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22 de abril de 2026

Knoblach - Urmärzen

Sigo con la turrita francona, en esta ocasión, con la tercera entrada dedicada a la cervecera Knoblach. Hoy traigo por aquí si Urmärzen, que como os podéis imaginar es de estilo Märzen. La verdad es que no me imagino a unos alemanes de una cervecera centenaria troleando a su parroquia poniendo nombres como NEIPA a sus cervezas Märzen. Nein.

Al turrón. La sirvo en jarra de hoyuelos. Presenta un color dorado subido, tostado, con tendencias al marrón y algún deje amelocotonado, o de orejón. Turbieta y velada. Cuesta ver al trasluz. Buena carbonatación. Tras escanciar da lugar a una gruesa corona de espuma compacta, cremosa y persistente de color blanco roto.

A la napia me llegan aromas de galleta y bizcocho principalmente. En boca es una cerveza con cierto cuerpecito, sabrosa. No es una cerveza poco bebestible en absoluto, pero en comparación con otras Lagers de alta bebestibilidad, ésta tendría una marcha menos. Sabor tostado, acaramelado, con esas notas de cereal que nos recuerdan a la galleta y el bizcocho que vuelven a asomar también en boca. Pan, pan tostado, y un final amargo bastante marcado pero sin salirse del tiesto. Muy disfrutable. Comprada online en Die Bierothek por 2,50€. Botella de 50cl.

3 de abril de 2026

Knoblach - Hell

Justo el mes pasado descubrí las bondades de la cervecera francona Knoblach. La primera toma de contacto comenzó con buen pie, y esta segunda creo que ha sido incluso mejor.

Hoy le toca el turno a la Munich Helles de la casa -a la que han llamado simplemente Hell- creo que no me equivoco al afirmar que junto con la Tegernsee es una de las cervezas del estilo que más me ha impresionado últimamente.

La sirvo en jarra de hoyuelos. Presenta un color dorado totalmente límpido, sin poso y sin ningún tipo de turbidez. Escancio con alegría para conseguir una gruesa corona de espuma, que se acaba compactando dando lugar a una gruesa capa de crema tupida, de persistencia media y color blanco.

En nariz claramente malta de cebada. Los lúpulos van apareciendo de manera muy sutil. En boca es una cerveza sensacional. Muy bebestible, cada trago el cuerpo te pide más y más. Es una locura la facilidad con la que entra. Muy crispy, con el sabor del cereal suave pero muy rico, y unas notas florales que aportan los lúpulos que son una maravilla. Amargor final perfecto. Pura harmonía. Pura maestría. Esto es como para pegarse un viajecito a Franconia, visitar su bar y amorrarse al grifo sin parar. 4,9%. Mel de romel. Comprada online en Die Bierothek por 2,89€. Botella de 50cl.

#hopfreeapril

2 de marzo de 2026

Knoblach - Räuschla

No me va nada el dry january ni mierdas por el estilo, pero por causas ajenas a mi voluntad me he visto obligado a padecer un dry february, acabando así con todas las cervezas que tenía en borradores, pendientes de publicación, hasta llegar a cero, cosa que no sucedía desde los albores de este blog.

Falta de liquidez y varios intentos de compra frustrados me han mantenido inoperativo durante semanas. El jueves pasado nos llegó el pedido desde Alemania, así que me he puesto por faena.

Como ya sucediera el año pasado, voy a marcarme un #hopfreemarch, libre de recetas lupulizadas. De hecho, ahora que hago la cuenta, llevo un #hopfree2026, sin nada delúpulo durante los meses de enero y febrero. Añadidle también el de marzo.

Y acabo ya. Durante una buena temporadita voy a estar bebiendo cervezas de la región de Franconia, a algunos les parecerá una turra insufrible, pero para los que queráis acompañarme durante este viaje, grata será vuestra compañía y comentarios en las publicaciones. Al turrón.

Franconia, esa región birruna al norte de Baviera. Desde hace años veía que el amigo Hugo del blog Hipos Urinatum tenía una filia especial hacia las cervezas de esa zona. "Cada cual con sus manías", pensaba yo -que también traigo lo mío cuanto a cerveceras estadonidenses se refiere-. Para ser sincero, oía Bamberg y tendía a asociarlo con las célebres Schlenkerla, poco más. Después de catar algunas referencias extraordinarias, de ver en redes los viajes del señor Manuele Colonna, y sobre todo, de una visita a su pub Ma Che Siete Venuti a Fà en Roma de que me he dado cuenta que lo que hay liado en Franconia es muy gordo, gordísimo.

Comienzo my viaje sensorial con la cervecera Knoblach, con sede en la localidad de Schammelsdorf, a 9 km de Bamberg, donde llevan elaborando cerveza de manera artesanal desde 1880. Se estrenan los francones con Räuschla, una de las cervezas Märzen de la casa. No confundáis räusch con rauch, para nada es una cerveza ahumada. La sirvo en jarra de hoyuelos. Presenta un color dorado subido totalmente límpido, sin turbidez ni poso de ningún tipo. Corona abundante, notablemente tupida y cremosa, de color blanco y persistencia media.

Al asomar la napia me viene un agradable aroma a cereal, donde destaca el pan, pan tostado y la corteza de éste. En boca es una cerveza muy bebestible, de cuerpo medio y muy sabrosa. Destaca el cereal, con un puntito tostado agradable nada invasivo y con un puntito dulce muy rico y cero empalagoso. Un puntito floral muy delicado que aportan los lúpulos y un final amargo bastante marcado. Jojoya. Comprada en Die Bierothek por 2,99€. Botella de 50cl. La chapa es una maravilla.

#hopfreemarch