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26 de octubre de 2020

Warpigs - Salmon Pants

Hoy tampoco nos vamos a ir muy lejos, seguimos en Copenhague, ciudad a la que me encantaría volver, ya que cuando fui el panorama estaba bastante bien (ya habían varías cervecerías de Mikkeller) pero no taaaaan bien como ahora. También seguimos reseñando otra Lager -ésta es la tercera seguida en lo que llevamos de semana, y lo que te rondaré morena- concretamente una Hoppy Lager elaborada por el brewpub Warpigs.

Para el que no lo sepa Warpigs es un brewpub de la capital danesa, fruto de la unión entre la cervecera estadounidense Three Floyds y la danesa Mikkeller. Además de elaborar sus propias cervezas allí mismo tienen una barbacoa donde hacen platos de carne a la parrilla y diferentes tipos de bocatas y tapas variadas. Si en un futuro volviese a visitar la ciudad éste sería sin duda uno de mis objetivos birrunos, ya que cuando fui en 2013 aún no se había inaugurado.

Además del chiringuito que se han montado sus cervezas han cogido bastante prestigio en el mundo craft, hasta el punto de llegar a exportarlas. Yo personalmente he podido catar varias de ellas, siempre de tirador, y si no me equivoco siempre en el Mikkeller Bar de Barcelona. Ésta es la primera lata de Warpigs que conseguimos traer al blog y se llama Salmon Plants. Me consta de que han llegado varias cervezas de Warpigs a España aunque no son precisamente fáciles de encontrar, ni tampoco baratas.

Pues nada, la servimos en vaso shaker. Presenta un color dorado sin turbidez alguna, muy limpio. La carbonatación no es excesiva, pero suficiente como para generar una capa de espuma tupida y cremosa.

En nariz encontramos un aroma maltoso muy agradable. Me ha encantado encontrarme el aroma del cereal por aquí, ya que pensaba que quedaría sepultado por las toneladas y toneladas de lúpulo. Afortunadamente no ha sido así. Obviamente y como cabía esperar también aparecen nuestras amigas cannabáceas, aportando aromas que nos recuerdan a los cítricos, como por ejemplo el limón.

En boca el sabor es muy limpio, impecable, con todo el saborazo de la cebada, muy nítido e intenso, sin quedar eclipsado por los lúpulos. Éstos últimos nos aportan notas muy agradables que nos recuerdan al limón y la naranja. Muy ligera de trago, entra divinamente bien, muy intensa de sabor, también de aroma, el amargor final bastante marcadito, agradable para los que nos gustan las cervezas amargas. En general un trabajo muy fino. Nos encantó. 5,3%. La compramos online en Mikkeller webshop. No os sabría decir exactamente el precio, ya que venía en un pack con tres cervezas más de Three Floyds, juntas costaban unos 28€. Yonkilata de 50cl. Altamente disfrutable. Insisto, muchas ganas de volver a Copenhague.

10 de octubre de 2020

Three Floyds - Alpha King

Y con la de hoy finiquitamos nuestro arsenal de Three Floyds que nos quedaba en la nevera, qué le vamos a hacer.

La última en caer ha sido esta yonkilata de pinta americana de Alpha King, una American Pale Ale bastante en la línea de la Zombie Dust y la Space Station Middle Finger. 

La servimos en vaso para IPAs y presenta un color ambarino espectacular. Muy limpia. La carbonatación es muy abundante, generando una copiosa capa de espuma muy tupida de color blanco roto. El aspecto es imponente.

En nariz predominan los aromas herbáceos. En boca sigue en la misma línea, con sabores muy herbáceos y resinoso, con muchísimo pino, pero sin resultar en ningún momento agobiante. Es una cerveza intensa pero sin rebasar los límites. Final muy amargo a la par que disfrutable, quizás sea la más intensa del pack de las tres que compramos este verano. Si tuviera que ordenarlas por preferencia la primera sería la Zombie Dust, luego ésta y por último la Space Station Middle Finger. 6,6%. Comprada en Mikkeller webshop, venía en un pack de 4 cervezas que juntas costaban unos 28€ aprox.

