Bien, como acabo de comentar se trata de un refresco, con alcohol (2,0%) y hecho con una base de cerveza, pero un refresco al fin y al cabo. Sin más pretensiones que quitarme la sed y que sofocar el calor lo pedí en uno de los numerosos bares del puerto de Kassiopi.
Color pajizo y aspecto velado, sin llegar a la turbidez de una NEIPA ni por asomo. Carbonatación abundante. Corona de espuma gruesa y de aspecto jabonoso. Poca persistencia.
En nariz aroma a refresco de limón. En boca la verdad es que no he visto la artesanía por ningún lado. No es que me esperase un producto gastronómico ni mucho menos, pero sinceramente no he notado ninguna diferencia con lo que viene siendo una Radler industrial. Sabor a refresco de limón y la cerveza bastante rebajada. Como refresco cumple con su cometido. Es una bebida muy bebestible y refrescante. Como cerveza artesanal o producto gastronómico no. Debe dársele el uso adecuado. En mi caso cumplió con su cometido. Botella de 33cl.
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