14 de octubre de 2026

Space Factory - Burdeos


Y acabo mi viaje estival en la cervecería Space Factory del centro de Burdeos. Al igual que en el viaje de ida, en el de regreso volvimos a pernoctar en Burdeos. En esta ocasión tuvimos más suerte y dispusimos de toda la tarde para visitar el centro de la ciudad del Garona, y como hacía un calor sofocante no dudé en conducir a mi amada familia a disfrutar de un agradable refrigerio, muy cerca de la Rue Saint Rémi, una de las arterias del centro.

Sobre la seis de la tarde aparecemos cinco forasteros del otro lado de los Pirineos. Ubicado en pleno barrio de Chartrons, el Space Factory se emplaza donde antes se hayaba el Jaqen, una antigua tienda de cerveza artesanal. Al igual que en España, han habido numerosas bajas en los negocios craft bordeleses, sin embargo, afortunadamente algunos siguen resistiendo contra viento y marea para disfrute del personal.

La calle donde se ubica la cervecería no peatonal, pero es muy poco transitada por vehículos de motor. Unas pilonas dividen la calle en dos, y en la parte para peatones da de sí para un par de mesas y unos bancos donde se pueden disfrutar de unas cervezas al aire libre. La calle desemboca en una tranquila plaza muy agradable y el ambiente a esa hora es sosegado. Al tratarse de una ciudad universitaria, supongo que los fines de semana a mitad de curso la cosa seguramente debe estar bastante más animada.

Cuando llegamos nosotros había un grupo numeroso que había juntado las mesas y se había hecho con toda la terraza al completo, así que nos fuimos para adentro, a la sombrita, y así aproveché para sacar las fotos de rigor del interior. Nos apostamos en una mesa de la entrada con un bonito mural de fondo.

El local no es especialmente grande. La entrada da para varias mesas, con cierta amplitud, para disfrutar de unas cervezas y poder jugar a algunos juegos de mesa. Cuando comienza la barra -que ocupa gran parte del local- la cosa se estrecha considerablemente, dejando espacio para algunas mesas altas y sus correspondientes taburetes. Al fondo, cuando acaba la barra, hay un pequeño recodo donde la cosa vuelve a ensancharse y hay algunas mesas bajas más y un espacio para jugar a la consola.

El local cuenta con nueve grifos rotatorios, algunas hechas por ellos mismos -bajo el nombre de Space Musette- bastante material francés y alguna que otra invitada internacional. También cuentan con una pequeña nevera donde tienen refrigeradas algunas referencias en lata y botella por si no nos satisface nada de su pizarra.

Intento comunicarme con un chico que luce una gorra para que me asesore en mi elección. Está muy ocupado atendiendo a el numeroso grupo de fuera, que por las confianzas que se toma deben ser colegas suyos, y se lo toma con muchííííísima calma charlando con ellos y dejando claro que lo primero es la parroquia local.

Tras una buena espera parece que el chico quiere atenderme. De entrada intento comunicarme en un francés muy malo que el chico no hace el esfuerzo en entender. Español no. Inglés tampoco. Italiano ni idea. Vaya, parece que en el instituto donde estudió este mozo no debieron impartirle una segunda lengua. Un cliente que se haya sentado cerca de la barra pasa vergüenza ajena ante tal escena y se ofrece a hacer de intérprete. Le digo que me gustan mucho las Farmhouse Ales y que si tiene algo del estilo. No parece muy familiarizado con el término. Tras varios intentos fallidos, no recuerdo si empleé la palabra Sour o Wild y entonces al chico se le encendió la bombilla. Fue a buscarme una Imperial Stout con Brett de la cervecera local Effet Papillon. Tras hacer las fotos y realizar la cata le digo que me recuerda en cierto modo a las Oud Bruin. Parece que no ha probado una cerveza de Flandes en su vida. El muchacho sigue a lo suyo. Viendo el percal me voy a disfrutar del rato con mi familia.

El local parece preparado para combatir el tedio. Por si la alcoholización no es suficiente para pasar un buen rato, disponen de una nutrida selección de juegos de mesa y de cartas para la clientela, cosa que debe agradecerse las tardes lluviosas. Al final de la sala, cuando se acaba la barra, hay una pantalla con una Super Nintendo y dos mandos para pegarse un buen vicio.

Para tener un cojín en el estómago y amortiguar los efectos del alcohol, cuentan con una pequeña carta que consiste en queso fundido, salchichón, hummus, guacamole, hot dog, paté al pimiento de Espelette, una tabla de quesos, una tabla vegetariana y una tabla mixta. Suficiente para calmar la gazuza. Además de nuestras bienamadas cervezas, cuentan con una pequeña selección de vinos, sidras y cervezas sin alcohol.

La verdad es que tanto mi familia como yo nos quedamos con ganas de descubrir más la ciudad, que sin ser especialmente bonita, se la veía muy vibrante y con muchas opciones para disfrutar. Ahora bien, si vuelvo a Burdeos creo que preferiré ampliar mis conocimientos birrunos sobre la ciudad visitando otros negocios, como la cervecería que tiene Azimut en la ciudad, un poco más al norte. De momento le colocamos a Space Factory su correspondiente pin en nuestro Mapa Birruno. Au revoir!