20 de septiembre de 2020

Three Floyds - Space Station Middle Finger

Ya volvemos a tener aquí con nosotros a los estadounidenses Three Floyds, esta vez en formato botella de 35,5cl, con otra de sus American Pale Ales. Para gozo y satisfacción de un servidor por fin he conseguido una chapa de la célebre cervecera de Munster para mi colección personal.

La cerveza se llama Space Station Middle Finger y lleva una ilustración bastante original. Seguro que si Kubrick hubiera visto este diseño de su estación espacial, lo hubiese utilizado sin duda para mandar al carajo a HAL 9000.

La sirvo en vaso para IPAs presentando un color ámbar precioso. La carbonatación es abundante y genera una gruesa capa de espuma compacta de color  blanco. Al olfato nos llegan aromas herbáceos bastante agradables.

En boca es una cerveza resinosa, amargota (50 IBUs), con mucho pino, rica, sin estridencias. Bastante en la línea de la Zombie Dust, aunque aquella otra me gustó más. Muy bien hecha y perfecta para los amigos de lo verde. 6,0%. Comprada en Mikkeller Webshop. Ahora no recuerdo el precio exacto porque venía en un pack junto con otras 3, pero creo que rondaba los 6-7€.

30 de agosto de 2020

Three Floyds - Zombie Dust

Acabamos fuertes el mes de agosto con un unicornio venido de ultramar, la mítica Zombie Dust de la cervecera Three Floyds.

Los de Munster (Indiana) no se ven por estos lares. Nuestra primera toma de contacto con ellos fue la Dark Lord, que pudimos disfrutar en el Mikkeller Bar de Barcelona, aunque también hemos podido disfrutar de algunas colaboraciones con Mikkeller, Warpigs y Amager, pero en solitario son especialmente difíciles de conseguir.

La de hoy pudimos comprarla a través del Mikkeller Webshop. No tuvimos suerte con la primera tangada, que se agotó en nanosegundos, pero ya con la segunda estuvimos muy al loro y pudimos hacernos con 4 bundles, uno para cada miembro del Beer Squad. Afortunadamente ahora ya se puede pagar en euros en dicha tienda online, así que nos vamos a ahorrar la comisión del banco por cambio de divisa.

De estilo American Pale Ale, la servimos en vaso para IPAs. Presenta un color ambarino muy bonito, la carbonatación es muy abundante y de color blanco. al olfato nos llega un aroma herbáceo muy agradable. Nos ha llegado muy fresca, con un mes de enlatado, y estaba que crujía. Al igual que me pasó con la Pliny The Elder, no es una cerveza que sorprenda por su sabor, ya que después de haber probado varios miles de cervezas diferentes no es algo que te resulte novedoso, pero sí que sorprende por su buen hacer. Muy fina, y brutalmente bien hecha. En boca tiene un sabor resinoso suave, muy agradable -máxime cuando está tan fresca- con notas de pino y un punto suave de cítricos. Ligera de trago, entra con una facilidad brutal. Muy amargota (50 IBUs) y rebosante de lúpulo. Me sorprende que venga en formato lata de 35,5cl, ya que te la fundes sin enterarte. 6,2%. Sola cuesta 6,14€ y si te pillas el bundle te ahorras un poquito de pasta.

4 de enero de 2019

Amager & Three Floyds - Arctic Sunstone

Con la reseña de hoy finiquito ya de una vez por todas las cuatro colaboraciones de Amager con los AllStars estadounidenses, la Arctic Sunstone que describimos a continuación la realizaron junto con el equipo de Three Floyds (Munster, Indiana).

Se trata de una American Pale Ale elaborada con maltas Pale, Munich y Melanoidin  y con la adición de los lúpulos Tomahawk, Citra, Centennial y Simcoe. La etiqueta me ha recordado a un horripilante filme ochentero titulado "Erik el vikingo" que en su día me hizo gracia pero al revisarlo hace escasos años me produjo vergüenza ajena. Cosas que pasan.

Al servirla en vaso presenta un color entre caramelo y ámbar. La carbonatación es abundante generando una gruesa capa de espuma blanca. En boca es ligerita de trago, entra muy bien y con las calores (me la bebí el 4 de agosto) invita a empinar el codo con alegría y entusiasmo. Nos deja sabores florales y herbáceos, pero también todo un registro de cítricos muy rico que comprende desde la mandarina y la naranja para acabar en ese regustillo amargo del pomelo. También aparece cierto sabor a fruta de hueso que le puede aportar el Simcoe. El final es bastante amargo pero agradable. En general me ha parecido una cerveza muy rica y fácil de beber pero tampoco nada excepcional como nos tienen acostumbrados estas dos cerveceras por separado. 6,0%. Envasada el 23 de julio de 2018. Creo que la compré refrigerada en el A-Go-Go de Terrassa y si no recuerdo mal debía rondar casi los 5€.

