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22 de febrero de 2025

Agullons - Vicensdrum

El fin de semana pasado estuvimos haciendo el dominguero por la sierra de Collserola y como habréis podido adivinar acabamos nuestra ruta en el Bar Bocamoll de Sant Cugat del Vallès.

Aquel maravilloso domingo tenían pinchada La Vermontoise de barril, así que me vi obligado a hacer una revisión que me hizo sacar lagrimones como puños, pero además, como la sed acuciaba tras tortuosos y escarpados senderos, le quise dar también un tiento a las novedades en botella.

La candidata elegida fue Vicensdrum, que en formato de medio litraco siempre viene bien en estos casos, y que además es de mi estimada cervecera Agullons, de Sant Joan de Mediona.

En la etiqueta un señor mayor, que intuyo que se llama Vicens y debe ser un allegado de Carlos y Montse. Me da bastante rabia la pereza que tienen los de Sant Joan de Mediona a la hora de indicar el estilo e ingredientes en la etiqueta, creo que no cuesta nada. En cualquier caso, según Untappd se trata de una Pale Ale. Haremos caso.

Sirvo en el vaso shaker que me proporciona el establecimiento. Con maestría asturiana escancio para sacar una buena corona de espuma. Por mucho afán que le pongo no logro sacarle demasiada espuma, lo máximo que consigo es lo que estáis viendo en la fotografía, un par de dedetes si llega, de espuma blanca, compacta y de persistencia media.

En nariz es muy agradable, con aroma que me recuerdan a los cítricos, la fruta de hueso e incluso notas florales. En boca es una cerveza muy rica, muy bebestible y refrescante. El formato 50cl es perfecto. Buena base maltosa de fondo marca de la casa, y las aportaciones lupuliles que nos dan en sabores de corteza de naranja, melocotón y ese punto floral riquísimo. Final muy amargo para mi gusto, hubiera agradecido un pelín menos, aunque en ningún caso resulta chirriante ni desagradable. 5,0%. Para beber a litretes.

21 de enero de 2025

Agullons - Saitrei

Durante estas vacaciones navideñas pude quedar un día con el amigo Charlie para realizar una ruta a pie por Collserola. Como es habitual en estas caminatas, solemos acabar en el Bar Bocamoll para rehidratarnos tras la dura travesía.

Hice aprecio de sus grifos, pero en la segunda ronda fui a por una botella de Agullons, que siempre me gusta tener reseñado todo lo que sacan. En esta ocasión, la novedad que me faltaba por introducir a la blogosfera era Saitrei, una American Pale Ale monovarietal de lúpulo Citra, posteriormente madurada en barrica.

La sirvo en el vaso shaker que me proporciona el establecimiento. Presenta color dorado, viene un pelín velada, pero muy lejos de ser una Hazy Pale Ale. Poco carbonatada, aunque suficiente para sacarle una moderada corona de espuma de color blanco de apenas un dedito, que no tarda en desaparecer.

En nariz me resulta agradable, floral y herbácea. En boca es una cerveza rica, agradable y de trago fácil, muy bebestible. Muy disfrutona, con una base maltosa bastante notable, y con el lúpulo aportando un sabor herbáceo y un punto de violetas riquísimo. La verdad es que no me esperaba encontrarme el Citra tan herbáceo y tan violetero. 5,0%. Botella de 50cl.

20 de enero de 2025

Santa Pau - 20 Mirades

Sabida es mi fobia por las colaboraciones entre cerveceras, pero esta botella no la adquirí yo, sino el amigo Miquel Riera, que la trajo un día a una barbacoa entre amigos. La adquirió durante el Rustic & Wild del pasado año, y es el resultado de la cerveza colaborativa que se hizo entre todos los participantes al Rustic & Wild de 2023.

Como no me cabían todos ni en los tags ni en el título los voy a poner aquí: Los anfitriones son Santa Pau, y el resto de colaboradores La Salvatge, Agullons, Bionoc, Kemker Kultuur, Màger, La Calavera, L'Estupenda, Lo Vilot, Oblivion, La Montagnarde, Sacrilège, Ca' del Brado, Cyclic, Meta, Serps, Bizio, Solo el Amor Salvará el Mundo y Cotoya.

El 25 de marzo de 2023 se reunieron para elaborar la cerveza. Cada uno de ellos añadió parte de un mosto de su cerveza, vino o sidra, se metió en una barrica hasta el 1 de enero de 2024 (que es cuando se embotelló) y voilà, el resultado es 20 Mirades. Un megablend que ni los de la H.O.R.A.L. nano. Se trata de una edición limitada de tan solo 300 botellas, de la que ésta es la número34.

La sirvo en copa TeKu (la respuesta es sí, me llevo mi propia copa TeKu a las barbacoas), presentando un color dorado un tanto cobrizo. No cuenta con demasiada carbonatación, y la poca espuma que aparece tras escanciar la cerveza concienzudamente es escasa y de poca duración.

A priori me imaginaba un vinagrazo bastante ido de madre pero la realidad ha sido otra distinta, con una cerveza de acidez moderada, agradable. Con un toque avinagrado, eso sí, pero con el ácido acético bastante recatado, sin idas de madre. Puntito agradable de manzanas, peras, sidra y vino. Muchísimo más fina de lo que me esperaba. Inventos que salen guay. No indica la graduación alcohólica. Botella de 75cl. ¡Gracias Miquel por compartir!

6 de junio de 2024

Agullons - Kumquats

Y también es una alegría traer de vuelta alguna de las cervezas de Montse y Carlos de Agullons. En esta ocasión tengo por aquí Kumquats.

Como habréis podido adivinar, se trata de una cerveza de fermentación mixta con la adición de kumquats madurada durante meses (no indica cuantos) en barrica.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color dorado subido. cuenta con una buena carbonatación, de generosa espuma blanca de persistencia media.

En nariz es bastante cítrica, con el añadido de todo el lado "salvaje" de la fermentación. En boca es una cerveza muy sabrosa, muy amarga, con el predominio del sabor de la corteza de cítricos. Nunca he comido kumquats, pero sí se nota un sabor cítrico muy marcado, y sobre todo a corteza de cítricos. Es una cerveza ácida, como cabía esperar, con el puntito funky marcadete, el Brett se hace notar pero sin irse de madre. Puntito de madera y cuerazo para acabar de añadir más complejidad a la cerveza. 5,5%. Botella de 75cl.

14 de julio de 2023

Agullons - St. Joan

Hace unos días estuve comiendo en el bar Haití de la calle Jaume I de Barcelona. Siempre es grato encontrarse con referencias artesanales locales en la nevera.

Una de las elegidas para maridar el ágape fue St. Joan de Ales Agullons, que había probado ya durante el Zwanze Day de 2021 servida de cask. Se trata de una American Pale Ale monovarietal de lúpulo Cascade.

La sirvo en vaso nonic, presentando un  color dorado subido, con tendencias a lo ambarino. Aspecto totalmente límpido, sin impurezas ni turbideces. Muy bien carbonatada, con una gruesa capa de espuma compacta y persistente de color blanco roto.

En nariz nos alegra con un agradable aroma floral que nos da la bienvenida. Entra bien, con una base maltosa rica y agradable, y con el lúpulo bien presente, que aporta sabores herbáceos refrescantes y una buena dosis de pino. Final bastante amargo. 5,0%. Botella de 50cl.

6 de octubre de 2021

Zwanze Day 2021 Masia Agullons - Sant Joan de Mediona

 

Se acerca el veranillo de San Miguel y. como cada año por estas fechas, Montse y Carlos nos abren las puertas de su casa para recibir el evento cervecero más esperado del año para el que suscribe. Último fin de semana de septiembre y parece que finalmente sí, tras un verano con la incidencia Covid descontroladísima y muy ida de madre, finalmente se va a celebrar el Zwanze Day de este año. Se ha hecho de rogar.

Tras el anuncio de la Brasserie Cantillon este verano confirmando los puntos en España, muy poca información nos iba llegando a los adictos a las cervezas de Jean Van Roy. La semana antes Montse Virgili nos anunciaba vía Instagram que ya se podían hacer las reservas a través de una plataforma online. Alivio general. El formato ha sido el mismo del año pasado: aforo limitado, entrada gratuita, reserva previa por franjas horarias y todo al aire libre con las medidas sanitarias oportunas.

A diferencia de otros años esta edición no se ha realizado en el patio de la Masía dels Agullons. Se acondicionó un espacio detrás de la Masía, al aire libre, bastante amplio, con numerosas mesas y rodeados de pinos que nos dieron muy buena sombrita. Echamos de menos el bombardeo de castañas habitual por estas fechas durante el Zwanze. Delante de la Masía se habilitó la zona para comprar la comida, en el almacén se habilitó la mesa donde se podían comprar los tokens y, posteriormente, las botellas, y en un lateral un escenario bajo techado, donde se estuvo pinchando todo el día música y a última hora se tocó música en directo. Delante de la zona musical estaba la barra, este año con quince grifos, trece de ellos de Cantillon. La cerveza especial de este año se llama Parasol y es una Fruit Lambic fruto de un blending de Lambics maceradas con cidros, kumquats y naranjas de Sevilla. A diferencia de otros años no se pudo acceder dentro del edificio. La distribución del espacio fue perfecta, ya que en todo momento se estuvo muy cómodo. Aunque ha habido más afluencia que otros años, la sensación ha sido de tranquilidad durante toda la jornada, sin agobios, ya que el espacio habilitado para las mesas en el exterior era muy amplio.

Nosotros ya podemos considerarnos unos habituales del evento. Tras haberlo disfrutado en todas las franjas horarias posibles, nuestra experiencia y nuestros gustos nos decantan por el primer turno, el de las 12 del mediodía. Por las medidas sanitarias se establecieron cuatro franjas: La primera de 12:00 a 15:00, la segunda de 15:00 a 18:00, la tercera de 18:00 a 21:00 y la cuarta y última de 21:00 a 0:00. Llegamos pasadas las 12:00, escogimos la mesa donde queríamos pasar el día y ya sin dilación nos fuimos a comprar los tokens. Este año estuvo muy bien que hubiera datáfono. Desconozco si en ediciones anteriores lo había, pero yo hasta la fecha siempre he pagado allí en efectivo. De hecho llegamos un poco tarde porque tuvimos que ir a sacar dinero al cajero. Esto va bien saberlo para futuras ediciones. La copa costaba 3€ y cada token 1€. Las cervezas de Cantillon costaban 4€ y las de Agullons 2€. Las cervezas que se pincharon fueron éstas: Lambic, Gueuze, Rosé de Gambrinus, Magic Lambic, Nath, Cuvée Saint Gilloise, Kriek, Camerise, Vigneronne, Saint Lamvinus, Menu Pineau, Lambic d'Aunis y Parasol. De Agullons se pinchó la Sant Joan en versión cask y -si no recuerdo mal- su Stout. Este año me di con un cantito en los dientes porque no hubo Fou' Foune, ni de grifo ni de botella. 

La conga, de Jalisco, ahí viene, arreando
Íbamos con la esperanza de poder catar la Parasol, ya que el año pasado pudimos beber la cerveza especial del Zwanze 2020, por lo excepcional de la situación. Este año, en cambio, se ha vuelto a respetar la tradición, y hasta las 21:00 (hora en Bruselas) no se pinchó la cerveza especial del Zwanze 2021. Ese es el punto negativo de acudir a la primera franja.

Lo positivo de ir a la primera hora, y que en mi opinión, me sale más a cuenta, es la de poder ser de los primeros en comprar botellas de Cantillon. Este año se habilitó la venta a partir de las 13:00, y las botellas disponibles fueron: Rosé de Gambrinus, Grand Cru Bruocsella, Gueuze, Cuvée Saint Gilloise, Nath, Kriek, Racine, Sophia, Drogone, Iris, Vinsanto y Menu Pineau. Precios bastante razonables teniendo en cuenta las cifras estratosféricas que suelen verse en algunas tiendas. Para evitar la especulación birruna se limitó a un máximo de cuatro botellas por persona, cosa que me pareció genial.

La jornada estuvo amenizada por Dani y Roc del podcast cervecero "2 birres l'hora", que estuvieron pinchando Reggae durante toda la mañana. Ambiente tranquilo y distendido, mañana apacible, tiempo soleado... los ingredientes perfectos para disfrutar de un gran día a base de Lambics. Lástima que no pinchasen la Parasol por la mañana porque apetecía muchísimo con el solecito que hizo.

Pasadas las 2 de la tarde nuestro cuerpo empezó a pedir algo sólido para tener de cojín para apurar las últimas cervezas de la tarde. Este año la oferta gastronómica menguó un poco respecto al año pasado. Sorprendentemente no hubo ninguna food truck, me extrañó porque la del año pasado funcionó perfectamente y los bocadillos estuvieron deliciosos. Este año hubo un puestecito que vendía surtidos de quesos, otro que vendían bocatas de carne mechada con tomate y pimientos y finalmente un tercero que vendía porciones de pizza y pasteles.

El variadito de quesos estaba muy rico. A destacar el ahumado y el Cabrales. A mí personalmente me encanta maridar quesos intensos con cervezas Lambic, y éstos funcionaron muy bien. El bocata también estuvo bastante bueno, muy jugosito y sabroso. No vamos a entrar en cuestiones de maridajes, cumplió perfectamente con su cometido que era llenar la panza y que no se nos subiese mucho el tema. Y por último los pasteles. Tenían bizcocho de arándanos, crumble de manzana y carrot cake con relleno de crema de coco. Yo me pedí este último, que me pareció riquísimo.

