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17 de septiembre de 2019

Casa Lúpulo - Gijón


Esto que sales del Sr. Lúpulo con una selección de birras asturianas brutales, acabas de dar una vuelta por el centro de Gijón comprando queso, sidra y artículos para guiris, te dan las seis de la tarde y a la cabeza te asalta el siguiente dilema: ¿Te vas a volver a Llanes sin visitar la Casa Lúpulo? No way! Hombre, es que acababan de abrir, y está justo aquí al lado. "-Una birrita rápida y nos vamos" le digo a mi mujer con ojos vidriosos. Ella saber ver en la profundidad de mis pupilas esa ilusión como de un niño por visitar las mejores cervecerías del país, y con la abnegación que la caracteriza de sienta en la terraza con los churumbeles mientras espera a que yo haga mis fotos de rigor y me tome mi media pinta. Las mieles del matrimonio.

Entro en Casa Lúpulo con emoción, al final la tarde ha dado para visitar la tienda y la cervecería ¡yuju! El local es muy grande y con forma de U. Nada más entrar nos topamos con la barra y sus 16 tiradores. Los taburetes correspondientes para apostarse allí mientras su experto equipo nos aconseja las mejores cervezas para tomar. Allí también hay unas cuantas mesas para disfrutar de unas buenas birras tranquilamente. En una de las paredes existe un ventanal donde podemos ver la cámara frigorífica donde tienen los barriles que hay pinchados, perfectamente conservados en frío. En la otra parte del local hay otra barra, donde está el pase de la cocina, un espacio muy amplio de mesas para la degustación y los lavabos. En el exterior tienen una terraza bastante amplia. La calle es peatonal y cuando hace buen tiempo es muy agradable disfrutar de unas cervezas al aire libre.

Yo voy a pedirme mi media pinta. Tengo en mente algo ligero porque luego tengo que conducir hasta Llanes, así que me pido la cerveza con menos graduación de la pizarra, la Session IPA single hop de El Dorado de Dougall's, de solo 3,7%. Me salgo fuera con la familia. Los mayores los tenemos entretenidos pintando, pero el enano nos ha salido futbolero -no sé de donde habrá sacado ese fervor- y está pegando pelotazos de aquí para allá mientras les hace ojitos a unas mozas que hay sentadas en la mesa de al lado. El colega nos ha salido ligón ya tan pequeño. La cerveza es ligera de trago pero tarda en caer por todo lo que llevo en el cuerpo, así que durante ese rato me dedico a mirar su carta. Hoy lamentablemente no nos vamos a poder quedar a tomar unas tapas, pero va bien saberlo para cuando volvamos a Gijón, que espero que sea pronto porque la verdad es que nos ha encantado.


Además de sus 16 grifos en Casa Lúpulo cuentan con una buena carta de jamercio para acompañar dignamente nuestras birras. Variedad de perritos calientes (vegano de tofu, frankfurt y berlinés), sandwich de pastrami, bao de pulled pork, guacamole, hummus, ajvar, poutine de champiñones, chili con carne, cecina de Astorga, la sempiterna tabla de quesos y para finalizar, por si te has quedado con hambre, tienen brownie de chocolate. Tenía todo una pintaza brutal, lástima que habíamos comido recientemente porque hubieramos disfrutado como gorrinos. Yo personalmente valoro muchísimo en una cervecería craft que tengan una carta en condiciones, y en Casa Lúpulo la verdad es que cumplen de sobra con este requisito.

Una vez finalizada mi birra entro a pagar. Detrás de la barra me encuentro con Abel Miranda, copropietario del negocio. "-Me han chivado que venías", me dice sonriente mientras nos estrechamos las manos. Abel es copropietario del Sr. Lúpulo -de donde acabamos de venir- y desde hace un año regenta también la cervecería. Tienen mucho curro, pero aún así, me dedica unos minutos de conversación. Hablamos del panorama birruno gijonés -aquí el playu tiene para ponerse finos de lo lindo- y además me recomienda algunas cervecerías asturianas que no tenía controladas. Total, que entre una cosa y la otra nos dan las siete de la tarde, creo que si le insinúo a mi santa esposa de ir a tomarnos la última al Zio Pig -que justo acaba de abrir- me va a costar el divorcio, así que ponemos rumbo hacia el parking y nos despedimos entre dolor y lágrimas de esta maravillosa ciudad. ¡Volveremos! Mientras tanto les colocamos su merecidísimo pin a Casa Lúpulo en nuestro Mapa Birruno y les mandamos un fuerte abrazo a Abel y a todo su equipo. ¡Hasta pronto!

