostadito y un dulzor suave y agradable. 4,8%. Sin idas de madre. La encuentro una cerveza perfecta para iniciarse con las cervezas ahumadas. Para los muy fans de la Schlenkerla quizás se le quede algo corta.

12 de julio de 2018

Alesmith - San Diego Pale Ale .394

Mucha fama tiene la Speedway de Alesmith pero al final por la que hemos comenzado en el blog ha sido por su .394, déjate de petrolacos con estas calores. Se trata de una American Pale Ale que la cervecera -barriendo para casa- ha denomidado San Diego Style Pale Ale. Pues muy bien. Yo estoy deseando sacar una Torredembarra Pale Ale cuando me ponga en serio con esto del homebrewing.

Gasificación media, espuma de color blanco y un aspecto muy apetecible, con un color doradito con tonos anaranjados que incita a darle el primer tiento sin más preliminares.

En boca es una cerveza muy rica y muy bien balanceada. Suavísima, entra muy fina, con un fondo maltoso absolutamente delicioso que sirve de buena base para toda la carga de lúpulo que lleva encima. Percibimos notas herbáceas agradables, bastantes cítricos, donde predomina la naranja y un puntito de resina suavecito que aporta el amargor justo (13 IBUs). A mí no me ha parecido un amargor excesivo pero sí me ha dado la impresión de tener unos IBUs más. 6,0%. Entra divina. El único inconveniente es el precio: 6,35€. Me ha parecido una gran cerveza pero no veo el por qué del precio habiendo APAs impresionantes aquí, o incluso algunas norteamericanas de importación que todos conocemos y que podemos comprar por poco más de 2€. Comprada refrigerada en A-Go-Go de Terrassa.

11 de julio de 2018

To Øl - Dangerously Close to New England

Volvemos con los daneses To Øl, de los que habíamos tenido una sequía considerable durante años pero que hemos vuelto a rescatar gracias al trabajo de La Black Flag y de A-Go-Go.

Se trata de una East Coast Imperial IPA de 8,0% con un punto hazy que nos hace recordar a las tan de moda New England IPAs. La receta lleva maltas Pilsner y Melanoidin y los lúpulos Citra y Mosaic. Al no llevar avena (y creo que tampoco levadura New England) no podemos considerarla una NEDIPA, de ahí el nombre de Dangerously Close to New England, ya que se acerca bastante a las IPAs de Vermont.

Al servirla en vaso presenta mucha turbidez, un color amelocotonado y una cantidad considerable de espuma blanca. En boca tiene ese saborcillo intenso de las Imperial IPAs. El sabor nos recuerda a la fruta de hueso -muy intensa- donde destaca el melocotón. Algo suave de mango y una intensa dosis de cítricos donde predomina el pomelo al final del trago, dejando ese gusto amargo en el paladar. Entra bastante dangerously teniendo en cuenta la graduación. Muy bien los de Copenhague, en su linea. Comprada refrigerada en A-Go-Go de Terrassa por 4,75€.

10 de julio de 2018

La 28 - 01

El pasado viernes recibí desde Madrid un paquete con media docenita de cervezas de La 28, reciente cervecera nómada fundada por Santiago Ortega. Hill Farmstead id tomando nota, chatos.

Su primera elaboración es la 01, una American Pale Ale bastante suave y apta para paladares noveles.

De bonito color ámbar (12 EBC) y muy carbonatada. Al olfato aromas herbáceos agradables y un ligero aroma a malta. En boca tiene una base maltosa bastante sólida y de sabor agradable. Los lúpulos aportan sabores herbáceos, con un punto de resina suave, en mi opinión bastante tolerable. Conforme se calienta aparecen notas afrutadas que nos recuerdan al melocotón. En general es una cerveza suave y fácil de beber. A mí personalmente me gustan las APAs un pelín más subidas de lúpulo, es una valoración personal. Alcohol muy bien integrado 5,1% y un final amargo suave (40 IBUs) pero muy duradero. ¡Muchísimas gracias Santiago! Desde aquí te mando un fuerte abrazo y mis mejores deseos para seguir progresando como cervecera.