Finalmente, pasadas las tres de la tarde, llegó la hora de partir. No vi demasiada afluencia del segundo turno, pero seguramente la cosa seguramente se fue animando hacia última hora de la tarde, conforme se acercaba la hora de pinchar la Parasol, cosa que no pudimos vivir in situ. Como consuelo nos llevamos cinco botellacas que ya iremos reseñando durante los meses venideros y con las que seguramente os pondremos los dientes muy, muy largos. Tan solo nos queda darle las gracias una vez más a Carlos y Montse por la organización del evento y mandarles un fortísimo abrazo. Espero que nos volvamos a ver el año que viene a poder ser sin restricciones. Ah, y también a poder ser sin que coincida con otros eventos cerveceros. Joder, con la de fines de semana que hay durante el año fueron a coincidir todos el mismo del Zwanze. Yo por lo menos tuve clarísimo a cual de ellos iba a ir, algunos colegas no y acabaron en Molins ¡Qué le vamos a hacer! Esperamos que el año que viene esté la cosa más repartida. Pues nada, hasta aquí la crónica de este año, esperamos con ganas poder dar cuenta de la del siguiente. Solo ha pasado poco más de una semana y ya tenemos ganas de Zwanze 2022. ¡Hasta la próxima!

Balance de daños:

-Cantillon - Menu Pineau. Fruit Lambic elaborada con uva Menu Pineau de la región de Países del Loira (Francia). No muy ácida, supongo que queda balanceada por la uva, con el acético suave. Notas de membrillo, pera y sidra. Un tanto terrosa y muy seca. 6,0%.

-Cantillon - Lambic d'Aunis. Fruit Lambic con uva Pineau d'Aunis de la región de Países del Loira (Francia). Rojiza, afrutada, avinada y bastante acidita. Mucho acético en aroma, en sabor quizás más suave. Muy rica. 6,0%.

-Cantillon - Camerise. Fruit Lambic con frutas del bosque de Quebec (Canadá). Destacan los frutos rojos, con cierto dulzor muy agradable y de acidez moderada. Muy rica. 6,0%.

-Cantillon - Magic Lambic. Me enamoró el año pasado, éste ya iba con tres previas y no la he disfrutado igual, pero aún así una de mis Cantillon favoritas. Mucho arándano -quizás más que la del año pasado- con el acético marcado y el fondo avainillado. Una delicia. 5,5%.

-Cantillon - Saint Lamvinus. Y de uvas va la cosa. Ésta es una Fruit Lambic con uva Merlot. Color rojizo subido, en aroma mucho acético, en boca muy avinagrada, intensa, con el saborazo a cuero y el toque de la barrica, y el punto del Merlot que equilibra en cierta medida tanta intensidad. 7,0%. Con ésta ya empecé a notarme un tanto toñao. 7,0%.

-Agullons - Sant Joan. No quería despedirme del Zwanze sin hacer aprecio a las cervezas locales, máxime cuando te las sirven en cask. La verdad es que venía con muy buena carbonatación, cosa que me sorprendió. American Pale Ale monovarietal de lúpulo Cascade. Muy bebestible, con una buena dosis de lúpulo fresco, que nos aporta notas herbáceas muy refrescantes. Muy rica. Si la encuentro en botella la veréis por aquí reseñada. 5,0%.

3 de abril de 2021

Agullons - L'Altra

Y vamos a por el sábado trayendo de vuelta a Agullons, a los que intento visitar cada año por el Zwanze Day, y de los que suelo probar casi todo lo que van sacando. Hoy toca probar L'Altra, con la que me topé en el Bar Bocamoll de Sant Cugat el pasado domingo y no quise perdérmela.

Se trata de una cerveza de estilo Dunkelweizen, con trigo y malta chocolate. La sirvo en copa y presenta un color pardo, con carbonatación correcta y de color blanco roto, aunque en la fotografía no se aprecia mucho. Cosas del directo.

En boca es una cerveza muy rica, con todo el saborazo del trigo, característico de una cerveza Weizen, pero alternándose con todo el sabor tostado de la malta Chocolate que aporta más riqueza al conjunto. Notas de caramelo, galleta y un punto cítrico y refrescante muy agradable. Me la tomé de postre acompañando una tarta Tatin y entró de lujini. Altamente disfrutable y para amantes del lado más maltoso de la vida. No esperaba menos de Carlos y Montse. 5,0%. 50cl.

1 de octubre de 2020

Zwanze Day 2020 Masia Agullons - Sant Joan de Mediona


Este año quizás haya sido la edición más rara del Zwanze Day debido a la pandemia mundial, pero con toda certeza es la que hemos cogido con más ganas. De hecho, personalmente es la que he disfrutado más de todas a las que he asistido. El año pasado no pude ir porque me coincidió con una boda de un familiar, y este año sinceramente ya lo daba todo por perdido en cuanto a festivales y ferias cerveceras se refiere. Así que ya os podéis imaginar el entusiasmo que se respiraba el sábado 26 de septiembre en la Masia Agullons. Muy buen ambiente, gente con ganas de disfrutar y de pasárselo bien -con todas las medidas sanitarias necesarias- y todo esto regado con las célebres cervezas Lambic de la Brasserie Cantillon y -cómo no- también con las birras de Montse y Carlos. A estos últimos quiero agradecerles que otro año más nos hayan abierto las puertas de su casa para celebrar el evento.

Remontémonos unos meses atrás en el tiempo. Durante el confinamiento -cuando la cosa se puso más dura- la verdad es que pensé que este año no se iba a poder celebrar nada. El primero en caer fue el BBF, y así se fueron sucediendo cual fichas de dominó todos los festivales marcados en el calendario. Cuando llegó el verano y se eliminó el estado de alarma ya empecé a mirar las redes sociales por si se veía algún brote verde. Consulté la página de Cantillon varias veces sin éxito y ya me hice a la idea de que me quedaría dos años consecutivos sin Zwanze Day. Sin embargo, el 15 de septiembre el instagram de Ales Agullons anunciaba el evento en su masía de Mediona y (¡oh, sorpresa!) por primera vez en la historia también en Barcelona, Madrid, Zaragoza y Donostia. Eso sí, con cita previa, grupos de máximo 10 personas (luego se redujo a 6) y mascarilla obligatoria. En el caso de Mediona había tres turnos: viernes tarde, sábado mañana o sábado tarde. La entrada como siempre era gratuita. Este año, y de manera excepcional, el evento únicamente ha podido celebrarse en Europa. 

La verdad es que cuando vi el anuncio del Zwanze Day 2020 en la Masia Agullons me dio un subidón bastante gordo, así que no tardamos en rellenar el formulario online para apuntarnos. A mí particularmente me gusta más el ambiente de la mañana -más sosegado- aunque eso implique perderme la cerveza especial que se elabora para ese año. Dada la experiencia vivida en la edición de 2018 -la última a la que asistí- este año teníamos claro que iríamos por la mañana.

Nuestra franja nos limitaba la asistencia de 12:00 a 16:00h, por lo que decidimos ser muy puntuales para disfrutar el máximo de tiempo posible del evento. Fuimos pronto también con la idea de disfrutar de todos los barriles antes de que se acabasen, este año no estaba dispuesto a perderme la Fou' Foune -mi Cantillon favorita- que no pruebo desde la edición de 2017. El resto de asistentes debió pensar lo mismo porque a las 12:00 del mediodía el aparcamiento estaba bastante lleno y ya había gente en la puerta haciendo cola para entrar. Al principio me asusté un poco pero una vez dentro nos relajamos bastante al ver que había espacio y cervezas suficientes para todos. Tanto las mesas de la terraza de la masía como las de fuera del recinto estaban suficientemente espaciadas, y todas al aire libre. Las de la masía no tardaron en llenarse, así que nosotros establecimos nuestro campamento birruno fuera. El tiempo atmosférico fue muy piadoso con nosotros. Si hubiese llovido no se hubiese podido celebrar el evento. El día anterior hizo muchísimo frío y un viento muy fuerte, pero en cambio el sábado por la mañana el cielo estaba totalmente despejado e hizo calor. No sé si alguien fue a llevarle huevos a la Clarisas pero hizo un día perfecto. Fue todo un alivio.

En cuanto a la selección birruna este año ha sido el mejor de todos: 3 grifos de Ales Agullons (para los que no están muy familiarizados con las cervezas Lambic, o simplemente no les apetezcan) y -atención- 11 de Cantillon. Mi idea primigenia era darle a la Fou' Foune y luego al resto, pero visto lo visto preferí probar todas las Cantillon desconocidas para mí -que eran varias- y despedirme por todo lo alto con una copita de Fou' Foune. Bien, al final me quedé sin Fou' Foune porque el barril se acabó, pero salí tan satisfecho que este año ni me supo mal. Los Grifos disponibles de Cantillon eran éstos: Gueuze, Cuvée Saint-Gilloise, Vigneronne, Saint Lamvinus, Kriek, Rosé de Gambrinus, Fou' Foune, Magic Lambic, Camerise, Grand Cru de Bruocsella y Brettrave (la edición especial de este año). Las copas de Cantillon costaban 4€ y las de Agullons 3. La copa del evento (me refiero al recipiente) también costaba 3€. Me fue genial porque este año me cargué sin querer la de 2018 y así pude reponerla. Para comprar cervezas en formato botella también había mucha más variedad que otros años: en total 9 variedades de Cantillon diferentes a precios bastante razonables. Lou Pepe se agotó el viernes y nos la perdimos pero al final al menos pude llevarme a casa una botella de Fou' Foune como premio de consolación, así como otras Cantillon que aún no había catado, como por ejemplo la Brabiantæ. De Agullons tenían disponibles botellas de Dalmoru, Aurora, St Joan i L'Altra.

A las 13:25h Carlos nos dio un sorpresón anunciando que la cerveza especial de 2020 (la Brettrave) se pincharía a las 13:30. Fue un detallazo que fuesen dosificando el barril para que todos los asistentes -independientemente de la franja horaria a la que se hubieran apuntado- tuvieran la oportunidad de poder catar la cerveza especial de este año. ¡Bravo!

En cuanto a la pitanza este año estaba muy bien montado: Una food truck con bocatas y tapas, un puestecico de quesos y un último de pizzas, comida veggie y pasteles. Estuvo muy bien organizado todo y con bastante variedad, y así de paso Montse se evitó el palizón de preparar comidas de ediciones pasadas. Hemos podido disfrutar de su compañía y conversación, y yo creo que ella también lo ha disfrutado muchísimo más relajada. 

Para comenzar el ágape nos pedimos la tostada de queso, que estaba muy rica -aunque se echó de menos el variadito de Kike Ojanguren- y para continuar las patatas bravas y el bocata de pollo cajún, que estaba espectacular, de soltar la lagrimita. Mis colegas se pidieron unas hamburguesas que también tenían una pintaza brutal. De postre nos pedimos un pastel de zanahoria muy rico en el tenderete veggie.


Poco más. Antes de que nos diéramos cuenta ya nos dieron las cuatro y debimos abandonar la masía para dar paso al grupo de la tarde. Desde estas líneas quiero agradecer a la organización por el esfuerzo que han hecho para que esto sucediese pese a la pandemia y las restricciones. Estuvo todo perfecto: aforo, selección, limpieza, distribución de los espacios, ambiente... chapeau. Un abrazo fuerte a Carlos y Montse, era muy importante para el sector que esto se celebrase, lo necesitábamos. Solo espero que para la edición de 2021 toda esta mierda vírica haya acabado definitivamente. ¡Nos vemos el año que viene!

Balance de daños:


-Cantillon - Magic Lambic. Que la primera cerveza que te pides nada más llegar te ponga mirando para Cuenca no tiene precio. Se trata de un blend de un 80% de Lou Pepe Framboise y un 20% de Lambic con arándanos y vainilla. Espectacular. Todo el saborazo de la frambuesa, como si las estuvieras mordiendo, el puntito de la piel de arándano y un colchón suave de vainilla de fondo. Lagrimones. Puntito ácido muy suave, exquisitamente bien balanceada, el acético suave. Bufff, se ha ido directa a mi top personal. Quizás se parecía un poco a la cerveza de la edición de 2016 pero creo que ésta tenía la vainilla mucho más marcada y en definitiva mucho más sabrosa. Lo dicho: TOP. 5,5%.

-Cantillon - Vigneronne. El listón tampoco os creáis que bajó demasiado tras la Magic Lambic. Ésta también estaba para ponerte Pinocho. Se trata de un blend de Lambics de entre 16 y 18 meses con uva Muscat. En aroma muy afrutada, el acético está ahí pero muy suavecito, bastante más suave que el resto de Cantillon. En boca el puntito dulce de la uva te saca los lagrimones, la acidez moderada, cuerazo, el punto añejito y a seguir flipando. 6,5%.

-Cantillon - Brettrave. La cerveza especial del Zwanze 2020. Fue toda una sorpresa porque al acudir por la mañana pensé que no la íbamos a probar. En aroma me olía como a hortalizas, luego vi que llevaba remolacha que es lo que le da ese color. En boca terrosa, ácida, pero sin chirriar. Es una cerveza bastante peculiar. Es la que menos me gustó de la jornada y de todas las añadas de Zwanze que han sacado, pero eso va a gustos. 6,0%.

-Cantillon - Saint Lamvinus. Ésta ya es más fuertecica. Se trata de un blend de Lambics de entre 16 y 18 meses con uva Merlot. Color rojizo subido, en aroma mucho acético, en boca muy avinagrada, intensa, con el saborazo a cuero y el toque de la barrica, y el punto del Merlot que equilibra en cierta medida tanta intensidad. 7,0%.

-Cantillon - Grand Cru de Bruocsella. Lambic de 3 años. Color claro. En aroma bastante acético, intensa. En boca manzanas, sidra, cuerazo, los toques de barrica, acidez moderada y una vez caliente un puntito suave afrutado. Muy compleja y muy rica. 5,0%.

19 de noviembre de 2019

Agullons - Cireres

Traemos de vuelta a Agullons, en esta ocasión con su Cireres. No es una novedad reciente, salió hace unos meses y la he tenido en la nevera desde el verano -que es cuando la compré- a la espera de encontrar el momento adecuado para abrirla.

