4 de abril de 2025

General - Lazy Hazy

Pues nada. Hemos pasado un mes de marzo de lo más tranquilo, sin lúpulo, sin NEIPAs ni cervezas por el estilo y oye, ni tan mal.

Como el tema #hopfreemarch salió así, de manera improvisada, algunas referencias muy lupuladas se quedaron en el tintero. Así que durante este mes de abril voy a ir dando salida a todas las IPAs que no publiqué el mes pasado, de manera que durante unos días os va a tocar lúpulo a cascoporro.

Abre la veda la cervecera eslovaca General, cuya primera toma de contacto fue terrorífica. Afortunadamente esta vez la cosa ha ido bastante mejor.

La cerveza en cuestión se llama Lazy Hazy, una New England Session India Pale Ale elaborada con malta de cebada, trigo y lúpulo, aunque no especifica de qué variedad.

Al turrón. La sirvo en copa. Escancio a tope porque precisamente me toca bastante los huevos lo que va a pasar a continuación, que tal y como aparece la espuma vaya desapareciendo. Pese a mi arte asturiano que ya querría más de uno de Langreo, no logro sacar apenas espuma, así que directamente abogo por servirla al más puro estilo ice man pour. Color anaranjado, un tanto apagado, con la turbidez característica del estilo. Efectivamente parece un biofrutas.

En nariz me da mucho mango, también algo de trigo. En boca es una cerveza con cierto cuerpo, pero no especialmente sedosa. Muy sabrosa, con el mango llevando la batuta y también una buena dosis de fruta de hueso, con el melocotón y el albaricoque bastante intensitos. Notas de cítricos, pomelo, corteza de naranja y naranja sanguina acaban de redondear el tema. Final bastante amarguete. En resumen, no sería una NEIPA que repetiría, la poca carbonatación y el cuerpo bajito le restan un poco a la experiencia, pero el sabor está bastante rico, que es lo que compensa el bajón previo. Comparándola con la Bohemian Pilsner de la misma marca es una cerveza infinitamente mejor, que tampoco era muy difícil. 5,0%. Comprada en BeerDome por 4,44€. Lata de 50cl.

3 de abril de 2025

Cyclic - Xino Xano

Sigo por aquí y hoy me voy a dar por el gusto reseñando una cerveza de mi cervecera nacional predilecta: Cyclic.

La cerveza en cuestión ya la había probado varias veces en formato grifo. Como ya tenía la muesca puesta en untrapper me dio pereza rascarme el bolsillo para comprarme la botella de 75cl. Recientemente la han puesto a la venta en formato 33cl, así que, como en el anuncio de El Almendro: "Vuelveee, a casa vuelveee, vuelve al hogar".

Os estoy hablando de Xino Xano, una de las cervezas de la línea regular de los barceloneses. Se trata de una Berliner Weiße elaborada con malta Pilsen belga, malta de trigo belga orgánica, azúcar de remolacha ecológico, una fermentación mixta de la levadura farmhouse de la casa y lactobacillus y por último un dry hopping de lúpulo Mosaic. La variedad de lúpulo puede variar según disponibilidad.

Al turrón. La sirvo en copa TeKu. Presenta un color muy pálido y ese puntito velado que aporta el trigo. Muy carbonatada, de burbuja fina y de gruesa corona de espuma efervescente, de color blanco y no demasiada duración. No obstante, la retención del carbónico es buena.

En nariz ya nos llega el Mosaic que da gusto. Muy lupulada, aportando aromas de cítricos y fruta de hueso que es Gloria Bendita. Al principio también aparece un puntito sulfuroso que desaparece pronto. En boca es una cerveza efectivamente ácida, muy ligera de trago, con poco cuerpo, y muy bebestible. El puntito láctico agradable del lactobacillus y el saborazo del Mosaic que aporta un punch arrollador, de fruta de hueso y cítricos que es una gozada. Muy crispy, muy refrescante. Muchísimo más lupulizada que una Berliner al uso. En este caso se ha substituido el sirope o la fruta por el lúpulo, y el resultado es espectacular. Riquísima. Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix por 4,46€. Botella de 33cl.

2 de abril de 2025

Espiga - Amber Ale

Sigo barriendo para la terra, para retomar el contacto con la cervecera Espiga, de Sant Llorenç d'Hortons, que no pasaban por aquí desde la pandemia.

Hace unos días estuve comiendo en el restaurante Cal Temerari de Sant Cugat del Vallès y me topé con su Amber Ale en la nevera, así que no lo dudé a la hora de pedir maridaje a mi menú.

La receta lleva malta Maris Otter, trigo, copos de avena, malta de avena, copos dorados de avena y los lúpulos Galena y Amarillo.

Escancio a conciencia con la intención de sacar una buena corona de espuma pero tras el primer impacto contra el cristal la cosa ya pinta bastante mal. Nada de carbónico. Estas cosas me cabrean sobremanera.

Me sabe mal por Teresa y por Arnau, pero deben tener este feedback que sus cervezas no están llegando en condiciones al consumidor. Esto podría haber pasado en las primigenias cervezas catalanas de hace quince años, pero no en un 2025 donde es raro ya ver fábricas que no utilicen fermentadores isobáricos. es más cervezas enlatada sin carbónico, creo que las podría contar con los dedos de las manos. Por lo demás el aspecto es bastante correcto, con un bonito color ambarino bastante rojizo.

