26 de junio de 2024
Cantillon - Sang Bleu
9 de mayo de 2022
Cantillon - Vin Santo
28 de marzo de 2022
Cantillon - Racine
31 de diciembre de 2021
Cantillon - Menu Pineau
15 de diciembre de 2021
Cantillon - Sophia
2 de diciembre de 2021
Cantillon - Drogone
6 de octubre de 2021
Zwanze Day 2021 Masia Agullons - Sant Joan de Mediona
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| La conga, de Jalisco, ahí viene, arreando |
Lo positivo de ir a la primera hora, y que en mi opinión, me sale más a cuenta, es la de poder ser de los primeros en comprar botellas de Cantillon. Este año se habilitó la venta a partir de las 13:00, y las botellas disponibles fueron: Rosé de Gambrinus, Grand Cru Bruocsella, Gueuze, Cuvée Saint Gilloise, Nath, Kriek, Racine, Sophia, Drogone, Iris, Vinsanto y Menu Pineau. Precios bastante razonables teniendo en cuenta las cifras estratosféricas que suelen verse en algunas tiendas. Para evitar la especulación birruna se limitó a un máximo de cuatro botellas por persona, cosa que me pareció genial.
El variadito de quesos estaba muy rico. A destacar el ahumado y el Cabrales. A mí personalmente me encanta maridar quesos intensos con cervezas Lambic, y éstos funcionaron muy bien. El bocata también estuvo bastante bueno, muy jugosito y sabroso. No vamos a entrar en cuestiones de maridajes, cumplió perfectamente con su cometido que era llenar la panza y que no se nos subiese mucho el tema. Y por último los pasteles. Tenían bizcocho de arándanos, crumble de manzana y carrot cake con relleno de crema de coco. Yo me pedí este último, que me pareció riquísimo.
Balance de daños:
-Cantillon - Menu Pineau. Fruit Lambic elaborada con uva Menu Pineau de la región de Países del Loira (Francia). No muy ácida, supongo que queda balanceada por la uva, con el acético suave. Notas de membrillo, pera y sidra. Un tanto terrosa y muy seca. 6,0%.
-Cantillon - Lambic d'Aunis. Fruit Lambic con uva Pineau d'Aunis de la región de Países del Loira (Francia). Rojiza, afrutada, avinada y bastante acidita. Mucho acético en aroma, en sabor quizás más suave. Muy rica. 6,0%.
-Cantillon - Camerise. Fruit Lambic con frutas del bosque de Quebec (Canadá). Destacan los frutos rojos, con cierto dulzor muy agradable y de acidez moderada. Muy rica. 6,0%.
-Cantillon - Magic Lambic. Me enamoró el año pasado, éste ya iba con tres previas y no la he disfrutado igual, pero aún así una de mis Cantillon favoritas. Mucho arándano -quizás más que la del año pasado- con el acético marcado y el fondo avainillado. Una delicia. 5,5%.
-Cantillon - Saint Lamvinus. Y de uvas va la cosa. Ésta es una Fruit Lambic con uva Merlot. Color rojizo subido, en aroma mucho acético, en boca muy avinagrada, intensa, con el saborazo a cuero y el toque de la barrica, y el punto del Merlot que equilibra en cierta medida tanta intensidad. 7,0%. Con ésta ya empecé a notarme un tanto toñao. 7,0%.
-Agullons - Sant Joan. No quería despedirme del Zwanze sin hacer aprecio a las cervezas locales, máxime cuando te las sirven en cask. La verdad es que venía con muy buena carbonatación, cosa que me sorprendió. American Pale Ale monovarietal de lúpulo Cascade. Muy bebestible, con una buena dosis de lúpulo fresco, que nos aporta notas herbáceas muy refrescantes. Muy rica. Si la encuentro en botella la veréis por aquí reseñada. 5,0%.
16 de febrero de 2021
Cantillon - Grand Cru Bruocsella
31 de diciembre de 2020
Cantillon - Brabantiæ
3 de noviembre de 2020
Cantillon - Mamouche
13 de octubre de 2020
Cantillon - Fou' Foune
Ha tardado en aparecer por aquí pero por fin aquí está la señorita Fou' Foune, que es sin duda mi cerveza favorita del extenso catálogo de la célebre cervecera belga Cantillon.