Se trata de una cerveza Sour que toma como base la Pura Pale de la casa y se envejece en barrica durante 2 años. Posteriormente se le añaden las cerezas durante 3 meses y finalmente se deja envejecer en botella durante un año más.

La abro con cierta nostalgia de Zwanze Day, ya que este año no he podido asistir porque me coincidió con una boda en Sevilla. Espero no perdérmelo el año que viene porque ya serían muchos años de mono de Fou' Foune.

La sirvo en copa y presenta un color rojizo bastante vivo. Prácticamente sin carbonatación. En boca es ligera, le falta ese punto chispeante de las burbujas, por lo que la sensación en boca es de una cerveza aguada. El sabor es ácido sin llegar a resultar extremo. Para los que estamos acostumbrados a este tipo de cervezas esta acidez nos resulta moderada, pero quizás para alguien que pruebe una Sour por primera vez le resulte más extrema. El sabor de las cerezas presente, el toque de barrica bastante notable, y con ese punto añejo característico de este tipo de cervezas. Muy rica, quizás mejoraría con algo más de gas, pero en definitiva una gran cerveza dentro del estilo y muy cerca ya de las clásicas belgas. 5,5%. Comprada en Beering Barcelona por 12,95€.

11 de febrero de 2019

Agullons - Barrica Blend Nº3

Durante nuestro paso por el Zwanze Day 2018 que se celebró en la Masia Agullons pudimos comprarle a Carlos Rodríguez alguna botella de Cantillon, pero tampoco queríamos irnos de allí sin catar el producto local, así que también se vino pa la saca esta botella de Barrica Blend Nº3 (que también la tenían pinchada durante el evento).

Ya en su día probamos la Barrica -la cerveza primigenia- que ya nos gustó en su día, pero que nos dejó la sensación de que la Pura Pale iba por un lado y la cerveza de fermentación espontánea por otro. En esta ocasión nos encontramos una cerveza más armoniosa, con el sabor mejor integrado y mucho más Lambic.

Desconozco cómo están la Blend Nº1 o la Nº2, pero la 3 estaba tremenda. En boca muy ácida como cabía esperar. Su sabor es muy asidrado, con sabores que nos recuerdan a la pera, la manzana y el membrillo. El sabor bastante semejante a la Cantillon -al contrario que la Setembre, la Barrica lleva cerveza de fermentación espontánea de la casa- y con la sensación de que las cosas van evolucionando muy bien. 5,5%. Creo que nos costó unos 10-11€.

14 de enero de 2019

Agullons - Aurora

En una de nuestras incursiones al A-Go-Go de Terrassa nos encontramos con la sorpresa de que tenían material de Ales Agullons, así que nos hicimos con la Pura Pale que reseñé el mes pasado y con la Aurora, que reseñamos hoy.

Por 4,15€ tienes medio litraco de una de las cerveceras catalanas más insignes, de las que han estado ahí desde el principio, antes de que toda esta locura craft eclosionase.

La servimos en su correspondiente copa -es la que comprabas en el Zwanze Day 2018- y presenta un color dorado, bastante clara y sin turbidez alguna. La carbonatación es correcta, sin idas de madre.

Al olfato nos llega un intenso aroma a lúpulos. En boca los lúpulos son los protagonistas. Tanto en Ratebeer como en Untappd la clasifican como English Pale Ale, pero su elevada lupulización me ha recordado más a una American Pale Ale. En la etiqueta no indica nada y en la web de Agullons directamente no aparece esta cerveza. El sabor es muy herbáceo y con notas resinosas, el lúpulo muy fresco y vivo, sabe a verde. El final es bastante amargo y muy seco. 5,0%. Bastante rica.

16 de diciembre de 2018

Agullons - Pura Pale

Hace unas semanas vino mi colega Yosemait a casa y nos pegamos una sesionaza monotemática de Agullons. Alguna de las birras que cayeron durante la velada birruna se las compramos directamente a Carlos en su casa y otras las pudimos adquirir refrigeradas en el A-Go-Go de Terrassa, como es el caso de la botella que reseñamos hoy.

Normalmente no suelo encontrar referencias de Agullons en botella -son difíciles de encontrar- así que a la que tuvimos oportunidad nos llevamos todas las referencias que nos faltaban por catar.

Comenzamos con la Pura Pale, que ya en su día probamos en la Masía Agullons, en Sant Joan de Mediona durante el Zwanze Day de 2017. Se trata de una
Pale Ale elborada únicamente con malta Pale y con los lúpulos Fuggles y Cascade. De tirador la encontramos fresquísima con todo el lúpulo en su esplendor con registros´cítricos y herbáceos muy marcados. En esta ocasión la hemos encontrado mucho más suave.

De color dorado y con carbonatación moderada. En boca la encontramos maltosa, bastante sabrosa y con un sabor marcado a malta muy agradable. Los lúpulos nos dejan un toque suave herbáceo que aporta frescor, pero sin llegar a ser la explosión en boca que nos produjo la de tirador. Final muy seco. 5,0%. Nos costó 4,15€ la botella de 50cl.

3 de noviembre de 2018

Zwanze Day 2018 Masia Agullons - Sant Joan de Mediona


Un año más la Brasserie Cantillon nos invitaba a todos los amantes de las cervezas Lambic a la celebración del Zwanze Day durante el último sábado del mes de septiembre. 72 emplazamientos seleccionados alrededor del globo para convertirse en sede de la brasserie belga durante un día y solo uno en toda la Península Ibérica: La Masia Agullons en Sant Joan de Mediona. ¿Nos lo íbamos a perder? Por supuesto que no. Para allá que nos fuimos al que fuera nuestro tercer Zwanze consecutivo. La cerveza especial de este año -la Manneken Pise- es el resultado de la mezcla de tres Lambics maduradas por separado en barriles de vino italiano Amarone, Chianti y Sangiovese. Como siempre se pinchó de manera simultánea en todo el planeta a las 21:00 hora de Bruselas.

Como somos unos asiduos al Zwanze, y ya lo hemos vivido tanto por la mañana como por la noche, decidimos acudir por la tarde, para quedarnos a cenar, probar la cerveza especial de este año y volver temprano a casa en condiciones óptimas para coger el coche.

Llegamos allí a las 18:00 en punto y antes de poner un pie en el suelo ya nos encontramos con cambios respecto a ediciones anteriores. El primero fue encontrarnos con una valla de obra que nos impedía continuar con el coche por el camino hasta la explanada donde solíamos aparcar en ediciones anteriores, así que lo dejamos aparcado en medio de un campo segado con el resto de coches que había por allí. Al bajarnos pudimos ver a -no uno ni dos, bastantes más- asistentes bajando con varias cajas de botellas y cargándolas en los maleteros de sus coches. Nosotros nos compramos dos botellas para compartir. No me paso el día bebiendo Lambics la verdad. Me dio la impresión de que hay gente que bebe Cantillon como el vino a diario. Prefiero pensar que esas cajas no iban a servir para especular y sacarse una buena pasta a costa de la generosidad de Carlos, Montse y la familia Van Roy, me daría muchísima pena. La botella de 75cl de Iris, que a mí aquí me costó 11€ en una edición anterior la vi el fin de semana pasado a 35€. Con esto no quiero decir que ese establecimiento en concreto se la haya comprado a Carlos directamente, más que nada escribo esto para que quede patente el sobrecoste que sufren estas botellas en el mercado ordinario.