9 de julio de 2018

Birra & Blues - Doble IPA

He dicho en numerosas ocasiones que no soy muy fan de las Double IPAs -muchísimo menos de las Triple IPAs- aunque, joder, a raíz de las últimas que he probado de Omnipollo, Soma, Garage Beer o Montseny la verdad es que me he aficionado bastante. Así que decidí apostar por la Doble IPA de la cervecera de Alboraya Birra & Blues. Con una etiqueta así de jeviola ¿quién no iba a resistirse?

La verdad es que lo de Double IPA está cogido con pinzas, yo al menos personalmente con un 7,5% de graduación lo considero una IPA a secas. Ha sido elaborada con tres tipos de lúpulo (no especifica cuales) cultivados en España.

De un color anaranjado y carbonatación media. En boca es excesivamente maltosa y muy dulzona, resultando empachosa. Al ser una Imperial IPA me imaginaba un bofetón de lúpulo al primer trago pero no ha sido así. Las cannabáceas aparecen tímidamente para aportar un toque cítrico refrescante que le da algo de alegría al asunto. En mi opinión le sobra muchísima malta y dulzor y le falta mucho más lúpulo y graduación. Comprada en Wine Palace por 1,79€.

8 de julio de 2018

San Nicasio - Nensi

Hace unos días el equipo de cervezas San Nicasio me envió un lotecico de sus cervezas, cosa que agradezco muchísimo -tanto por el detalle como por la confianza depositada en mi criterio- así que les mando un fortísimo abrazo a los cerveceros de Leganés.

Anteriormente ya reseñamos su Butarque -la IPA de la casa- y en esta ocasión le toca el turno a su Nensi, que según su maestro cervecero es una cerveza Dunkel. Ha sido elaborada con un 30% de trigo y levadura Lager.

La servimos en vaso y lo primero que me sorprende es su color rubio -dunkel en alemán significa oscuro- y la verdad es que me esperaba encontrar una cerveza de color pardo. La gasificación es moderada, aunque desparece al poco tiempo. Al olfato notas de manzana y levadura. En boca es dulzona, con un sabor muy afrutado a manzana y ciruela blanca que queda muy lejos del sabor achocolatado que me esperaba. Desde la honestidad -y sin ser ningún experto en cervezas Dunkel- me queda muy lejos del estilo. No sé, por poner un ejemplo citaría la de la Ilda's, que me parece una Dunkel magnífica. 5,1%, 40 EBC y 18 IBUs. ¡Ánimo! a seguir trabajando y mejorando.

7 de julio de 2018

Soma - Mosaic Double IPA Latte

Hace unos días tras una visita al A-Go-Go de Terrassa me hice con una remesita muy guapa de Soma, cervecera gerundense por la que tenemos especial predilección. El alto nivel de la calidad de sus cervezas y el frescor con el que nos llegan son básicamente los motivos de que intentemos conseguir todas las latas que no sean posibles comprar.

Hoy traemos una de sus últimas elaboraciones -que no la última- la Mosaic Double IPA Late, que va a poner en éxtasis a todos los fans de este lúpulo, incluido el que suscribe. Se trata de una New England Imperial IPA a la que también han añadido lactosa.

De aspecto turbio y muy carbonatada. En boca es brutal, es Mosaic en estado puro. Mosaic en vena. Cítrica a más no poder, con un sabor muy intenso a pomelo y piel de mandarina. En boca resulta muy sedosa debido a la avena y la lactosa, pero no me ha resultado nada empachosa. Al final nos espera un amargor bastante marcado. 8,2% perfectamente integrados. 4,85€.

6 de julio de 2018

Polar Monkeys - Chair Man

El pasado fin de semana disfruté de unos días en familia en París. Fueron pocos días y de tute turistero a tutti plein, que dejaba poco tiempo y energías para el otro tipo de turismo que me gusta a mí: el birroturismo.

Con un nivel bajísimo de expectativas en cuanto a prospección birruna se refiere decidí bajar al supermercado que había justo delante de donde nos hospedábamos, de la cadena Monop', y la verdad es que cubría mínimamente mis necesidades birrunas, al menos para no pasarme las vacaciones con el mono lupulil.

Una de las pocas elegidas (pensad que no podía traerme botellas a casa, ya que no facturábamos maletas) fue esta Chair Man, una India Pale Ale que elabora la cervecera finlandesa Hartwall bajo el nombre de Polar Monkeys, con sede en la capital Helsinki.

