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22 de enero de 2022

Mur - No Hay Tutía

Me quedaba aún un ejemplar de la pequeña prospección birruna de Argentina, con receta además muy peculiar.

Traemos de vuelta a la cervecera Mur, desde San Martín, en Buenos Aires. La cerveza que vamos a catar hoy se llama No Hay Tutía, es una Sour con moras, frambuesas, grosellas negras, café, trigo, avena y lactosa. O os voy a copiar el texto que aparece en la lata que creo que describe su producto mucho mejor que cualquier cosa que os pueda explicar yo:

"Una cerveza ácida de estación, refrescante, compleja, para ir descubriendo sorbo tras sorbo.

Acidificada en fermentación con levadura Lachancea, una cepa especial que aporta notas a manzana roja y durazno. Una vez fermentada agregamos 150g por litro de moras, cassis y frambuesas. A este preparado le incorporamos un café preparado especialmente para esta cerveza por Diogo Bianchi, llamado Gichuna Estate. Este café tiene origen en Kiamu, Kenya, se cultiva a una altura de 1775m sobre el nivel del mar, tiene un lavado orgánico y su tostado le aporta notas frutales, a vino y golosinas."

La etiqueta es muy bonita, con todos los ingredientes en la palma de una mano, de forma poligonal e impresos en papel brillante, de manera que da la sensación de que se trata de piedras preciosas. Pues bueno, nos dejamos de chamu chamu y vamos al turrón. La sirvo en la versátil copa TeKu y presenta un color rojo muy intenso y vívido, al trasluz con algún destello rosáceo y anaranjado. La carbonatación es abundante, nos logra crear una gruesa capa de espuma de color blanco de escasa duración. La retención del carbónico es buena y la burbuja muy finita.

En nariz lo más evidente que encontramos son los frutos del bosque, así como notas de levadura. En boca sorprende al primer trago el sabor del café -por lo inusual de la receta- aunque su sabor es bastante moderado y no acaba solapando al resto de sabores. Muy presentes los frutos del bosque, donde destaca la frambuesa, mientras que la mora y la grosella negra aparecen de una manera más distante. La acidez está marcada pero sin resultar chirriante en ningún momento, la lactosa y la fruta quizás ayuden a balancearla. La levadura aporta sabores que nos recuerdan a la sidra y a la manzana, resultando muy refrescante y agradable. La verdad es que es una receta muy peculiar y diferente, que en mi caso, me ha agradado mucho, pero que en el caso de mi mujer no ha sido todo lo contrario. Sí hay que venir un poco con la mente abierta. Sí cabe decir que no es una cerveza como para beberse dos seguidas, no obstante, la experiencia en general ha sido muy satisfactoria, máxime cuando resulta casi imposible encontrar cerveza argentina por estos lares. ¡Un fuerte abrazo para esos pibes porteños! 4,8%. Me costó 5,21€. Lata de 35,4cl.

24 de diciembre de 2021

Mur - Un Antes Y Un Después

Resulta muy frustrante ser conocedor del apasionante panorama que se está cociendo en Latinoamérica y sin embargo tengamos que consolarnos con verlo a través de Instagram.

Argentina precisamente es uno de los epicentros de toda esta agitación cervecera, y donde, por cierto, nos sacan varios años de ventaja. Actualmente en España podemos disfrutar de cervezas de Juguetes Perdidos (elaboradas como cerveceros nómadas en diferentes fábricas españolas) y de Bierhaus (que se elaboran en las instalaciones de Domus, en Toledo), pero de cervezas argentinas elaboradas allí nada de nada.

Bien, finalmente me ha surgido la oportunidad de hacerme con una pequeñísima muestra de lo que se está haciendo allí, y la primera que me he abierto -por contener altas dosis de lúpulo- es esta New England Milkshake IPA de la cervecera Mur, con sede en San Martín (Gran Buenos Aires). Por lo que he podido cotillear en su web y redes sociales todo tiene un pintón impresionante.

La cerveza de hoy no ha sido menos. La han llamado Un Antes Y Un Después, y está elaborada con malta de cebada, trigo, avena, lactosa y los lúpulos Ekuanot, Rakau, Mosaic y Soriachi Ace. La verdad es que la compré con cierto temor, ya que este tipo de cervezas no suelen viajar bien, pero mis ansias de conocimiento superaron mis temores. Luego pensé que algunas cervezas coreanas o neozelandesas que he comprado me han llegado bastante bien, así que decidí arriesgar.

Pues nada, la abro y la sirvo en vaso para IPAs, presentando un color anaranjado muy vívido y bonito, con la turbidez característica del estilo. La carbonatación es muy abundante y genera una gruesa capa de espuma muy cremosa y persistente de color blanco. En nariz nos llega un impresionante aroma a mango, con notas de mandarina, limón y también melocotón. En boca predominan los sabores tropicales, donde el mango y la piña son los protagonistas. Muy sedosa, con el cuerpazo y esa sensación aterciopelada que aporta la avena. Cero amarga. Lagrimita. Muy bien por los pibitos del otro lado del charco, qué ganas de viajar a Buenos Aires y darles un fuerte abrazo. 6,2%. Comprada online por 6,56€. Lata de 47,3cl.

Bien, espero que tengáis todos una feliz noche en familia, que disfrutéis de la buena compañía de vuestros seres queridos. En mi caso me ha tocado quedarme en casa debido al confinamiento de mi hija, pero no obstante brindaremos a la salud de los nuestros y los sentiremos muy cerca. También quiero mandar un fuerte abrazo a todas las lectoras y lectoras que siguen ahí, reseña tras reseña, al pie del cañón, al otro lado de la pantalla, y uno especial a nuestros hermanos argentinos del otro lado del charco. Feliz Navidad.