Antes de cruzar la puerta de la masía pudimos apreciar que habían colocado mesas y sillas en el exterior de ésta, y ya se notaba una afluencia de gente mayor que en anteriores ediciones. Al entrar dentro se confirmó este hecho, prácticamente no había sitio donde sentarse. Este año se había colocado la venta de fichas en la entrada de la masía, luego descubrimos el porqué. Como novedad de esta edición vendían una copa por dos fichas -cada ficha costaba un euro- con el logo de Agullons y de Cantillon, muy chula. Esto ya nos daba a entender que este año se preveía una afluencia mucho mayor que en ediciones anteriores, donde una vez te acababas la cerveza la dejabas en la barra y la organización se encargaba de meterla en el lavavajillas. Como punto positivo la copa te la podías llevar a casa, ya que la habías pagado. La verdad es que personalmente me dio bastante bajón ver a tanta gente allí, el Zwanze es uno de mis eventos cerveceros preferidos precisamente por la tranquilidad con la que se pueden disfrutar las cervezas, pero en fin, igual que yo, todo el mundo tiene el mismo derecho a disfrutar de estas cervezas.

Otra de las novedades fue que habían colocado una barra en el patio de la masía, para pinchar los barriles de Cantillon, dejando la barra del interior de la casa para pinchar solo los barriles de Agullons. Esto estuvo bien pensado, ya que si se hubiese hecho como en años anteriores aquello se hubiese colapsado y hubiese sido muy difícil entrar y salir de la masía para pedir las cervezas o comprar comida. Por contra, restaba espacio para colocar más sillas y mesas. No sin ansia fuimos a pedir nuestra dosis anual de Fou' Foune y de Rosé de Gambrinus. La primera en la frente. Hace rato que se habían agotado. WTF! Ahí ya sí que me vine abajo. Llevaba todo el año esperando para chutarme mi amada Fou' Foune y sus deliciosos albaricoques en vena. ¡Menuda putada! En fin, el mismo derecho tenían a disfrutarla los que vinieron por la mañana que yo, así que para el Zwanze 2019 ya tengo la lección aprendida. Los barriles de Cantillon que quedaban eran de Nath, Kriek, Iris y la clásica Gueuze. Todo el restó voló, y eso que eran las 18:00 de la tarde.

Resignados nos pedimos una Nath con ruibarbo y estuvimos charlando con Carlos, al que le compramos una botella de Gueuze y otra de su Barrica Blend 3. Cuando fuimos a guardar las botellas al coche vimos en lontananza una horda que avanzaba a paso ligero entre los campos. Parecía la invasión de los hunos. Se trataba de un numeroso grupo de beergeeks que había venido desde Barcelona en autocar en un viaje organizado por una cervecera de la ciudad. Al instante se formó una cola impresionante a la entrada de la masía. Si ya se notaba la alta afluencia de gente, con las 56 personas del autocar aquello se puso a petar. Muchísima gente y la música del disc jockey muy alta. A mí personalmente me costaba hablar con la persona que tenía a mi lado. Esto me hizo sentir incómodo, unido a mi mono de Fou' Foune y Rosé de Gambrinus, durante un buen rato estuve de bajón total. Éste no era el Zwanze soñado que llevaba esperando durante todo el año.

Al rato la cosa se animó con la música en directo. Había un grupo (Revolta Kònica) que amenizó la velada con versiones en acústico de Barricada, La Polla Records, Soziedad Alkoholika y punkadas del estilo. Ahí -sumado al efecto de las Lambic- ya se me empezó a animar el espíritu. Empezamos a ver caras conocidas del mundillo birruno -algunas reincidentes en el evento- y el ambiente estuvo bastante animado. Se acercaban las 21:00 y llegaba la hora de tener algo en el estómago antes de que pinchasen la Manneken Pise, así que nos fuimos a ver a Montse.


Este año para llenar la panza había pinchitos, las clásicas albóndigas de caballo de la casa, fideos con verduras y setas salteadas, callos, jamón y para el público vegano habían tenido el detalle de preparar seitán y tofu con verduras. También vi entre la multitud varios platos con un surtidito de quesos bastante apetecible que sinceramente no tengo ni idea de donde los sacaron. De postre nos pedimos el pastel de chocolate con peras que hace Montse -que es una brutalidad- y también un trozo de pastel de queso muy rico.

Se hizo de noche y sobre las 20:45 ya empezamos a colocarnos cerca de la barra para estar allí de los primeros a la hora señalada. La cola que se formó a los pocos minutos fue colosal. A las 21:00 se pinchó puntualmente el barril de Manneken Pise. Estaba brutal. En este caso valió la pena el habernos quedado sin Fou' Foune, porque se nos compensó por otro lado, la cerveza estaba deliciosa. Desconozco si finalmente todo el mundo pudo probar al menos una copita, realmente la cola daba miedo. Musiquita, muy buen ambiente y la verdad es que finalmente me lo pasé bastante bien pese a que las multitudes cada vez son menos de mi agrado. Me vuelvo mayor, qué queréis que os diga. Como dentro ya era imposible sentarse nos pedimos la última -en esta ocasión de Agullons- y nos salimos fuera para tomar el fresco y airearnos un poco antes de volver a casa.

A nuestro regreso quedé con un sentimiento agridulce. Por un lado me alegré del éxito del evento y de que cada vez haya más fans y aceptación de la cerveza Lambic. Por otro lado me quedé con la impresión de que este año ha sido un punto de inflexión y que tal vez en un futuro el evento acabe muriendo de éxito. Si de cara al Zwanze 2019 en vez de un autocar se fletan dos, no quiero ni imaginarme cómo puede acabar aquello. Quizás sería el momento de plantearse buscar una sede en Barcelona para el Zwanze y descongestionar Mediona. La verdad es que finalmente pude disfrutar de la jornada y prefiero quedarme con lo positivo que nos dio la tarde, pero de cara a años venideros yo me planteo ir por la mañana a primera hora ¡tendréis que esperar al año que viene para leer la correspondiente reseña! Antes de acabar me gustaría darle las gracias a Carlos y Montse por abrirnos las puertas de su casa una vez más y también a todo el equipo de la Masía Agullons por haber contribuido a que esto haya sido posible. ¡Un fuerte abrazo a todos!

Balance de daños:

-Cantillon - Nath. La Lambic de la casa elaborada con ruibarbo. Cuerazo, establo y muy, muy seca al final. Ojos como El Fary pero lagrimones de placer.5,0%.

-Cantillon Kriek. Viene siendo un clasicazo del Zwanze medionil. Con su bonito color rojizo y su acidez característica. Las cerezas me siguen costando encontrarlas, pero haberlas haylas. No tardó en agotarse. 5,0%.