La servimos en copa y presenta un color entre dorado y ambarino y una cantidad moderada de espuma. Por el aspecto parece filtrada. Al olfato nos llegan notas florales agradables. En boca tiene una base maltosa con un punto dulce. Los lúpulos aportan notas herbáceas y florales, aunque tenía pinta de no estar muy fresca. A saber cuantos meses llevaría allí. Finalmente nos despide con un amargor muy marcado. 1,97€, para ser de importación a este precio es bastante decente. No es una cerveza como para tirar cohetes pero sí bastante correctita. 6,0%.

5 de julio de 2018

Evil Twin - I Always Felt Closer To IPAs Than I Did To People

Hacía más de dos años que no pasaba nada de Evil Twin por el blog. La verdad es que es una cervecera que me gusta mucho, aunque a veces sus precios se van un poco -bastante- de madre.

El que fuera integrante de los Gemeliers de la birra se montó su tinglado en solitario, primero en Dinamarca y luego en New York, donde tiene su cervecería Tørst. La cerveza de hoy ha sido elaborada en Stratford (Conneticut), imagino que en las instalaciones de Two Roads.

Yonkilata de pinta (empezamos bien) y con un nombre con el que en numerosas ocasiones nos hemos sentido identificados: I Always Felt Closer To IPAs Than I Did To People. ¿Quién no se ha sentido así alguna vez en la vida? Sobre todo cuando ves la programación de Tele5. Suerte que tenemos a Billy Wilder para reconciliarnos con el género humano.

Se trata de una India Pale Ale con doble dryhopping de lúpulos Citra, Simcoe, Galaxy y Falconer's Flight. De color amarillo pajizo y muy carbonatada. En boca es muy suave y muy ligera, en exceso. Tiene un sabor muy rico, eso no se lo vamos a negar, donde predominan los matices de fruta de hueso que le aporta el Simcoe. El Citra aporta su parte de cítricos y finalmente se percibe también un sabor suave de fruta tropical muy agradable. En general es una cerveza muy rica pero poco intensa. Para los que se quieran iniciar en el terreno craft es perfecta. Para los días de calor te la puedes beber de una sentada. Para los que se esperan un hostión de lupulo quizás se van a quedar un poco fríos. 7,5%. Comprada en A-Go-Go deTerrassa por 6,75€.

4 de julio de 2018

Baladin - Mama Kriek

Durante el pasado mes de noviembre mi sentido arácnido-birruno se activó al pasar por delante de una tienda de productos gourmet italianos. Se trataba de la tiena "Le regione d'Italia" ubicada en Torrent de l'Olla, en el barrio de Gràcia.

Mi sentido no me engañó, allí dentro nos esperaban algunas botellas de 75cl de Birra Baladin, cervecera por la que mi familia y yo profesamos un gran cariño.

Fue una grata sorpresa reencontrarnos con la Mama Kriek -la cerveza Saison con cerezas de los de Piozzo- que tuvimos el gran placer de degustar como aperitivo antes de una espectacular cena la noche de nuestra llegada a Casa Baladin tras 875km en un Peugeot 206.

La botella venía en una cajita de cartón que la protegía del sol pero que impedía leer la etiqueta trasera. Como tenía pinta de llevar allí años muerta de risa le pregunté sin rodeos al tendero cuantos años llevaba allí. El hombre me respondió que unos 2 o 3, por lo que ya me hacía a la idea que fresca, lo que se dice fresca, no iba a estar, no obstante decidí arriesgar pese al precio (creó que me costó unos 9€) para comprobar qué tal le había sentado el añejamiento. No te vas a ver en otra Javier, la Mama Kriek en España es prácticamente imposible encontrar (me comentó Moi del 2D2Dspuma que aún les quedan algunas a buen recaudo, FYI). El caso es que decidí compartirla con unos buenos amigos hace unos pocos días, y al observar la etiqueta trasera indicaba que su consumo preferente era para antes de diciembre 2011. OMG! Escribí a Baladin para preguntar cuando fue embotellada pero no he recibido respuesta alguna.

