2 de noviembre de 2024

Akerbeltz - San Sebastián

 

Y lamentablemente llegamos al final de nuestras vacaciones birrunas por Euskadi. Nos hubiera gustado que hubieran sido muchísimo más largas (hay tanta cervecería aún por visitar) pero dadas las circunstancias me puedo dar con un cantito en los dientes, así que ni tan mal.

No me podía ir de San Sebastián sin visitar una de esas cervecerías que me tienen babeando a través de sus redes sociales durante todo el año. Todo estudiado premeditadamente, sibilinamente y maquiavélicamente. Tras la copiosa comida en el Baga Biga tocaba paseíto por el casco histórico donostiarra para bajar la comida, paseíto por el paseo de la playa de la concha, y teniendo en cuenta el ritmo palmero con el que transitan mi querida esposa e hijos, a la hora de acabar el paseo calculaba yo que ya estaría abierto el lugar que vamos a visitar hoy: Akerbeltz.

Akerbeltz, además de ser un disco de The Cult es una de las mejores cervecerías craft de San Sebastián. El local -minúsculo- no tiene ningún misterio, pero la selección de birras y el emplazamiento son inmejorables.

Al interior se accede descendiendo unas pequeñas escaleras, que dejan a mano izquierda el poco asiento (para cuatro personas) que hay en el local. Una pequeña barra circular situada bajo el hueco de una escalera con unos pocos taburetes y un angosto paso hacia el baño es para lo que da de sí el espacio microscópico -muy bien aprovechado, dicho sea de paso- con el que cuentan. Pero si Akerbeltz ha conseguido ser una de las cervecerías craft de referencia den Done Sebastian no es precisamente por el espacio de su interior (que intuyo que la parroquia local solo debe utilizar en caso de las inclemencias del tiempo) sino más bien por su exterior: una espléndida terraza con vistas a la playa de la concha.

La terraza suele estar llena, pero eso no es ningún inconveniente para el público alcoholeta donostiarra. En Euskadi está bastante instaurado el hecho de poder sacar cervezas fuera de un local y consumirlas en la calle. Esto en Barcelona sería impensable. También es cierto que también está muy arraigado el hecho que tú mismo recoges tus vasos, botellas y latas y los devuelves a la barra (esto también sería impensable en Barcelona, que se quedaría la calle llena de mierda). Para los que somos de fuera puede parecernos raro, pero allí lo tienen muy establecido. Como dice el dicho, "allá donde fueres, haz lo que vieres", así que si vas por allí esperando a que salga el camarero a recoger tu basura lo llevas claro. Son sus normas y hay que respetarlas. Este hecho hace que te puedas tomar tus birras sentado en las escaleras, con unas magníficas vistas a la playa de la concha, tan de puta madre. Hay muchísimo ambiente, de gente muy joven, también guiris, obviamente, y el craft convive con la cerveza industrial sin ningún problema.

Cuentan con dos grifos fijos de cerveza industrial y cuatro rotatorios de cerveza artesanal, uno de ellos de bomba de mano. En sus tiradores tener pinchadas cervezas artesanales de Euskadi, pero también algunas de fuera de bastante prestigio. En sus neveras, en formato lata y botella acostumbran a tener un arsenalete bastante potente: Hill Farmstead, Russian River, Side Project, Monkish, The Alchemist, Tree House, Hudson Valley, Other Half, Trillium, Long Live Beerworks, Bissell Brothers, Fidens, Goodfire, Root + Branch, Vitamin Sea, Drowned Lands, Equilibrium, Green Cheek,  Kings County  Brewers Collective (KCBC), Talea, Finback, Evil Twin, Foam, Barrier,Ruse, The Veil, Crooked Stave, Battery Steele, Metaphore, Mahrs, La Superbe, Whiplash, Fuerst Wiacek, 3 Fonteinen, Tommie Sjef, Antidoot,  Ayinger, Sudden Death, Amundsen, Brekeriet, Gamma, Dry & Bitter, Alefarm, Popihn, To Øl, Hop Hoolingans, O/O o Fermenterarna entre muchísimas más.

La verdad es que es realmente impresionante. Durante mi visita quizás la nevera no rezumaba esplendor como en otras ocasiones, no obstante pude disfrutar de un birrote de Whiplash bastante tremendete, y con unas vistas, ambiente y compañía insuperables. Sin más dilación procedo a colocar su merecido pin en nuestro ilustrísimo Mapa Birruno. Espero volver prontísimo.

Balance de daños:

-Whiplash - Step Steadier. La tarde en Akerbeltz no pudo dar para mucho más por la intensidad de la jornada, además tenía que conducir de vuelta hasta Getxo y no era plan de volver con la taja (precaución, amigo conductor), así que me puedo dar con un cantito en los dientes por haber podido disfrutar de esta New England India Pale Ale elaborada con malta Pilsner, Caramalt, trigo, avena y los lúpulos Amarillo e Idaho 7. Con bastante cuerpecito, muy tropical, con notas de maracuyá y mango, bastante naranja y un punto de melocotón riquísimo. Lagrimones como puños. 6,8%. En breve publico la ficha individual con más detalle.







Akerbeltz            Mari Kalea 19, San Sebastián (Guipúzcoa)            943  451  452

1 de noviembre de 2024

Tilted Barn - Tate the Great

Tilted Barn ha sido mi último descubrimiento cuanto a cerveceras estadounidenses se refiere. Los había visto pulular por alguna de las tiendas online extranjeras en las que suelo comprar sin prestarles demasiada atención. Recientemente me topé con algunas de sus latas en una tienda especializada de Barcelona y decidí comprarme un único ejemplar para establecer la primera toma de contacto.

Fundada en 2014 por el matrimonio Richardson, tiene su fábrica en un  granero (barn) en la localidad de Exeter (estado de Rhode Island). Kara y Matt Richardson previamente habían fundado la compañía Ocean State Hops en 2007, y tras varios experimentos de homebrewing, vieron viable la idea de elaborar su propia cerveza. Han ido creciendo hasta inaugurar un nuevo, más grande e impresionante granero en 2020. Como os podéis imaginar se han focalizado básicamente en producir cervezas altamente lupulizadas.

Para muestra un botón. Aquí os traigo Tate de Great, una New England India Pale Ale elaborada con malta Pilsner, trigo y lúpulo Nelson Sauvin, uno de los favoritos del matrimonio. La sirvo en vaso shaker, presentando un color naranja intenso y vistoso, muy bonito, muy turbia y con aspecto de biofrutas, que incita a darle al drinking ipso facto. Corona copiosa de espuma compacta, cremosa y duradera de color blanco.

En nariz es mango puro. Muy intenso y agradable. Delirio. Notas cítricas de fondo. En boca es una cerveza con bastante cuerpo, sedosa, y con una sensación de morder un mango chorreante de jugo. Intensa y sabrosísima. Notas más sutiles de zumo de naranja de fondo, quizás algo de mandarina, y a la uva sinceramente no le he encontrado especialmente mucho sabor. Quizás cuando se atempera se nota un pelín más, pero no demasiado. Final suave y redondo. Una joyaza. Me ha dejado realmente impresionado sin tenerlas todas conmigo. Cervecera a seguir de cerca. 6,5%. Lata de 47,5cl.

30 de octubre de 2024

Alvarado Street - Cold Pressed

Una de las cerveceras estadounidenses que desde hace años he tenido en el punto de mira es Alvarado Street. Fundada por la familia Hill en 2014, iniciaron su carrera en un brewpub de Monterey (estado de California). Pronto despuntaron por su buen hacer e instalaron su nueva fábrica en Salinas, manteniendo el brewpub original y ampliando sus sedes. Varios premios y reconocimiento mundial los han llevado en 2023 al puesto nº3 de mejor cervecera estadounidense según la revista Craft Beer & Brewing.

Hace un tiempecito se podían encontrar en alguna tienda online extranjera, y recientemente han comenzado a verse por algunas tiendas físicas de nuestro país.

Se me pusieron varios ejemplares a tiro, pero preferí ser cauto y comenzar con un único ejemplar, que es el que publico hoy: Cold Pressed. Se trata de una New England IPA de cuya receta no trasciende absolutamente nada, ni en etiqueta ni en página web.

La sirvo en copa. Presenta un color anaranjado muy bonito, de aspecto efectivamente turbio como cabía esperar. Bien de carbonatación, con una buena corona de espuma blanca y compacta de persistencia media. En nariz destacan los aromas de fruta tropical. Mucho mango, mucha papaya pero también una nítida naranja, piña e incluso uva. En boca tiene una sensación sedosa. Rica de sabor, con la papaya muy sabrosa, también intenso el mango y muy rica una refrescante naranja. Al final del trago deja un amargor de regustillo regulero que me ha dejado un poco decepcionado. En general rica, pero me esperaba mucho más. 6,5%. Lata de 47,3cl.

27 de octubre de 2024

Revolution - Deth's Tar

Y acabo mis referencias de Revolution Brewing con una de las joyitas de su catálogo: Deth's Tar. De esta Imperial Oatmeal Stout envejecida en barrica de bourbon durante doce meses se han hecho muchísimas variedades con adjuntos de todo tipo, pero yo  preferí comenzar con la original (que además es más barata) y en un futuro ya decidiré si me vale la pena o no pagar la morterada por alguna de sus múltiples variantes.

La sirvo en copa snifter, presentando un color negro, opaco. Apariencia densa, oleosa, petrolaco total. Muy bien de carbonatación, con una generosa corona de espuma tupida, cremosa, sedosa y compacta de color marrón claro de persistencia media.

Al asomar el napial ya puedo disfrutar del aroma embriagador del bourbon. También se pueden encontrar notas de café y de fruta madura. También se nota el alcohol. En boca es una cerveza con un cuerpo contundente, eso que los americanos llaman full bodied. Muy sedosa, achocolatada, con notas intensas de café, un punto dulce de caramelo, regaliz, melaza, fruta madura y el saborazo del bourbon que es arrollador. Hay que matizar que el toque del bourbon es intenso, pero sin llegar a cubatazo, de manera que se disfruta del sabor del licor sin que éste aniquile el resto de sabores. Me ha parecido un cervezón realmente impresionante. 14,8%. Me costó 10,30€. Lata de 35,5cl.

25 de octubre de 2024

Allagash - Curieux

Retomo mi actividad con cerveceras estadounidenses. Allagash se hizo de rogar pero finalmente he podido ahondar un poquito en su catálogo. Ésta sería la cuarta entrada de los de Portland (estado de Maine) y aún me quedan dos ejemplares esperándome en la nevera.

Hoy todo el protagonismo es para su laureada Curieux, una de las joyitas de su repertorio. Se trata de una Belgian Strong Golden Ale envejecida en barrica de bourbon.

La sirvo en copa TeKu. Presenta un color dorado, un tanto pálido, con tendencias a la amarillento. En la instantánea parece más velada de lo que es en realidad.

La carbonatación es abundante y genera una gruesa capa de espuma blanca, muy compacta, cremosa y muy duradera.

En nariz se puede disfrutar del toque belgian, bastante marcado. Cereal, viene bastante especiada, pero también con una buena dosis de ésteres. En nariz se puede detectar fácilmente el bourbon. En boca es una cerveza intensa, con cuerpo, muy sabrosa y con bastantes matices. Fondo maltoso muy rico, el toque belgian perfectamente puesto (a mi juicio es la mejor cervecera norteamericana trabajando con estilos belgas), un puntito dulce de caramelo, notas especiadas y un puntito rico de madera. El sabor del bourbon es muy sutil. Demasiado sutil para mi gusto, y eso que detesto los cubatazos muy idos de madre. Aquí le faltaría un poquito de punch. Bien es cierto que gana un poquito conforme se atempera. El alcohol se nota un poquito, pero considerando que tiene un 10,2% me parece que está muy bien integrado. Se bebe bien, sin que te arda el esófago al tragar, con una sensación final muy rica. Me costó. 8,81€. Botella de 35,5cl.

24 de octubre de 2024

Baga Biga - San Sebastián


Si había un lugar en San Sebastián al que tenía muchísimas ganas de ir ese era sin duda el Baga Biga, el primer brewpub donostiarra ubicado en pleno centro de la ciudad, a orillas del río Urumea. Los llevaba siguiendo por redes desde su inauguración en 2020, e incluso he procurado hacerme con varias de sus cervezas (en formato lata) a través de alguna tienda online - los que sois seguidores acérrimos del blog podéis dar cuenta de ello-. Así que tenía muy claro que la próxima vez que pusiera un pie en San Sebastián sería para ir, sí o sí, al Baga Biga. Hemos tardado más de lo que nos hubiera gustado regresar a Euskadi, pero al final todo llega en esta vida. Mañanita de turisteo y aperitivo en Hondarribia, llegada a San Sebastián a la hora de comer, coche aparcadito en el parking del Kursaal y derechitos al Baga Biga para pegarnos un buen festivalete. Todo bien.

El local está ubicado en el barrio de Gros, justo delante del río, muy cerquita del Kursaal y de la playa. Es una zona con muy buen ambiente y muchos negocios dedicados a la hostelería, por lo que podemos disfrutar de una buena comida, un buen café de especialidad, un buen helado, o una buena cerveza artesanal -como es el caso- sin tener que desplazarnos demasiado. De hecho, hay varios cervecerías craft por la zona, así que se puede establecer una buena ruta birruna sin salir del barrio.

El Baga Biga se sustenta sobre tres pilares: Muy buena cerveza, muy buena comida y muy buen ambiente. Para sostener el primer pilar cuentan con fábrica propia en el mismo local. Tienen dos fermentadores cónicos funcionando a pleno rendimiento para dar salida a sus recetas. Su línea base cuenta con 6 variedades diferentes -que son las que suelen tener fijas en sus tiradores y que además enlatan para venderlas fuera de la cervecería- pero también elaboran novedades periódicamente. En Untappd me aparecen unas 21 elaboraciones distintas, más unas cuantas más en colaboración con otras cerveceras de Euskadi.

En su cervecería te vas a poder beber su cerveza fresquísima, en el punto óptimo de maduración, no ya de kilómetro cero, sino de milímetro cero, hecha allí mismo. En sus doce grifos podemos encontrar todo el producto de Baga Biga, pero además suelen dejar tres o cuatro grifitos libres para cervezas invitadas que van rotando periódicamente. Si por el improbable caso que no nos gustara nada de su pizarra, también cuentan con un buen arsenalete en nevera: en gran parte latas de New England IPAs de cerveceras de Euskadi, pero también algunas joyazas de Fantôme, Oud Beersel, Hanssens, Cantillon o Prizm.

Para sostener el segundo pilar cuentan con una carta extraordinaria. Como factor distintivo respecto a la gran mayoría de cervecerías craft de nuestro país, la carta no solo se sustenta a base de hamburguesas o pizzas.

En Baga Biga han querido apostar por una oferta gastronómica extraordinaria, de manera que independientemente de que te guste la cerveza o no, vas a comer de lujo. Para los beer geeks tienen preparada una extensa lista de viandas pensadas para el maridaje. Siempre he sido partidario de que si vas a servir comida muy top hay que maridarla con cerveza muy top. Esto por desgracia no ocurre en la mayoría de restaurantes de prestigio de nuestro país (ya sean con Solete o con Estrella), afortunadamente en Baga Biga han apostado por que la bebida está a la altura de la comida y viceversa. Tiene toda la lógica del mundo, pero en la mayoría de restaurantes de prestigio no siempre es así. Y ojo, que si queremos tomarnos una sencilla Lager con una hamburguesa y unos nachos, sin más pretensiones, también lo podemos hacer.

Para sostener su tercer Pilar, Baga Biga cuenta con un vertiginoso calendario repletito de actividades para que nunca decaiga la fiesta. El buen ambiente es uno de sus reclamos más fuertes.

El barrio de Gros está bastante animadito y Baga Biga ha querido aprovecharlo y tener una agenda cultural interesante que pueda atraer a un público joven y heterogéneo, cosa que se agradece muchísimo, ya que por desgracia, la mayoría de locales craft de nuestro país acostumbran a ser un campo de nabos. Su calendario suele estar minado de: Sesiones de DJs; música en directo de grupos de jazz, música brasileña, cantautores, grupos locales, Funk, Rock, Soul, Rockabilly, Reggae, Disco y Pop; sesiones de música y tatuajes; clubs de ciclismo con travesía y birreo en meta; eventos tipo meet the brewer; fiestas oktoberfest; y todo tipo de eventos. Da gusto seguir su cuenta de instagram y ver todas las fiestas que se celebran allí, se respira muy buen rollo.

El negocio cuenta con diferentes espacios. El hecho de estar ubicado delante del río hace que sea muy agradable disfrutar de su terraza, con vistas al teatro Victoria Eugenia, el hotel María Cristina y el puente del Kursaal. En caso de lluvia, tienen una buena marquesina que va a impedir que nos mojemos mientras disfrutamos de nuestras birras. Para el sector fumeta resulta el lugar perfecto.

Para todos aquellos beer geeks que nos queremos perdernos nada de lo que se mueve en su pizarra y disfrutamos de la buena conversación con el personal la barra es el lugar indicado. Espacio muy largo que da para una buena cantidad de taburetes. Justo delante, también hay una buena cantidad de mesas altas con sus respectivos taburetes.

Y si queremos disfrutar de una buena comida tranquilamente bien acomodados, nuestro lugar es el piso de arriba. Arriba cuentan con un gran número de mesas con vistas a la barra y a las instalaciones de la fábrica, pero más resguardados del bullicio de abajo. Por último al fondo, se encuentran las instalaciones de la fábrica, donde se elabora la cerveza.

Bien, y por fin ha llegado el momento que estabais esperando: echarle un ojo a todo lo que nos metimos entre pecho y espalda. Os canto la carta: Como entrantes cuentan con patatas brewpub con salsa casera; croquetas de jamón, hongos o chipirones; chipirones fritos con mayonesa negra cítrica; nachos caseros con chili con carne, queso fundido y guacamole; y la degustación de gyozas, de papada ibérica, de verduras con shiitake y de chipirones.

Como productos frescos cuentan con varias ensaladas; burrata artesana con rúcula, tomate deshidratado, pesto y picatostes; mejillones elaborados con cerveza IPA y mantequilla; y por último las vieiras con lima, ajo y perejil.


Para compartir pedimos la ensalada de calabaza asada. Mi mujer y yo, que tenemos predilección por las gyozas, nos pedimos la degustación de éstas. Perfecto porque venían dos de cada. Estaban increíbles. Churumbel 3 pidió las croquetas de jamón ibérica. La putada es que mi mujer y yo veníamos pensando todo el viaje en las vieiras y se nos olvidó pedirlas. Habrá segunda ocasión, no problemo.

Como platos principales cuentan con la pata de pulpo con patatas, pimentón y cebolla al horno; el tataki de atún de almadraba, vainas a la plancha y tierra de algas; alitas de pollo marinadas en cerveza Russian Red y salsa sriracha; baos de cochinita, cebolla encurtida y mayonesa; y por último el costillar ibérico asado con salsa barbacoa, patatas baby y chalotas. También cuentan con 5 variedades diferentes de hamburguesas (una de ellas vegetariana).

Churumbel 1 optó por los baos, que debían de estar increíbles porque no nos dio ni un mordisquito. Churumbel 2 se vino arriba y se pidió el costillar ibérico. Evidentemente no pudo acabárselo y papá y mamá le ayudaron un poco. Aún así tuvimos que pedir un tupper. Progenitor gestante y progenitor no gestante optamos por compartir el tataki de atún de almadraba que estaba como para soltar lagrimones como puños. De éste no sobró.

No solemos perdonar el postre, pero nos habíamos pasado tres puebletes y no convenía forzar la máquina. Tuvimos que salir a dar un paseo para bajar un poco el tema. Por el mismo barrio mi mujer y yo pudimos de disfrutar de café de especialidad en un negocio cercano y mis hijos de unos helados increíbles en una heladería en los bajos del Kursaal. Os pongo los postres del Baga Biga (alguno caerá en futuras visitas): brownie con helado de mascarpone, tarta de queso brulée con frutos rojos y tiramisù de cerveza Imperial Stout.

Tuvimos una grata experiencia en el Baga Biga Faktoria. Durante nuestra visita el ambiente fue especialmente tranquilo (era agosto y un pelín tarde para comer en Euskadi). Pero si vuelvo a San Sebastián sin niños me gustaría muchísimo disfrutar de alguno de sus conciertos regado con unas buenas birras.

El personal muy rápido y muy amable. Hilo musical interesante y la comida y la bebida excepcionales. Es una visita obligada en el panorama craft donostiarra. Sin más, procedo a colocar el merecidísimo pin en el Mapa Birruno. ¡Volveremos!

Balance de daños:


-Baga Biga - Glurik. La primera en caer fue la Hoppy Helles de la casa. Mucho predominio del cereal, muy ligera de trago, muy refrescante a la par que bebestible, pero honestamente, no le encontré el puntito hoppy. 5,0%.

-Baga Biga - Bare Bare. La segunda en caer fue esta cerveza Kölsch con predominio absoluto del cereal. Un poquito más de cuerpo que la anterior, y un pelín más dulce y afrutada. Podéis volver a leer la reseña que escribí en su día clickando aquí. 5,5%

-Baga Biga - Bele. Para finalizar el ágape quise terminar con la Imperial Porter de la casa. Sabor tostado, con predominio del café, muy sabrosa, con el alcohol muy bien integrado, y que entra bastante bien para la graduación que tiene.8,3%.

Baga Biga            Ramón María Lili 8, San Sebastián (Guipúzcoa)            www.bagabigafaktoria.com                info@bagabigafaktoria.com             943  381  753

4 de octubre de 2024

Schwaben - Das Helle

Traigo por tercera vez al blog la cervecera alemana Schwaben, que se puede comprar en algunos supermercados. En esta ocasión vuelve a la blogosfera con su Das Helle.

La sirvo en jarra de hoyuelos, presentando un bonito color dorado totalmente límpido. Carbonatación abundante, corona de espuma blanca, gruesa, compacta, cremosa y de persistencia media.

En nariz destaca el aroma a cereal, aunque también percibo notas que me recuerdan al pan. En boca es una cerveza de trago fácil, refrescante, bastante bebestible, con el sabor de la cebada como protagonista, aunque con un final de amargor un tanto regulero que te fastidia un poco la experiencia. A saber cómo habrá viajado y cómo se habrá almacenado. De esta marca tampoco es que haya encontrado joyazas increíbles, así que ya me cuadra. La compré en la bodega La Viña de Benicàssim por 2,09€ euros. Botella de 50cl.

3 de octubre de 2024

Heller - Heinzlein Helles

Realizo mi segunda toma de contacto con la serie Heinzlein de la cervecera Heller. Ha más vida más allá de la Schlenkerla.

Hace unos meses publiqué la entrada de su excepcional Dunkles, y hoy le toca el turno a su Helles, que para ser una cerveza baja en alcohol no está mal, pero para ser honesto no llegaría al nivel de su hermana antes citada.

Al turrón. La sirvo en jarra de hoyuelos. Presenta un color dorado subido, totalmente límpido. Muy bien carbonatada, conuna espuma compacta y cremosísima que parece nata montada, muy persistente, blanca, y que apetece comérsela a cucharadas.

En nariz destaca básicamente el aroma a cereal. En boca es una cerveza de cuerpo ligero, incluso un tanto aguada. Sabor maltoso, muy limpia, muy crispy, y afortunadamente con un sabor notable a lúpulo que aporta notas florales muy agradables, con un sabor muy rico que hace que nos olvidemos un poco de la falta de cuerpo. Sin ser un cervezón, es una buena opción para cuando no podemos o no nos apetece darle consumir demasiado alcohol. 0,9%. Me costó 2,01€. Botella de 50cl.

2 de octubre de 2024

Hofbräu - HB Pure

Hoy tocaba publicar la ficha individual de la HB Pure de la cervecera teutona Hofbräu que nos pimplamos este verano en la hamburguesería Tximist de Getxo.

Seguramente estaréis muy familiarizados con su Original Helles, su Münchner Weisse o incluso su Oktoberfestbier, pero hoy vamos a publicar una cerveza quizás menos conocida (al menos por el que suscribe) , quizás la más ramplona de su catálogo, pero viniendo de los de Múnich, bien vale la pena echarle un tiento.

Se trata de una Pale Lager, los que ya conocéis el estilo, ya sabréis que suelen ser cervezas de tipo industrial orientadas al consumo facilón y más bien como un refresco para quitar la sed que como un producto gastronómico. No obstante, dentro del estilo las hay mejores y peores. En la misma página web de la cervecera ya te indican que es una cerveza para consumo fiestero, que hay que bebérsela muy fresquita e incluso a morro de la botella.

Como yo particularmente me niego a bebérmela a morro, la sirvo en el vaso correspondiente de la marca. Luce dorada y límpida, como cabía esperar, y con una generosa corona de espuma blanca, compacta y de persistencia media. Es una cerveza de trago fácil, muy bebestible, está ideada para ese propósito. Muy crispy, con el cereal como protagonista y un amargor bastante acertado. No encontré muchos más matices, pero la verdad es que antes nos habíamos chuflado una bolsa de Takis picantes. Para ser honesto, tampoco es que encontrara muchas diferencias con la Original Helles de la misma marca, que nos bebimos esa misma noche. Ahora bien, la encontré bastante mejor que cualquier International Pale Lager industrial patria. 5,3%. Botella de 33cl.

1 de octubre de 2024

Weiherer - Weizenbock

Durante mi última visita al Bar Bocamoll de Sant Cugat no quise perderme alguna de las joyitas que tenían en la nevera, así que cayó esta Weizenbock de la cervecera teutona Weiherer, que hace acto de aparición por aquí por tercera vez. Aviso que no será la última.

Pues nada, al lío. La sirvo en el vaso shaker que me proporciona el establecimiento. Luce un color entre ambarino y cobrizo, bastante bonito y totalmente límpido. Muy bien de carbonatación. He escanciado a tope y le he sacado una corona de blanca espuma muy gruesa, que poco a poco ha ido compactándose, quedando tupida y cremosa de bastante persistencia.

En nariz es una gozada. Por un lado tenemos el aroma que tanto nos recuerda al plátano, y por el otro, todo el cereal, con notas acarameladas muy agradables y que incitan a darle el primer tiento

En boca es una delicia. Cuenta con todo el saborazo a trigo y banana de las cervezas Weizen, pero además con deliciosas notas acarameladas, un puntito dulce nada empalagoso y el toquecito tostado muy suave que es una locura. Oye, pues medio litraco que entra con una suavidad inusitada. Riquísima. 6,8%. Botella de 50cl.

30 de septiembre de 2024

La Manducateca - Bilbao


Durante nuestras vacaciones por Euskadi pudimos acercarnos a Bilbao y así sacarnos el mal sabor de boca que se nos quedó tras nuestra visita anterior, un tanto accidentada.

En esta ocasión, por el hecho de ser agosto, nos encontramos con la mayoría de negocios cerveceros cerrados por vacaciones, y los pocos que quedaban operativos abrían a partir de las seis de la tarde. Una mala hora tras un día entero de turisteo con la familia. El único negocio abierto que me aparecía en Bilbao a la hora de nuestra visita fue La Manducateca, ubicada en el distrito de Abando, en pleno centro de la ciudad. Antes de meternos en el metro de vuelta a Getxo tiré mi último cartucho para al menos colocar un pin en el callejero bilbaíno, que llevaba casi once años resistiéndose. Al final cayó.

La Manducateca es una quesería especializada, donde además cuentan con vino, cervezas artesanas y otras viandas. Evidentemente mi interés estaba focalizado en las cervezas obviamente. También quise hacerme con un surtidito de quesos pero delante mío había un grupo numeroso de chicas que todas y cada una de ellas había pensado en lo mismo. Como me dio pereza la espera, desistí y me fui directamente a la sección alcohólica.

Al fondo del negocio se ubica la sección cervecera, ocupada por una gran nevera repleta de nuestra bebida favorita, y una gran estantería a la izquierda, llena de cervezas sin refrigerar y un buen surtido de hidromieles de precios astronómicos. En este último jardín no me he metido aún, y dudo que lo haga. Se me ocurren muchas excelentes cervezas para comprar con los más de 47 pavetes que cuesta cada botellita de hidromiel. Ojo, que no digo que no los valga, pero que al fin y al cabo es un jardín que yo personalmente no pienso pisar. En Barcelona he visto algunas norteamericanas que rondan los 100 tronchos.

En la parte no refrigerada podemos encontrar las clásicas cervezas belgas que podemos encontrar en el supermercado: St. Bernardus, Gulden Draak, La Chouffe, Saison Dupont, Charles Quint y algunas referencias de Lindemans. También había algunas botellas de IPA que no deberían estar sin refrigerar.

En la parte refrigerada básicamente cierta cervecera de unos estadounidenses con fábrica en Hernani, algunas referencias más de otras cerveceras de Euskadi y otras marcas como Galway Bay, Tankbusters o Cyclic. Básicamente me dio la impresión de que tenían el catálogo de Beerbao, así que para no cargar demasiado la mochila, preferí comprar una botella de Bertinchamps que desconocía, y el resto directamente se lo pediré a Ricardo online y ya me llegará cómodamente a casa. Que ya tenemos una edad como para ir castigando el lomo.

Entre el resto de productos podemos encontrar conservas, diferentes tipos de pasta, salsas picantes, patatas chips de diferentes sabores, café, chocolate, galletitas, aceite de oliva virgen extra, una pequeña selección de pan y otras viandas.

En el apartado alcohólico (no birruno) sidra, txakoli, vermuts, vinos de jerez, champán, y gran variedad de blancos, tintos y rosados. Además de la venta de productos gastronómicos, en La Manducateca también se elaboran numerosas catas y talleres de vinos, quesos, cervezas y chocolates. A lo largo del calendario van organizando diferentes catas de temáticas variadas, pero también pueden organizar catas privadas a medida para grupos de más de doce personas.

Si hay algo por lo que destaca La Manducateca es por su amplia selección de quesos, que haría las delicias de mis compañeros Hipos Urinatum y Birras y Quesos. Mucha variedad de quesos de Euskadi, pero también un gran repertorio de quesos europeos: burratina italiana, gorgonzola dolce, stilton inglés, comté francés, camembert, gouda holandés y un larguísimo etcétera.

Si vuelvo por Bilbao y tengo ganas de queso seguramente volvería a La Manducateca, pero, honestamente, a comprar cervezas no es una tienda a la que me desplazaría expresamente. Es mi opinión. No obstante, coloco su correspondiente pin en el Mapa Birruno por si a algún lector le pica la curiosidad.

La Manducateca            General Concha 7, Bilbao (Vizcaya)            www.lamanducateca.com                lamanducateca@lamanucateca.com             640  084  075

29 de septiembre de 2024

La Grúa - 11th Anniversary

Tocaba publicar la ficha individual de la West Coast IPA de Cervezas La Grúa que me pimplé alegremente durante mi visita al Tximist de la localidad vizcaína de Getxo.

El equipo de Alejandro celebra sus once años repartiendo alegría líquida desde Pontejos con esta 11th Anniversary, que está elaborada con lúpulos Riwaka, Citra, Nelson Sauvin Lupomax Bru-1.

La sirvo en la copa que me proporciona el establecimiento. Luce dorada y límpida tras el cristal, con una generosa corona de espuma blanca y compacta, que va mermando mientras realizo una extensa sesión fotográfica para malestar de mi prole.

En nariz puedo disfrutar de un agradable aroma herbáceo. En boca es una cerveza sabrosa, con cuerpo, pero altamente bebestible. Sabor muy herbáceo, como buena West Coast, con notas ricas de resina y pino. Entró sola. Una gozada. Muchas felicidades al equipo cántabro y les deseamos que podamos brindar durante muchos años más. 6,2%. Lata de 44cl.

28 de septiembre de 2024

Sofia Electric - Overflow Cubed

Cuarta cerveza de Sofia Electric que pasa por el blog, con la que me he sacado la insignia de cervezas búlgaras del untrapper. Cada uno con sus manías, oiga.

De Bulgaria cuento con solo dos cerveceras de referencia, y de momento me quedaría con ésta, pese a lo cansino del estilo. Lamentablemente casi todo lo que traen de este país son IPAs. Y digo casi porque tengo en el trasterete una Imperial Stout que tiene bastante pintón, y que me abriré seguramente cuando empiece el fresquete.

Hoy le toca el turno a Overflow Cubed, una New England Triple IPA elaborada con malta de cebada, avena, y los lúpulos Citra y Mosaic en whirlpool y Mosaic, Mosaic Lupomax, Citra y Citra Lupomax en dry hop.

La sirvo en vaso shaker. Presenta un bonito color anaranjado, con la turbidez característica del estilo. La carbonatación es correcta. He reprimido mis impulsos escanciadores dado el tamaño de la cristalería. Espuma cremosa, compacta y de duración media. En nariz es un festivalete de lúpulo, con la fruta tropical y los cítricos como protagonistas. En boca es una cerveza muy densa, casi casi como para untarla en pan. Se me hace un poco durita incluso para una lata de 33cl. Sabor a pino, bastante herbácea, con notas de naranja y un puntito suave de fruta de hueso. Predomina el pino por encima de todo. Poco bebestible, un poco empachosa. La verdad es que no repetiría. He probado New England Triple IPAs con más graduación que ésta muchísimo más bebestibles. 11,0%. Me costó 6,14€. Lata de 33cl.

27 de septiembre de 2024

Sakiškės - Gose with Raspberries

Quinta y última cerveza de Sakiškės -esta vez en solitario- con la que me he sacado la insignia de cervezas lituanas del untrapper. Estaba que no dormía por las noches.

La criaturica se llama Gose with Raspberries, así que poco os tengo que contar acerca del estilo y la receta.

La sirvo en copa TeKu, presentando un color rojizo, que me ha recordado bastante al del vino con gaseosa (8 EBC). La carbonatación es muy abundante, de manera que hay que controlar para que no se nos vaya la mano y montemos la fiesta de la espuma en casa. Espuma a medio camino entre lo cremoso y lo jabonoso, de persistencia media y de color totalmente blanco.

En nariz el protagonismo lo tiene por completo la frambuesa, aunque con un puntito láctico que me recuerda al yogur de frutas. En boca el sabor está prácticamente protagonizado por la fruta, riquísima, con el punto láctico de acidez perfecto y un cuerpo ligero (3,5%) que la hace muy bebestible. El punto salino no es demasiado intenso como para que tengamos la sensación de que nos den una ahogadilla en la playa de Gandía, pero sí realza el sabor de la fruta y esa sensación salina presente. Amargor final muy bajo (25 IBU). Es de las que más he disfrutado del pack de 5 que me compré de esta cervecera. Comprada online por 4,22€. Lata de 33cl.

26 de septiembre de 2024

Bullhouse - Merc Bro

Tercera muesca en mi historial birruno para sacarme la insignia del untraper de cervezas norirlandesas. Hoy le toca el turno a Merc Bro, de la cervecera Bullhouse, única referencia que tengo del norte de la isla.

Se trata de una New England India Pale Ale elaborada con malta de cebada y avena y los lúpulos Mosaic y Simcoe.
 
La sirvo en vaso shaker, presentando un color naranja intenso y vistoso, con la turbidez característica del estilo, aunque sin llegar del todo al biofrutas. Bastante bien carbonatada, deja una gruesa capa de espuma compacta, cremosa y persistente de color blanco.

En nariz destaca un intenso aroma a cítricos y de fruta de hueso, bastante característico de los los lúpulos que lleva la receta. En boca es una cerveza con cuerpecito, pero no especialmente sedosa. El sabor es bastante herbáceo, pero también con una buena dosis de cítricos, donde destacan la naranja y el pomelo. Final muy amargo, no me ha parecido una NEIPA muy NEIPA. Me costó 4,94€. Lata de 44cl. 6,5%.

22 de septiembre de 2024

Tximist - Getxo

 

Este verano -mientras escribo esto queda un tanto lejano- hemos hecho un pequeño tour por Euskadi. Por diversas circunstancias fueron pocos días, pero los aprovechamos bastante bien, así que ni tan mal. Establecimos nuestra base operativa en Getxo, para ir pivotando el resto de días a través del territorio euscaldún.