11 de noviembre de 2016

Mikkeller & Three Floyds - Blå Spøgelse Blueberry Bluebic

La cerveza de hoy es una cerveza muy especial para mí. Supuso un punto de inflexión sobre mi gusto por las cervezas Sour. Cuando empecé a interesarme realmente por la cerveza -dejando de lado mi faceta como coleccionista cervecero- me adentré en el mundillo de los estilos y subestilos probando todas las variedades que me fue posible, algunas de lo más variopinto. Reconozco que el apartado de cervezas Lambic nunca me apasionó y lo dejé bastante de lado, tan solo probando muy de vez en cuando alguna cerveza de fermentación espontánea o de levadura salvaje únicamente por pura curiosidad.

La cerveza que más me atrajo hacia este tipo de elaboraciones y continuar probando más cosas de este estilo fue la Sakura Lambic de Owa, que me fascinó en su día, pero la que me abrió realmente los ojos fue la Blå Spøgelse Blueberry Bluebic, aquí es cuando realmente me dije: "wow, me está empezando a gustar esta mierda". Tras algunas birras Sour más de Brekeriet y nuestro paso por el Zwanze Day 2016 se completó mi conversión total hacia the sour side.

La Sour que hoy nos ocupa es fruto de la colaboración entre la élite cervecera mundial: Mikkeller y Three Floyds. Aunque Thomas Rhode ya nos la había dejado probar en Mikkeller Bar Barcelona -el cabronazo no sé cómo lo hace pero siempre me sorprende con algo- tenía la necesidad de volver a comprarla en botella para poder disfrutarla y reseñarla como Dios manda. En copa ofrece un color liláceo muy bonito y una finísima capa de espuma que desaparece prácticamente de inmediato. Al olfato nos da la bienvenida el olor tan característico de las cervezas de fermentación espontánea. En boca me resulta absolutamente deliciosa, se une el sabor intenso y peculiar de las Lambic con toda la carga brutal de los arándanos. Aparecen matices de mora y de frutas del bosque que contrarrestan la carga ácida resultando una cerveza más equilibrada. De tirador me resultó más dulzona, afrutada y menos ácida. En botella me ha resultado más cercana a una Lambic pura aunque con los arándanos bien presentes. No obstante de las dos maneras me ha resultado una cerveza deliciosa. Si me he gastado 18€ en volver a probarla es porque realmente valía la pena. Formato 75cl. 7,7%. Comprada en 2D2Dspuma.

24 de octubre de 2016

Three Floyds - Dark Lord

Poned el O Fortuna que hoy toca birrote. La cerveza que nos atañe hoy es cosa seria, en el Top 10 mundial de Imperial Stout de ratebeer 3 de esas posiciones están ocupadas por esta cerveza más dos modalidades envejecidas en barriles. Una auténtica locura. La botella de 75 cl cuesta la friolera de 100€ como mínimo para las ediciones más jóvenes, y la cosa va aumentando dependiendo de la añada. Es de esas cervezas de mírame y no me toques.

Yo ya sabía que la vendían en Mikkeller Bar de Barcelona y siempre que lo visitaba y veía la botella en la estantería pensaba: "algún día caerá", y bien ese día ha llegado, y no porque me haya tocado la primitiva, sino porque en el Mikkeller Bar tuvieron mucha vista y decidieron compartirlas entre la clientela a 10€ los 10cl (que tampoco está nada mal, pero o eso o paga los 100 pavos, chato). Así que para allá nos fuimos el 66,6% del Beer Squad (el otro 33,3% estaba en Cantillon, en Bruselas).

