La Downfall era obligatorio que pasara por el blog (y por mi aparato digestivo primero) no solo por el hecho de que esté brutal, que sí, que lo está, sino porque es fruto de la colaboración de dos de las grandes cerveceras catalanas que más lo están petando: Garage Beer y La Pirata.
Yo esto no me lo quería perder y por eso quise comprarla en La Black Flag -luego, con el trajín y el síndrome de Sthendal birruno me la olvidé- pero la vida me dio una segunda oportunidad y finalmente pude comprarla en La Bodega del Sol, en el barrio barcelonés de Gràcia.
Elaborada con maltas Golden Promise, Finest lager, avena y trigo. Los lúpulos empleados son el citra y el AU035. Para mí es una New England IPA perfecta.
Al servirla nos aparece este fantástico BioFrutas de Pascual. No demasiado carbonatada, muy turbia y densa. Me podía haber picao un #icemanpour pero esta práctica me parece una gilipollez campera, què vols quitidigui. Predominan los sabores cítricos, sobre todo la mandarina, todo muy suave. Es sedosa en boca y con bastante cuerpo. Finalmente no deja un amargor demasiado pronunciado. Nada que envidiar a los de Vermont. Te fundes la yonkilata en un tres i no res. 7,2% muy bien integrados. 5,15€ la lata de 44cl. Me parece cara para venir de tan cerca, no obstante es un birrote altamente disfrutable.