En boca la cerveza queda totalmente desbravada, y con un sabor bastante pasado de vueltas, excesivamente amargo (en teoría son 35 IBU). De fondo se puede apreciar un sabor maltoso rico, acaramelado, que es lo que tocaba. Insisto, no me gusta tener que escribir reseñas negativas, pero creo que en Espiga deben saber cómo llegan sus cervezas a la mesa, máxime cuando son las de su línea regular. 4,5%. Lata de 33cl.

1 de abril de 2025

Bèsties Pardes - Barcelona


Seguramente estabais echando de menos alguna visita a alguna cervecería nueva, así que me ha parecido buena idea comenzar el mes de abril dando a conocer al mundo el Bèsties Pardes de Barcelona.

Para que luego digan que untrapper es la gena de Cartagena. Fue a través de esta aplicación que descubrí esta nueva cervecería en el barrio de Gracia. Coincidió que tenía que ir cerca a hacer un recado, así que aproveché la mañana para llevarme a la familia y dar una vuelta por el barrio, comprar cervezas, comprar café, ir a la tienda de productos italianos, ir a la librería italiana y muchas cosas más. Joder, sí que dio de sí la jornada. Hay mucho que ver y hacer en Gracia y por eso me gusta tanto pasear por allí. Lo dicho, tras una mañana completita tocaba relajarse y hacer el aperitivo... ¡qué coño aperitivo! nos quedamos a comer en el Bèsties Pardes.

La gente de la cervecería La Rovira -también en el barrio de Gracia, un poco más arriba- ha decidido expandirse por el barrio y abrir un segundo local. Disponen de diez grifos rotatorios y una pequeña nevera con varias referencias. Cuentan con dos referencias propias de la casa, que elaboran en instalaciones de terceros por encargo, una de ellas una Bitter que se sirve con bomba de mano. Me sorprendió un undécimo tirador de cierta cerveza industrial gallega. Ahora he empezado a atar cabos entre las marcas disponibles, una crafty irlandesa, y alguna de Euskadi y todo empieza a cuadrarme.

El local está bastante bien distribuido, con dos partes diferenciadas, pero bien conectadas. En la parte izquierda está la entrada, que da directamente a la barra, y cuenta con una zona de taburetes para apostarse cerca de los grifos y tomarse unas buenas cervezas acompañado por la cercanía y la atención del staff. En la parte izquierda un espacio con mesas de mármol para sentarse cómodamente y tomárselo con más calmas, incita a birras con unos buenos bocatas. Hay una mesa enorme de madera perfecta para grupos más numerosos.

Preside el espacio un enorme mural de una gineta. Inevitablemente me ha venido a la cabeza aquella cerveza danesa que me bebí con granos de café cagados por el animal en cuestión. Maravilloso. Por todo el espacio hay varias referencias a estos animalicos que hacen honor al nombre del negocio. Si eres fan del animalize de KISS y tu suegra viste mallas de leopardo, éste es vuestro local.

Han utilizado diversos objetos de segunda mano para darle al espacio un toque vintage, como una caja registradora antigua, un ampli Fender o una caja fuerte que parece sacada de un film de Mario Monicelli. El local cuenta con amplios ventanales, por lo que es bastante luminoso de día, y la madera y la decoración hacen que sea más cálido de noche. Lamentablemente la calle donde se ubica es bastante estrecha y por tanto no cuentan con terraza.

En Bèsties Pardes cuentan con una carta variada, que se sale un poco de las típicas pizzas y hamburguesas tan manidas en nuestras cervecerías artesanales. Para picar cuentan con olivas, patatas chips, anchoas, boquerones en vinagre, gildas variadas, tostadas de anchoas y boquerones, mejillones en escabeche y tablas de quesos y embutidos. Como platos fríos cuentan con exqueixada de bacalao, mutabal y por último el tartar de atún sobre totopo de maíz con mayonesa de chipotle, katsuobushi y sésamo negro. Como platos calientes cuentan con las albóndigas con sepia en salsa de galeras y las alitas de pollo con salsa de guasacaca. Para el picoteo cuentan con tapas de toda la vida, como la ensaladilla rusa, las patatas de Olot, o las patatas baby al horno, que se pueden pedir con all i oli y aceite picante o con salsa de queso cabrales. Para asentar bien el estómago cuentan con la hamburguesa de chuleta con ban de brioche y salsa de berengena, el bocata de fricandó y trompetas de la muerte, o el bocata veggie de falso pulled con salteado de setas.

Nosotros quisimos comenzar la jornada con un par de gildas matrimonio, que llevan de todo: boquerón, anchoa y tomate seco. Por unanimidad familiar pedimos las patatas baby con all i oli, que estaban riquísimas. Mi mujer, churumbel 1 y yo compartimos la tabla de quesos artesanos locales, que estaba brutal, y churumbel 2 y 3 se decantaron por las alitas de pollo, que la propietaria, muy amablemente, nos sirvió con la salsa guasacaca a parte. Yo probé dicha salsa y me pareció riquísima.

Con la segunda birra ya había que asentar el estómago. Churumbel 1 se pidió la hamburguesa de chuleta, que estaba brutal. Mi mujer se pidió el bocata de fricandó. A mi la carne me pareció dura y que le faltaba chup chup y un poquito más de salsa y setas. Hay que decir a favor del local que llevan poco abiertos y que aún tienen que afinar ciertas cosas de la carta. Yo me pedí las albóndigas con sepia, que fueron un acierto total porque estaban exquisitas.

Para finalizar el ágape cuentan con carrot cake y buñuelos de chocolate. Nosotros no solemos perdonar el postre, pero la muchachada le había echado el ojo a varios garitos de bollería del barrio y quisieron tomarse el dulce fuera. Y es que la oferta gastronómica del barrio es excelente a la par que inacabable.

Estuvimos muy a gusto, el ambiente muy agradable, y con una muy buena selección musical y la propietaria fue muy amable y atenta con nosotros durante toda la visita. Nada más. Tan solo desearles mucha suerte con su nuevo local y colocar su correspondiente pin en nuestro Mapa Birruno.

Balance de daños:

-Bèsties Pardes -Parda. Best Bitter de la casa servida con bomba de mano. Muy suave, muy ligera. Totalmente maltosa, con el puntito dulce de la malta y notas acarameladas. Ligerísima y ultrabebestible sin quedar nada aguada. Una joyaza. Sin duda la mejor de la jornada. Si lo llego a saber me pido una pinta entera. 4,6%.

-Bèsties Pardes - Bèstia. IPA ligera de la casa de sabor herbáceo y un puntito cítrico. No especialmente exuberante de lúpulo, cuerpo ligerete. Dada la abrumadora oferta de IPAs que existe actualmente en el mercado no es una cerveza de la que te acordarías precisamente. 5,5%.

-Coolhead - Tropical Sour. Fruited Sour finlandesa con adición de mango, maracuyá, lichi y melocotón. Una locura. Con bastante cuerpo pero se bebía bastante bien. Cerveza con puntito ácido suave, pero con una avalancha de fruta que compensa más bien tirando hacia el lado del dulzor. Mucho mango y mucho melocotón. Muy rica. 4,0%.

-La Sitgetana & La Calavera - Pinche Carnal. Mexican Lager con la adición de lima y chile pasilla. No precisamente ligera ni bebestible, con el sabor rico de la lima que acaba cansando y cero picante. Podéis volver a leer la ficha individual que publiqué en su día pinchando aquí. 4,1%.

Bèsties Pardes            Congost 29, Barcelona            www.bestiespardes.com                93  363  13  38

30 de marzo de 2025

Perennial - Brew For The Crew

Y acabo el mes de marzo sin lúpulo con esta Märzen de una de las cerveceras estadounidenses que tengo en el punto de mira desde hace muchos años: Perennial.

Se está hablando muchísimo del panorama Lager del otro lado del charco, y la verdad es que aquí llega poco, caro y en algunas ocasiones en algunas condiciones no muy apropiadas. Sea como fuere, con esta consigo otra cerveza de los de Saint Louis (estado de Misuri), precisamente otra Lager. En la anterior ocasión fue una German Pils y en esta una Märzen.

La cerveza en cuestión se elabora periódicamente para el restaurante Farmhaus del chef Kevin Willman, que comparte su filosofía "del campo a la mesa", utilizando productos frescos, de temporada, ecológicos y de proximidad.

La sirvo en vaso nonic. Presenta un color entre ambarino y dorado subido, muy bonito y límpido, sin impurezas. Muy bien carbonatada, con una generosa corona de espuma tupida, cremosa y persistente de color blanco roto.

En nariz es todo cereal, con recuerdos de pan y galleta. En boca es una cerveza de cuerpo medio, pero muy sabrosa y muy bebestible. Predomina la cebada, cereal en grano, notas acarameladas riquísimas. Es de esas cervezas que se beben solas. He echado en falta ese puntito sutil y gracioso de lúpulo fresco en aroma y sabor que le habría hecho que valiese la pena dejarse la pasta. Es más, en el amargor final se ve que la cosa estaba un poco mustia. El problema de estas cervezas es que, uno tiende a comparar la calidad-precio de las alemanas y obviamente no sale a cuenta. Pero, amigo, si uno quiere saber cómo está el panorama estadounidense debe rascarse el bolsillo. 5,5%. Comprada en BeerDome por 6,94€. Lata de 47,3cl.

#hopfreemarch

29 de marzo de 2025

Tripping Animals - We Are Tripping

Saco de nuevo a la palestra a la cervecera norteamericana Tripping Animals. Hace un par de meses os presenté Ever Haze, su New England India Pale Ale más insigne, y en esta ocasión os traigo una Fruited Sour para cambiar de tercio.

La joyita se llama We Are Tripping y está elaborada con grosella negra y tres tipos de cereza (dulce, oscura y ácida).

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color rojo oscuro muy llamativo, totalmente turbia y con trozos de fruta como si de un licuado de cerezas y grosellas se tratase. Bien de carbonatación, da para una buena corona de espuma tupida de color blanco y persistencia media. Burbuja muy fina y sensación picante durante toda la degustación.

Al asomar el napial es todo cereza. Aquí la malta, el lúpulo y la levadura desaparecen por completo. En boca es una cerveza densa, con cuerpo, pero sin llegar a los extremos de otras cerveceras como Mortalis o Corporate Ladder. Ésta no deja la copa llena de chorretes. Efectivamente tiene un puntito ácido agradable, que queda totalmente compensado por el dulzor de la fruta. Sabor totalmente a cereza, como si mordieras una picota, dulce, sabrosa, riquísima y con un sabor muy natural, muy alejado de algunas cervezas belgas hechas supuestamente con cereza y que acaban sabiendo a piruleta. Nada de eso. Conforme se atempera aparece un puntito muy lejano de grosella negra, sepultado bajo toneladas y toneladas de cereza. Pues muy rica, la verdad. Te tiene que ir el estilo. 6,0%. Comprada refrigerada en Sol de Gracia por 11,99€. Lata de 47,3cl.

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28 de marzo de 2025

Victory - Golden Monkey

Hace un par de semanas mi hermana estuvo de viaje en la ciudad de Nueva York, y como os podéis imaginar, durante su estancia, tuve delirios febriles, temblores y sudoración fría solo de pensar la oferta cervecera de dicha ciudad y que por supuesto mi querida hermanita y sus amigas iban a ignorar por completo.

Le hice un encargo para que me consiguiera una lata de una cervecera del estado de Nueva York que aquí es imposible encontrar, pero como ello requería ir a unas tiendas muy específicas y desviarse de su ruta turística, al final, como os podéis imaginar, mis aspiraciones birrunas se fueron al traste.

Antes de su regreso, mi hermana se apiadó del que le salvara la vida en una cala murciana hace 36 años y me hizo una videollamada desde un supermercado para ver qué cerveza de las disponibles querría que me trajera.

Lloré al ver latas de la 90 Minute Imperial IPA de Dogfishead a 2,99$ (2,76€ al cambio), La Voodoo Ranger Juicy IPA de New Belgium a 2,99$, la Rein Double IPA de SixPoint a 3,49$ o la Two Hearted IPA de Bell's a 3,49$, todas ellas en formato 56,8cl. Tras recomponerme, finalmente me decanté por una cervecera que aún no había aparecido en el blog y que tenía en el punto de mira desde hace unos años: Victory.

La cervecera de Downingtown (estado de Pensilvania) fue fundada por Ron Barchet y Bill Covaleski en el año 1996 en una antigua panadería. La cervecera pronto tuvo éxito y fue creciendo, para en 2016 formar parte del holding Artisanal Brewing Ventures.

De las cervezas disponibles en el súper en cuestión había solo un par de referencias, así que me decanté por la Golden Monkey, la Belgian Tripel de la casa. La receta lleva malta Pilsner y lúpulo Tettnang.

Al lío. La sirvo en copa TeKu. Presenta un bonito color dorado, vistoso y límpido. Muy bien carbonatada, con una gruesa corona de espuma bastante compacta, muy persistente y de color blanco. Al asomar la napia sorprende un agradable intenso a banana, notas de clavo y el toque de la levadura belga notoriamente marcado. Bastante equilibrio entre ésteres y fenoles. En boca es una cerveza dulce, muy acaramelada. Muy rica, muy sabrosa, golosona y muy belgian. El toque belga está bastante bien conseguido, y para ser una Tripel de fuera de Bélgica no esta nada mal. Final suave de 25 IBU. Alcohol peligrosísimamente bien integrado (9,5%). Formato yonkilata no, formato Sid Vicius. Lata de 56,8cl. Le costó 3,49$. Como os podéis imaginar acabé muy tajao.

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27 de marzo de 2025

Allagash - Coolship Pomme

Y con ésta le doy matarile al pack de Allagash que me compré el año pasado. Me había reservado para el final la Coolship Pomme, una cerveza de fermentación espontánea, refrigerando el mosto en coolship e inoculándolo con levaduras salvajes, y envejeciendo la cerveza en barrica durante dos años. Posteriormente se le añaden manzanas de granjas locales de las variedades Golden Russet, Ashmead's Kernel, Northern Spy y Winesap.

De la serie Coolship de los de Portland (estado de Maine) existen numerosísimas variedades, cada una con una fruta distinta, pero yo me he tenido que conformar con la única disponible que había en la tienda.

Vamos allá. La descorcho y sirvo en copa TeKu. Presenta un color dorado claro, prácticamente límpida, salvo por un pelín de turbidez muy sutil. Carbonatación abundante. Espuma gruesa de espuma compacta de color blanco inmaculado, pero de persistencia baja.

Al asomar el naso puedo apreciar el aroma de las manzanas, un olor muy similar al de la sidra y el saludo de Brett Michaels. En boca tiene una acidez muy fina, nada incisiva, refrescante y agradable. Evidentemente el sabor de las manzanas y de sidra, muy fino y rico, con notas cítricas que me recuerdan al limón e incluso notas sorprendentes de melocotón y albaricoque que son una locura. El cuerazo que nos deja el brett, el puntito de madera que aporta más complejidad, todo muy funky y un final un pelín seco. Muy fina y harmoniosa. Me ha encantado. 6,6% (es la versión de 2022, hay otra de 7,6%). Comprada en Cerveceo. Botella de 37,5%.

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26 de marzo de 2025

Wild Raccoon - Milk +

Vuelvo a Italia para realizar la primera toma de contacto con la cervecera Wild Raccoon, con fábrica en Tabagnacco (provincia de Údine).

