18 de febrero de 2026

Heller - Aecht Schlenkerla á la Grodziskie

En mi última visita a la cervecería La Bona Pinta de Barcelona, me fui de cabeza a por la Grodziskie de Schlenkerla. Se me había escapado de las manos en un par de ocasiones y no estaba dispuesto a soportar un tercer disgusto.

Desde que el amigo Hugo del blog Hipos Urinatum me descubriera el estilo no he parado de agenciarme todo lo del estilo que se ha cruzado en mi camino. No me puedo quejar, me he pimplado ya unos cuantos ejemplares, pero nunca ninguno que no fuera polaco. Como la cervecera Heller tiene una grandiosísima reputación y además son especialistas en cervezas ahumadas era una  cerveza que debía catar sí o sí.

La sirvo en el vaso de la marca que me proporciona el establecimiento. Presenta un color pálido, muy claro, límpido. Viene muy carbonatada, y se forma un coronón de espuma muy compacto, muy cremoso y sobre todo muy persistente. Color blanco inmaculado.

En nariz es una cerveza muy ahumada, como cabía esperar. El aroma tan característico de Schlenkerla, que recuerda a la panceta asada. En boca es una cerveza muy sabrosa, y de cuerpo no tan ligero como sus hermanas polacas. Cuerpo medio con tendencia a la baja. Entre lo ahumado, destaca también el sabor a trigo, bastante marcado también, de hecho me recuerda a la weizen de Schlenkerla pero más rebajada. El ahumado marca de la casa, bastante marcado, nada sutil, y con una tendencia más a lo pancetil que a lo choricil (por mi experiencia particular las Grodziskie polacas me sacan un saborcillo a chorizo). Muy rica y altamente disfrutable. Todo un must. 2,9%. Botella de 50cl.

17 de febrero de 2026

Cerveza de Monesterio - Lager Original

Hace un par de meses mis tíos estuvieron de visita en Monesterio (Extremadura) dándole al jamón ibérico y a todo lo que se les pusiera por delante. En un momento de lucidez, se acordaron de su sobrino, y fueron tan corteses te traerme esta botellita.

La firma Cerveza de Monesterio. De las dos variedades que tienen, ésta es la Lager Original. Según sus creadores, una receta pensada exclusivamente para el maridaje con jamón de bellota 100% ibérico. La receta ha sido creada por Georg Rittmayer y Juan Frutos y fabricada en Alemania, aunque no especifica en qué sitio. Lo que sí deja claro es que no está hecha en Monesterio. Tampoco especifican el estilo. La receta lleva malta de cebada y lúpulo Saphir.

La sirvo en vaso alto para Lagers. Presenta un color dorado muy claro y un aspecto totalmente límpido, sin turbidez alguna. Tiene una buena carbonatación, que deja una gruesa corona de espuma blanca, muy cremosa, compacta y persistente. Buena retención del carbónico.

En nariz desprende un agradable aroma a cereal. También algo de pan y notas herbáceas y florales muy sutiles provenientes del lúpulo. En boca es una cerveza muy refrescante. Crispy, muy bebestible. Limpia y agradable. La he maridado con jamón de bellota 100% ibérico, aunque no era extremeño. Elmaridaje funciona muy bien, y todo ese carbónico te va limpiando la grasa del jamoncito, cosa que se agradece. Sabor un puntito herbáceo, y un final con un amargor bastante pronunciado. Me ha parecido muy rica. 4,9%. Botella de 33cl.

13 de febrero de 2026

Cap D'Ona - Wood Aged Imperial

Hace muchos años, durante la edad de oro del blog cervecero español, un compañero (creo que fue Jorge de Cerveriana), me dijo: "Huye de las cervezas que llevan cartoncito". Qué razón tenía.

Hoy toca cerveza de las de cartoncito. Y me sabe mal porque he tenido muy buenas experiencias con la cervecera francesa Cap D'Ona -que llevan ahí desde el principio- y tengo un gran respeto por Gregor Engler, su maestro cervecero, pero lo de hoy no tiene nombre. es duro escribir esto, pero es así.

