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8 de septiembre de 2023

Birreria Popolare - Bolonia

 

Durante cada día de nuestras vacaciones en Bolonia, recorríamos a pie la Via Maggiore enterita. Nos alojábamos en Porta Maggiore, de manera que todos los días recorríamos el mismo trayecto por la misma calle. Cada día, cuando estábamos a punto de llegar a Due Torri pasábamos por delante de un callejón perpendicular a Via Maggiore, y no pasó desapercibido un cartel de colgaba con el icono de una jarra de cerveza. Cada día era preciso adentrarme en dicho callejón para cerciorarme de si dicho negocio estaba abierto, cosa que no sucedió. Generándome a diario la consecuente frustración. Dicha frustración me duraba poco, ya que no nos podemos quejar de todos los locales cerveceros que pudimos visitar durante nuestras vacaciones en Italia, ni mucho menos de las cervezas que nos estaban esperando en la nevera del apartamento. Pero, ¡ay amigo! El destino nos deparaba una sorpresita. El último día, cuando volvíamos a pie como cada día al apartamento, realicé de nuevo el ritual de adentrarme en aquel callejón para comprobar si el local estaba abierto.¡Tachán!

Se hizo de rogar, pero finalmente pudimos realizar la visita a la Birreria Popolare. "-¡Voy a tomarme una birra rápida!", le grité a mi mujer desde la puerta. Desde los soportales de Via Maggiore mi querida esposa me indica que mi hija mayor lleva bastante tiempo aguantando la micción y que si nos detenemos no va a llegar al apartamento. Tranquila hija que viene papi al rescate. Papá y su primogénita se introducen en la cervecería para no volver a salir ya. Con pintas de guiri desorientado pregunto donde está el baño, cosa que el staff me indica gentilmente. Mientras mi primogénita vacía su vejiga, yo voy escudriñando la pizarra para ver qué tienen pinchado. No me lo pienso mucho: "-Un bicchiere de Saison, per favore". Lamentablemente se les ha agotado la que tenían. Huérfano de Farmhouse, me arrojo a los brazos de una Pale Ale ecológica y sin gluten. Todo por la causa.

No tarda en cruzar el umbral mi señora esposa con el resto de churumbeles. Viendo el panorama decide unirse a la fiesta. Pide un vaso pequeño de una Lager artesanal de un birrificio local, pero el camarero le indica que solo sirven pintas. Viendo la cantidad, prefiere probar del mío y compartir birra. Da el primer sorbo y asiente con aprobación dando el visto bueno a la cerveza de su querido esposo. Decidimos acomodarnos en una pequeña mesita a pie de calle, y mientras churumbel 2 y churumbel 3 hacen el gaznápiro, voy, cámara en mano, a realizar el correspondiente reportaje fotográfico.

El local es muy bonito y decorado con buen gusto, aprovechando un edificio antiguo, pero añadiendo tintes modernos, todo con luz tenue. La doble barra es su carta de presentación, y preside la entrada. A cada lado seis tiradores rotatorios diferenciados: A mano izquierda, los clásicos (Pilsner Urquell, Schneider Weisse, Hoegaarden y Brooklyn Lager); a mano derecha, la cerveza artesanal local. Unas pequeñas bombillitas caen del techo y aportan un ambiente muy cálido.

La barra se parte en dos para dar paso a una pequeña escalera que da acceso a una sala superior, no muy alta, desde la que se visualiza la barra y la calle. Desde la pared, un neón reza "Viva la birra". Amén hermano. En la sala hay unas mesas pequeñas para disfrutar tranquilamente de nuestra bebida favorita. Escaleras abajo, hay una sala inferior, con mesas más grandes, estilo biergarten, para grupos más numerosos. Y la opción más recomendable para estos meses más calurosos, es el patio interior. Un viejo patio boloñés, acompañado de bonitas macetas, para disfrutar al aire libre de nuestras bienamadas birras en un ambiente tranquilo y agradable, mientras disfrutamos del fresquito. Y como no, el que quiera conversación con el staff, siempre puede sentarse en alguno de los taburetes de las dos barras, y pedir consejo a la hora de elegir. En la sala superior hay una pequeña "cocina" donde preparan tablas de embutidos y quesos. Como el espacio les limita las viandas que pueden preparar, dan a los clientes de traerse la comida de casa o pedirla a domicilio.