Siempre que me topo con una cervecera artesanal italiana me la suelo comprar. En esta ocasión, en las neveras de la General de Begudes de Valldoreix, había cuatro referencias de los udineses. Tres de ellas New England IPAs, así que solo me traje esta Milk Stout por hartazgo respecto al estilo ultralupulado.
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La cerveza en cuestión se llama Milk + y lleva malta de cebada, copos de avena, lactosa y lúpulo. La etiqueta indica "with chocolate and vanilla", pero no figuran entre los ingredientes.

La escancio en copa con la intención de obtener una bonita cascada invertida. Dicha cascada da pie a una extraña corona de espuma, muy espesa y compacta por abajo pero jabonosa por la parte superior. Persistencia media tirando a baja y color beis. La cerveza en cuestión es bastante negra, aunque la caída no es demasiado oleosa.

Al asomar a Franco Nappiato percibo un aroma abrumador a chocolate y vainilla. Esto es un auténtico Cacaolat. La cosa pinta bien. En boca la cosa se desinfla totalmente, dando pie a una bajona tremenda. En boca no es una cerveza con demasiado cuerpo pese a la avena. Tampoco es especialmente sedosa. El chocolate y la vainilla tan intensos en nariz no aparecen en boca por lo que me da a pensar que tal vez lleve aromatizantes y por eso no aparecen entre los ingredientes. La cerveza tiene un sabor muy torrefacto, muy cafetoso, y nada dulce pese a la lactosa. Le falta profundidad en boca, es un quiero y no puedo. Si te esperabas una Pastry Stout te vas a dar con un cantito en los dientes. La verdad es que no me ha entusiasmado nada. 6,0%. Comprada refrigerada en la tienda antes mencionada por 5,06€. Lata de 44cl.

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25 de marzo de 2025

La Sitgetana & La Calavera - Pinche Carnal

Este sábado pasado estuve comiendo -y de paso poniéndome fino a birras- en la cervecería Bèsties Pardes del barrio de Gràcia de Barcelona, que ha abierto sus puertas recientemente. Yo estuve haciendo aprecio de la cerveza de la casa en formato grifo. A mi mujer le apetecía una Lager, pero como no tenían ninguna de tirador, tuvo que pasarse al formato botella.

La propietaria le recomendó esta Mexican Lager sin gluten, pero como no le gustó, me la acabé pimplando yo. La cerveza en cuestión se llama Pinche Carnal y es fruto de la colaboración entre las cerveceras La Sitgetana y La Calavera. La receta lleva la adición de lima y chile pasilla.

La sirvo en la copa TeKu que me facilita el establecimiento. Presenta un color dorado límpido, sin turbideces ni poso. Muy carbonatada. La he escanciado un poquito y la cosa se ha ido de madre. Espuma jabonosa de color blanco y persistencia media.

En nariz básicamente es el aroma de la lima el que se apodera de todo. En boca no es precisamente una cerveza de cuerpo ligero que te puedas beber de un trago. No tiene un cuerpo contundente, pero sí más del que debería para una cerveza para este propósito: refrescarnos y quitarnos la sed durante un día caluroso. En boca tiene ese punch de la lima, que le da algo de rollo al conjunto y que hace que no sea una simple Coronita (que es lo que le sucedió al intento fallido de To Øl), pero la verdad es que acaba cansando bastante. El chile pasilla no aparece. A favor de los cerveceros tengo que decir que esmuy difícil trabajar con chiles en cerveza, ya que te puedes pasar muchísimo, quedando una cerveza imbebible, o te puedes quedar corto como ha sido el caso. Prefiero lo segundo. Lo de la lima da luces y sombras. Por una parte aporta algo de alegría y punch al conjunto, pero por la otra acaba cansando e incluso me ha recordado al Fairy limón, factor que restaba bebestibilidad. Mi mujer no ha podido acabársela y a mí tampoco me ha entusiasmado. La idea considero que era buena. 4,1%. Botella de 33cl.

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24 de marzo de 2025

Rispa - Märzen

Me pulo con ésta el pack de tres cervezas de los gerundenses Rispa que me trajo mi hermana desde el brewpub de Girona.

Reservé para el final esta Märzen (no se han quebrado demasiado la cabeza con el nombre).

La sirvo en vaso alto para Lagers. Presenta un color dorado subido (25 EBC), con tendencias hacia lo ambarino o cobrizo. Aspecto totalmente límpido. Muy bien carbonatada, nos da una gruesa corona de espuma cremosa, compacta y duradera de color blanco.

En nariz predomina el cereal, con un intenso sabor a cebada, con un puntito tostado suave, pan tostado y notas de lúpulo muy sutiles.

En boca no es la típica Lager de cuerpo ligero. No es una cerveza pesada ni corpulenta, pero sí se nota más cuerpo que en una Münich Helles al uso. Es una cerveza sabrosa, con el cereal como protagonista. Sabrosa, rica, con la cebada muy rica, un puntito tostadito suave muy agradable y un final de amargor suave (21 IBU). 5,8%. Me la regaló mi hermana, le costó 3,40€. Botella de 33cl. Gracias hermanita.