El ejemplar en cuestión se llama Wood Aged Imperial, según su creador una Brune Stout envejecida en barrica de Pinot Noir de las bodegas Nuits Saint Georges. La receta lleva malta de cebada, centeno y lúpulo. Todo proveniente de la agricultura ecológica y con su correspondiente sello Bio.

La sirvo en la copa para cervezas barrel aged de Spiegelau. Presenta un color marrón muy oscuro, pero sin llegar a negro. A la vista su aspecto no parece ni mucho menos oleoso. Escancio a tope con el objetivo de provocar una bonita cascada invertida que dé lugar a una hermosacorona de espuma, pero aquí me llevo el primer chasco. Ni siquiera consigo que la corona rebase el borde de la copa. Espuma entre lo jabonoso y lo cremoso, muy poco persistente y de color hueso.

En napial es alcoholismo puro. Le paso la copa a mi mujer para ver si soy yo o la cerveza. Estamos los dos de acuerdo. En boca es alcohólica a más no poder. Le vuelvo a pasar la copa a mi mujer para que me dé su opinión. Abandona la cata de inmediato. Ultraalcohólica, pasadísima de rosca, un auténtico cubatazo, es algo así como un calimocho de vino con cerveza Imperial Stout. Los vinos que suelo beber (que rondan el 14,0%) no me resultan tan alcohólicos. Es más he bebido cervezas con más graduación que ésta y no me han resultado tan alcohólicas. Entre tanto alcohol se deja entrever algún deje vinoso, un puntito agradable de cereza que hace que me recuerde en cierta medida a los bombones Mon Cherie, chocolate y café. Bastante quemada. Pese a la graduación no me parece que cuente con demasiado cuerpo ni con una textura aterciopelada u oleosa. Muy poco bebestible. Algo de regustillo a madera que le da un puntito avainillado arregla mínimamente el entuerto. Pero que vamos, a la postre queta todo sepultado por el alcohol. La verdad es que no repetiría ni de puta coña. Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix. Creo que la broma me salió por más de 9€. 10,0%. Botella de 33cl.

2 de febrero de 2026

Cap D'Ona - Blonde Muscat

Y después de la turra belga que os he dao saltamos al país vecino para retomar el contacto con la cervecera gala Cap D'Ona, que ha estado ahí desde que empezó a cuajar todo el movimiento craft. De hecho, hasta no hace tanto era de lo poco que nos llegaba de Francia. Me hacía yo cruces por aquel entonces.

Afortunadamente durante el mes de mayo del año pasado, pude hacer una prospección como Dios manda de la corriente Farmhouse dentro del movimiento craft francés como para afirmar que allí se están haciendo las cosas muy bien, incluso mejor que aquí.

Los de Argelès-Sur-Mer vuelven al redil con Blonde Muscat, una elaboración curiosa, que toma una Belgian Blond como base, y le añade un 7,0% de vino de la variedad de uva muscat y un 3,0% de mosto de uva muscat. Se trata de una cerveza sin gluten, por tanto es apta para celíacos, y además todos sus ingredientes provienen de la agricultura ecológica, por lo que cuenta con su correspondiente sello bio.

La sirvo en copa TeKu. Escancio a tope con la idea que la espuma rebase el borde -cada cual con sus neuras- pero sin éxito. Color rubio, tendiendo hacia lo pajizo, de aspecto un pelín velado, pero sin llegar a turbio. En nariz resulta muy afrutada, tanto por los ésteres que desprende la cerveza belga como por la uva. En boca es una cerveza muy rica y refrescante. Muy agradable y sabrosa, y a la vez altamente bebestible. Cuenta con el dulzor de la uva y además con el punto dulce del cereal, sin resultar en ningún caso empalagosa. Mucha fruta, el mosto del muscat bien presente, muy rico y además aporta un frescor al conjunto excepcional. Rollito belgian de la levadura y la verdad es que todo funciona bastante bien sin que chirríe nada. Todo muy harmonioso, Me ha parecido un trabajo estupendo, lástima que la botella sea de 25cl, no costaba nada hacerla de 33. 5,5%. Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix.