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9 de septiembre de 2018

De Molen - Hel & Verdoemenis Bourbon Barrel Aged

Hace exactamente dos años publiqué la entrada sobre nuestra visita a las instalaciones de De Molen en Bodegraven (Países Bajos). Fueron unas vacaciones maravillosas. Durante aquella visita compré algunas botellas. Colin Hoeffnagel -el chico que nos hizo de guía y que nos las vendió- nos dijo que ésta era una cerveza brutal, pero que lo sería aún más si la guardábamos durante dos años. Y así lo hicimos. Ha estado durante dos añazos en nuestro trastero -creo que en condiciones óptimas- resguardada completamente de la luz y de cambios bruscos de temperatura.

La cerveza en cuestión es la Hel & Verdoemenis Bourbon Barrel Aged de 2016. Es una Imperial Stout elaborada con las maltas Pils, Caramel, Chocolate, Roasted y Brown. Los lúpulos empleados son el Saaz y el Columbus. No indica el tiempo que estuvo en barrica. El truco para no haber caído en la tentación de bebérmela antes ha sido tener siempre la nevera repletita de joyazas. Las reseñas desde entonces dan fe de ello.

La servimos en vaso -en casa de la abuela de mi mujer este es el glassware disponible, qué la vamos a hacer- y surge un petrolaco de los guapos, muy densa y sin prácticamente carbonatación. Al olfato cafetazo y aromas tostados. En boca tiene muchísimo cuerpo. Muy sabrosa, con todo el saborazo del café y algo de regaliz. El sabor del bourbon está ahí, se percibe, pero no le quita nada de protagonismo al sabor de la magnífica Imperial Stout, en ningún momento tienes la sensación de estar bebiéndote un cubata de birra. Aporta la riqueza justa y necesaria al conjunto, ni más ni menos. Es una cerveza muy golosa y aún teniéndola que beber con mucha calma nos va invitando a continuar disfrutándola, sorbito a sorbito durante un tiempo prolongado. Los 11,0% gradacos no afectan en el sabor pero sí nos acaban toñando un poco. Finalmente nos ha dejado en el fondo del vaso una especie de grumitos gelatinosos que no sé a qué son debidos. En general es un birrote brutal. Un lujazo por 5,25€.

13 de noviembre de 2017

La Pirata & De Molen - Smashing & Grapes

No es la primera vez (ni la última) que los grandes colosos La Pirata y De Molen aúnan sus fuerzas para elaborar una cerveza. De estas colaboraciones ésta es la única que de momento ha pasado por el blog (espero que caigan muchas más de los hermanos León y el Señor Olivier), utilizando el sistema de dos palabras para denominar cervezas de los neerlandeses la han bautizado como Smashing & Grapes.

La cerveza -según reza la etiqueta- es de estilo Grisette y lleva mosto de uva (intuyo que la green grape es el equivalente de nuestra uva blanca). Hasta la fecha no tenía constancia de este estilo, pero desde que me bebí la cerveza -hace unos meses- me he ido fijando de que cada vez hay más cervezas Grisette nuevas.

Como no tenía ni idea de lo que era una cerveza Grisette, me fui a consultarlo en "El libro de la cerveza" de Michael Jackson, pero no hubo éxito. Lo mismo sucedió en el manual de Steve Huxley y en la guía del BJCP 2015. así que no me quedó otro remedio que lanzarme a google a ver qué salía. Por lo que he ido leyendo sería una suerte de cerveza Saison, pero no de naturaleza agraria (Farmhouse) sino más bien minera. Según Yvan De Baets de la Brasserie De La Senne hay muy poca información (a veces incluso contradictoria) acerca de este estilo, no son cervezas bien documentadas y no hay una información fiable, de manera que las Grisettes que están surgiendo ahora son más bien una interpretación de lo que debieron ser este tipo de cervezas.

Lo que el Señor De Baets sí deja claro (link aquí) es: Que son cervezas que originalmente se elaboraron para los mineros de la provincia de Hainaut (Bélgica). Que son cervezas de baja graduación alcohólica. Que la receta lleva trigo malteado y que su lupulización es bastante notable. Supongo que a raíz del revival de cervezas de este estilo que está aconteciendo en Estados Unidos, de rebote nos está llegando este fervor por revivir las Grisettes, cosa que aplaudo.

La Smashing & Grapes que tratamos hoy en copa es una cerveza bastante pálida y de color velado, de carbonatación abundante, burbuja finísima y espuma blanca no excesivamente persistente. En boca es una cerveza áspera y de final seco a mi gusto no muy agradable. El sabor es un tanto ácido, muy similar al de las cervezas Saison, notas de sidra, pera, quizás algo de membrillo (la fruta, no el dulce). Me esperaba encontrarme el dulzor de las uvas que equilibrase un poco el conjunto pero no ha sido así. Lo cierto es que no me ha gustado, qué le vamos a hacer. Después de tantas alegrías como nos han dado los de Súria y los de Bodegraven nada que reprochar. De todos modos sigo con curiosidad por probar otras cervezas de este estilo para tener una idea más rica y amplia. Además, si al menos esta cerveza ha servido para aprender algo bienvenida sea. (6,2%). Comprada en Cafestes Gourmet Experience de Sabadell por 3,14€.

20 de octubre de 2017

De Molen & Omnipollo - SitiS

De los dos colosos cerveceros De Molen (Países Bajos) y Omnipollo (Suecia) nos llega esta frikada para paladares arriesgados. Se trata de SitiS, una Imperial Pineapple IPA, con mucho lúpulo y mucha piña.

A priori la receta podría parecernos una  ñordicbeer (o no), pero tratándose de dos cerveceras de este calibre trabajando juntas valía la pena jugársela y comprobar por uno mismo el resultado de la colaboración. La etiqueta es un reflejo perfecto de la fusión del artwork de ambas cerveceras.

De color dorado y carbonatación media de aspecto jabonoso. Aroma herbáceo. Antes de probarla nos esperamos de todo. Añadirle piña a la pizza para muchas personas es una mierdaca, pero en este caso, en la cerveza la cosa no ha sido apocalíptica, para mi gusto incluso placentera. Se trata de una Imperial IPA de corte herbáceo, muy lupulizada y con un saborazo muy intenso. El toque de la piña le da un rollo especial, qué queréis que os diga. El sabor de la fruta es lo suficientemente intenso y nítido para detectarlo y disfrutarlo pero en ningún caso -al menos a mi parecer- se acaba convirtiendo en una suerte de kalimotxo de birra y zumo de piña. La proporción perfecta. A mí personalmente no me ha parecido ni dulzona ni empalagosa, e incluso el toque de la piña le aporta frescor al conjunto. Sobre todo, lo más me ha gustado es que en todo momento tienes presente que te estás tomando una Imperial IPA y la experiencia no acaba siendo el zumito de piña de la merienda. Quizás no es una cerveza para repetir con asiduedad pero al menos por curiosidad vale la pena probarla. 8,5%. Degustada en el Manneken Beer de Pamplona.

10 de septiembre de 2016

De Molen & Laugar - Txapela & Klompen

De Bodegraven también le traje este souvenir a mi cuñado y el buen hombre tuvo el detallazo de abrirla y compartirla conmigo. Una cerveza muy peculiar y sin duda muy compleja.

Txapela & Klompen (txapela y zuecos) es una extraña Imperial Saison fruto de la colaboración entre De Molen y los cerveceros vascos Laugar. La cerveza en sí es una bizarrada total. Según reza la etiqueta: salted bourbon infused smoked imperial saison-wine-ish. Para cagarse. Si queréis originalidad esta cerveza se lleva la palma, porque sin duda no vais a probar algo como esto en la vida.

Según el facebook de los Laugar es una Triple Saison con sal de Añana, centeno, maltas de whisky ahumadas e infusionadas en bourbon. El resultado es acojonante.

La cerveza presenta un color ámbar de 20 EBCs y escasísima gasificación. En boca lo primero que nos sorprende es el punto salino en una cerveza de este estilo (en una Gose lo habíamos disfrutado hasta la saciedad, pero nunca en una cerveza tan potente) que ya te deja un poco descolocado. Es una cerveza dulzona y con sabor muy maltoso. Se nota el punto ahumado, que va creciendo conforme avanza la degustación y se calienta la cerveza. Afloran también matices de regaliz y caramelo. El sabor a bourbon es impresionante, delicioso. El conjunto en sí es muy complejo y si alguien está buscando una cerveza facilona y de trago ligero ésta no se la recomiendo. Lo mejor de todo es que pese a la bizarrada de la receta ¡la cerveza está muy buena!. Hay que degustarla poquito a poco, hicimos bien en compartirla, porque quizás una entera me hubiese costado acabármela, pero con el tiempo suficiente y el relax necesario, es una cerveza altamente disfrutable siempre y cuando vayas con la mente abierta y muy receptiva a una cosa así. El alcohol está muy bien integrado aunque al final se acaba notando (al loro, 13,6%). Comprada en la tienda del Browcafé De Molen por 5,10€.

9 de septiembre de 2016

De Molen - Bodegraven


El post de hoy me llena de emoción, ya que desde que probé por primera vez la De Molen Amarillo siempre había tenido en mente viajar a Bodegraven. Ese deseo no ha hecho sino que aumentar a medida que he ido probando el resto de su catálogo, absolutamente impresionante. Este verano por fin el sueño se ha hecho realidad gracias a mi mujer, que es una santa y soporta todas mis frikadas birrunas.

Aprovechando que estábamos de vacaciones en Ámsterdam decidimos emplear un día entero para acercarnos a esta pequeña localidad holandesa regada por el Viejo Rin. Valió mucho la pena. Os explico con detalle la experiencia para todos aquellos que queráis visitar sus instalaciones y la cervecería y por si os sirve de utilidad a todas las afortunadas y afortunados que vais a ir al Borefts Beer Festival. Espero que lo disfrutéis tanto como lo he hecho yo este verano.

Para llegar a Bodegraven evidentemente podéis ir en coche que es lo más práctico y cómodo. Delante mismo del Brouwcafé De Molen hay un aparcamiento que suele estar vacío (al menos cuando fuimos nosotros, en el Borefts no sé cómo se pondrá aquello). Como nos va la aventura y no nos gusta conducir trujaos decidimos ir en tren. Al no haber trenes directos desde Ámsterdam tuvimos que hacer trasbordo en Utrech. Os dejo aquí el enlace de la compañía de trenes. El trayecto en teoría dura unos 51 minutos yendo todo bien, pero haceos la idea de que es algo más largo. Nosotros a causa de un retraso perdimos en enlace durante la ida y tuvimos que esperar un poco más para coger el siguiente tren, cosa que no supuso ningún problema. La frecuencia de trenes en las líneas férreas de los Países Bajos es bastante alta y los horarios bastante amplios, así que no os preocupéis por perder un enlace o la hora de vuelta a casa. También es posible realizar el mismo trayecto haciendo trasbordo en Leiden, pero es más largo. Cada viaje cuesta unos 10,50€ por persona, así que el viaje completo sale por 21 napis. Desde la estación de trenes de Bodegraven hasta el Brouwcafé De Molen hay menos de 10 minutos andando. No tiene pérdida, recto y al llegar al Viejo Rin a la izquierda.

Brouwcafé De Molen
Nuestra primera parada fue el Brouwcafé De Molen. La verdad es que ver el molino allí delante tuyo impresiona y no voy a decir que no me emocioné. Alguna lagrimilla cayó. Lo tienen todo muy guay con una agradable terraza en el exterior junto al Viejo Rin. Como llegamos pronto y nuestro tour no empezaba hasta las 14:30 de la tarde decidimos comer antes para que a los niños no se les pasara la hora y nosotros hacer tiempo a la par que hacer una prospección birruna del lugar en sí.

El local es muy amplio y agradable. Cuenta con 24 tiradores, la mayoría de ellos de De Molen, pero también cuentan con algunos de ellos para estrellas invitadas, como por ejemplo Kaapse, Coronado, Nøgne Ø, Brekeriet, Burnside, Gänstaller, Antybrowar, Profesja, Cigar City y lindezas por el estilo. Como hacía un día soleado nos acomodamos en la terraza del exterior, para que los niños pudiesen hacer el cafre. El interior del Brouwcafé también es muy chulo, todo de madera, con taburetes en la misma barra y numerosas mesas. También es posible sentarse junto al canal y disfrutar de las vistas al Viejo Rin.

El tema pitanza es cosa seria. Yo me pedí el sandwich club -que era kilométrico- con pollo ahumado, ensalada de huevo, bacon y un festival de cosas más, mi mujer pidió el carpaccio con olivas, parmesano, piñones, alcaparras y salsa pesto. Como la chica no tiene manías con la comida al final me tuve que comer yo su carpaccio y ella mi sandwich, cosa que no fue ningún inconveniente porque estaba todo absolutamente delicioso. Para los niños pedimos una hamburguesaca (al loro, era la pequeña) brutal. El resto de la carta de comidas cuenta con numerosísimos wraps, ensaladas y sopas.


Pero atención, porque la cosa se pone muy interesante con la carta de cenas (no nos pudimos quedar a cenar pero la vida es larga, ¡ya volveremos!) donde ofrecen pollo satay, lomo de cerdo, quiches, bacalao con salsa de espárragos, risotto de calabacín, costillas asadas con tomate y la hamburguesaca de 220g. Todo con una pintaza brutal. Nos sorprendió que había mucha gente que tan solo iba a comer, clientela bastante local y muchísimos menos beergeeks de los que me esperaba, creo que el único freak era yo. El servicio de lujo desde el minuto 1 hasta que nos fuimos, amabilísimos, muy simpáticos y súper agradables.

Brouwerij De Molen
Las visitas guiadas a la cervecera solo se realizan los sábados. Existen dos turnos, el primero, a las 12:30 en neerlandés y el segundo, a las 14:30 en inglés. En su página web indica que la duración es de entre 80-90 minutos, pero a nosotros nos tocó el guía enrollao que se explayó mogollón y se tiró más de dos horazas enseñándonoslo todo y explicándonos todos los detalles acerca de la elaboración de sus cervezas. El tío se lo curró mucho. El tour cuesta unos 17,50€. Los críos no pagan, siempre y cuando esto no suponga que algún adulto se tenga que quedar fuera del tour, ya que solo disponen de 20 plazas por visita, en ese caso cobrarían 6,25€ por churumbel. El precio incluye la degustación de cinco de sus cervezas (evidentemente los niños no privan). Es necesario reservar con antelación. Os aconsejo no pasaros mucho durante la comida porque luego hay que hacer huequecico para las cinco birras del tour. Que lo sepáis.

La visita comienza en el mismo molino, donde en sus orígenes Menno Olivier empezó a elaborar las cervezas. Actualmente es donde se emplaza en Brouwcafé De Molen. Allí explican todo el proceso de elaboración de cerveza y los factores que influyen en éste. También nos explicaron que el agua que se utiliza es la del Viejo Rin, tanto para la cerveza como para la refrigeración. En su día, en las antiguas instalaciones llegaron a producir 100.000 litros de cerveza al día, eso al mes son unos tres millones de litros, con todo el trajín que suponía esto para almacenarlas. Siempre andaban de aquí para allá, yendo y viniendo, esto dio origen a los originales nombres de las cervezas, muchos de ellos compuestos por dos palabras.

Más tarde, tras haber degustado las tres primeras cervezas, la visita continúa en las instalaciones actuales de la cervecera, que están ubicadas a tan solo 150 metros del molino, muchísimo más grandes y con unos fermentadores bastante bestias. Me hizo mucha gracia que cada uno de ellos era un personaje de Star Wars. La coña empezó porque una de sus máquinas se parecía a R2D2, y han ido bautizando todos los artilugios de la cervecera con nombres de la saga (incluso Jar Jar Binks).

Más adelante se accede a la sala de máquinas, donde pudimos observar la embotelladora, la etiquetadora y la máquina que pone las chapas (¿se llamará chapera?). El guía después nos acompañó a la sala frigorífica donde guardan los lúpulos y nos dejó esnifar una saca de Simcoe que nos dejó flipaditos vivos. Continuamos por el almacén donde pudimos observar centenares de palés cargaditos de cajas y cajas de felicidad que serán enviadas por todo el globo terráqueo.

La cosa se puso eréctil cuando accedimos a la sala de barriles. Allí es donde se envejecen en barriles de roble las obras maestras de la cervecera. Centenares de barriles de bourbon, ron y de Rioja (concretamente de las bodegas El Coto) que potencian aún más los sabores y que mejoran las ya excelentes cervezas de De Molen. ¡Sí!, aquella Hel & Verdoemenis bourbon barrel aged que te bebiste aquella Navidad mano a mano con tu viejo se envejeció aquí. Lagrimones. Gallina de piel. Happiness. Tras hacernos las fotos de rigor y petar la xerradeta  con los compañeros de tour volvimos a la terraza del brouwcafé para acabar de degustar las dos últimas cervezas que nos quedaban pendientes: la Amarillo y la Hel & Verdoemenis. Tras disfrutar de las últimas cervezas y comentarlas con el guía se dio por finalizado el tour. La verdad es que muy completo, tanto por la duración como por las explicaciones de todos los procesos. El guía genial. De 10.

Una vez concluido el tour es posible acceder a la tienda de las golosinas, donde se puede  adquirir gran parte del catálogo de De Molen, así como de otras importantísimas cerveceras de todo el mundo: Kaapse, Coronado, Maui, Karl Strauss, Hopworks, Hoppin' Frog, Hair of the Dog, Mission, Kees, Brew by Numbers, The Kernel, Magic Rock, Lost Coast, Mad River, Alameda, Caldera, Black Diamond, St. Florian's, Nøgne Ø, Gänstaller. Austmann, RedChurch y un larguísimo etcétera. También es posible adquirir merchandising, como camisetas, gorras, glassware y todas las freakadas posibles para el más exigente de los beergeeks. Para casa se vino una camisetita -que cada vez que me la pongo se me cae la lagrimilla- y una botella de Hel & Verdoemenis Bourbon Barrel Aged que reseñaré dentro de dos años, porque según las palabras del guía "esta cerveza ahora mismo está de puta madre, pero si la dejas añejar un par de años más va a ser la puta bomba", y así lo estoy haciendo, guardadita en el trastero resguardada de la luz y de los cambios bruscos de temperaturas. Si queréis saber cómo está tendréis que esperar a la reseña que haré en 2018. ¡Estad atentos!.

Tras finalizar nuestra fructífera jornada en Bodegraven regresamos hacia Ámsterdam muy satisfechos por el trato recibido por todo el staff de De Molen, desde la camarera que nos atendió durante la comida hasta el guía que nos acompañó durante el tour, ¡todos geniales!. Os estamos muy agradecidos. Brouwerij De Molen, ¡ya formáis parte de nuestra familia birruna!.

Balance de daños:

De Molen - Vuur & Vlam. Para hacer el aperitivillo me pedí esta IPA elaborada con lúpulos Galena, Chinook, Simcoe, Cascade y Amarillo. Pese a llevar una carga de lúpulo bastante considerable me ha agradado encontrarme el sabor del cereal bastante perceptible y muy rico, ahora eso sí, amarga cosa fina. 6,2%.

De Molen - Hoger & Lager. Mi mujer se pidió esta excelente Hoppy Lager, muy ligera de trago. Refrescante, bastante rica, con una carga de lúpulo considerable y con un final muy seco. 5,4%.

Brewski & Brekeriet - From Skåne with love. La idea primigenia era ser muy estrictos y degustar solo las cervezas de los de Bodegraven, pero a uno le entró la tentación y considerando que posteriormente íbamos a catar 5 de sus cervezas acabé rindiéndome ante este cervezón fruto de la conexión sueca. Una Saison extraordinaria, repito, extraordinaria, de riquísimo sabor a cereal, donde se nota el sabor del trigo y con un punto ácido muy refrescante. Colosal, entró casi a cascoporro. 6,0%.

De Molen - Licht & Lustig. Primera cerveza del tour. Una Bitter muy rica con ese puntito british (90/100 en Ratebeer, al loro, entre el Top 50 de cervezas de su estilo a nivel mundial), con el plus de tomársela allí mismo, fresquísima, sin haber recorrido ni tan solo un kilómetro. Excepcional.

Kaapse - Harrie. Segunda cerveza del tour. Saison de los colegazos de Rotterdam Kaapse Brouwers. El guía nos explicó la relación estrecha entre ellos y los De Molen, pero con mi paupérrimo inglés no me enteré de mucho, todo sea dicho. Rica, con el cereal bien presente y algo de grano en crudo, diría yo, por el peculiar sabor. 5,5%.

De Molen - Hamer & Sikkel. Porter suave de los neerlandeses, con un puntito suave de torrefacto, algo de regaliz muy suave y armonizado, cafecito... mmm deliciosa. 5,2%. Aquí ya empecé a estar un poco perjudicao, menos mal que volvimos en tren. 5,2%.

De Molen - Amarillo. Potentísima Imperial IPA, uno de los buques insignia de la cervecera de Bodegraven. Una gozada poder volver a degustarla tan fresca. Podéis volver a leer la reseña clickando aquí. 9,2%.

De Molen - Hel & Verdoemenis. Impresionante Imperial Stout para poner el broche de oro a una jornada excepcional. Cervezón donde los haya (100/98 en Ratebeer). Intensa, sabrosísima, lagrimones de felicidad, café, cacao puro, una locura en el paladar. Allí con la toña en la terracita la disfruté muchísimo, pero más la voy a disfrutar en casa con la bata de guatiné y las pantunflillas de felpa. Gloriosa. Orgásmica. 10,0%.

Brouwerij De Molen                 Doortocht 4, Bodegraven (Países Bajos)                       +31    172   610   826
Brouwcafé De Molen               Overtocht 43, Bodegraven (Países Bajos)                     +31    172   610   848                      www.brouwerijdemolen.nl    

27 de abril de 2015

De Molen - Rasputin

De Molen, esos viejos conocidos. ¿Quién no ha alucinado con la De Molen - Amarillo o con la Single Hop Citra?. Hoy le toca el turno a uno de sus clásicos: Rasputin, su Imperial Stout. Un icono de los de Bodegraven.

Sirvo este petrolaco en mi copa TeKu, poquito gas, densica... la cosa impone. Ya al olfato nos llega el olorcito a cafetazo y notas de regaliz. Como la criatura tiene solo 10,7% de graduación decido que voy a tomármelo con mucha calma. Vamos allá.

Elaborada con maltas Pale, Chocolate y maltas caramelizadas de Cebada y con lúpulos Premiant y Saaz, para que veáis que con el Saaz además de Pilsners se pueden hacer otras maravillas.

La Rasputin es una Imperial Stout que empapa la boca de café, todo el torrefacto bien presente, las notas de regaliz que asomaban al olfato también aparecen en el sabor, se nota también ciruelas pasas muy tenues y muy, muy presente el alcohol, que te deja ese calorcete bajando por la garganta, demasiada graduación como para camuflarla. Un pepinaco de los que molan, de momentazo sofá nocturno con la muchachada ya planchando la oreja.

5 de noviembre de 2014

De Molen - Lentehop

No, no pongáis cara de terror, la Lentehop afortunadamente no es una cerveza elaborada con lentejas, de momento a nadie se le ha ocurrido esa atrocidad, aunque al paso que vamos no tardaremos en ver una truñibirra de ese calibre con chorizo incluido. Si ya hemos visto cerveza para perros elaborada con trozos de carne, no os preocupéis que el apocalipsis tarde o temprano llegará.

Vayamos por faena. La De Molen Lentehop. Yo de esta brouwerij todavía no conozco ninguna cerveza mala, ni siquiera regular. Lo que me hace plantearme en un futuro no muy lejano una visitilla para ver a mis ídolos de la cervecera del molino. Se aceptan donativos.

La Lentlehop es una cerveza de estilo India Pale Ale de color amelocotonado y de escasa gasificación. Ha sido elaborada con malta Pils y otras maltas caramelizadas. Los lúpulos que han empleado en esta receta son: Saaz, Columbus y Cascade, todo un clásico de nuestras lupulizaciones birrunas. De sabor es una cerveza de sabor muy marcado a lúpulo, muy intensa, resinosa y extra amarga. Una lupulización fuerte pero sin llegar a resultar estridente. También se perciben ciertas notas afrutadas pero toda la carga resinosa y de pino se carga todo el sabor y los aromas a frutas. Una lástima. 6,2%. Una IPA cañera. Ponte algo de Slayer para catarla.

8 de marzo de 2014

De Molen - Single Hop Cascade

De extraordinario e intenso aroma frutal, donde destaca el melocotón y de generosa y cremosísima espuma.

La Single Hop Cascade es dulce y suave, de lupulización perfecta y fuerte amargor, potente y a la vez seco. Un tanto turbia y de color amelocotonado.

De 4,8% y lo más sorprendente de todo es que esta maravilla está hecha con tan solo un tipo de lúpulo: el Cascade. Me quito el sombrero señores, a sus pies.

Lo mejor de la Brouwerij De Molen es que uno va a tiro hecho, ¿alguien ha probado alguna De Molen que estuviera mala?. No existe nadie sobre la faz de la tierra que le haya sucedido semejante desastre.

Habrá que ir pensando un viajecito a la tierra de los tulipanes.

1 de febrero de 2014

De Molen - Single Hop Citra

Uno de los factores por los que me gusta beber cervezas single hop es porque al utilizarse tan solo una única variedad de lúpulo el bebedor puede apreciar exactamente qué es lo que le aporta a la cerveza: aroma, sabor, amargor. Una auténtica gozada. Este placer se acentúa cuando uno, a base de experiencia empírica (usease de darle al drinkin' cosa fina) empieza a descubrir cuales son sus lúpulos favoritos. 

Este es mi caso, que soy un apasionado del Citra.  El placer aumenta exponencialmente cuando los brewers son la gente de De Molen, los genios de Bodegraven, en Países Bajos, donde tarde o temprano iremos a hacerles una visita. Os aseguro que lo merece.

La Single Hop Citra es una IPA colosal de marcado aroma frutal, de generosa y cremosa corona de espuma, suave y ligera y con un amargor final seco y duradero acojonante. El sabor a fruta tropical te empapa la boca sorbo a sorbo. De tan solo 4,8% entra de muerte. Una de mis favoritas elaborada por unos de mis cerveceros favoritos. Chapeau.

8 de noviembre de 2013

De Molen - Amarillo

Una de mis cervezas favoritas elaborada por los genios de Bodegraven,  en Países Bajos. Una Double IPA colosal.

Elaborada con maltas Pale y Caramel, lúpulos Sládek y Saaz (ambos checos) y evidentemente el dry hopping de Amarillo, que es el que da nombre a la cerveza.

La primera vez la prové de tirador en "La cervecita nuestra de cada día" y me pareció espectacular. Muy dulce y afrutada y ligera pese a su alta graduación. También recuerdo un amargor final persistente y seco.

Un año después de botella, la he notado más carbonatada y de color más oscuro. De aroma a uva y fruta menos intenso que la de tirador y de sabor mucho más marcado y fuerte. 

El alcohol está demasiado bien integrado, cosa que la hace peligrosísima, ya que tiene nada menos que 9,2% de graduación. He encontrado también un punto más tostado, incluso ahumado, y menos amarga. El punto dulzón es muy notable debido a las maltas caramel. Sea como sea, de tirador o de botella sigue siendo un cervezón. ¡Salud!