18 de febrero de 2019

Crooked Stave - St. Bretta Valencia Orange

Ha llovido ya desde la última Crooked Stave que pasó por el blog, en esta ocasión le debemos su regreso a mi hermano y mi cuñada, que me regalaron un buen lote del BierCaB ShoP.

La única referencia que teníamos de la cervecera de Denver (Colorado) era la Surette Provisional Saison, que a decir verdad no supe disfrutar en su día por no estar demasiado familiarizado con cervezas Sour. En esta ocasión, la St. Bretta Valencia Orange que traemos hoy la hemos disfrutado muchísimo más.

De la St. Bretta hay que estar muy atentos porque hay gran número de variedades, la que nos atañe hoy lleva naranjas de Valencia, pero también existen versiones con pomelo, mandarina y un larguísimo etcétera.

De color dorado y escasa carbonatación que desaparece en breve. La fotografía no hace justicia, ya que al final se me fue la olla y serví todo el poso, que le da ese color anaranjado y ese aspecto mucho más turbio. Cosas que pasan. Burbuja muy fina y efervescente. Al olfato nos llega mucho cítrico. En boca es una cerveza muy ácida como cabía esperar. El sabor a limón es el que destaca, así como el del membrillo. Las naranjas valencianas muy de lejos y echándole imaginación. No sé si debe haber mucha diferencia entre las diferentes versiones de esta cerveza, desde luego si el toque característico de ésta se lo tenían que dar las naranjas de Valencia ya os digo yo que mucha diferencia no vamos a encontrar. Aún siendo muy ácida si uno está familiarizado con las cervezas Sour la puede disfrutar totalmente. 5,5%.

14 de febrero de 2019

Kees - Caramel Fudge Stout

Hoy, por ser San Valentín, y antes de que os pongáis muy hornies vamos a abrir esta lata de la cervecera neerlandesa Kees, que no pasaba por el blog desde nuestro periplo por Ámsterdam allá por 2016.

De los de Middelburg aún no había catado producto enlatado, y ésta, junto con las otras 86 que tengo guardadas se van a ir a la colección particular de mi colega Klifjanguer, que va a necesitar una bolsa industrial para llevárselas.

La servimos en vaso y presenta un color negro totalmente opaco. La espuma de color hueso no es excesiva, pero sí cremosa y persistente. Al olfato notas de cafetazo, caramelo y más adelante bastante alcohol. En boca destaca el torrefacto. El sabor del caramelo no es excesivo como podría darse el caso de una Omnipollo, o de la Amundsen que reseñamos hace poco, se disfruta perfectamente sin que sea excesivo o solape la Imperial Stout, es más un poquito más tampoco me hubiese importado. En boca también es bastante alcohólica -al loro, 11,5%- y la verdad es que se sube bastante, así que si os la tomáis por la noche como el que suscribe os vais a quedar fritos que da gusto. Pues eso, que acabéis de pasar un buen día y le deis mucha caña al CD de Barry White. Comprada refrigerada en el Cervesa Sobre Tot de Granollers por 4,60€.

13 de febrero de 2019

Brewski & Finback - Meerkat Madness

Por las tomas de contacto que he tenido con la cervecera sueca Brewski no me da para escribir una tesis doctoral, pero la verdad es que de las cuatro -contando ésta- que he probado tan solo me ha gustado una, cosa que ya me empieza a mosquear, dicen que no hay quinto malo, pero creo que ese día va a tardar en llegar.

La de hoy es una New England IPA elaborada con mango y albaricoques -la cosa pintaba muy bien- que habían realizado junto a los neoyorquinos Finback. De la cervecera estadounidense no tenía ninguna referencia, tan solo que sus latas en Barcelona las vendían a 9€, de manera que pensé que lo mejor sería que las disfrutase muchísimo su distribuidor. No sé si os pasa lo mismo a vosotros, pero cada vez soy menos de comprar colaboraciones, y la Meerkat Madness que reseño hoy no hace más que reafirmar esta manía mía, pero en fin, ésta me la he comido con patatas.

La sirvo en vaso, está muy carbonatada y tengo que dejar una parte, no excesiva, pero considerable en la botella. La espuma es blanca y de aspecto jabonoso. La cerveza presenta un bonito color anaranjado y la turbidez característica del estilo. al olfato mucho mango y fruta tropical. En boca predomina el mango, bastante rico, también todo el saborazo de los lúpulos que aportan sabores tropicales. Se percibe también el sabor de la malta. En uno de los sorbos me ha venido el sabor de los albaricoques bastante nítido y rico. No es una cerveza excesivamente cremosa y densa como otras del estilo. Tampoco carece de amargor como las NEIPA, a ésta se le nota un poco, no excesivo pero ahí está. Hasta aquí todo correcto, una cerveza rica pero que a decir verdad me esperaba más. El horror ha venido al servir el resto de la botella, que insisto, no era un culín. Me ha venido ese sabor tan asqueroso que me sabe a medicina, que no es la primera vez que me ocurre con algunas New England IPAs. Curiosamente también me pasó con la colaboración que hicieron con Garage Beer, que también era una New England IPA con albaricoques. A partir de aquí la degustación ha sido un tormento. 6,0%. Comprada en Cervesa Sobre Tot de Granollers por 4,60€.