Balance de daños:
-Effet Papillon - Brett Series Stout. Maravillosa. Todo lo que le puedes pedir a una Imperial Stout con el rollazo arrollador del Brett. Chocolate, acidez, y el bourbon saliendo por los poros. Una auténtica locura. 9,0%.


-Azimut - Sarrasin Ambrée. Durante todo el viaje estuve dándole a las Amber cosa fina con la idea de emular el buen pie con el que empecé el viaje (en términos birrunos), también en Burdeos con una Amber de la brasserie Garona. No hubo tanta suerte para despedir el viaje. La de Azimut estaba bien pero no para tanto. Maltosa, muy tostadita, con notas de café, acaramelada y con un puntito de fruta muy sutil. Correctita. 6,5%.

Space Factory                Beaubadat 5, Burdeos (Francia)              www.spacefactory33.com              spacefactory33@gmail.com          +33   556   238   497

7 de octubre de 2026

Effet Papillon - Brett Series Stout

Y vamos para póker con el ejemplar de hoy, también de Effet Papillon. Éste no lo compré en el Carreful, sino que lo tuve que cotizar en la cervecería Space Factory del centro de Burdeos, que publicaré mañana para completar el viaje.

Durante estos días he publicado la línea regular (a falta de algún ejemplar más) de Effet Papillon, que puede encontrarse en el lineal de algunos supermercados, pero también hay una serie de cervezas especiales con Brettanomyces que merece la pena darle un hueco en el blog.

A falta de más viajes al país vecino, de momento nos vamos a contentar con la Brett Series Stout 2024, un blend de cervezas Oatmeal e Imperial Stout envejecidas en barrica de roble. La primera durante tres años en barrica de vino tinto y la segunda durante cuatro años en barrica de bourbon, inaculándose así con Brettanomyces Slaussenii y el Brettanomyces Bruxellensis.

La sirvo en el vaso que me proporciona el establecimiento. Caída oleosa. Color totalmente negro y opaco. La iluminación del local tampoco ayudaba mucho a vislumbrar más tonalidades del espectro cromático. Tras dejar anonadado al público galo con mi arte escanciador logro montar un festivalete de la espuma bastante guapo, y al dejar reposar el asunto consigo una gruesa corona de espuma, compacta y cremosa de color beis, pero a medida que se rebaja va dejando algunos agujeros grandes.

En nariz mucha fruta seca, como ciruelas pasas, uvas pasas e higos secos, café y malta tostada. En boca es una cerveza con mucho cuerpo, oleosa y sedosa en el paladar. Aterciopelada, de fondo avainillado. Aunque resulta bastante ácida y el Brettanomyces se hace notar, la cosa queda en cierta medida compensada por el dulzor de la malta y se bebe relativamente bien. Para mi gusto personal muy rica. Muy compleja. Notas de chocolate, café, caramelo, melaza, regaliz, ciruelas pasas, uvas pasas pero además con el puntazo ácido de las levaduras salvajes que hace que te explote el cerebro. En cierto modo me ha recordado a las Oud Bruin belgas. Notas de madera, y cuando aparece el bourbon es un absoluto locurón. Sin duda lo mejorcito del viaje. Alcohol perfectamente integrado. 9,0%. Me costó 11,00€. Botella de 33cl.

6 de octubre de 2026

Effet Papillon - Pils Française

Y como no hay dos sin tres pues toma, otra cervecita de mis amigos de Effet Papillon. Evidentemente comprada en el Carreful, no de Estambul, sino de Burdeos.

La joyita sencillamente se llama Pils Française, y está elaborada con las maltas Pilsen y Munich, trigo, y los lúpulos Nugget -para el amargor- y Willamette -para el aroma-, y la levadura SafLager W-34/70. Todos los ingredientes son de origen francés y provinientes de la agricultura ecológica y por tanto lleva su correspondiente sello Bio.

La sirvo en vaso alto para Lagers. Presenta un color bastante claro, de tintes dorados, totalmente límpido, hasta que se me fue la mano y serví un poco del poso. carbonatación correcta. Da olgadamente para generar una generosa corona de espuma compacta, cremosa y persistente de color blanco.

Mi naso sobrevuela el naso. Disfruto de un agaradable aroma a cebada. En boca es una cerveza muy bebestible, de trago largo, muy ligera y muy refrescante. Muy crispy, entra con alegría. Predomina el sabor a cereal, con total protagonismo, y con un amargor final bastante amargo. Muy buen trabajo. 4,5%. Creo que rondaba los dos tronchetes. Botella de 33cl.

5 de octubre de 2026

Effet Papillon - Double Belge

Como podéis ver la visita al Carreful de Burdeos dio bastante de sí, así que me traje también esta botellita de Double Belge de la cervecera local Effet Papillon.

Elaborada con malta Pilsen, Cara-20-30, Cara-Crystal, trigo, lúpulo Nugget, levadura de abadía y azúcar de remolacha. Todo proviniente de la agricultura ecológica y por tanto lleva su correspondiente sello Bio.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color marrón acaramelado. Traslúcida. Bien de carbonatación. Por arte de escancie le saco una gruesa corona de espuma compacta, cremosa y persistente de color pergamino.