La primera vez que la bebimos, en abril 2012, era de un intenso color rojizo y poca carbonatación. La recuerdo dulce y con un sabor intenso y delicioso a cerezas. Increíble. Era para soltar los lagrimones. La versión envejecida ha cambiado mucho respecto a la original pero no por ello es menos apetecible, hará las delicias de los amantes de las cervezas Sour. De color rojizo, no tan vivo, con muchísimas partículas en suspensión, no demasiado carbonatada. Al olfato ya nos avisa que nos vamos a encontrar una cerveza ácida. En boca es efectivamente muy ácida -nada desagradable- donde la cereza prácticamente ha desaparecido y dicha acidez aporta un frescor muy agradable en boca. El sabor está muy marcado por la levadura, que se ha comido toda la fruta. Tiene un toque belga delicioso. La cerveza ha ganado en complejidad haciendo de ella una birra colosal. 5,8%.

1 de julio de 2018

Hitachino Nest - White Ale

No suelo encontrar con facilidad botellas de Hitachino Nest, que lamentablemente es la única cervecera artesanal japonesa que llega por estos lares, o al menos que yo haya encontrado.

Llevábamos más de un año sin tenerlos por aquí pero por fin hemos puesto fin a esta sequía. Lo hacemos hoy con su White Ale, que la había tenido a tiro en numerosas ocasiones pero finalmente siempre me decidí por otras variedades de la marca nipona.

Los de Naka han elaborado una Witbier de estilo belga y la verdad es que la distancia entre los dos países no ha sido un impedimento para que los nipones hayan bordado la receta. Les ha quedado una Witbier riquísima y muy fiel al estilo, sin astracanadas ni idas de madre.

De color pajizo, turbia y no demasiado carbonatada, la espuma desaparece rápidamente. Al olfato nos llega el agradable aroma del trigo y la levadura belga. En boca el sabor a trigo es intenso y muy sabroso, también algo de cebada. Se percibe también el toque característico que le aporta la levadura y un poco más adelante el dulzor de la naranja. Finalmente notamos un punto especiado que le aporta el cilantro y la nuez moscada. Es una cerveza muy disfrutable. 5,5%. Comprada en A-Go-Go de Terrassa por 3,50€.

28 de junio de 2018

Dupont - Saison

Si no quieres cagarla ni perder ni un duro, tira de clásicos y ves a lo seguro.

Eso es lo que hicimos en esta ocasión, tomarnos una de las cervezas referentes de su estilo, la Saison de la brasserie belga Dupont. Si alguna lectora o lector aún no ha disfrutado de alguna cerveza de este estilo puede comenzar con ésta, ya que es un estilo que suele dar pie a las fantasías birrunas (algunas de ellas trasnochadas) de algunos maestros cerveceros. No es el caso, la de Dupont es una Saison de libro.

Color pajizo, velada y con carbonatación abundante y efervescente que crea una generosa corona de espuma blanca. Al olfato nos llega el aroma a cereales y levadura. En boca resulta muy refrescante (que ya es el propósito de este estilo) con sabor a cereal, grano, levadura y un punto afrutado que nos recuerda a los cítricos y la manzana y aporta frescor al conjunto. Cierto punto dulce y un final moderadamente seco. Entra fina filipina. 6,5%. Comprada en Wine Palace por 1,79€. Muy asequible y no vas a tirar la pasta.

27 de junio de 2018

Garage Beer & Stigbergets - Woozy

Oh my God! ¡birrote al canto! Hoy con nosotros una de las colaboraciones más esperadas: la del Garage Beer de Barcelona con la cervecera sueca Stigbergets.

Se nos puso a tiro un día que fuimos a comer al Enkel de Barcelona y no lo dudamos, fue la primera en caer. No nos defraudó. Nos mandó derechitos al beervana.

Woozy es una New England Imperial India Pale Ale elaborada con los lúpulos Loral, Citra y Simcoe tanto para el aroma como en los dos dryhoppings posteriores. Lleva maltas Finest Lager, Extra Pale, trigo, malta y copos de avena. La levadura es la WLP095 Burlington.

En copa presenta un color entre dorado y anaranjado bastante turbio, con una cantidad de espuma no excesiva. Al olfato nos asalta una explosión de maracuyá que nos pone mirando pa Cuenca. En boca es sabrosísima, con sabores tropicales que nos recuerdan al mango, la piña y los lichis. También aparecen sabores cítricos, como de piel de mandarina. Es una cerveza intensa y un tanto densa pero que se disfruta al máximo y no se hace pesada. El 8,5% de graduación está muy bien
integrado pero se acaba subiendo a la cabeza. Colosal. No podíamos esperar menos de estas dos cerveceras.

