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15 de octubre de 2025

Weiherer - Kräusen Hell

De mis amiguetes Weiherer, que tantas alegrías nos han dado, hoy os traigo su Kräusen Hell.

Para los que el término Kräusen os suene a chino -como le sucedió al que suscribe en su día- consiste en mezclar una cerveza prácticamente acabada con una joven, con la fermentación vigorosa) para aportar nutrientes y azúcares a la primera y provocar una refermentación. Como la Reiheitsgebot alemana prohíbe añadir azúcar candy al estilo belga, utilizan este pequeño truqui para que la cerveza no pierda el carbónico.

Al turrón. La sirvo en jarra de hoyuelos. Presenta un color dorado amarillento un tanto velado (viene sin filtrar y está etiquetada como Zwickelbier). Bien de carbonatación. No acabo montando la fiesta de la espuma en casa, pero al menos da para los dos deditos de rigor de una espuma compacta, cremosa y de color blando de persistencia media.

En nariz básicamente malta de cebada. En boca es una cerveza fresca, muy rica y muy agradable, de perfil claramente maltoso. Resulta un poco más intensa que una Helles al uso y con un punto floral muy sutil pero muy agradable que da algo más de alegría al asunto. Final de amargor bastante marcadete. Muy disfrutable. 4,9%. Comprada en Die Bierothek por 2,30€. Botella de 50cl.

3 de marzo de 2025

Faust - Kräusen

Se estrena en el blog la cervecera Faust, concretamente con su cerveza Kräusen, que además que ya la había probado en otra ocasión en la tristemente desaparecida La Microcervesera de Porqueres.

De la técnica del kräusening ya hablé en su día en el post del ejemplar de Schlenkerla, así que no voy a volver a escribir lo mismo. Muy pocos ejemplares tengo en el blog con esta técnica, y descartando la citado Schlenkerla por lo poco ortodoxo de su receta ahumada, quizás ésta sea la referencia a tener aquí, al menos de momento. Reza la receta Naturbrüb para indicarnos que lo turbio de su aspecto es completamente natural, dado que es una cerveza sin filtrar.

Al turrón. Sirvo en jarra de hoyuelos. Presenta un color dorado pálido, con la turbidez que indica la etiqueta. Muy carbonatada, genera una gruesa corona de espuma, compacta, cremosa y persistente de color blanco.

En nariz tiene un aroma que me recuerda al pan. Obviamente mucho cereal. En boca es una cerveza de sabor intenso, resultando muy sabrosa donde el predominio absoluto es del cereal. De cualquier modo es una cerveza muy bebestible. Tiene también un puntito dulce agradable y nada empalagoso. Me ha parecido riquísima. Joder, si te gustan las Lagers, déjate de industriales y métete esto en vena. 5,5%. Comprada en BeerStore de Barcelona por 2,30€. Botella de 50cl.

30 de octubre de 2023

Heller - Aecht Schlenkerla Rauchbier Kräusen

Seguimos de Oktobefest, seguimos en Baviera, aunque hoy nos vamos a desplazar hasta la región de Franconia, concretamente a la localidad de Bamberg, célebre por alojar varias cerveceras de prestigio, Heller entre ellas.

Durante mi penúltima visita al Bar Bocamoll de Sant Cugat, hice mella en sus neveras, y una de las elegidas para deslizarse por mi esófago fue la Kräusen de los mencionados alemanes.

En la cerveza de hoy confluyen dos peculiaridades: el toque ahumado marca de la casa y la técnica del kräusening. Con esta técnica (que yo sepa) creo que tan solo he catado dos referencias, la de hoy y la de Faust. Esta última estaba disponible cuando realicé mi compra en Beerstore para mi Oktoberfest casero, pero como suelo aturullarme muchísimo en este tipo de tiendas con tantísimas referencias, finalmente me la olvidé en la estantería. Ya volveré.

La técnica del kräusening consiste en añadir cerveza joven a cerveza madurada durante mucho tiempo, de manera que la cerveza vieja se ve complementada con la vivacidad de la cerveza joven, a la vez que adquiere matices más frescos. Amén de aportar nuevos azúcares fermentables que mantendrán el conjunto con una carbonatación adecuada. Los belgas directamente habrían añadido azúcar para este propósito, pero en Alemania, la ley de la pureza de 1516 prohíbe esta práctica, de manera que las cerveceras teutonas tuvieron que tirar de ingenio y recurrir al kräusening.

El ejemplar Schlenkerla consiste en madurar la Helles de la casa durante un tiempo prolongado en los profundos túneles bajo el Stephansberg de Bamberg. Posteriormente, se realiza el kräusening añadiendo la Märzen joven de la casa, de manera que nos queda una cerveza a caballo entre ambas.

La sirvo en el vaso shaker que me proporciona el establecimiento, que no pega ni con cola. Presenta un color ambarino, intenso, límpido. Carbonatación abundante y espuma blanca, compacta y persistente. En nariz nos saluda ese característico aroma ahumado marca de la casa. En boca es una cerveza ligera de trago, en ese sentido, la mezcla tiende más hacia las Helles. En cuanto a sabor, la balanza se inclina claramente hacia la Märzen, con el ahumado bien presente, aunque no tan intenso. El resultado de la mezcla es una cerveza más ligera, con la bebestibilidad de la Helles, que entra con alegría, pero bastante más sabrosa que ésta (que es la más suave de la casa). Sin llegar a ser tan intensa como la Märzen, es también bastante sabrosa, pero sin llegar a resultar cansina en ningún momento. La verdad es que entra con facilidad. Puntito acaramelado, puntito tostadete, y final de amargor notable (30 IBU) La verdad es que la he disfrutado muchísimo. 4,5%.