El primer día lo pasamos en la carretera. Normalmente, cuando viajamos en coche solemos hacerlo por la mañana, pero en esta ocasión nos vimos obligados a hacerlo después de comer, así que llegamos a la localidad vizcaína pasadas las nueve. Como es costumbre en estos casos, mi mente maquiavélicobirruna ya tenía montados los planes familiares para la hora de cenar. Como el resto de integrantes de la familia no se había preparado el terreno antes de partir no hubo reproches, así que nos fuimos de cabeza al Tximist, hamburguesería de la que me constaba contaban con varias referencias craft, y que además tiene otra sucursal en Bilbao (ésta última la dejamos para otro futuro viaje). Cabe aclarar que dentro de Getxo, el Tximist está ubicado en el barrio de Algorta, ya que la ciudad es muy grande (mucho más de lo que esperaba) y si te pilla en la otra punta te va a tocar coger el metro o el coche. Por cierto, el metro de Bilbao funciona de putísima madre.

Hemos viajado a Euskadi en diversas ocasiones, pero no recordábamos que allí se cena en horario europeo, así que si vas pasadas las nueve te puedes llevar algún chasquete. A aquella hora nos encontramos un Getxo bastante mustio, con la mayoría de comercios cerrados, pero afortunadamente el objetivo de hoy estaba bien abierto, y bien abarrotado.

Tximist Algorta se encuentra ubicado en uno de los espacios del mercado de abastos de Algorta. No obstante, aunque el mercado esté cerrado, tanto el Tximist como el negocio de bocatas de enfrente estaban abiertos hasta tarde. Cuentan con una amplia y agradable terraza, que suele estar hasta la bandera (incluso un martes), así que hay que esperar a que quede algún hueco libre y luego hacer la cola en la barra para realizar el pedido. Conviene tener la carta clara para no perder el tiempo yendo y viniendo. Una vez realizas la comanda, te dan un avisador que te llevas a la mesa y pita cuando tu pedido está listo.

El espacio del interior es bastante reducido, que es prácticamente lo que abarca la barra esquinera. También cuentan con una sala, un poco más grande y que también suele llenarse cuando la terraza está abarrotada, que también sirve de refugio para resguardarse de las inclemencias del tiempo el resto del año.

El ambiente es muy agradable, lleno de gente joven, e invita a disfrutar de la terraza al aire libre, que es donde nos instalamos. Cuentan con numerosas mesas, pero debido a la afluencia masiva de la juventud guechotarra nos tocó barril con taburetes altos. No hubo problema entre mi muchachada. Es más, estuvimos muy a gusto dado el clima norteño y el ambientazo local.

El local cuenta con ocho grifos, muchos de ellos ocupados por la cervecera teutona Hofbräu, para alegría del que suscribe y de su alegre consorte. Y es que joder, si vas a poner un negocio orientado a la hostelería, con un producto un poquito currado, pues joder, cúrratelo un poquito y acompáñalo con una cerveza como Dios manda. Sí, una simple Helles, pero una Helles de puta madre. Estoy hasta el mismísimo prepucio de ver negocios con estrellas Michelin o soles Repsol con cerveza cutre. Si no quieres apoyar a tu cervecero local y te la suda el kilómetro cero pues me parece muy bien, pero pon por lo menos una Augustiner o una Hofbräu en condiciones, joder, que vaya acorde con lo que me estás vendiendo. También cuentan con una nevera bastante apañada, la mayor parte de ella ocupada -como es lógico- por cerveceras locales, pero también con algunas referencias de Hofbräu en botella. Algunos zumazos de varias reputadas cerveceras nacionales. Me alegró encontrarme por allí con la West Coast edición especial del undécimo aniversario de La Grúa, del amigo Alejandro, que efectivamente acabó cayendo. Para aquellos herejes a los que no les gusta la cerveza, también cuentan con una pequeña oferta de zumo de uva fermentado.

Obviando el tema cervecero, el maincore del Tximist Algorta son sus smash burgers. Cuentan con siete variedades diferentes (más la especial del mes), todas ellas con un pintón increíble. Como entrantes cuentan con aritos de cebolla, takis locos, dori lokos, patatas, patatas con trufa y parmesano, patatas con beicon y queso y las alitas de pollo.


Churumbel 1 apostó por los takis locos, que venían con pico de gallo y un pulled pork espectacular, presentados en la propia bolsa. Churumbel 2 y 3 por unanimidad cada uno eligió su bandeja de alitas de pollo (alguna gorreó papá) que estaban de vicio. Progenitor gestante y progenitor no gestante apostaron todo o nada por la Meg Ryan, compuesta por dos smash burgers, pastrami ahumado por ellos mismos, queso Monterey Jack, salsa Carolina, mostaza BBQ, pepinillo americano y cebolla roja. Teníamos claro que no la queríamos compartir, así que cada uno se pidió la suya, de manera que no pudimos probar el resto del repertorio. Ambos coincidimos en que acertamos de pleno. Estaban de una brutalidad brutal. A la hora intempestiva a la que acabamos ya no quedaban postres, así que nos fuimos a tomar un helado en el único local chino que encontramos abierto.

Fue una gozada ver trabajar duramente al staff del local con tanta alegría y buen rollo, siempre con una sonrisa en la cara y con ganas de dar un muy buen servicio. Chapeau por estos chavales, que aquella noche se pegaron un buen tute de currar, sin que en ningún momento decayera el ánimo, incluso en los momentos más críticos de la noche. Si volvemos por Getxo nos tendrán allí seguro. Hasta entonces les colocamos su merecidísimo pin en nuestro Mapa Birruno. ¡Os lo habéis ganado campeones!

Balance de daños:


-Hofbräu - Original. Para comenzar, nos decantamos por una Helles brutal y ultrabebestible, máxime de tirador. Protagonismo del cereal, con un puntito de dulzor que nos recuerda a la miel, muy crispy y con el puntito de amargor final muy afinado. 5,1%.

-Hofbräu - Pure. Estaba disponible también en formato botella esta International Pale Lager de la cervecera muniquesa. Muy crispy, muy bebestible, el cereal como protagonista  y el puntito final de amargor muy rico. La verdad es que con los takis que nos chuflamos no encontré mucha diferencia entre ésta y la anterior. 5,3%.

-Hofbräu - Dunkel. Lo mejorcito de la noche llegó al final, cuando mi mujer y yo decidimos compartir esta Dunkel. Tostadita, con un puntito de caramelo que es una locura, sabrosísima y con el cereal como protagonista. Amantes de las cervezas tostadas, ésta es la vuestra. 5,5%.

