Con la cantidad de breweries de altísima calidad que existen en la capital del Támesis (Beavertown, The Kernel, Fuller's, Five Points, Camden Town, Weird Beard, por citar unas cuantas) que lleguen los de la Meantime y se arroguen el calificativo London Pale Ale para nombrar una de sus cervezas puede parecer cuanto menos pretencioso.
A priori no parece nada del otro mundo -otra Pale Ale más, podríamos llegar a pensar- pero creo que hay que prestarle un poquito de atención a esta birrita porque la verdad es que a mí personalmente me ha sorprendido gratamente y me alegro de haberle dado su oportunidad y de habérmela traído para casa.
A mi parecer me ha resultado una cerveza exquisitamente bien balanceada, suave y sin excesos. De aspecto dorado, no demasiado espumosa, al olfato nos asalta un aroma embriagador a cereal, procedemos al drinking y la cosa sigue bien, nos saludan los cítricos, donde destaca un punto dulce de naranja, con el punto de lúpulo perfecto para el estilo que nos ocupa (han utilizado Goldings y Cascade), sin restarle protagonismo a las maltas y marcando suavemente un final amargo. A mi mujer y a mí nos ha parecido sensacional, entra solita. 4,3%. Comprada en Wine Palace.