12 de febrero de 2019

Mikkeller - K:rlek Vår/Sommar 2018

Estamos a mediados de invierno de 2019 y os reseño la cerveza de primavera/verano de 2018 de Mikkeller. Vamos con un pelín de retraso, lo sé. aún podemos disfrutar de esta magnífica American Pale Ale de la cervecera danesa, la venden en Wine Palace a muy buen precio (3,39€) y a día de hoy aún tienen botellas disponibles.

La servimos en copa, quizás no será la más adecuada, pero me hacía gracia servirla en copa de Mikkeller. Presenta un color amarillento y bastante turbidez. La carbonatación no es especialmente abundante. Al olfato destaca un espectacular aroma a albaricoques y melocotones. Brutal. En boca es un poco ácida. Destaca el sabor a fruta de la pasión, increíble, y también se pueden disfrutar de las frutas de hueso antes mencionadas. Me ha flipado mucho, estaba espectacular. Entró como el agua. 4,9%. No sé cómo será la edición de 2019 pero han puesto el listón muy alto.

11 de febrero de 2019

Agullons - Barrica Blend Nº3

Durante nuestro paso por el Zwanze Day 2018 que se celebró en la Masia Agullons pudimos comprarle a Carlos Rodríguez alguna botella de Cantillon, pero tampoco queríamos irnos de allí sin catar el producto local, así que también se vino pa la saca esta botella de Barrica Blend Nº3 (que también la tenían pinchada durante el evento).

Ya en su día probamos la Barrica -la cerveza primigenia- que ya nos gustó en su día, pero que nos dejó la sensación de que la Pura Pale iba por un lado y la cerveza de fermentación espontánea por otro. En esta ocasión nos encontramos una cerveza más armoniosa, con el sabor mejor integrado y mucho más Lambic.

Desconozco cómo están la Blend Nº1 o la Nº2, pero la 3 estaba tremenda. En boca muy ácida como cabía esperar. Su sabor es muy asidrado, con sabores que nos recuerdan a la pera, la manzana y el membrillo. El sabor bastante semejante a la Cantillon -al contrario que la Setembre, la Barrica lleva cerveza de fermentación espontánea de la casa- y con la sensación de que las cosas van evolucionando muy bien. 5,5%. Creo que nos costó unos 10-11€.

10 de febrero de 2019

Haand - Humle Kanon

Haand Bryggeriet era una de esas cerveceras noruegas que aún me faltaban por traer al blog. Por fin hemos puesto remedio a este asunto y ya de paso conseguimos esta original chapa para la colección. Sí, lo confieso, soy chapero.

De Noruega la verdad es que tengo pocas referencias, básicamente las más conocidas: Lervig y Nøgne Ø fueron mis primeras tomas de contacto, luego vinieron Austmann y 7 Fjell, y por último la que lo está petando muy fuerte por estos lares es Amundsen. Con Haand nos adentramos un poquito más en el conocimiento del país nórdico. Esta peña son de un pueblecico llamado Drammen. Seguramente los fundadores de dicha localidad debían ser unos entusiastas del arte dramático.

Para comenzar hemos elegido su Humle Kanon, una cerveza de estilo India Pale Ale en la que han realizado un dry hopping con los lúpulos Centennial y Citra. No me queda claro el tercer lúpulo que han utilizado en la receta. En la etiqueta de la cerveza no indica los lúpulos. En su página web sí los especifica, pero en un lado pone Amarillo y en otro Cascade. A mí personalmente me cuadra más el Cascade, pero es posible que me equivoque.

La servimos en vaso. Presenta un color dorado un tanto anaranjado, un tanto turbia. La carbonatación es abundante y persistente. En nariz es bastante herbácea, con notas de resina y fruta de hueso. En boca es muy herbácea, mucho pino, resina intensa dentro de lo soportable y un puntito suave de fruta de hueso -melocotón- que aparece entre tanto verde. Es una cerveza muy amarga, pero nada que un buen hophead no pueda soportar (64 IBUs). 7,5%. Comprada en Cervesa Sobre Tot de Granollers por 4,00€.

7 de febrero de 2019

Bar Centro - Barcelona


Te levantas temprano una mañana de vacaciones para ir al supermercado y poder así tener el suficiente tiempo libre para disfrutar de un agradable paseo matutino sin prisas por Barcelona, pero al llegar a casa te encuentras a toda la tropa en pijama y más sobaos que una marmota narcoléptica. La mañana trascurre con parsimonia mientras me reprimo arañando el parqué. Al final logramos salir de casa a las 12:30 del mediodía. ¿Si pongo a Slayer en el coche pillarán que estoy cabreado?

Pues llegamos justini a la hora de comer -el bucólico paseo al peo- de un viernes al Bar Centro, un templo con mayúsculas del arte del bocata y la craft beer. Mesa reservada y los cinco pa dentro que hay gazuza. Allí nos esperan 8 grifazos de cerveza artesanal, una neveraca hasta arriba de birras y unos de los mejores bocatas de toda la ciudad. Hey-ho, let's go!

El Bar Centro se ubica en el beerxample derecho, muy cerca de la plaza de Tetuán, casi en el límite con el Fort Pienc y La Ribera. Os coge muy cerca de las paradas de metro Tetuán, Girona, Urquinaona y Arc de Triomf. Si alguien prefiere ir en coche hay un parking en la acera de enfrente, que es justo donde aparcamos nosotros.

Dispone de terraza para alegría y jolgorio del sector fumeta, así como para el disfrute de los amantes del solecito y el aire libre. En el interior nos da la bienvenida su imponente barra de mármol. Allí mismo se pueden disfrutar de unas buenas birras en sus taburetes. También en la entrada hay una pequeña zona cercana a la puerta con sillones y mesas bajas para un birreo cómodo con vistas a la vida urbana. Una vez se acaba la barra queda una amplia sala llena de numerosas mesas para comidas y cenas a tutti de birramen.

Debora y Carlos se van a encargar de satisfacer nuestro mono de lúpulo y nuestra hambre voraz. Sus bocatas son de los más aclamados de toda la ciudad. Nosotros podemos dar buena cuenta de ello, pero vayamos por partes, comencemos con los entrantes. Como introducción a las primeras birras es muy buena costumbre acompañarlas con unas buenas patatas bravas o unas tapas. En Bar Centro podemos disfrutar de las mencionadas bravas, los tequeños, nachos con guacamole, buttermilk chicken tenders, calamares rebozados acompañados de salsa tártara, gyozas de langostino, jalapeños fritos rellenos de queso, chili con carne, aros de cebolla rebozados o un trío de tacos. ¡Mi madre! ¡No está nada mal!, ¿no? Los Castle se ponen por faena y comienzan a estudiar su carta.

Finalmente tiramos de clásicos, así que nos decantamos por las patatas bravas y los nachos con guacamole. Las patatas bravas están exquisitas, y ¡sí! pican. ¿Por qué cojones se iban a llamar patatas bravas si no picasen? Para que os hagáis una idea de lo buenas que estaban solo os diré que mi hijo de año y medio las cogía por el pincho y primero succionaba la salsa como un poseso para luego devorar la patata cual velociraptor. Sus hermanos mayores son más de guacamole, y no dudaron en rebañar hasta la última molécula del plato.


Continuamos con la pitanza. Si uno es amante del buen yantar y viene bien de ánimo para meterse un buena hamburguesa entre pecho y espalda dispone de: la de pechuga de pollo a la brasa -me ahorro los extensos aderezos- la Veggie Burger, la de pollo frito al estilo filipino, la de queso roquefort, la Melty, la Bacon Cheeseburger, la Saison, la Bar Centro, la Monkey Burger, la Summer y la Chicken Chipotle. Todo con una pinta espectacular. Si no sabes cual elegir puedes pedir unas sliders, que son tres versiones mini de sus bocatas. Además las puedes acompañar con patatas fritas, bravas, bravas de boniato o sus patatas "Tony".


Si lo tuyo es el pulled pork, ay amigo, este es tu templo. Su carta es para soltar los lagrimones. Cuentan con: el BBQ Pulled Pork, el Pulled Pork Acevichado, el Sweet Thai Chili Pork, el Beef Bourguignon, el Corned Beef, el Roast Beef Sandwich, el Calamar Molón y el Veggie Sandwich. Si a alguien le apetece una ensalada también tiene una buena variedad disponible.

Mi mujer optó por el BBQ Pulled Pork, y yo por el Sweet Thai Chili Pork. Hicimos la operación de siempre: partimos los bocatas por la mitad para poder disfrutar de ambos. Los dos estaban impresionantes. El BBQ tenía un saborazo brutal y la carne se deshacía en la boca. El Thai me gustó aún más, porque además del saborazo de la carne tenía el puntazo del cilantro -que le daba un toque bestial- y el frescor de la menta y el pepino. Brutal. La salsa thai muy top, dulzona pero con un suave toque picante perfectamente equilibrado. Me muero, pidan un desfibrilador. El broche de oro los pusimos con el brownie de chocolate con helado de nata con cerezas. Éxtasis total. Estaba todo increíble y ya estamos pensando en nuestra segunda incursión (de echo ya la hicimos, pero se vio frustrada porque el cenutrio que suscribe no se miró bien los horarios antes de salir de casa, sorry pareja).

Pues muy bien Javier, muy bonito, pero yo vengo solo a tomarme unas birras. Pues tranqui tronki, que no te amargue la vida un yonki. La selección birruna es muy buena. Tienen ocho barriles rotatorios perfectamente refrigerados con selección nacional e internacional. Allí descubrí a los barceloneses Metropol, pero también tenían pinchados barriles de Espiga, La Pirata, Quer y otras cerveceras locales. De allende nuestras fronteras tenían pinchado Brasserie de la Senne, Siren y Arbor. Podéis consultar su pizarra en cualquier momento a través de su web -siempre actualizada- o de Untappd. Si eres muy freak de esta última por tomarte una birra allí vas a ganar el badge del Bar Centro. Si no te seduce nada de sus pizarras tienen muy buena selección en lata y botella, como por ejemplo joyitas de cerveceras como Lord Hobo, Garage Beer, Magic Rock, Lervig, Omnipollo, Brew By Numbers, Rodenbach, Toppling Goliath, 3 Fonteinen, Stigbergets, Beavertown, Evil Twin, Northern Monk, Brewski... una locura.

