6 de febrero de 2021
Barna Brew - GauDIPA
22 de diciembre de 2020
Barna Brew - Ceci N'Est Pas Une IPA
2 de diciembre de 2020
Barna Brew - Blanca
Durante el confinamiento duro he pensado mucho en Alex y todo su equipo, que lo deben haber pasado muy jodido. Y al final, a través de las redes sociales, descubrí lo que se intuía venir tras las medidas de restricción a la hostelería: han empezado a enlatar sus cervezas para que las podamos disfrutar en casa. Genial.
Bien, pues de entrada he podido hacerme con tres cervezas (básicamente las que tenían disponibles en el Super Sol de Gràcia, de haber habido más referencias las hubiera comprado todas), una de ellas pude probarla in situ, y las otras dos son nuevas para mí. La primera que he abierto (ya os dije que tenía mono de cerveza belga) es esta magnífica Witbier, de nombre Blanca, que tiene la peculiaridad que han substituido las semillas de cilantro por hojas de laurel. Quizás no sea la receta clásica de una Witbier, pero les ha quedado brutal.
La sirvo en copa TeKu, presenta un color entre dorado y pajizo, velado, con cierta turbidez. La carbonatación es muy abundante y hay que ir con cuidado a la hora de servir la para que la cosa no se vaya de madre. La espuma es blanca, compacta y persistente. En nariz podemos encontrar el agradable aroma a trigo, el punto belgian y un aroma especiado y herbáceo que no he sabido definir, pero que luego, al consultar la etiqueta, me he dado cuenta de que era el laurel. En boca es una cerveza muy rica, pasa bien, con el punto de levadura belga muy marcado -cosa que me ha encantado- el sabor del trigo riquísimo, y un sequedad extra al final de cada trago que me ha dejado muy flipado. El laurel está perfectamente integrado en la receta, sutil pero perceptible, nada invasivo, sin restar protagonismo a la gran Witbier que es pero a la vez aportando un rollazo brutal. ¡Me ha encantado! 4,5%. Comprada online en Super Sol de Gràcia por 2,55€.
11 de enero de 2020
Barna Brew - Barcelona
Hoy traigo una nueva aportación, y en esta ocasión no ha sido una visita casual. Como dispongo de poco tiempo libre debido al trabajo y mis obligaciones familiares, suelo ser muy cuidadoso a la hora de seleccionar mis próximos objetivos cerveceros, y el de hoy ya llevaba mucho tiempo en el punto de mira. A principios del año pasado me fijé como objetivo recorrer todos los brewpubs que me fueran posibles. El resultado no fue todo lo satisfactorio que yo quisiera, pero siempre estamos a tiempo de redimirnos en la medida de lo posible, así que el día 3 de enero estaba poniendo mis pies dirección al Barna Brew, un pequeño brewpub ubicado en el barrio de Sant Antoni que abrió sus puertas hace casi 3 años.
Como voy bien de tiempo decido recorrer a pie todo el trayecto desde Plaza Universidad hasta la cervecería, por la Ronda de Sant Antoni. El paseo es muy agradable y el ambiente del viernes por la tarde pide a gritos empezar con el birreo cuanto antes. Si venís en metro os deja en la parada de Sant Antoni de la linea lila, tardáis un par de minutos en llegar. Yo personalmente recomiendo el paseíto. Allí me encuentro con Alex Lazarowicz, uno de los socios fundadores del local. Londinense de nacimiento, belga de adopción, y finalmente vecino de Sant Antoni. Durante su juventud, Alex estaba ya bastante aburrido de las Lagers y de las Ales inglesas, y durante sus estudios en Bélgica se abrió un mundo nuevo ante él. Le atrajo la infinidad de cervezas distintas y la gran cantidad de estilos diferentes, con un sinfín de sabores dispares, y también le llamó mucho la atención que a la cerveza se la tratase como al vino. Con la eclosión del craft también se abrió a las Ales más frescas, y cuando puso un pie en Barcelona -con el panorama que ya había en marcha- acabó convirtiéndose en un auténtico fan de los estilos americanos cargadicos de lúpulo.
El local es amplio en la entrada y se estrecha en la parte de la barra. Al fondo está el obrador. Mesas y barra de mármol, y sillas de madera -cada una de su madre y de su padre- todas distintas. La iluminación y el ambiente de la gente que lo visita hacen del Barna Brew un sitio cálido y acogedor, perfecto para disfrutar de unas buenas cervezas en buena compañía. El hilo musical -en nuestro caso rock setentero- ayuda a la deglución y a continuar birreando. En el exterior disponen de una pequeña terraza donde se puede tomar el fresco, perfecta para el sector fumeta. Como hacía biruji se estaba mejor dentro, pero en verano seguro que es una gozada disfrutar de un buen beermut dominguero sentado al solecito. Conviene llegar prontito porque por la noche se suele poner bastante a reventar. ¡Ah! y no sirven pintas! Aquí solo hay una medida única de 33cl. En la nevera también tienen alguna referencia en botella, con cervezas sin gluten, sin alcohol y alguna joyita Lambic. No tienen demasiada competencia en el barrio, pero sí se puede organizar una ruta cervecera en el curioso rombo que configuran con el Lambicus, Le Sec y Abirradero, cruzando la Avenida del Paralelo.
Balance de daños:


