30 de enero de 2026

De Dolle - Dulle Teve Reserva

Y por si no habíais tenido suficiente turra de cervezas belgas, pues hoy os traigo otra. Ácida sí, Lambic no.

Vuelve, a casa vuelve, nuestra bienamada cervecera De Dolle con su zorra pirada. La Dulle Teve normal ya la caté hace 5 años. A principios de este mes, tuve ocasión de visitar la cervecería La Bona Pinta de Barcelona, di con la edición Reserva de este clásico moderno y no quise perdérmelo.

Toma como base la Tripel subidita original y la añeja durante 20 meses en barriles de vino del Priorat. Se trata de la edición de 2022 (embotellada en 2024).

La sirvo en el cáliz que me proporciona el establecimiento. Presenta un color caramelo con tintes ambarinos. Carbonatación moderada. Da para una escasa corona de espuma blanca de persistencia baja.

En nariz cuenta con un aroma a establo muy salvaje. También se dejan entrever aromas de uva y cava. En boca es una cerveza muy dulce, de sabor achampañado y muy ácida. Nada facilona, muy compleja y no apta para paladares noveles. La graduación tampoco ayuda a que la cosa se ponga fácil. Rara, con notas de vino, sabor a uva, cava, muchísimo Brett y bastante avinagrada. Todo muy raruno, muy complejo, pero sí disfrutable. Yo la gocé, pero advierto, si no lo tenéis muy claro ni lo intentéis. 10,0%. Botella de 33cl.

29 de enero de 2026

Lindemans - Kriek

Siento pegaros el bajonazo así de abruptamente, pero en ocasiones me veo obligado a meterme por estos derroteros. Qué le vamos a hacer.

Vuelven a la palestra Lindemans, que durante su paso por el blog ha tenido momentos altos y bajos... pues hoy toca de los bajos.

Hace unos días, hallándome yo en el supermercado, inmerso en mis quehaceres mundanos, advertí que en un estante, había una cerveza que no había pasado por mi cuenta de Untappd. No es que fuera yo muy fan de elixir escogido, pero no está la inflación como para hacerle ascos a nada. Directly to the basket.

Vayamos por partes. Dentro de las cervezas Lambic, o si me apuras de las cervezas Kriek ¿sería esto de lo más selecto? En absoluto. Es una buena cerveza? Tampoco. ¿Es un buen producto gastronómico? Ni muchísimo menos. Entonces, ¿para qué comprarse una cerveza como ésta? Bien, creo que si su cometido es meterse algo fresco que entre bien a la hora del aperitivo, pues ni tan mal. Es decir, esto entra bien fresquito, con unas gildas y unas patatas fritas sin más pretensiones que eso. Ahora bien, si nos ponemos exquisitos... pues te toca rascarte el bolsillo. Esto es así.

Al turrón. Saco el papel de aluminio -afortunadamente la chapa lleva dibujo- para abrir y servir la cerveza. Como la botella es de 25cl y sé de antemano que no voy a conseguir llenar la copa, me afano en escanciar a tope. Consigo una gruesa corona de espuma compacta y persistente de color rosa pálido. La cerveza en sí presenta un color rojizo bastante oscurete. Límpida, sin turbideces.

En nariz es todo sirope de cereza. En boca es todo sirope de cereza. Un puntito ácido refrescante y a correr. Creo que me costó 2,29€. Hasta nunquiiiiii.

28 de enero de 2026

Oud Beersel - Bzart Lambiek

Y doy el remate final a la compra que hice en Het Huis Van De Geuze hace ya varios años. Hice la previsión que me iban a durar un par de años, y final se me ha acabado doblando. No les ha sentado nada mal el tiempo a las últimas botellas que he abierto.