Fue una visita rápida, pero muy agradable, y si volvemos a Bolonia, sin duda es una de las cervecerías donde no me importaría repetir. De momento les damos las gracias por su amabilidad y colocamos su merecido pin en nuestro MapaBirruno. Ci vediamo!


Balance de daños:

-Mastio -Bionica. La elegida para regar la tarde fue la Pale Ale del birrificio Mastio, que desconocía hasta la fecha. Tienen un brewpub acojonante en la carretera Statale 78, que conecta los Apeninos con el Adriático. Además de sus ocho grifos tienen una carta de comida que ha provocado que me entre el ansia por visitar Italia las próximas vacaciones. La cerveza en cuestión está elaborada con malta de cebada con el sello bio y con el agua pura de los Montes Sibilinos. Es una cerveza sin gluten, apta para personas celíacas, y además lleva una infusión de té verde japonés Hojicha.

El chico que me la tiró, me la dejó con dedo y medio de espuma, muy lejos de la fiesta de la espuma que hubiera montado yo si estuviera al mando de los grifos. Color ambarino muy bonito, sin impurezas, sin turbideces de ningún tipo y sin poso alguno. En nariz podemos disfrutar del aroma del cereal. En boca es una cerveza muy bebestible y refrescante. De perfil maltoso, con un puntito acaramelado muy rico, con un puntito dulce muy sutil. Aparece un toquecito afrutado muy suave pero muy agradable, que le da más rollito al asunto. Finalmente nos deja un amargor perfecto de 28 IBU, que nos invita a seguir bebiendo. La verdad es que no le encontré el punto del té verde japonés. Entró como el agua. Entre mi mujer y yo nos fundimos el vaso de pinta en un tres i no res. Lo dicho. Ganas de visitar el brewpub de esta gente. 5,5%.

Birreria Popolare            Via dal Luzzo 4A, Bolonia (Italia)            www.birreriapopolare.it                birreriapopolare@gmail.com             +39  347  867  6079

3 de septiembre de 2023

Fuori Orsa DLF - Bolonia

 

Y si nos apetecía mucho visitar una cervecería en Bolonia, esa era Fuori Orsa DLF, muy cerca de la estación central. Con tantas idas y venidas por toda la Emilia-Romagna era obvio que tarde o temprano nos acabaríamos pasando por allí para cenar y tomar unas birras al aire libre. El Fuori Orsa DLF es una de las cervecerías del birrificio Vecchia Orsa, muy sensible con la idea de una sociedad inclusiva. Trabajan con personas con discapacidad, que participan en toda la línea de producción, dando un valor añadido al producto.


Vecchia Orsa nace en 2007, fundada por Enrico Govoni, estudiante de sociología, en una casa de campo donde inician su proyecto social con pequeñas producciones. Tras los terremotos de 2012, su sede original queda bastante tocada y deciden mudarse a San Giovanni in Persiceto, una localidad situada entre Bolonia y Módena. En la misma fábrica tienen un taproom bien majo donde se pueden degustar sus cervezas, comer algo y comprar toda la cerveza que se quiera para llevar a casa. En Bolonia tienen dos cervecerías: Fuori Orsa Moline (en pleno centro) y Fuori Orsa DLF, que es la que visitamos hoy.

La cervecería está ubicada en pleno parque Dopolavoro Ferroviario (DLF), donde hay varios bares, una pizzería, pistas de baloncesto, pistas de fútbol e incluso un espacio de cine al aire libre. Desde la entrada al parque hay una serie de carteles que facilitan encontrar el lugar. Está muy bien indicado.

