¡Qué grandes son estos cerveceros suizos del cantón italiano!. De momento todo lo que he probado de ellos me ha gustado.
En esta ocasión, la cervecera helvética nos rinde su homenaje birruno a Kurt Cobain -líder de Nirvana- a través de una American Pale Ale muy ligera, pero sin dejar de ser una cerveza interesante.
Elaborada con malta de cebada (Maris Otter), malta de trigo, lúpulos Pacific Jade, Pacific Gem, Motueka y Riwaka (éste último no lo conocía y rima con Chewbacca). No sé yo si esto ya pasa de APA a NZPA, que me lo aclaren los ultraortodoxos del BJCP.
De aspecto es una cerveza muy clara de color dorado, destaca por tener una gasificación excesiva, y eso que la he servido con sumo cuidado, pero aún así parte de Kurt ha ido a fregar el suelo de mi balconcete, lo cual la hace una cerveza todavía más Grunge.
En boca destacan los cítricos a destacar por encima el pomelo. Un sabor intenso y sabroso a delicioso pomelazo. De trago es ligera, el trigo no se nota pero aporta cierta acidez, también aparece el lúpulo aportando notas moderadas de resina pero sin resultar nada excesivas, cierto amargor final. 4,32% de graduación, joder qué precisión, nunca había visto ninguna cervecera que anotase las centésimas. En definitiva, una Pale Ale ligera de trago, bastante hoppy donde destacan los cítricos y sobre todo, como ya he indicado anteriormente, el pomelo. Muy rica y refrescante. ¡Salud!.