Como traca final quedó la Bzart Lambiek de la cervecera Oud Beersel. Se trata de una cerveza Lambic elaborada siguiendo el método tradicional para vinos espumosos y cervezas de fermentación espontánea. Se trata de la edición de 2018. La penúltima de esta serie que se ha fabricado.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un bonito color dorado, límpido. Muy buena carbonatación. Da para una generosísima corona de espuma de aspecto jabonoso, color blanco y persistencia media.

Al asomar la tocha me vienen agradables aromas cítricos que me recuerdan al limón. También todo el punch del Brett y rollo cueril. En boca es una cerveza muy seca (después de 8 años entiendo que ya se han consumido todos los azúcares). Nada de ácido acético, cero vinagrete, pero sí un Brett muy interesante, que aporta la acidez justa, sin idas de madre. Notas afrutadas de limón, corteza de lima y membrillo. Fondo muy granjero, con notas de cuero y madera y un final sequísimo. Una jojoya. Si tenéis oportunidad de conseguir la de 2023 yo no me lo pensaría. 7,0%. No se sube nada. Comprada en Het Huis Van De Geuze por 13,42€. Botella de 75cl.

27 de enero de 2026

Boon - Vat 109

La que sí que tuve ocasión de catar -y bastante bien, por cierto- fue la barrica de al ladito, la 109. Quizás no sea tan célebre como la laureada 108 pero ojito, porque también es cosa fina.

Pues aquí tenemos a Vat 109 de la cervecera belga Boon, mundialmente conocida por sus Gueuzes Monoblends. Ésta en concreto fue cocinada el 16 de abril de 2014 y embotellada el 18 de abril de 2016.

La sirvo en el vaso viejuno para Gueuzes que me compré años ha en In De Verzekering Tegen De Grote Dorst. Presenta un color dorado subido, con tendencias hacia lo anaranjado. Bastante límpida, pero inevitablemente con los restos de levadura, que se quedan en el fondo de la botella. Bien de carbonatación, con una moderada corona de espuma, que si bien no es excesivamente duradera, al menos da para que pueda tomar la instantánea sin que desaparezca por completo.

Al asomar el napial me vienen aromas que me recuerdan a la sidra. Buena dosis de cuero y madera. En boca es una cerveza muy agradable y afinada. Acidez sin irse de madre, incluso más de 10 años después de su cocción. Todo ese punto de sidra y manzanas, con la complejidad que aportan el cuero y la madera, y toda esa aura granjera. Para llevar un 90% de Lambic vieja esto entra suave como la seda. Entre la anterior y ésta, seguramente me quedaría con la 108, pero que vamos, esto también es un trabajo extraordinario. 8,25%. Alcohol perfectísimamente bien integrado. Comprada en Het Huis Van De Geuze por 8,22€. Botella de 37,5cl.

26 de enero de 2026

Boon - Vat 108bis

Menudo monográfico me estoy pegando. Y lo que te rondaré morena. Por si no habíais tenido suficiente acidez, vais a necesitar un par de cajas de Almax Forte para lo que queda de semana.

Hoy le toca el turno a Boon. La última botella que me abrí fue justo hace tres años y ya iba siendo hora de ir desempolvando lo que me quedaba en el trastero.

Pues aquí tenemos su Vat 108bis. No tuve ocasión de comprar la 108 normal para comparar, pero que vamos, duermo a pierna suelta igual. En su día ya expliqué cómo elaboraba Boon sus cervezas Monoblend. Echadle un ojete a la reseña de la Vat 91. El ejemplar de hoy fue cocinado el 27 de abril de 2016 y embotellado el 28 de noviembre de 2018. Como fecha de consumo preferente te daban hasta 2038, así que incluso podía haber alargado la espera.