El espacio está pensado para tomar unas cervezas al aire libre. Cuentan con un patio grandioso, repleto de mesas estilo biergarten. Delante de la cervecería, también tienen unas cuantas mesas altas más pequeñas, para poder disfrutar de unas birras rápidas acomodados en unos taburetes. A mano derecha, justo en el pase de cocina, hay otro patio con mesas de restaurante, que se pueden mover más fácilmente, perfectas para distribuir a grupos más numerosos.  Todo transcurre en un ambiente muy relajado y distendido. En caso de alguna inclemencia climática, no es posible tomar cervezas en el interior del edificio, pero sí hay una amplia carpa donde poder refugiarse de la lluvia.

En el Fuori Orsa DLF disponen de 13 grifos de cerveza, todo el catálogo del birrificio Vecchia Orsa. También disponen de algunas botellas refrigeradas. Solo hay una medida de vaso (40cl) y todas las cervezas valen exactamente lo mismo: 6,00€. En sus tiradores no nos va a faltar de nada, ya que cuentan con numerosos estilos: Golden Ale, Saison, Witbier, Weizen, Amber Ale, Tripel, IPA, Session IPA, Black IPA, Imperial Stout, Sour, Belgian Amber Ale, Kellerbier...

Para esa gente rara a la que no le gusta la cerveza también disponen de una amplia carta de combinados: Spritz, americano, negroni, gintonics y cubatas. Ahora bien, los destilados no son artesanales ni los hace Vecchia Orsa, son los típicos que podría comprar cualquiera en un supermercado.

Para acompañar nuestras birras el tema está bastante bien. Cuentan con gran variedad de piadine, diferentes tipos de ensaladas, diferentes tipos de lasaña, cuscús, albóndigas, pollo con patatas al horno. También con varias opciones veganas, donde destaca la veggie burger. Además, tienen una nutridas tablas de embutidos, quesos y una mixta. Por si esto nos parece poco, podemos mirar la pizarra para ver qué tienen de plato del día.


Mis dos hijos se pidieron los nuggets de pollo con patatas fritas. Al final, resultó que las patatas fritas estaban increíblemente ricas, toda la familia arrasó con ellas y tuvimos que pedir otra ronda. Mi hija se pidió la piadina de bresaola, que estaba muy buena. No podíamos hacer un viaje a Italia sin comernos un bocata de porchetta, así que mi mujer se pidió la piadina de ídem, que estaba brutal.


Yo me pedí el cuscús de verduras, con la opción de ponerle pollo guisado por encima, que estaba tremendísimo. Me vino perfecto para hacer cojín a todas las birras que me fundí. Y como no perdonamos el postre, no podía fallar el tiramisù. De lujo, o mejor dicho, de lujini, que estamos en Italia. La única cagada por nuestra parte fue olvidarnos de pedir un arancini fritos, ya que llevábamos varios días con antojo y nolos encontrábamos. Suerte que al cabo de un par de días los encontramos en el mercado de Módena y pudimos sacarnos la espinita.

Cenamos de lujo. Temperatura perfecta, el ambiente sosegadísimo, para ser verano no había nada de peña y entre las birras y el buen rollito se me alinearon los chakras pero a base de bien. Lo único que me llamó la atención fue que tanto cubiertos como vasos eran de un solo uso. Vale que hubieran los correspondientes contenedores para reciclar cada cosa, pero me sorprendió que no hubiera cubiertos normales y vasos de vidrio reutilizables, que es la opción más ecológica. La nota negativa hay que dársela a los aseos. Por las peculiaridades del espacio (que es público), Fuori Orsa DLF no dispone de baños propios, y hay que ir a un edificio contiguo del ayuntamiento, cuyos aseos están en un estado... que no vamos a entrar en detalles. Al margen de esto, disfrutamos muchísimo del espacio al aire libre, de la calidad de la comidad y más aún de las cervezas, que estaban todas increíbles. Esperamos volver pronto, mientras tanto, les colocamos su merecido pin en nuestro Mapa Birruno.

Balance de daños:


-Vecchia Orsa - Utopia. Como estoy en modo Farmhouse en vena, la primera que cayó fue la Saison de la casa. Elaborada con maltas Pilsner, Cara-Pils, Vienna, Biscuit y copos de avena; lúpulos East Kent Golding, Styrian Bobek y Cascade, y la adición de pimienta rosa, pimienta verde, cilantro, enebro, piel de naranjas dulce y amarga y jengibre. Joder, para todo lo que lleva está muy bien balanceada. Muy sabrosa, muy especiada (como para no estarlo), con las notas de pimienta bien ricas, el punto belgian bien marcadito como a mí me gusta, el cereal bien rico y además resultando ultrababestible. Gran descubrimiento. 5,5%.

-Vecchia Orsa - Biolca. Mi mujer se pidió la Golden Ale con sello bio. Lleva malta Pilsner, Cara-Pils y Monaco, y los lúpulos Tradition y Perle. Todos los ingredientes provenientes de la agricultura ecológica. No dudé en gorrear de su vaso todo lo que pude. Muy maltosa, un poquito dulce por la malta caramelizada, pero sin llegar en ningún momento a resultar dulzona. Un puntito afrutadito rico. Bastante bien. 5,0%.

-Vecchia Orsa - Rajah. Continuamos con la India Pale Ale de la casa. Elaborada con maltas Pale, Monaco, Cara-20 y Crystal, y los lúpulos Northern Brewer, Columbus y Chinook, os podéis imaginar que es una IPA muy old school. Base maltosa de fondo dulce e increíble, un poquito acaramelada, y todo el punch del lúpulo pegando fuerte que aporta sabores florales y herbáceos que son una auténtica locura. Amargor perfecto. Me encantó. 6,5%.

-Vecchia Orsa - Rye Charles. Para finalizar el ágape, y maridar con el tiramisù, pusimos el broche de oro con su Black IPA de centeno. No la tenían de grifo, así que me la pedí de botella. Muy afrutada en nariz, mucho chocolate, café y los lúpulos aportando sabores florales y herbáceos extraordinarios. ¡Subidón subidón! 6,9%. Mañana publicaré su ficha individual.

Fuori Orsa D.L.F.            Via Sebastiano Serlio 25-2, Bolonia (Italia)             www.vecchiaorsa.it         +39  370   333  0255

29 de agosto de 2023

Il Pretesto - Bolonia

 

Si hay una cosa que he aprendido de hacer birroturismo, es que la nevera hay que llenarla lo antes posible. Si puede ser el primer día, mejor. Así que nada más poner un pie en Bolonia ya fui haciendo acopio de algunos ejemplares, aunque la compra gorda tenía claro que había que hacerla en una tienda especializada. Tres candidatas se postulaban a ser visitadas por servidor, y tras analizar minuciosamente sus instagrams, la seleccionada fue Il Pretesto, que sinceramente creo que es la tienda que todo el mundo debería visitar si está de paso por la capital de la Emilia-Romaña. Es más, si buscáis alojamiento en la ciudad, os aconsejo que busquéis por aquella zona, entre Via San Felice y Via del Pratello, que es donde está el meollo birruno. A ver, Bolonia es una ciudad que está minada de cervecerías y tiendas de craft beer, así que si estáis alojados en cualquier lugar dentro del Quadrilatero no vais a tener ningún problema a la hora de encontrar mandanguita, pero mi recomendación es esa zona concreta.