En nariz malta tostada, una buena dosis belga y una buena ración de ésteres también, que me recuerdan a los orejones y a los melocotones..

En boca tiene un sabor tostado muy rico. Un puntito de café, suave, y el protagonismo de lamalta, con un puntazo tostado. El toque dulce, acaramelado, gustoso. De marcado sabor belga, con la levadura impartiendo cátedra, y una buena ración de fruta seca, que continúa en sintonía con el aroma, dando un sabor de orejones muy rico. Final de amargor suave. Un locurón por poco más de dos euretes. 7,5%. Alcohol bastante bien integrado. Botella de 33cl.

4 de octubre de 2026

Effet Papillon - Française Pale Ale

Y también el el Carreful (en este caso en uno de Burdeos) di con una buena selección de una conocida cervecera local, Effet Papillon, con sede en Mérignac, a los que me quedé con muchísimas ganas de visitar su fábrica y taproom, ya que estaban realmente cerca de Burdeos. Otra vez será.

La cerveza de hoy ya la había bebido el año pasado de grifo en la cervecería La Tireuse del centro de Toulouse. Recuerdo que me la bebí en cuestión de segundos y la versión en botella ha corrido la misma suerte.

Se trata de una Pale Ale a la francesa elaborada con las maltas Pilsen, Munich y malta de trigo; y los lúpulos Nugget -para el amargor- y Cascade y Chinook para el aroma. Todo proviniente de la agricultura ecológica y por tanto lleva su correspondiente sello Bio.

La sirvo en vaso shaker.  Presenta un bonito color dorado, albaricocado. Límpida, aunque en la fotografía parezca más turbia debido a que el vaso se había empañado. Muy bien de carbonatación, escancio hasta que la espuma rebasa el borde del vidrio (cada uno con sus TOCs). Espuma blanca, compacta y de persistencia media.

En nariz se pueden apreciar notas cítricas muy agaradbles y refrescantes que provienen del Nugget, y también un fondo de cereal muy apetecible. En boca es una cerveza ultrarrefrescante. La definición de bebestible sería ésta (me duró menos de un minuto), de trago larguísimo. GLÚ-GLÚ-GLÚ y se acabó. Desabor maltoso rico y suave y con un puntito suave pero muy bien puesto de cítricos, suficiente para darle punch, refrescarte y pedirte más pero sin que parezca un zumo de limón. Muy ligera, aparentemente sencilla pero excelentemente bien ejecutada y balanceada. Joyón. Por poco más de dos pavetes te llevás un birrote a casa. 5,0%. Botella de 33cl.

3 de octubre de 2026

3 Monts - Blonde

Y en la nevera del Carreful me encontré la Blonde de la cervecera 3 Monts. Es una cerveza que de vez en cuando se deja ver a este lado de los Pirineos, pero preferí comprarla -dejando de lado otras artesanales- por mi afán de ampliar el repertorio de Bière de Gardes.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color bonito dorado totalmente límpido, sin impurezas y sin turbidez. Buena dosis de gas, con mi arte escanciador logro sacarle una gruesa corona de espuma muy compacta, cremosa y bastante persistente.

Al asomar el naso disfruto de aromas afrutados. Tira más hacia los ésteres. En boca es una cerveza con marcado protagonismo del cereal. Muy rica, muy refrescante y ojo, muy bebestible pese a su graduación (¡¡8,5%!!), aunque sí es cierto que en el gusto sí se nota un puntito etílico. Quizás algo de manzana verde, sin llegar en ningún caso a resultar sidrosa. Entra muy bien, la verdad es que la he disfrutado mucho. Me costó 1,89€. Botella de 33cl.

1 de octubre de 2026

Kauri - Macvin

Y comienzo el mes de octubre con otra de las botellazas que me ofreció el amable tendero de L'Écume des Bières en Saint Malo. Kauri Brewery era una de las pocas (por no decir la única) cerveceras que llevaba en mi radar birruno antes de comenzar mi viaje a la Bretaña francesa. Un viaje muy poco preparado birrunamente hablando.

Como la cervecería en sí está ubicada en Plovan, a dos horas y media en coche en Dinan -justo en la parte más occidental de la bretaña- ya di por perdida cualquier aspiración de plimpleo. Se me pusieron los dientes largos viendo las fotos de la terraza que tienen en su fábrica, increíble.

Al final sonó la flauta y el amable tendero me dio una agradable sorpresa. Cuando le dije que andaba buscando Farmhouse y Wild Ales locales exclamó un "-Ah!" y se fue derechito a abrir una caja que acababa de llegarle y que aún no le había dado tiempo de poner en las baldas de la tienda.

La sorpresita se llama Macvin, una Wild Ale elaborada en barricas de Macvin de Julien Maréchal (Jura) y la adición de hierbas aromáticas autóctonas, con una crianza de 29 meses. Elaborada en noviembre de 2023 y embotellada en abril de 2026.

La sirvo en copa TeKu. Pese a mis esfuerzos escanciadores la espuma es escasa y no tarda en disiparse. Color dorado bonito, subido, totalmente límpido, sin turbidez. En nariz resulta muy afrutada, destacando aromas que me recuerdan a la manzana y la pera.