Descorcho y sirvo en vaso para Gueuzes para la tercera edad. En nariz la cosa ya pinta muy interesante. Notas de cuerazo, madera, el Brett asomando la cabeza y mucha granja. En boca me ha parecido una cerveza excepcional. Para ser 90% de Lambic vieja me parece extremadamente bien equilibrada. Muy compleja, con la acidez bastante comedida (incluso tras 8 añazos de guarda), esas notas de cuero, sensación de establo, la madera de la barrica 108 y un puntito dulce que ha logrado sobrevivir y que es el que equilbra perfectamente la cerveza. Un trabajo muy bien hecho. 8,0%. Comprada en Het Huis Van De Geuze por 8,22€. Botella de 37,5cl. Joyaza.

20 de enero de 2026

3 Fonteinen - Intense Rood

Toca subir la intensidad de la apuesta y mevoy al puto top: 3 Fonteinen.

De 3 Fonteinen no hay nada malo, esto es así. Algunas buenas, algunas muy buenas y algunas putas maravillas, pero malas ninguna.

Llega para quedarse en el blog para la posteridad Intense Rood, una de sus Kriek de gala. Normalmente no suelo confiar mucho en las cervezas Kriek porque en muchas ocasiones encuentro que la fruta está ahí de soslayo. Pero en esta ocasión, afortunadamente los de Beersel han mandado mi teoría al garete.

Se trata de la mezcla nº118, embotellada el 17 de octubre de 2019. Lleva un blend de ocho lambics diferentes de entre uno y dos años de envejecimiento. Posteriormente se realiza una maceración en barrica de madera a razón de 498g de cerezas por litro de cerveza.

Descorcho y sirvo en el vaso para Geuzes que me compré en In De Verzekering Tegen De Grote Dorst en el ya lejano 2020. Efectivamente presenta un color rojizo intenso. Notas cobrizas, ambarino subido, muy bonito. Carbonatación baja, pero al menos da para una efímera corona de espuma, fina, poco duradera, de un color blanco con tendencias rosáceas. Buena retención del carbónico. Burbujita fina.

En nariz es realmente el festival de la cereza. En boca ese medio kilazo de cerezas por litro se hace notar, con un sabor intenso y delicioso. Mucha cereza, una acidez bastante tolerable, con notas de cuero y madera que aportan bastante complejidad al conjunto, y la fruta que es una locura. La cereza es riquísima pero también da a lugar a que se le puedan sacar notas de granada y un punto dulce que a veces me va recordando al sabor de las piruletas de forma de corazón. Yo creo que es de las mejores Kriek que me he bebido nunca, y a bastantes años luz de la Kriek normal de 3 Fonteinen. Vale la pena pagar la diferencia de precio. Aunque manda huevos la cosa que me ha costado la Intense Rood más barata que la Kriek normal. 6,6%. Comprada en Het Huis Van de Geuze por 9,25€. Botella de 37,5cl.

19 de enero de 2026

Owa - Lambic Rose

Poco a poco voy fúndiéndome las pocas referencias que me quedaban en el trasterete. De las botellas que compré en su día de Owa, me las fui trincando con bastante alegría y entusiasmo, pero ésta -no sé el motivo- se quedó en el olvido.

No te preocupes que hoy me he puesto nostálgico, así que voy a hacer un revival maravilloso, y posteriormente me voy a marcar un Manneken Pis. Hoy le tocael turno a Lambic Rose, de la brasserie de Leo Imai.

Efectivamente se trata de una cerveza Lambic, elaborada con malta de cebada y trigo, lúpulo y la adición de pétalos de rosa e hibisco. Se trata de la edición de 2021.

Sirvo en vaso viejuno para Geuzes. Tiene un color dorado con tintes anaranjados, con cierta tendencia a lo rojizo, pero nada subido. Carbonatación baja. Capa de espuma fina que no tarda en desaparecer.

En napia se percibe prácticamente todo el lado salvaje, más evidente, que no el floral, que de momento no aparece. En boca es una cerveza ácida, pero muy marcada por el ácido acético. Vinagrete a tope, aunque también buenas dosis de brett, notas de cuerazo y madera, y con un puntito sutil y lejano de rosas. Demasiado lejanas. Quizás si me la hubiera bebido cuando la compré las hubiera encontrado más evidentes. Nunca lo sabré. 5,5%. Comprada en Het Huis Van De Geuze por 6,76€. Botella de 37,5%.