Salimos muy contentos del Bar Centro. Debora y Carlos fueron muy amables con nosotros y la comida y las birras estaban espectaculares. ¡Volveremos pronto! De momento les colocamos su merecidísimo pin en nuestro Mapa Birruno.

Balance de daños:

-Metropol - If Island. Desconocía la existencia de esta cervecera barcelonesa, a la que habrá que añadir a nuestro censo birruno. Se trata de una IPA Muy equilibrada, cero estridencias, un punto afrutado entre tropical y frutas de hueso muy rico y ligerísima de trago. ¡Para beber a litracos! 6,7%. ¡Gran descubrimiento!

-Arbor - Zero-Zero. Mi mujer se pidió un par de vasos de esta rica Session IPA que no dudé en buitrearle con todo descaro. Muy ligera de trago, con mucha fruta y cítricos, entró divinamente. Muy fácil de beber, otra joya. 4,5%.

-Lord Hobo - Hobo Life. Para finalizar la sesionaza opté por su selección en nevera. Se trata de una Session IPA single hop Citra. Muy cítrica, muy refrescante, mucha corteza de naranja, mandarina y pomelo. Muy ligera de trago. Entró fina fina. 4,5%. Podéis leer la reseña completa pinchando aquí.

Bar Centro                Casp 55, Barcelona              www.barcentrobcn.es              barcentrobcn@gmail.com          93  192  52  55

6 de febrero de 2019

Stigbergets - Bird In Hand

Desde el mes de junio que no me pimplaba una Stigbergets -y eso que estuve en Suecia este verano- y la verdad es que ya empezaba a tener mono de una de esas tremendas IPAs de los de Gotemburgo. así que nada, me fui a La Bodega del Sol de Gràcia y me trinqué esta yonkilata para tener un buen chute lupulil. Como diría Fabio McNamara: "-¡Qué overdose!".

La joyita se llama Bird In Hand y es una Imperial IPA peligrosísima de 8,0% de alcohol perfectamente integrado.

Al servirla presenta un color dorado anaranjadete y cierta turbidez, no llega a zumazo pero sí es bastante turbia. Al olfato ya nos llega todo ese aromazo tropical que me indica que es una DIPA de las que me molan.
En boca el sabor a mango es brutal. Muy tropical, con notas también de melocotón y otras frutas de hueso. Finalmente un puntito cítrico muy agradable y refrescante. Nada amarga, ultrabebible y con esa sensación de que en ningún momento te estás cascando una birra de 8,0%. Entra brutal. Final nada amargo. Comprada refrigerada en la tienda antes mencionada por 6,45€. Si estáis por Suecia la podéis comprar en el Systembolaget por 47,90kr (unos 4,79€), os lleváis unas latitas para los colegas y quedáis como el puto amo.

5 de febrero de 2019

Braufactum - Soleya

Una de las cervezas que tenía desde hace meses en la nevera era esta Saison de la cervecera alemana Braufactum. Aprovechando que había escasez lupulil indafridge decidí abrirla para ver qué tal anda el panorama teutón.

Soleya -que es como se llama- está elaborada con maltas de cebada (Pilsener et al.) y de trigo. Los lúpulos empleados son el Magnum y el Enigma.

Al olfato el trigo es más que evidente, también se percibe el toque de la levadura. En boca el sabor a trigo es bastante intenso y agradable. Los lúpulos aportan ciertas notas afrutadas, muy sutiles pero agradables. En boca deja cierta sequedad final. Sin idas de madre. En general bastante rica y recomendable para los amantes del estilo. Comprada en Wine Palace por 2,89€.

4 de febrero de 2019

Lord Hobo - Hobo Life

Hace unas semanas estuvimos disfrutando como gorrinos en lodazal en el Bar Centro de Barcelona. Pudimos gozarlo a tope con sus 8 tiradores, pero aún así me decidí a darle caña también a darle caña a las cervezas de su nevera. La elegida fue esta Hobo Life de la cervecera estadounidense Lord Hobo.

Como le doy a todo lo que ponga Citra pues la verdad es que no me lo pensé mucho. Se trata de una Session IPA de 4,5% y con dry hopping del lúpulo antes mencionado.

En vaso presenta un color pajizo bastante clarete y una notable turbidez. La carbonatación es abundante y nos deja una buena capa de espuma blanca.

En boca es una cerveza muy cítrica, con sabores que nos recuerdan mucho a la corteza de naranja, a la mandarina y el pomelo. Es una cerveza de trago ligero ultrabebible. La verdad es que entró fina fina. Muy grandes los de Vermont.

3 de febrero de 2019

Pipeworks - Ninja Vs. Unicorn

Traemos de vuelta a la cervecera de Chicago Pipeworks, que espero que ni ellos ni sus levaduras hayan palmao tras el vórtice polar que azota a la ciudad.

Los de Illinois son muy dados a ilustraciones y nombres muy bizarros en sus cervezas, y en esta ocasión no se han quedado atrás: Ninja Vs. Unicorn, que más que el nombre de una cerveza parece el título de una película de Pedro Temboury. Se trata de una Imperial IPA de 8,0%, todo un referente de la casa.