-Cantillon - Manneken Pise. Sortosamente estaba espectacular y valió la pena el viaje. De entrada, muy parecida a la Gueuze convencional, pero a medida que se iba calentando afloraban los sabores de los vinos italianos y las notas afrutadas. De soltar la lagrimita.

-Agullons - Dalmoru. Antes de irnos nos picó la curiosidad y quisimos probar algo de los anfitriones. Se trata de una cerveza de trigo bastante especial. Muy turbia, con el saborazo del trigo y un sabor peculiar. 4,5%.

4 de abril de 2018

Agullons - Setembre

La última vez que visitamos la Masia Agullons fue durante la celebración del Zwanze Day 2017, ha llovido desde entonces. Fue allí donde nos agenciamos esta botellaza de una de sus elaboraciones más laureadas: la Setembre, que se llevó la plata en el Barcelona Beer Challenge 2016.

Se trata de una cerveza Sour de fermentación mixta, donde han tomado como base la Pura Pale y le han añadido una Lambic joven de Cantillon. Se deja envejecer 12 meses en barrica de roble y otros 12 más en botella.

La servimos en el vaso mini nonic de Agullons presentando un color acaramelado y nada de carbonatación. En boca es una cerveza muy ácida como cabía esperar con el sabor característico de las cervezas Cantillon, muy rico. Me falta un poco ese sabor a cuero de las Lambic que acaban de darle ese rollo tan auténtico. Te quedas con ese puntito de que le falta algo. Sin duda vamos avanzando en terreno Sour. Se agradece el esfuerzo de Carlos Rodríguez, con la dificultad añadida de ser el pionero en este país en adentrarse en estos terrenos. 5,5%. Creo que rondaba los 10€, no me acuerdo exactamente del precio (formato 75cl).

26 de septiembre de 2017

Zwanze Day 2017 Masia Agullons - Sant Joan de Mediona


Mi hijo menor, Sylvain, cumplirá 18 años en octubre. Tal y como hicimos por su hermano mayor, Florian, hemos querido celebrar este acontecimiento dedicándole una cerveza. Y qué mejor cerveza que la del Zwanze.

Quería implicar a Sylvain para elegir la cerveza, y cuando le pregunté qué mezcla de cervezas podríamos hacer él me respondió: me encanta el té helado, ¿podríamos mezclarlo con cerveza?

Después de una excelente degustación de diferentes tipos de té en la tienda de té "Nong Cha" en el centro de Bruselas, elegimos tres tés para las mezclas de prueba con Lambics. Después de unos días de maduración, decidimos mezclar una Lambic de 2 años de edad con "Oolong" (Wulong), un té verde semifermentado.

La mezcla del té y la cerveza Lambic dio un gran resultado. La cerveza era delicada y redonda, con notas de fruta y un ligero amargor. Sylvain es un gran fan de "Juego de Tronos" que inspiró la ilustración para el cartel de la edición del Zwanze 2017.

Pero en nuestra versión, ¡nadie muere y todo el mundo tiene una buena cerveza!

El Zwanze Day se llevará a cabo el sábado 23 de septiembre de 2017.

Jean Van Roy


Con esta misiva Jean Van Roy, el alma máter de la Brasserie Cantillon, nos convocaba para el pasado sábado a todos los amantes de las cervezas de fermentación espontánea para celebrar el Zwanze Day de este año. Un acontecimiento único con solo 64 cervecerías elegidas para este cometido distribuidas por todo el globo terráqueo. Teniendo en cuenta lo difíciles que son de encontrar las cervezas de Cantillon en nuestro país (sobre todo de tirador), lo caras que son, y que en toda España solo se realiza en un único lugar, era imperativo asistir. Como nos encantó la experiencia del año pasado decidimos repetir sin dudarlo. Llevábamos todo el año esperando el acontecimiento. Ha sido muy duro pero por fin llegó el día, además estamos de suerte, este año el acontecimiento se ha adelantado una semana, factor que hemos agradecido. ¡Bienvenidos al Zwanze Day 2017!

Como cada año, la Masia Agullons es la elegida para realizar el Zwanze Day en la península ibérica. Carlos y Montse nos abren las puertas de su casa para compartir con nosotros este acontecimiento tan especial. Y quiero hacer especial énfasis en la palabra compartir, ya que realmente de lo que se trata es de eso, de compartir unas cervezas con amigos -es un evento gratuito y abierto a todo el mundo- y no de especular con unas cervezas tan exclusivas. Por lo tanto una vez más, muchas gracias Carlos, muchas gracias Montse. sois muy generosos. Durante la edición de este año se han pinchado las cervezas Nath, Lambic (de tres años de maduración), Gueuze, Fou' Foune, Kriek, Rosé de Gambrinus e Iris de Cantillon. Como es bastante comprensible que este tipo de cervezas tan peculiares no sean del agrado de todo el mundo, Carlos y Montse también han decidido pinchar la Pura Pale, Aurora y Agullonensis de Ales Agullons, las cervezas de la casa.

El evento comienza a las 12 del mediodía y acaba a las 0:30 de la noche (más lo que añada el árbitro). El momento más espectacular y esperado del día es cuando se pincha simultáneamente en todo el mundo a las 21:00 (hora de Bruselas, es decir, la misma que aquí) el barril de cerveza de Cantillon elaborado especialmente para el evento y cuya receta rara vez se suele repetir. Es por tanto una cerveza única. Como el año pasado asistimos al Zwanze por la tarde/noche (link aquí) este año hemos decidido acudir por la mañana para contrastar las dos versiones y disfrutar del día de diferente manera. La elección ha comportado una trágica consecuencia, y es que nos hemos quedado sin probar la cerveza elaborada para este año, pero bueno, como me gusta ser positivo no vamos a desmerecer el resto de cervezas pinchadas, de una calidad extraordinaria y que hemos disfrutado al máximo.

Las ventajas de asistir por la mañana (evidentemente también se puede asistir el día entero, hay gente que incluso pernocta allí en furgonetas) es que todo está más tranquilo. Puedes elegir sitio para sentarte, hay menos gente en la barra y tiene el plus añadido de que al llegar primero puedes comprar botellas de Cantillon y Ales Agullons sin riesgo de que se agoten. En esta edición las botellas disponibles eran Kriek, Rosé de Gambrinus, Gueuze e Iris de Cantillon y Setembre y Agullonensis de Ales Agullons. Creo que no me he dejado ninguna. Todas las botellas eran de 75cl. La verdad es que estaban a muy buen precio, cosa que hemos agradecido a Carlos, Montse y a toda la familia Van Roy. Ha merecido la pena el viajecito a Sant Joan de Mediona.

La intención era llegar puntuales a las 12:00 pero a la práctica aparecimos por allí poco antes de la una del mediodía. Cosas del directo. Mientras saludábamos a los anfitriones, cogíamos sitio y comprábamos las fichas, sin darnos cuenta nos dieron las dos de la tarde y había que llenar la panza si no queríamos acabar peor que Pocholo en nochevieja, así que nos fuimos para la cocina de la Masia Agullons para ver qué maravillas gastronómicas nos habían preparado. Este año no ha habido ningún puestecico de street food -como el del Mosquito o el de Asturias un país de quesos que nos acompañaron durante la edición del año pasado- pero afortunadamente los anfitriones nos habían preparado unas viandas espectaculares.