#hopfreemarch

23 de marzo de 2025

Boga - Argia

Sigo cerca, en esta ocasión para traer de vuelta a la cervecera vasca Boga. Este ejemplar en concreto lo compré en un Eroski de Guetxo el verano pasado. En principio me la iba a pimplar rapidito, pero luego, entre pitos y flautas, fui dando salida a otras referencias que tenía en la nevera, y no ha sido hasta ahora, con la abstinencia de lúpulo, que me la he bebido.

La cerveza en cuestión se llama Argia, y según sus creadores es de estilo Pilsner, aunque no especifica si German o Bohemian. Está elaborada con malta Pilsen alavesa y los lúpulos Columbus (cultivado en Olite) y Cascade guipuzcoano.

Al turrón. La sirvo en vaso alto. Presenta un color dorado muy brillante y vivo. Aspecto límpido, aunque hay que servir con cuidado para no verter el poso. Espuma abundante, de aspecto a mitad de camino entre lo cremoso y lo jabonoso de color blanco y de persistencia media tirando a alta.

Al asomar el napial se aprecia un agradable aroma a cereal, y también claras notas herbáceas de lúpulo, aunque sin que la cosa se vaya de madre, En boca es una cerveza ligera y bebestible, mas no por ello aguada o insulsa, ni mucho menos. Crispy y refrescante. Sabor a cereal muy rico, y con un punto lupulado marcado, que aporta un sabor herbáceo, floral y resinoso riquísimo que le da bastante punch. Entiéndase que esto es una cerveza Pilsner con el puntito de lúpulo más intenso pero dista mucho de llegar a una India Pale Lager. La verdad es que por el hecho de haberla en un supermercado no tenía las expectativas muy altas, pero la verdad es que me ha gustado muchísimo. Final suave de 18 IBU. 4,5%. Botella de 33cl. Creo que rondaba los dos pavetes.

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22 de marzo de 2025

L'Audaç - Del Terreno

Y hoy toca la tercera entrega de lo que dio de sí nuestra última comida en el restaurante Nu de Villarreal.

Acabando la comida, se acercó Llorenç con una botella en la mano, para darme a conocer el producto de la cervecera L'Audaç -con fábrica en Soneja (provincia de Castellón)- que le acababa de llegar hace poco a su nevera y que aún no había tenido el gusto de catar.

Yo tampoco conocía el proyecto, así que he investigado en su página web para informarme al respecto. L'Audaç es una cervecera ecológica que utiliza materia prima de proximidad y que pertenece a la Cooperativa La Somniada. Desde su proyecto reivindican el mundo rural, promueven el cooperativismo y el empoderamiento de la mujer.

A la cabeza Gabrielle Carvin, de origen francés, que desde 2015 ya empezó a concebir el proyecto en el césped de la universidad.

La cerveza con la que me obsequió Llorenç se llama Del Terreno, se trata de una cerveza Pilsner con la adición de nísperos. Lleva malta de cebada, copos de avena, azúcar, lúpulo y el níspero mencionado. Todos los ingredientes son provenientes de la agricultura ecológica y por tanto lleva en la etiqueta su correspondiente sello eco.

La sirvo en el vaso que me proporciona el establecimiento. Presenta un color dorado anaranjado, de aspecto bastante turbio, aunque sin llegar al aspecto de biofrutas de las NEIPAs. Bien de carbonatación. Aunque en la fotografía no se pueda apreciar, cuenta con una correcta corona de espuma blanca de persistencia media.

En nariz el níspero es más que evidente, protagonizando toda la parte olfativa. En boca es una cerveza de cuerpo medio, nada aguada, muy refrescante, muy crispy y muy bebestible. Cuenta con una buena base maltosa bastante rica, aunque el protagonismo en boca lo tiene el níspero. Muy afrutada, tendiendo más hacia lo dulce que no hacia a lo amargo. Hay que entender la receta más como una Fruit Beer que no como una Pilsner ortodoxa para no llevarse ningún chasco. Me ha parecido una cerveza muy rica para disfrutar durante un día de calor, sin más pretensiones. Estaré bastante atento al movimiento de esta gente. 4,5%. Botella de 33cl.

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21 de marzo de 2025

Juguetes Perdidos - Saison Blend #2

Para el cumpleaños de mi madre, la homenajeada decidió invitarnos a comer en el restaurante Wall 57 de Valldoreix, que lleva el mismo equipo de la General de Begudes.

Comimos muy bien. Unas paellas excelentes, un entrecot pasado por el Josper que era una locura y unos entrantes muy ricos. Raül se enteró que yo iba a comer allí y mandó para la nevera del Wall 57 esta botellita de Juguetes Perdidos.

Se trata de la Saison Blend #2, una Farmhouse Ale fermentada con levadura de champán y levaduras salvajes, y posteriormente añejada en fudre de vino Riesling.

La sirvo en la copa que me proporciona el establecimiento. Presenta un color pálido y velado. Carbonatación correcta, con una buena capa de espuma no demasiado compacta y de persistencia media tirando a baja.

Asomo el napial y el aroma es básicamente de manzana y sidra. En boca es una cerveza rica, con el brett bastante moderado, cosa que me agrada. Refrescante, con el sabor de la sidra y las manzanas que aparecían en nariz, también las tenemos en boca. Muy afrutada, con notas de pera, muy funky pero no demasiado ácida. Muy refrescante y agradable en boca. Muy disfrutable. 7,5%. Botella de 75cl que me pimplé a cara de perro.