De color dorado, muy clara. Uno últimamente se ha acostumbrado a tanto zumazo y tanta Hazy IPA que cuando ve una cerveza con este aspecto incluso le parece raro. La carbonatación es abundante y genera una abundante corona de espuma blanca y persistente.

Al olfato su aroma nos sugiere fruta de hueso y pomelo. En boca entra muy ligera incluso con esta graduación, el alcohol no se nota nada y está perfectísimamente bien integrado. En boca continúa la fruta de hueso, quizás algo de mango y ese amargor final con regusto de pomelo. Por lo visto tiene 150 IBUs pero a mí personalmente no me ha parecido tan salvaje ni muchísimo menos. En general me ha parecido una DIPA ultrabebible, cosa que tiene mérito, ya que no suele ser un estilo que me apasione. Quizás no sea la mejor cerveza de este estilo que me haya bebido, pero que vamos, no le vamos a quitar el mérito a los de Chicago. Eso sí, infinitamente mucho mejor que su Blood Of The Unicorn, que me dejó bastante tibio. Comprada refrigerada en La Bodega Del Sol de Barcelona por 7,00€.

2 de febrero de 2019

Spike - Fresh Prince

En nuestra última incursión al Tragaldabas de Sant Cugat le pude dar guapamente un buen tiento a su nevera. Una de las latas que me sedujo fue la Fresh Prince de la cervecera sueca Spike.

Se trata de una American Pale Ale elaborada con malta de cebada, trigo y avena, pero lamentablemente no especifica ni los lúpulos ni la levadura utilizada, aunque por el aspecto y por los ingredientes todo apunta a una New England Pale Ale.

La sirvo en copa y resulta muy carbonatada. Genera una copiosa capa de espuma blanca bastante persistente. De color amarillento, muy turbia.

En boca resulta muy cítrica, con sabores que nos recuerdan al de la lima y a la corteza de naranja. También se perciben ciertos registros herbáceos muy agradables. Lupulina a tope into my veins. Es una cerveza ultrarrefrescante, por la ligereza de trago, baja graduación y sabores que invitan a seguir bebiendo. Me la tomé a principios de enero y entró finita de Córdoba, así que en agosto te las puedes tomar de tres en tres.

1 de febrero de 2019

Outer Range - Nature Shapes

Hoy os traigo otro zumazo de los guapos, cortesía de mi hermano y mi cuñada, que me la regalaron por mi cumpleaños. También debo estarle agradecido a Andrés del BierCaB ShoP que fue el que se la aconsejó.

La joyita en cuestión se llama Nature Shapes, y la ha creado la cervecera estadounidense Outer Range, con sede en Frisco (Colorado). Hasta la fecha era una cervecera totalmente desconocida para mí. La cerveza como podéis apreciar es un zumazo total. New England IPA con double dry hopping de lúpulos Citra, Ekuanot y Nelson Sauvin. Ya mirando los lúpulos voy intuyendo que me va a flipar.

De color mandarina y muy turbia, con una considerable capa de espuma blanca. Al olfato un aroma a cítricos y fruta tropical nos da la bienvenida. Le damos el primer tiento: terciopelo en boca. Muy sedosa, con muchísimo cuerpo, un zumazo. El sabor que más destaca es el de la piña, también la uva que le pueda aportar el Nelson Sauvin, cáscara de cítricos y algo de mango. Me ha parecido espectacular. 6,2%.

31 de enero de 2019

Garage Beer & The Flying Inn - Fluoro

El pasado fin de semana estuvimos comiendo en el OMA Bistró -nunca nos cansamos de ir- y para regar el bocata de pastrami (soy un hombre de costumbres) me pedí la última cerveza sus vecinos Garage Beer, que han elaborado en colaboración con los vallisoletanos The Flying Inn.

Se trata de una New England Double IPA y se llama Fluoro, ¿será un homenaje a Benito?. En su receta lleva los lúpulos Mosaic, Cascade y Palisade, tanto en el whirpool como en los dos dry hoppings posteriores. Evidentemente lleva malta de cebada, avena, trigo y la levadura Vermont característica del estilo.

Al servirla en el vaso presenta un color anaranjado y la turbidez típica del estilo. La carbonatación no es especialmente abundante. Acerco mi napia al vaso cual colibrí que busca el néctar de la flor. Al olfato es espectacular, floral, tropical y cítrica. Una maravilla. En boca es muy sedosa, bastante suave, entra como la seda, un puto néctar. El sabor es muy afrutado, con notas de fruta tropical y cítricos. Nada empachosa, nada estridente, nada amarga, todo sedodidad y todo fruta. Un regalo para los sentidos. 8,0%. El pelotazo se nota, máxime cuando has hecho una visita previa al BierCaB. Me costó 7€, teniendo en cuenta que tomarme una Skadoosh de The Alchemist en NaparBCN me salió por 6,50€ que cada uno saque sus conclusiones.

26 de enero de 2019

Soma - Orbiting The Sun

En nuestra última excursión a La Bodega del Sol tuvimos la suerte de encontrarnos en sus neveras con las últimas unidades que les quedaban de la Orbiting The Sun. Como podéis intuir por la etiqueta se trata de una de las últimas creaciones de la cervecera gerundense Soma.

En esta ocasión Ramon y su equipo nos han preparado una New England Milkshake Double IPA a la que le han añadido piña y mango.

Por el aspecto ya tiene pinta de zumazo de piña. Con la adición de la lactosa, la piña y el mango ya os podéis imaginar que en efecto es un Biofrutas. En boca es muy densa, con muchísimo cuerpo, también muy cremosa (solo nos falta el cuchillo de untar) con muchísimo sabor a piña y también muy notable el mango. Para tener un 8,5% lo he notado bastante bien integrado. En general me ha parecido una cerveza muy rica, quizás no sea mi favorita de Soma, pero rica al fin y al cabo. Sí me ha parecido densa en exceso, me hubiese gustado con menos cuerpo para poder bebérmela con más alegría.

25 de enero de 2019

Amundsen - Dessert In A Can Pecan & Maple Pie

Traemos de vuelta a la cervecera noruega Amundsen. En esta ocasión me dejé seducir por la lata y evidentemente por el título, todo apuntaba a un birrote épico.

De la Dessert In a Can existen varias versiones: la Chocolate Marshmellow, la Chocolate Mud Cake, la Mint Chocolate Crisp y la Pecan & Maple Pie que tratamos hoy.

Si hay algo distintivo de las latas de Amundsen es que sus latas se abren totalmente por la parte superior. Esto a mí personalmente no me agrada, porque soy muy torpe, y todas las veces que he servido cervezas de Amundsen en vaso he acabado desparramando por la mesa parte de nuestro amado líquido (nada barato, por cierto). Esta vez no fue una excepción. Lo bueno de este sistema es que luego puedes utilizar la lata de portalápices sin tener que destrozarla con el abrelatas.

Bien, consigo meter algo de cerveza en el vaso, aparece muy poca espuma. La cerveza aparenta petrolaco, muy opaca y con cierta untuosidad. Al olfato el olor es muy bestia: ultra aromática. Me recuerda al olor del mazapán, de ciertos dulces y también se percibe el sirope de arce. En boca es muy dulce y el sabor potentísimo. Te viene el saborazo delsirope de arce, de las nueces pecanas, del antes mencionado mazapán... lo solapa todo, olvídate de la cerveza, la Imperial Stout no la vas a encontrar por ningún lado. Me ha resultado demasiado empachosa y empalagosa. En un inicio pensé que no podría acabármela, pero al final me tomé mi tiempo, y combinándola con helado cookie dough de Ben & Jerry's mela pude fundir. Comprada refrigerada en La Bodega del Sol de Barcelona por 6,45€.Crujidón, crujidón. No creo que me animase a probar el resto de la serie ni aunque las encontrase a mitad de precio. 10,5%

24 de enero de 2019

4 Pedres - Badalona


El pasado viernes quedé para echar unas birras con el colega Bobjop y su pareja Cira, que recientemente se han ido a vivir a Sant Adrià. La idea primigenia era visitar el Barna Brew o alguna cervecería del centro de Barcelona (beerxample o cercanías), pero al final por problemas de horarios nos vimos obligados a reunirnos en Badalona, que era lo que más cerca les pillaba a mis colegas, que se habían quedado sin moto. Total, que me tocó hacer turismo y chuparme la L2 enterita para plantarme allí, más allá del Besòs, ese territorio desconocido.

La verdad es que si no hubiese sido por ellos nunca me hubiese acercado al 4 Pedres, así que finalmente, después de la visita, les tengo que estar agradecidos porque pasamos un rato muy divertido acompañado de muchas risas, buena compañía y un buen puñado de birras. Suerte que no cogí el coche porque acabé bastante tocao. ¡Viva el horario nocturno del metro!

Del 4 Pedres ya tenía noticias de su existencia desde 2014, cuando por casualidad compré su BDN Centenaris de anís estrellado, que me gustó bastante. Desde entonces puse el pin en el mapa Google de cervecerías que me faltan aún por visitar, y allí se quedó, durante 5 años muerto de risa. Como no hay mal que cien años dure, allí me planté yo, trípode en mano para finiquitar el asunto.

El 4 Pedres se ubica en pleno centro de Badalona. Está a solo dos calles de la estación terminal de la L2 (la linea lila), prácticamente al lado del Ayuntamiento. Es muy cómodo ir en metro, pero si decidís ir en coche también hay un aparcamiento en el parque de Pep Ventura, al lado de la parada del suburbano. Si tenéis idea de acabar un poco toñaos siempre es mejor la primera opción. El local está en una estrecha calle peatonal, y al ser muy pequeño no es difícil pasárselo de largo, os lo digo por experiencia.

La fachada ya nos indica que es una cervecería con solera, de las de toda la vida. Al entrar le daría un parraque a Marie Kondo. Es lo más recargao que te puedas imaginar. Todas las paredes (incluso las de los lavabos) están forradas con etiquetas de cerveza. Botellas por todas partes, carteles, fotos de actores y películas de cine... todo un museo. Me imagino qué cara pondría Mikkel Borg al entrar aquí, esto es la antítesis del diseño nórdico.

Como es pronto y no hay demasiada gente me dirijo a la barra para entablar conversación con el equipo. Me sueltan que mejor no haga fotos de la gente (ya lo hemos solucionado) y que allí no puedo estar, que me pire para una mesa del fondo. ¡Joder qué derroche de simpatía! ¡Y eso que les hago la reseña por la patilla!  Pues eso, me fui para el fondo y al cabo de 2 o 3 fotos aparecieron por la puerta mis amigos Bobjop y Cira.

El local es muy estrecho pero alargado, así que la única mesa que hay está en la sala del fondo, donde no te dejan sentarte a no ser que vayas en un grupo de más de cinco personas. El resto son todo barriles con sendos taburetes. Como nosotros éramos 3 nos indicaron que nos sentásemos alrededor de uno, justo al lado de una pared de donde parecía que en cualquier momento se me iban a aparecer las caras de Bélmez. El servicio es rápido, no son un derroche de simpatía pero sí eficientes. Nos toma nota un chico de las primeras birras, que no tardan en aparecer. El 4 Pedres tiene una gran oferta cervecera tanto en botella como en barril. Tienen 14 tiradores, dos de ellos de bomba de mano, con algunas cervezas de la casa -De Caelo- y gran diversidad de estilos, procedencias y graduaciones. Varias IPAs, algunas Imperial Stouts, Eisbock, la Schlenkerla Urbock, alguna Weizen, alguna Porter, Milk Stout, Saison, Pilsner y diversas Ales belgas. La mayoría del producto era europeo (muchas de ellas españolas), la más lejana era una IPA de Anchor (San Francisco), para que os hagáis una idea. Yo siempre empiezo tomando la cerveza de la casa y luego ya me voy a explorar el resto de la pizarra.


Uno de los puntos a favor que tiene el 4 Pedres que con cada cerveza te traen una tapa, cortesía de la casa -esta práctica en Barcelona lamentablemente escasea- que sinceramente, es muy de agradecer. Con la primera birra te traen una copa de Martini llena de palomitas aderezadas con dos brochetas de ganchitos y bolitas de queso y unos adornos muy carnavalescos. Maravilloso. En la mesa de al lado trajeron una tapa con bengalas y todo, no recuerdo de qué era la tapa, pero era para pedirla solo por el show. Si os va el rollo performance lo vais a flipar. Además de las palomitas te traen un pequeño montadito a elegir entre: morcilla, chistorra, chorizo y jamón.

Para hacer cojín también pedimos unas patatas chips y una tapa de queso de cabra. Como la cosa se fue alargando, con las sucesivas birras fueron cayendo el paté a la cerveza Trapista y el surtido grande de queso y embutido (botifarra, jamón y longaniza) acompañado de su pa amb tomàquet. Al no tener cocina la oferta gastronómica es limitada, por la hora que era se echó de menos algún bocata (aunque fuera frío) porque la verdad es que acabé bastante toñao, luego entenderéis porqué. Por si os interesa el resto de su carta hay: conservas variadas, olivas, pimientos rellenos, variedad de olivadas, y básicamente patés, quesos y embutidos.

A medida que fue pasando nuestra relación con el equipo fue mejorando considerablemente. Al final incluso estuvieron hablando con nosotros y pudieron explicarnos un poco su vocación cervecera y que elaboran sus cerveza propia en las instalaciones del Refu, en la Val d'Aran, que ya visitamos en el mes de octubre. Durante nuestra visita al 4 Pedres tenían pinchadas una Saison y una IPA de la casa, y en botella una Traditional Ale, una Stout, una Imperial Stout, una Belgian Blond y una Brown Ale. La verdad es que pasamos una tarde muy agradable y divertida, el 4 Pedres es uno de esos sitios entrañables donde, al margen de la recargada decoración, existe ese caliu que te hace estar muy a gusto. Sin más, procedo a colocar su correspondiente pin en nuestro Mapa Birruno y esperamos visitarlos otra vez ¡espero que no pasen otros 5 años! ¡Hasta pronto!

Balance de daños:

De Caelo - 17.23. IPA muy suave, no excesivamente lupulizada, herbácea y final muy amargo (55 IBUs) pero muy bebible. Entraba con alegría, y el hecho de no ser muy hoppy puede ser una buena introducción para el público neófito. 6,0%.

De Caelo & Refu - Entredos. Saison elaborada en colaboración con el equipo del Refu en sus instalaciones de Bossòst. Muy rica, muy bebible y muy refrescante, con un puntito seco final (25 IBUs). 6,7%.

Anchor - Blackberry Daze. American IPA elaborada con moras. El aroma y sabor a moras realmente impresionante, los lúpulos un poco más mustios, pero en general muy beberciable y bastante curiosa. 50 IBUs. 6,5%.

Fourpure - Malt Shake. Oatmeal Milk Stout. Tenía muchísima curiosidad en probar alguna cerveza tirada en bomba de mano y no dudé en pedírmela. Muy suave y muy sedosa. La sensación en boca es como la de tomarse un café con leche. Muy cremosa y con el saborazo de la vainilla y el chocolate brutal. Aunque pueda parecer empachosa la verdad es que entró como el agua. 27 IBUs. 5,5%.