En boca es una cerveza muy rica, compleja y rica en matices. Pese al brettanomyces cuenta con una acidez suave, agradable, pero sí de marcada rusticidad y algo de establo. La madera bastante presente, sabrosa, y con un sabor bastante marcado que me recuerda muchísimo a la sidra. Mucha pera, mucha manzana, y una sensación terrosita muy suave. Joyón. Me he quedado con ganas de probar más cosas de esta gente. 4,9%. Botella de 75cl.

30 de septiembre de 2026

Brasserie du Mont Salève - Coing

Y de mi visita a L'Écume des Bières me traje esta botellaza de una de las cerveceras galas que llevaba en mi punto de mira desde hace años: Brasserie du Mont Saleve.

Encontré algunos ejemplares el año pasado en Kaspar & Lupulin, pero no eran del estilo que andaba buscando, así que postergué la compra. Valió la pena la espera porque lo que me he encontrado ha sido un joyón.

Le expliqué mis preferencias al señor que regentaba la tienda de Saint Malo y sonriente aparición con esta botella de una Fruited Sour de maltas acidificadas y la adición de membrillos frescos de la Alta Saboya.

La joyaza ha sido bautizada bajo el nombre de Coing y fue embotellada en febrero de este mismo año. No se han rebanado mucho los sesos con el nombre.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un bonito color pálido, de tendencias albaricoqueras, un pelín velada. Carbonatación bien, con una corona de espuma que parece nata montada, compacta y persistente de color blanco inmaculado.

En nariz es bastante afrutada, con aromas de cereal, el membrillo y ese puntito láctico. En boca es una cerveza riquísima. Muy fina, muy bebestible y muy refrescante. Cuenta con una acidez láctica muy suave y muy rica. El membrillo es bastante evidente, con un sabor riquísimo que empapa toda la boca. Es como morder el membrillo y sentir todo su jugo chorreando por la boca. Cereal de fondo, todo en su sitio, un trabajo excepcional. Un locurón. Una primera toma de contacto extraordinaria. 6,0%. Me costó 12 tronchos. Botella de 75cl.

28 de septiembre de 2026

Aerofab - Saison Française

Una de las botellas que se vino a la saca de inmediato durante mi visita a La Cave des Oiseaux fue la Saison Française de la cervecera Aerofab, con fábrica y taproom en Sautron, localidad muy cercana a Nantes. Muy a tener en cuenta en caso una nueva incursión bretona.

Los galos ya me deslumbraron en su día con una NEIPA descomunal, volvieron a sorprenderme con una Lichtenhainer, y ahora lo vuelven a hacer con una Saison sencillísima pero de enorme factura.

La criaturica se llama Saison Française, está elaborada con malta de cebada, trigo sarraceno, lúpulo, levadura y agua. Todos los ingredientes son de origen francés.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color dorado con tintes anaranjados suaves. Límpida, sin turbidez. Muy bien carbonatada. Genera una gruesa corona de espuma compacta de color blanco y persistencia media.

En nariz es bastante fenólica, con aromas especiados, el toque de la levadura y reminiscencias belgas. En boca es una cerveza maltosa, rica, con un cuerpo ligero pese a la graduación (6,5%). Ultrabebestible y muy refrescante. Toquecito belga, la levadura bien marcadita, todo muy harmonioso, casi divino. Me ha parecido que esta cerveza define el estilo, y pese a la aparente sencillez esconde una gran maestría detrás. De quitarse el sombrero, joder. Botella de 75cl. Me costó 8 pavetes.

22 de septiembre de 2026

Brasserie d'Emeraude - Pylône

Durante nuestro último día de vacaciones en la Bretaña (y penúltimo en Francia) fuimos a comer a una terraza en la preciosa localidad de Dinard donde tenían varias referencias craft locales en formato botella y también de grifo. Quiero subrallar el plural, en ambos formatos.

De las cervezas disponibles aposté por Pylône, una Irish Red Ale elaborada por la Brasserie d'Emeraude, con fábrica en La Richardais, en activo desde 2015.

La sirvo en el cáliz que me proporciona el establecimiento. Presenta un color entre marronáceo y rojizo (43 EBC). Carbonatación justita, da para una tímida corona de espuma de color hueso muy poco persistente.

En nariz huele a cereal, básicamente a malta tostada. En boca es una cerveza maltosa, con la balanza claramente decantada hacia el lado del cereal, con notas ricas de galleta, malta tostada y caramelo, sin llegar a resultar demasiado dulce en ningún caso. Afortunadamente aparece un puntito lupulil suave, que le da algo de alegría al conjunto, para luego dar paso a un final de amargor muy rico (32 IBU). Cuerpecito bueno pero sin restar demasiada bebestibilidad. Maridada con unos moules et frites entró divinement. 6,0%. Botella de 33cl.