Balance de daños:
-Dougall's - El Dorado. Os pongo en situación. Pasadas las tres y media de la tarde aún estábamos en la sidrería El Globo tras meternos entre pecho y espalda un cachopo y un bonito con pisto. Todo esto regado con sidrina guapa. A las cinco de la tarde estaba tomándome una IPA de Vento Forte en Sr. Lúpulo, y cuando llegamos a Casa Lúpulo la verdad es que no tenía muchas ganas de birra, así que hice el esfuerzo (jojojojo). Decidí tomarme una Session IPA, de trago fácil y baja graduación. Se trata de una de las cervezas de la Single Hop Series que ha elaborado la cervecera de Liérganes. De color dorado y sin turbidez. Predominan los sabores herbáceos. Mucho pino, pero también podemos disfrutar de algún registro cítrico y de fruta tropical suave. 3,7%. Una cerveza ligera pero reconozco que me costó acabármela dadas las circunstancias.








Casa Lúpulo                Calle de la Merced 4, Gijón             984  183  573

12 de septiembre de 2019

Sr. Lúpulo - Gijón


"La vida ye mui corta pa beber puxarra", reza el cartel que hay pintado en el ventanal del Sr. Lúpulo, el despacho de cervezas más selecto de todo Gijón. Y no les falta razón. ¿Para qué te vas a gastar el dinero en beber mierda? Entra, échale un vistazo a sus estanterías y prepárate para flipar. Tienen de lo mejorcito del globo. Y no exagero.

Nosotros así lo hicimos. La familia Castle se planta en Gijón una gloriosa mañana del mes de agosto, y después de recorrer la playa de San Lorenzo, visitar el centro de la ciudad y meternos un cachopo, un bonito con pisto y una botella de sidrina (que también cuenta para el Untrapper) nos plantamos poco después de las cinco de la tarde (hora de apertura del Sr. Lúpulo) para hacer una buena prospección birruna del panorama asturiano y realizar nuestras compras veraniegas en la capital asturiana, que había que llenar la mermada nevera del apartamento que alquilamos. Sr. Lúpulo, ¡Vamos allá!

La tienda es bastante luminosa y sin ser especialmente grande da sensación de amplitud. En el centro cuentan con una gran mesa y bancos tipo biergarten para tomarse alguna cerveza y supongo que también debe ser donde realizan las catas y todas las actividades relacionadas con nuestra bebida favorita. Una vez dentro, a nuestra espalda, entre la puerta y el ventanal hay una neveraca bastante grande con buena parte del género refrigerado. A mano izquierda, toda la pared de punta a punta, está llena de estanterías hasta arriba de botellas de cerveza. A mano derecha hay otra nevera más pequeña, unas mesas altas para tomarse algo y ¡atención! una máquina recreativa para echarnos unas partidicas al Street Fighter mientras nos ponemos finos. Yo esta idea me la quité de la cabeza porque seguro que acabo esturreando la cerveza por el suelo, debido a los viajes que les suelo meter a este tipo de máquinas, que suelen ponerme bastante atacao de los nervios. Al fondo se encuentra el mostrador, que también hace de barra. Allí tienen 7 tiradores rotatorios para amenizar nuestras compras. Un lujazo. ¡Ah!, y si alguien prefiere tomar el aire fresco mientras le da al frasco, hay unos pequeños banquitos en su ventanal para disfrutar de unas buenas birras. La calle es bastante tranquila e invita al drinking.


¿Qué vamos a poder encontrar en Sr. Lúpulo que no tenga cualquier otra tienda de cervezas de España? Pues por ejemplo cervezas de los neoyorquinos Grimm, y alguna joyaza de Hill Farmstead imposible de encontrar aquí, así como de su proyecto paralelo Grassroots. También una buena selección de The Bruery, Cascade, Side Project, Cigar City, Hoppin' Frog, Anchorage, American Solera, Epic, Brasserie des Franches Montagnes, Separatist Beer Project, Alesmith, Fifty Fifty, Perennial, Crooked Stave, Almanac, Old Nation, Leelanau, Les Trois Mousquetaires, Terroir y Lost Abbey. Si nos va el rollo belga podemos babear con 3 Fonteinen, Cantillon, Oude Beersel, Westvleteren, Owa, De Ranke, De Struise, Tilquin, Hanssens y De Dolle entre muchas otras. Y por supuesto una buenísima selección europea, española y asturiana.

Como es habitual en mí me aturullo y me entra el síndrome de Stendhal birruno. Pido ayuda para que me hagan una buena selección local. El chico que me atiende -muy majo- me escoge las cervezas asturianas más cañeras y con más frescura: Indiano, D'Equí y Tolibier's. Por pocas horas no consigo una lata de la Románica de Caleya, toda una pena. Mi mujer se pira con los niños a tomarse un helado en la heladería de enfrente porque huele que la cosa va para largo. Yo aprovecho para pedirme media pinta, mientras converso con el tendero, que me va explicando un poquito la historia del Sr. Lúpulo y cómo ha ido evolucionando Asturias, y más en concreto Gijón, a nivel birruno a lo largo de estos últimos años. La verdad es que estuve flipando mucho con todo el arsenalaco que tienen allí, que es como para que te ingresen allí la nómina directamente. El rato que pasé fue muy agradable y la selección local que me hicieron excelente. ¡Espero volver muy pronto a Gijón! ¡Aún estoy con el subidón! Mientras tanto les colocamos su merecidísimo pin en nuestro Mapa Birruno. ¡Hasta la próxima!