Il Pretesto está cerca del centro, a unos 10 minutos a pie desde la fuente de Neptuno, a mitad de camino entre Porta Lame y el Mercato delle Erbe. Es un local pequeño y está ubicado bajo unos soportales, así que id atentos, no os lo paséis de largo. El local no tiene mucho misterio, es un cuadrado, donde a la derecha hay unas escalerillas que bajan hacia un espacio privado para el personal, a la izquierda una estrecha barra para degustar y las neveras con el género, al fondo un mueble para almacenar las cervezas sin refrigerar y la mesa/mostrador del jefe, con el portátil y el datáfono. En el escaparate hay otra mini barra estrecha donde también se pueden disfrutar de las cervezas sentado en un taburete. En el centro del local, una gran mesa, que ocupa prácticamente todo el espacio, que sirve como zona de catas, presentaciones, cursos, reuniones y todo tipo de actos. Visitar cualquier tienda especializada en cerveza artesana un par de días antes de que cierren por las vacaciones de agosto siempre es un mal momento. No obstante, incluso con las neveras y estantes medio vacíos, pude encontrar cosas bastante interesantes.

El objetivo era comprar todo producto local, priorizando Farmhouse Ales, Italian Grape Ales e Italian Pilsners. Estas últimas no eran santo de devoción del propietario, así que tuvimos que descartarlas. Lo primero que hice fue irme de cabeza a la nevera donde tenían las Ca' del Brado, y a partir de ahí ya me dejé aconsejar por el propietario. Iba a comprarme un par de botellas de LoverBeer, me aturullé y me las acabé olvidando. También tenían otras marcas italianas que no conocía como Evoque, Torre Mozza, Altotevere,  Nama, Rebels, Claterna, Shire, Godog, Bonavena, Nix, Podere La Berta, War, PicoBrew, LowProfile, Monte Baldo, Alba, Sabino, Babylon. A destacar todo el género no italiano. En el apartado belga un buen arsenal de De Dolle, 't Verzet, Brasserie de la Senne, De Dochter Van De Korenaar, Dupont, De Ranke, De Struise, Oud Beersel, Boon, Cantillon, y alguna trapense como Orval o Rochefort. En el apartado estadounidense Paradox, Alesmith, The Lost Abbey o Great Divide . También un apartado teutón con Schlernkerla, Knoblach, Eichhorn Dörfleins, Wildbräu Grandauer Grafing y alguna cosica más que no pude identificar. Del resto del globo Bierol, Burning Sky o Emelisse.

Buen arsenalaco tenía este hombre allí. Teniendo en cuenta que estaban en horas bajas no me quiero imaginar cuando estén en su pleno esplendor. Con el tema jamercio la cosa sí que flojeaba bastante, pero hay que tener en cuenta que esto es una tienda, donde efectivamente también se pueden degustar cervezas, pero al fin y al cabo una tienda, así que tan solo tenían bolsas de patatas fritas. Pese a que me hubiese encantado quedarme a tomar algo, tuve que reprimirme debido a mis obligaciones familiares. Si vosotros, queridos lectores, sois almas libres, os recomiendo al menos un par de latitas. Yo al menos pude llenar la nevera del apartamento y ponerla que daba gloria verla. Esperamos volver pronto, mientras tanto, aquí les colocamos su merecido pin en nuestro Mapa Birruno.

Il Pretesto            Via Riva di Reno 6D, Bolonia (Italia)             www.beershopbologna.it         +39  339  292  4331

24 de agosto de 2023

Baladin - Bolonia

 

Al día siguiente de nuestro aterrizaje en Bolonia ya estábamos visitando la sucursal de Baladin en la ciudad. Ansia viva. Estuvimos tan a gusto en la Casa Baladin de Piozzo, comimos y bebimos de lujo, y nos trataron tan excepcionalmente bien, que siempre nos vamos a sentir en deuda con el team de Teo Musso, así que la visita al Baladin Bologna era imperativa.

A todo esto se suma que a España llegan con cuentagotas las elaboraciones de los de Piozzo, de modo que nos perdemos todas las novedades que van sacando y resulta muy difícil hacerse con cervezas de su gama Xyauyù, Lune o Terre. Las expectativas eran muy altas y las ganas de visitar el local mayúsculas. Hoy os explicaremos nuestra experiencia y os daremos toda la información acerca de las peculiaridades negocio para que no hagáis el panoli como nosotros, que hicimos la visita un poco a la gornú, y luego pasa lo que pasa. Andiamo.

Lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de desplazarse hasta el Baladin Bologna es saber su ubicación. Parece una tontería, pero a nosotros nos hizo perder un poco de tiempo, y cuando uno lleva a tres críos pequeños después de haberlos machacado durante toda una mañana de turisteo, acaba haciendo mella. La sucursal de Baladin no está a pie de calle como uno podría imaginar al leer la dirección, sino que está dentro del Mercato di Mezzo, como cualquier otro puesto del mercado. El mercado está en pleno centro de la ciudad, así que si visitáis Bolonia acabaréis pasando por allí sí o sí. Es un lugar muy bullicioso, así que conviene llegar pronto. Pensad que en Italia tienen el mismo huso horario que nosotros, pero en cambio realizan las cosas una hora antes que en España El mercado cuenta con dos plantas y el bar de Baladin se ubica en la inferior, entrando a mano izquierda. Cuesta un poco de verlo por el trajín y por lo reducido de sus dimensiones.

Pequeño pero matón. Para ser un local minúsculo está excepcionalmente bien aprovechado y le saca un gran partido pese a contar con grandes limitaciones. Al pasar por delante uno podría creer equívocamente que tan solo es una barra de apenas más de un metro de ancho con seis grifos de cerveza. Hay que agudizar los sentidos. Si el gentío nos lo permite, podremos observar que existen unas estrechas escaleras que descienden hasta un nivel inferior.

Allí hay un estrecho espacio donde a mano izquierda hay una barra un poco más grande, con seis grifos más, y unos taburetes para disfrutar de las cervezas del papá della birra italiana. A mano derecha hay un mueble para el almacenaje, cuya parte superior sirve como expositor para mostrar las cervezas que tienen a la venta. Desde las escaleras puede que parezca que el espacio acaba acaba aquí abajo, así que os insto a que sigáis recorriendo el espacio. Si nos adentramos en la sala inferior nos daremos cuenta que hay otra pequeña puerta que da acceso a otra sala, ésta un poco más amplia, donde están las mesas para disfrutar de unas cervezas acompañadas de algún plato.

El espacio es el que es, nos viene dado por el mercado, pero pese a ello Teo Musso ha sabido sacarle todo el jugo. La distribución que han asignado a cada espacio me parece genial. Arriba podemos disfrutar del ambiente del mercado, de la luz natural, la vida y el trasiego de éste, y podemos tomarnos unas cervezas mientras compramos pescado o embutidos. En la barra de abajo podemos disfrutar de unas cervezas huyendo del bullicio de arriba, y acompañarlas con algún platillo. Y finalmente en la sala podemos acomodarnos en una mesa, en un ambiente más íntimo, para reunirnos con nuestra familia o amigos y disfrutar de las mejores cervezas del Piamonte. Todo el local está fantásticamente decorado siguiendo la línea de imagen de Birra Baladin, que combina lo circense con los recuerdos de la cocina de la abuela de Teo Musso, por lo que vamos a encontrar leones, elefantes y algún que otro mueble decimonónico.

Para acompañar nuestras cervezas tenemos una amplia y peculiar carta que hay que aclarar para que no os suceda como a nosotros, que íbamos con la idea de quedarnos a comer y al final solo nos tomamos unas cervezas. Baladin Bologna, debido al espacio en el que se encuentra, no cuenta ni con fuego ni con salida de humos, por lo que la oferta gastronómica se limita a quesos, embutidos, piadine, ensaladas y una extensa carta de hamburguesas de carne cruda. Sí, cruda. Al mirar su instagram vi lo de las hamburguesas pero no me percaté de lo de la carne cruda. La hamburguesas de steak tartar tienen dos medidas (100 o 200g) y se pueden combinar con diferentes salsas y tipos de quesos, mortadela boloñesa, rúcula, cebolla, tomate confitado y una larga lista de ingredientes más. También existe la opción con pescado, con dos hamburguesas de atún crudo y otra de salmón. Para el público vegano tenían una de tartar de tomate como plato del día, fuera de carta. Mi mujer se hubiera comido el tartar de tomate, yo me hubiera comido sin problema la de atún o salmón, pero a los tres churumbeles decidimos ahorrarles el mal trago, así que decidimos tomarnos unas cervezas y comer en otro sitio. Dicho esto: ¡Crudívoros del mundo! ¡Este es vuestro local!