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20 de marzo de 2025

De Glazen Toren - Saison d'Erpe-Mere

Sigo en Bélgica, esta vez para sacarme una espinita clavada. La ausencia en el blog durante más de once años de la cervecera belga De Glazen Toren me producía dolor. Mucho dolor. Es por eso que a la que he tenido la oportunidad de poder traerla me he rascado el bolsillo y aquí la tenemos. No hay mal que cien años dure.

Comienza lo que va a ser un gran idilio birruno con la Saison d'Erpe-Mere, el buque insignia de la casa, considerada por el periódico Het Nieuwsblad la mejor cerveza Saison de toda Bélgica.

La receta lleva malta de cebada, malta de trigo, azúcar líquido y una lupulación de Saazer Saaz siguiendo la tradición de Hainaut.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color pálido, tirando al amarillo, muy velado. Muy carbonatada, hay que servirla con muchísimo cuidado, y aún así se monta en casa la fiesta de la espuma. Espuma compacta y ultrapersistente de color blanco inmaculado.

En nariz tiene un aroma muy afrutado, donde la balanza se decanta más hacia el lado de los ésteres. Buena dosis de levadura belga también en nariz. En boca es una cerveza de cuerpo medio, muy sabrosa, de marcado carácter belga. Es una cerveza deliciosa que da lugar a una experiencia absolutamente placentera e inolvidable. El toque belgiany muy bien marcado, el saborcillo del trigo muy rico y claramente perceptible, y una buena dosis de fruta que recuerda a la ciruela Claudia y el membrillo. Más tarde aparece una buena retahíla de cítricos: naranja, la piel de ésta y mandarina. El lúpulo no quiere perderse esta fiesta y nos deja un sabor herbáceo muy sutil y un amargor final nada sutil, bastante marcado. Me ha parecido extraordinaria. Comprada en Sol de Gracia por 12,00€, luego la he visto en otra tienda de Barcelona por 8,00€. Me siento timado. Botella de 75cl.

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19 de marzo de 2025

Vliegende Paard - Préaris Quadrocinno

Empecé la semana narrando mi última experiencia en el restaurante Nu de Villareal y hoy os hago la segunda entrega.

Se estrena en la blogosfera la cervecera Vliegende Paard, con fábrica en Beernem (Bélgica). No existe una localidad en toda Bélgica con un nombre más apropiado para montar una fábrica de cerveza.

De todas las que tienen de la marca Préaris, he ido a dar con su Quadrocinno, una cerveza Quadrupel con la adición de granos de café.

La sirvo en el cáliz que me proporciona el establecimiento. Presenta un color pardo muy oscuro, flirteando con el negro. Muy carbonatada, dando lugar a una gruesa corona de espesa espuma, bastante persistente, de color hueso.

En nariz lo primero que te viene es un viaje a café de alucine. Conforme se va habituando el sentido al medio cafetoso, van aflorando aromas maltosos, tostados, de fruta vieja y de levadura belga. En boca es una cerveza con mucho cuerpo pero no se hace nada pesada. Muy sabrosa. Mucho café, pero también chocolate, ciruelas pasas y uvas pasas, con el toquecillo belga pululando. Alcohol muy bien integrado (10,0%), es realmente peligrosa. Te la puedes chuflar a modo de carajillo, pero yo la maridé con una carrillera de cerdo en salsa que fue una combinación excepcional. Botella de 33cl.

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18 de marzo de 2025

Petrus - Roodbruin

Tenía esta reseña pendiente de publicación desde hace tiempo, así que aprovecho este mes de abstinencia de lúpulo para darle salida.

La protagoniza la cervecera Petrus, en la que hasta la fecha es su mejor cerveza. Aún me faltan por catar un par, pero la verdad es que las expectativas son bastante bajas.

Salta a la palestra Roodbruin, según sus creadores una Flanders Red Ale. Siento predilección por el estilo belga, así que muy mal tendrían que hacerlo los de Harelbeke para que no fuese de mi agrado.

Según la web de la cervecera lleva un tercio de mosto de cerveza Pale belga envejecida en barrica de roble y dos tercios de cerveza brune joven.

La sirvo en copa TeKu. Hombre lo que se dice Flanders Red Aleeeee... a la vista está. Más marrón que una castaña incrustada en el zurullo de un jabalí. Marrón bastante oscuro, por cierto. De rojo esto tiene menos que Santiago Abascal. Buena corona de espuma, generosa, muy compacta, muy cremosa y de gran persistencia.

En nariz la cosa vaticina que va a ser ácida con notas de vinagrete. En boca es una cerveza efectivamente ácida, con el ácido acético presente, sin que resulte chirriante. Tiene una buena dosis de dulzor, que compensa la carga ácida y salvaje, con sabores de caramelo y melaza que hacen la experiencia más placentera y sosegada. Madera, pasas e higos secos acaban de redondear la cerveza. Sin ser una cerveza extraordinaria está bastante decente, sobre todo viniendo de donde viene, y que puede ser una buena puerta para todos aquellos curiosos que quieran adentrarse en el lado más vinagril de las cervezas belgas. Comprada en LIDL por 1,33€ (pack de 6 botellas diferentes por 8,00€).

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17 de marzo de 2025

La Trappe - Nillis

Hace unos días tuve el enorme placer de volver al restaurante Nu de Villarreal, donde se come bien, se bebe mejor y uno se siente como en casa. Elsa y Llorenç son dos grandes anfitriones.