26 de junio de 2018

La Calavera - Metamorphosis

La Calavera se ha iniciado en el tortuoso camino de las cervezas ácidas. Y digo tortuoso porque son cervezas muy complejas y nada fáciles de conseguir, ya que el invento se te puede ir de madre y coger una contaminación de puta madre.

De momento, hemos comenzado de manera exitosa con la Metamorphosis, una Sour envejecida en barriles de whisky. La compró un buen amigo al que le gustó mucho y fue a comprar otra para dármela a probar, cosa que le agradecí. La etiqueta nos recuerda a un flyer de Lokotron. Algú ho havia de dir.

La servimos en copa, presenta un color rojizo, muy poca carbonatación y bastante sedimento. Al olfato nos recuerda a las cervezas Lambic, ya nos hace un poco a la idea de lo que nos vamos a encontrar. En boca efectivamente es una cerveza muy ácida a la par que rica. Tiene ese punto avinagrado que le da ese rollo tan especial. Tiene un sabor dulce muy rico que a la vez sirve para contrarrestar toda la carga ácida. El sabor del whisky no lo he sabido encontrar, un punto añejo sí, que quizás lo ofrezca la madera. En general es un sabor muy parecido al de las cervezas Lambic de Payottenland, salvo por ese saborazo a cuero tan característico. 7,0% muy bien integrado, entra muy bien y resulta muy refrescante. Bien por los de Sant Joan de les Abadesses.

25 de junio de 2018

Scone - Rye Ale

Hace unos días detecté novedades birrunas en Wine Palace, así que me fui para allá. Me llevé para casa un lote bastante surtido y a muy buen precio, entre ellas esta botella de la cervecera asturiana Scone. A base de muchos descalabros y mucho dinero mal invertido me autoimpuse la norma de no comprar cerveza nacional de la que no tenga buenas referencias, en esta ocasión hice una excepción. Mal hecho, 1,69€ que me vuelven a palmar.

El equipo de Gijón nos presenta su Rye Ale, elaborada con malta de cebada (no especifica de qué tipo) y malta de centeno. No especifica los lúpulos. Yo soy muy fan de las cervezas de centeno, por eso decidí arriesgar.

Al servirla en vaso presenta un color pardo bastante oscuro y con una carbonatación no muy abundante que genera una capa adecuada de espuma de color hueso de aspecto jabonoso. En boca es una cerveza muy maltosa y muy dulzona, justo el tipo de cervezas que intento evitar. Ojo, mala no estaba, para los amantes de la malta en vena les va a encantar, no es mi caso. Personalmente este tipo de recetas me resultan muy empachosas. El sabor a malta tostada es bastante notable. El centeno no lo he encontrado, cosa que me produce una gran decepción, ya que era justamente lo que esperaba disfrutar de esta cerveza. Según la etiqueta lleva más del 30% de centeno. Insisto, no lo he encontrado. Podría pasar como la típica "Tostada" que sueles encontrar en la feria medieval de tu pueblo. 6,8%.

24 de junio de 2018

Soma - Combo

Por fin en el blog la ansiada Combo de la cervecera gerundense Soma, que tanto lo está petando. Yo creo que junto con la Pyramid es su mejor cerveza. Una New England IPA colosal.

Por el color parece un zumazo de piña con mucha espuma. Turbia y densita como cabía esperar. Carbonatación abundante y jabonosa.

En boca es extraordinaria. Destacan los sabores tropicales que nos recuerdan a la fruta de la pasión y el mango. Aparece también la fruta de hueso con un destacado sabor a melocotón y también los cítricos, con sabores que nos recuerdan a la mandarina. Ojos en blanco y éxtasis total. Me ha parecido exquisita. Densa y con cuerpo sin resultar pesada en ningún momento, de hecho entra con ligereza y su excelente sabor nos invita a seguir bebiendo. Me ha parecido una NEIPA excepcional. Nada que envidiar a los de Vermont. 6,0%. Comprada refrigerada en A-Go-Go de Terrassa por 3,95€.

21 de junio de 2018

18th Street - Psychedelic Lines

Uno ve una lata así, venida de Estados Unidos y no puede resistirse, ¿no? máxime cuando varias de sus elaboraciones aparecen en el apartado recommended beers del Untappd. Error. Epic fail.