La oferta cervecera es abrumadora. Además de sus doce grifos cuentan con un arsenal refrigerado de latas y botellas donde está prácticamente todo el catálogo de Birra Baladin, desde su gama base a sus Barley Wines más célebres. A destacar rarezas que cuestan encontrar por estos lares, como Mielika (su cerveza con miel), Mamma Kriek (su Sour de cerezas) o Zucca (la Pumpkin Ale de la casa). También cuentan con una extensa gama de refrescos Baladin, zumos Baladin, destilados Baladin y tónicas Baladin de diferentes sabores. Ya que estábamos, aprovechamos la ocasión para degustar uno de los seis cócteles Baladin que preparan allí mismo. Y, por supuestísimo, aprovechamos la visita para comprar algunas botellas y latas y así tener la nevera del apartamento llena. Luego me he arrepentido de no haber comprado alguna botella magnum para traerme a casa, ya que finalmente a nuestro equipaje aún le faltaban varios kilos para exceder el peso permitido. Eso sí que fue una gran cagada por mi parte.

En general la visita fue bastante placentera, el local es muy agradable. La sala de abajo es tranquila y los asientos muy cómodos. Estaba todo limpio e impecable, y los chicos que nos atendieron muy agradables y serviciales en todo momento, y también muy comprensivos cuando les comunicamos que finalmente no nos quedaríamos a comer allí. De haber sabido de antemano las características del negocio, quizás hubiéramos planificado la visita otro día, con la idea de tomar alguna tabla de embutidos y quesos y unas piadine. De cualquier modo es un local que vale la pena visitar si se está de visita en la ciudad, máxime al estar ubicado en un lugar tan céntrico. Esperamos volver pronto, de momento les colocamos su merecido pin en nuestro Mapa Birruno. Ci vediamo!

Balance de daños:


-Baladin - Beermouth Tonic. La oferta cervecera era abrumadora, pero no queríamos perdernos probar al menos uno de los combinados que sirven en el Baladin Bologna. Alfinal optamos por el Beermouth Tonic, un cóctel que combina su Beermouth con su tónica de heno. El Beermouth es un aperitivo creado por Teo Musso a base de cerveza, una cuidada selección de especias y una combinación de botánicos. El resultado de combinarla con una de sus tónicas es una bebida intensa, tónica y vigorizante, con un fuerte sabor a botánicos y un amargor explosivo. Para aquellos a los que os gusten los vermús italianos fuertecicos (del estilo de Il Professore) os va a encantar. Muy herbáceo en nariz, intensísimos los botánicos en boca, un poco dulce, recuerdos de regaliz y un final muy seco y ultraamargo. A nosotros nos resultó un pelín ido de madre. 6,0%.

-Baladin - L'IPpA. No quería irme sin probar una de las cervezas de grifo, así que me decanté por una de las que no había probado y que no puedo encontrar aquí, así que me pedí la IPA de la casa. IPA muy moderada, de notable carga maltosa, con el sabor de la levadura bien presente, notas tostadas y lupulización suave, muy suave, hasta el punto de dudar si me habían servido otra cosa. 5,5%.