18 de enero de 2026

Lambiek Fabriek - Brett-Elle

Y qué bien lo está haciendo la gente de Lambiek Fabriek. Ya pasaron por aquí hace casi cuatro años, y ahora tocaba abrir su Brett-Elle, que llevaba ya varios años de guarda en mi trasterete. 

Se trata de un blend de varias cervezas Lambic de uno, dos y tres años, añejadas en barrica de roble.

No le ha sentado mal el tiempo a esta jojoya, que me ha parecido excepcional, y que a partir de ahora tendré muy en cuenta en mis futuras compras. Birrotes de este calibre, a estos precios y además en formato 37,5cl pocos vas a ver.

Me dejo ya de tantos preámbulos y voy al turrón. La descorcho y sirvo en vaso viejuno para Gueuzes. Presenta un color dorado brillante muy vivo, bastante límpido. todo el poso se queda dentro de la botella, pegado al vidrio. Muy buena corona de espuma, compacta, tupida y de color blanco de persistencia media-baja.

En tocha me vienen aromas afrutados que me recuerdan a la manzana y la sidra, pero con notas de cuero y madera pululando de fondo. En boca es una cerveza excepcional, mezclada con maestría. El brett presente, pero bastante moderado incluso con 5 añazos de guarda. La cosa va en sintonía con el aroma: esa parte afrutada de manzana y sidra sigue presente, pero con todo el punch que le da la madera, y el Rock 'N' Roll del brettanomyces. Notas de establo, granja, con mucha complejidad pero sorprendentemente muy bebestible y absolutamente deliciosa. Me ha encantado. Como diría el amigo Joe: Directa a favoritos. 6,3%. Comprada en Het Huis Van De Geuze por 3,65€. Botella de 37,5cl.

17 de enero de 2026

De Troch - Oude Gueuze Cuvée

Si no queríais caldo, vais a tener tazas para varios días. Hoy traigo de vuelta a unos viejos conocidos, los belgas De Troch, para reseñar unas de sus joyitas.

A los de la brasserie de Ternat, los considero como los Curros Romeros de la cerveza belga. Capaces de lo mejor y de lo peor. Si alguna vez habéis tenido ocasión de degustar su Banana Chapeu sabréis de lo que hablo. Sin embargo, también son capaces de dar lo mejor de sí mismos, y a las pruebas me remito. Me complazco mostrandoos su Oude Gueuze Cuvée.

La descorcho y sirvo en vaso yayuno para cervezas Gueuze. Presenta un color dorado límpido. Carbonatación baja, que da para una moderada corona de espuma de poca duración. Burbuja fina y retención del carbónico buena.

En nariz se perciben ya notas de cuerazo, vinagrete y madera. En boca es una cerveza ácida, como cabía esperar, pero sin rebasar los límites de lo chirriable. Notas de brett muy ricas, en el punto justo, con todo ese entorno de establo característico. El ácido acético tiene también su cuota de protagonismo. Puntito vinagril suave, que para mi gusto personal no me desagrada, aunque puedo entender que no a todo el mundo le pueda parecer rico. Final seco como tu suegra el día que le pediste matrimonio a su hija. 5,5%. Comprada en Het Huis Van de Geuze por 2,66€. Botella de 37,5cl.

16 de enero de 2026

Girardin - Kriek

Vamos a tener un enero en elque vamos a tener que comprarnos una buena caja de Almax porque vienen varias reseñas de cervezas Lambic.

Hoy vuelve a casa, vuelve al hogar, la cervecera belga Girardin, en la que será su tercera entrada en el blog -que no en mi vejiga-. En esta ocasión, me reservé para el final la Kriek de la casa.

La receta lleva malta de cebada, trigo, lúpulo y un mínimo de 150g por litro de cerezas con hueso.

