Tengo una colega muy maja que estuvo visitando el Mar de Birres de Palamós en septiembre del año pasado y la mujer se acordó de un servidor y me compró un par de birras en los stands de dos de los productores que había por allí. Puso especial interés en que las cervezas seleccionadas no las hubiese probado nunca, así que buscó los más underground de lo underground: Cervesa Maquis, elaborada en algún garaje de Catalunya -ya empezamos con los secretismos- y es que no indica en ningún lugar la base de operaciones de esta gente. De cualquier manera le agradezco a Judith el detallazo y brindo a su salud.
La cerveza en cuestión se llama Emboscada, y en teoría iba a ser una Amber Ale. Lo cierto es que la abrí con muchas ganas, porque llevaba unos días tomando NEIPAs y DDH IPAs y ya me salía el lúpulo por las orejas, y esa noche me apetecía algo más maltosito. Joder, y tan maltosito. La sirvo en vaso de pinta y prácticamente lleno el vaso de espuma de color marfil, excesiva y duradera. Olvídate de la Amber Ale, esto está más tostao que un bosque griego en el mes de agosto. Dejémoslo en Brown Ale. De aspecto oscuro y muy turbia, presenta muchísimo poso y sedimentos, a simple vista parece bastante densa.
Al olfato se percibe el aroma de las maltas, con un punto tostado. Tras unos minutos esperando a que baje la espuma le doy el primer sorbo. En boca es muy maltosa y dulzona, resultando empachosa. El toque tostado tampoco me resulta agradable, sumado a un puntito ácido que pulula por ahí la cosa no acaba resultando de mi agrado. Es una cereveza basta y porrona, el tipo de cerveza que intento evitar a toda costa. Tengo amigos homebrewers que elaboran Amber Ales bastante mejores que ésta, y con esto quiero decir que estos cerveceros tendrían que hacer un planteamiento de mejora notable (lo digo con todo el cariño del mundo). Está muy bien que hagas este tipo de cervezas para consumir en casa con tus amigos, pero cobrar dinero a la gente por algo así me parece que no toca. Lo siento por mi amiga que se gastó un dinero y me la regaló con toda la ilusión. ¡Muchísimas gracias Judith!