Baladin Bologna            Via Clavature 12, Bolonia (Italia)             www.baladin.it         +39  051  23  29  19

19 de agosto de 2023

Birra Cerqua - Bolonia

 

Echábamos mucho de menos visitar Italia, uno de esos países donde nos sentimos como en casa, y donde además es una gozada ver como en cualquier cafetería de barrio, bar o restaurante, tienen cerveza artesana. Los del país transalpino nos llevan diez años de ventaja y eso, quieras que no, se nota. Barajábamos varias opciones, y finalmente la ciudad elegida fue Bolonia, ciudad que ya conocemos, donde además tenemos varios amigos, y que está perfectamente conectada con el resto del país gracias a su fantástica red ferroviaria. 

Tras nuestro aterrizaje no demoramos mucho ponernos por faena, así que esa misma tarde fuimos a visitar el Birra Cerqua, la cervecería más próxima al apartamento donde estuvimos alojados. Birra Cerqua empezó su andadura como brewpub en 2011, aunque actualmente tienen el obrador en San Lazzaro di Savena. A día de hoy el local funciona como cervecería, con siete grifos rotatorios, donde pinchan barriles propios y algunos de otras cervecerías invitadas. También cuentan con una nevera cargadita de gran variedad local.

La cervecería está ubicada en una tranquila calle, prácticamente peatonal, ya que solo transitan por allí los vehículos de los vecinos cuando entran o salen de sus aparcamientos. Dispone de una pequeña pero muy agradable terraza, perfecta para combatir las hostilidades del ferragosto.

El interior es pequeñito, aunque da para tener unas cuantas mesas. Es cálido y está bien aprovechado dadas las dimensiones. Sus paredes sirven para exponer obras de artistas locales. La barra es minúscula, quizás por ello han prescindido de los típicos taburetes para tomarse algo en ella. Más bien es utilizada por el personal para ir sacando las cervezas y las bandejas con los platillos que preparan. Durante nuestra visita en agosto, pudimos elegir entre quedarnos en el interior o sentarnos fuera (finalmente optamos por lo segundo), pero teniendo en cuenta que Bolonia es una ciudad universitaria, seguramente en periodo lectivo esto tiene toda la pinta de ponerse muy petao.

Para acompañar nuestras cervezas cuentan con una pequeña carta, con embutidos y queso local, porciones de pizza, tigelle (a rellenar con diferentes embutidos), kaminwurz (una especie de morcilla ahumada típica del Tirol) y focacce.


Pedimos la tabla de embutidos y quesos locales y unos tigelle de prosciutto para los niños. Tanto los embutidos como los quesos de una calidad excepcional. Quizás la carta no sea muy extensa pero para nuestras necesidades en aquel momento (picar algo y tomar nuestras primeras birras en Italia) cumplió con nuestras expectativas con creces. Una muy buena opción si se anda por el centro de Bolonia. Procedemos a poner su correspondiente pin en nuestro Mapa Birruno. ¡Esperamos volver pronto!

Balance de daños:


-Birra Cerqua - Desert Sun. La Summer Ale de la casa para la época estival. Muy suave, entra muy ligera, con el perfil maltoso, con un puntito dulce y un toque afrutadito agradable. El toque del lúpulo Summit que aporta aromas y sabores cítricos muy refrescantes, y un puntito herbáceo. Muy rica. Entró como el agua. 5,2%.

-Birra Cerqua - Four Hops. Como apretaba la canícula seguimos haciendo aprecio al producto local, esta vez le dimos a la IPA de la casa. India Pale Ale elaborada con los lúpulos Citra, Cascade, Simcoe y Amarillo. Muy agradable, de perfil herbáceo muy refrescante, con notas afrutadas suaves pero muy ricas, notas de uva, recuerdos florales, y un final muy amargo, para mi gusto un pelín ido de madre. Pero que vamos, en Bolonia en plena canícula entró como el agua. 6,0%.

Birra Cerqua            Via Broccaindosso 5C, Bolonia (Italia)             www.birracerqua.com             eleonora@birracerqua.com         +39  348  532  288  1766