Balance de daños:
-Vento Forte - Follower. Pues como he comentado antes a las 3 y media de la tarde estábamos saliendo de una sidrería con un cachopo y un bonito con pisto entre pecho y espalda, y la verdad es que no había mucho apetito birruno, máxime cuando llevas también en el cuerpo una botella de sidra y hay que conducir de vuelta desde Gijón hasta Llanes. Hicimos un paseíto para bajar la comida y pasadas las cinco me pedí esta IPA de los italianos Vento Forte, de los que aún no conocía su producto. Me pareció riquísima, con sabores que nos recuerdan a la fruta tropical y los cítricos. Muy refrescante, muy ligera de trago y entró divina pese a que no tenía mucha gana. 7,1%. Comprar así es un gustazo, qué queréis que os diga. Volveremos.










Sr. Lúpulo                San Antonio 5, Gijón             984  183  573

5 de septiembre de 2019

Tolibier's - Yiiihaaa

Uno de los grandes descubrimientos de este verano ha sido la cervecera Tolibier's, de la que no tenia constancia alguna de su existencia. Me la recomendaron en Señor Lúpulo de Gijón y la verdad es que les estoy muy agradecido de la gran selección local que me hicieron.

Se trata de una IPA a la que han llamado Yiiihaaa. En el logo de la marca aparecen las calaveras del greñas de Locomía, Bigote Arrocet, Walter White, Tom Araya y Antonio Ferrandis. Grupazo. La receta lleva malta Maris Otter y lúpulos Chinook, Cascade y Mosaic.

De color dorado, sin turbideces y con una carbonatación abundante. Desde el principio la degustación ha sido una gozada porque he tenido la suerte de pillarla fresquísima (es lo que tiene comprar en tiendas especializadas, máxime si la pillas de la nevera). Muy herbácea, muy cítrica, con el sabor a limones muy marcado y refrescante, riquísimo. De trago muy fácil, te la fundes rapidín, y con un final bastante amargo, muy marcado, pero que entra divine (68 IBUs). 6,5%. Muy grata sorpresa. 2,65€.

4 de septiembre de 2019

Scone - Urraca

Continuamos reseñando todo el arsenal birruno que ha dado de sí durante las vacaciones estivales. La de hoy nos la trincamos en una pizzería de Posada de Llanes (Asturias) y la ha elaborado la cervecera de Gijón Scone para el equipo de fútbol local, que es de donde saca el nombre: Urraca.

Se trata de una Golden Ale de color dorado, aspecto muy limpio y carbonatación vigorosa que genera una buena corona de espuma blanca. Al olfato nos llega un aroma floral muy agradable. En boca es de trago fácil, con el sabor rico de las maltas y el punto lupulizado que aporta matices florales muy refrescantes. Nos ha gustado mucho e incluso hemos repetido un par de veces. ¡Puxa Asturies! 5,0%.

25 de junio de 2018

Scone - Rye Ale

Hace unos días detecté novedades birrunas en Wine Palace, así que me fui para allá. Me llevé para casa un lote bastante surtido y a muy buen precio, entre ellas esta botella de la cervecera asturiana Scone. A base de muchos descalabros y mucho dinero mal invertido me autoimpuse la norma de no comprar cerveza nacional de la que no tenga buenas referencias, en esta ocasión hice una excepción. Mal hecho, 1,69€ que me vuelven a palmar.

El equipo de Gijón nos presenta su Rye Ale, elaborada con malta de cebada (no especifica de qué tipo) y malta de centeno. No especifica los lúpulos. Yo soy muy fan de las cervezas de centeno, por eso decidí arriesgar.

Al servirla en vaso presenta un color pardo bastante oscuro y con una carbonatación no muy abundante que genera una capa adecuada de espuma de color hueso de aspecto jabonoso. En boca es una cerveza muy maltosa y muy dulzona, justo el tipo de cervezas que intento evitar. Ojo, mala no estaba, para los amantes de la malta en vena les va a encantar, no es mi caso. Personalmente este tipo de recetas me resultan muy empachosas. El sabor a malta tostada es bastante notable. El centeno no lo he encontrado, cosa que me produce una gran decepción, ya que era justamente lo que esperaba disfrutar de esta cerveza. Según la etiqueta lleva más del 30% de centeno. Insisto, no lo he encontrado. Podría pasar como la típica "Tostada" que sueles encontrar en la feria medieval de tu pueblo. 6,8%.