Para abrir la botella era necesario como mínimo ser 4 personas, pero nada más llegar allí ya había dos chicos esperando, así que la cosa fue rápida. Podíamos elegir entre la edición del 2014 o la del 2015, la decisión fue unánime: la del 2014, parece que a todos nos va el rollo añejo. Nervios, ansiedad, piel de gallina. La Dark Lord de la cervecera estadounidense Three Floyds es totalmente opaca y sin apenas gasificación. Al olfato fruta madura, algo tueste y café. En boca es sumamente deliciosa. Primero te asaltan los sabores dulzones de las frutas maduras: ciruelas pasas, uva pasa e higos secos. Cuando uno se está recuperando del impacto te viene todo el cafetazo sobrenatural. Una cerveza nada estridente, muy bien balanceada y con el alcohol ultra bien integrado (atención, ¡15,0%!), no se nota absolutamente nada. Entra como una golosina. Evidentemente nunca me hubiese tomado una botella entera para mí solo, pero incluso compartiéndola con uno o dos amigos más hubiese tardado lustros en comprármela, así que aplaudo iniciativas como ésta.

25 de agosto de 2016

Mikkeller & Three Floyds - Risgoop

Toda la vida poniendo a parir a las cerveceras industriales por utilizar malta de arroz para abaratar costes y ¡toma! llegan Mikkeller y Three Floyds y sacan un Rice Wine -refiriéndose a lo que sería un Barley Wine pero elaborado con malta de arroz- para dejarnos a todos lelos.

Somos conocedores de las frikadas que llevan haciendo juntas la cervecera danesa y  la americana a través del brewpub Warpigs, pero la de hoy yo creo que se lleva la palma. ¿No queréis arroz?, pues toma, dos tazas.

No es novedosa la utilización de este cereal para la elaboración de cerveza -tanto industrial como artesanal- pero tal vez el hecho de que dos grandes cerveceras como éstas elaboren un cervezón con este ingrediente quizás abra el camino para dignificar el uso del arroz en la cerveza, entendiendo su uso para elaborar productos gastronómicos y no para abaratar costes.

De la Risgoop de la que nos ocupamos hoy existen dos versiones, una a cada lado del charco, cada una con sus peculiaridades. La que se ha hecho en Chicago no he tenido el placer de probarla, pero os dejo el enlace aquí. La que hoy nos atañe es la versión europea elaborada en Lochristi (Bélgica), donde Mikkeller suele operar a falta de instalaciones propias.

Elaborada con malta de cebada, copos de arroz, agua, lúpulo, miel y levadura. Al servirla nos ofrece una generosísima corona de espuma de color beis muy tupida. La cerveza es de color marrón con burbuja muy fina. En boca es una cerveza dulzona, con matices de toffee y caramelo. Me ha recordado más a una Belgian Strong Ale que al típico Barley Wine que te tomarías en el sillón con la batica de cuadros a sorbitos cortos, el alcohol está perfectamente integrado (10,4%) y eso es peligrosísimo, porque uno se la va tomando como si fuera una cerveza corriente (corriente entre comillas), ya que no notamos ese toque licoreta de los Barley Wines que nos da ese calorcico por la garganta y a la vez nos advierte del peligro. Así que uno se va animando y pilla una embolia del quince a las seis de la tarde, como ha sido mi caso. Menos mal que la he compartido, porque si me llego a cascar yo solo la botellaza de 75cl hubiese acabado peor que la trayectoria musical de las hermanas Valverde.

En general me ha parecido una cerveza soberbia, un cervezón, vamos, pero me ha dejado un sabor agridulce. Como nota positiva lo peculiar de la receta, algo que caracteriza a las cervezas de Mikkeller, y el hecho que no vamos a discutir que es un birrote. Como punto negativo me ha faltado ese algo, ese toque especial, esa genialidad que te hace decir "joder, esta cerveza es de quitarse el sombrero". El sabor en sí tampoco me ha sorprendido. No me ha dejado ni descolocado ni patidifuso como sí lo han hecho otras numerosas creaciones de la cervecera danesa, desde luego mucho más baratas que ésta. Es una valoración personal. Creo que no me volvería a gastar los 11,80€ que costó, porque considero que por ese precio no solo Mikkeller, sino otras muchas cerveceras, tienen cervezas más baratas que me gustan muchísimo más. Eso sí, la he disfrutado de principio a fin, y como experiencia no ha estado mal. Experiencia cara, pero placentera al fin y al cabo. Comprada en 2D2Dspuma.