20 de septiembre de 2026

L'Écume Des Bières - Saint Malo


 
El día que visitamos Saint Malo no me había preparado nada en absoluto la visita cuanto al tema birruno se refiere, pero una vez allí, habiendo cumplido ya con todos nuestros propósitos guiris me picó la curiosidad por si había algún negocio donde poder comprar algo de la zona. Y efectivamente, a unas pocas calles de donde me hallaba estaba L'Écume Des Bières, una tienda de cervezas. Me tuve que dar un poco de caña porque cerraban a la una del mediodía y los franceses cumplen a rajatabla con sus horarios. Al final pude llegar sobrado antes de la hora del cierre, hacer las fotos de rigor, tener una breve charla con el tendero -con mi francés de Algete ya os podéis imaginar el nivel de la conversación- y realizar una compra que aumenta mi catálogo mi conocimiento sobre el panorama farmhouse galo. Quizás este viaje no haya sido tan provechoso como el que hice el año pasado a Toulouse, pero al fin y al cabo el objetivo primoridal era disfrutar de un viaje en familia, así que todo el tema birruno que ha venido pues es un añadido, que dicho de paso, bienvenido sea.

La tienda se ubica en Saint Malo intramuros, en todo el meollo turístico. es un lugar de paso, así que si andamos por allí tenemos muchos números para pasar por mi delante. No fue mi caso, pero no me costó mucho dar con ella.

Es una tienda bastante espaciosa, bastante bien distribuida y muy bien iluminada. Afortunadamente no exponen el género en sus amplios ventanales -solo botellas vacías- e incluso tienen un mueble enorme en el ventanal principal para impedir que la luz solar arruine nuestro preciado líquido. Lamentablemente no dispone de ninguna nevera para mantener en óptimas condiciones todo el género lupulado. 

En el momento de nuestra visita había bastante clientela, es evidente que en buena parte se deben nutrir del turisteo, pero en mi opinión creo que la cosa está más consolidada que aquí y seguramente deben tener clientes todo el año. El chico que me atendió fue muy amable, y estuvo buscándome todo lo que me interesaba Farmhouse y Wild Ales. Incluso fue expresamente a abrirme una caja que le acababa de llegar de una Wild Ale bretona de una cervecera que me interesaba muchísimo: Kauri.

En su página web y redes sociales explican todas las actividades que realizan en el local: talleres de cata de introducción a la cerveza artesanal, maridajes de cervezas con ostras, maridajes con quesos y maridajes con postres. También realizan diversos eventos meet the brewer e incluso algún curso de homebrewing básico.

La tienda, además de cervezas cuenta con una nutrida selección de sidras. Cuanto a birras se refiere se focalizan básicamente en cervezas galas, cuentan con una buena selección de cervezas belgas y una pequeña muestra de cervezas del resto del globo. En el apartado francés Sacrilège, Levain, Brasserie du Mont Saleve, Kauri, Lokorn, Minimum, Brasserie d'Emeraude, Bosco, Torr Penn, Octa, L'Ecume Sauvage, La Dinardaise, Nautica, ZymZym, Merlin, Sauvage, Choque, Smash, Fusion, 1989, La Bestiole, Aerofab, Hoppy Road, Septante-Deux, La Jonte, Kapsyl, Mogwaï, Wabi, La Bouledogue, Prizm, Saint-Wandrille, Outer Range (de la fábrica francesa, no la estadounidense), Pink Sun y Game Over entre muchas. En el apartado belga Verhaeghe, Saint Bernardus, Orval, Rodenbach, Brasserie De La Senne, Cantillon, Boon, Bush, De Ranke, Het Boerenerf, Corsendonk o Westmalle. En el apartado internacional The Garden, La Trappe, Beak, Track, Vault City, Northern Monk, Funky Fluid, Great divide, De Moersleutel, Lervic, Nano Cinco o The Kernel entre muchísimos.

La visita fue breve pero muy provechosa, y me llevé a casa dos joyones que no tardaré en reseñar. Sin más, procedo a colocar su merecido pin en el celebérrimo Mapa Birruno.

L'Écume Des Bières                Rue des Cordiers 5, Saint Malo (Francia)              www.lecumedesbieres.fr              +33   02  99  56  18  67

19 de septiembre de 2026

Bosco - Ambrée

Haciendo el guiri por Saint Malo fui a parar a una tienda de guiris con gran cantidad de artilugios sin ninguna utilidad, pero con una pequeña selección de cervezas locales. No es que tuviera yo pensado comprar nada en aquella tienda, pero llamó mi atención que una de las cervezas fuera de estilo Altbier.

Me resulta muy difícil encontrar referencias de este estilo provinientes de Düsseldorf, así como de otros lugares, así que no me lo pensé mucho. Pagué los 3,50€ o lo que fuera y a seguir haciendo el guiri.

La cervecera que fabricó el ejemplar es Bosco, que aunque te la venden con la etiqueta como si fuera la cerveza de Saint Malo, pero en realidad se fabrica en Saint Méloir des Ondes.

Al lío. La sirvo en vaso de tubo. Presenta un color ámbar subido, tostado, marronáceo. Bastante carbonatada, la lío bastante con la espuma, hasta que logro que se compacte y poder sacar la instantánea. Espuma compacta y persistente de color blanco. Burbuja gorda y picante en boca.

En nariz destaca por su aroma tostado, agradable. En boca es una cerveza dulce, un pelín demasiado para mi gusto, con notas de caramelo. Perfil maltoso, con el cereal bien tostado, un puntito de regaliz. Cuerpo medio, En ocasiones las Altbier que se fabrican fuera de Alemania suelen ser Lagers, pero juraría que éste no es el caso. Amargor final bastante notable. Tampoco me ha enstusiasmado. 5,0%. Botella de 33cl.

18 de septiembre de 2026

Merlin - Shake!

Amplío el repertorio bretón con la cervecera Merlin, con fábrica en Penmarch, en el extremo suroeste de la península bretona.

La brasserie cuenta con un extenso catálogo, donde tienen varias NEIPAs y Fruited Sours -lo que hace todo el mundo- pero también varias Wits, alguna Bitter, varias Lagers, una Smoked IPA e incluso una Oyster Stout (ésta me hubiera gustado mucho encontrarla), e incluso han lanzado dos variedades de Breizh Ales, que supongo que es un intento de instaurar un estilo local propio.

Andaba yo muy receptivo a las Amber Ales tras un primer encentro en nuestra primera noche en Burdeos con una American Amber Ale extraordinaria de la cervecera Garona, pero tras muchos intentos no volví a tener la misma suerte. Tampoco con el ejemplar de hoy, Shake!

Elaborada con malta de cebada y de trigo, levadura, agua y los lúpulos Citra, Warrior y Bravo. A falta de cristalería birruna la sirvo en una copa de vino.

Presenta un color marroncete bastante guarrete, viene bastante turbia y la cosa tira un poco para atrás. Carbonatación bastante desmadrada. De entrada fiesta de la espuma, pero la cosa baja rápidamente, es muy poco persistente. Espuma prácticamente tupida, aunque con algunos huecos, de color blanco roto. La burbuja resulta bastante picante en la lengua hasta llegar a resultar desagradable.

En nariz básicamente aroma a cereal. En boca es una cerveza muy maltosa, con el sabor a cereal como protagonista. Un poco dulce, la malta un poco tostada y poca cosa más. Cuando se atempera sí es cierto que se notan un poquito los lúpulos y la cosa tiene un poquito más de gracia. Amargor final correcto. La verdad es que bastante bajona. La típica cerveza tostada que te comprarías en una feria medieval de pueblo, pero en lata y con una etiqueta chula. Me esperaba muchísimo más. 4,5%. Lata de 44cl. Comprada en La Cave des Oiseaux de Dinan.

17 de septiembre de 2026

3 Monts - Saison

Una de las cervezas franchutis que me traje para casa fue esta botella de 3 Monts que me compré en un Carreful de Burdeos. Como siento predilección por las cervezas Saison se vino para la cesta de inmediato. A falta de botellas de 33cl me llevé la de 75cl, que por supuesto me fundí de una sentada.

Le quito la grapa y la descorcho. Sirvo en copa TeKu. Presenta un colordoradopálido, muy claro, muy límpido. Nada velada y nada turbia. La carbonatación es muy abundante y sin esfuerzo le saco una buena corona de espuma blanca, muy tupida y persistente de aspecto de nata montada.

En nariz es bastante afrutada, tendiendo hacia el lado de los ésteres, con buenas dosis de fruta, donde destacan los cítricos. En boca es una cerveza sabrosa y agradable. Es una cerveza con cierto cuerpecito pero se bebe con alegría. Puntito de levadura sabrosón, fondo maltoso dulce y rico, y con los lúpulos jugando un papel crucial, ya que aportan un destacado sabor floral muy notable y rico que le da mucho punch al conjunto. Amargor final correcto. Todo muy agradable y harmonioso. A mi mujer y a mí nos gustó mucho. Quizás no será mi Saison favorita, pero es una opcion muy digna para encontrar en un supermercado, ya me gustaría a mi que aqui ocurriera lo mismo. 6,5%. Me costó 3,99€. Botella de 75cl.

16 de septiembre de 2026

Sparkle - Moonbeam Ice Cream

Durante mi visita a la tienda La Cave des Oiseaux en Dinan me agencié esta lata de la cervecera bretona Sparkle.

No es un estilo que me atraiga actualmente, y el precio la verdad es que me tiraba bastante para atrás, pero es una cervecera que suelen tener de grifo en BierCab, así que pensé qe valdría la pena hacer un mínimo muestreo. En BierCab suelen tener lo más top del globo y tienen de todo menos cerveza cutre, así que adjudicada.

Curioseando por internet vi que tienen un taproom guapísimo con un terrazón que se te va la olla, así que si algún día visito el sur de la Bretaña, me gustaría acercarme a pillar una embolia buena y que me lleve mi mujer de vuelta al hotel. La fábrica la tienen en Quiberon. Cuentan con una pizzería y con platillos para acompañar sus NEIPAs, que es lo que suele elaborar esta gente.

La joyita se llama Moonbeam Ice Cream, se trata de una New England Double India Pale Ale elaborada con los lúpulos neozelandeses Peacharine y Nectaron, más un ingrediente secreto que no han querido desvelar.

A falta de cristalería la sirvo en una copa de vino. Presenta un color claro, pálido y la turbidez característica del estilo. Por el aspecto parece un zumo de piña. Carbonatación moderada, nada ida de madre (tampoco es que pueda escanciar mucho) da para una fina corona de espuma de un dedo, no compacta del todo, color blanco y persistencia media tirando a baja.

En nariz  es bastante pepino, con intensos aromas que me recuerdan a los cítricos y fruta de hueso. En boca es una cerveza sedosa, aterciopelada y con bastante cuerpo. No obstante se bebe bien. Es una cerveza muy sabrosa, con sabores afrutados que me recuerdan al melocotón, la nectarina y la paraguaya. Muy jugosita, muy agradable en boca y con un puntito de corteza de mandarina muy chispeante. Nada amarga. Es una cerveza muy rica pero no lo suficientemente excelsa como para reconciliarme con el estilo ni mucho menos como para pagar lo que pagué. Pese a que es una cerveza muy buena, me esperaba algo más, quizás no rollo Other Half, pero parecido. Lamentablemente no ha sido el caso. 8,0%. Lata de 44cl. Creo que rondaba los 9 pavetes. En su página web la tienen a 6,00€. Pagué la turistada.

15 de septiembre de 2026

Nautica - La Sancti Melorii

La segunda cerveza en caer durante nuestra jornada en Saint Malo fue La Sancti Melorii, elaborada por la cervecera bretona Nautica, con sede en Plouasne, a mitad de camino entre Rennes y Saint-Brieuc.

La cerveza se ha elaborado en colaboración con la quesería L'Antre Frères, con tienda en Saint-Meloir des Ondes. 

La receta lleva maltas Pale Ale, Cara-Gold y Ruby. No especifica los lúpulos, perosí indica que todos los ingredientes son rpovinientes de la agricultura ecológica y la etiqueta lleva su correspondiente sello bio. Por cierto, llevaba dos mesecitos pasada de fecha de consumo preferente.

La sirvo en el vaso que me facilita el establecimiento. Presenta un color pálido, pajizo, muy velada y un con bastante turbides debido a los restos de levadura. La carbonatación es muy abundante y genera una gruesa corona de espuma blanca de aspecto jabonoso y de alta persistencia.

En nariz es una cerveza muy floral. Me ha sorprendido porque pensaba que sería la típica Golden Ale plana y aburrida y tenía un punto muy subidito de flores tanto en aroma como en sabor. En boca es una cerveza agradable, sabrosa y refrescante. Se bebe con facilidad. Cuerpo medio, tirando a bajo, sin resultar aguada. Tiene un sabor maltoso muy rico, nada dulzón, muy agradable, y con el puncho floral que aporta un toque especial y agradable y bastante gracia al asunto. 4,0%. Nos gustó bastante. Botella de 33cl.

14 de septiembre de 2026

BRO - Hip Hoppy

En nuestro segundo día en la Bretaña decidimos visitar la ciudad de Saint Malo. Después de hacer el guiri se nos hizo la hora de comer y en el pimer sitio que nos plantamos tenían varias referencias craft locales, tanto en botella como de grifo al igual que me sucedió en Cancale el día anterior.

Pedí la IPA de la cervecera local Armoria, que era la que aparecía en la carta del restaurante, pero la camarera me trajo esta otra de la cervecera Bro. Al no conocer ninguna de las dos no puse objeción alguna.

La cervecera BRO (Brasserie Régionale de l'Ouest) tiene fábrica en Tonquédec, en la costa norte bretona, a mitad de camino entre Saint Malo y Brest. Creada en 2015 por Marie Pallier e Yves Cadiou cuenta con un extenso catálogo, que comprende clásicos belgas (como Dubbels, Tripels y Witbiers) y cositas más modernitas como IPAs o American Amber Ales.

La criaturica se llama Hip Hoppy, no trasciende ninguna información acerca de la receta ni en la etiqueta, ni en Untappd y la cervecera en cuestión no tiene página web. Los cuatro ingredientes de siempre sin más especificaciones. La sirvo en el vaso shaker, presenta un binito y vistoso color dorado, totalmente límpido, sin turbideces. Pese al escancie la corona de espuma es moderada, sin rebasar el borde del vaso, entre lo compacto y lo jabonoso de color blanco y persistencia media tirando a baja.

En nariz resulta bastante herbácea, muy West Coast. En boca es una cerveza de cuerpo medio, muy bebestible y muy refrescante. De corte muy costa Oeste, con notas herbáceas, con una sensación de pino muy refrescante y agradable y resina. Todo muy balanceado, todo en su justa medida, nada pasada de rosca y con el amargor final perfecto. Echaba de menos West Coast IPAs así. Me la fundí en cuestión de segundos. 5,9%. Botella de 33cl.

13 de septiembre de 2026

Ice Breaker - Groovy Dream

Antes de llegar a la Bretaña hicimos noche en Burdeos. Durante el viaje de ida no nos dio tiempo para visitar nada, pero aún así pude  acercarme a un Carreful y comprar varias referencias craft locales, con el único propósito de llenar la nevera del apartamento que alquilamos en Dinan.

Así da gusto. Acabas de visitar la tienda de cervezas de la localidad donde te hospedas y aún no te ha dado tiempo de refrigerar el género, pero sí el que ya te traías de Burdeos. Hombre previsor.