Aún recuerdo mis ojos de éxtasis la primera vez que la probé durante el Zwanze Day del año 2016. Hasta entonces no era muy fan de las cervezas Lambic, pero después de probar la Fou' Foune, ay amigos, la cosa cambió radicalmente.
Se trata de un blend de Lambics de 18-20 meses y la adición de albaricoques de la variedad Bergeron a razón de 300g de fruta por litro.
La sirvo en copa de Cantillon y presenta un color albaricoque muy bonito. La carbonatación es vivaz, la espuma poco duradera pero la retención del carbónico es buena. al olfato un aroma espectacular a albaricoques. También podemos percibir las notas de acético en nariz.
En boca es una cerveza de acidez moderada, exquisitamente bien balanceada. La versión de tirador personalmente me agrada más porque es un poco más dulce y con la fruta más presente. La versión en botella es más avinagrada y un pelín más ácida. Podemos disfrutar también de ese punto de cuerazo marca de la casa, el puntito añejo que no falte. En fin, un sinfín de sensaciones en nariz y boca que desatan la locura total. Me encanta esta cerveza, no puedo remediarlo. 6,0%. Comprada a Montse Virgili por 19€ durante el Zwanze Day 2020. Botella de 75cl. Este año no pude disfrutarla de tirador (ni en el Zwanze ni en la mismísima brasserie) pero sí en botella y aquí queda esta reseña para la posteridad.
1 de octubre de 2020
Zwanze Day 2020 Masia Agullons - Sant Joan de Mediona
Balance de daños:
-Cantillon - Vigneronne. El listón tampoco os creáis que bajó demasiado tras la Magic Lambic. Ésta también estaba para ponerte Pinocho. Se trata de un blend de Lambics de entre 16 y 18 meses con uva Muscat. En aroma muy afrutada, el acético está ahí pero muy suavecito, bastante más suave que el resto de Cantillon. En boca el puntito dulce de la uva te saca los lagrimones, la acidez moderada, cuerazo, el punto añejito y a seguir flipando. 6,5%.
-Cantillon - Brettrave. La cerveza especial del Zwanze 2020. Fue toda una sorpresa porque al acudir por la mañana pensé que no la íbamos a probar. En aroma me olía como a hortalizas, luego vi que llevaba remolacha que es lo que le da ese color. En boca terrosa, ácida, pero sin chirriar. Es una cerveza bastante peculiar. Es la que menos me gustó de la jornada y de todas las añadas de Zwanze que han sacado, pero eso va a gustos. 6,0%.
-Cantillon - Saint Lamvinus. Ésta ya es más fuertecica. Se trata de un blend de Lambics de entre 16 y 18 meses con uva Merlot. Color rojizo subido, en aroma mucho acético, en boca muy avinagrada, intensa, con el saborazo a cuero y el toque de la barrica, y el punto del Merlot que equilibra en cierta medida tanta intensidad. 7,0%.
-Cantillon - Grand Cru de Bruocsella. Lambic de 3 años. Color claro. En aroma bastante acético, intensa. En boca manzanas, sidra, cuerazo, los toques de barrica, acidez moderada y una vez caliente un puntito suave afrutado. Muy compleja y muy rica. 5,0%.
1 de mayo de 2020
Cantillon - Blåbær
La cosa iba así: Cantillon ponía una cerveza Lambic de dos años y Ølbutikken se encargaba de proporcionar los kilos y kilos de arándanos daneses para añadir a la cerveza. El primer lote se fabricó en 2005, la producción de esta cerveza era muy limitada y únicamente se podía adquirir en la tienda en cuestión. Como os podéis imaginar la cosa no tardó en irse de madre, con colas kilométricas a las puertas de la tienda de Versterbro el día de su venta (normalmente en mayo o junio) y su posterior especulación de precios en el mercado negro birruno.
Al cerrar la citada tienda en 2017 me asaltaron varias dudas, que el bueno de Jean Van Roy me acaba de dilucidar por correo electrónico. Actualmente la cerveza se elabora con arándanos de Polonia, y la Lambic es de dos años al igual que la de la receta original. Actualmente solo la tienen disponible en el bar de la Brasserie Cantillon muy de vez en cuando, así que hemos sido muy afortunados. También hay que añadir que basta solo con echar una miradita a instagram para darnos cuenta de que esto no es así y que hay mucho freaky -a ambos lados del charco- que consiguen varias botellas de esta cerveza y que se jactan de haber pagado un pastizal por ellas. Ese es otro cantar, y desconozco cómo las consiguen y lo que les deben crujir por ellas.
A lo que vamos, la mejor parte, la del bebercio. De color morado, oscurita, parece un vino tinto, salvo por la carbonatación, abundante pero de espuma poco persistente. Al olfato ese aroma salvaje de Cantillon más el añadido de la fruta del bosque. En boca es una delicia, arándano puro. Muy bien balanceada, con el saborazo de la fruta bien presente, aportando el dulzor necesario para equilibrar toda la acidez y carácter de la cerveza de fermentación espontánea. Cuerazo, punto añejo, sin resultar estridente en ningún momento (o eso o es que me estoy acostumbrando demasiado a este tipo de cervezas). El sabor nos aporta también ese punto ácido de la piel del arándano, notas de moras y frutas del bosque. Orgásmica. 5,0%. Costó 12€ la botellita de 37,5cl. Valió la pena, ya lo creo.
29 de abril de 2020
Brasserie Cantillon - Bruselas
La quinta parada fue la más larga y la más rollete. Se juntaron varios factores. Estábamos cansados (el amigo Yosemait además seguía con el pie chorreando), era la hora de la digestión, y ya llevábamos un buen rato de pie prácticamente a pie quieto, y para rematarlo ya estáis viendo en la foto el espacio. Más de veinte personas en el pasillito que queda entre los toneles. Como me entretuve haciendo fotografías del desván llegué el último y por ende el más alejado del guía, por lo que no me enteré de una mierda del resto de la explicación, que además fue la más larga y donde hubo más preguntas. Así que mi consejo es que si no tenéis mucho entusiasmo en tomar demasiadas instantáneas no os separéis del guía. Allí al menos podemos ver -y sentir- donde están envejeciendo todas esas míticas cervezas que, algunas de ellas, acabarán algún día en el interior del que suscribe. Una vez acaba la cherreta continuamos por el pasillo entre los toneles hasta llegar a un pequeño espacio donde el guía nos explica cómo se realiza la mezcla de Lambics para las Gueuzes y la adición de frutas.
Finalmente concluye el tour y bajamos hasta la planta baja, justo en la entrada de la fábrica. Allí abajo se encuentra la tienda, el bar y -por el largo pasillo que llega hasta la caldera de maceración donde empieza el tour- se encuentra la embotelladora a mano izquierda y las botellas almacenadas a mano derecha. El guía nos acompaña hasta la zona de cata donde concluye el tour y nos explica qué cervezas vamos a tomar: En primer lugar una Lambic joven sin añejar, y en segundo lugar nos dejan elegir entre tres variedades de Lambics ya acabadas: La Gueuze, la Kriek y la Rosé de Gambrinus. Nuestra idea era pedir una Kriek y una Rosé, pero vaya por donde esta última se había acabado. ¡Hay que joderse! El señor que nos atiende a la hora de servirnos tampoco es que sea la alegría de la huerta. Pues nada, a darle a la Gueuze normal que también está muy rica. Aquí ya nos despedimos del resto del grupo y cada uno decide ir a donde le venga en gana. El bar está a reventar de peña, no sé si es que anterior a nosotros había una visita para grupos, porque no hay ninguna mesa libre y muchísima gente de pie esperando. Encima de las mesas se ven hasta seis o siete cestitas con mandanga de la buena. Parece que hay peña que lleva dándole al frasco desde las diez de la mañana. Como no hay donde sentarse vamos a echarle un ojo a la tienda.