Muy mal comienzo hemos tenido con la cervecera de Hammond (Indiana), con una IPA con menos lúpulo que la calva de Antonio Lobato. Aguada, insulsa, aburrida, una pasta que te puedes ahorrar perfectamente salvo que seas coleccionista de latas de cerveza.

La Pyschedelic Lines es cualquier cosa menos un viaje lisérgico por sobredosis de lúpulo. Quizás los maestros cerveceros iban puestos de LSD y así les ha quedado el invento. Color dorado, un tanto subido, con bastante carbonatación. Al olfato algo herbáceo. En boca maltosa, con un sabor a cereal bastante rico, y con los lúpulos haciendo una tímida aparición que aportan sabores cítricos y herbáceos muy tenues. La sensación es de beberse una cerveza bastante aguada (pese a sus 7,5%). Me ha cabreado bastante a decir verdad. El sabor era bueno -asquerosa no estaba, eso desde luego- pero muy floja e insípida. Muy decepcionante. Un ávido lector que también me sigue por Untappd me ha señalado nunca me fíe de las English India Pale Ales que no sean clásicos consagrados, que es un eufemismo para no decir "IPA mala". Desde luego pienso seguir este consejo a pies juntillas y seguramente ésta sea la última English IPA americana que me compre. Comprada refrigerada en A-Go-Go de Terrassa por 5,95€.

20 de junio de 2018

Del Doge - Marzen

Este mediodía tocaba Lager fresquita, así que me he abierto la Marzen del Birrificio Del Doge, con sede en Zero Branco.

De estilo Märzen, sin especificaciones en la etiqueta acerca de los ingredientes salvo lo obvio. La sirvo en copa TeKu, presenta un color un tanto cobrizo, cierta turbidez y poca carbonatación, que al poco tiempo desaparece dejando la cerveza desbravada.

En boca predomina el sabor a cereal, agradable. Se percibe un punto suave de dulzor que me recuerda a la miel, sin excesos y sin resultar empalagosa en absoluto. Cierto sabor de manzana verde aporta un punto de frescor y por último el punto suave del lúpulo que nos deja cierto amargor final (sin estridencias).

No es una cerveza que te vaya a volver loco pero como Lager cumple con su cometido. Correcta sin más. 5,1%. Comprada en Wine Palace por 2,79€. El próximo día me pillo una Rogue.

18 de junio de 2018

Hopsters - Session IPA

Sea bienvenida al blog la cervecera Hopsters, con sede en Besalú (Girona). Espectacular pueblo medieval donde los haya. En Besalú tuve la oportunidad de tener una pequeña charla con el maestro cervecero de Cervesa Forca, que tiene una pequeña tienda especializada llamada El Sac. Quedamos que me pasaría al día siguiente a primera hora para hacerle las fotos y escribirle su correspondiente reseña pero me la encontré cerrada. Cosas que nos pasan a los blogueros cerveceros.

Si no recuerdo mal, a parte de Forca había otra cerveza local y cual ha sido mi sorpresa al comprobar que con Hopsters ya hay tres. Me parece un hecho extraordinario en un municipio tan pequeño (que por cierto, os recomiendo visitar).

Hopsters hace un juego de palabras entre hipster y lúpulo (hop). Donde el la barba del hipster en cuestión es una flor de nuestra bienamada planta cannabácea. De las referencias que pude probar en La Floresteca (tenían 4 diferentes) me decanté por la Session IPA, ya que me apetecía algo ligero para sofocar el calor.

La sirvo en la copa. Presenta un color dorado un tanto pajizo, con bastante turbidez y bastante poso que procuro dejar en la botella. La espuma es de aspecto jabonoso y color blanco, no es excesiva. Al olfato nos saluda con un agradable aroma a melocotones y cítricos. En boca es una cerveza muy ligera (3,8%), con un puntocítrico que invita a seguir bebiendo. La fruta de hueso da un sabor muy agradable a la cerveza, donde destaca el melocotón. Finalmente nos llega un amargor muy fuerte que se acaba apoderando de la cerveza. Los registros herbáceos y la resina se acaban comiendo lo que estaba siendo una gran Session IPA. De todas formas es una cerveza muy disfrutable para los que estamos acostumbrados a altas dosis de lúpulo. Por mi parte se agradecería que se rebajase ese final tan estridente.