Al escudriñar la nevera, di con una cerveza trapense de La Trappe -valga la rebuznancia- que aún no había catado. Hace varios años que llevo buscando sin éxito la versión Oak Aged de la Quadrupel, pero de momento he tenido que contentarme con la sin alcohol de la casa, qué le vamos a hacer. De las abadías trapistas suelo probarlo todo sin remilgos, así que fue la primera que me llevé a la mesa.

La cerveza en cuestión se llama Nillis y presume de ser la primera cerveza trapense sin alcohol. La sirvo en el cáliz que me proporciona el establecimiento. Presenta un color entre marrón y cobrizo muy subido. Carbonatación media, con una corona de espuma no demasiado compacta, de persistencia media tirando a baja y de blanco roto.

En nariz es bastante maltosa, con notas de fruta madura. En boca es una cerveza de poco cuerpo, en este sentido se nota la carencia del alcohol. Afortunadamente es una cerveza bastante sabrosa y eso compensaría en cierto modo lo aguada que queda en boca. Sabor tostadito rico, notas acarameladas y un puntito belgian que aporta algo de gracia al conjunto. No es una cerveza que repetiría en condiciones normales, pero si un día no puedo tomar alcohol, es una opción a tener en cuenta. 0,0%. Botella de 33cl.

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16 de marzo de 2025

Les Trois Mousquetaires - Cuvée Gewurzt

En mi última compra online a Cerveceo, me hice con un buen surtidito de los que me gustan de una de mis cerveceras canadienses predilectas: Les Trois Mousquetaires.

Como la selección fue mayoritariamente en formato 75cl, me ha costado encontrar el momento para poder abrirlas y compartirlas con amigos, ya que en muy raras ocasiones me abro una botella grande para bebérmela yo solo a cara de perro.

Esta vez le tocó el turno a Cuvée Gewurzt. Se trata de un blend de cervezas Sour madurada en barrica de roble e inoculada con levadura salvaje y la adición de lichis y mosto de uva Gewürztraminer.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color dorado bastante vistoso (9 SRM). Bastante carbonatada, con una generosa corona de espuma compacta de color blanco de persistencia media tirando a baja.

En nariz nos saluda el amigo Brett Michaels. Puntito afrutado. En boca es una cerveza acidita, pero sin que el brett se nos vaya de madre, cosa que agradezco. Bastante cuerazo, buena dosis de madera y una sensación terrosa en boca. Cuando se atempera va saliendo la fruta, que es un auténtico locurón. Primero despierta el lichi, muy rico y dulce. Más perezosa es la uva, que viene después aportando un sabor increíble al conjunto, serpenteando entre el lado salvaje de la levadura y el dulzor de las frutas, con el equilibrio y maestría a la que nos tienen acostumbrados los québécois. Infinitamente mejor con unos grados de más. 6,9%. Me pillé una ofertilla y se me quedó por 13,70€.

Me planto a mitad de mes y la cosa sigue con el #hopfreemarch

15 de marzo de 2025

Radical Way - Dethroned

También inauguro la sección chipriota, esta vez con mejor pie, aunque con un poco de bajona por la procedencia de la cerveza. Me explico.

La cervecera Radical Way, con sede en Nicosia, indica con un buen letrerito en su latas: "CYPRIOT CRAFT BEER". Pero no, la cerveza está hecha en Bulgaria, en las instalaciones de Metalhead Brewery. También hay que decir que me he bebido infinidad de cervezas de Mikkeller que estaban hechas en Bélgica, así que mejor hacer mutis por el foro.

Aclarado esto, inicio esta sección con una Imperial Pastry Stout, de nombre Dethroned, cuya ilustración bien podría ser una portada de un disco de Death Metal. La receta lleva malta de cebada, copos de avena, lúpulo Magnum, sirope de arce, nibs de cacao, extracto de avellana y vainilla.

La sirvo en copa ancha. Escancio concienzudamente con el objetivo de sacar una bonita cascada invertida. Caída oleosa. Color negro totalmente opaco. Al principio parece que no, pero finalmente acaba saliendo mucha carbonatación, dando lugar a la esperada cascada. La cosa se va compactando hasta dejar una gruesa corona de espuma, muy compacta, muy densa y cremosa, para comérsela a cucharadas, de persistencia alta y color marrón claro.

Al asomar la tocha se percibe un intenso aroma a chocolate y vainilla. Un Cacaolat en toda regla. Notas también de avellana. En boca es exactamente lo que promete. De entrada un sabor intenso a avellana y vainilla, que es una locura. Resulta muy sedosa en boca, con bastante cuerpo. Sensación chocolatosa, golosona, dulce, sin resultar empachosa ni cansina, es más, tiende hacia lo adictivo. se pueden encontrar también notas de café y melaza. Conforme se atempera va saliendo el sabor del sirope de arce, que sale de su letargo para aportar más riqueza al conjunto. El alcohol se nota un pelín, pero teniendo en cuenta que tiene un 10,5% me parece integradísimo. Me ha gustado muchísimo. A esto le metes una barrica de bourbon y puede salir una cosa tremendísima. Hemos comenzado muy bien. Comprada en Beerdome por 7,14€. Lata de 44cl.

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