Al cabo de un rato, una vez nos hemos acabado de pie las cervezas que incluía la visita, la cosa empieza a estar más despejada y muchos de los visitantes comienzan a emigrar. Encontramos una mesa libre y para allá que nos vamos. Miro en la pizarra y ¡joder! ¡qué ven mis ojos! ¡tienen botellas de Blåbær! La mítica Lambic de arándanos que solo se vendía en Olbuttikken y que la gente hacía colas kilométricas en Copenhague y se daba de hostias para conseguirla. ¡Estamos de suerte amigo! Inevitablemente le hago la pregunta al "simpatico" señor que atiende el bar "-¿puedo comprar alguna botella para llevar?" y me contesta con un "no" tajante que ya estaba esperando desde antes de formular la pregunta. Por 12€ nos damos el capricho de tomárnosla allí. Esta botella en el mercado negro birruno seguro que tiene precio de kriptonita. El señor nos la sirve como aquel que te vende un paquete de Ducados. Pues nada, por fin procedemos a sentarnos y a disfrutar de lo que nos queda de visita y de nuestra botellica de Blåbær. Por si os pica la curiosidad también tenían disponibles para degustar: Gueuze, Lambic, Kriek, Brabantiæ, Fou' Foune, Lambic d'Aunis, Lou Pépé Kriek, Saint Lamvinus, Saint Lamvinus Grand Cru, Magic Lambic, Mamouche, Vigneronne, Carignan, Iris, Bruocsella, Bruocsella Brut, Camerise y Nath.
3 de noviembre de 2018
Zwanze Day 2018 Masia Agullons - Sant Joan de Mediona
Este año para llenar la panza había pinchitos, las clásicas albóndigas de caballo de la casa, fideos con verduras y setas salteadas, callos, jamón y para el público vegano habían tenido el detalle de preparar seitán y tofu con verduras. También vi entre la multitud varios platos con un surtidito de quesos bastante apetecible que sinceramente no tengo ni idea de donde los sacaron. De postre nos pedimos el pastel de chocolate con peras que hace Montse -que es una brutalidad- y también un trozo de pastel de queso muy rico.
Se hizo de noche y sobre las 20:45 ya empezamos a colocarnos cerca de la barra para estar allí de los primeros a la hora señalada. La cola que se formó a los pocos minutos fue colosal. A las 21:00 se pinchó puntualmente el barril de Manneken Pise. Estaba brutal. En este caso valió la pena el habernos quedado sin Fou' Foune, porque se nos compensó por otro lado, la cerveza estaba deliciosa. Desconozco si finalmente todo el mundo pudo probar al menos una copita, realmente la cola daba miedo. Musiquita, muy buen ambiente y la verdad es que finalmente me lo pasé bastante bien pese a que las multitudes cada vez son menos de mi agrado. Me vuelvo mayor, qué queréis que os diga. Como dentro ya era imposible sentarse nos pedimos la última -en esta ocasión de Agullons- y nos salimos fuera para tomar el fresco y airearnos un poco antes de volver a casa.
A nuestro regreso quedé con un sentimiento agridulce. Por un lado me alegré del éxito del evento y de que cada vez haya más fans y aceptación de la cerveza Lambic. Por otro lado me quedé con la impresión de que este año ha sido un punto de inflexión y que tal vez en un futuro el evento acabe muriendo de éxito. Si de cara al Zwanze 2019 en vez de un autocar se fletan dos, no quiero ni imaginarme cómo puede acabar aquello. Quizás sería el momento de plantearse buscar una sede en Barcelona para el Zwanze y descongestionar Mediona. La verdad es que finalmente pude disfrutar de la jornada y prefiero quedarme con lo positivo que nos dio la tarde, pero de cara a años venideros yo me planteo ir por la mañana a primera hora ¡tendréis que esperar al año que viene para leer la correspondiente reseña! Antes de acabar me gustaría darle las gracias a Carlos y Montse por abrirnos las puertas de su casa una vez más y también a todo el equipo de la Masía Agullons por haber contribuido a que esto haya sido posible. ¡Un fuerte abrazo a todos!
Balance de daños:
-Cantillon - Nath. La Lambic de la casa elaborada con ruibarbo. Cuerazo, establo y muy, muy seca al final. Ojos como El Fary pero lagrimones de placer.5,0%.



















