10 de enero de 2026

Artizanale - Madrid

 

En primer lugar, feliz 2026 a todos. Voy a comenzar el año reseñando la última visita a una cervecería/restaurante que hice, allá por el mes de noviembre del pasado año. No por falta de ganas, sino de tiempo, es que no he podido publicar la reseña hasta hoy.

Madrid es una ciudad con un vibrante panorama cervecero, sin embargo, se me ha resistido mucho en el blog y muchos de los viajes cerveceros que tenía planeados a la capital se han visto frustrados. En esta ocasión tuve mejor fortuna y pudimos organizar una escapada fraternal de un fin de semana, que dio mucho de sí, pero que a nivel cervecero únicamente me dio la vida para visitar la pizzería Artizanale. Mesa reservada con días de antelación. Fue bajarnos del tren, dejar las maletas en el hotel y salir cagando leches para cenar unas ricas pizzas y regarlas con unas buenas cervezas.

Ruge el tigre de Chamberí. Son finales de noviembre, ni siquiera ha comenzado el Adviento, pero el señor alcalde ya ha dado luz verde para encender el alumbrado navideño. Aún faltan más de tres semanas para la Navidad pero ya se huele algo en el ambiente, se ve en el brillo en los ojos y en las sonrisas de la gente. Amigos haciendo cola para hacerse la foto en el marco navideño iluminado del barrio de chamberí, una animada cuadrilla que sale del chino con las compras alcohólicas de última hora, y la calle de Santa Engracia que se convierte en el escenario perfecto para un desfile que es un ir y venir de comparsas que están listas para pasar un buen rato y disfrutar de la amistad. La alegría es palpable en el ambiente -salvo para los vecinos que no tienen un buen aislamiento acústico- y en medio de todo este meollo se encuentra la pizzería que vamos a visitar hoy: Artizanale. Quizás no hayan abierto en la edad de oro del craft español, pero con tan solo medio año de vida ya tienen el local a reventar.

Artizanale es una pizzería y a la vez una cervecería artesanal hermana del Beerhouse Chamberí y del Beerhouse La Latina. Es un lugar muy versátil, con gran cantidad de espacios y rincones donde poder disfrutar del combo perfecto: birra y pizza.

En el exterior cuentan con una amplia terraza donde poder gozar de unas buenas cervezas al aire libre. Perfecta para el sector fumeta, también para todos aquellos a los que les encanta disfrutar del trasiego de la calle. El lugar indicado.

Como somos frioleros nos aposentamos dentro. Nos habían reservado una mesita para los tres que éramos. Nada más entrar nos saluda la barra, con un neón luminoso con el logo del negocio. Hay unos grandísimos ventanales que permiten que durante el día entre mucha luz natural, y la decoración en obra vista y madera y una iluminación suave nos aportan calidez durante la noche. El espacio que queda entre la barra y los ventanales es estrechito y tan solo da para unas barras con taburetes y unas mesas pequeñas. Hay mucho trajín y no es precisamente un lugar tranquilo estar en mitad del pase de cocina y la salida de barra. Eché de menos un lugar en la barra para poder apostarse y charlar tranquilamente con el barman, pero dada la distribución del negocio es prácticamente imposible.

Afortunadamente hay un piso abajo que es gigantesco. Al encontrarse en un subterráneo quizás es un poco más sombrío y a mi parecer menos agradable, pero sí más tranquilo y mucho más amplio, donde la afición del Sporting de Gijón puede ver los partidos de su equipo cómodamente, regando el evento con las mejores cervezas.

Mayor número y mayor tamaño de mesas, mayor espacio y un proyector en pantaya gigante para televisar los deportes. Incluso hay un futbolín para poner a prueba esas muñecas. La sala subterránea se convierte así en un espacio perfecto para cenas de grupo, catas, cursillos, eventos tipo meet the brewer o incluso conciertos.

Vayamos a lo que interesa: las birras. La selección de Artizanale es impecable. Cuentan con dieciocho grifos, uno de ellos con difusor para las cervezas Stout, y otro de apertura lateral con compensador para las cervezas Lager. Su pizarra suele tener muchísimo lúpulo, aunque con espacio para varias Sours, algunas Stouts, varias referencias belgas y alguna que otra Lager.

Por si no tuviéramos suficiente con su selección de barril cuentan con una nevera que es un locurón. Varias referencias de Weaver Hollow (considerada una de las mejores cerveceras ¡del mundo!), Casey, Anchorage, Tripping Animals, Cellarmaker, HOMES, Revolution, 3 Sons, Bottle Logic, Cycle, Jackie O's, Schramm Mead, Messorem, Third Moon y Badlands desde territorio norteamericano; Verhaeghe, Cantillon, 3 Fonteinen, Orval, Rochefort, St. Bernardus, Rodenbach, Van Steenberge, Huyghe, Chimay, St. Feuillien y The Musketeers desde tierras belgas; Fauve y Outer Range representando al país vecino; DosKiwis, Oso, Laugar, Mager y otros tantos desde territorio nacional; y Hop Hooligans del resto de Europa. 

Y para tanto alcohól habrá que preparar un buen cojín en el estómago para no acabar peor que Melendi en un vuelo internacional. Para abrir boca podemos comenzar con un vitello tonnatto, una carciofina, una lasaña a la boloñesa, pan de ajo con pesto silvestre o la provoletta affumicata con foccacia. Para continuar la fiesta tenemos 14 tipos de pizza a nuestra disposición. Y para finalizar el ágape podemos coronarlo con una copa de helado o un tiramisù.


Nosotros optamos por la Santina -con albahaca, alcaparras, anchoas, cebolla morada y olivas negras- la caprichosa -con salame dolce, prosciutto, olivas negras, champiñones y alcachofas- y la diavola  -con spianata picante y albaca-. Masa artesanal, hechas al momento, todo delicioso.

La verdad es que disfrutamos de una grata velada en Artizanale. Se agradece que los fines de semana abran hasta tarde. Tanto por la selección de cervezas como por la calidad de las pizzas, Artizanale es un must para todos los beer geeks que vivan o estén de paso por Madrid. Volveremos. Mientras llega esa segunda visita, les voy colocando su merecido pin en el glorioso Mapa Birruno.

Balance de daños:

-Budějovický Budvar - Budweiser Budvar. Mi hermana me pidió recomendación, abrumada por la pizarra de Artizanale, así que fui a algo que seguro no podía fallar. El clásico checo. Si esta cerveza fresca y de barril es un locurón, ya os podéis imaginar la versión sin filtrar. Otra dimensión. Supersabrosa, muy crispy y ultrabebestible. 4,0%.

-Galway Bay - Figo. No os esperéis una cerveza hecha con cabeza de gorrino. No. Se trata de una Italian Pilsner elaborada por unos irlandeses que suelen clavar todo lo que hacen. Ultrababestible, de trago ligero, con una combinación increíble entre el cereal y el lúpulo, que aportan un sabor floral maravilloso y un final amargo genial. Me encantó. 4,5%.

-Laugar - Lupulutarra. No me apetecía nada una IPA, cada vez disfruto menos de este tipo de elaboraciones, pero el chico que nos atendió se empeñó por ser el meet the brewer de Laugar. Me la comí con patatas. Para ser una Session IPAde tan solo 4,2% de graduación se me hizo muy durita. Más cuerpo del que me hubiese gustado, lupulizada a más no poder y demasiado saturada. Me la podía haber ahorrado y haberme tirado de cabeza a por algo de su nevera, que era lo que realmente me apetecía.

-The Bruery - 2econd. Como postre me pedí esta Imperial Pastry Stout de -¡ojo!- 17,6% con la idea de irme derechito a dormir en la cama del hotel. Elaborada con banana, coco tostado, vainilla de Tahití y un doble envejecimiento en barrica. Una cerveza realmente extrema y para tomársela con mucha calma y en dosis moderadas. Gomosa, viscosa, prácticamente masticable, como para cortarla con un cuchillo. Es como un banana split de cerveza. Mucho chocolate, melaza, café y muy tostadita. La banana y el coco muy golosones, regalándose de lo lindo, y ese toque avainillado de fondo que es gulapura. Para disfrutar en contadas ocasiones.

Artizanale                Santa Engracia 68, Madrid              www.artizanale.es              info@artizanale.es          91 369  39  85