Para abrir boca nos pedimos un surtidito de quesos que estaban brutales. La mayoría fuertes, que son los que me gusta combinar con este tipo de cervezas, que hicieron las delicias del que suscribe. Para continuar unas patatitas bravas, imprescindibles en cualquier aperitivo que se tercie. Con salsitas variadas al gusto del consumidor. Para entrar en materia más hardcore continuamos con el pinchito y como plato fuerte el espectacular arroz con setas, que era un auténtico escándalo. Lagrimones. Para finalizar tan magnífico ágape Montse nos había preparado un pastel de chocolate con peras que nos dejó a todos flipando. Que no os engañen los platos de plástico, porque estaba todo para chuparse los dedos. ¡Hay mucho arte en los fogones de esta casa!


Durante la jornada birruna pudimos conocer a Rubén Mesanza de la cervecera Ruben's Beer que tiene su fábrica y biergarten en La Redondela (Huelva) y que visitaremos sin duda tan pronto como pongamos un pie en el sur. También fue un placer conocer a Alessandro Ceccano del desaparecido 32 Great Power, que después de birrevangelizar Sevilla entera decidió cerrar la tienda y dedicarse a la distribución. Disfrutamos mucho compartiendo mesa con ellos entre birras, risas y conversaciones birrunas.

Hasta el año que viene guapazos
La jornada transcurrió con muchísima tranquilidad y sobre las seis de la tarde el ambiente se fue animando. No os puedo relatar cómo acabó, pero me imagino que la cosa fue in crescendo conforme se acercaban las nueve de la noche, hora a la que pinchaban el esperado barril especial de este año. Nosotros nos fuimos a casa pasadas las seis, una vez estuvimos muy serenos, ya que debíamos conducir, y el coche y el alcohol no hacen buena pareja. Nunca se debe conducir bajo los efectos del alcohol. Así que muy a nuestro pesar partimos hacia oriente sin probar el elixir de este año. Pero nos queda el consuelo de que podremos seguir probando las maravillosas cervezas Zwanze de Cantillon de años venideros. Sin más, volver a agradecer a los anfitriones y todo su equipo su hospitalidad. ¡Repetiremos sin duda todas las veces que nos sea posible! Os dejo con nuestras impresiones sobre las cervezas que pudimos disfrutar este año.

Balance de daños:

-Cantillon - Nath. Lambic de dos años con ruibarbo. El ruibarbo es un ingrediente utilizado históricamente con cierta frecuencia en determinados estilos. Sinceramente no sé a que sabe. Lo que sí que os puedo decir es que la Nath era una cerveza Lambic intensa, con fuerza, con el sabor a sidra, manzana y peras y el sabor característico del estilo. Aparece un dulzor de fruta de hueso parecido al del melocotón o el albaricoque absolutamente delicioso y que balancea la cerveza. 5,0%. Final muy seco. Deliciosa.

-Cantillon - Lambic. Lambic pura de tres años sin frutas, sin mezclar y sin nada añadido. Es grato revisitar la versión original sin añadidos para disfrutar de su cerveza base. 5,0%.

-Cantillon Fou' Foune. Sigue siendo mi favorita sin lugar a dudas. Una Fruit Lambic elaborada con albaricoques absolutamente bestial. Este año me ha parecido más dulce, con la fruta claramente más nítida e intensa. 5,0%.

-Agullons - Pura Pale. La Pale Ale de la casa. Hemos tenido la suerte de catarla fresquísima, con el lúpulo en pleno esplendor como nunca. Muy intensa, cítrica, herbácea, una bendita locura para hopheads. 5,0%.

-Cantillon - Kriek. Sin ser mi Cantillon predilecta este año la he notado más dulce y con el saborcillo de las cerezas un poquito más vivo, no mucho, pero algo más. 5,0%.

-Cantillon - Rosé de Gambrinus. Mi segunda favorita de Cantillon.Después de la Fou' Foune ésta es la que más me gusta. Está elaborada con frambuesas. Es una auténtica delicia. Todo el saborazo Sour contrastado con el dulzor de las frambuesas. Una locura. De obligada degustación. 5,0%.

-Agullons - Agullonensis. Antes de marchar Carlos nos recomendó esta cerveza, la Sour de la casa, con fermentación especial salvaje de la Masia Agullons. Ácida, con sabores de pera y sidra y una sequedad muy pronunciada. Desconozco su graduación.

31 de diciembre de 2016

Agullons - Barrica

Nos despedimos de este 2016, que en materia birruna ha sido bastante productivo. En total 268 entradas, me habéis tenido todo el día tiquití tiquití tiquití dándole como loco al teclado. Bien, ya he hecho limpeza de "buffer" de birras y para el año que viene prometo escribir menos pero sí con las reseñas más actualizadas. Beber y escribir con la mayor inmediatez posible.

Y lo vamos a hacer con una cerveza especial, supongo que no solo para mí, sino para mucha más gente, elaborada por Ales Agullons. Una cervecera insigne en Catalunya, maestros de maestros y pioneros en materia de cerveza artesanal en España. Por este blog han pasado muy poquitas, porque la verdad es que son realmente difíciles de encontrar en tiendas.

La elegida ha sido su Barrica, una cerveza Sour que pudimos conseguir durante el Zwanze Day 2016 que se celebró en la Masía Agulllons, ubicada en Sant Joan de Mediona. La botella la compramos el 1 de octubre durante la celebración pero ha sido hace pocos días cuando la hemos abierto. Se trata de la Pura Pale de la casa Agullons mezclada con cerveza de fermentación espontánea, posteriormente realiza una segunda fermentación y maduración en barrica de roble durante 1 año y una guarda de 15 meses una vez embotellada.

De color dorado y gasificación moderada. En boca es una cerveza obviamente ácida. Notas de manzana, sidra, también algo de membrillo quizás y cierta sequedad final. Todo el sabor característico de las cervezas Lambic un tanto rebajado por el sabor de la Pura Pale. En ocasiones me ha parecido que el sabor de la cebada de la Pura Pale iba por un lado y el de la Sour por otro, resultando un tanto peculiar. Le reconocemos el mérito a Carlos Rodríguez por la dificultad de tratar con levaduras salvajes con el riesgo que supone que se te vaya toda la producción por el desagüe. A todo eso súmenle el coste que supone el envejecimiento y guarda del producto. Honestamente a mí en particular me han agradado más las Lambics de Cantillon que he probado, pero al tiempo. Que en España se elaboren cervezas de este estilo es algo poco frecuente, y estoy seguro que Agullons van a convertirse en el referente en España y espero que también fuera de nuestras fronteras. Su Setembre ya ha conseguido numerosos galardones, habrá que probarla. Felicitamos al equipo de Ales agullons y les animamos a continuar en esa dirección para disfrute de todos los amantes de las cervezas Sour. 5,5%. Espero que tengáis todos un Feliz 2017.