La sirvo en vaso de yayus bebedores de cervezas Lambic. Color entre rojizo y anaranjado muy subido, quizás con algún destello cobrizo. Carbonatación escasa, que da lugar a una mínima capa de espuma que desaparece rápidamente. El carbónico persiste un poco más, con cierta retención.

En boca es una cerveza dulce, no excesivamente ácida, bastante equilibrada, quizás un tanto decantada hacia la balanza de la fruta, muy disfrutable. La cereza muy rica, muy sabrosa. La verdad es que a la hora de comprar cervezas Kriek tengo mis reparos porque en contadas ocasiones suele brillar la cereza. Ésta es de las que sí, donde la fruta es la protagonista, con la cereza deliciosa, un puntito de madroño extraordinario y también notas que me recuerdan a la ciruela. El punto salvaje muy comedido, pero no por ello deja de ser interesante. Puntito del brett, cuerazo, no he notado vinagrete en exceso, y la verdad es que en conjunto es una cerveza muy disfrutable. A la salud del amigo Hugo que fue el que me la recomendó. 5,0%. Botella de 37,5cl. Comprada en Het Huis Van De Geuze por 2,54€. Un regalazo para el bolsillo.

15 de enero de 2026

Oud Beersel - Framboise

Hace meses que no hago una compra cervecera como las de antaño -está la inflación como para darse muchos caprichitos- así que estoy tirando de bodeguita de guarda, donde albergaba desde hace años algunos tesoretes de más allá del río Senne.

Una de las que he disfrutado a finales del año pasado es la Framboise de la inefable cervecera Oud Beersel.

La cerveza lleva malta de cebada, trigo, 220g de frambuesas, 50 de guindas y saltos. Esto último intuyo que se refiere a lúpulos. Habría que replantearse seriamente la reimplantación del garrote vil en este país para utilizarlo con algún que otro traductor.

La sirvo en vaso viejuno para cervezas Lambic. Presenta un color anaranjado subido, cobrizo, bastante rojizo. Carbonatación escasa, espuma nada persistente, aunque sí tiene cierta retención del carbónico que se va manteniedo, de burbuja fina y que da cierta sensación picantona en la lengua.

En napia la frambuesa se hace notar. Muy bien. Se nota también ese fondillo Lambic, de fermentación espontánea, que ya nos vaticina cierta acidez en boca, aunque sin resultar nada excesivo ni salvaje. En boca me ha sorprendido, porque después de tantos años de guarda, la frambuesa estaba muy sabrosona, con un sabo delicioso, y que balancea perfectamente la acidez de la cerveza. El lado salvaje bastante comedido. Ácida sí, ida de madre no. Puntito sidroso, un pelín avinagrado, y con el brett suave que hace que la cerveza sea bastante disfrutable y a la vez muy interesante por todo ese perfil salvaje, no muy pronunciado pero sí presente. Muy agradable y perfecta para iniciarse por estos derroteros. ¡Ah! ¡la fruta es toda natural! Nada de siropes, concentrados, ni mierdas por el estilo. Comprada en Het Huis Van de Gueuze por 3,81€. Botella de 37,5cl. Una gran inversión. 5,0%.

10 de enero de 2026

Artizanale - Madrid

 

En primer lugar, feliz 2026 a todos. Voy a comenzar el año reseñando la última visita a una cervecería/restaurante que hice, allá por el mes de noviembre del pasado año. No por falta de ganas, sino de tiempo, es que no he podido publicar la reseña hasta hoy.

Madrid es una ciudad con un vibrante panorama cervecero, sin embargo, se me ha resistido mucho en el blog y muchos de los viajes cerveceros que tenía planeados a la capital se han visto frustrados. En esta ocasión tuve mejor fortuna y pudimos organizar una escapada fraternal de un fin de semana, que dio mucho de sí, pero que a nivel cervecero únicamente me dio la vida para visitar la pizzería Artizanale. Mesa reservada con días de antelación. Fue bajarnos del tren, dejar las maletas en el hotel y salir cagando leches para cenar unas ricas pizzas y regarlas con unas buenas cervezas.

Ruge el tigre de Chamberí. Son finales de noviembre, ni siquiera ha comenzado el Adviento, pero el señor alcalde ya ha dado luz verde para encender el alumbrado navideño. Aún faltan más de tres semanas para la Navidad, pero ya se huele algo en el aire, se ve en el brillo en los ojos y en las sonrisas de la gente. Amigos haciendo cola para hacerse la foto en el marco navideño iluminado del barrio de Chamberí, una animada cuadrilla que sale del chino con las compras alcohólicas de última hora, y la calle de Santa Engracia que se convierte en el escenario perfecto para un desfile que es un ir y venir de comparsas que están listas para pasar un buen rato y disfrutar de la amistad. La alegría es palpable en el ambiente -salvo para los vecinos que no tienen un buen aislamiento acústico- y en medio de todo este meollo se encuentra la pizzería que vamos a visitar hoy: Artizanale. Quizás no hayan abierto en la edad de oro del craft español, pero con tan solo medio año de vida ya tienen el local a reventar.

Artizanale es una pizzería y a la vez una cervecería artesanal hermana del Beerhouse Chamberí y del Beerhouse La Latina. Es un lugar muy versátil, con gran cantidad de espacios y rincones donde poder disfrutar del combo perfecto: birra y pizza.

En el exterior cuentan con una amplia terraza donde poder gozar de unas buenas cervezas al aire libre. Perfecta para el sector fumeta, también para todos aquellos a los que les encanta disfrutar del trasiego de la calle. El lugar indicado.

Como somos frioleros nos aposentamos dentro. Nos habían reservado una mesita para los tres que éramos. Nada más entrar nos saluda la barra, con un neón luminoso con el logo del negocio. Hay unos grandísimos ventanales que permiten que durante el día entre mucha luz natural, y la decoración en obra vista y madera y una iluminación suave nos aportan calidez durante la noche. El espacio que queda entre la barra y los ventanales es estrechito y tan solo da para unas barras con taburetes y unas mesas pequeñas. Hay mucho trajín y no es precisamente un lugar tranquilo estar en mitad del pase de cocina y la salida de barra. Eché de menos un lugar en la barra para poder apostarse y charlar tranquilamente con el barman, pero dada la distribución del negocio es prácticamente imposible.

Afortunadamente hay un piso abajo que es gigantesco. Al encontrarse en un subterráneo quizás es un poco más sombrío y a mi parecer menos agradable, pero sí más tranquilo y mucho más amplio, donde la afición del Sporting de Gijón puede ver los partidos de su equipo cómodamente, regando el evento con las mejores cervezas.

Mayor número y mayor tamaño de mesas, mayor espacio y un proyector en pantalla gigante para televisar los deportes. Incluso hay un futbolín para poner a prueba esas muñecas. La sala subterránea se convierte así en un espacio perfecto para cenas de grupo, catas, cursillos, eventos tipo meet the brewer o incluso conciertos.

Vayamos a lo que interesa: las birras. La selección de Artizanale es impecable. Cuentan con dieciocho grifos, uno de ellos con difusor para las cervezas Stout, y otro de apertura lateral con compensador para las cervezas Lager. Su pizarra suele tener muchísimo lúpulo, aunque con espacio para varias Sours, algunas Stouts, varias referencias belgas y alguna que otra Lager.