-La Grúa -11th Anniversary. No quise irme sin felicitar a Alejandro por su undécimo aniversario, así que le di a cara de perro a su West Coast especial. Muy herbácea, con mucha resinita y mucho pinito, pero muy muy bebestible pese a que tiene un cuerpecito guay. Entró sola. Glugluglú. 6,4%. Os pongo la ficha individual en el blog cualquier día de éstos.

Tximist Algorta            Plaza del mercado de Algorta, puesto 1, Getxo (Vizcaya)            www.tximistburger.com                tximistsmashbilbao€gmail.com             944  038  774

21 de septiembre de 2024

La Vella Caravana - Bòria de Menàrguens

Al regreso de nuestras vacaciones, viajando por la A-2, decidimos parar a comer en el restaurante Eat The World de Mollerussa, como mandan los cánones.

La comida espectacular, como es de costumbre. La oferta cervecera bastante mermada, la verdad. Quizás sería porque serían los restos de serie del verano y estarían esperando a septiembre para reponer novedades. Quién sabe. El caso es que no tuve demasiado donde elegir, así que cayó la Bòria de Menàrguens, la Weizen del catálogo de la cervecera de Menàrguens.

La sirvo en el vaso que me proporciona el establecimiento. Presenta un color dorado, tirando a pálido, bastante límpido, aunque cuando se va sirviendo la parte del poso se va enturbiando. Poco carbonatada, prácticamente sin gas, de burbuja gorda y muy poco persistente. En apariencia se me queda muy lejos de las clásicas cervezas de trigo alemanas.

En boca el sabor del trigo es bastante suave, sin que llegue a destacar. No encuentro ni el sabor ni el aroma a banana característico de este tipo de cervezas, pero sí un puntito de clavo muy sutil. Final con un amargor bastante amargo. La verdad es que me ha parecido bastante justita. 5,2%.

20 de septiembre de 2024

Cara Nord - Brown Ale

Segunda entrada de la cervecera Cara Nord de Rupit (que no Rubí). En esta ocasión con una Brown Ale, estilo que confieso que no suele entusiasmarme, pero en esta ocasión la pillé con bastante agrado. 

La sirvo en vaso nonic, procurando escanciar para que la espuma alcance al menos el borde del vaso, que si no se me hincha la vena y me entra la sudoración fría por la espalda. Presenta un color mucho más ambarino que marrón, cosa que a mí ya me agrada, pero claro, habría que ver si está dentro del estilo.

La carbonatación es muy abundante y genera una gruesa corona de espuma compacta y persistente de color blanco roto.

En nariz predomina el olor a malta de cebada, con notas tostadas, un puntito de pan tostado. En boca es una cerveza claramente maltosa, con el cereal como protagonista. Notas acarameladas, el puntito de tueste rico, galleta, pan y un final de amargor notable. En general bastante bien. 5,0%.

19 de septiembre de 2024

Boga - Lorea

Este verano ha sido un tanto raruno. Tanto por motivos laborales como de salud, no hemos podido salir mucho. No obstante, la última semana de agosto pudimos realizar una pequeña escapadita a Euskadi, que dio para realizar varias visitas birrunas a alguna de las cervecerías a las que le tenía ganas.

Además del delirio y el síndrome de Stendhal que me supone visitar cervecerías nuevas, también hubo momentos para visitar el Eroski de turno (hay que nutrir a la familia) y llevarme algún ejemplar del craft local, como la cerveza que nos atañe hoy.

Segunda entrada de Boga en el blog. De nombre Lorea, se trata de una American India Pale Ale elaborada con maltas Extra Pale Ale y centeno, y los lúpulos Simcoe, Mosaic, Cascade, Warrior, Citra y Magnum. Con tanta variedad de lúpulo me ha venido a la mente aquellas estrafalarias Mikkellers de los inicios donde le echaban 19 lúpulos diferentes. Qué cosas.

La sirvo en la copa disponible en la cocina del piso que alquilamos. Presenta un color dorado, acaramelado (12 EBC) . Muy carbonatada (a la vista está) con una copiosa corona de espuma cremosa, compacta y persistente de color blanco. En nariz puedo apreciar aromas herbáceos y resinosos, que me recuerdan al pino. En boca es una cerveza  con cuerpo, sabrosa, donde predominan los sabores herbáceos, resinosos y con un final bastante amargo (50 IBU). No he encontrado notas cítricas ni tropicales que podría esperar del Mosaic, el Citra y el Simcoe. Más bien tiende todo al Cascade, el Warrior y el Magnum. También hay que decir que teniendo en cuenta que la compré en un supermercado, sin refrigerar, y vaya usted a saber en qué condiciones estuvo almacenada, pues como que me puedo dar con un cantito en los dientes. 6,0%. Botella de 33cl. Creo que me costó poco más de dos pavetes.

1 de septiembre de 2024

Other Half - Blue Cheese

Traigo de vuelta a los que se están volviendo unos habituales en el blog: Other Half. Y es que joder, si te encuentras sus latas refrigeradas, a un precio razonable en tu tienda de confianza es difícil resistirse.

Hoy le toca el turno a Blue Cheese, una New England India Pale Ale elaborada con los lúpulos Mosaic, Motueka, Nectaron y Nelson Sauvin.

La sirvo en copa, presentando un bonito color amarillento con tendencias a lo anaranjado. Viene turbia como cabía esperar dado el estilo. Muy bien carbonatada, con una generosa corona de espuma blanca, tupida, cremosa y con bastante persistencia.

En nariz el primer bofetón te lo da el Mosaic. Notas cítricas intensas que vienen seguidas de aromas que me recuerdan a la fruta de hueso y la fruta tropical. En boca es una cerveza con cuerpo, sedosa, pero bastante bebestible. Quizás se eche de menos esa sensación cloudy en boca tan característica de la marca, pero no obstante es muy agradable. Quizás en el sabor tenga notas herbáceas bastante notables, que no aparecían en nariz, pero aún así sigue contando con sabores cítricos, de fruta de hueso y de fruta tropical también en boca. Un poquito amarga y se le nota un pelín el alcohol en sabor (6,5%). Comprada refrigerada en la General de Begudes de Valldoreix por 9,27€. Lata de 47,3cl.