Schneider Weisse - Aventinus Eisbock. A Cira le dio por pedirse este pelotazo que la dejó doblada, así que tuvimos que colaborar para acabárnosla. Esibock de 12%. Muy azucarada, muy maltosa y con esos toques de caramelo y fruta seca: higos, ciruelas y uvas pasas. No es una cerveza facilona nimucho menos. La verdad es que acabé muy tocao.

4 Pedres                Lleó 33, Badalona (Barcelona)              www.4pedres.cat              4pedres@gmail.com          93   384   01   36

23 de enero de 2019

Omnipollo - Leon

Pues creo que desde junio que no me bebía una Omnipollo, y eso que este verano estuvimos en Estocolmo. Intentamos cenar en el Omnipollos Hatt sin éxito, y desde entonces ha habido una sequía considerable de la cervecera holmiense en el blog.

Este año comenzamos muy bien el rendimento birruno, y el día 2 unos amigos y yo hicimos una visita al Tragaldabas de Sant Cugat. Como no me sedujo nada de lo que tenían pinchado en sus tiradores opté por la opción enlatada/embotellada, y una de las que cayó fue la Leon, que creo que debe ser una de las pocas del catálogo fijo de Omnipollo que me quedaban por probar.

Se trata de una Belgian Pale Ale elaborada con un único tipo de malta, levadura de champán y la adición masiva de lúpulos, algo poco usual para este tipo de receta.

La sirvo en copa, presenta un color dorado bastante turbio, con una copiosa capa de espuma de aspecto jabonoso. En boca me resulta maltosa, dulzona, con un punto de caramelo bastante rico. Los lúpulos, más que aportar un torbellino de aromas y sabores -como fuera el caso de una IPA- más bien aportan un toque herbáceo al final muy seco y el amargor consecuente. En efecto se echa de menos ese toque distintivo de la levadura belga (por tanto lo de Belgian a mí me sobra), no obstante es una cerveza peculiar, que se bebe muy fácilmente, refrescante y lo que a la postre nos importa, bastante rica. 6,5%.

21 de enero de 2019

Heller - Aecht Schlenkerla Rauchbier Fastenbier

Uno cuando va de compras birrunas -almenos yo- se va derechito al lúpulo, dejándo de lado otras joyazas. En nuestra última incursión a La Bodega del Sol, maese Yosemait coge una botella de Schlenkerla y me dice: "-Qué, ¿nos la partimos?". Y uno no sabe decir que no a este tipo de proposiciones, así que se vino para casa a la espera de una de nuestras veladas birrunas.

De los de Bamberg ya habíamos probado otras recetas, y hoy le ha tocado el turno a su Fastenbier (Lentbeer). La receta de la Fastenbier -según he leído en se web- solo su sirve entre el Miércoles de Ceniza y la Semana Santa, porque según los monjes de la Edad Media, el líquido no rompe el ayuno (liquida non frangunt ieiunium). Así que como os podéis imaginar se ponían finos a birra. La cerveza, para dicho propósito era más fuerte y muy nutritiva. Heller ha realizado una recreación de esta antigua receta Lager, bien cargadita de humo y beicon.

La servimos en vaso, genera una gruesa capa de espuma beis muy tupida y especialmente persistente. El olor de la cerveza es marrón muy oscuro, casi negro. Al olfato ya nos llega todo el aromazo de la panceta, solo me falta a Georgie Dann cantándome "La Barbacoa". Mucho humo y una facilidad de trago brutal. La he pillado con muchísimas ganas y me la he fundido rapidín. No se hace nada cansina, de hecho es la que más me ha gustado de todas las que he probado. 5,5%.

20 de enero de 2019

Lanchar - Pa'Mipolla

Pa'Mipolla. Uno ve una cerveza con este nombre y la pone en busca y captura. Es algo pueril, lo admito, pero es así. Seguramente cervezas Lanchar -con sede en Lanjarón- habrá vendido más cervezas por el nombre que no por la calidad de su producto. Han sido ingeniosos y les ha salido bien la jugada.

Mi prima Carmen, que está al quite, no dudó en comprarme un par de ejemplares y enviármelas por correo. ¡Te quiero prima!. La primera me la fundí a los pocos días de recibirla, pero cometí el error de no fotografiarla, así que hasta después de Navidad no me he abierto esta segunda, que ahora sí, inmortalicé para la ocasión.

Admito que por el aspecto me daba más miedo que montar una rave en el palacio de Linares, pero bueno, a veces uno se lleva agradables sorpresas. La sirvo en vaso, muestra un color dorado bastante claro y carbonatación muy abundante que genera una gruesa capa de espuma blanca de aspecto jabonoso. Se me va la mano y le echo un buen chorrín de levadura sin pretenderlo. ¡Ups!. Al olfato cereal y nada chirriante, no va mal la cosa. En boca es una Lager rica, con sabor a cereal, bien, seguimos bien. El punto amarguete final característico de las cervezas Pilsner, no demasiado acentuado pero sí presente. Quizás no sea una cerveza excelsa, pero rica y perfecta para un aperitivo, con eso ya me vale. 4,9%. ¡Gracias Carmen! ¡Te mando un fuerte abrazo!