Aunque últimamente me la traen al pairo cualquier elaboración que se asemeje a una New England India Pale Ale, no negaré que me dejé llevar por el subidón de encontrarme latas craft en un Carreful normal y corriente. Pese a que había más referencias aposté por Groovy Dream, una NEIPA elaborada por la cervecera Ice Breaker, con sede en Montrabé, en la periferia de Toulouse. La receta lleva maltas de cebada y de trigo, copos de avena, levadura, agua y lúpulos (no los especifica).

La sirvo en copa de vino. Presenta un color entre anaranjado y dorado bastante pálido. De aspecto velado pero sin llegar a esa turbidez tan característica de las NEIPAs que hace que parezca un biofrutas. Carbonatación baja. Dada la cristalería no pude escanciar como quisiera y lo único que pude sacarle es una escasa capa de espuma blanca, de aspecto de clara de huevo montada no demasiado persistente. No obstante la retención del carbónico era correcta.

En tocha se puede disfrutar de un agradable aroma a frutas tropicales y cítricos. En boca no es demasiado sedosa ni cremosa. No tiene demasiado cuerpo. Le encuentro un sabor un tanto sulfuroso, aunque no es demasiado notable y pese a que chirría un poco no llega a resultar desagradable. El sabor es de fruta tropical, donde destaca el mango, y notas de cítricos muy refrescantes, donde priman el pomelo y la mandarina. Nada amarga. NEIPA correctita, del montón y que pasará al olvido en cero coma. 6,0%.

12 de septiembre de 2026

Lancelot - Cervoise

Tras nuestra llegada, el primer día para dedicar íntegramente al turisteo lo invertimos en la pintoresca ciudad de Cancale, muy conocida por el cultivo de ostras. Me apenó no encontrar en sus negocios alguna cerveza de estilo Oyster Stout, pero mi pesar se vio profundamente aliviado tras la cerveza que me casqué a la hora de comer, junto con unos riquísimos moules et frites y la inevitable galette bretona.

Traigo de vuelta a la cervecera Lancelot, con la que ya me topé en Ciburu hace 7 años. Tenía muy buen recuerdo de su Blanche y la de hoy me ha gustado incluso muchísimo más.

La cerveza se llama Cervoise, se trata de una Gruit (elaborada sin lúpulo) a base de malta de cebada, miel bretona y una selección de plantas aromáticas (no las especifica).

La sirvo la copa que me facilita elestablecimiento. Presenta un bonito color ambarino, con destellos dorados de tono subidito. Tras el pertinente escancie la espuma se va compactando dejando una gruesa corona tupida, persistente y de color blanco. En nariz resulta bastante floral, muy agradable. En boca tiene un cuerpo medio, y pese a la receta, se bebe con bastante alegría. Es una cerveza bastante rica en matices. Por un lado tenemos un sabor rico de malta tostada, nada quemado, muy agradable. Por otro un punto de miel muy acertado, suficiente para disfrutar de su sabor pero sin resultar cansino ni empalagoso. Perfecto. Y por último el apartado floral que da mucha frescura al conjunto, aporta un toque especial a la receta sin que resulte forzado, cansino o chirriante. Oye, pues que bien comenzar el viaje así. Quiero destacar el hecho de que tuvieran varias referencias artesanales en cualquier restaurante de la localidad. 6,0% muy bien integrados. Botella de 33cl.

11 de septiembre de 2026

L'Écume Sauvage - J'Veux Du Soleil

Como os podíais imaginar, después de la entrada de ayer, lo que resta de mes de septiembre os voy a estar dando la barrila con las cervezas franchutis que me bebí y que me compré y me traje para casa durante estas vacaciones, más unas bonus tracks que me he trincao aquí y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid os las voy a enchufar igual.

Como ayer publiqué la entrada del negocio La Cave des Oiseaux, hoy tocaba de manera imperativa la cerveza que fabricó la tendera y que me vendió, muy ufana, tras pedirle referencias farmhouse. La cerveza es una Hoppy Saison elaborada en las instalaciones de L'Écume Sauvage, en la localidad de Taden (muy cercana a Dinan, Bretaña) en colaboración con los negocios Cépages et Fromages, Les Couleurs du Vignoble, L'écume des Bières y obviamente La Cave des Oiseaux.

La criaturica se llama J'Veux Du Soleil. A falta de cristalería adecuada en el apartamento que alquilamos en Dinan, tiro de copa de vino. Presenta un color pálido, pajizo, velado, por el uso de malta de trigo. Tanto el trigo como la cebada utilizada en la receta son provinientes del cultivo ecológico. Espuma correcta, compacta, de persistencia pedia y color blanco.

En nariz resulta afrutada, con notas de lúpulo de perfil cítrico. En boca tiene un sabor raruno y desagradable. Está hecha mistos. Cuando ayer os comentaba que no se pueden vender cervezas expuestas a la luz solar y sin refrigerar es precisamente por esto. La cosa es especialmente hiriente cuando la persona que ha fabricado esa cerveza es la que la almacena mal y te la está vendiendo. Desconozco si la mujer sabía del estado de sus cervezas. No sé si es peor que se las vendiera a los guiris que pasamos por allí sabiendo que estaba hecha mismos o directamente que no tenga ni idea de en qué estado está su propio producto. En cualquier caso, pagué la turistada. 4,00€ al peo. 5,0%. Botella de 33cl.