Por si no tuviéramos suficiente con su selección de barril cuentan con una nevera que es un locurón. Varias referencias de Weaver Hollow (considerada una de las mejores cerveceras ¡del mundo!), Casey, Anchorage, Tripping Animals, Cellarmaker, HOMES, Revolution, 3 Sons, Bottle Logic, Cycle, Jackie O's, Schramm Mead, Messorem, Third Moon y Badlands desde territorio norteamericano; Verhaeghe, Cantillon, 3 Fonteinen, Orval, Rochefort, St. Bernardus, Rodenbach, Van Steenberge, Huyghe, Chimay, St. Feuillien y The Musketeers desde tierras belgas; Fauve y Outer Range representando al país vecino; DosKiwis, Oso, Laugar, Màger y otros tantos desde territorio nacional; y Hop Hooligans del resto de Europa. 

Y para tanto alcohol habrá que preparar un buen cojín en el estómago para no acabar peor que Melendi en un vuelo internacional. Para abrir boca podemos comenzar con un vitello tonnatto, una carciofina, una lasaña a la boloñesa, pan de ajo con pesto silvestre o la provoletta affumicata con foccacia. Para continuar la fiesta tenemos 14 tipos de pizza a nuestra disposición. Y para finalizar el ágape podemos coronarlo con una copa de helado o un tiramisù.


Nosotros optamos por la Santina -con albahaca, alcaparras, anchoas, cebolla morada y olivas negras- la caprichosa -con salame dolce, prosciutto, olivas negras, champiñones y alcachofas- y la diavola  -con spianata picante y albaca-. Masa artesanal, hechas al momento, todo delicioso.

La verdad es que disfrutamos de una grata velada en Artizanale. Se agradece que los fines de semana abran hasta tarde. Tanto por la selección de cervezas como por la calidad de las pizzas, Artizanale es un must para todos los beer geeks que vivan o estén de paso por Madrid. Volveremos. Mientras llega esa segunda visita, les voy colocando su merecido pin en el glorioso Mapa Birruno.

Balance de daños:

-Budějovický Budvar - Budweiser Budvar. Mi hermana me pidió recomendación, abrumada por la pizarra de Artizanale, así que fui a algo que seguro no podía fallar: el clásico checo. Si esta cerveza fresca y de barril es un locurón, ya os podéis imaginar la versión sin filtrar. Otra dimensión. Supersabrosa, muy crispy y ultrabebestible. 4,0%.

-Galway Bay - Figo. No os esperéis una cerveza hecha con cabeza de gorrino. No. Se trata de una Italian Pilsner elaborada por unos irlandeses que suelen clavar todo lo que hacen. Ultrababestible, de trago ligero, con una combinación increíble entre el cereal y el lúpulo, que aportan un sabor floral maravilloso y un final amargo genial. Me encantó. 4,5%.

-Laugar - Lupulutarra. No me apetecía nada una IPA, cada vez disfruto menos de este tipo de elaboraciones, y a decir verdad me la trae al pairo todo lo que pueda sacar Laugar a estas alturas. El chico que nos atendió se empeñó por ser el meet the brewer de Laugar y me la acabé comiendo con patatas. Para ser una Session IPAde tan solo 4,2% de graduación se me hizo muy durita. Más cuerpo del que me hubiese gustado, lupulizada a más no poder y demasiado saturada. Me la podía haber ahorrado y haberme tirado de cabeza a por algo de su nevera, que era lo que realmente me apetecía.

-The Bruery - 2econd. Como postre me pedí esta Imperial Pastry Stout de -¡ojo!- 17,6% con la idea de irme derechito a dormir en la cama del hotel. Elaborada con banana, coco tostado, vainilla de Tahití y un doble envejecimiento en barrica. Una cerveza realmente extrema y para tomársela con mucha calma y en dosis moderadas. Gomosa, viscosa, prácticamente masticable, como para cortarla con un cuchillo. Es como un banana split de cerveza. Mucho chocolate, melaza, café y muy tostadita. La banana y el coco muy golosones, regalándose de lo lindo, y ese toque avainillado de fondo que es gula pura. Para disfrutar en contadas ocasiones.

Artizanale                Santa Engracia 68, Madrid              www.artizanale.es              info@artizanale.es          91 369  39  85